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25 poemas aleatorios

 

   Función de medianoche

   Jorge Ortega

primeros versos

Se abre el telón del sueño y calla el día; o bien, recoge al menos su cauda de estrépito motor. El portento de la luz desaparece y aparece en la ventana un redil de opacidad preludiando teatro negro. El apagón es foro. El reposo la voz de la oscurana, ...

 

   Que consuela un celoso epilogando la serie de los amores

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Amor empieza por desasosiego, solicitud, ardores y desvelos; crece con riesgos, lances y recelos; susténtase de llantos y de ruego. Doctrínanle tibiezas y despego, conserva el ser entre engañosos velos, hasta que con agravios o con celos apaga con sus lágrimas su fuego. Su principio, ...

 

   Orígenes

   Eduardo Langagne

primeros versos

Desprenderse del humus, evaporarse. Subir, vapor de agua, hasta la nube indómita. Esperar el momento de volver a la tierra. Precipitarse hacia el nuevo territorio del agua. Penetrar a la tierra. Alcanzar...

 

   Rosa de los vientos

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

para Jorge Ruiz Dueñas El navegante escucha la voz del cielo nocturno. Con el sólo instrumento de su vista y un mapa trazado hace siglos se guía por la Estrella Polar, el multicolor destello de las Pléyades de Sirio la luz más blanca,la luz más pura. Tras la urdimbre de las nubes se tejen ...

 

   Álbum de zoología

   José Emilio Pacheco

primeros versos

Mirad al tigre Su tibia pose de vanidad satisfecha Dormido en sus laureles / gato persa de algún dios sanguinario Y esas rayas / que encorsetan su fama Allí echadito como estatua erigida a la soberbia un tigre de papel / un desdentado tigre de un (álbum de niñez Ociosa...

 

   Años luz o luciérnagas

   Samuel Noyola

primeros versos

Todas las noches llegan en coche espacial Son una luz viajera Son llamas bastante añejas En donde esté siempre veo palpitando las luciérnagas Pero la raza no cree aunque las vea Se trata del miedo ancestral que encandila un gobierno animal Sin ofender a la inocente fauna ...

 

   Este fácil soneto cotidiano

   Salvador Novo

primeros versos

Este fácil soneto cotidiano que mis insomnios nutre y desvanece, sin objeto ni dádiva, se ofrece al nocturno sopor del sueño vano. ¡Inanimado lápiz, que en mi mano mis odios graba o mis ensueños mece! En tus concisas líneas, aparece la vida fácil, el camino llano. Extinguiré la luz. ...

 

   Yo no puedo tenerte ni dejarte...

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

QUE DA MEDIO PARA AMAR SIN MUCHA PENA Yo no puedo tenerte ni dejarte, ni sé por qué, al dejarte o al tenerte, se encuentra un no sé qué para quererte y muchos sí sé qué para olvidarte. Pues ni quieres dejarme ni enmendarte, yo templaré mi corazón de suerte que la mitad ...

 

   En las fuentes

   Tomás Segovia

primeros versos

Quién desteje el amor Ése es quien me desteje No es nadie El amor se deshace solo Como la trenza del río destrenzada en el mar No estoy de amor tejido Estoy tejido de tejerlo De sacar de mis íngrimos telares Este despótico trabajo Eternamente abandonando el fleco que se aleja ...

 

   El oro más pulido

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Cada vez que le descubro a mi mujer un gran poeta y la convenzo con mi entusiasmo y mi memoria y mi alegría y ella lo lee y lo nombra y lo disfruta arde mi corazón con unos celos miserables ¿Por qué se me adelanta ese canalla?...

 

   Abrí la verja de hierro

   Fayad Jamís

primeros versos

Abrí la verja de hierro, Sentí como chirriaba, tropecé en algún tronco y miré una ventana encendida, pero la madrugada devoraba las hojas y tú no estabas allí diciéndome que el mundo está roto y oxidado. Entré, subí en silencio las escaleras, abrí otra puerta, me quité el saco, me senté, ...

 

   Booz ve dormir a Ruth

   Gilberto Owen

primeros versos

La isla está rodeada por un mar tembloroso que algunos llaman piel. Pero es espuma. Es un mar que prolonga su blancura en el cielo como el halo de las tehuanas y los santos. Es un mar que está siempre en trance de primera comunión. Quién habitara tu veraz incendio rodeado de azucenas ...

 

   El mar

   Marisa Trejo Sirvent

primeros versos

Siempre hablabas del mar a veces hace tiempo, no existe el mar, no existe siempre. Sobrevive la espuma como una mancha azul, indiferente. Los pájaros perdieron su carruaje la luna como un cirio ilumina tus islas y todo cambia y nosotros los que permanecemos, no tenemos sino...

 

   Y tu amor se denuncia por el canto de un pájaro

   Homero Aridjis

primeros versos

Tu nombre repetido por las calles Tu boca Tu paso que no es nocturno ni de aurora Tu voz Sólo tu ser creciendo en las esquinas Tu tiempo... tus alianzas Ahora sentada en espiral Después el humo. Selección: Guido Ferrer

 

   Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses...

   Eduardo Lizalde

primeros versos

Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses; que se pierda tanto increíble amor. Que nada quede, amigos, de esos mares de amor, de estas verduras pobres de las eras que las vacas devoran lamiendo el otro lado del césped, lanzando a nuestros pastos las manadas de hidras y langostas ...

 

   Tercer poema de ausencia

   Homero Aridjis

primeros versos

Tú has escondido la luz en alguna parte y me niegas el retorno, sé que esta oscuridad no es cierta porque antes de mis manos volaban las luciérnagas, y yo te buscaba y tú eras tú y éramos unos ojos en un mismo lecho y nadie de nosotros pensaba en el eclipse, pero nos hicimos fríos ...

 

   La gotera

   Francisco González Léon

primeros versos

Llovió toda la noche. La llovizna final aún parpadea un húmedo rumor en la azotea; archivo de hojas que moviera el viento. La oscuridad del ámbito se duerme desvelada dentro del aposento. La lluvia ha hecho que se filtre el agua y se traspase el techo destilando metódica . ...

 

   Antes de nacer (Fragmentos)

   Alberto Blanco

primeros versos

E antes de nacer reconocemos verdaderamente nuestra vida de nuevo Adáncomo ese niño del aire que sólo vino a dar nombres de luzal claro mundo de la segunda concepción de materia densa recién coronada es la forma que ha de ser nutrida por el poder de una ideapor la raíz de la acción ...

 

   Pechos

   Tomás Segovia

primeros versos

A veces, solo en la calma de la alcoba, me estremece la evocación. En la palma, como entonces, me parece sentir el trémulo peso de tus pechos, que en el beso me ofrecen, para que muerda, todo el bulto de la vida. ¿Ves tú? La memoria olvida, pero la carne se acuerda.

 

   Los espacios azules

   Homero Aridjis

primeros versos

I Hay frutos que suben intensamente por la luz que los toca y en el aire se encienden cayendo hacia el arriba hay que maduros se derraman a izquierda y a derecha en un borbotear ardiente de brillos en el árbol hay que se cierran para que la luz no los abra y se entregan al aire ligeros de sentidos ...

 

   Alondra

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Todo el año caído, todo el año, polen sin rumbo, tierra sin semilla, algo que muy adentro se apolilla y algo que por afuera se hace daño. El aire huele como a desengaño, algo se pudre, algo está en la orilla y mientras el otoño se amarilla el ambiente se torna más huraño. ...

 

   Amores castos

   Maricruz Patiño

primeros versos

Si te dejara conocer mi cuerpo y penetrarme quedaría atada a ti Tu macho dominaría a mi hembra y mi animal satisfecha soportaría gustosa todos tus caprichos Verás... esta distancia de las pieles es ¡tan saludable! Libre de ser sin saber sin ser juzgada estar en mi con mí conmigo misma ...

 

   Instantáneas al filo de la madrugada

   Francisco Magaña

primeros versos

* El silencio es el reflejo más puro de la palabra. * La pregunta es irremplazable. A través de ella se establecen los primeros síntomas de la rebelión es decir, la incertidumbre. El privilegio de la pregunta es que cada vez que surge, lo hace a la par de la inconformidad. ...

 

   Historia del pensamiento

   Manuel Acuña

primeros versos

Cuando a su nido vuela el ave pasajera A quien amparo disteis, abrigo y amistad Es justo que os dirija su cántiga postrera, Antes que triste deje, vuestra natal ciudad. Al pájaro viajero que abandonó su nido Le disteis un abrigo, calmando su inquietud; ¡Oh! Tantos beneficios, jamás daré al olvido ...

 

   Frente a frente

   Manuel Gutiérrez Nájera

primeros versos

Oigo el crujir de tu traje, turba tu paso el silencio, pasas mis hombros rozando y yo a tu lado me siento. Eres la misma: tu talle, como las palmas, esbelto, negros y ardientes los ojos, blondo y rizado el cabello; blando acaricia mi rostro como un suspiro tu aliento; me hablas como antes ...