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25 poemas aleatorios

 

   Noches de hotel

   Ramón López Velarde

primeros versos

Se distraen las penas en los cuartos de hotel con el heterogéneo concurso divertido de yanquis, sacerdotes quincalleros infieles, niñas recién casadas y mozas del partido. Media luz... Copia al huésped la desconchada luna en su azogue sin brillo; y flota en calendarios, en cortinas polvorosas ...

 

   Piedra que germina

   Oscar Wong

primeros versos

Después que me miraste, qué gracia y hermosura en mí dejaste SAN JUAN DE LA CRUZ Como raudo rayo fecundado el Amor desciende. Con sus garras abre surcos en la tierra. Y crece el musgo, el limo blanco, el árbol venerado por la tribu. Y la ternura crece sobre el alba. ...

 

   Lo pregunto

   Nezahualcóyotl

primeros versos

Yo Nezahualcóyotl lo pregunto: ¿Acaso deveras se vive con raíz en la tierra? No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí. Aunque sea de jade se quiebra, aunque sea de oro se rompe, aunque sea plumaje de quetzal se desgarra. No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí. ...

 

   Primer día (Soneto III)

   Octavio Paz

primeros versos

Del verdecido júbilo del cielo luces recobras que la luna pierde porque la luz de sí misma recuerde relámpagos y otoños en tu pelo. El viento bebe viento en su revuelo, mueve las hojas y su lluvia verde moja tus hombros, tus espaldas muerde y te denuda y quema y vuelve yelo. . ...

 

   Tu nombre

   Octavio Paz

primeros versos

Nace de mí, de mi sombra, amanece por mi piel, alba de luz somnolienta. Paloma brava tu nombre, tímida sobre mi hombro.

 

   Muerte danzante

   Carmen Alardín

primeros versos

Muerte, ya estamos en la pista de baile. Quien no baila no aleja las costras de la maledicencia, y el vals promete mucho, bailar no cuesta nada. Brilla el salón y aprietas mi cuerpo contra el aire dulcísimo. Un poco más y serás mía, y agotarás el aire enardecido para cortarme...

 

   Una sirena eterna (XII)

   Isolda Dosamantes

primeros versos

Esa noche en que los médicos miraban en silencio el plenilunio, un canto emergió del cenote, una voz milenaria de escamas enloqueció a los hombres. Los que tuvieron suerte son esos sordos que caminan con un arco en la mano. Selección del poemario inédito ...

 

   Duerme la tempestad contigo encima...

   Román Luján

primeros versos

DUERME LA TEMPESTAD contigo encima, se alejan los cipreses que no recordaremos, agoniza el fulgor de tus abrazos. Nace el destino inmóvil, mensurable. Lo alimenta el deseo, la corteza humedecida de una fruta, la herida que abre pétalos, carroña de tantas madrugadas. ...

 

   Palabras, ganancias de un cuarto de hora...

   Octavio Paz

primeros versos

Palabras, ganancias de un cuarto de hora arrancado al árbol calcinado del lenguaje, entre los buenos días y las buenas noches, puertas de entrada y salida y entrada de un corredor que va de ninguna parte a ningún lado. Damos vueltas y vueltas en el vientre animal, en el vientre...

 

   Anverso

   Homero Aridjis

primeros versos

No veo tu sonrisa entre mis labios apurar la prolongada espera en tu abandono de luciérnaga a la noche; sólo tengo asida entre mis brazos la inexpresable lucha de penetrar en el bosque sin fondo de tu sueño que empieza en la penumbra. Sólo el afán de arañar las escamas de la tierra ...

 

   Nada

   Antonio Plaza

primeros versos

Nadaba entre la nada. Sin empeño a la vida, que es nada, de improviso vine a soñar que soy; porque Dios quiso entre la nada levantar un sueño. Dios, que es el Todo y de la nada es dueño, me hace un mundo soñar, porque es preciso; El siendo Dios, de nada un paraíso formó, ...

 

   Enseñanzas de Atlihuayán

   Alberto Blanco

primeros versos

Sentados bajo los árboles dejamos correr el vino. En las copas se mecen los cuervos y en el estanque las ranas ensayan su partitura. El eucalipto más viejo lleva una melodía moviendo apenas la fronda: el silencio es sin duda el arte más difícil. Mientras la luz permanece ...

 

   El fotógrafo y la modelo

   Jorge Valdés Díaz - Vélez

primeros versos

El tiempo que fue siempre tu enemigo se detuvo en tu imagen. Ya eres esa chica de calendario, la princesa sin fábulas, el ángel que consigo colgar de cualquier nube. De oro y trigo la luz ensortijada en tu cabeza, la arena que se acaba en donde empieza la línea de tu sexo. ...

 

   Instrucciones para dibujar un ángel

   Jorge Esquinca

primeros versos

A Roberto Márquez No debes hablar con los hombres, sino con los ángelesSanta Teresa de Ávila Para dibujar el Ángel incida con violencia sobre su silueta en mo- vimiento. Atáquelo en pleno vuelo, jamás cuando duerme; todo Ángel duerme siempre con los ojos abiertos. ...

 

   Una sirena eterna (X)

   Isolda Dosamantes

primeros versos

La nota roja encontrará la flecha, el arco, el tizne de la luna; una mujer con olor a pescado putrefacto, espinas, escamas y una cabellera de serpientes. Al ver sus senos, un camino de sanguijuelas será la columna vertebral del reportero. Reconstruirán la historia ...

 

   El cadáver prestado ( 1 - 8)

   Jaime Sabines

primeros versos

¿Qué otra cosa sino este cuerpo soy alquilado a la muerte para unos cuantos años? Cuerpo lleno de aire y de palabras, sólo puente entre el cielo y la tierra. 2 Si el hombre está hecho a semejanza de Dios, o Dios a semejanza del hombre...

 

   Ahora

   Fabio Morábito

primeros versos

Ahora, después de casi veinte años lo voy sintiendo: como un músculo que se atrofia por falta de ejercicio o que ya tarda en responder, el italiano, en que nací, lloré, crecí dentro del mundo —pero en el que no he amado aún—, se evade de mis manos, ya no se adhiere a las paredes como...

 

   Textos del Popol Vuh

   Poesía maya

primeros versos

Versión castellana I Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo. Ésta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles, ...

 

   A lo mismo

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Bello compuesto en Laura dividido, alma inmortal, espíritu glorioso, ¿por qué dejaste cuerpo tan hermoso? ¿Y para qué tal alma has despedido? Pero ya ha penetrado en mi sentido que sufres el divorcio riguroso porque el día final puedas gozoso volver a ser enteramente unido. ...

 

   Los distraídos

   Rosario Castellanos

primeros versos

Algunos lo ignoran. Creían que la tierra era aún habitable. No miraron la grieta que es sismo abrió; no estaban cuando el cáncer aparecía en el rostro espantado de un hombre. Rieron en el instante en que una manzana, en vez de caer, voló y el universo fue declarado loco. ...

 

   Ejemplo

   Salvador Díaz Mirón

primeros versos

En la rama el expuesto cadáver se pudría, como un horrible fruto colgante junto al tallo, rindiendo testimonio de inverosímil fallo y con ritmo de péndola oscilando en la vía. La desnudez impúdica, la lengua que salía, y alto mechón en forma de una cresta de gallo, dábanle aspecto bufo; ...

 

   No quiere pasar por olvido lo descuidado

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Dices que yo te olvido, Celio, y mientes, en decir que me acuerdo de olvidarte, pues no hay en mi memoria alguna parte en que, aun como olvidado, te presentes. Mis pensamientos son tan diferentes y en todo tan ajenos de tratarte, que ni saben ni pueden olvidarte, ni si te olvidan ...

 

   La balada de la vuelta del juglar

   Luis G. Urbina

primeros versos

Dolor: ¡qué callado vienes! ¿Serás el mismo que un día se fue y me dejó en rehenes un joyel de poesía? ¿Por qué la queja retienes? ¿Por qué tu melancolía no trae ornadas las sienes de rosas de Alejandría? ¿Qué te pasa? ¿Ya no tienes romances de yoglería. Trovas de amor y desdenes, ...

 

   Hacer ciudades

   Alejandro Aura

primeros versos

Que la ciudad sea principio y fin porque no hay soplo que la hurte de su sitio; cimiento la sangre de quienes la habitaron modulando su espeso fundamento. Óyeme decir que no me iré. Que parta el solitario y se hunda en el viento entre los pájaros perdidos; que parta el hombre...

 

   Por amor

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

He aprendido de ti Que no basta el gesto ni la acción Que el amor no basta Ni la inteligencia O el susurro exacto Aun más Que la ternura En ciertos casos sale sobrando He aprendido Que el cuerpo La carne El sexo No tiene mucho que ver Con hacer el amor Y seguir vibrante Aprendido ...