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25 poemas aleatorios

 

   Vieques libre

   Leticia Luna

primeros versos

Hoy no sé de auroras gaviotas ni de botellas perdidas en altamar Hoy no sé de la noche ni de lluvias produciendo chasquidos que arrecian o amainan según su melancolía Hoy no sé de viajes ni de penumbras sí de alumbramientos Sé de la libertad ensanchando sus alas ...

 

   Hervor de calles...

   Rubén Bonifaz Nuño

primeros versos

Hervor de calles; desembocadura de pábulos ardiendo, en la caldera sediciosa del mísero. Como hierba de gritos, como en humo lumbrarada de pelos espantados; como chubasco tupidísimo y turbio, en ascensión. Así llegaba. Y alégrate si nadie, en esta plaza, si nadie, ...

 

   Nombro este mundo a ciegas...

   Román Luján

primeros versos

NOMBRO ESTE MUNDO a ciegas, a rápidos aullidos, me erosiono. Faltan letras de molde para inventar el hambre, la espesura de saberse fragmentario. ¿Quién me escinde? ¿Qué inédita negrura se esconde tras mi sombra? ¿Es que todos los círculos se han vuelto espirales? ...

 

   Eran dos hermanas

   Enrique González Martínez

primeros versos

Eran dos hermanas, eran dos hermanas tristes y pálidas Venía una de ellas de tierras lejanas trayendo en sus hombros un fardo de nostalgias, siempre pensativa, callada, con los ojos vueltos hacia el infinito, los ojos azules de pupilas vagas por los que en momentos hasta parecía salírsele el alma. . . ...

 

   Leyes de la perspectiva (Canciones fugitivas, 5)

   Tomás Segovia

primeros versos

También el hombre que partió a un retorno Que hizo con pulso firme el equipaje Y tomó de la mano a su mirada Para llevarla allá A que beba de nuevo Lo que ella y no ve que bebió un día También ése retorna Y si volver tiene aún la fuerza De callar largamente ...

 

   Noche de verano

   Octavio Paz

primeros versos

Pulsas, palpas el cuerpo de la noche, verano que te bañas en los ríos, soplo en el que se ahogan las estrellas, aliento de una boca, de unos labios de tierra. Tierra de labios, boca donde un infierno agónico jadea, labios en donde el cielo llueve y el agua canta y nacen paraísos. ...

 

   Al espejo

   Gilberto Owen

primeros versos

Me quedo en tus pupilas, sin convite a tu fiesta de fantasmas. Adentro todos trenzan sus efímeros lazos, yo solo afuera, y sin amor, mas prisionero, yo, mozo de cordel, con mi lamento, a tu ventana, yo, nuevo triste, yo, nuevo romántico. Dentro de ti, las nupcias de hielo al sol del árbol y la nube, ...

 

   Panoramas

   Francisco González Léon

primeros versos

Panoramas de la mañana que alcanzo desde mi ventana. Sillares y molduras de la iglesia que se detallan por lo tan cercana. Mañana ventosa que en el arbolado de la plazuela combina en los ramajes muecas y caras, risas y cabeceos, cual si fueran los de un corro de vecinos en chismorreos. ...

 

   el gancho

   Margarito Cuéllar

primeros versos

ese garfio confuso que atraviesa el pasillo del camión y anda por la ciudad cual bulto que no alcanzó a nacer sostiene en sus instintos la esperanza existe porque el azar encuentra la forma de ganarse la vida sostenga en su artificio de metal el traje para el novio de una pariente rica o una bolsa ...

 

   La perfumista

   Jorge Fernández Granados

primeros versos

Urna de otras reliquias ante la babilonia de cristal de los estantes olisca el seco olor del palisandro, la resina de estoraque (Venus) o el aroma lunar de la alhucema. En las alturas habitadas por el polvo ubica, con orientación de pájaro, los sitios migratorios de los frascos: el ámbar...

 

   El nido

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Mira ese árbol que a los cielos sus ramas eleva erguido; en ellas columpia un nido en que duermen tres polluelos. Ese nido es un hogar; no lo rompas, no lo hieras: sé bueno y deja a las fieras, el vil placer de matar.

 

   Central Park

   Octavio Paz

primeros versos

Verdes y negras espesuras, parajes pelados, río vegetal en sí mismo anudado: entre plomizos edificios transcurre sin moverse y allá, donde la misma luz se vuelve duda y la piedra quiere ser sombra, se disipa. Don t cross Central Park at night. Cae el día, la noche se enciende, ...

 

   Me pregunto

   Tomás Segovia

primeros versos

Me pregunto y no entiendo tendrías que ser tú quien lo explicara me pregunto por qué a veces esta piedra en la dentadura que no deja salir a gusto mis palabras cuando se disponen confiadas a brotar hacia ti a correr más frescas que las cascadas de agua tan frescas...

 

   De cómo Robert Schumann fue vencido por los demonios (IX)

   Francisco Hernández

primeros versos

Para escribir una canción que empiece en anacrusa, es necesario portar un traje de terciopelo negro y nadar en el Rin a la luz de la luna decías, mientras tu silueta de larga cabellera silbaba el rondó de un músico polaco. Entonces tu rostro revelaba el surco de las arrugas ...

 

   Cantares

   Antonio Plaza

primeros versos

Te adoré como a una virgen cuando conocí tu cara; pero dejé de adorarte cuando conocí tu alma. Cuestión de vida o muerte son las pasiones, si alguien lo duda, deja que se apasione. Las heridas del alma las cura el tiempo, y por eso incurables son en los viejos. Los astros serán, mi vida, ...

 

   Espejo de zozobra

   Alí Chumacero

primeros versos

Me miro frente a mí, rendido, escuchando latir mi propia sangre, con la atención desnuda del que espera encontrarse en un espejo o en el fondo del agua cuando, tendiendo el cuerpo, ve acercarse su sombra, lenta e inclinada, a la suprema conjunción de dos pulsos perdidos en sí mismos, ...

 

   Clínica negra (I)

   Rodulfo Figueroa

primeros versos

Sala de un hospital, amplia y sombría, el doctor ordenaba con imperio, y de una úlcera, al ver la rebeldía al practicante le pidió el cauterio. Enrojecido lo acercó al paciente sin preocuparse de su suerte aciaga; el miserable se agitó imponente, lanzó un rugido, y se extirpó la llaga. ...

 

   Rue de Saint Michel

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

Sombra entrepernada con la carne tu cuerpo que en el mío se estremece qué infiernos de la fiebre qué soledades nos habitan en la cúspide absoluta de la llama atajo de la muerte retorno de la piel humedecida(era preciso hundirsepara lamer el fondo del pantano) estallan ardientes ...

 

   Polvo (fragmentos II)

   Guadalupe (Pita) Amor

primeros versos

De lo gris me salí, y al polvoriento gris he retornado. ¡Cuanto yo concebí, sólo fue imaginado, que el realizar a mí me está velado! Va a perderse mi huella... Sólo soy llamarada del destino; una loca centella que tiene el desatino de pretender que el polvo sea divino. ...

 

   El retorno

   Rosario Castellanos

primeros versos

Piso la tierra de Anáhuac que es la tierra de mis muertos. Pues bien: como su nombre lo indica y otros signos están muertos. No hablan... Algunos, los recientes, con el mentón atado todavía al último pañuelo, otros con la mandíbula intacta, calcio vuelto a su existencia mineral que es muda. ...

 

   Agua

   Carmen Boullosa

primeros versos

Los dos lejanos, los separados, van hacia el agua a que su sed los guía. Ésta es agua trastocada. Sus moléculas espejo cargan el peso de los cuerpos distanciados, el ojo caliente del filo que troncha, agua cercenada en su constitución. Agua rota, mochada. Agua mintiendo el gozo líquido...

 

   Algunos

   Jaime García Terrés

primeros versos

Yo no sé muchos nombres de volcanes o selvas; esta parte del mundo para mí representa unas doscientas almas (digo doscientas por decir) que miran a lo lejos de distinta manera cada una con cierto dejo de común azoramiento. Oigo silbar el viento rústico, no rehúyo cantar...

 

   Autoanálisis

   José Emilio Pacheco

primeros versos

He cometido un error fatal —y lo peor de todo es que...

 

   Despertar

   Francisco González Léon

primeros versos

Sueños de la mañana de la alcoba en la semioscuridad. Despertar indolente en que se siente la necesidad de continuar el diálogo interrumpido con la fantasmagoría nocturnal. Aquella semivigilia en que aún hay la indecisión de lo que en sueños vimos; aquella incapacidad de descifrar ...

 

   Cuerpo del delfín (fragmento)

   Fayad Jamís

primeros versos

En el palacio de la memoria, en el humo del cuerpo, una palpitación extraña, un remoto aleteo: la sombra roja de un delfín entra suavemente. ¿Qué importa la marca del arpón? ¿Qué importa si el nombre del barco es Little Fish o Cheval ? ¿Qué importa el rostro encendido del arponero? ...