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25 poemas aleatorios

 

   La caída

   Leticia Luna

primeros versos

No volveremos nunca a ver la caída de la estrella en el charco a caminar los desiertos de luna con el Sueño que nos enlazó el ombligo No se verán más lágrimas en el dolor del cementerio que ve partir a los amigos No más el polvo del eucalipto y el ciprés cubriendo el Tercer Mundo con la estela...

 

   Arte mayor (III)

   Patricia Medina

primeros versos

Tu lengua llega a casa los manzanos despiertan. Despacio te deslizas por hondos laberintos. Con el filo del ojo me partes en un parto de remolino y savia. Lechada está la ropa que le hurtamos al cuerpo. Sobre tus piernas duermeespiga triste el único testigo. ...

 

   Lembranza

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

Hoy he visto pasar a una mujer con su carga de siglos en la frentey la niebla del olvido en la mirada. Un atril de inconclusas partituras guarda voces de ciudades invisibles en mis labios se teje interminable un rosario de preguntas.(vuelos de luzbosquejos de la sangre) ...

 

   Lamentación por una perra (2)

   Eduardo Lizalde

primeros versos

La perra más inmunda es noble liro junto a ella. Se vendería por cinco tlacos a un caimán. Es prostitua vil, artera zorra, y ya tenía podrida el alma a los cuatro años. Pero su peor defecto es otro: soy para ella el último de los hombres. (Selección: Juan Domingo ...

 

   Torre de marfil

   Rubén C. Navarro

primeros versos

Perdí tu amor y tu belleza, pasó el encanto juvenil, ¡y me quedé con mi tristeza en esta Torre de Marfil... Guardan el puente dos leones desde su altivo pedestal y la portada seis dragones y una serpiente colosal... Con la templanza de los viejos monjes ascetas, vivo lejos de lo mundano y de ...

 

   La ola

   Josefa Murillo

primeros versos

Recuerda el tiempo que en la playa sola, al ver la ola que alumbraba el sol, tú me dijiste que la mar un día se acabaría antes que tu amor. Hoy que te busco por la playa sola, no está la ola que alumbraba el sol; las olas mueren y tu amor no existe; ¡qué mal supiste comparar tu amor! ...

 

   Y una grande mariposa amarilla

   Luis Alberto Arellano

primeros versos

Cuando muera seré japonés de digna figura bajo el manto o un albatros de rotas alas Seré un romo silencio de bordes finos una lluvia de ceniza en Sydney un alcatraz gobernando el mundo cuando yo muera Cuando ella muera, mi bestia negra en la espuma negra de sus 36 será un engrane ...

 

   Visita a un oratorio arcaico (III)

   Tomás Segovia

primeros versos

Colección reservada de sonetos votivosIII Tus ojos que no vi nunca en la vida turbarse de deseo, ni saciados dormirse tras la entrega, ni extraviados mientras tú gimes loca y sacudida; tu oreja, dulce concha adormecida que no alojó a mi lengua de obstinados embates de molusco; ...

 

   Perfumes de Haba Tonka

   Francisco González Léon

primeros versos

La tabaquera de mi tío Jacinto: de aquel mi tío abuelo a quien yo conocí de rapazuelo... Tabaquera que encontrarme suelo junto al estuche de peluche y broche que enmarca una belleza de mujer, en el azogue viejo de un primitivo Daguer grabado sobre un espejo. Tabaquera de negra goma ...

 

   Mi padre

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Yo tengo en el hogar un soberano, único a quien venera el alma mía; es su corona su cabello cano, la honra su ley y la virtud su guía. En lentas horas de miseria y duelo, lleno de firme y varonil constancia, guarda la fé con que me habló del cielo en las horas primeras de mi infancia. La amarga ...

 

   Códice del olvido

   Aurora Reyes

primeros versos

Penumbra de órbitas azules trajo mirada de barro, de madera, de humo. Acá, desde la tierra piel amada descubrí los espejos de opuestas diagonales en la geometría dualidad del principio. Verte fue comprenderlo todo; los iniciales reinos del asombro, la noche giratoria danzar medusa ...

 

   Mejor es levantarse

   Fayad Jamís

primeros versos

Si no puedes dormir levántate y navega. Si aún no sabes morir sigue aprendiendo a amar. La madrugada no cierra tu mundo: afuera hay estrellas, hospitales, enormes maquinarias que no duermen. Afuera están tu sopa, el almacén que nutre tus sentidos el viento de tu ciudad. Levántate y enciende ...

 

   Nocturno

   Manuel José Othón

primeros versos

Junto al rojo fogón de la cocina, bajo el techo de paja del bohío, ni lluvia torrencial, ni viento frío temo, cuando la noche se avecina. Después, el sueño mi cerviz inclina, me arrulla el manso murmurar del río y encuentro en el reposo calma y brío, al lado de mi vieja carabina ... Cuando en el mar ...

 

   Soneto II

   Carlos Pellicer

primeros versos

Hoy hace un año, Junio, que nos viste, desconocidos, juntos, un instante. Llévame a ese momento de diamante que tú en un año has vuelto perla triste. Álzame hasta la nube que ya existe, líbrame de las nubes, adelante. Haz que la nube sea el buen instante que hoy cumple un año, ...

 

   Volaron águilas...

   Rubén Bonifaz Nuño

primeros versos

Volaron águilas, leones gimieron vencedores. Alas lívidas despliega en mi cabeza el vino. Y un orden puro, como el de la noche en torno de las mesas, se construye. Y aunque nada es seguro, me deleito en el lugar de la amistad ahora. Como puño de tierra es lo que...

 

   Ensalada de los tres reyes

   Manuel Ponce

primeros versos

Con los tres reyes magos en un punto celeste, a dos mil años-luz de la noche terrestre. Habla Melchor: “Dilatad vuestro viaje, peregrinos del mundo, prolongad el camino, y no toquéis la meta. Que los pioneros leves que abren la marcha den paso a los otros subsiguientes...

 

   Y que haya cuerpos...

   Adriana Díaz Enciso

primeros versos

Y que haya cuerpos. Vivos, abiertos yacientes y ávidos aún entre la bruma de la melancolía. Que haya siempre cuerpos, en habitaciones suaves que respiren, en calles arboladas y entre flores. Cuerpos capaces del desnudo completo, limpio, perfecto. ...

 

   Las aves ven

   Coral Bracho

primeros versos

Es el arco que encierra y que sostiene la imagen: la plenitud del mar. Luz de insaciada transparencia. Bajo la tierra se entreteje la historia: aguas que engendran sus recintos. Bullir de peces Ecos que dejan su opacidad, briznas, rastros que emergen. ...

 

   Metamorfosis

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Hoy tengo confianza, Hoy me hablo de tú a mí mismo, Bailo gavotas en la tarima de lava joven Y entre sílaba y sílaba, en vez de acentos, Intercalo indelebles astillas de esperanza. Y es que los muertos se desmayan Empurpurando la raíz de sus íntimas flores Y el maniquí...

 

   Un recuerdo que dejo

   Nezahualcóyotl

primeros versos

¿Con qué he de irme? ¿Nada dejaré en pos de mi sobre la tierra? ¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra? Dejemos al menos flores Dejemos al menos cantos

 

   A lo mismo

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Bello compuesto en Laura dividido, alma inmortal, espíritu glorioso, ¿por qué dejaste cuerpo tan hermoso? ¿Y para qué tal alma has despedido? Pero ya ha penetrado en mi sentido que sufres el divorcio riguroso porque el día final puedas gozoso volver a ser enteramente unido. ...

 

   Ala que no vuela

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Para Gertrude Duby I Aquí la selva Larga la soledad con que nos nutre Hora de lentos pies donde el puñal se hunde Raíz de luna helada sus venenos más fuertes Aquí el árbol anclado en el asombro: lagunas congregadas al silbo de serpientes...

 

   Cuarteto de Pompeya

   Fabio Morábito

primeros versos

I Nos desnudamos tanto hasta perder el sexo debajo de la cama, nos desnudamos tanto que las moscas juraban que habíamos muerto. Te desnudé por dentro, te desquicié tan hondo que se extravió mi orgasmo. Nos desnudamos tanto que olíamos a quemado, ...

 

   La risa de la beldad

   Fernando Calderón

primeros versos

Bella es la flor que en las auras con blando vaivén se mece; bello el iris que aparece después de la tempestad: bella en noche borrascosa, una solitaria estrella; pero más que todo es bella la risa de la beldad. Despreciando los peligros el entusiasta guerrero, trueca por el duro ...

 

   Canto al amado

   Nelly Keoseyán

primeros versos

A iván, a la pasión de amar Me has penetrado has abierto en mi cuerpo una herida profunda honda como la oscuridad océanica del almavacía y vastísima. Y tu boca es un río que se acaba en mi boca y mi boca una grieta donde se extingue y renace el universo y mi vientre una gruta ...