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25 poemas aleatorios

 

   Canto de primavera

   Nezahualcóyotl

primeros versos

En la casa de las pinturas comienza a cantar, ensaya el canto, derrama flores, alegra el canto. Resuena el canto, los cascabeles se hacen oír, a ellos responden nuestras sonajas floridas. Derrama flores, alegra el canto. Sobre las flores canta el hermoso faisán, ...

 

   Contraste

   Josefa Murillo

primeros versos

Sobre los troncos de las encinas paran un punto las golondrinas y alegres notas al viento dan: ¿Por qué así cantan? ¿Qué gozo tienen? Es porque saben de dónde vienen y a dónde van. En este viaje que llaman vida, cansado el pecho y el alma herida, tristes cantares al viento doy: ...

 

   herido busco mi país...

   Rogelio Guedea

primeros versos

herido busco mi país. busco tu nombre. busco la calle donde te conocí. me caían sombras. me caías. tú llorabas. me salpicabas tu tristeza. tu tristeza era como mi país. tenía árboles. animales. unos arroyos que no acababan. tu tristeza salpicaba mi país y yo nadaba con brazos y pies en mi derrota. ...

 

   Lamentación por una perra (2)

   Eduardo Lizalde

primeros versos

La perra más inmunda es noble liro junto a ella. Se vendería por cinco tlacos a un caimán. Es prostitua vil, artera zorra, y ya tenía podrida el alma a los cuatro años. Pero su peor defecto es otro: soy para ella el último de los hombres. (Selección: Juan Domingo ...

 

   La noche

   Adriana Díaz Enciso

primeros versos

La noche rompe la piel delgada que me envuelve Es mi desnudez entonces absoluta Si me tocas no voy a abrir los ojos No voy a abrir jamás los labios por no dejar que escape el beso por no dejar que la noche se diluya Guardo tus manos dentro de mi cuerpo Guardo una caricia oscura ...

 

   Agua nocturna

   Alberto Ruy Sánchez

primeros versos

La noche que guardas en la mano, la noche que abres para acariciarme, me cubre como un manto navegable. * Voy hacia ti, lentamente. En la noche, el brillo de tus ojos me conduce. Veo tu rostro en ese sueño. Veo tu sonrisa. Me dices algo que no entiendo. Te ríes. Entonces...

 

   Los bares del sur

   Vicente Quirarte

primeros versos

De gitana los ojos; las ojeras, victoria de la noche. De renovado mármol la epidermis. Mascarones de proa, los dos pechos navegan por el mar de los sargazos entre ardidos, piratas y sedientos. Los zapatos celestes, grande y honda la herida del taconear ligero y de la falda que, ...

 

   Difícilmente, avanzando milímetros por año...

   Octavio Paz

primeros versos

Difícilmente, avanzando milímetros por año, me hago un camino entre la roca. Desde hace milenios mis dientes se gastan y mis uñas se rompen para llegar allá, al otro lado, a la luz y el aire libre. Y ahora que mis manos sangran y mis dientes tiemblan, inseguros, en una cavidad...

 

   Cartas desde Bonampak

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Para Balam, mi hijo I Llueve. Llueve desde hace días. Hoy desperté con una sensación de tibia soledad. Desde mi hamaca escucho el chasquido parejo de la lluvia. Días atrás los chicleros mataron un gran tigre: me dolió, pero me gustaría llevarme la piel para que en ella duermas...

 

   Es un buen día para morir

   Juan Bañuelos

primeros versos

Un ominoso escarnio de puñales encapota los ojos del suburbio. Tiembla el tiempo y el patio y en el turbio lodazal suenan tiros policiales. Sangre, polvo, terror, caries dentales desafían la muerte. Y el disturbio deslizándose en un cuchillo gurbio en la esquina madrea sus vocales. Sombras...

 

   Continuidad

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

No has muerto. Has vuelto a mí. Lo que en la tierra donde una parte de tu ser reposa sepultaron los hombres, no te encierra; porque yo soy tu verdadera fosa. Dentro de esta inquietud del alma ansiosa que me diste al nacer, sigues en guerra contra la insaciedad que nos acosa y que, ...

 

   Río abajo

   Marisa Trejo Sirvent

primeros versos

a José Luis Ruiz Abreu, Efraín Bartolomé y Oscar Wong. Naturaleza muerta entre los lirios donde asoma el lagarto que extingue su nostalgia de flora sepultada en aras del progreso. Las pinturas murales, testimonios ahogados con zonas arqueológicas donde el faisán escapa a otras montañas, ...

 

   Celebración de la memoria (XIII)

   Jorge Ruiz Dueñas

primeros versos

Giras los brazos denuncias el final del día Entre nosotros la ribera del canalserpiente en lodos A sotavento un eco Sobre antiguos pecios espuma en la garganta de la barra en flor olas sin playa Allá otra isla despunta- acaso Malta - Despuéslentamente tú y la soledad penetran por mis ...

 

   El amante y la espiga

   Leticia Luna

primeros versos

Ponme como un sello sobre tucorazón, como una marca sobretu brazo;Porque fuerte es como la muerte elamor...CANTAR DE LOS CANTARES 8,6 I Mi cuerpo es claro, el tuyo oscuro y en la aromosa claridad nocturna nuestras lenguas se enlazancon negritud ...

 

   Canción para la golondrina

   Alejandro Aura

primeros versos

La golondrina es animal corriente, es obvia su semejanza con el torso de una mujer flaca aullando en la cama de los árboles; tocan sus plumas más ocultas las ramas con el viento; es obvia su semejanza con sus piernas, sus caderas (la línea), quizás un velo para tapar...

 

   Canción

   Julio César Aguilar

primeros versos

Hay en tu boca la luz de un hálito que resplandece Desde tus ojos más cercano es el horizonte Un canto alegre mi sueño canta para tu boca Renace el mundo vivos mis ojos en tu mirada Poema proporcionado por el autor

 

   Ishmar

   Jorge Valdés Díaz - Vélez

primeros versos

para Martha Iga La manera de peinarte desnuda ante el espejo húmedo del baño, de apresar en la palma tu cabello para escurrir el agua y agacharte en medio de palabras que no entiendo; el acto de secar tu piel, la forma de sentir con las yemas una arruga que ayer no estaba, ...

 

   Cuando estuve en el mar era marino...

   Jaime Sabines

primeros versos

Cuando estuve en el mar era marino este dolor sin prisas. Dame ahora tu boca: me la quiero comer con tu sonrisa. Cuando estuve en el cielo era celeste este dolor urgente. Dame ahora tu alma: quiero clavarle el diente. No me des nada, amor, no me des nada...

 

   La utopía siempre

   Nohemí Sosa

primeros versos

Un día dejé de soñar álamos de anhelar hombres de rasgos geométricos de atemorizarme con fantasmas incandescentes Dí vuelta a la página inicié un nuevo capítulo Ahí encontré a la injusticia que rompió mi nube rosa ahora sueño menos y anhelo más vencerla para hacer posible ...

 

   Cerro de la estrella

   Octavio Paz

primeros versos

Aquí los antiguos recibían al fuego Al mediodía las piedras se abren como frutos El agua abre los párpados La luz resbala por la piel del día Gota inmensa donde el tiempo se refleja y se sacia A la española el día entra pisando fuerte Un rumor de hojas y pájaros avanza...

 

   Primer beso

   Manuel María Flores

primeros versos

La luz de ocaso moribunda toca del pinar los follajes tembladores, suspiran en el bosque los rumores y las tórtolas gimen en la roca. Es el instante que el amor invoca; ven junto a mí; te sostendré con flores mientras roban volando los Amores el dulce beso de tu dulce boca . ...

 

   Pasaje

   Octavio Paz

primeros versos

Más que aire más que agua más que labios ligera ligera Tu cuerpo...

 

   Mudanza

   Fabio Morábito

primeros versos

A fuerza de mudarme he aprendido a no pegar los muebles a los muros, a no clavar muy hondo, a atornillar sólo lo justo. He aprendido a respetar las huellas de los viejos inquilinos: un clavo, una moldura, una pequeña ménsula, que dejó en su lugar aunque me estorben. Algunas manchas ...

 

   Subo al despeñadero...

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Subo al despeñadero Me paro en la gran piedra: el amplio valle duerme bajo el esplendor Veo esos hilos de agua esos leves arroyos esos bravos torrentes esos ríos menores esos ríos mayúsculos internándose en los huertos de Dios...

 

   Alondras que mueren deslumbradas (I) Un esplendor...

   Jorge Fernández Granados

primeros versos

Un esplendor oscuro bajo el deleite de profanarte esta noche de cristales de algún fulgor desamparado sobre la súbita espesura de tu más profunda carne. La inocencia es el licor que, sorbo a sorbo, embruja las manos sin otro ultraje que el más profano silencio de buscarte. ...