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25 poemas aleatorios

 

   Como un dolor que avanza...

   Octavio Paz

primeros versos

Como un dolor que avanza y se abre paso entre vísceras que ceden y huesos que resisten, como una lima que lima los nervios que nos atan a la vida, sí, pero también como una alegría súbita, como abrir una puerta que da al mar, como asomarse al abismo y como llegar...

 

   Tres de Lorca

   Marisa Trejo Sirvent

primeros versos

a Joaquín Vásquez Aguilar. Tardes en que el teléfono pregunta por consabidas náyades arteras . Ramón López Velarde. Te gustaba leer Con voz pausada Aquellos poemas Esos Los preferidos Tres de Lorca Algunos de Vallejo Siempre Miguel Hernández ...

 

   Por el tiempo pasas

   José Carlos Becerra

primeros versos

Por el tiempo pasas, lo cruzas, sales de él, rozas la superficie de la muerte y distraída sigues hacia donde no sé si sigues. Eres tú la que cruzas el tiempo, la que aparta a la muerte como si se tratara de una cortina, la que se destapa el espejo como si se tratara de una lata de cerveza ...

 

   Ejercicio preparatorio (Díptico con tablilla votiva)

   Octavio Paz

primeros versos

La hora se vacía. Me cansa el libro y lo cierro. Miro, sin mirar, por la ventana. Me espían mis pensamientos. Pienso que no pienso. Alguien, al otro lado, abre una puerta. Tal vez, tras esa puerta, no hay otro lado. Pasos en el pasillo. Pasos...

 

   Estos años

   Eduardo Langagne

primeros versos

Padre, mis ideas no están sólo en las notas que extraigo al piano, taciturno mueble, conservador, oscuro, al que le exijo actualizarse. Mi pensamiento hace florecer las plantas, abre las flores y provoca que el limonero del jardín dé limones más dulces...

 

   Teme que su afecto parezca gratitud y no fuerza

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Señora, si la belleza Que en vos llego a comtemplar Es bastante a conquistar La más inculta dureza, ¿Por qué hacéis que el sacrificio Que debo a vuestra luz pura Debiéndose a la hermosura Se atribuya al beneficio? Cuando es bien que glorias cante, De ser vos, quien me ha rendido, ...

 

   Abril es ella quien habla por tus labios...

   Homero Aridjis

primeros versos

Abril es ella quien habla por tus labios como un joven sonido desnudo por el aire En la noche ha volado con tu vuelo más alto con risa de muchacha como el fuego nocturno de los frutos del viento donde vibran los pájaros Manzana del amor su voz bajo la lluvia es un pescado rojo ...

 

   Lawn-tennis

   José Juan Tablada

primeros versos

Toda de blanco, finge tu traje sobre tu flanco griego ropaje. De la Victoria de Samotracia, mientes la gloria llena de gracia. ¡En vano ilusa fijas el pie!... Que no eres musa ni numen, que sin que disciernas un viento lírico sobre tus piernas sopla satírico; pues aunque fatua ...

 

   Eres tú verdadero

   Nezahualcóyotl

primeros versos

¿Eres tú verdadero...? ¿Eres tú verdadero, tienes raíz? Sólo quien todas las cosas domina, el dador de la vida. ¿Es ésto verdad? ¿Acaso no lo es, como dicen? ¡Que nuestros corazones no tengan tormento! Todo lo que es verdadero, lo que tiene raíz, dicen que no es verdadero que no tiene raíz. ...

 

   El deshollinador

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

En mi centro amanecía Dios con su diamante de agua ensimismada, derramándola allí donde la yerba azul del verbo sin cercos corría limpia escalando hasta el borde de los labios. Pero redonda es la vida y en sus ruedas sorpresivas llegó de improviso el medio día. El verano galopó...

 

   Agua nocturna

   Alberto Ruy Sánchez

primeros versos

La noche que guardas en la mano, la noche que abres para acariciarme, me cubre como un manto navegable. * Voy hacia ti, lentamente. En la noche, el brillo de tus ojos me conduce. Veo tu rostro en ese sueño. Veo tu sonrisa. Me dices algo que no entiendo. Te ríes. Entonces...

 

   Aunque bien sé que no me extrañas

   Rubén Bonifaz Nuño

primeros versos

Aunque bien sé que no me extrañas, aunque tengo la razón, me acuerdo: el cáncer terminó; te ausentas por todo lo mal que supe amarte. Ya fui desventurado cuando estuviste aquí, y en el momento donde te vas, me desventuro. La sola ventaja de estar ciego es acaso ...

 

   Bandera

   Tomás Segovia

primeros versos

Mi tienda siempre fuera de los muros. Mi lengua aprendida siempre en otro sitio. Mi bandera perpetuamente blanca. Mi nostalgia vasta y caprichosa. Mi amor ingenuo y mi fidelidad irónica. Mis manos graves y en ellas un incesante rumor de pen- samientos. Mi porvenir sin nombre. ...

 

   Valle de Ocosingo

   Efraín Bartolomé

primeros versos

El peso del silencio El valle que se aleja de sí mismo a galope Hoy vine a ver esta distancia que se fuga escondida tras el oro del día Qué hermoso espejo el sol para el valle extendido Vaga el pensamiento al ras de los potreros Desciende el alma culebrita a la canción del valle...

 

   Repeticiones

   Octavio Paz

primeros versos

El corazón y su redoble iracundo el obscuro caballo de la sangre caballo ciego caballo desbocado el carrousel nocturno la noria del terror el grito contra el muro y la centella rota Camino andado camino desandado El cuerpo a cuerpo con un pensamiento afilado la pena que interrogo cada día y no ...

 

   Los viejos

   Octavio Paz

primeros versos

Sobre las aguas, sobre el desierto de las horas pobladas sólo por el sol sin nombre y a noche sin rostro, van los maderos tristes, van los hierros, la sal y los carbones, la flor del fuego, los aceites. Con los maderos sollozantes, con los despojos turbios y las verdes espumas, van los hombres. ...

 

   El orbe de la danza

   Alí Chumacero

primeros versos

Mueve los aires, torna en fuego su propia mansedumbre: el frío va al asombro y el resplandor a música es llevado. Nadie respira, nadie piensa y sólo el ondear de las miradas luce como una cabellera. En la sala solloza el mármol su orden recobrado, gime el río de ceniza ...

 

   Arcángel

   Lucero Alanís de Gurrola

primeros versos

Extravió el ángel su arca en una botella una botella guarda muchas vidas en su mar de arena moluscos remotos que escriben historias en caminos de sal sal en grano de ella misma que adormecen en sus cristales al hombre sin memoria hombre hecho hombra de su costilla ...

 

   Gratia plena

   Amado Nervo

primeros versos

Todo en ella encantaba, todo en ella atraía su mirada, su gesto, su sonrisa, su andar... El ingenio de Francia de su boca fluía. Era llena de gracia, como el Avemaría; ¡quien la vio no la pudo ya jamás olvidar! Ingenua como el agua, diáfana como el día, rubia y nevada como Margarita...

 

   Me preocupa el televisor...

   Jaime Sabines

primeros versos

Me preocupa el televisor. Da imágenes distorsionadas últimamente. Las caras se alargan de manera ridícula, o se acortan, tiemblan indistintamente, hasta volverse un juego monstruoso de rostros inventados, rayas, luces y sombras como en una pesadilla...

 

   Letanías profanas

   Jaime García Terrés

primeros versos

En oleaje caviloso digo los nombres de la grey, los nombres pardos y los candentes. Digo Santiago, Pedro, Juan; el signo de la madre plácida entre nublados laberintos; la fama quejumbrosa de los sacerdotes; los apodos rebeldes que suscita la horda. Oh denominaciones, ...

 

   Mercado de la Merced

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

De la Merced hetairas baratonas, mercado de la carne, pocos años, son de trece o de quince, no hay engaños. ¡Pásale mi marchante, son fregonas! No pienses que quizá fueron personas o que el SIDA letal les unta daños. Es carne dura, fresca y son rebaños ovejas negras estas...

 

   Asalto

   Elsa Cross

primeros versos

hace gira, para todos, las heridas en su tronco. Aimé Césare De noche el paso del lince ruido de hojas en los aserraderos. De noche grito de monos, fulgor cambiante:mimetismos. Bebes en la espesura La fiebre deja en tus labioscáscaras amargas. Un punto fijo. ...

 

   Claro de luna

   Efrén Rebolledo

primeros versos

Como un cisne espectral, la luna blanca en el espacio transparente riela, y en el follaje espeso, Filomela melifluas notas de su buche arranca. Brilla en el fondo oscuro de la banca tu peinador de vaporosa tela, y por las frondas de satín se cuela o en los claros la nívea luz se estanca. ...

 

   El tigre

   Eduardo Lizalde

primeros versos

Hay un tigre en la casa que desgarra por dentro al que lo mira. Y sólo tiene zarpas para el que lo espía, y sólo puede herir por dentro, y es enorme: más largo y más pesado que otros gatos gordos y carniceros pestíferos de su especie, y pierde la cabeza con facilidad, huele la sangre ...