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25 poemas aleatorios

 

   Pues mi Dios ha nacido... (Villancico V)

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Estribillo 1.- Pues mi Dios ha nacido a penar, déjenle velar. 2.- Pues está desvelado por mí, déjenle dormir. 1.- Déjenle velar, que no hay pena, en quien ama, como no penar. 2.- Déjenle dormir, que quien duerme, en el sueño se ensaya a morir. 1.- Silencio, que duerme. 2.- Cuidado, que vela. ...

 

   Allá ella, abandonada

   Alejandro Aura

primeros versos

Ya entiendo: la ciudad vivirá más que yo que la he amado. Allá ella, abandonada. Su corazón será un inmenso cacto, cubierto de primores y de muertos. 5 Sin embargo me iré a hacer otras ciudades; por un leve tiempo dejarás de importarme; aunque me vaya te estaré haciendo...

 

   Bitácora de viaje

   Fernando Ruiz Granados

primeros versos

He visto los barcos Anclados en los muelles Los ojos convulsos de los peces Todo resplandor sobre las olas He visto el árbol en el bosque En el río detenida la corriente En la tarde todos los ocasos He visto en la noche Ciudades encendidas En la poesía el relámpago que dura ...

 

   Por eso

   Manuel Acuña

primeros versos

Porque eres buena, inocente como un sueño de doncella, porque eres cándida y bella como un nectario naciente. Porque en tus ojos asoma con un dulcísimo encanto, todo lo hermoso y lo santo del alma de una paloma. Porque eres toda una esencia de castidad y consuelo, ...

 

   He aquí que estamos reunidos...

   Jaime Sabines

primeros versos

He aquí que estamos reunidos en esta casa como en el Arca de Noé: Blanca, Irene, María y otras muchachas, Jorge, Eliseo, Oscar, Rafael... Vamos a conocernos rápidamente y a fornicar y a olvidarnos. El buey, el tigre, la paloma, el lagarto y el asno, todos juntos...

 

   Retorno

   Tomás Segovia

primeros versos

Otra vez donde estuvo El Nómada se sienta Y mira los caminos Gravemente domados por sus tiendas (Siempre viajó hacia ahora Y nunca nada está más lejos Que lo que queda atrás) Y entiende que no fue tan venenoso el mundo Con el que contagió largamente su sangre ...

 

   Pie

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Viene echando raíces el camino por sentir la caricia de tu paso que con el pie desnudo a largo plazo el baile de tus uvas hace vino. ¡Qué fuerza entre tus vuelos adivino! ¡qué larga tu extensión si la repaso! y qué dueño del mundo si de un trazo terminante desandas el Destino. Vienes...

 

   Poema último

   Nadia Contreras

primeros versos

Hay en mí algo que tú no conoces: Este afán de palabras, De infinitamente escribir hasta no lograr Trazo alguno. ¿Dónde estás, Olga Lucía, que no te encuentro? Tú no sabes Que en cada verso Envejece de mí una parte. Tengo ganas de morirme, Que lentamente se me duerman los pies, ...

 

   Cuerpo a la vista

   Octavio Paz

primeros versos

Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron un cuerpo: tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar, tu boca y la blanca disciplina de sus dientes caníbales,prisioneros en llamas, tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azúcar quemada, sitios en donde ...

 

   El mar sigue adelante

   José Emilio Pacheco

primeros versos

Entre tanto guijarro de la orilla no sabe el maren dónde deshacerse ¿Cuándo terminará su infernidad que lo ciñea la tierra enemiga como instrumento de tortura y no lo deja agonizarno le otorga un minuto de reposo? Tigre entre la olarasca de su absoluta impermanencia ...

 

   Canto (II)

   Mario Bojórquez

primeros versos

Campo de cebollas Para tu triste deambular Con la brisa bordeando Su hoja espiritual En el surco de llamas Abriéndose En la hendidura de la tierra Con su fruto amargo Su corazón de aire En el cielo apretado Su puño de miserias Decantado licor De almendras amarillas ...

 

   Estudio

   Carlos Pellicer

primeros versos

Jugaré con las casas de Curazao, pondré el mar a la izquierda y haré más puentes movedizos. ¡Lo que diga el poeta! Estamos en Holanda y en América y es una isla de juguetería, con decretos de Reina y ventanas y puertas de alegría. Con las cuerdas de la lira y los pañuelos...

 

   Julito (2)

   Jaime Sabines

primeros versos

Mamá, tengo la barriga llena de hambre, dice. Y la mamá ríe y le trae la leche. Al rato, ya dormido, se sobresalta y mueve los brazos y las piernas. La mano de la madre le acaricia la espalda, se queda quieto. En su plácido rostro el corazón descansa...

 

   El sueño de Adán

   Alí Chumacero

primeros versos

Ligera fue tu voz, mas tu palabra dura con vuelo de paloma sin más peso que su inmóvil cruzar el mar del viento; y persistes como un sonido bajo el agua, desde mi piel al aire levantada, ligera como fuiste, como esa ala que olvidada del mundo se recrea, convertida en ausencia y en olvido. ...

 

   Discurso del paralítico

   Gilberto Owen

primeros versos

Encadenado al cielo, en paz y orden, mutilado de todo lo imperfecto, en esta soledad desmemoriada paisaje horizontal de arena o hielo nada se mueve y ya nada se muere en la pureza estéril de mi cuerpo. Solo la ausencia. Sólo las ausencias. A la luz que me ofusca, en el silencio del aire ...

 

   el ahogado

   José Carlos Becerra

primeros versos

un gancho de hierroy se jala, su expansión lo desmiente al subirel agua que lo chorrea lo mueve de loshilos de su salida al escenario en el muelle los curiosos miraban ese bulto donde los ojos de todos esperaban el pasadizo extraviado del cuerpo gota a gota ...

 

   He allí la vida

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

No se ama mucho o poco. Se entrega uno, decididamente, en un abrazo que dura toda la vida al ser que palpita en el encuentro: puede cambiar la persona, el ser sigue siendo el mismo. No se ama a veces, o porque sí. Se es siempre ese otro hecho vida presente y temporal. El amor no tiene futuros, ...

 

   Caravana

   Alfonso Reyes

primeros versos

Hoy tuvimos noticia del poeta: Entre el arrullo de los órganos de boca Y colgados los brazos de las últimas estrellas, Detuvo su caballo. El campamento de mujeres batía palmas, Aderezando las tortillas de maíz. Las muchachas mordían el tallo de las flores, Y los viejos sellaban...

 

   El extranjero

   Tomás Segovia

primeros versos

No le toques los pechos Extranjero A esta sombra con fiebre que esta noche Anocheció tan hembra Por los linderos de los residentes Todo el verano es de ellos Escúchalos dichosamente extraviados Sin saber cómo hacer Para entender bajo sus propias voces Este lamento ...

 

   Contricción poética

   Francisco Manuel Sánchez de Tagle

primeros versos

¡Oh lira, que hasta aquí locos amores en tus vibrantes cuerdas suspiraste, y dócil a mis voces me ayudaste a comprar por un goce mil dolores! Ya que hiciste armoniosos mis errores y a mi locura seducción prestaste, herida de otro plectro, da, en contraste, con acuerdo mejor, tonos mejores. ...

 

   La puerta

   Carlos Pellicer

primeros versos

Que se cierre esa puerta que no me deja estar a solas con tus besos. Que se cierre esa puerta por donde campos, sol y rosas quieren vernos. Esa puerta por donde la cal azul de los pilares entra a mirar como niños maliciosos la timidez de nuestras dos caricias que no se dan porque...

 

   Del poema perfecto

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

La página me aguarda blancamente encendida y su páramo incierto crecerá con mi sombra. Acaso un texto ubicuo de artificios escombra mi doble laberinto de incorpórea salida. Libro con la memoria una letal partida que comenzó en la noche inmemorial que asombra. La inteligencia alerta...

 

   México canta en la ronda de mis canciones

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

México está en mis canciones, México dulce y cruel, que acendra los corazones en finas gotas de miel. Lo tuve siempre presente cuando hacía esta canción; ¡su cielo estaba en mi frente, su tierra en mi corazón! México canta en la ronda de mis canciones de amor, y en la guirnalda con la ronda ...

 

   Venir del barro...

   Luis Alberto Arellano

primeros versos

Venir del barro y hacer del polvo un consejero. Que duerma tu cabeza alejada de los ventanales. Nunca dejar mayores huellas que la de tu sombra rozando el horizonte. Hacer de cuenta que la ruta nos es conocida y fingirle a todos el hábito de la memoria. Nunca, por ningún motivo, ...

 

   Asesinato sideral

   Carmen Alardín

primeros versos

En mi aposento tengo un prisionero que no soy yo, que no eres tú, que no es aquel que nos rompió los huesos por fabricar collares. En mi aposento tengo un prisionero que galopa en mis sienes y que me hace sudar, callar o blasfemar; y sin embargo tengo que clavarlo cada día ...