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La Fama Anhelada

La fama y la fortuna le esperaban. Su ilusión era triunfar, llegar muy lejos. Volar alto hasta alcazar la cima más alta, llegar al cielo. Todos su sueños de pronto se desrrumbaron, otro obtuvo el ansiado lugar qué el tanto anhelaba. Dos gruesas lágrimas rodaron por sus mejillas. Se sintió frustrado, lleno de rabia, de impotencia y dolor pues el no era un buen perdedor y por dicha razón le pegó tan fuerte este fracaso. Pensó qué la vida ya no tenía sentido. Para qué seguir luchando si lo qué el creía sería su ticket a la fama se estrelló. El piensa qué todo fue un truco, pues el era el mejor. Pero el público no lo acogió como el esperaba. Oia comentarios qué eran como puñaladas a su ego. Decían, es bueno pero le falta algo y el al oír estos comentarios se sentía morir. Una chica qué también fue descualificada se le acercó, le puso una mano en el hombro y le habló con cariño y le dijo, yo se muy bien por lo qué estás pasando, ese era también mi sueño. Un sueño qué no se hizo realidad pero no por eso nos vamos a echar a morir. Yo no me doy por vencida tan facil mente, algun día llegará mi hora. Algun día he de alcanzar la anhelada fama. Ella continuó dándole ánimo y le decía, animate chico no todo está perdido pues tenemos vida y juventud y con esas armas a nuestro favor todo se puede alcanzar. El alzó sus ojos hacia ella y muy quedo como en un susurro alcanzó a decirle, gracias. Cogidos de la mano se fueron juntos con nuevas esperanzas en sus corazones. Ella consiguió qué el volviera a tener fe en Dios y en si mismo. La chica ya no está con el. Ella la qué le dió fuerzas, la qué le dió valor para salir del hueco donde el se encontraba se marchó lejos de el. Pero esta vez el no se echó a morir. Esta vez luchó contra viento y marea, trabajó y pudo salir adelante con miles de sacrificios. Quiso de nuevo intentar alcanzar la fama tan anhelada. Quiso de nuevo volar y se entregó en cuerpo y alma para poder alcanzar la deseada fama. Esta vez la suerte estaba de su parte. Esta vez brilló como una estrella en el firmamento. Ahora la vida le sonrie, todos le conocen y le admiran. Consiguió la anhelada fama pero le falta ella, ella la qué lo sacó del abismo en el qué se hundía sin remedio. Ella qué fue su tabla de salvación y ahora qué su triunfo se lo debe a ella, ella ya no está, pero el no la olvida. Todos sus triunfos, todas sus canciones se las dedica a aquella amiga qué lo ayudó tanto cuando el estaba caído, cuando el más lo necesitaba. Hoy se da cuenta qué aunque tenga fama y fortuna la amistad qué perdió vale más qué todas las riquezas adquiridas. Se ha prometido así mismo buscarla donde sea y como sea pues se ha dado cuenta que la tan anhelada fama sin ella a su lado no tiene importancia. Tengo qué encontrarla se repetía día tras día. Quiero ofrecerle mi vida, quiero disfrutar de esta fama qué también era su sueño, pues al triunfar yo ella también ha triunfado pues gracias a esa mano amiga hoy soy lo qué soy. Todo se lo debo a esa amiga del alma, la qué me dio valor, la qué no dejó qué me hundiera y la necesito a mi lado para qué la fama alcanzada sea completa. Quiero llegar a viejo junto a ella pues me he dado cuenta qué la amo ahora qué tal vez ya sea demasiado tarde. Pasaron los años el se fue poniendo viejo, otros jovenes llenos de ilusiones iban tras la fama qué el obtuvo y qué ya nadie recuerda. Algunos como el llegaran a triufar y otros se desrrumbaran al no poder realizar sus sueños, por eso el se ha echado a un lado para dejarles paso para qué luchen por lo qué ellos anhelan y les desea suerte. Los años siguen su curso y el nunca ha podido olvidarla. Sus esfuerzos por encontrarla han sido en vano. Nunca más volvió a saber de ella y la tristeza por no encontrarla lo ha acompañado siempre. Piensa qué de qué le a valido tener tanta fama si jamás tubo a nadie a su lado con quien compartirla. Cada día se siente más viejo y más solo. Y se dice asi mismo, si por lo menos pudiera saber qué fue de ella, no quisiera morirme sin antes encontrarla. Hundido en sus pensamientos no se percataba de qué el teléfono repicaba. Cuando se dió cuenta qué alguien llamaba se apresuró a contestar, al otro lado una voz amiga un poco temblorosa respondió. Su corazón le dio un vuelco, era su amiga del alma. Con voz también temblorosa el le reclamaba y ella al otro lado gemía y le pedía perdón, perdón por tantos años de ausencia. Le decía, he seguido tus triunfos, he estado contigo en pensamiento y me alegré tanto qué por fin consiguieras la fama qué siempre anhelaste. Yo he estado enferma, muy enferma y no quería abrumarte con mi tragedia, pero siempre te recordé y siempre le rogaba a Dios por tu salud y porque se hisiera el milagro de qué se cumplieran tus sueños. Yo sabía qué lo lograrías. El sollozaba era tanta la emoción qué no alcanzaba a articular palabra alguna. Ella cayó, entonces el pudo decirle qué la tan anhelada fama nunca fue completa pues le faltaba ella. Y el continuó diciendo, lo qué fui, lo qué soy te lo debo a ti. Te amo, regresa por favor y juntos disfrutaremos lo qué nos quede de vida hasta el final. Hubo un silencio, alguien, otra voz se oyó la cual decía, ella acaba de morir. El se quedó con el teléfono en la mano, se encorvó junto a la mesa y allí solo el también dejó de existir. La fama y la fortuna son muy poco ante la muerte. Pero ellos estarán juntos en la otra vida donde esas cosas no tienen importancia. La fama y la fortuna se quedaron atrás. Pero el al alcanzar la anhelada fama nos deja una lección. Qué si se puede, qué con esfuerzos y sacrificios se puede conquistar el mundo y tener fama y fortuna si es qué así te lo propones. FIN.........


Iris



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Publicado el: 13-05-2004
Última modificación: 00-00-0000


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