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25 poemas aleatorios | |
Señora de los vientos, garza de la llanura cuando te meces canta tu cintura. Gesto de la oración o preludio del vuelo, en tu copa se vierten uno a uno los cielos. Desde el país oscuro de los hombres he venido, a mirarte, de rodillas. Alta, desnuda, única. Poesía. De: El rescate del ... | |
El grifo mal cerrado es un ejemplo de vigilia sin fisura. Certifica el tambor del fregadero con puntualidad repetitiva. Ya no reloj de arena: clepsidra; estalactita derritiéndose, gotera, abrasión por la que huye el espíritu del hielo. Las doce campanadas ... | |
Ahora sí que estoy solo al fin contigo Y sin ningún amor por ti Vieja memoria jubilada Solos en esta roca pacífica y difunta De donde todo parte siempre para siempre Roca sin desembarco Durable roca ciega a los destinos Roca tibia del no pertenecer A la distancia horriblemente vigilada ... | |
Desperté de mis sueños al dolor de la vida, y hallé de mi pasado todo el derrumbamiento, y vi mis viejos libros como el arma el suicida a quien no quiso detener en su intento. Parte de mi existencia a la suya va unida. Los miro con amor y con remordimiento; ... | |
Descienden taciturnas las tristezas al fondo de mi alma, y entumecidas, haraposas, brujas, con uñas negrasmi vida escarban. De sangre es el color de sus pupilas, de nieve son las lágrimas, hondo pavor me infunden..., Yo las amo por ser las solas que me acompañan. Aguárdolas ansioso, si el trabajo ... | |
En la pelvis de la noche reposa el poema. La oscuridad es un cuerpo restirado, un cataplasma de tequila donde bebo los componentes de la euforia detonante. Levanto a nivel de la pupila el trompo de la alucinación, octaedro de imágenes ficticias contoneándose sobre la barra. ... | |
Volver a una patria lejana, volver a una patria olvidada, oscuramente deformada por el destierro en esta tierra. ¡Salir del aire que me encierra! y anclar otra vez en la nada. La noche es mi madre y mi hermana, la nada es mi patria lejana, la nada llena de silencio, la nada llena de vacío, ... | |
Disculpe usted, Fernando, su Persona de múltiples poetas, Simulación, amaño, sin duda es fingimiento literario. Usted pensaba, creo, que al tener en la sombra la poesía Que hicieron acuciosos heterónimos, podría aclararse entonces ... | |
Cuando nos retiramos a la remota cámara donde hacemos las nupcias con nuestro propio espectro, como cuando compramos y vendemos la palabra que ata para atarla a sí misma, la carne en cambio todavía se sabe interrogada, vuelve a tocarla el dios y la carne vuelve a temblar... | |
Esa mujer paseaba con su aroma Un día trajo sus labios acostumbrados a la guerra y un ciclón adentro de su blusa entonces sobrevino la catástrofe | |
Cuando el mundo sabe a dónde va Tú y yo abrazados En el centro del cuarto Que es una nave quemada A punto de llegar al lirio De pie En el lugar donde hubo un bosque Una palabra Nos encontramos Anticipándonos a la gran carrera Donde nadie ha de avanzar un poco En tanta libertad... | |
Otro cuerpo me viste Una línea me separa Hombre-mujer En la ciudad del 21 de enero Hecha pedazos Dicen levantar escombrosReconstruir ¿Dónde empiezo? Qué tristeza la mía Abro la piel que me cubre Abro el hueso del alma Miro aquella mujer en la avenida Que es sólo el perfume ... | |
Hoy tuvimos noticia del poeta: Entre el arrullo de los órganos de boca Y colgados los brazos de las últimas estrellas, Detuvo su caballo. El campamento de mujeres batía palmas, Aderezando las tortillas de maíz. Las muchachas mordían el tallo de las flores, Y los viejos sellaban... | |
A Roberto Márquez No debes hablar con los hombres, sino con los ángelesSanta Teresa de Ávila Para dibujar el Ángel incida con violencia sobre su silueta en mo- vimiento. Atáquelo en pleno vuelo, jamás cuando duerme; todo Ángel duerme siempre con los ojos abiertos. ... | |
Siéntate ahí, sobre esa piedra, la más blanca, a la entrada de la casa en ruinas. Abre las piernas. Así. Ahora sube la izquierda al escalón, el menos claro, y permite al rebozo acomodarse en la rodilla. ¿Te quitaste el cinturón de castidad como te lo pedí? Sonríe sin mirar a la cámara... | |
REBABA DE NEURONA es la argamasa que forma este collage de sinsentidos. Salitre emocionado, paz salada en roncos lagrimales, pirotecnia. ¿Collage es mezcolanza, revoltijo, astilla de emoción vuelta a su logos? No hablemos del futuro, piedad, que ya envejezco. ... | |
Entre las ramas del árbol veo un pobre gorrión perdido que tiembla bajo la lluvia si arrecia el frío. Tiembla cuando el viento exige, porque no hay hembra y no hay nido. Tiemblan de viento... | |
Quisiera haber nacido de tu vientre haber vivido alguna vez dentro de ti desde que te conozco soy más huérfano oh gruta tierna rojo edén caluroso qué alegría haber sido esa ceguera quisiera que tu carne se acordase de haberme aprisionado que cuando me miraras algo... | |
El viento sopla sobre las palmeras y juníperos de Temuco y sube obediente hacia la frente despejada del Ñielol, hacia la infancia de un bosque fragante de pinos, hacia el pasado de un comienzo sin fin. Escucha, escucha los pinos… escucha el viento entre los pinos… escucha... | |
En mí, por otra parte, calmo dormitorio, necia, entre paréntesis, como si no entendiera que esto se acabó: Atrás de las ventanas, aúlla la Patria, la escucho hasta aquí, donde llegué, aunque no fuera huyendo de su dolor. Patria es una loba herida. Es la leona privada... | |
Inmóvil en la luz, pero danzante, tu movimiento a la quietud que cría en la cima del vértigo se alía deteniendo, no al vuelo, sí al instante. Luz que no se derrama, ya diamante, fija en la rotación del mediodía, sol que no se consume ni se enfría de cenizas y llama equidistante. Tu salto es un segundo ... | |
Olga Lucía es la mujer, Tiene los ojos negros, Alegres como abril. En cada parpadeo se oculta un paisaje 0 la ciudad más hermosa. Sus manos Largas como un sueño Caen sobre la flor abierta que soy. Es alta, Olga Lucía, como un edificio. No tiene perro ni gato que la aguarde. ... | |
Bebiera un día la estrella de mi sueño el que seguía Bebiera un día el venado del agua voz herida Bebiera un día el tiempo de lo eterno que ya perdía Bebiera un día las palabras del agua a mediodía | |
Soñé que de una peña me arrojaba quien mi querer sujeto a sí tenía, y casi ya en la boca me cogía una fiera que abajo me esperaba. Yo, con temor, buscando procuraba de dónde con las manos me tendría, y el filo de una espada la una asía y en una yerbezuela la otra hincaba. La yerba ... | |
No era necesaria una nueva acometida de la soledad para que lo supiera. Navegaba la mar por un rumbo desconocido para mis manos. Donde el amor moró y tuvo reino queda ya sólo un muro que avasalla la hierba. Queda una hoja de papel no en blanco donde está anocheciendo. ... | |
