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25 poemas aleatorios | |
Torvo fraile del templo solitario que al fulgor nocturno lampadario o a la pálida luz de las auroras desgranas de tus culpas el rosario... ¡Yo quisiera llorar como tú lloras! Porque la fe en mi pecho solitario se extinguió, como el turbio lampadario entre la roja luz de las auroras, y mi vida es un fúnebre ... | |
hay que soñar hacia atrás hacia La fuente Octavio Paz Aquí, donde la loma desciende al valle áspera como zacate, donde la ruina crece y guarda en sus adentros molcajetes sin mano, arcilla requemada, desde esta esquina de la calle donde el poder requiere un sastre ... | |
Si volviera sería sólo fantasma aunque hojas de palmera abaniquen mi rostro tu no me veras como en aquellas noches de vigilia en mi rebelión te perdí ahora sólo soy mascaron de proa de un barco que no llegará | |
La hora se vacía. Me cansa el libro y lo cierro. Miro, sin mirar, por la ventana. Me espían mis pensamientos. Pienso que no pienso. Alguien, al otro lado, abre una puerta. Tal vez, tras esa puerta, no hay otro lado. Pasos en el pasillo. Pasos... | |
Esteros y canales mezclan su cenagosa sanguaza a la linfa que fluye de los rastros mientras la chema y los lagartos de la bocana se espabilan lentamente... Y el viejo Capitán, como un osario zarandeado a dos manos, busca el ademán preciso con que hará frente ... | |
El hombre que despierta y ve su imagen reflejada en el fondo del espejo, retorna de otro mundo; es un resucitado entre los muertos. Resurge de la cama destruyendo los montes de las sábanas; el sueño se desploma de un último aletazo, los elásticos muslos generan nuevamente antiguos ... | |
Primero Que nada Me complace Enormísimamente Ser Un buen Poeta De segunda Del Tercer Mundo. | |
(PRELIMINAR DE MELANCOLÍAS Y CÓLERAS) Al chorro del estanque abrí la llave; pero a la pena y al furor no pude ceñir palabras consecuente y grave. Pretendo que la forma ceda y mude; y ella en mi propio gusto se precave, y en el encanto y en el brillo acude. Afeites usa y enjoyada viene... ... | |
Para escribir poemas, para ser un poeta de vida apasionada y romántica cuyos libros están en las manos de todos y de quien hacen libros y publican retratos los periódicos, es necesario decir las cosas que leo, esas del corazón, de la mujer y del paisaje, del amor fracasado ... | |
Hay cierta raza de hombres (ahora ya conozco a mis hermanos) que llevan en el pecho como un agua desnuda temblando. Que tienen manos torpes y todo se les quiebra entre las manos; que no quieren mirar para no herir y levantan sus actos como una estatua de ángel amoroso ... | |
Mi madre ya no ha ido al mar lleva una buena cantidad de años tierra adentro, un siglo de interioridad cumpliéndose. Se ha resecado de sus hijos y vive lejos en toros consanguíneos. Es como una escultura de sí misma y sólo el mar que quita el fárrago acumulado en la ciudad puede acercarla ... | |
¡Qué gran curiosidad tengo de verte sin ropajes ambiguos, oh mi sombra! Imagino tu piel acribillada por la nostalgia; de rubor inhábil erizadas las fugas del contorno; y me pregunto si guarecen algo más esos repliegues vaporosos, si corren por tus venas plenitudes, si alojas muy adentro ... | |
Yo venía de otros bullicios ella traía también en sus silencios algunos rastros que la vida deja. A veces me miraba y sonreía y yo quería tejerle una canción que anduviera con ella para siempre. Era febrero y la dicha existía junto con ella que no había conocido mis defectos que ignoraba ... | |
Si en tus jardines, cuando yo muera, cuando yo muera, brota una flor; si en un celaje ves un lucero, ves un lucero que nadie vio; y llega un ave que te murmura, que te murmura con dulce voz, abriendo el pico sobre tus labios, lo que en tu tiempo te dije yo: aquel celaje y el ave aquella, ... | |
Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo, dejar mi cuarto encerrado y bajar a bailar entre borrachos. Uno es un tonto en una cama acostado, sin mujer, aburrido, pensando, sólo pensando. No tengo hambre de amor... | |
A Benjamín Anaya Cruzaré por tu calle como por tu cuerpo con un poema desnudo de toda enciclopedia quién soy yo para nombrar tu claridad en un amanecer que se sonroja boca de mirlo con sed y sin abrigo Para ti no tengo coartada, ni gloria, ni infinito no tengo amaneceres, ... | |
Todo lo que arrojamos junto con la ropa a nuestros pies cuando nos desnudamos, ¿diremos que sabríamos nombrarlo en su inmensidad y su incertidumbre? Algo se arranca de nosotros que en su desprendimiento al fin se dejaría ver, mas para eso no tenemos... | |
Detrás de cada nube, de cada monte de cada copa, de cada rama hay búhos en la noche. Se esconden en el humo de las pipas. Se alimentan de malentendidos y estrellas de neón. En la oscuridad se pueden confundir lo mismo con esas cenizas que con sus sombras. ... | |
No volveremos nunca a ver la caída de la estrella en el charco a caminar los desiertos de luna con el Sueño que nos enlazó el ombligo No se verán más lágrimas en el dolor del cementerio que ve partir a los amigos No más el polvo del eucalipto y el ciprés cubriendo el Tercer Mundo con la estela... | |
El mundo gime estéril como un hongo. Es la hoja caduca y sin viento en otoño, La uva pisoteada en el lagar del tiempo pródiga en zumos agrios y letales. Es esta rueda isócrona fija entre cuatro cirios, esta nube exprimida y paralítica y esta sangre blancuzca en un tubo de ensayo. ... | |
Colección reservada de sonetos votivosI Si te busco y te sueño y te persigo, y deseo tu cuerpo de tal suerte que tan sólo aborrezco ya la muerte porque no me podré acostar contigo; si tantos sueños lúbricos abrigo; si ardiente, y sin pudor, sy en celo, fuerte te quiero ver, ... | |
Mi voluntad de ser no tiene cielo; sólo mira hacia abajo y sin mirada. ¿Luz de la tarde o de la madrugada? Mi voluntad de ser no tiene cielo. Ni la penumbra de un hermoso duelo ennoblece mi carne afortunada. Vida de estatua, muerte inhabitada sin la jardinería de un anhelo. Un dormir... | |
A media noche tu sueño es tranquilo. Antes de dormir me prometiste flores y acordamos caminar por el centro. Te contemplo en mi deseo, Olga Lucía. De pronto, me dices que tienes sed, que hace calor, que abra la ventana. Dices que te duele, que es como tener una llama por dentro ... | |
A José Gorostiza Un mar ondulante y sórdido es llama de un naufragio. Tu fotografía instantánea queda atrás entre el infinito polvo que flota a través de la ventana. En el aire una barca rema hacia la arena de tus versos. Tu costilla se hace costa y tus ojos se vuelven pequeños oasis melancólicos. ... | |
Callar, callar ahora el silencio tiene un espacio en nuestra lengua deja que al paso de la noche permanezca con los labios abiertos en tu espalda mientras mis dedos se alargan al tocarte ternura nueva Busco tus huecos me deslizo en tus grietas toco fondo / me impulso ... | |
