☰ menú
 


25 poemas aleatorios

 

   César en casa

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Juan, aquel militar de tres abriles, que con gorra y fusil sueña en ser hombre, y que ha sido en sus guerras infantiles un glorioso heredero de mi nombre; ayer, por tregua al belicoso juego, dejando en un rincón la espada quieta, tomó por voluntad, no a sangre y fuego, mi mesa de escribir y mi gaveta. ...

 

   Mina 1004

   Jeannette Lozano

primeros versos

Arder, yo vi a mi abuela arder. Agosto. Chihuahua, 1956. Ella ardió, su fuera y su dentro, ardió en la calle Mina 1004. Vi a mi padre envolverla en una sábana, el colchón ardía; las cortinas, la alfombra, su vestido ennegrecieron. Todo lo recogió. No hagan ruido, su madre está cansada . ...

 

   Llevas un impulso irresistible...

   Lucero Alanís de Gurrola

primeros versos

Llevas un impulso irresistible de apagar la noche cerrados los ojos a los recuerdos te ocultas en tu cobija blindada para rayos equis en el escalofrío del malsueño vuelve a encenderse la luna noche a noche de la suma que queda has de continuar en el intento De: Tarde en el tiempo ...

 

   La caída

   Octavio Paz

primeros versos

Abre simas en todo lo creado, abre el tiempo la entraña de lo vivo, y en la hondura del pulso fugitivo se precipita el hombre desangrado. Vértigo del minuto consumado! En el abismo de mi ser nativo, en mi nada primera, me desvivo: yo mismo frente a mí, ya devorado. Pierde el alma ...

 

   A lo mismo

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Bello compuesto en Laura dividido, alma inmortal, espíritu glorioso, ¿por qué dejaste cuerpo tan hermoso? ¿Y para qué tal alma has despedido? Pero ya ha penetrado en mi sentido que sufres el divorcio riguroso porque el día final puedas gozoso volver a ser enteramente unido. ...

 

   Seismona

   Samuel Noyola

primeros versos

Voy a arrojar un número de granos. Casi caso la pluma con papel en un pacto de signos deslenguados: forcejeo de ideas emplumadas. Seismona duerme con un arco para mojar las flechas en el sueño. Desplaza sobre el llano la memoria, se cruza con la sombra del venado y las huellas ...

 

   Respice Stellam

   Manuel Ponce

primeros versos

La noche tiene un nido y el nido una estrella abre su broche. Sella la boca y el oído. Por amor ha extendido su dorada centella cauda nupcial. Es ella y su amor encendido. Voy por una mentira de cielo, mar y mundo, náufrago. Calla y mira. Voy por una batalla...

 

   E pur si muove

   Oscar Oliva

primeros versos

Nada se mueve en la ciudad. Dejo caer mi mano, y nada. Respiro hondo: sólo mi pecho en esta habitación se mueve como la leche en un vaso. Días y días levantando objetos, gritando, azotando puertas, escandalizando, y nada. Nada se mueve en la ciudad. La ciudad no da...

 

   Romanticismos

   Francisco González Léon

primeros versos

Viejas cajitas de música, viejas cajitas de laca, cuya tapa en rectángulo decora la quietud de una pérgola, o la prez de los cármenes de Aranjuez: Cajas de música de las que ya no vienen ahora. Todo un mecanismo demodado: un peine de acero, un cilindro que gira, y sobre la mecánica ...

 

   Enero era la hierba

   Juan Bañuelos

primeros versos

El sur está en mis lágrimas mientras la lluvia piensa en mis ausentes. Las alas del más pequeño pájaro se pierden en la boca del viento y tú, mi hora augural, desciendes tímida entre tantos recuerdos. Aquí están todos. Vienen reunidos por el tiempo, cojeando entra la niebla...

 

   La noche llena todos los arroyos

   Homero Aridjis

primeros versos

La noche llena todos los arroyos las ramas inclinadas y la arboleda misma la bestia cintilante la piel que la luz hace oír el amarillo múltiple que brota en línea organizada el quieto ruido verde sembrado de rápida existencia el rayo fijo sobre cada lomo la huella...

 

   Allá en mis años...

   Gilberto Owen

primeros versos

Allá en mis años Poesía usaba por cifra una equis, y su conciencia se llamaba quince. ¿Qué van a hacer las rosas sin quien les fije el límite exacto de la rosa? ¿Qué van a hacer los pájaros (hasta los de cuenta) sin quien les mida el número exacto de su trino? Ahora pájaros y rosas ...

 

   Esquemas para una oda tropical

   Carlos Pellicer

primeros versos

La oda tropical a cuatro voces ha de llegar sentada en la mecida que amarró la guirnalda de la orquídea. Vendrá del Sur, del Este y del Oeste, del Norte avión, del Centro que culmina la pirámide trunca de mi vida. Yo quiero arder mis pies en los braseros de la angustia...

 

   Oración de la noche

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Otra vez para ella, la que sabe por qué I Ella, la más salaz, sangra en la luna, y sabe del honor de merecer la gracia de los dioses y el castigo de ser mujer. II Ella, la más salaz, bebe esta gracia y goza el paraíso del infierno: entre las llamas arde,se consume, ...

 

   Paisaje

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Amor, amante, amado, yo te digo con letras rojas toda mi alegría, por ti la pena entera gozaría, sin ti la dicha fuérame castigo. Amor, amante, amado. Me enemigo, si el amor me retira compañía, porque sin ti la vida es ironía y lenta muerte que en afán persigo. Árbol de mi costumbre ...

 

   Rumores

   Francisco González Léon

primeros versos

El nocturno abecedario que nos habla en su dialecto del insecto que en las noches y en insomnios acompasa sus rumores en sordina con la ruina de la casa. La puntual destiladera conque ritmos de clepsidra nos hidrata la emoción con la nota de la gota que al caer sobre del agua ...

 

   Percibo lo secreto

   Nezahualcóyotl

primeros versos

Percibo lo secreto, lo oculto: ¡Oh vosotros señores! Así somos, somos mortales, de cuatro en cuatro nosotros los hombres, todos habremos de irnos, todos habremos de morir en la tierra. Nadie en jade, nadie en oro se convertirá: En la tierra quedará guardado. Todos nos iremos allá, ...

 

   Hojas secas

   Antonio Plaza

primeros versos

Tú despertaste el alma descreída del pobre que tranquilo y sin ventura, en el Gólgota horrible de la vida agotaba su cáliz de amargura. Indiferente a mi fatal castigo me acercaba a la puerta de la parca más infeliz que el último mendigo, más orgulloso que el primer monarca. Pero te amé; ...

 

   Máscaras del alba

   Octavio Paz

primeros versos

A José Bianco Sobre el tablero de la plaza se demoran las últimas estrellas. Torres de luz y alfiles afilados cercan las monarquías espectrales. ¡Vano ajedrez, ayer combate de ángeles! Fulgor de agua estancada donde flotan pequeñas alegrías ya verdosas, la manzana podrida de un deseo, ...

 

   El saúz

   José Juan Tablada

primeros versos

Tierno saúz casi oro, casi ámbar, casi luz

 

   Bebé

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Cuenta Bebé dos meses no cumplidos, pero burlando al tiempo y sus reveses, como todos los niños bien nacidos parece un señorón de 20 meses. Rubio, y con ojos como dos luceros lo vi con traje de color de grana en un escaparate de Plateros un domingo de Pascua en la mañana. Iban conmigo ...

 

   Ante la ausencia

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Divino dueño mío, si al tiempo de partirme tiene mi amante pecho alientos de quejarse, oye mis penas, mira mis males. Aliéntese el dolor, si puede lamentarse, y a la vista de perderte mi corazón exhale llanto a la tierra, quejas al aire. Apenas tus favores quisieron coronarme, dichoso más que ...

 

   Las ínsulas distantes

   Víctor Sandoval

primeros versos

Sólo y distante de las ínsulas, bajo este sol que el mediodía calcina y los demonios de la luz deslumbran. Yo he visto renacer ramas y flores en huertos que después fueron dormidos. Si vuelvo a los inicios ¿quién escuchará mis pasos en las piedras? Aquí se acerca a quien espero. ...

 

   Poema en tu cuerpo

   Elías Nandino

primeros versos

¿Por qué no soy yo tu cuerpo sobre mi cuerpo desnudo para abrazarme a mi tronco y sentir que soy yo mismo ascendiendo por mis muslos? ¿Por qué no soy yo tus ojos para mirarme los míos y decirme con miradas lo que al mirarte te digo? ¿Por qué no soy yo tu boca para besarme ...

 

   Pensamiento

   Nezahualcóyotl

primeros versos

¿Es que en verdad se vive aquí en la tierra? ¡No para siempre aquí! Un momento en la tierra, si es de jade se hace astillas, si es de oro se destruye, si es plumaje de ketzalli se rasga, ¡No para siempre aquí! Un momento en la tierra.