|
25 poemas aleatorios | |
E antes de nacer reconocemos verdaderamente nuestra vida de nuevo Adáncomo ese niño del aire que sólo vino a dar nombres de luzal claro mundo de la segunda concepción de materia densa recién coronada es la forma que ha de ser nutrida por el poder de una ideapor la raíz de la acción ... | |
En su curso voluble la Fortuna todo cuanto me diera me quitó; Y la Miseria pálida y hambrienta el umbral de mi puerta se sentó. Y llegó la Amistad la que en un día el festín de mis dichas presidió- y aunque le dije ven, ella, espantada al ver aquel espectro, se alejó. Amor llegó también... ... | |
Propio camaleón de otros cielos mejores, A cada nueva aurora mudaba de colores. Así es que prefiriera a su rubor primero El tizne que el oficio deja en el carbonero. Quiero decir ( me explico ): la mudanza fue tal, que iba del rojo al negro lo mismo que Stendhal. Luego, un temblor de púrpura... | |
El trueno anda por el llano el cielo esconde todos sus pájaros Sol ... | |
Tenemos que rodear este tiempo de pájaros, dijo la prima Eva, que sabía de la inutilidad de todo esfuerzo, por lo cual -ella agónica- me sorprendió. ¿Te acuerdas que reía?, musitó como en fiebre y fue cuando el relámpago partió en dos su árbol. Partía ella hacia el fondo de sí, hacia la sangre ... | |
Si detrás de tu frente cristaliza el principio de todo; si a su puerta permanente de par en par abierta un invisible rayo se entroniza, como un oscuro dios tasa y revisa la propia destrucción que lo liberta, porque allí nace, muere y se concierta tu pensamiento esclavo de la prisa. Algo más... | |
Casas de mi lugar que tienden a desaparecer; raras casas que aun suelo yo encontrar. Es de ver la multitud de los patios empedrados; el brocal con arcadas de ladrillo, los arriates adosados a los muros (altos muros patinados y sin brillo) y la parra que se afianza entre sus grietas, ... | |
El cocodrilo avanza presuroso en el espejo lóbrego del río, el tiburón hace brillar su aleta en esa tarde larga, de la que fueron desterradas, por siempre, las estrellas, la luna sucia se destruye en este mar de pronto inmóvil, cuerpo de sal, de fango y de ceniza. Todo lo que recuerdo, lo que consigo... | |
el día de tu muerte se hizo un árbol de fuego en lo más dulce de mi mujer. el día de tu muerte. cayeron pájaros del costado izquierdo de mi mujer. una bugambilia le nació. le nació uno de esos dolores que te dolían. eras lento con esos dolores. amargo como un animal herido. y nunca... | |
Algo como un rumor que se despide tiembla sobre el jardín, lleva las hojas por la sombra del valle, nubes rojas y pájaros arriba. Nada impide su vuelo hacia el crepúsculo. Y el viento trae junto a las súbitas estrellas un polen de bondad, desiertas huellas del mar en rotación, ... | |
No oigo lo que tengo que decirles. La voz que saca de las palabras la chispa del frote, la antesala del fuego, no se presenta. Estoy sorda. Siento en la carne el dardo del llanto de la triste langosta canadiense: chilla cuando han de matarla. El animal ha venido aquí sólo a perseguir... | |
Otra vez para ella, la que sabe por qué I Ella, la más salaz, sangra en la luna, y sabe del honor de merecer la gracia de los dioses y el castigo de ser mujer. II Ella, la más salaz, bebe esta gracia y goza el paraíso del infierno: entre las llamas arde,se consume, ... | |
Paraíso del aire congelado, muerte de cielo y tierra celadores. ¿De qué color los ojos? Los colores. más por su vibración que por su grado. Y más por la mirada miradores que por la luz los ojos que he soñado cuerpo que flota sin pesar, velado en un clima de puros impudores. ¿Es la sonrisa, paladar ... | |
Loro idéntico al de mi abuela funambulesca voz de la cocina, del comedor y de la azotehuela. No bien el sol ilumina, lanza el loro su grito y su áspera canción con el asombro del gorrión que sólo canta El Josefito ... De la cocinera se mofa colérico y gutural, y de paso apostrofa a la olla ... | |
NADA ASCIENDE La noche es una orquídea ponzoñosa La música dormita en su triste condición de humusSal de ti me digo y el rencor de tanto espejo acumulado hunde navajas cuerpo adentro en la retícula más débil allí donde las voces nunca alcanzan a regalarme un rostro ... | |
Todo en la noche vive una duda secreta: el silencio y el ruido, el tiempo y el lugar. Inmóviles dormidos o despiertos sonámbulos nada podemos contra la secreta ansiedad. Y no basta cerrar los ojos en la sombra ni hundirlos en el sueño para ya no mirar, porque en la dura sombra ... | |
De niño me gustaba desprenderla, limpiar el tronco, dejar al descubierto la verde urgencia de otra capa, sentir abajo de los dedos la rectitud del árbol, sentirlo atareado allá en lo alto , en otro mundo, indiferente a mis mordiscos, capaz de sostenerse sin corteza, capaz... | |
Considera, alma mía, esta textura Áspera al tacto, a la que llaman vida. Repara en tantos hilos tan sabiamente unidos Y en el color, sombrío pero noble, Firme, y donde ha esparcido su resplandor el rojo. Piensa en la tejedora; en su paciencia Para recomenzar Una tarea siempre inacabada. ... | |
A pulso A fuerza Infatigablemente y sin prisa ni pausa he conquistado para siempre un sitio a la izquierda del cero El absoluto cero el más rotundo irremontable resbaloso cero Obtuve un buen lugar en la otra fila Junto a los emigrantes... | |
Los grupos de palomas, notas, claves, silencios, alteraciones, modifican el ritmo de la loma. La que se sabe tornasol afina las ruedas luminosas de su cuello con mirar hacia atrás a su vecina. Le da al sol la mirada y escurre en una sola pincelada plan de vuelos a nubes... | |
Que responde a un caballero que dijo ponerse hermosa la mujer con querer bien Silvio, tu opinión va errada; que en lo común, si se apura,no admiten por hermosurahermosura enamorada.Pues si bien de la extrañezael atractivo más grato,es el agrio de lo ingrato ... | |
mi corazón para que en él escarbes busques tesoros entierres muertos no estaba muerta pero me vi nacer en la primera cita con tu cuerpo tengo muy poco pero te entrego todo la margarita anciana el pavimento las cuerdas que me rodean el cuello no te pedí que aparecieras ... | |
Otro viento rosa otra agua lava las mismas ruinas y el mismo polvo con otra arena se esculpe el cuerpo humano otros ojos pulen su mirar, su forma, dejan en el suelo una nariz un pie donde volaba un dios un perro orina un idiota ríe se abre una mano dos insectos copulan... | |
Sólo nombraste el bosque que te vistió de niño Su alegre arboladura Su tenebra de musgo Por eso es que volver Regresar en el soplo ardiente En la escama de vidrio de tus ojos No puede ya salvarte No entregarás tu espada capitán abatido No te dará un pañuelo esa mano No limpiarás tus lágrimas ... | |
Leo: Toda la vida por un minuto de gloria Me pregunto: ¿Valdrá la vida un minuto de gloria? o ¿No será la vida, la gloria sin minutos? o bien ¿Será el minuto la vida o la gloria? quizá ¿La gloria sea tan sólo un minuto de la vida? De: Del mundo y otros cielos. 2004 | |
