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25 poemas aleatorios | |
En el año 5-Caña vinieron a acercarse los chichimecas: vivían como flechadores (cazadores), no tenían casas, no tenían tierras, su vestido no eran tilmas tejidas, solamente pieles de animal era su vestido, sólo con yerba hacían su vestido. Sus hijos sólo en redecillas en huacales se criaban. ... | |
Verte desnuda es recordad la tierra. Federico García Lorca Por las arduas colinas de tu cuerpo van mis ojos desnudos contemplando los tersos panoramas, precipicios y el bosque primordial que mi deseo exalta en la constante ceremonia de mirarte, llamarte desde el fondo del ser, ... | |
ese garfio confuso que atraviesa el pasillo del camión y anda por la ciudad cual bulto que no alcanzó a nacer sostiene en sus instintos la esperanza existe porque el azar encuentra la forma de ganarse la vida sostenga en su artificio de metal el traje para el novio de una pariente rica o una bolsa ... | |
(Heine) Soñaba yo: mis párpados henchidos de lágrimas sentía; soñé que estabas en la tumba, muerta, y muerta te veía... Era un sueño no más , pero despierto lloraba todavía. Estaba yo soñando, y por la cara, el llanto me corría; soñé que te arrancaba de mi lado alguno, vida mía... Era un ... | |
XIV Difícilmente, avanzando milímetros por año, me hago un camino entre la roca. Desde hace milenios mis dientes se gastan y mis uñas se rompen para llegar allá, al otro lado, a la luz y el aire libre. Y ahora que mis manos sangran y mis dientes tiemblan, inseguros, en una cavidad rajada ... | |
Tardes alcanforadas en vidrieras de enfermo, tras los adioses últimos de las locomotoras, y en las palpitaciones cardíacas del pañuelo hay un desgarramiento de frases espasmódicas. El ascensor eléctrico y un piano intermitente complican el sistema de la casa de apartmentes , ... | |
He sacado tu rostro de hace veinte años y es como si me hubiera puesto las muelas que me extrajeron. Tengo, de pronto, la dentadura completa, el alma completa. ¡Qué alegría de ser otra vez inocente! Poder amar como arar, ¡qué simpleza! ¡Poder gritar de amor... | |
Bailas por antojo que al mancebo engríe y escotada luces dos hechizos fuera, y en el rubio monte de tu cabellera una flor de grana bruscamente ríe. ¡Pasas, huyes, tornas y el placer deslíe fósforo combusto que te pinta ojera, y tu maridazo mira errar la hoguera y nada barrunta que le contraríe! ... | |
Tú has escondido la luz en alguna parte y me niegas el retorno, sé que esta oscuridad no es cierta porque antes de mis manos volaban las luciérnagas, y yo te buscaba y tú eras tú y éramos unos ojos en un mismo lecho y nadie de nosotros pensaba en el eclipse, pero nos hicimos fríos ... | |
Cuando a buscarme vengas te llevarás mis huesos y mi carne marchita y mi sangre hecha hiel, mas no podrás llevarte la emoción de mis besos ni el ritmo de mis cantos, ni el verde laurel. Tú no podrás llevarte la vida que he vivido, el placer que he gozado, el sueño que soñé, cenizas... | |
Paraíso del aire congelado, muerte de cielo y tierra celadores. ¿De qué color los ojos? Los colores. más por su vibración que por su grado. Y más por la mirada miradores que por la luz los ojos que he soñado cuerpo que flota sin pesar, velado en un clima de puros impudores. ¿Es la sonrisa, paladar ... | |
La noche incendia las constelaciones sobre cubierta entusiasmados reconocemos geometrías en vilo y el poeta musita Quando o astrolábio nâo mais te falar de estrêlas | |
Si nuestro amor no fuera, al tiempo que un secreto, un tormento, una duda, una interrogación; si no fuera una larga espera interminable, un vacío en el pecho donde el corazón llama como un puño cerrado a una puerta impasible; si nuestro amor no fuera el sueño doloroso en que vives sin mí, ... | |
En estos precisos momentos todo momento es bello. Por ejemplo: que los jóvenes negros se amen a la orilla del río, bajo elruinoso techo del Heads Bridge, y que su risa sea del color de la carne y de su espesa piel. Que se amen larga y estrechamente al amparo del cielo, ... | |
En su tallo de calor se balancea La estación indecisa Abajo Un gran deseo de viaje remueve Las entrañas heladas del lago Cacerías de reflejos allá arriba La ribera ofrece guantes de musgo a tu blancura La luz bebe luz en tu boca Tu cuerpo se abre como una mirada Como una flor al sol ... | |
Quien evoca la palabra en el templo de Barra de Panteones, sólo es visible a los ojos que las gaviotas despedazaron. (De: Barra de Panteones) | |
Atrás el cielo, atrás la luz y su navaja, atrás los muros de salitre, atrás las calles que dan siempre a otras calles. Atrás mi piel de vidrios erizados, atrás mis uñas y mis dientes caídos en el pozo del espejo. Atrás la puerta que se cierra, el cuerpo que se abre. Atrás, amor encarnizado, ... | |
Inmóvil en la luz, pero danzante, tu movimiento a la quietud que cría en la cima del vértigo se alía deteniendo, no al vuelo, sí al instante. Luz que no se derrama, ya diamante, fija en la rotación del mediodía, sol que no se consume ni se enfría de cenizas y llama equidistante. Tu salto es un segundo ... | |
Quién pudiera decir que estás presente aunque tu audiencia duerma en las ventanas, aunque tu ausencia siempre inexplicable te convierta en pasado repentino. Quién pudiera decir que estamos juntos celebrando el milagro de las bodas, aunque un fúnebre viento nos transporte... | |
Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días, eres el espejo de la noche, la luz violenta del relámpago, la humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio, mis yemas tocan tu sangre. Toda mi alegría es sentir... | |
Hay una noche, un día, un tiempo hueco, sin testigos, sin lágrimas, sin fondo, sin olvidos; una noche de uñas y silencio, páramo sin orillas, isla de yelo entre los días; una noche sin nadie sino su soledad multiplicada. Se regresa de unos labios nocturnos, fluviales, lentas orillas de coral y savia, ... | |
Efecto muy penoso de amor, y que no por grandes se igualan con las prendas de quien le causa Con el dolor de la mortal herida, de un agravio de amor me lamentaba, y por ver si la muerte se llegaba procuraba que fuese más crecida. Toda en el mal el alma divertida, pena por pena ... | |
Amiga, mira al dios inanimado sin nosotros. Eras tú, era yo quien revestidos de su forma la movíamos, el dios no tiene rostro. Iremos de la mano ante su faz de sombra y estaremos allí hablándole a una máscara. Sabremos que de nosotros dos nacía su violento... | |
Escribía sobre el amor, ¡Como si no tuviera otras que decir, más importantes! Sobre cosas que pasan, sobre miasmas de siempre, acerca de pólipos y amibas, y eso sobre el amor . Caía sobre de ello, sobre de ellas tres, hembras de mi alquimia. Escribía sobre ti, yo mismo y otra. ... | |
Brusco olor del azufre, repentino color verde del agua bajo el suelo. Bajo el suelo de México se pudren todavía las aguas del Diluvio. Nos empantana el lago; sus arenas movedizas atrapan, impidiendo la posible salida. Lago muerto en su féretro de piedra, sol de contradicción. (Hubo dos aguas... | |
