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25 poemas aleatorios

 

   Lamentación por una perra (2)

   Eduardo Lizalde

primeros versos

La perra más inmunda es noble liro junto a ella. Se vendería por cinco tlacos a un caimán. Es prostitua vil, artera zorra, y ya tenía podrida el alma a los cuatro años. Pero su peor defecto es otro: soy para ella el último de los hombres. (Selección: Juan Domingo ...

 

   Donde habla la ceniza

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Con regusto de ciervo entre las fauces el puma tiene sed Su pupila apuñala el corazón del aire Todo futuro es verde Entrar ahí Dejar en las espinas la piel y la memoria Ser sobre el humus sol que se arrastra y trastorna su espina dorsal como...

 

   Desdoblo las esquinas...

   Lucero Alanís de Gurrola

primeros versos

Desdoblo las esquinas quiero borrar esas marcas de papel que la oscuridad pierda tus palabras con las calles de cada renglón circulan por mis ojos adioses y regresos formando nudos en las arterias todos los mañanas están presentes sus esquinas dobladas en mi espera ...

 

   tú debes ser el hombre

   Blanca Mateos

primeros versos

tú debes ser el hombre arrebatado a la noche por quien el fuego de la aurora se enciende en el crepúsculo tú debes ser el hombre encadenado al día por quién la sombra de los pasos matiza cada pasión tú debes ser el hombre que da nombre al destino por quien vuelve el día cubierto ...

 

   casa de niebla

   Blanca Mateos

primeros versos

era una casa de niebla en la cima de la nada con sus muros de basalto y al dintel la madrugada cuántos placeres nos daba reír con la luna blanca jugando a las escondidas con las horas que danzaban era una casa de niebla ahí en la cima y en la nada casa niña de inocencia ...

 

   Infancia

   Nadia Contreras

primeros versos

Qué terquedad la muerte Los recuerdos ¡Quiero salir! Abrir la puerta a la madrugada Lejos de hospitales Y sábanas blancas No más pastillas para la vida No más agujas Son las cuatro a punto de amanecer Tengo sed La garganta es un nudo Afuera el mundo despierta Y tú eres un niño ...

 

   Crepúsculos de la ciudad (VI)

   Octavio Paz

primeros versos

Las horas, su intangible pesadumbre, su peso que no pesa, su vacío, abigarrado horror, la sed que expío frente al espejo y su glacial vislumbre, mi ser, que multiplica en muchedumbre y luego niega en un reflejo impío, todo, se arrastra, inexorable río, hacia la nada, sola certidumbre. ...

 

   Dones

   Luis G. Urbina

primeros versos

Mi padre fue muy bueno: me donó su alegría ingenua; su ironía amable: su risueño y apacible candor. ¡Gran ofrenda la suya! Pero tú, madre mía, tú me hiciste el regalo de tu suave dolor. Tú pusiste en mi alma la enfermiza ternura, el anhelo nervioso e incansable de amar; las recónditas ansias ...

 

   Playeras

   Justo Sierra

primeros versos

Baje a la playa la dulce niña, perlas hermosas le buscaré; deje que el agua durmiendo ciña con sus cristales su blanco pie. Venga la niña risueña y pura, el mar su encanto reflejará, y mientras llega la noche oscura, cosas de amores le contará. Cuando en Levante despunte el día ...

 

   Un año o dos o tres...

   Jaime Sabines

primeros versos

Un año o dos o tres, te da lo mismo. ¿Cuál reloj en la muerte?, ¿qué campana incesante, silenciosa, llama y llama? ¿qué subterránea voz no pronunciada? ¿qué grito hundido, hundiéndose, infinito de los dientes atrás, en la garganta aérea, flotante, pare escamas? ¿Para esto...

 

   Padre

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

Al montón de polvo que te cobija bajé esta tarde; la sal de la llanura ardía bajo el árido resplandor del silencio y un tifón de soledad golpeaba contra la flor caliza de los cerros. Yo te hablé con esa ternura indómita que rompe dignidades, y me quebré de bruces en la tierra; ...

 

   Instantáneas, 1

   Francisco Magaña

primeros versos

* Frente al mar, ayer es el eco de una sombra. Frente a la sombra el mar es el eco de ayer. Frente a la palabra el vacío. * Cuando amanece como si nada en los umbrales, el vuelo de la jaula es la palabra en el ojo del pájaro malherido. * Si aparece el exilio y el profano secreto de una imagen ...

 

   Desde adentro

   Oscar Oliva

primeros versos

He conocido parte de mi país/ me ha asombrado su devastación Me apoyo en uno de sus muros donde alguien ha escrito Unas cuantas palabras de guerra/ tal vez inocentes He tocado su raíz con los codos y la quijada Todo esto es absurdo e innecesario No sé nada, otra vez A mi edad...

 

   Postigo

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Llaman a la puerta Es de noche y están tumbando la puerta Todos duermen Duerme la oscuridad El viento inmenso inmensamente duerme su inmenso sueño Duerme la noche Duermen las estrellas Pero en mi casa llaman con una piedra enorme que golpea iracunda...

 

   He de perseguir tu cuerpo...

   Homero Aridjis

primeros versos

He de perseguir tu cuerpo hasta donde dos cuerpos pelean tu callejón oscuro y peligrosamente el día tiene contacto con una luz que no le corresponde para sentirse propio y poseído hasta donde la demolición de los conjuros no perdona el rumor de las palabras he de perseguir tu cuerpo ...

 

   Del origen

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Tiembla el hielo del sol y la calle se llena con su rojez. El aire se congela y es piedra. En la mitad del día el corazón se agolpa y la sangre levanta su torrente de espuma. Caen, lentas, las nubes calcinadas y comienzan a rodar en la vereda. El mundo aquí es el principio del mundo, ...

 

   Visita a un oratorio arcaico (I)

   Tomás Segovia

primeros versos

Colección reservada de sonetos votivosI Si te busco y te sueño y te persigo, y deseo tu cuerpo de tal suerte que tan sólo aborrezco ya la muerte porque no me podré acostar contigo; si tantos sueños lúbricos abrigo; si ardiente, y sin pudor, sy en celo, fuerte te quiero ver, ...

 

   Dios está podrido en dinero...

   Francisco Hernández

primeros versos

Dios está podrido en dinero, dice en voz baja un comerciante del pueblo. En sus eternos ratos libres, se entretiene devorando la imaginación de quienes no tienen para comer. ¿Quiere retratar...

 

   Parte de guerra

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

Encendida la piel es recuerdo encadenado a la rosa de los vientos del destino armado con espadas de verdades. Los golpes de la lluvia en el acero entretejen la memoria de la niebla. Soy guerrera antigua sobreviviente de ciclones y tragedias coleccioné armaduras y quebrantos ...

 

   En la red de cristal que la estrangula... (Muerte sin fin)

   José Gorostiza

primeros versos

En la red de cristal que la estrangula, el agua toma forma, la bebe, sí, en el módulo del vaso, para que éste también se transfigure con el temblor del agua estrangulada que sigue allí, sin voz, marcando el pulso glacial de la corriente. Pero el vaso a su vez cede a la informe condición del agua ...

 

   Una sirena eterna (I)

   Isolda Dosamantes

primeros versos

Abre sus fauces en la noche que despliega una luz trémula, olor a gato invade las paredes, enrojecen sus ojos por la presencia del humo de cannãbis, que asalta ya su sangre. Nada ha cambiado. El mismo pantalón de hace diez años, el agua de colonia, la barba que desliza por mis muslos. ...

 

   Nocturno del Mississippi

   Efraín Huerta

primeros versos

En estos precisos momentos todo momento es bello. Por ejemplo: que los jóvenes negros se amen a la orilla del río, bajo elruinoso techo del Heads Bridge, y que su risa sea del color de la carne y de su espesa piel. Que se amen larga y estrechamente al amparo del cielo, ...

 

   Piedra de toque

   Octavio Paz

primeros versos

Aparece Ayúdame a existir Ayúdate a existir Oh inexistente por la que existo Oh presentida que me presiente Soñada que me sueña Aparecida desvanecida Ven vuela adviene despierta Rompe diques avanza Maleza de blancuras Marea de armas blancas Mar sin brida galopando en la noche ...

 

   Casa

   Nadia Contreras

primeros versos

Vuelvo los ojos a la que soy Es la casa que mucho antes de mí se fundó En las colinas más altas de la dicha Reconozco objetos Fotografías en las que me veo crecer La habitación donde la primavera comienza Tú también vuelves Claudio La vida está en nuestras manos ...

 

   Estanque

   José Luis Rivas

primeros versos

Para asumir un gesto vas ante aquel espejo que guarda tu primera dicha. Aún es claro. Y puedes ver entra las monedas que lanzaste a sus aguas la que muestra su rostro adverso. Una mujer de ti ya se retira paso a paso como la niebla de un trópico desierto.