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25 poemas aleatorios

 

   A las tres y veinte...

   Octavio Paz

primeros versos

A las tres y veinte como a las nueve y cuarenta y cuatro, desgreñados al alba y pálidos a medianoche, pero siempre puntualmente inesperados, sin trompetas, calzados de silencio, en general de negro, dientes feroces, voces roncas, todos ojos de bocaza, se presentan...

 

   Erradumbre

   Luis Alberto Arellano

primeros versos

El comienzo fue la espera el silencio el rumor de trenes arribando a la noche y sus gritos El grito fue la lanza el silencio que se parte atravesando las calles La calle fue la hembra el silencio siempre alerta de las golondrinas La golondrina fue traición y desencanto el andar cansado de caín ...

 

   Transverbación

   Victor Hugo Piña Williams

primeros versos

Para Octavio Paz I Lo que la sílaba soba y desova es el pulso larvoso de la nada, la Vesta que deflagra su melisma, su llama que te abro aquella boca que calla en la boca y que saliva en ábaco su sílaba y el abáculo aboca de su sino, vocal que vidria un agua. Transido estanque que la voz ...

 

   Cae la lluvia sobre junio...

   Homero Aridjis

primeros versos

Cae la lluvia sobre junio El espíritu de la mujer que ama corre en tu cuerpo... se desnuda en las calles La vida en los rincones sostiene el equilibrio del mundo con un algo de Dios que asciende de las ruinas Los hijos del hombre hacen su universo sobre un barco de papel que se destroza ...

 

   Luna de verano

   Tomás Segovia

primeros versos

En esta calle a oscuras que boquea amordazada Bajo el negro sofoco Sólo la luna y yo Marcho hacia ella y retrocede Me quedo quieto y se detiene Atónita y curiosa Tan blanca tan redonda tan grande tan de hielo En la espesa engrura amroatada No sería creíble fuera de este momento ...

 

   De tu centro entrañable la noche se derrama...

   Tomás Segovia

primeros versos

De tu centro entrañable la noche se derrama tú sola por los dos la traes a nuestra casa lleva su sello por los dos tu cuerpo solo huele a antiguos metales la efusión de tu sangre a luna de hondas minas y mercurial tiniebla son el fuego y la sombra un solo óxido en ella tú sola...

 

   Manos

   Tomás Segovia

primeros versos

Las manos, mientras habla el hombre, no se duermen no se mueren, no se rinden. Melodiosas, al margen, sin dejar de echar una mano cada mano a lo que habla, roban también lo que se dice, lo usan de otro modo, manos desasidas que saben desdecirse y corrompen ...

 

   Palabras al amigo solitario

   Thelma Nava

primeros versos

He aquí que estás y vives y nada es suficiente. Un algo insoportable te domina y la ciudad no cabe ya en tus manos. Se te sube a la espalda, regresa a tus zapatos. Y piensas en el hijo que no tienes, en la mujer amada que le falta a tu noche cada día. Aquí estás, dividido, doliéndote...

 

   Anverso

   Homero Aridjis

primeros versos

No veo tu sonrisa entre mis labios apurar la prolongada espera en tu abandono de luciérnaga a la noche; sólo tengo asida entre mis brazos la inexpresable lucha de penetrar en el bosque sin fondo de tu sueño que empieza en la penumbra. Sólo el afán de arañar las escamas de la tierra ...

 

   Parábola de la inconstante

   Rosario Castellanos

primeros versos

Antes cuando me hablaba de mí misma, decía: Si yo soy lo que soy Y dejo que en mi cuerpo, que en mis años Suceda ese proceso Que la semilla le permite al árbol Y la piedra a la estatua, seré la plenitud. Y acaso era verdad. Una verdad. Pero, ay, amanecía dócil como la hiedra A asirme a una pared ...

 

   Hoy como nunca

   Ramón López Velarde

primeros versos

Hoy como nunca, me enamoras y me entristeces; si queda en mí una lágrima, yo la excito a que lave nuestras dos lobregueces. Hoy, como nunca, urge que tu paz me presida; pero ya tu garganta solo es una sufrida blancura, que se asfixia bajo toses y toses, y toda tu una epístola de rasgos moribundos ...

 

   Un consejo de familia

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Quién en la miseria y el amor concilia? Esto más que un problema es un misterio. Para hablar de un asunto que es tan serio, hubo ayer un consejo de familia. Hizo de presidente del consejo un hombrecito al que la edad agobia, y que además del chiste de ser viejo, es, nada menos, padre de mi novia. ...

 

   En el cielo

   Luis G. Urbina

primeros versos

El cielo y yo quedamos frente a frente. Y era como un tropel de informes canes persiguiendo una fuga de titanes las nuebes milagrosas del Poniente. En el fondo de púrpura candente, los forzados y altivos ademanes erguíase en coléricos afanes y vaguedad de sueño... De repente se iluminó ...

 

   Seven p.m

   Octavio Paz

primeros versos

En filas ordenadas regresamos y cada noche, cada noche, mientras hacemos el camino, el breve infierno de la espera y el espectro que vierte en el oído: ¿No tienes sangre ya? ¿por qué te mientes? Mira los pájaros El mundo tiene playas todavía y un barco allá te espera, siempre. ...

 

   César en casa

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Juan, aquel militar de tres abriles, que con gorra y fusil sueña en ser hombre, y que ha sido en sus guerras infantiles un glorioso heredero de mi nombre; ayer, por tregua al belicoso juego, dejando en un rincón la espada quieta, tomó por voluntad, no a sangre y fuego, mi mesa de escribir y mi gaveta. ...

 

   Aunque bien sé que no me extrañas

   Rubén Bonifaz Nuño

primeros versos

Aunque bien sé que no me extrañas, aunque tengo la razón, me acuerdo: el cáncer terminó; te ausentas por todo lo mal que supe amarte. Ya fui desventurado cuando estuviste aquí, y en el momento donde te vas, me desventuro. La sola ventaja de estar ciego es acaso ...

 

   Ay muerte más florida

   Manuel Ponce

primeros versos

¡Ay muerte más florida! 1 Nos ha traído una lengua lejana a este puro silencio de bosque partido, en el canto de ayer que se delata en nido, en el silente nido que cantará mañana. Callamos por la luz que se rebana, por la hoja que se ha distraído y cae. Yo estoy herido de muerte, ...

 

   Epílogo

   José Juan Tablada

primeros versos

¿A qué obstinarse en proseguirla en vano...? Ya terminó la Feria de la Vida, A la paz y el estudio me convida Una luz al crepúsculo encendida En el viejo Convento franciscano... ¡La plaza está desierta Y es triste la partida Sobre el crujir de la hojarasca yerta Al terminar la Feria ...

 

   A Rosario

   Manuel Acuña

primeros versos

Esta hoja arrebatada a una corona que la fortuna colocó en mi frente entre el aplauso fácil e indulgente con que el primer ensayo se perdona. Esta hoja de un laurel que aún me emociona como en aquella noche, dulcemente, por más que mi razón comprende y siente que es un laurel que el mérito ...

 

   Alondras que mueren deslumbradas (I) Un esplendor...

   Jorge Fernández Granados

primeros versos

Un esplendor oscuro bajo el deleite de profanarte esta noche de cristales de algún fulgor desamparado sobre la súbita espesura de tu más profunda carne. La inocencia es el licor que, sorbo a sorbo, embruja las manos sin otro ultraje que el más profano silencio de buscarte. ...

 

   El aliento es el dios...

   Homero Aridjis

primeros versos

I El aliento es el dios que la penetra e insuflada da a luz habla un instante y su voz queda en el aire aun cuando ha partido II Por el día que se mueve la sabiduría erige templos quien ama el sol siente en su corazón el fuego las palabras tocan el aire y arden el ser viaja hacia la luz ...

 

   Celebración de la memoria (XIV)

   Jorge Ruiz Dueñas

primeros versos

Navegación del sol Médano a la deriva Así construyo la celebración de la memoria la canción de la muerte tu resurreción

 

   En la orilla del silencio

   Alí Chumacero

primeros versos

Ahora que mis manos apenas logran palpar dúctilmente, como llegando al mar de lo ignorado, este suave misterio que me nace, túnica y aire, cálida agonía, en la arista más honda de la piel, junto a mí mismo, dentro, ahí donde no crece ni la noche, donde la voz no alcanza a pronunciar ...

 

   Instantáneas al filo de la madrugada, 1.1

   Francisco Magaña

primeros versos

* La noche que canta es una palabra insomne. * En los ojos de la madrugada el insomnio es la fiesta de los pájaros. * Ayer es una palabra que siente fascinación por el porvenir y habita en el visitante. * El secreto de la aurora se confunde en la palabra impronunciable. ...

 

   Despedida

   Gabriel Zaid

primeros versos

A punto de morir, vuelvo para decirte no sé qué de las horas felices. Contra la corriente. No sé si lucho para no alejarme de la conversación en tus orillas o para restregarme en el placer de ir y venir del fin del mundo. ¿En qué momento pasa de la página al limbo, creyendo aún leer, ...