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25 poemas aleatorios

 

   Es cosa de mirar

   Jaime García Terrés

primeros versos

Por punto general en el valle de México anda la multitud encubriendo rumores con pieles o plumajes y orquídeas al uso. Es cosa de mirar el ay enjuto cuando la cicatriz del alba lo cobija, la mano lívida que sobrelleva tan densos ademanes. ¡Dioses, mis dioses, milagros...

 

   Poema en tiempo de guerra (fragmento)

   Jaime Labastida

primeros versos

No me duele morir. Tengo hambre de tiempo, costra de las cosas, de destrucción, de lucha; somos la imagen del derrumbe, una montaña contraída de ácidos; bebemos agua serenada y un diamante es el cimiento sobre el cual construimos edificios de espuma. Apenas se puede avanzar ...

 

   Por qué me desprendí...

   Guadalupe (Pita) Amor

primeros versos

¿Por qué me desprendí de la corriente misteriosa y eterna en la que estaba fundida, para ser siempre la esclava de este cuerpo tenaz e independiente? ¿Por qué me convertí en un ser viviente que soporta una sangre que es de lava y la angustiosa oscuridad excava sabiendo ...

 

   Pregón

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

¡Venga venga venga...! ¡Sí hay y son gratuitas...! Naranjos de palabra en flor para la acidez de la rutina Para el dolor de pueblo palabras de kan ká que hacen crecer huayas y mangos ¡Venga y tenga..! Palabras de florero para sus rosas olvidadas por el cansancio Tengo también frases de primavera ...

 

   Elegía del marino

   Alí Chumacero

primeros versos

Los cuerpos se recuerdan en el tuyo: su delicia, su amor o sufrimiento. Si noche fuera amar, ya tu mirada en incesante oscuridad me anega. Pasan las sombras, voces que a mi oído dijeron lo que ahora resucitas, y en tus labios los nombres nuevamente vuelven a ser memoria de otros...

 

   Entre la noche y el día

   Alejandro Aura

primeros versos

Entre la noche y el día ¡qué misterio, carajo, qué misterio! Urna cerrada de la luz, ábreme las compuertas. Vengo del huracán, hollado por los escombros: partes de coche, conservas, esqueletos tranquilos, ramas, callejones oscuros para que dos se presenten...

 

   El sueño de Adán

   Alí Chumacero

primeros versos

Ligera fue tu voz, mas tu palabra dura con vuelo de paloma sin más peso que su inmóvil cruzar el mar del viento; y persistes como un sonido bajo el agua, desde mi piel al aire levantada, ligera como fuiste, como esa ala que olvidada del mundo se recrea, convertida en ausencia y en olvido. ...

 

   Reflejo

   Nadia Contreras

primeros versos

Olga Lucía, su mirada, Es una puerta entreabierta al final del pasillo Y un espejo. Dentro, la imagen de una niña que duerme En posición fetal. La misma niña que desde la ventana del miedo Inventa estrellas de diversos colores Y cae la noche más triste. ...

 

   Pies para qué los quiero...

   Frida Kahlo

primeros versos

Pies para qué los quiero si tengo alas...

 

   Contigo hubiera querido compartir...

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

Contigo hubiera querido compartir cosas tan simples como atarte las cintas de un zapato. remendar el talón de un calcetín; tostar castañas echada al pie de tu sillón de cuero en las veladas de invierno, en que leías junto al fuego. Hacer el nudo a tu corbata, aderezarte...

 

   Canta el agua

   Blanca Luz Pulido

primeros versos

Recuerdos de luz en una gota de agua en la mirada que atesora la brevedad y la frescura que derrama mínima en el día El día que repite sus dones intocados en las miradas jóvenes del agua Canta el agua y su voz es una plegaria que repite clara y cercana una pregunta Una pregunta ...

 

   El pensamiento olvidado

   Alí Chumacero

primeros versos

Pensar en tu mirada y en mi olvido dejando el pensamiento dilatado a través de tus ojos, anegado de su mismo vivir con tu sentido; después mirar tu olvido que en mí asoma como una rosa que al espacio diera leve prolongación y luego fuera la propia luz que toca con su aroma, ...

 

   Alabando su manera de hacerlo

   Gabriel Zaid

primeros versos

¡Qué bien se hace contigo, vida mía! Muchas mujeres lo hacen bien pero ninguna como tú. La Sulanita, en la gloria, se asoma a verte hacerlo. Y yo le digo que no, que nos deje, que ya lo escribiré. Pero si lo escribiese te velverías legendaria. Y no creo en la poesía ...

 

   Ahí, donde la piel se funde

   Graciela Guzmán

primeros versos

Voy a tu cuerpo, agazapada,cautelosa de la mirada del miedo; verdugo que asesina a golpes de soledad. Fugitiva, arribo a tu blanda estación recorriendo a besos lentos el refugio donde desvalijo caricias que me enmohecían las manos. Hoy libre, para esconder mis rincones en tu calor ...

 

   Eternidad

   Amado Nervo

primeros versos

¡La Muerte! Allí se agota todo esfuerzo, allí sucumbe toda voluntad. ¡La Muerte! ¡Lo que ayer fue nuestro Todo hoy solo es nuestra Nada!... ¡Eternidad! ¡Silencio! El máximo silencio que es posible encontrar. ¡Silencio!...!Ultrasilencio, y no más! ¡Oh, no más! ¡Ni una voz en la noche ...

 

   La fuente oscura

   Jaime García Terrés

primeros versos

¡Qué gran curiosidad tengo de verte sin ropajes ambiguos, oh mi sombra! Imagino tu piel acribillada por la nostalgia; de rubor inhábil erizadas las fugas del contorno; y me pregunto si guarecen algo más esos repliegues vaporosos, si corren por tus venas plenitudes, si alojas muy adentro ...

 

   Mis hermanos se fueron poco a poco

   Marco Antonio Campos

primeros versos

Mis hermanos se fueron poco a poco: se llevaron la casa, la mujer, la calle al hombro, el oro más soñado y no la infancia. ¿Qué hacía yo, en tanto, qué diablos dió mi pluma? Me puse a dibujar en los cuadernos las mujeres más bellas de la tierra que sólo lloraban en mis versos. ...

 

   Preguntas

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Si cabalga tu empeño por mis bandas y mis cabellos usas como bridas, despiertas en mi espalda alas dormidas y un reino de palomas me desbandas. Voy hasta a donde quieras. Tú me mandas. El rumbo hacia las cosas compartidas: Unas buscadas y otras poseídas, ir y venir...

 

   Garabato

   Octavio Paz

primeros versos

Con un trozo de carbón con mi gis roto y mi lápiz rojo dibujar tu nombre el nombre de tu boca el signo de tus piernas en la pared de nadie En la puerta prohibida grabar el nombre de tu cuerpo...

 

   Poema último

   Nadia Contreras

primeros versos

Hay en mí algo que tú no conoces: Este afán de palabras, De infinitamente escribir hasta no lograr Trazo alguno. ¿Dónde estás, Olga Lucía, que no te encuentro? Tú no sabes Que en cada verso Envejece de mí una parte. Tengo ganas de morirme, Que lentamente se me duerman los pies, ...

 

   Asesinato sideral

   Carmen Alardín

primeros versos

En mi aposento tengo un prisionero que no soy yo, que no eres tú, que no es aquel que nos rompió los huesos por fabricar collares. En mi aposento tengo un prisionero que galopa en mis sienes y que me hace sudar, callar o blasfemar; y sin embargo tengo que clavarlo cada día ...

 

   Sonetos mayas

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

Incendio verde y sol alucinante gimen bajo la selva indescifrada. En la quietud la línea dibujada fina y sombría de un jaguar flotante. El cielo ahoga nubes rebosante para hechizarlas en su boca alada. Mientras las ruinas en su marejada inventan al silencio cada instante. Lengua de...

 

   Llano

   Octavio Paz

primeros versos

El hormiguero hace erupción. La herida abierta bortotea, espumea, se expande, se contrae. El sol a estas horas no deja nunca de bombear sangre, con las sienes hinchadas, la cara roja. Un niño —ignorante de que en un recodo de la pubertad lo esperan unas fiebres y un...

 

   Unas palabras para el extranjero

   Thelma Nava

primeros versos

Escucha extranjero, yo voy a mostrarte la lejanía. En esta ciudad no navega hoy más barco que el de la soledad. Las sábanas son frías en los hoteles. Hay crímenes y miedo a media noche. Podemos, si quieres, cantar sin corbata y navegarnos tomados de las manos aun a riesgo de ser acusados ...

 

   Eternidad

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

La eternidad mece, ondula, abre de par en par su túnica de viento; en el espacio de su seno esplende una constelación de luz acumulada. El Padre la detiene. Un instante mete su mano turbulenta hasta la entraña y la abre sobre la piel del mundo. Un alud de semillas caen, ...