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25 poemas aleatorios

 

   Nada. Que no se puede decir nada

   Jaime Sabines

primeros versos

Nada. Que no se puede decir nada. Déjenme hablar ahora; no es posible. Quiero decir que eso, que lo otro, que todo aquí me tiene muerto, medio muerto, llorando. Porque nos pasa a veces, nos sucede que el mundo -no sólo el mundo- se complica, se amarga...

 

   Donde los dioses son más viejos que los astros

   Juan Bañuelos

primeros versos

Pronto de corazón, descalzo, como en mi infancia rodeado de sabinos, como el hombre se inclina sobre el vientre de la esposa y se escucha él mismo nacer, oh hachas de la cólera, esto no es un sueño. Desmemoriadas mis manos pesan sobre esta llaga asida, y sobre el limo limo...

 

   Mi amante

   Alí Chumacero

primeros versos

Desnuda, mi funesta amante de piel vencida y casta como deshabitada, sacudes sobre el lecho voces y ternuras contrarias a mis manos, y un crepúsculo escucho entre tu cuerpo cuando al caer en ti agonizo en un nacer marchito, sin el duelo comparable al temor de tu agonía. ...

 

   El cuaderno de Borges

   Margarito Cuéllar

primeros versos

Siempre tengo una libreta con los ojos abiertos para que me descubra las cosas de este mundo. A veces atrapo sólo insectos; otras, una mañana, un lunes, por la tarde, dibujo un pez y el fuego para prepararlo. Mi cuaderno es como un cheque en blanco en el que se multiplica el mundo. ...

 

   Ebriedad de Dios (3)

   Luis Armenta Malpica

primeros versos

Jamás voy sola a misa; me llevo los pecados de mi esposo y su esposa, uno o dos de mis hijas, alguno de mi hermano todos los de mi madre... hasta llenar el bolso que hace juego conmigo. Y Dios, distante y sin moverse parece consternado ante mis confesiones. Rezo en latín ...

 

   Puntual como la lluvia es el silencio

   Blanca Luz Pulido

primeros versos

Puntual como la lluvia es el silencio con que tus ojos observan mis recuerdos. Nada puedo decir, nada es ya mío de las antiguas costumbres que los días dilapidaron sin ti en algún pasado. Eres el tiempo del trigo y la vendimia, eres el verde y el oro del verano. Ya a mis sentidos ...

 

   Sin pájaros ni madreselvas

   Leticia Luna

primeros versos

A Benjamín Anaya Cruzaré por tu calle como por tu cuerpo con un poema desnudo de toda enciclopedia quién soy yo para nombrar tu claridad en un amanecer que se sonroja boca de mirlo con sed y sin abrigo Para ti no tengo coartada, ni gloria, ni infinito no tengo amaneceres, ...

 

   Abril

   Jorge Esquinca

primeros versos

Mientras nosotros escribimos la vida pasa fuera con su lámpara Mientras nosotros amamos todo lo escrito carece de importancia Mientras bebemos y cantamos el amor nos traspasa sin herirnos Mientras estamos aquí algo sucede Tal vez abril

 

   Décima muerte

   Xavier Villaurrutia

primeros versos

¡Qué prueba de la existencia habrá mayor que la suerte de estar viviendo sin verte y muriendo en tu presencia! Esta lúcida conciencia de amar a lo nunca visto y de esperar lo imprevisto; este caer sin llegar es la angustia de pensar que puesto que muero existo. Si en todas partes estás, ...

 

   Poema (fragmentos)

   Myriam Moscona

primeros versos

El dios hijo cordero lobo en aguas de fondo inmenso calamar el dios del soplo man in black el dios de estar en cavidades donde el negro es primario ningún color El dios llameante negro marfil sube al cúmulo de mí seremos eco en sus porciones sólo fragmentos ...

 

   Garabato

   Octavio Paz

primeros versos

Con un trozo de carbón con mi gis roto y mi lápiz rojo dibujar tu nombre el nombre de tu boca el signo de tus piernas en la pared de nadie En la puerta prohibida grabar el nombre de tu cuerpo...

 

   Cuarteto de Pompeya

   Fabio Morábito

primeros versos

I Nos desnudamos tanto hasta perder el sexo debajo de la cama, nos desnudamos tanto que las moscas juraban que habíamos muerto. Te desnudé por dentro, te desquicié tan hondo que se extravió mi orgasmo. Nos desnudamos tanto que olíamos a quemado, ...

 

   Inicial

   Francisco González Léon

primeros versos

Fue mi libro de texto un amor escolar; fue una muchacha triste, la que llegó a quererme tan hondamente que dejó al pasar por sobre de mi vida, todo su atardecer. Aún de la colegiala traía la manteleta azul de las internas, allá cuando en la escueta sala de dibujo, en la gran sala, ...

 

   Vencidos

   Alí Chumacero

primeros versos

Igual que roca o rosa, renacemos y somos como aroma o sueño tumultuoso en incesante amor por nuestro duelo; fugitivos sin fin que el rostro guardan, mudos cadáveres precipitados a una impasible tempestad; y morimos en nuestras propias manos, sin saber de agonías, ...

 

   A grandes voces

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

Por sobre los escombros llegados a las puertas del insomnio: veinte, treinta años doblado en las esquinas del viento, susurrante de palabras dormidas: pan, hambre, a las puertas del insomnio. Tierra, qué fríos tus senos de ciudad.Hermano, una limosna, por favor . A la una, dos de la mañana, ...

 

   En el tiempo...

   Nohemí Sosa

primeros versos

En el tiempo del sentido común veo estallar un torito* en círculos de fuego anhelo ese incendio que lucen los flamboyanes me acerco al sótano de las golondrinas para contemplar el terror del abismo es ciertoestoy convencida la soledad es mi perseguidora más tenaz ...

 

   Cuántos veremos más, soles ardientes...

   Salvador Novo

primeros versos

Cuántos veremos más, soles ardientes nuestras horas regir, y hacia un ocaso —¡tan parecido al alba!— ¿nuestro paso llevar a cuántas más noches silentes? ¿Acaso nos reserva sus presentes mejores el futuro? ¿Cuáles brazos aguardarán los nuestros —dulces lazos—, reposo...

 

   Piedra de toque

   Octavio Paz

primeros versos

Aparece Ayúdame a existir Ayúdate a existir Oh inexistente por la que existo Oh presentida que me presiente Soñada que me sueña Aparecida desvanecida Ven vuela adviene despierta Rompe diques avanza Maleza de blancuras Marea de armas blancas Mar sin brida galopando en la noche ...

 

   Rosa de los vientos

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

para Jorge Ruiz Dueñas El navegante escucha la voz del cielo nocturno. Con el sólo instrumento de su vista y un mapa trazado hace siglos se guía por la Estrella Polar, el multicolor destello de las Pléyades de Sirio la luz más blanca,la luz más pura. Tras la urdimbre de las nubes se tejen ...

 

   El molino y llano de Escamela

   José Joaquín Pesado

primeros versos

Tibia en invierno, en el verano fría brota y corre la fuente: en su camino el puente pasa, toca la arquería, y mueve con sus ondas el molino: espumosa desciende, y se desvía después, en curso claro y cristalino copiando a trechos la enramada umbría y el cedro añoso y el gallardo pino. ...

 

   Signos

   Jeannette Lozano

primeros versos

De las piedras profundas un agua cristalina refleja el oro y el bronce, la cara del buey, las puertas y los nardos que tu partida deshacía. * Quiero acariciar tus cabellos cansados, agitar el légamo, adentrarme en el germen intocado de tu nostalgia y ser casi muerta en la agonía desde siempre, ...

 

   Cantata a solas (37-Cantado) Canción de otoño

   Tomás Segovia

primeros versos

Desperdigados pájaros ociosos A pie por la lodosa hierba En la que día gris Deposita en silencio Un leve sedimiento de luz turbia Tan tenue dicha interminablemente Ahora que no nos mira el mudo cielo Y sólo ahora lo sabemos Por un rato apeados del estruendo A estirar nuestros miembros ...

 

   Engarce

   Salvador Díaz Mirón

primeros versos

El misterio nocturno era divino. Eudora estaba como nunca bella, y tenía en los ojos la centella, la luz de un gozo conquistado al vino. De alto balcón apostrofóme a tino; y rostro al cielo departí con ella tierno y audaz, como con una estrella... !Oh qué timbre de voz trémulo y fino! ...

 

   Oreja

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

No sé por qué veredas de dulzura el aire va corriendo hacia tu encuentro; hay algo en la mañana que por dentro un rio de sonidos te murmura. Parecería un himno de ternura que en tu profundidad hallara centro o que buscando protección, adentro las palabras encuentran...

 

   Llego con la cabeza de vigilia...

   Isabel Quiñones

primeros versos

Llego con la cabeza de vigilia, pura luz acosada, trashumante, luz originaria, vegetal, vengo con las manos adelgazadas de nupcial vértigo de mayo, del sueño lustral de la sed mordida, de las constelaciones primeras. Vengo del cristal más fijo de la tierra, de la insumisión irreductible de la llama. ...