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25 poemas aleatorios

 

   Encuentro con la nieve

   Vicente Quirarte

primeros versos

Nevó toda la noche y amanece la tierra inmaculada. Quién pudiera decir que bajo el manto prepara su verdor la primavera. Si la pureza existe, qué semejante es a la nieve: hoja blanca cedida por el mundo para probar que nada permanence.

 

   Civilización

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

Un hombre muere en mí siempre que un hombre muere en cualquier lugar, asesinado por el miedo y la prisa de otros hombres. Un hombre como yo; durante meses en las entrañas de una madre oculto; nacido, como yo, entre esperanzas y entre lágrimas, y como yo feliz de haber sufrido, ...

 

   Muerte danzante

   Carmen Alardín

primeros versos

Muerte, ya estamos en la pista de baile. Quien no baila no aleja las costras de la maledicencia, y el vals promete mucho, bailar no cuesta nada. Brilla el salón y aprietas mi cuerpo contra el aire dulcísimo. Un poco más y serás mía, y agotarás el aire enardecido para cortarme...

 

   Soñando

   Manuel María Flores

primeros versos

Anoche te soñaba, vida mía, estaba solo y triste en mi aposento, escribía... no sé qué; mas era algo de ternura, de amor, de sentimiento. Porque pensaba en ti. Quizás buscaba la palabra más fiel para decirte la infinita pasión con que te amaba. De pronto, silenciosa, una figura blanca y ...

 

   Verano

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Tarde caliginosa. Se desploma del barómetro lúbrico la escala. Un calor enervante es la antesala de la recia tormenta que se asoma. La lumbre de la tarde es un aroma que huele a madurez. La bestia mala de instintos subterráneos hace gala y lentamente mata a una...

 

   El saúz

   José Juan Tablada

primeros versos

Tierno saúz casi oro, casi ámbar, casi luz

 

   Pax animæ

   Manuel Gutiérrez Nájera

primeros versos

(DESPUÉS DE LEER A DOS POETAS) ¡Ni una palabra de dolor blasfemo! Sé altivo, sé gallardo en la caída, y ve, poeta, con desdén supremo todas las injusticias de la vida. No busques la constancia en los amores, no pidas nada eterno a los mortales, y haz, artista, con todos tus dolores, ...

 

   Retrato de señora junto la mar

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Yo sé que no podrás ayudar a tu hijo, como ayer, a tratar las palabras como si fuera hoy el primer día que las descubre y las pronuncia: no podrás evitarme la ingrata piedra del lugar común con que tropiezo y caigo como todos tropiezan y todos caen ante la risa infame de la solemnidad. ...

 

   Es tan blanca, tu piel, como la nieve...

   Fernando del Paso

primeros versos

Es tan blanca, tu piel, como la nieve. La nieve quiere al sol por lo brillante. Y el sol, que se enamora en un instante, se acuesta con la nieve y se la bebe. El sol, aunque es muy grande, no se atreve a hacerse olvidadizo y arrogante: se acuerda de su novia fulgurante y se pone a llorar, ...

 

   Retorno de Electra

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

I Para poderte hablar así, de frente, tuve que echarme toda una vida a llorar sobre tus huesos. Tuve que desandar lo caminado desnudando la piel de mi conciencia. Para poderte hablar tuve que volver a llenarme de aire los pulmones. Y cuidar que no se me encogieran las palabras, ...

 

   Retrato de familia

   Eduardo Zambrano

primeros versos

Nos reunimos frente a la ventana. Un relámpago iluminó nuestras caras y no muy lejos escuchamos al trueno cabalgar por las nubes. El último camino hacia la tarde se perdió bajo el agua. Mamá y papá ahora están muertos, mis hermanos se han largado del retrato. ...

 

   Escrito con tinta verde

   Octavio Paz

primeros versos

La tinta verde crea jardines, selvas, prados, follajes donde cantan las letras, palabras que son árboles, frases que son verdes constelaciones. Deja que mis palabras, oh blanca, desciendan y te cubran como una lluvia de hojas a un campo de nieve, como la yedra a la estatua, ...

 

   Memoria

   José Carlos Becerra

primeros versos

He vuelto al sitio señalado, a tu rastro de aguas amargas; el atardecer ha caído al fondo del mar como un pecho muerto y una campana da la hora cubriéndome de espuma. Vuelvo a ti, el otoño y el grillo se unen en la victoria del polvo. Vuelvo a ti, vuelves a la caída, al primer acto. ...

 

   Siempre fui mi pene

   Jaime Sabines

primeros versos

Siempre fui mi pene, Dios mío, siempre fui el pedazo de mi carne que entraba en las mujeres, que me hacía hombre, conocedor del mundo, propietario de la vida y de la muerte. ¿Por qué me disminuyes? Yo no quiero aprender de tu sabiduría...

 

   Llagado de su mano

   Gilberto Owen

primeros versos

La ilusión serpentina del principio me tentaba a morderte fruto vano en mi tortura de aprendiz de magia. Luego, te fuiste por mis siete viajes con una voz distinta en cada puerto e idéntico quemarte en mi agonía. Lascivia temblorosa de las tardes de lluvia cuando tu cuerpo balbucía en Morse ...

 

   Ay muerte más florida

   Manuel Ponce

primeros versos

¡Ay muerte más florida! 1 Nos ha traído una lengua lejana a este puro silencio de bosque partido, en el canto de ayer que se delata en nido, en el silente nido que cantará mañana. Callamos por la luz que se rebana, por la hoja que se ha distraído y cae. Yo estoy herido de muerte, ...

 

   No me dijeron: el bosque está ocupado...

   Patricia Medina

primeros versos

No me dijeron: el bosque está ocupado ni tampoco: el bosque es ente vivo yo me vine a ganarlo porque era libre entrar y más fuerte y más hondo y más viejo que yo. No me dijeron: hay una casa adentro ni tampoco: hay una casa adentro con mujer yo estaba en un olvido de puertas ...

 

   En que describe racionalmente los efectos irracionales del Amor

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Este amoroso tormento que en mi corazón se ve, sé que lo siento y no sé la causa porque lo siento. Siento una grave agonía por lograr un devaneo, que empieza como deseo y para en melancolía. Y cuando con más terneza mi infeliz estado lloro, sé que estoy triste e ignoro la causa de ...

 

   Y tu retórica

   Gilberto Owen

primeros versos

Si lo escribió mi prisa feliz, ¿con qué palabras, cómo dije: palomas cálidas de tu pecho ? En sus picos leería: brasa, guinda, clamor, pero la luz recuerda más duro su contorno y el aire el inflexible número de su arrullo. Y diría: palomas de azúcar de tu pecho , si endulzaban el agua ...

 

   El poema del lago

   Luis G. Urbina

primeros versos

Qué dice tu nervioso gesto de selva oscura árbol vetusto y seco sin una verde rama? Con cicatriz de hachazos y quemazón de llama, como un espectro tiendes tu sombra en la llanura. ¿Qué dice, viejo inmóvil, tu fiera crispatura? ¡Tremendo y misterioso debe ser...

 

   La soñadora de Ávila

   Manuel Ponce

primeros versos

Vivo en mi primer morada de Amadís y de Morgante, de soñadora y amante y de estar enamorada. Os estoy a vuestra espada, a vuestra voz de diamante; mas vivo, de tal talante, sin vos, sin Dios y sin nada. Por eso, de hoy más, persigo sobre...

 

   Prólogo y oración a la palabra

   Aurora Reyes

primeros versos

Vengo desde tus labios a mi presencia pura. Inescrutable viaje subterráneo al abismo del rostro sin edades. Recóndito universo palpitante y cerrado, perdido en el secreto de la tierra desnuda, constelado de símbolos nocturnos, de tactos germinales. Retorno a mi figura, ...

 

   Los bares del sur

   Vicente Quirarte

primeros versos

De gitana los ojos; las ojeras, victoria de la noche. De renovado mármol la epidermis. Mascarones de proa, los dos pechos navegan por el mar de los sargazos entre ardidos, piratas y sedientos. Los zapatos celestes, grande y honda la herida del taconear ligero y de la falda que, ...

 

   Julito (1)

   Jaime Sabines

primeros versos

Dice Julito que este soldadito de plomo que tiene en la mano recibió un balazo en la nuca y cuando estaba en el suelo vino una serpiente y le mordió la pierna. Éste ya no sirve, dice, y lo coloca bocabajo y le echa unos trapos sucios encima...

 

   Diluvio

   Jaime Sabines

primeros versos

El cuerpo mantiene la memoria de la sal, del agua, de la harina. (Siempre será un consuelo ver jugar a los niños en las resbaladillas, o a los adultos en las casas de juego.) Lo lógico es que llueva de esta manera. ¿Para qué quiere el desierto que...