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25 poemas aleatorios

 

   Ecos de la agonía

   Julio César Aguilar

primeros versos

Fui sólo sombra habitada por el desdén, por los caprichos de la luz vagante. Fructificó en mi ser la desventura y puntualmente repartí sus dones; a veces la alegría dejaba en el aire su estela. Árbol solitario, pan de la multitud, fui lo que pude. De repente todo se va muriendo. ...

 

   Ha alzado una mano el dios...

   Tomás Segovia

primeros versos

Ha alzado una mano el dios y cae entre el hombre y la mujer su sombra. Se altera de sabor secretamente el halo en que yacías. Y viene, se nos echa ya encima, creciendo y sin llenar nunca del todo su tamaño una inminencia que quiere ya llamarse dicha. Como algo...

 

   En el tiempo...

   Nohemí Sosa

primeros versos

En el tiempo del sentido común veo estallar un torito* en círculos de fuego anhelo ese incendio que lucen los flamboyanes me acerco al sótano de las golondrinas para contemplar el terror del abismo es ciertoestoy convencida la soledad es mi perseguidora más tenaz ...

 

   La mesa del escribano

   Eduardo Langagne

primeros versos

No soy un escritor, soy un escritorio , habría trazado Pessoa con un íntimo ritmo marítimo en el papel amarillento como un mapa sobre la mesa hostil donde escribía las cartas comerciales de su supervivencia. Y Álvaro de Campos habría pensado: no soy una persona, soy un personaje , ...

 

   Los azulejos

   Alberto Blanco

primeros versos

Los espejos no cantan como antaño y el espacio no es más que una lágrima corriendo desde los ojos hasta el sueño cuando nos dan una mala noticia Como cuando se embarca la tristeza en una discusión sin más razón de ser que una súbita parvada de reflejos ...

 

   Al Cristo de mi estudio

   Manuel Ponce

primeros versos

Cuándo murió mi corazón inerte, que no muere de verte ajusticiado, pendiente del marfil donde, labrado es una fácil alegría verte? Rota el ara, la vida se te vierte por la heráldica brecha del costado, ¡oh cántico de cisne asilenciado y torre en los suburbios de la muerte! Yo en...

 

   Celebración de la memoria (XII)

   Jorge Ruiz Dueñas

primeros versos

Ya en e viento el águila pescadora torna a su naturaleza Un grifo solar vigila el secreto de las islas

 

   Cuenco de luz

   Jorge Ortega

primeros versos

En la pelvis de la noche reposa el poema. La oscuridad es un cuerpo restirado, un cataplasma de tequila donde bebo los componentes de la euforia detonante. Levanto a nivel de la pupila el trompo de la alucinación, octaedro de imágenes ficticias contoneándose sobre la barra. ...

 

   El dolor no se explica...

   Román Luján

primeros versos

EL DOLOR NO se explica, hunde noches en témpanos de vaho, apila vendavales. No hagas ruido. Pájaros sanguíneos merodean, acechan la carroña de un silencio. Milagros seminales colapsan el drenaje. ¿Qué finjo si no puedo abrazarme? Se hincha un capullo hirviente. ...

 

   Templo II

   Ramón Xirau

primeros versos

No sé si el tiempo nos busca anillo de luz no sé si las naves azules ven olas de luz en el camino del templo. No sé si las miradas de las olas renacen en las hojas, en las yedras, en las arenas. Las encrucijadas del viento, las ferias de la mañana encienden, noche adentro, ...

 

   De la noche

   Jaime Sabines

primeros versos

En la amorosa noche me aflijo. Le piedo su secreto, mi secreto, la interrogo en mi sangre largamente. Ella no responde y hace como mi madre, que me cierra los ojos sin oírme...

 

   Una avispa sobre el agua

   Coral Bracho

primeros versos

La superficie del agua es tensa para una avispa, es un sendero múltiple fluyendo siempre como el tacto del tiempo sobre la hondura quieta de un corto espacio. Corto es el tiempo en que flota; corta la distancia en que gira por incesantes laberintos, remolinos inciertos, llamas, y transparencia ...

 

   Llorarle era bueno

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

no pude llorar ayer porque era anti práctico además me la he pasado llorando por dentro ¿qué más da hacerlo por fuera? -pensé antes llorarle era bueno como un cuervo viudo disecado... ser el cuervo es otra cosa me despertó una pesadilla ojalá fuera igual con las pesadillas ...

 

   La peña majestuosa

   Joaquín Arcadio Pagaza

primeros versos

De un monte el dorso ríspido y serrado tiene por trono, y la escarpada cumbre; se corona en laurel, y su techumbre las nubes son y el éter azulado. Por cetro empuña verde y arriscado monolito de enorme pesadumbre; las colinas su regia servidumbre son, y su imperio el valle ...

 

   Jardín de ceniza

   Alí Chumacero

primeros versos

Haber creído alguna vez viendo la noche desplomarse al mundo y una tristeza al corazón volcada, y después ese cuerpo que oprimen nuestras manos: la mujer que sonríe y sobre el lecho se nos vuelve cadáver mutilado en el recuerdo, como mentira ínfima o rosa desde siglos viviendo ...

 

   Biblioteca de José Luis Martínez

   Eduardo Langagne

primeros versos

Aquí no hay muertos. Ramón, a la mitad del foro, lee un poema con sabor a chía y ajonjolí. Rulfo vino a buscar a Juan: un instante de luz en las palabras. Gorostiza envuelve en llamas la soledad de los pasillos por donde José Luis Martínez, bibliófilo celeste, coloca libros detenido...

 

   La cascada de Barrio Nuevo

   José Joaquín Pesado

primeros versos

Crecida, hinchada, turbia la corriente troncos y penas con furor arrumba, y bate los cimientos y trastumba la falda, al monte de enriscada frente. A mayores abismos impaciente el raudal espumoso se derrumba; la tierra gime: el eco que retumba se extiende por los campos lentamente. ...

 

   Nocturno a mi madre

   Carlos Pellicer

primeros versos

Hace un momento mi madre y yo dejamos de rezar. Entré en mi alcoba y abrí la ventana. La noche se movió profundamente llena de soledad. El cielo cae sobre el jardín oscuro. Y el viento busca entre los árboles la estrella escondida de la oscuridad. ...

 

   Música oculta

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

Como el bosque tiene tanta flor oculta, parece olorosa la luz de la luna. Como el cielo tiene tanta estrella oculta, parece mirarnos la noche de luna. Como el alma tiene su música oculta, ¡parece que el alma llora con la luna!...

 

   Después

   Amado Nervo

primeros versos

Te odio con el odio de la ilusión marchita. ¡Retírate! He bebido de tu cáliz, y por eso mis labios ya no saben dónde poner su beso; mi carne, atormentada de goces, muere ahíta. Safo, Crisis, Aspasia, Magdalena, Afrodita, cuanto he querido fuiste para mi afán avieso. ¿En dónde hallar espasmos, ...

 

   Otra vez en tu fondo empezó eso...

   Tomás Segovia

primeros versos

Otra vez en tu fondo empezó eso... Abre sus ojos ciegos, el gemido, se agita en ti, exigente y sumergido, emprende su agonía sin regreso. Yo te siento luchar bajo mi peso contra un dios gutural y sordo, y mido la hondura en que tu cuerpo sacudido se convulsiona ajeno hasta en su hueso. ...

 

   A unos ojos

   Manuel Martínez de Navarrete

primeros versos

Cuando mis ojos miraron de tu cielo los dos soles, vieron tales arreboles que sin vista se quedaron. Mas por ciegos no dejaron de seguir por sus destellos, por lo que duélete de ellos, que aunque te causen enojos, son girasoles mis ojos de tus ojos soles bellos. ...

 

   Viento

   Gilberto Owen

primeros versos

Recuerdo el paraje del aire donde se guardan las cartas perdidas, las palabras que decimos, cuando pasa un tren, seguros de no ser oídos, y los globos de colores que el cielo va deshaciendo, bolas de caramelo cada vez más pequeñas, hasta ser sólo un punto en su boca azul, y luego nada, ...

 

   Eres tú verdadero

   Nezahualcóyotl

primeros versos

¿Eres tú verdadero...? ¿Eres tú verdadero, tienes raíz? Sólo quien todas las cosas domina, el dador de la vida. ¿Es ésto verdad? ¿Acaso no lo es, como dicen? ¡Que nuestros corazones no tengan tormento! Todo lo que es verdadero, lo que tiene raíz, dicen que no es verdadero que no tiene raíz. ...

 

   Una sirena eterna (XII)

   Isolda Dosamantes

primeros versos

Esa noche en que los médicos miraban en silencio el plenilunio, un canto emergió del cenote, una voz milenaria de escamas enloqueció a los hombres. Los que tuvieron suerte son esos sordos que caminan con un arco en la mano. Selección del poemario inédito ...