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25 poemas aleatorios

 

   el gancho

   Margarito Cuéllar

primeros versos

ese garfio confuso que atraviesa el pasillo del camión y anda por la ciudad cual bulto que no alcanzó a nacer sostiene en sus instintos la esperanza existe porque el azar encuentra la forma de ganarse la vida sostenga en su artificio de metal el traje para el novio de una pariente rica o una bolsa ...

 

   Haikais

   José Juan Tablada

primeros versos

Tierno saúz, Casi oro, casi ambar, Casi luz... Por nada los gansos Tocan alarma En sus trompetas de barro. Pavo real, largo fulgor, Por el gallinero democrata Pasas como una procesión... Aunque jamas se muda, A tumbos, como carro de mudanza, Va por la senda la tortuga. -¡Devuelve a la desnuda ...

 

   Perlas

   Luis G. Urbina

primeros versos

Como al fondo del mar baja el buzo en busca de perlas, la inspiración baja a veces al fondo de mis tristezas para recoger estrofas empapadas con mis penas. Y en cada uno de mis versos viven, con vida siniestra, mis deseos, mis temores, mis dudas y mis creencias ¡Qué mucho que yo los ame! ...

 

   No lo salves...

   Jaime Sabines

primeros versos

No lo salves de la tristeza, soledad, no lo cures de la ternura que lo enferma. Dale dolor, apriétalo en tus manos, muérdele el corazón hasta que aprenda. No lo consueles, déjalo tirado sobre su lecho como un haz de yerba...

 

   Y tu amor se denuncia por el canto de un pájaro

   Homero Aridjis

primeros versos

Tu nombre repetido por las calles Tu boca Tu paso que no es nocturno ni de aurora Tu voz Sólo tu ser creciendo en las esquinas Tu tiempo... tus alianzas Ahora sentada en espiral Después el humo. Selección: Guido Ferrer

 

   Tras los adioses últimos

   Manuel Maples Arce

primeros versos

Tardes alcanforadas en vidrieras de enfermo, tras los adioses últimos de las locomotoras, y en las palpitaciones cardíacas del pañuelo hay un desgarramiento de frases espasmódicas. El ascensor eléctrico y un piano intermitente complican el sistema de la casa de apartmentes , ...

 

   Yo no puedo tenerte ni dejarte...

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

QUE DA MEDIO PARA AMAR SIN MUCHA PENA Yo no puedo tenerte ni dejarte, ni sé por qué, al dejarte o al tenerte, se encuentra un no sé qué para quererte y muchos sí sé qué para olvidarte. Pues ni quieres dejarme ni enmendarte, yo templaré mi corazón de suerte que la mitad ...

 

   Procesional

   Francisco González Léon

primeros versos

Aquella Hermana de la Caridad: aquella Sor Asunción, que bajo la toca lleva una boca de forma de corazón. Corazón que es dilución de una escala cromática: (el color del labio superior es sonrosado, y rojo ultrasanguíneo el inferior). Aquella monja que se parece a una artista de cine, ...

 

   Nocturno miedo

   Xavier Villaurrutia

primeros versos

Todo en la noche vive una duda secreta: el silencio y el ruido, el tiempo y el lugar. Inmóviles dormidos o despiertos sonámbulos nada podemos contra la secreta ansiedad. Y no basta cerrar los ojos en la sombra ni hundirlos en el sueño para ya no mirar, porque en la dura sombra ...

 

   Apenas te conozco...

   Carlos Pellicer

primeros versos

Apenas te conozco y ya me digo: ¿Nunca sabrá que su persona exalta todo lo que hay en mí de sangre y fuego? ¡Como si fuese mucho esperar unos días ¿muchos, pocos? porque toda esperanza parece mar del Sur, profunda, larga! Y porque siempre somos frutos de la impaciencia ...

 

   Nocturno del Mississippi

   Efraín Huerta

primeros versos

En estos precisos momentos todo momento es bello. Por ejemplo: que los jóvenes negros se amen a la orilla del río, bajo elruinoso techo del Heads Bridge, y que su risa sea del color de la carne y de su espesa piel. Que se amen larga y estrechamente al amparo del cielo, ...

 

   Mural sin tregua

   Carmen Alardín

primeros versos

Me duele verte vivir sentir el río de tu cuerpo lleno de barcos y arrecifes. Me duele ver que te desangras lejos de la virtud de los geranios, lejos de las encinas que todavía no plantamos. Me duele verte encender las luces de Bengala sólo para alumbrar los siete mares y sentir cómo organizas ...

 

   La máscara desnuda

   Aurora Reyes

primeros versos

(Danza mexicana en cinco tiempos) TIEMPO PRIMERO Apareces de golpe dentro de mí, dorada por un oro manchado de musgo verdinegro. Ola petrificada del agua de la vida creciendo y apretando la sal del esqueleto. En lo más entrañable de mi ser ejecutas las invisibles líneas ...

 

   Credo

   Ricardo López Méndez

primeros versos

México, creo en ti, Como en el vértice de un juramento. Tú hueles a tragedia, tierra mía, Y sin embargo, ríes demasiado, A caso porque sabes que la risa Es la envoltura de un dolor callado. México, creo en ti, Sin que te represente en una forma Porque te llevo dentro, sin que sepa Lo que tú eres...

 

   Pienso, mi amor...

   Salvador Novo

primeros versos

Pienso, mi amor, en ti todas las horas del insomnio tenaz en que me abraso; quiero tus ojos, busco tu regazo y escucho tus palabras seductoras. Digo tu nombre en sílabas sonoras, oigo el marcial acento de tu paso, te abro mi pecho y el falaz abrazo humedece en mis ojos las auroras. ...

 

   Camécuaro

   Atenógenes Segale

primeros versos

Salve, la alberca azul, nido de fuentes que en medio de antiquísimos sabinos dilata de sus aguas transparentes la soñolencia y el color divinos. Las raíces lamiendo con molicie de los troncos tan altos como viejos, extiendes tu serena superficie, que forma aquí y allá rotos espejos. ...

 

   Luz

   Jaime Labastida

primeros versos

Ciego de nacimiento, me escandaliza el tacto. Vivaldi suena en medio de la bruma y la ciudad, bella hasta su colmo, intolerable, extiende dedos hacia el mar. El ancla de la vida se estremece, el sol rebasa sus medidas y entra durísimo, convicto, entre las nubes: el más vago, el más oscuro resplandor. ...

 

   Mater dolorosa

   Manuel María Flores

primeros versos

Plegaria Virgen del infortunio, doliente Madre mía, en busca del consuelo me postro ante tu altar. Mi espíritu está triste, mi vida está sombría, pasaron sobre mi alma las olas del pesar. Estoy en desamparo, no tengo quien me acoja; hay horas en mi vida de bárbara aflicción, y solo... siempre solo,, ...

 

   Por eso

   Manuel Acuña

primeros versos

Porque eres buena, inocente como un sueño de doncella, porque eres cándida y bella como un nectario naciente. Porque en tus ojos asoma con un dulcísimo encanto, todo lo hermoso y lo santo del alma de una paloma. Porque eres toda una esencia de castidad y consuelo, ...

 

   Mi madre sola...

   Jaime Sabines

primeros versos

Mi madre sola, en su vejez hundida, sin dolor y sin lástima, herida de tu muerte y de tu vida. Esto dejaste. Su pasión enhiesta, su celo firme, su labor sombría. Árbol frutal a un paso de la leña, su curvo sueño que te resucita. Esto dejaste. Esto dejaste y no querías. Pasó el viento. Quedaron...

 

   Carta de un suicida

   José Eugenio Sánchez

primeros versos

no fue el dardo que dio en el centro tampoco el veneno ni la mariposa que traía en la punta no fue un golpe de suerte quizá un poco de pacienciay claro un blanco débil no se culpe a esta mujer de haberme volado la cabeza de traer hasta mis labios la canción de su cintura ...

 

   Escribes...

   Julio César Aguilar

primeros versos

Escribes bajo el fulgor de la noche, sintiendo su influjo como un llamado a la escritura. Piensas entonces que la noche uno a uno te dictará los versos. Pero en verdad, nada dice. Solamente los grillos, entre sí, se dicen su cuento; ah, y también las lechuzas. Sigues esperando que la noche te hable, ...

 

   Veinticinco de abril, tarde

   Tomás Segovia

primeros versos

También ellas las ágiles palabras Que nunca han sido mías Pero dónde podrían sino a mí decirse También ella me dan lo que no es suyo Pero de quien podrían ser sino de ellas Lo que su paso deja entre mis manos Y nunca fue su bien Como lo que nos da con asombro...

 

   La mujer de la sonrisa

   Nadia Contreras

primeros versos

A pesar de sus sesenta y cuatro años La miro ser una contigo Como la primera vez El jardín era un buen presagio Sólo tú sabes que hace un tiempo Sus huesos se han vuelto pequeños Que ya no puede caminar ¿Recuerdas? La calle era más larga Ella dice portal Y sabe que vivir ...

 

   Ahora puedo hacer llover...

   Jaime Sabines

primeros versos

Ahora puedo hacer llover, enderezar las ramas torcidas, levantar a los muertos. Hágase la luz, digo, y toda la ciudad se ilumina. ¡Qué fácil es ser Dios!...