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25 poemas aleatorios | |
Un grajo entre las nubes salta como una mancha de tinta en un cuaderno, como un pozo sin fondo y sin cubeta donde el agua se queja mientras grazna. Sus plumas son carbón para aquel horno que de las pesadillas se alimenta y sus ojos un círculo de lumbre que deja las promesas sin cumplir. ... | |
Todo el año caído, todo el año, polen sin rumbo, tierra sin semilla, algo que muy adentro se apolilla y algo que por afuera se hace daño. El aire huele como a desengaño, algo se pudre, algo está en la orilla y mientras el otoño se amarilla el ambiente se torna más huraño. ... | |
Hay sobre las cimas de la tarde que avanza un incendio de rosas lentas, temblando. Qué sentido tan hondo el de la luz derramada en el rubor del aire. El alma se ha suspendido en un deslumbramiento de ángeles cristalinos... | |
En la costa se afirma que los cangrejos son animales hechizados y seres incapaces de volverse para mirar sus pasos. De las tercas mareas aprendieron la virtud del repliegue, el ocultarse entre rocas y limo. Caminantes oblicuos, en la tenacidad... | |
Loro idéntico al de mi abuela funambulesca voz de la cocina, del comedor y de la azotehuela. No bien el sol ilumina, lanza el loro su grito y su áspera canción con el asombro del gorrión que sólo canta El Josefito ... De la cocinera se mofa colérico y gutural, y de paso apostrofa a la olla ... | |
El nombreSus sombras El hombre La hembraEl mazoEl gongLa iLa o La torre El aljibe El índice La hora El hueso La rosa El rocío La huesa El venero La llama El tizónLa noche El río La ciudadLa quilla El anclaEl hembro La hombraEl hombre Su cuerpo de nombres Tu nombre en mi nombre ... | |
Ahora puedo hacer llover, enderezar las ramas torcidas, levantar a los muertos. Hágase la luz, digo, y toda la ciudad se ilumina. ¡Qué fácil es ser Dios!... | |
Porque sabe cuánto la quiero y cómo hablo de ella en su ausencia, la nieve vino a despedirme. Pintó de Brueghel los árboles. Hizo dibujo de Hosukai el campo sombrío. Imposible dar gusto a todos. La nieve que para mí es la diosa, la novia, Astarté, Diana, la eterna muchacha, ... | |
Como elevada llama de amor va el adolescente al encuentro de una sola esperanza. Viene de la belleza para encender la noche cuando el hombre es un aprendiz de caminante y tiene algo de paso solitario entre las ruinas. Enarbola un seno o una bandera. Por sus ojos abiertos... | |
El viento sopla sobre las palmeras y juníperos de Temuco y sube obediente hacia la frente despejada del Ñielol, hacia la infancia de un bosque fragante de pinos, hacia el pasado de un comienzo sin fin. Escucha, escucha los pinos… escucha el viento entre los pinos… escucha... | |
Cuando de noche, a solas, en tinieblas, fatigado de no sé qué fatiga se derrumba mi cuerpo y se acomoda en la impasible superficie oscura que le sirve de apoyo y de mortaja, yo me tiendo también y me limito al inerme contorno que me entrega, a la isla de olvido en que se olvida. ... | |
Sobre los troncos de las encinas paran un punto las golondrinas y alegres notas al viento dan: ¿Por qué así cantan? ¿Qué gozo tienen? Es porque saben de dónde vienen y a dónde van. En este viaje que llaman vida, cansado el pecho y el alma herida, tristes cantares al viento doy: ... | |
Un año más sus pasos apresura; un año más nos une y nos separa; un año más su término declara y un año más sus límites augura. Un año más diluye su amargura; un año más sus dones nos depara; un año más, que con justicia avara meció una cuna, abrió una sepultura. ... | |
Yo era un niño En el tren a Chihuahua el paisaje era un frágil futuro arenoso y sin gente La paciencia rodaba en el alma con ruido de hierro Un túnel oscuro veía mis temores marcaba las líneas ocultas del agrio destino ... | |
Tu largo ventisquero forma y trasunta blanca mujer tendida, como difunta, y muestra en vivas manchas crudo arrebol. ¡Y el cadáver ficticio me desconcierta porque se me figura la Patria muerta, que con pintas de sangre se pudre al sol! ¡Oh signo de los tiempos graves y espurios! ... | |
Vengo desde tus labios a mi presencia pura. Inescrutable viaje subterráneo al abismo del rostro sin edades. Recóndito universo palpitante y cerrado, perdido en el secreto de la tierra desnuda, constelado de símbolos nocturnos, de tactos germinales. Retorno a mi figura, ... | |
Luego que de la noche el negro velo por la espaciosa selva se ha extendido, parece que de luto se han vestido las bellas flores del ameno suelo. Callan las aves, y con tardo vuelo cada cual se retira al dulce nido. ¡Qué silencio en el valle se ha esparcido! Todo suscita un triste desconsuelo. ... | |
Que se cierre esa puerta que no me deja estar a solas con tus besos. Que se cierre esa puerta por donde campos, sol y rosas quieren vernos. Esa puerta por donde la cal azul de los pilares entra a mirar como niños maliciosos la timidez de nuestras dos caricias que no se dan porque... | |
Tú traes tu memoria, muchacha, tu historia; yo traigo la mía. Están en la almohada sin nada... | |
Este poema no está sucediendo La memoria tendría que ser más lenta archivar sin delirio mohosamente cuando rebanaras las nubes de otra despedida y la nostalgia interpusiera sus cristales entre tu piel y mi lujuria No está sucediendo La distancia me ardería en los dedos ... | |
SOSTIENE en una mano las miradasy en la otra hambre de insomnios en jauría Extiende el giro si el tacto la reclama duerme con las serpientes para incendiar su escorzo y demostrar que existe De puntas sobre el miedo busca un nombre que los contenga a todos para que al detenerse ... | |
No me detengas, Amor, la mano cuando a la espina de tu rosa acerca su torpeza impoluta. Es que quiere sangrar con tu color. Es que quiere herir de tu esperanza. Amor, no por su daño temas, se lo busca. Amor, no la detengas, que es su vida. | |
¿Palabras? Sí, de aire, y en el aire perdidas. Déjame que me pierda entre palabras, déjame ser el aire en unos labios, un soplo vagabundo sin contornos que el aire desvanece. También la luz en sí misma se pierde. | |
Ayer, el cielo azul, la mar en calma y el sol ignipotente y cremesino, y muchas ilusiones en mi alma y flores por doquier en mi camino. Mi vida toda júbilos y encantos, mi pecho rebosando de pureza, mi carmen pleno de perfume y cantos y muy lejos, muy lejos, la tristeza. ... | |
Escribiste en la tabla de mi corazón: desea. Y yo anduve días y días loco y aromado y triste... | |
