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25 poemas aleatorios

 

   Aviso

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

Se solicita un patio con macetas rojas y vaho de ladrillo recién regado. Árboles de altura con pájaros silvestres que hagan su ritual de baño y desayuno en una fuente de labra sencilla que enmohezca a ritmo su apacible trazo. Un hogar se solicita. De cancel abierto. De: Patria ...

 

   A Lelia

   Francisco Sosa

primeros versos

Cuando marchite tus galanas flores el que es de la beldad fiero enemigo, y en vano pidas protección y abrigo a los que fueron, Lelia, tus amores; cuando todos te olviden; cuando llores en triste soledad, sin un amigo que de tu pena ruda al ser testigo anhele disipar tus sinsabores, ...

 

   Dormir acompañado

   Jorge Ortega

primeros versos

El silencio es el arte de la quietud extrema, el voto de autosuficiencia que procura el vigilante de una noche sin sueño. Alguien duerme a mi lado desde hace media hora, alguien cuya respiración es un eco ilimitado en el brocal de mi cuerpo. Prohibido replegarse: ...

 

   Ramón López Velarde

   Eduardo Langagne

primeros versos

Una gitana sabe que el futuro tiene una asfixia agónica en tu mano y danzando te irás, siguiendo un piano, hacia el melódico horizonte oscuro. Con el gélido aliento de la calle se hiela tu esqueleto atribulado; a la mujer de negro has contemplado en la letal atmósfera del valle. Un...

 

   El árbol de los nombres

   Myriam Moscona

primeros versos

Antes de ser nombrados, antes aún que el animal perdiera su extensión sobre nosotros, caías sobre mí. Selección: Eduardo Milán y Ernesto Lumbreras

 

   Oscuro designio

   Tomás Segovia

primeros versos

He visto los caminos sutiles de la noche conducir las ciudades hacia una forma apasionada, fantástica, lejos de toda imparcialidad. Y el ansia nos ha puesto arenas en los ojos y hemos dicho hay un sentido, hay un sentido . Pero acaso no buscábamos sino ser engañados, ...

 

   Me marcharé

   Amado Nervo

primeros versos

Me marcharé, Señor, alegre o triste, mas resignado, cuando al fin me hieras. Si vine al mundo por que tú quisiste ¿no he de partir sumiso cuando quieras? Un torcedor tan sólo me acongoja, y es haber preguntado el pensamiento, sus porqués a la vida... ¡mas la hoja quiere saber dónde la lleva ...

 

   Anverso

   Homero Aridjis

primeros versos

No veo tu sonrisa entre mis labios apurar la prolongada espera en tu abandono de luciérnaga a la noche; sólo tengo asida entre mis brazos la inexpresable lucha de penetrar en el bosque sin fondo de tu sueño que empieza en la penumbra. Sólo el afán de arañar las escamas de la tierra ...

 

   La arboleda

   Octavio Paz

primeros versos

Enorme y sólida pero oscilante, golpeada por el viento pero encadenada, rumor de un millón de hojas contra mi ventana. Motín de árboles, oleaje de sonidos verdinegros. La arboleda, quieta de pronto, es un tejido de ramas y frondas. Hay claros llameantes. Caída en esas...

 

   Mi divina Lysis

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Divina Lysis mía: perdona si me atrevo a llamarte así, cuando aun de ser tuya el nombre no merezco. A esto, no osadía es llamarte así, puesto que a ti te sobran rayos, si en mí pudiera haber atrevimientos. Error es de la lengua, que lo que dice imperio del dueño, en el dominio, ...

 

   Los mirlos

   Alberto Blanco

primeros versos

El canto de los mirlos compuesto en la quietud es como un pensamiento. Por momentos parece crecer para luego concentrarse en su puntual irradiación. Si se le presta atención cada pétalo de sonido convoca a su contrario. Se diría que este silbido es tan sólo la mitad ...

 

   Verano en la ciudad

   Thelma Nava

primeros versos

Los árboles nocturnos crecen de pronto sobre nuestros pasos. Cuando la luz descubre su presencia los desnuda y los puebla de voces las voces de la noche y sus amores. El agua juega entonces con el agua y regresa a sí misma como un amor de siempre que retorna o un estremecimiento...

 

   Antífora

   Luis G. Urbina

primeros versos

En mi angustia, callada y escondida, sé tú como enfermera bondadosa, cuya mano ideal viene y se posa, llena de suave bálsamo, en la herida. Ríe en mi tedio sepulcral guarida como un rayo de sol en una fosa; perfuma, como un pétalo de rosa, el fango y la impureza de mi vida. Del corazón en el silencio, ...

 

   Beaumont, Tex.

   Efraín Huerta

primeros versos

Bajo la luz de la luna, en Beaumont, Texas, los blancos a la derecha, los negros a la izquierda.

 

   A propósito de Justine

   Maricruz Patiño

primeros versos

... dice Durrell que la pareja es un animal bicéfalo por eso yo prefiero andar a solas con mi propio cuerpo yo se que el beso casto enloquece a las bestias haciéndolas bramar Y eso es hermoso Lo mejor sería un solo cuerpo sin cabeza un corazón radiante y bueno ...

 

   Gran Mundo

   Octavio Paz

primeros versos

Habitas un bosque de vidrio. El mar de labios delgados, el mar de las cinco de la mañana centellea a las puertas de tu dormir. Cuando lo rozan tus ojos, su lomo metálico brilla como un cementerio de corazas. El mar amontona a tus pies espadas, azagayas, picas, ballestas, dagas. Hay rnoluscos...

 

   Es tu nombre y es también octubre

   Homero Aridjis

primeros versos

Es tu nombre y es también octubre es el diván y tus ungüentos es ella tú la joven de las turbaciones y son las palomas en vuelos secretos y el último escalón de la torre y es la amada acechando el amor en antemuros y es lo dable en cada movimiento y los objetos y son los pabellones ...

 

   El principio de los Itzaes (textos del Chilam Balam de Chumayel)

   Poesía maya

primeros versos

Versión castellana Trece veces ocho mil Katunes reposó en su piedra. Entonces se movió la semilla de Hunac Ceel Ahau. Éste es el canto: E¡ ¿Son los hombres como el sol? De la Piedra del que es Amarillo, E¡ ¿de ahíson los hombres buenos? Mi ropa, mi vestido, dijeron los dioses. ...

 

   Soneto

   Manuel Acuña

primeros versos

Porque dejaste el mundo de dolores buscando en otro cielo la alegría que aquí, si nace, sólo dura un día y eso entre sombras, dudas y temores. Porque en pos de otro mundo y de otras flores abandonaste esta región sombría, donde tu alma gigante se sentía condenada a continuos sinsabores. ...

 

   dos no sirve es malo...

   Frida Kahlo

primeros versos

dos no sirve es malo. Luna... pésimo y sol es banal... ¿verdad? superficial...

 

   Restauración

   Fernando Ruiz Granados

primeros versos

Soy el árbol de tu huerto El árbol del invierno Cuyas desnudas ramas Tienen por fronda El intermitente follaje De las nubes Soy el árbol de tu huerto El árbol sin fruto Que espera paciente La estación propicia El tiempo de la restauración De todas las cosas Soy el árbol de tu huerto ...

 

   El infierno perdido

   Gilberto Owen

primeros versos

Por el amor de una nube de blanda piel me perdí duermo encadenado al cielo sin voz sin nombre sin ser sin ser voz suena mi nombre mas donde sueña no sé que se me enredó la oreja descifrando un caracol tras una reja de olas lo hará burbujas un pez mas mi boca ya no sabe la sílaba ...

 

   Tzintzuntzan (Visión desde las yácatas)

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Este íntimo tono de plácida dulzura en que la luz deambula desnuda por la tierra El sol niño que asoma su rostro sobre el lago Los millares de flores amarillas danzando A lo lejos la leve línea azul de las colinas: ala del cielo añil lamiendo el agua...

 

   Evidencia

   Lina Zerón

primeros versos

Mi piel nunca será cercada frontera ni apacible galaxia ni éxodo de golondrinas... Será flama que asciende, desciende y asfixie tu piel en llamaradas. Nuestras danzantes lenguas rojas cuerpo abajo rodaránhasta sucumbir a voraces caricias.

 

   El mundo

   Jeannette Lozano

primeros versos

La cúpula dorada, los portones de hierro, arcángeles, legiones. Este intento de vivir la historia condenada. De: Desierta memoria