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25 poemas aleatorios | |
BASTA UN GUIÑO de pezón para que el ansia me traicione un devaneo cachondo en el perfume el asomo furtivo de algún hilo dental asfixiado entre hemisferios donde el sol no se ponga para lanzarme a pique ciego de mí fortuito apenas sin conciencia en franca expedición hacia el capullo ... | |
Espera, octubre. No hables, voz. Abril disuelve apenas la piel de las estatuas en espuma, aún canta en flor el árbol de las venas, y ya tu augurio a ras del mar, tu bruma que sobre el gozo cuelga sus cadenas, y tu clima de menta, en que se esfuma el .pensamiento por su laberinto ... | |
Una tierra devota, madre, un vientre para la miel de lo perdido, tierra de todos en el insbrik, cobre esbelto donde la espuma multiplicaba tu rostro. Busco la duración y no aparece. Veo desplegarse la oscuridad labrada desde un brillo solitario. Surgen en mi incertidumbre muertas, ... | |
Como la historia del amor me aparta de las sombras que empañan mi fortuna, yo de esa historia recogí esta carta que he leído a los rayos de la luna. Yo soy una mujer muy caprichosa y que me juzgue a tu conciencia dejo, para poder saber si estoy hermosa recurro a la franqueza de mi espejo. Hoy, ... | |
hay que soñar hacia atrás hacia La fuente Octavio Paz Aquí, donde la loma desciende al valle áspera como zacate, donde la ruina crece y guarda en sus adentros molcajetes sin mano, arcilla requemada, desde esta esquina de la calle donde el poder requiere un sastre ... | |
Cada vez que le descubro a mi mujer un gran poeta y la convenzo con mi entusiasmo y mi memoria y mi alegría y ella lo lee y lo nombra y lo disfruta arde mi corazón con unos celos miserables ¿Por qué se me adelanta ese canalla?... | |
Al norte hay niños que esperan la madrugada para ponerle una raya más al tigre. Al sur, las nativas bailan descalzas sobre la arena, al mediodía. Al este, la tarde es un bostezo que se consume a sí mismo. Al oeste, el amanecer encuentra a los viejos con el libro sagrado entre sus manos. ... | |
Negro el altar, la bóveda desierta, el resplandor del moribundo día penetra por la angosta celosía de la alta nave sobre el muro abierta. Allá en la triste soledad incierta se levanta la cruz negra y sombría; Cristo, la inmensa luz que en ella ardía, descansa ya bajo la losa yerta. ¡Ay!, del mundo en el viaje ... | |
Tú, yo mismo, seco como un viento derrotado que no pudo sino muy brevemente sostener en sus brazos una hoja que arrancó de los árboles ¿cómo será posible que nada te conmueva que no haya lluvia que te estruje ni sol que rinda tu fatiga? Ser una transparencia sin objeto ... | |
Te mataré sin tañer las campanas y sin doblar los goznes del insomnio. Te mataré sin la espada de Damocles, ni los principios de Arquímedes. Sin votos académicos ni juramentos falsos; casi sin zapatillas de charol... Sin la cita del toro entre la arena... Nada más por el gusto de... | |
Yo tenía un hermano mayor; era siempre cinco años más amable y más sereno; quería un escritorio y un caballo y una manera nueva de contar los sueños y una mina de azúcar, de seguro. Le gustaba leer y razonaba, a veces era tierno con las cosas pero yo nunca vi que fuera... | |
Pasaré la noche con el inmenso desiertoque hay en mí y el estar contigo. I Hay una extensión cercada por el cielo, una inmensa planicie descubierta por la luna, un campo de flores pálidas sitiadas por su propio perfume, una casa en el bosque de los grandes abetos de la noche, ... | |
Insensibles a fiestas y grimas y con alas de luz de centellas, pero esquivos a cautas doncellas, difundíos por gentes y climas. No sois gemas inmunes a limas y con lampos de fijas estrellas, Sino chispas de golpes y mellas y ardéis lascas de piedras de simas. Pero hay siempre valer en las rimas. ... | |
Échame un vistazo al menos de arriba abajo mírame cómo estoy de cabo a rabo enamorado tengo enamorados los ojos y tengo la boca enamorada y tengo el pie izquierdo enamorado y mucho más el pie derecho tengo también enamoradas las espumosas ingles... | |
Desde hace años, Jesús, el corazón me rebota loco entre las sienes y ando por los rincones escondiendo al sollozo. Estreno una sonrisa cada mañana y pido limosna en todas las esquinas, porque ¿quién va a prestarme su vida, su amor, o su Dios? Tengo que comprármelos yo misma, ... | |
Porque no tengo necesidad de hablar estoy callada. Suena triste pero es más verdad que el silencio. Anoche hablé hasta que me dolió la comisura de los labios. Pero anoche era un tigre. Ahora soy aquella, la hija del hombre: sin mañana sin semilla sin voz. Sólo una idea perdida ... | |
Pronto será un texto vivo se alza y ya es una palabra La letra balbucea y se convierte en música La mujer se llena de gozo El hombre da a luz una Letra La mujer lame El hombre ronronea La mujer lo atrapa en el pulgar del Cielo El hombre resbala por el índice del Tiempo ... | |
De niño me gustaba desprenderla, limpiar el tronco, dejar al descubierto la verde urgencia de otra capa, sentir abajo de los dedos la rectitud del árbol, sentirlo atareado allá en lo alto , en otro mundo, indiferente a mis mordiscos, capaz de sostenerse sin corteza, capaz... | |
I Convaleciente de tu amor y débil como el que ha aposentado largamente en sí mismo agonías y fiebres, salgo, purificada y tambaleante, al reclamo de calles y de patios. ¡Qué algarabía de ruidos confusos y de olores mezclado! ¡Qué agresivo desorden de colores esparcidos! ... | |
Amor, fuera olvidarte como perder los ojos, cegar frente a los verdes más claros de la vida, caer en el invierno con un sueño encerrado sepultando los brotes de la flor del prodigio. Desconocer las formas que anidaron el tacto, ignorar la sonrisa que prepara la aurora en los húmedos labios terrenales; ... | |
Me gusta andarme por las ramas. No hay mejor camino para llegar a la punta del árbol. Por si no bastaran, me da náuseas la línea recta; prefiero el buscapiés y su febril zigzag enflorado de luces. Y cuando sueño, veo frontones apretujados de joyas donde vegetaciones de relámpagos... | |
Si cabalga tu empeño por mis bandas y mis cabellos usas como bridas, despiertas en mi espalda alas dormidas y un reino de palomas me desbandas. Voy hasta a donde quieras. Tú me mandas. El rumbo hacia las cosas compartidas: Unas buscadas y otras poseídas, ir y venir... | |
De la semana escoge algo venido de lunes con vaciedad atropellada. Di que esa mañana saliste a la calle buscando decir, dejar de lado, estallar con todos, cargado de eso que fue y nunca acaba. Martes lumínico, crecido dentro, vida de otros, ahora tuya. Al salir, imagina que no es martes, ... | |
Al natural, en cápsulas, abiertas o cerradas, ya desalmadas, Elvira y doña Sol; en cada cuna Eros y leche: digestión pacífica sin pesadillas griegas; bálsamos bíblicos o dialécticos, sedantes contra las erosiones, decadencias históricas, siniestros... | |
Otro viento rosa otra agua lava las mismas ruinas y el mismo polvo con otra arena se esculpe el cuerpo humano otros ojos pulen su mirar, su forma, dejan en el suelo una nariz un pie donde volaba un dios un perro orina un idiota ríe se abre una mano dos insectos copulan... | |
