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25 poemas aleatorios | |
El principio de los Itzaes (textos del Chilam Balam de Chumayel) | |
Versión castellana Trece veces ocho mil Katunes reposó en su piedra. Entonces se movió la semilla de Hunac Ceel Ahau. Éste es el canto: E¡ ¿Son los hombres como el sol? De la Piedra del que es Amarillo, E¡ ¿de ahíson los hombres buenos? Mi ropa, mi vestido, dijeron los dioses. ... | |
Abro tu carta y reconozco ufano Tu letra fácil, tu dicción hermosa; Tú la trazaste con tu propia mano Pues el papel trasciende a tuberosa. Al escribirla estabas intranquila Y ya estoy sospechando tus desvelos Los médicos me han dicho, que vacila El pulso con la fiebre de los celos. Veo tus líneas ... | |
Llévame a lomo de sol a hundirme en las aguasa respirar follaje y luna que quiero morir en las arenas y mis pies ya no bailan. El chillido/relámpago suspenso del cuerpo forma un círculo abrazando nubes El pico se enfila hacia el mar ... | |
Colección reservada de sonetos votivosIV ¿Pero cómo decirte el más sagrado de mis deseos, del que menos dudo; cómo, si nunca nombre alguno pudo decirlo sin mentira o sin pecado? Este anhelo de ti feroz y honrado, puro y fanático, amoroso y rudo, ¿cómo decírtelo sino desnudo, ... | |
Ese Cristo de tápalo encarnado, de terciopelo recamado de oro me causa espanto, compasión, azoro y lo llevo en mis ojos reflejado. Ese Cristo en su cruz crucificado me mira tenazmente y sin decoro Él sabe que al mirarlo siempre lloro y me pide por mi ser desclavado. ... | |
Todo lo que no alcanzamos a decirnos lo dijeron los árboles temblando por nosotros: las espigas rosadas al borde del camino, los pájaros hundidos en su canto invisible y un rumor que venía de todas partes y de ninguna. Recuerdo que me detuve a recoger una piedra y la levanté con gran... | |
Ni el cielo constelado de estrellas ni la ley moral, urdida en la raíz del hombre. No, a diferencia exacta de Kant, no me suscitan tales contemplaciones tales meditaciones, maravilla o asombro. Me conmueve más bien la vastedad del espacio, la inmensa magnitud de los tiempos y las cosas ... | |
Desprender el fruto La roja manzana del Paraíso El perfecto fruto que pendió De la rama más alta del jardín Morderla No para gustar de su sabor Que contenta los sentidos Probar del fruto para alcanzar Su ardiente centro Su ignorada esencia Para vislumbrar el umbral del Comienzo ... | |
Es necesario, a veces, encontrar compañía. Amigo, no es posible ni nacer ni morir sino con otro. Es bueno que la amistad le quite al trabajo esa cara de castigo y a la alegría ese aire ilícito de robo. ¿Cómo podrás estar solo a la hora completa, en que las cosas y tú hablan y hablan, ... | |
Que demuestran decoroso esfuerzo de la razón contra la vil tiranía de un amor violento Dime vencedor Rapaz, vencido de mi constancia, ¿qué ha sacado tu arrogancia de alterar mi firme paz? Que aunque de vencer capaz es la punta de tu arpón, el más duro corazón, ... | |
Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días, eres el espejo de la noche, la luz violenta del relámpago, la humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio, mis yemas tocan tu sangre. Toda mi alegría es sentir... | |
Porque el tiempo se mide, no se cuenta, su luz a la distancia sobrevive, el aire pierde espacio en la tormenta y en el suelo extraño se percibe. Porque el tiempo, se goza, no se cuenta la secreta aventura que se vive, burlas del horror y sed nos alimenta y en alta noche amor su mano escribe. ... | |
El poema íntimo, el que no escribo: solo lo cohabito contigo. | |
Viuda de ausencia toco la mañana, es tan igual invierno y lejanía, que quizá se pudiera se podría abrir la noche junto a tu ventana. Al gallo inútil con su inútil diana en el alba su canto estrellaría, no pasaría el sol no pasaría envuelto ya de noche en su sotana. Viuda de ausencia tomo ... | |
México, creo en ti, Como en el vértice de un juramento. Tú hueles a tragedia, tierra mía, Y sin embargo, ríes demasiado, A caso porque sabes que la risa Es la envoltura de un dolor callado. México, creo en ti, Sin que te represente en una forma Porque te llevo dentro, sin que sepa Lo que tú eres... | |
En el sueño la imagen se advierte en blanco y negro; es un espacio incierto, igual que las palabras. Los ojos adivinan de aquel cuerpo el contorno, las sombras, los oídos. Los odios dan aromas. El que sueña no sabe por que tanto alboroto: quién penetra, perturba, perpetra, ... | |
Mientras los niños crecen y las horas nos hablan tú, subterráneamente, lentamente, te apagas. Lumbre enterrada y sola, pabilo de la sombra, veta de horror... | |
Tú traes tu memoria, muchacha, tu historia; yo traigo la mía. Están en la almohada sin nada... | |
jorge manrique. mi maestro. dice que querer hombre vivir cuando dios quiere que muera es locura. jorge manrique. mi maestro. amigo o fuego que releo en noches con fervor dice que mi empeño o mi pasión. ese tocar tu rostro o escribir es vano. malo para un alma cegada por la tristeza. ... | |
Ser de río sin peces, esto he sido. Y revestida voy de espuma y hielo. Ahogado y roto llevo todo el cielo y el árbol se me entrega malherido. A dos orillas del dolor uncido va mi caudal a un mar de desconsuelo. La garza de su estero es alto vuelo y adiós y breve sol desvanecido. Para morir sin canto, ... | |
No tienes nombre, pero llevas tu origen ceñido a mi garganta como un collar de fuego que me abre las puertas para que entre tu cuerpo. Bienvenido, tú, el vulnerable, a quien contengo y doy a luz. Yo soy la odiada cuando me creés silicio, carcelera, corazón confuso. Espectral es la carne ... | |
1 La destrucción del fuego, atroz, y la del tiempo. El bosque que crepita, a sal, torturas largas. La alegría, por supuesto. El tiempo reconstruye la tiniebla. ¿Qué va a ser, si no tiempo, cada nuez en su rama, exacta, fría? Adentro de la hoja, el huracán. Hundida ya en el agua, la tormenta, ... | |
Esta barca sin remos es la mía. Al viento, al viento, al viento solamente le ha entregado su rumbo, su indolente desolación de estéril lejanía. Todo ha perdido ya su jerarquía. Estoy lleno de nada y bajo el puente tan sólo el lodazal, la malviviente ruina del agua y de su platería. ... | |
Yo soy muy pobre, pero un tesoro guardo en el fondo de mi baúl: una cajita color oro que ata un brillante listón azul. La abro ¿qué tiene?.... Hojas de rosas, secas reliquias de un viejo amor, alas sin polvo, de mariposas, mirtos, gardenias y tuberosas..... ¡Muchos recuerdos en cada flor! El amuleto ... | |
Bajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre suave, manso, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo, bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche. Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, llenos de ti... | |
