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25 poemas aleatorios

 

   Piedra de sol (Fragmento XIII)

   Octavio Paz - Homenaje

primeros versos

Eloísa, Perséfona, María, muestra tu rostro al fin para que vea mi cara verdadera, la del otro, mi cara de nosotros siempre todos, cara de árbol y de pandero, de chofer y de nube y de marino, cara de sol y arroyo y Pedro y Pablo, cara de solitario colectivo, despiértame, ya nazco: vida y muerte ...

 

   Abre el libro...

   María Enriqueta Camarillo

primeros versos

Abre el libro en la página que reza: Donde se ve que Amor sólo es tristeza , y con tu voz de oro que tiene sortilegios peregrinos, ¡ahuyenta, como pájaro canoro, la sombra de esa frase, con tus trinos!... Porque es tu voz tan dulce y lisonjera, que si dices que Amor tiene dolores, el dolor ...

 

   Una sirena eterna (III)

   Isolda Dosamantes

primeros versos

El arquero prepara su flecha hacia la presa: gacela agazapada en el rincón de unas cobijas. Selección del poemario inédito UN GRITO EN EL ARCA de Isolda Dosamantes

 

   Patria amaneciendo

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

De la semana escoge algo venido de lunes con vaciedad atropellada. Di que esa mañana saliste a la calle buscando decir, dejar de lado, estallar con todos, cargado de eso que fue y nunca acaba. Martes lumínico, crecido dentro, vida de otros, ahora tuya. Al salir, imagina que no es martes, ...

 

   Muerte sin fin (fragmentos)

   José Gorostiza

primeros versos

I Lleno de mí, sitiado en mi epidermis por un dios inasible que me ahoga, mentido acaso por su radiante atmósfera de luces que oculta mi conciencia derramada, mis alas rotas en esquirlas de aire, mi torpe andar a tientas por el lodo; lleno de mí ahito me descubro en la imagen atónita del agua, ...

 

   Hombro

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Se te sube el desdén o se te baja, por el pesar te abates y sumisa se te cuelga del frio la camisa cuando el invierno a?la su navaja. Al buscar el refugio y la migaja, tu relieve de ornato y de repisa confunde a la paloma, que improvisa el canto arrullo con que te agasaja. Sitio escogido...

 

   Variaciones sobre una Mujtathth de Al-Sharif Al-Radi

   Hugo Gutiérrez Vega

primeros versos

Pasaré la noche con el inmenso desiertoque hay en mí y el estar contigo. I Hay una extensión cercada por el cielo, una inmensa planicie descubierta por la luna, un campo de flores pálidas sitiadas por su propio perfume, una casa en el bosque de los grandes abetos de la noche, ...

 

   La septuagésima sexta

   Alejandro Aura

primeros versos

de dónde nace el fuego vasta luz basta candente luz déjame pensar de dónde cómo he de sacar en claro nada entre tanta claridad de la rajada primera del oculto corte del medio de la carne de mujer ya sé de dónde de un ojo que puede construir lo que no ve perdona...

 

   sin decir adiós

   Blanca Mateos

primeros versos

se alejaron como hojas resecas rechazadas por el viento sin decir adiós se fueron siguiendo el camino que lleva al propio infierno

 

   Nunca

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

Nunca me cansará mi oficio de hombre. Hombre he sido y seré mientras exista. Hombre no más: proyecto entre proyectos, boca sedienta al cántaro adherida, pies inseguros sobre el polvo ardiente, espíritu y materia vulnerables a todos los oprobios y las dichas... Nunca me sentiré rey ...

 

   Hacer ciudades

   Alejandro Aura

primeros versos

Que la ciudad sea principio y fin porque no hay soplo que la hurte de su sitio; cimiento la sangre de quienes la habitaron modulando su espeso fundamento. Óyeme decir que no me iré. Que parta el solitario y se hunda en el viento entre los pájaros perdidos; que parta el hombre...

 

   X.V.

   Salvador Novo

primeros versos

No podemos abandonarnos, nos aburrimos mucho juntos, tenemos la misma edad, gustos semejantes, opiniones diversas por sistema. Muchas horas, juntos, apenas nos oíamos respirar rumiando la misma paradoja o a veces nos arrebatábamos la propia nota inexpresada de la misma canción. ...

 

   Neblilúnea

   Thelma Nava

primeros versos

I ¿Sabías que una muchacha desnuda canta como una botella que se arroja al mar? ¿Lo sabías? Escúchame cantar como un árbol lacustre en el centro de Neblilúnea. A la orilla de tu sangre, en tu terrestre compañía. Neblilúnea, la ciudad descubierta por nosotros, conoce tu pasado y el mío. ...

 

   Sonetos (170, 172, 174)

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

De amor, puesto antes en sujeto indigno, es enmienda blasonar del arrepentimiento Cuando mi error y tu vileza veo, contemplo, Silvio, de mi amor errado, cuán grave es la malicia del pecado, cuán violenta la fuerza de un deseo. A mi mesma memoria apenas creo que pudiese caber ...

 

   El caldito

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Cuando el Fuego ama al Agua, y la acaricia, la enciende y la calienta hasta la ebullición, nace un producto nuevo que integra a los amantes en alquímica unión y al que nombramos caldo. Trabajé todo el día, labrando en una piedra una vasija blanca, y después me dormí. ...

 

   Trompo

   Bernardo Ortiz de Montellano

primeros versos

El trompo que gira músicas menores movido, sin tregua, por tenue cordón, el trompo de siete colores ¿no es un corazón?

 

   Sonetos de los cantares- Ya corre el corazón...

   Concha Urquiza

primeros versos

oh cristalina fuente,si en esos tus semblantes plateadoscopiases de repentelos ojos deseadosque tengo en las entrañas dibujadosSan Juan de la Cruz Ya corre el corazón por este suelo Como antes del remanso el agua impura: Aún lleva tierras en la entraña obscura ...

 

   Piedra de sol (Fragmento VI)

   Octavio Paz - Homenaje

primeros versos

no hay nada en mí sino una larga herida, una oquedad que ya nadie recorre, presente sin ventanas, pensamiento que vuelve, se repite, se refleja y se pierde en su misma transparencia, conciencia traspasada por un ojo que se mira mirarse hasta anegarse de claridad:yo vi tu atroz escala ...

 

   El agua desdichada

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Todo quiere ser agua Quiere licuarse la montaña entera Las atalayas hunden en el río sus leves pies calcáreos Quemados por la boca espumeante del calor los cactos arden amando ya su polvo su ceniza que un día descenderá sobre las aguas...

 

   Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (XI)

   Jaime Sabines

primeros versos

Recién parido en el lecho de la muerte, criatura de la paz, inmóvil, tierno, recién niño del sol de rostro negro, arrullado en la cuna del silencio, mamando oscuridad, boca vacía, ojo apagado, corazón desierto. Pulmón sin aire, niño mío, viejo, cielo enterrado...

 

   La noche

   Adriana Díaz Enciso

primeros versos

La noche rompe la piel delgada que me envuelve Es mi desnudez entonces absoluta Si me tocas no voy a abrir los ojos No voy a abrir jamás los labios por no dejar que escape el beso por no dejar que la noche se diluya Guardo tus manos dentro de mi cuerpo Guardo una caricia oscura ...

 

   Saudade

   Manuel Maples Arce

primeros versos

Estoy solo en el último tramo de la ausencia y el dolor hace horizonte en mi demencia. Allá lejos, el panorama maldito. ¡Yo abandoné la Confederación sonora de su carne! Sore todo su voz, hecha pedazos entre los tubos de la música! En el jardín interdicto -azoro unánime- ...

 

   El verdugo secreto

   Alfonso Reyes

primeros versos

Vives en mí, pero te soy ajeno, recóndito ladrón que nunca sacio, a quien suelo ceder, aunque reacio, cuanto suele pedir tu desenfreno. Me quise sobrio, me fingí sereno, me dictaba sus máximas Horacio, dormí velando, festiné despacio, ni muy celeste fui, ni muy ...

 

   Pienso, mi amor...

   Salvador Novo

primeros versos

Pienso, mi amor, en ti todas las horas del insomnio tenaz en que me abraso; quiero tus ojos, busco tu regazo y escucho tus palabras seductoras. Digo tu nombre en sílabas sonoras, oigo el marcial acento de tu paso, te abro mi pecho y el falaz abrazo humedece en mis ojos las auroras. ...

 

   Mañana de sol

   Luis G. Urbina

primeros versos

Palpitan como alas de pájaros en fuga las velas que sacude la brisa matinal, y el aire, a flor de onda, menudamente arruga la seda azul, tramada de estambres de cristal. De la dorada costa la palidez subyuga, y tiene el viento puro delicadeza tal, que al refrescarme el rosotro parece que me enjuga ...