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25 poemas aleatorios

 

   Iré a Sao Paulo un día

   Fabio Morábito

primeros versos

Naciste en la ciudad más industrial de América Latina, en sus afueras que te han hecho arisca y alérgica al domingo, enfrente de los prados que cruzan los obreros con sus viandas, callados por el frío, para alcanzar el metro. Cuando llegó el momento de caminar con ellos codo a codo, el prado tuvo...

 

   Doña Luz (IV)

   Jaime Sabines

primeros versos

Creo que estuvo en la tierra algunos años. Creo que yo también estuve en la tierra. ¿Cuál es esa frontera?, ¿qué es lo que ahora nos separa?, ¿nos separa realmente? A veces creo escucharla: tú eres el fantasma, tú la...

 

   Polvo de ti en el suelo ensimismado...

   Homero Aridjis

primeros versos

Polvo de ti en el suelo ensimismado cuencos de ti hasta el fondo y por arriba agua de ti me baña las palabras Cópula de vulnerables y prosigue números sin salida te denuncian el sol la tarde el grito son un mismo ojo Todo es agua en la noche compartida Me descubro ...

 

   Nocturno

   David Huerta

primeros versos

Milímetros de ti convergen ahogándose, bajo la noche, la fantasía de toda la transparencia empozada en el cuarto. Tu mirada oscila con un cerrado esplendor, y en tu saliva surgen pedazos de nombres, alas de quemaduras: la noche resuena en tu paladar con paso lentísimo ...

 

   Soneto II

   Carlos Pellicer

primeros versos

Hoy hace un año, Junio, que nos viste, desconocidos, juntos, un instante. Llévame a ese momento de diamante que tú en un año has vuelto perla triste. Álzame hasta la nube que ya existe, líbrame de las nubes, adelante. Haz que la nube sea el buen instante que hoy cumple un año, ...

 

   El éxtasis del silencio

   Enrique González Martínez

primeros versos

Del viejo parque en el rincón lejano, echo para el amor tibio y discreto, aspiraba el secreto de la muda caricia de tu mano... Todo callaba en torno solamente en alas del ambiente, un concierto de aromas ascendía alrededor de tu alma y de la mía, callaban brisas, pájaros y fuentes... ...

 

   Si abro

   Fayad Jamís

primeros versos

Si abro esa puerta nada se fugará. Todas las cosas volverán, serán de nuevo ellas en el cuarto encendido; todas las cosas viejas y sucias, revueltas bajo el polvo. La luz trae zumbidos, estremece las tablas, los libros, me hiere a mí que contemplo miedoso. Miedoso, sí. Me asustan ciertas visitas ...

 

   La manía del viento

   Luis Alberto Arellano

primeros versos

De nada sirve volarrodeado de puro aire Es mejor remontar las alas entre la negra tierra Entre el risco metálico En lo profundo del silencio Volar ahí a brazada molida con lo pétreo Habría que luchar con el polvo desde su origen de polvo con su condición de roca en desgaste ...

 

   el mundo nunca fue de nuestra parte...

   Rogelio Guedea

primeros versos

el mundo nunca fue de nuestra parte. viejo. o sea que podemos conversar. podemos hacer batallas contra su desgracia. contra el desastre que nos recorrió desde la vez primera. desde la vez primera me doliste. viejo. me dolió que tu verdugo fuera dios. que te quitara la telita ...

 

   Contigo

   Octavio Paz

primeros versos

Ráfagas turquesa loros fugaces en parejas Vehemencias el mundo llamea Un árbol hirviente de cuervos arde sin quemarse Quieta entre los altos tornasoles eres una pausa de la luz El día...

 

   Esbozo para empezar un amor

   Thelma Nava

primeros versos

Certero, como el que apunta al corazón de la uva te aposentas en mí. Preciso como el aire de junio, la infatigable luz se adormece en la tarde o el grito del flamenco despedazando inútiles ocasos. Por ti salgo a encender la pira de los sueños y a cosechar gardenias imposibles ...

 

   En las fuentes

   Tomás Segovia

primeros versos

Quién desteje el amor Ése es quien me desteje No es nadie El amor se deshace solo Como la trenza del río destrenzada en el mar No estoy de amor tejido Estoy tejido de tejerlo De sacar de mis íngrimos telares Este despótico trabajo Eternamente abandonando el fleco que se aleja ...

 

   Fósiles (II)

   Jair Cortés

primeros versos

Las alas podrían ser una extraña manera de nombrar los pétalos de algunas flores; el esfuerzo de la oruga que dejó en sí misma una vida de anhelos y de piedra. De: Dispersario Poema proporcionado por el autor

 

   Mientras los niños crecen, tú...

   Jaime Sabines

primeros versos

Mientras los niños crecen, tú, con todos los muertos, poco a poco te acabas. Yo te he ido mirando a través de las noches por encima del mármol, en tu pequeña casa. Un día ya sin ojos, sin nariz, sin orejas, otro día sin garganta, la piel sobre tu frente...

 

   Piedra de sol (Fragmento V)

   Octavio Paz - Homenaje

primeros versos

oh vida por vivir y ya vivida, tiempo que vuelve en una marejada y se retira sin volver el rostro, lo que pasó no fue pero está siendo y silenciosamente desemboca en otro instante que se desvanece: frente a la tarde de salitre y piedra armada de navajas invisibles una roja escritura indescifrable ...

 

   Y el reptil era mujer...

   Lucero Alanís de Gurrola

primeros versos

Y el reptil era mujer contra la mujer vive en el espejo de mundos donde la que se ve es la misma que se niega su lengua enrosca masculinas formas en adormecida voluntad acecha tras el árbol a otras hembrashasta alejarlas de sus adanes devaluados De: Tarde en el tiempo ...

 

   Sexo

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Juego de fauno sembrador de mundos alto de amor y activo de congojas, a tu servicio las semillas rojas te esperan en surcos infecundos. Protervo dios alegre por segundos más alegre quizá cuando deshojas la flor primera, cuando te despojas de todos tus ardides errabundos. Lúbrico...

 

   Resplandor alado

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

Sobre la nube, a veces percibimos el destello luminoso de alguna dorada esfera conducida por los vientos superiores. Sobre la frente acaso sentimos la suave caricia proveniente del reino de los sueños. Sobre la piel quizá tras la dulce fatiga del amor se aleja el rumor etéreo del ángel ...

 

   Segunda aproximación a la muerte de mi padre

   Jaime Labastida

primeros versos

(palabras para un poema) ¿Qué resta ahora de ti, padre dulcísimo? A veces pienso que la carne, que la llagada, la decisiva carne de tus hijos, cayéndose a pedazos en la carne severa de sus hijos, deshaciéndose en hilachos en la carne de los hijos de sus hijos. Pero hay también imágenes. ...

 

   Boca

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

En donde la sonrisa es un suceso, agresor el contorno de castigo, el labio al rastrear, como enemigo, la mordida ritual y nido el beso, en donde tiembla el corazón opreso porque al salirse quiere estar conmigo, de otra finalidad su fin desligo: forjada solamente para el beso. ...

 

   El ídolo en el atrio

   José Juan Tablada

primeros versos

Una Piedra del Sol sobre el cielo de la mañana asoma en lo alto el ancho rostro de basalto a la orilla de un charco de obsidiana y parece que su boca vierte un reguero de sangre humana y zempazúchiles de muerte... Es del trigo del sol la gran piedra molar que hace el pan de los días ...

 

   El ruiseñor

   Alberto Blanco

primeros versos

Ella soñó hace mucho tiempo este mismo sueño musical. Ahora lo traigo a la memoria. El camino estaba bordeado de estrellas, los lirios pesaban en plena noche y ella me sugería la silueta de un ciprés estremecido. Del túnel vimos salir a la luna seguida de otras máquinas brillantes. ...

 

   Llano

   Octavio Paz

primeros versos

El hormiguero hace erupción. La herida abierta bortotea, espumea, se expande, se contrae. El sol a estas horas no deja nunca de bombear sangre, con las sienes hinchadas, la cara roja. Un niño —ignorante de que en un recodo de la pubertad lo esperan unas fiebres y un...

 

   Redondillas

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Hombres necios que acusáis a la mujer, sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis; si con ansia sin igual solicitáis su desdén, por qué queréis que obren bien si las incitáis al mal. Combatís su resistencia y luego, con gravedad, decís que fue liviandad lo que hizo ...

 

   De cómo Robert Schumann fue vencido por los demonios (XIII)

   Francisco Hernández

primeros versos

La niña Clara camina por la playa en el límite justo de las olas. El color de su piel toca la espuma. El caracol aprende sus palabras. La niña Clara camina por el bosque con agujas de pino entre los labios. Pasa un azul de plumas invisibles. Una pared de hiedra se levanta. ...