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25 poemas aleatorios

 

   Duerme la tempestad contigo encima...

   Román Luján

primeros versos

DUERME LA TEMPESTAD contigo encima, se alejan los cipreses que no recordaremos, agoniza el fulgor de tus abrazos. Nace el destino inmóvil, mensurable. Lo alimenta el deseo, la corteza humedecida de una fruta, la herida que abre pétalos, carroña de tantas madrugadas. ...

 

   Estos años

   Eduardo Langagne

primeros versos

Padre, mis ideas no están sólo en las notas que extraigo al piano, taciturno mueble, conservador, oscuro, al que le exijo actualizarse. Mi pensamiento hace florecer las plantas, abre las flores y provoca que el limonero del jardín dé limones más dulces...

 

   Espuma melancólica

   Oscar Wong

primeros versos

La mujer que espera bajo la lluvia, la que siembra pensamientos en la hoguera, gime, se estremece. Sus pechos, violentas rosas, braman. Sus muslos se abren con denso escalofrío. Su voz, espuma melancólica, entrega vaticinios como una Luna Nueva que galopa. La noche, complacida, ...

 

   La casa

   Lina Zerón

primeros versos

Llegó el momento de partir el hogar en dos. Bien: comencemos por los rincones donde las arañas tejieron también su historia. Hablemos de los muros y sus cuadros. ¿Cuál eliges? ¿El del día de la boda, el retrato de la niña o el de vacaciones en verano? Quiero el antiguo bodegón ...

 

   Y tu poética

   Gilberto Owen

primeros versos

Primero está la noche con su caos de lecturas y de sueños. Yo subo por los pianos que se dejan encendidos hasta el alba; arriba el día me amenaza con el frío ensangrentado de su aurora y no sabré el final de ese nocturno que empezaba a dibujarme, ni las estrellas me dirán cuál fue, ...

 

   No consta en actas

   Juan Bañuelos

primeros versos

Oh, bebedor de la noche, ¿por qué te disfrazas ahora? ¿Todo es igual acaso? ¿Tengo que repetir lo que el augur grabó en el silencio de la piedra curtida por el viento? “...esparcidos están los cabellos, destechadas las casas, enrojecidos...

 

   Este idioma…

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Este idioma brutalmente virgen y no catequizado que sin pasar por la palabra salta del aullido hasta el canto; este aire tan delgado que avanza por los rulos del sibarita sin tocarlos, este aire tan ancho como el aire es mi tropa de esquiroles, mi batallón de choque, mi sonaja...

 

   Entigrecido vuelvo a las cantinas...

   Eduardo Lizalde

primeros versos

Entigrecido vuelvo a las cantinas —el medio día justo hace de fuego el mundo, la tierra en esta jungla, tan lejana del mar—, sediento de cerveza muy fría y sólo como el tigre en esas horas con un cuaderno, un lápiz en la mano. La cantina es neutral, hay tregua en ella de razas y fortunas...

 

   Ni el cielo ni la tierra

   Octavio Paz

primeros versos

Atrás el cielo, atrás la luz y su navaja, atrás los muros de salitre, atrás las calles que dan siempre a otras calles. Atrás mi piel de vidrios erizados, atrás mis uñas y mis dientes caídos en el pozo del espejo. Atrás la puerta que se cierra, el cuerpo que se abre. Atrás, amor encarnizado, ...

 

   Viéramos amarilla construirse...

   Rubén Bonifaz Nuño

primeros versos

Viéramos, amarilla, construirse la corona sulfúrica de humo en la huella del chivo, y floreciera la doliente señora del incienso con el siete de espadas. Viernes santo. Y más: la pesadumbre que con uñas insomnes nos exprime del corazón un grito...

 

   Mejor que el vino

   José Emilio Pacheco

primeros versos

Quinto y Vatinio dicen que mis versos son fríos. Quinto divulga en estrofas yámbicas los encantos de Flavia. Vatinio canta conyugales y grises placeres. Pero yo, Claudia, no he arrastrado tu nombre por las calles y plazas de Roma. Y el pudor y la astucia me obligan a guardar tales...

 

   Desde adentro

   Oscar Oliva

primeros versos

He conocido parte de mi país/ me ha asombrado su devastación Me apoyo en uno de sus muros donde alguien ha escrito Unas cuantas palabras de guerra/ tal vez inocentes He tocado su raíz con los codos y la quijada Todo esto es absurdo e innecesario No sé nada, otra vez A mi edad...

 

   Los locos

   Thelma Nava

primeros versos

Los he visto de cerca, solemnes y magníficos, poniéndose su cuerpo cada día mientras les duele el cráneo desvestido. Los he visto en la tierra, azotándose, gusanitos de Dios sin esperanza. Colgados de la vida, con su domingo a cuestas que tarda en regresar una semana.

 

   Repaso nocturno

   Octavio Paz

primeros versos

Toda la noche batalló con la noche, ni vivo ni muerto, a tientas penetrando en su substancia, llenándose hasta el borde de sí mismo. Primero fue el extenderse en lo obscuro, hacerse inmenso en lo inmenso, reposar en el centro insondable del reposo. Fluía el tiempo, fluía su ser, ...

 

   El otro

   Rosario Castellanos

primeros versos

¿Por qué decir nombres de dioses, astros espumas de un océano invisible, polen de los jardines más remotos? Si nos duele la vida, si cada día llega desgarrando la entraña, si cada noche cae convulsa, asesinada. Si nos duele el dolor en alguien, en un hombre al que no conocemos, ...

 

   Celebración de la memoria (VI)

   Jorge Ruiz Dueñas

primeros versos

Si hay bajamar mis islas se desgajan Si hay bajamar el estuario se pudre a flor de piel Si hay bajamar padecen los cetáceos Si hay bajamar no acudes indulgente y desnuda a la cita de la suerte

 

   De los trabajos

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Con piedras y maderas hago mi casa bajo el sol, la visto de ventanas para que el sol entre a habitarla. Cierro sus puertas luego de que ha partido el ocaso. Mi casa cruje bajo la lluvia que ha venido a mirarla. Mi casa es una tumba cálida en donde vivo yo mi muerte. ...

 

   Clínica negra (II)

   Rodulfo Figueroa

primeros versos

Los que cumplís la terrenal condena de ser mirados con escarnio y mofa, si halláis a vuestro paso la gangrena sangrienta y ruda, formulad la estrofa. Como el doctor, sin escuchar el grito de rebelión y de dolor que estalla, quemad con vuestros cantos al maldito aunque ruja y blasfeme la canalla. ...

 

   Palabra

   Octavio Paz

primeros versos

Palabra, voz exacta y sin embargo equívoca; oscura y luminosa; herida y fuente: espejo; espejo y resplandor; resplandor y puñal, vivo puñal amado, ya no puñal, sí mano suave: fruto. Llama que me provoca; cruel pupila quieta en la cima del vértigo; invisible luz fría cavando ...

 

   Siempre fui mi pene

   Jaime Sabines

primeros versos

Siempre fui mi pene, Dios mío, siempre fui el pedazo de mi carne que entraba en las mujeres, que me hacía hombre, conocedor del mundo, propietario de la vida y de la muerte. ¿Por qué me disminuyes? Yo no quiero aprender de tu sabiduría...

 

   Despedida

   Alejandro Aura

primeros versos

Así pues, hay que en algún momento cerrar la cuenta, pedir los abrigos y marcharnos, aquí se quedarán las cosas que trajimos al siglo y en las que cada uno pusimos nuestra identidad; se quedarán los demás, que cada vez son otros y entre los cuales habrá de construirse lo que sigue, también...

 

   Una luciérnaga bajo la lengua

   Coral Bracho

primeros versos

Te amo desde el sabor inquieto de la fermentación; en la pulpa festiva. Insectos frescos, azules. En el zumo reciente, vidriado y dúctil. Grito que destila la luz: por las grietas frutales; bajo el agua musgosa que se adhiere a las sombras. Las papilas, las grutas. En las tintas herbáceas, ...

 

   Flor y canto

   Poesía náhuatl

primeros versos

Ahora lo sabe mi corazón: Escucho un canto, contemplo una flor. ¡Ojalá jamás se marchite! In xochitl, in cuicatl Quin oc zan tlamatia noyolo: niccaqui in cuicatl, niquita yn xochitl, ¡Maca yn cuetlahuia!

 

   Ramón López Velarde

   Eduardo Langagne

primeros versos

Una gitana sabe que el futuro tiene una asfixia agónica en tu mano y danzando te irás, siguiendo un piano, hacia el melódico horizonte oscuro. Con el gélido aliento de la calle se hiela tu esqueleto atribulado; a la mujer de negro has contemplado en la letal atmósfera del valle. Un...

 

   Canto al amado

   Nelly Keoseyán

primeros versos

A iván, a la pasión de amar Me has penetrado has abierto en mi cuerpo una herida profunda honda como la oscuridad océanica del almavacía y vastísima. Y tu boca es un río que se acaba en mi boca y mi boca una grieta donde se extingue y renace el universo y mi vientre una gruta ...