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25 poemas aleatorios

 

   La paloma y el sueño

   Efraín Huerta

primeros versos

Tú no veías el árbol, ni la nube ni el aire Ya tus ojos la tierra se los había bebido y en tu boca de seda sólo un poco de gracia fugitiva de rosas, y un lejano suspiro. No veías ni mi boca que se moría de pena ni tocabas mis manos huecas, deshabitadas. Espeso polvo en torno daba ...

 

   Hojas secas

   Antonio Plaza

primeros versos

Tú despertaste el alma descreída del pobre que tranquilo y sin ventura, en el Gólgota horrible de la vida agotaba su cáliz de amargura. Indiferente a mi fatal castigo me acercaba a la puerta de la parca más infeliz que el último mendigo, más orgulloso que el primer monarca. Pero te amé; ...

 

   Los sapos

   José Juan Tablada

primeros versos

Trozos de barro, por la senda en penumbra saltan los sapos

 

   Alondras que mueren deslumbradas (I) Soliloquio...

   Jorge Fernández Granados

primeros versos

Soliloquio del amor en su espejo doble de pupilas. Ella es la tierra tejida en rúbrica espiral de raíces. Él es el viento y sus inacabables potros de conquista. Mueve el follaje de sus manos el chisporrotear de estirpes aún dormitantes en la bronca sed de sus propias semillas. ...

 

   Una estación en Amorgós

   Hugo Gutiérrez Vega

primeros versos

Antes de partir A la izquierda está el mar. La alta montaña con su ermita y su senda entre los pinos se recorta en lo azul y las gaviotas van hablando de viajes, llegadas o naufragios. Recuerdo los primeros días en la isla, el verano de fuego y, en la alta madrugada, el olor de la sal, ...

 

   Madrugada

   Octavio Paz

primeros versos

Rápidas manos frías retiran una a una las vendas de la sombra. Abro los ojos todavía estoy vivo en el centro...

 

   Soy todo lo que miro

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Bañarse bajo la luz de un álamo Ser todo cuanto miro En el pozo del sol. Sorpresa blanca Que te acuclillas y saltas Y me lames la mano con tu llama Y mueves cabellos Pegados al rostro con lágrimas: Vete de aquí Quema la selva de arpas Y al viento que la hace gemir Porque ...

 

   Talpa

   Juan Rulfo

primeros versos

Natalia se metió entre los brazos de su madre y lloró largamente allí con un llanto quedito. Era un llanto aguantado por muchos días, guardado hasta ahora que regresamos a Zenzontla y vio a su madre y comenzó a sentirse con ganas de consuelo. Sin embargo, antes, entre...

 

   El grajo

   Alberto Blanco

primeros versos

Un grajo entre las nubes salta como una mancha de tinta en un cuaderno, como un pozo sin fondo y sin cubeta donde el agua se queja mientras grazna. Sus plumas son carbón para aquel horno que de las pesadillas se alimenta y sus ojos un círculo de lumbre que deja las promesas sin cumplir. ...

 

   Donde los dioses son más viejos que los astros

   Juan Bañuelos

primeros versos

Pronto de corazón, descalzo, como en mi infancia rodeado de sabinos, como el hombre se inclina sobre el vientre de la esposa y se escucha él mismo nacer, oh hachas de la cólera, esto no es un sueño. Desmemoriadas mis manos pesan sobre esta llaga asida, y sobre el limo limo...

 

   Dominio de la tarde

   Jaime Labastida

primeros versos

La luz ciega a la luz. Olas allá, olas de luz, marejadas de luz, rocas largas de luz, granos rotos de luz que la luz, allá arriba, de un manotazo brusco aniquila y congela. El cuerpo, de las cosas, tan cercano, nos resulta visible en su perfil exacto y detenido: son ya columnas sólidas de espuma...

 

   Nocturno rosa

   Xavier Villaurrutia

primeros versos

A José Gorostiza Yo también hablo de la rosa. Pero mi rosa no es la rosa fría ni la de piel de niño, ni la rosa que gira tan lentamente que su movimiento es una misteriosa forma de la quietud. No es la rosa sedienta, ni la sangrante llaga, ni la rosa coronada de espinas, ni la rosa de la resurrección. ...

 

   A mis versos

   Salvador Díaz Mirón

primeros versos

Insensibles a fiestas y grimas y con alas de luz de centellas, pero esquivos a cautas doncellas, difundíos por gentes y climas. No sois gemas inmunes a limas y con lampos de fijas estrellas, Sino chispas de golpes y mellas y ardéis lascas de piedras de simas. Pero hay siempre valer en las rimas. ...

 

   Alba

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Orífice del alba, dulce loco, alucinada estoy en tus colores, si me pintas la noche de temores en el amanecer dórame un poco. Después verás qué pájaros convoco para que te rindamos los honores porque eres hacedor de los albores y principio de todo lo que toco. Viérteme caridad en la escudilla, ...

 

   Pequeña del amor

   Jaime Sabines

primeros versos

Pequeña del amor, tú no lo sabes, tú no puedes saberlo todavía, no me conmueve tu voz ni el ángel de tu boca fría, ni tus reacciones de sándalo en que perfumas y expiras, ni tu mirada de virgen crucificada y ardida. No me conmueve tu angustia tan bien dicha...

 

   Con los nervios saliéndome del cuerpo...

   Jaime Sabines

primeros versos

Con los nervios saliéndome del cuerpo como hilachas, como las fibras de una escoba vieja, y arrastrando en el suelo, jalando todavía el fardo de mi alma, cansado, todo, más que mis propias piernas, hastiado de usar mi corazón del diario, estoy sobre esta cama...

 

   Primer beso

   Manuel María Flores

primeros versos

La luz de ocaso moribunda toca del pinar los follajes tembladores, suspiran en el bosque los rumores y las tórtolas gimen en la roca. Es el instante que el amor invoca; ven junto a mí; te sostendré con flores mientras roban volando los Amores el dulce beso de tu dulce boca . ...

 

   Julito (2)

   Jaime Sabines

primeros versos

Mamá, tengo la barriga llena de hambre, dice. Y la mamá ríe y le trae la leche. Al rato, ya dormido, se sobresalta y mueve los brazos y las piernas. La mano de la madre le acaricia la espalda, se queda quieto. En su plácido rostro el corazón descansa...

 

   Pastoral

   Gabriel Zaid

primeros versos

Una tarde con árboles, callada y encendida. Las cosas su silencio llevan como su esquila. Tienen sombra: la aceptan. Tienen nombre: lo olvidan.

 

   Club italiano

   Fabio Morábito

primeros versos

Tenía una alberca regular, cinco o seis canchas de tenis, una cafetería que daba a un poco de jardín, luego un frontón y un gran salón de baile. No era gran cosa, su mejor época debió de ser, por los cincuenta o los sesenta, mi padre se hizo socio cuando ya estaba decayendo lentamente, como...

 

   Bajo la tórrida ceremonia sin eclipse

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Eres la estrella de mar sembrada en el cielo raso El invisible metal cuyo único peso es su nombre La ola en hombros del trigo El agua plural y antepasada El astro lapislázuli El astro verde veronés El astro amarillo iluminado El astro que al encenderse pierde los colores Y la alcoba...

 

   Nosotros

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

Llegaron otra vez el día que muere y el que nace la hora de vencernos en silencio con las pieles infinitamente incrédulas No nos agendamos los momentos y sin embargo somos puntuales uno al otro para amarnos sin mostrar las carnes ni pensar con gula en canjear labios o manos ...

 

   Diles que no me maten

   Juan Rulfo

primeros versos

Diles que no me maten, Justino! Anda, vete a decirles eso. Que por caridad. Así diles. Diles que lo hagan por caridad. —No puedo. Hay allí un sargento que no quiere oír hablar nada de ti. —Haz que te oiga. Date tus mañas y dile que para sustos ya ha estado bueno. Dile que...

 

   Esta tierra que piso...

   Rosario Castellanos

primeros versos

Esta tierra que piso es la sábana amante de mis muertos. Aquí, aquí vivieron y, como yo, decían: Mi corazón no es mi corazón, es la casa del fuego. Y lanzaban su sangre como un potro vehemente a que mordiera el viento y alrededor de un árbol danzaban y bebían canciones ...

 

   Amemos

   Amado Nervo

primeros versos

Si nadie sabe ni por qué reímos ni por qué lloramos; si nadie sabe ni por qué vinimos ni por qué nos vamos; si en un mar de tinieblas nos movemos, si todo es noche en derredor...