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25 poemas aleatorios

 

   Ahasvero

   Francisco A. de Icaza

primeros versos

Toma el bordó, peregrino; como ayer a la alborada, hoy con la noche mediada has de emprender el camino. Ya de las aves el trino no alegrará tu jornada; está la noche cerrada, negro y callado el camino. Si por la senda ignorada al azar de tu destino has de caminar sin tino, ...

 

   Los hombres azules

   Ricardo Yáñez

primeros versos

Los hombres azules en el agua brillante los hombres negros en el agua y los peces saltando en el aire por sus cabezas los peces de mercurio y plata (Del libro de reciente aparición Estrella oída, coeditado por El Aduanero y la UAM Azcapotzalco.)

 

   Mi lengua se adormece

   Isabel Quiñones

primeros versos

Llueve en el cuarto en la playa de telas desoladas llueve sobre las sábanas blanquísimas sobre mi carne que puede ser tan dulce Más allá de la ventana puedo vertey me consumo aquí donde relampaguea relumbran los gatos empapados míralos encenderse irse en fuego ...

 

   La bailaora

   José Juan Tablada

primeros versos

¡Ardores, aromas y ritmos mantienes en plural encanto y en prestigio vario, y ardes y perfumas, en lentos vaivenes, como un incensario!

 

   Vanagloria o alabanza en boca propia

   José Emilio Pacheco

primeros versos

A pulso A fuerza Infatigablemente y sin prisa ni pausa he conquistado para siempre un sitio a la izquierda del cero El absoluto cero el más rotundo irremontable resbaloso cero Obtuve un buen lugar en la otra fila Junto a los emigrantes...

 

   Los Dzules (textos del Chilam Balam de Chumayel)

   Poesía maya

primeros versos

Versión castellana Esto es lo que escribo: En mil quinientos cuarenta y uno fue la primera llegada de los Dzules, de los extranjeros, por el Oriente. Llegaron a Ecab, así es su nombre. Y sucedió que llegaron a la Puerta del Agua, a Ecab, al pueblo de Nacom Balam, ...

 

   R.L.V.

   Eduardo Langagne

primeros versos

Una gitana sabe que el futuro tiene una asfixia agónica en tu mano y danzando te irás, siguiendo un piano, hacia el melódico horizonte oscuro. Con el gélido aliento de la calle se hiela tu esqueleto atribulado; a la mujer de negro has contemplado en la letal atmósfera del valle. ...

 

   ayer escuché una canción...

   Rogelio Guedea

primeros versos

ayer escuché una canción que se parecía mucho a tu cuerpo. o sea que estuve triste de adioses toda la noche. de ausencias. estuve triste porque la canción no terminaba y era como tu cuerpo. a veces me pregunto cómo pudiste aparecer a tan altas horas de mi dolor. me pregunto ...

 

   El suicidio

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

para Rubén Tamez Garza Pienso en la fecha de mi suicidio y creo que fue en el vientre de mi madre; aún así, hubo días en que Dios me caía igual que gota clara entre las manos. Porque yo estuve loca por Dios, anduve trastornada por él, arrojando el anzuelo de mi lengua para alcanzar ...

 

   Tríptico sentimental

   José Juan Tablada

primeros versos

Loro idéntico al de mi abuela, funambulesca voz de la cocina del corredor y de la azotehuela. No bien el sol ilumina, lanza el loro su grito y su áspera canción con el asombro del gorrión que sólo canta El josefito... De la cocinera se mofa colérico y gutural, y de paso apostrofa ...

 

   César en casa

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Juan, aquel militar de tres abriles, que con gorra y fusil sueña en ser hombre, y que ha sido en sus guerras infantiles un glorioso heredero de mi nombre; ayer, por tregua al belicoso juego, dejando en un rincón la espada quieta, tomó por voluntad, no a sangre y fuego, mi mesa de escribir y mi gaveta. ...

 

   Primavera a la vista

   Octavio Paz

primeros versos

Pulida claridad de piedra diáfana, lisa frente de estatua sin memoria: cielo de invierno, espacio reflejado en otro más profundo y más vacío. El mar respira apenas, brilla apenas. Se ha parado la luz entre los árboles, ejército dormido. Los despierta el viento con banderas de follajes. Nace del mar, ...

 

   Esta flor

   Salvador Novo

primeros versos

Esta flor en mis manos, repentina alba en mi noche estrellada de mi sueño nacida ¿me atreveré a tocarla? ¿mereceré siquiera profanar con mis ojos la luz que la revela? El aire desolado de la espera vacía, el aire en que no estaba ¡respiré tantos años! El agua que era muerta ...

 

   Diecinueve de abril, tarde

   Tomás Segovia

primeros versos

Donde calla el amor No habla tampoco el desamor No es nunca nadie Alma fundada en la agonía Quien te rechaza Donde calla el amor Habla la estúpida Fortuna Tú misma alma de vértigo La has levantado allí Tú misma escoges que te hablen Desde un lugar que ha de tragarte...

 

   La puerta

   Carlos Pellicer

primeros versos

Que se cierre esa puerta que no me deja estar a solas con tus besos. Que se cierre esa puerta por donde campos, sol y rosas quieren vernos. Esa puerta por donde la cal azul de los pilares entra a mirar como niños maliciosos la timidez de nuestras dos caricias que no se dan porque...

 

   Movimientos para fijar el escenario (I, III, V, VII)

   José Carlos Becerra

primeros versos

I Para que el Paraíso Perdido pueda salir del sombrero, y la Historia se desprenda como una máscara de los rostros de los muertos, es necesario tomar este escenario por asalto. Consideremos, por principio, la trama que nos rodea. Más allá de la lluvia, los árboles del parque ...

 

   Ultimadamente

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

ultimadamente me vale madre* lo que piensen los que me leen y los que se espantan de mirarme con estos ojos, sendos ojos de perro atropellado digo yo ¿qué tienen para mí? dénmelo ahora tengo el morral lleno de compasiones rumores bla bla bla dénmelo ahora ultimadamente ...

 

   Nadie sale...

   Rubén Bonifaz Nuño

primeros versos

Nadie sale. Parece que cuando llueve en México, lo único posible es encerrarse desajustadamente en guerra mínima, a pensar los ochenta minutos de la hora en que es hora de lágrimas. En que es el tiempo de ponerse, encenizado de colillas fúnebres, a velar con cerillos algún...

 

   Cuadro

   Xavier Villaurrutia

primeros versos

Fuera del tiempo, sentada, la mano en la sien, ¿qué miras, mujer, desde tu ventana? ¿Qué callas mujer, pintada entre dos nubes de mármol? Será igual toda la vida tu carne dura y frutada. Sólo la edad te rodea como una atmósfera blanda. No respires, no. De tal modo el aire te quiere inundar, ...

 

   La casa

   Lina Zerón

primeros versos

Llegó el momento de partir el hogar en dos. Bien: comencemos por los rincones donde las arañas tejieron también su historia. Hablemos de los muros y sus cuadros. ¿Cuál eliges? ¿El del día de la boda, el retrato de la niña o el de vacaciones en verano? Quiero el antiguo bodegón ...

 

   Miss X

   Jaime Sabines

primeros versos

Miss X, sí, la menuda Miss Equis, llegó, por fin, a mi esperanza: alrededor de sus ojos, breve, infinita, sin saber nada. Es ágil y limpia como el viento tierno de la madrugada, alegre y suave y honda como la yerba bajo el agua. Se pone triste a veces con esa tristeza mural...

 

   Cuando se viene al mar

   Manuel Ponce

primeros versos

Cuando se viene al mar, uno se llena de rumor de Dios. Porque la voz de Dios y la del mar, cuando quieren cantar, son una sola voz. Se viene a ver también lo que no todos ven: la mano que ocasiona tanto vaivén. El Viejo Molinero que mueve las aspas de la noche y el día, como...

 

   Invocación

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Lengua de mis abuelos habla por mí No me dejes mentir No me permitas nunca ofrecer gato por liebre sobre los movimientos de mi sangre sobre las variaciones de mi corazón En ti confío En tu sabiduría pulida por el tiempo como el oro en pepita bajo el agua paciente del claro río...

 

   A bayoneta calada

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Llegan las primeras oleadas del pueblo A encender con sus fuegos nada fatuos La mecha de mis cicatrices. Desanda el estambre La torturada extensión de los ovillos; Prodigiosamente se aclara el agua Y los frutos del muro de las nieblas A bayoneta calada son mondados. Tienen...

 

   Al espejo

   Gilberto Owen

primeros versos

Me quedo en tus pupilas, sin convite a tu fiesta de fantasmas. Adentro todos trenzan sus efímeros lazos, yo solo afuera, y sin amor, mas prisionero, yo, mozo de cordel, con mi lamento, a tu ventana, yo, nuevo triste, yo, nuevo romántico. Dentro de ti, las nupcias de hielo al sol del árbol y la nube, ...