☰ menú
 


25 poemas aleatorios

 

   Índices del enfado

   Jorge Ortega

primeros versos

La soledad es una cápsula centrada en la palestra de la tarde, bóveda empotrada en la meseta que es el altiplano del hastío. Nadie se encuentra en casa, por ende no hay voz que cisme el tedio como un cubo de hielo. Sólo de pronto se oye crujir el dorso de una puerta como un barniz ansioso. ...

 

   Amatorio

   Carmen Villoro

primeros versos

Desnuda me miro en el espejo perturbable. No tengo rostro mi signo del zodiaco es el desorden. Sola estoy cuando podría ser otra vez el lento obstinado presagio de tus dedos. Este es sólo el exordio del placer. Después vendrá la imagen de tu boca atravesando un claro en la arboleda. . ...

 

   Al poema confío

   Salvador Novo

primeros versos

Al poema confío la pena de perderte. He de lavar mis ojos de los azules tuyos, faros que prolongaron mi naufragio. He de coger mi vida deshecha entre tus manos, leve jirón de niebla que el viento entre sus alas efímeras dispersa. Vuelva la noche a mí, muda y eterna, del diálogo ...

 

   Sed

   Lucero Alanís de Gurrola

primeros versos

La inmensidad, la sed es la memoria. Luis Armenta Malpica Ya no juegan a ser los dioses de la lluviapiedras y varas en abandono Niños que añoran beber los quásares llevan en sus cactos las grietas del esfumado camino No duele más la sombra del otro que se va y sigue yéndose ...

 

   Paisaje

   Bernardo Ortiz de Montellano

primeros versos

Suspira el tiempo goloso en el seno de la tarde, que arrastra fino rebozo por los campos que Dios guarde. Los magueyales matizan con verdes moños la tierra y, a lo lejos, se precisan los contornos de la sierra. La sierra que abre los brazos protegiendo la campiña: la de los maizales...

 

   Doña Luz (XXI)

   Jaime Sabines

primeros versos

La casa me protege del frío nocturno, del sol del mediodía, de los árboles derribados, del viento de los huracanes, de las asechanzas del rayo, de los ríos desbordados, de los hombres y de las fieras. Pero la casa no me protege de la muerte...

 

   Gradas

   Ramón Xirau

primeros versos

Las estrellas nos miran lentamente cierran sus ojos las bahías. El arco de luz cerca los cabos en la ruta del fuego, foques, banderas en las barcas, fosco el fuego atónito de las naranjas, en el aguanueva de los naranjales. Las bridas de caballos pensados, pesados, imaginados...

 

   Viernes 5 de abril, 1:45

   Jorge Valdés Díaz - Vélez

primeros versos

La muchacha del cuadro mira a la visitante del museo. Son jóvenes las dos de frente, y bellas mirándose a los ojos a través de los siglos que urdieron el encuentro. La muchacha de afuera sonríe al contemplarla como a una antigua amiga, a un tiempo eterna y breve; da unos pasos atrás, ...

 

   Nostalgia de la nieve

   Xavier Villaurrutia

primeros versos

¡Cae la nieve sobre la noche! ¡Qué luz de atardecer increíble, hecha del polvo más fino, llena de misteriosa tibieza, anuncia la aparición de la nieve1 Luego, por hilos invisibles descienden y sueltos en el aire como una cabellera, copos de pluma, copos de espuma. Y algo dulce sueño, del sueño ...

 

   Algunos

   Jaime García Terrés

primeros versos

Yo no sé muchos nombres de volcanes o selvas; esta parte del mundo para mí representa unas doscientas almas (digo doscientas por decir) que miran a lo lejos de distinta manera cada una con cierto dejo de común azoramiento. Oigo silbar el viento rústico, no rehúyo cantar...

 

   Qué diera al mediodía por no ser yo...

   Román Luján

primeros versos

QUÉ DIERA AL mediodía por no ser yo fijarme en otras cosas desentrañar con garfios las íntimas razones de que esta resolana abra cuchillos sobre la plaza pública explicar aquel traje que avanza contra la voluntad obesa de su dueño la risa desmontable del globero la cicatriz humanizando apenas el muslo ...

 

   Duerme velero

   Manuel Ponce

primeros versos

Duerme velero, mi velerito, duerme niño marinero, marino de lo infinito. En los brazos de María el niño Dios se adormece como barco en la bahía cuando en el mar amanece. Impelido por los vuelos de cefirillos alados, abrió surcos, rompió yelos de mares paralizados. Duerme, velero, mi...

 

   César en casa

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Juan, aquel militar de tres abriles, que con gorra y fusil sueña en ser hombre, y que ha sido en sus guerras infantiles un glorioso heredero de mi nombre; ayer, por tregua al belicoso juego, dejando en un rincón la espada quieta, tomó por voluntad, no a sangre y fuego, mi mesa de escribir y mi gaveta. ...

 

   Acto amoroso

   Ulalume González de León

primeros versos

:dos se miran uno al otro hasta que son irreales entonces cierran los ojos y se tocan uno al otro hasta que son irreales entonces guardan los cuerpos y se sueñan uno al otro hasta que son reales que despiertan: dos se miran...

 

   Interior

   Gilberto Owen

primeros versos

Las cosas que entran por el silencio empiezan a llegar al cuarto. Lo sabemos, porque nos dejamos olvidados allá adentro los ojos. La soledad llega por los espejos vacíos; la muerte baja de los cuadros, rompiendo las vitrinas de museo; los rincones se abren como granadas para que entre el grillo ...

 

   Décimas de la angustia

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

Angustia de amor callada dentro del cuerpo presente que se sabe y que se siente como la sangre obstinada. Yo sé que estás apresada dentro de mí, cárcel viva. Prisionera ya cautiva que tenaz entre las venas me las vas dejando llenas de una ansiedad...

 

   Plasmado en óleo

   Lucero Alanís de Gurrola

primeros versos

En Gualbet amanece tarde casi siempre el pan de olor llega después del silencio de sus barcos En sudor de pescado el hombre ante la cantina tan poco para celebrar en las copas solitarias encuentra dormida su puerta El sinfín de olas se precipita por el deseo de mujer alborotadas gaviotas ...

 

   Contricción poética

   Francisco Manuel Sánchez de Tagle

primeros versos

¡Oh lira, que hasta aquí locos amores en tus vibrantes cuerdas suspiraste, y dócil a mis voces me ayudaste a comprar por un goce mil dolores! Ya que hiciste armoniosos mis errores y a mi locura seducción prestaste, herida de otro plectro, da, en contraste, con acuerdo mejor, tonos mejores. ...

 

   Peces

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Nos bañamos de hielo en el invierno, hace tiempo de polvos otoñales, el verano con frutos estivales y de polen peligro en abril tierno. Este goce de baño tan eterno, este decir los cuerpos tan iguales entre cuernos de signos zodiacales fundidos en lo extraño y en lo interno, lavados...

 

   Pero tú no te reconoces como mía...

   Homero Aridjis

primeros versos

Pero tú no te reconoces como mía Luces dispersas te saludan como suya Siempre igual en todas partes siempre primero a ti mujeres apagadas A pesar de ciudades y ciudades de rostros y rostros de semejanza y semejanza Lo que tocas me niega Ascensos y descensos no me tienen ...

 

   En el sueño la imagen

   Eduardo Langagne

primeros versos

En el sueño la imagen se advierte en blanco y negro; es un espacio incierto, igual que las palabras. Los ojos adivinan de aquel cuerpo el contorno, las sombras, los oídos. Los odios dan aromas. El que sueña no sabe por que tanto alboroto: quién penetra, perturba, perpetra, ...

 

   En la red de cristal que la estrangula... (Muerte sin fin)

   José Gorostiza

primeros versos

En la red de cristal que la estrangula, el agua toma forma, la bebe, sí, en el módulo del vaso, para que éste también se transfigure con el temblor del agua estrangulada que sigue allí, sin voz, marcando el pulso glacial de la corriente. Pero el vaso a su vez cede a la informe condición del agua ...

 

   Segador

   Carlos Pellicer

primeros versos

El segador, con pausas de música, segaba la tarde. Su hoz es tan fina, que siega las dulces espigas y siega la tarde. Segador que en dorados niveles camina con su ruido afilado, derrotando las finas alturas de oro echa abajo también el ocaso. Segaba las claras espigas. Su pausa era música. ...

 

   Abre el libro...

   María Enriqueta Camarillo

primeros versos

Abre el libro en la página que reza: Donde se ve que Amor sólo es tristeza , y con tu voz de oro que tiene sortilegios peregrinos, ¡ahuyenta, como pájaro canoro, la sombra de esa frase, con tus trinos!... Porque es tu voz tan dulce y lisonjera, que si dices que Amor tiene dolores, el dolor ...

 

   Cogióme sin prevención

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Cogióme sin prevención Amor, astuto y tirano: con capa de cortesano se me entró en el corazón. Descuidada la razón y sin armas los sentidos, dieron puerta inadvertidos; y él, por lograr sus enojos, mientras suspendió los ojos me salteó los oídos. Disfrazado entró y mañoso; mas ya que dentro se vio ...