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25 poemas aleatorios | |
Quiero vivir arrancando palabras al silencio y que el amor crezca como una enredadera sin amo quiero escuchar la música hasta encontrar mi nombre quiero vivir con un rayo de luz en el corazón en fin, saberme despierta y ardiendo... De: Del mundo y otros cielos. 2004 | |
Tendidos en la yerba una muchacha y un muchacho. Comen naranjas, cambian besos como las olas cambian sus espumas. Tendidos en la playa una muchacha y un muchacho. Comen limones, cambian besos como las nubes cambian sus espumas. Tendidos bajo tierra una muchacha ... | |
Un hombre muere en mí siempre que un hombre muere en cualquier lugar, asesinado por el miedo y la prisa de otros hombres. Un hombre como yo; durante meses en las entrañas de una madre oculto; nacido, como yo, entre esperanzas y entre lágrimas, y como yo feliz de haber sufrido, ... | |
Imaginas acaso la amargura que hay en no convivir los episodios de tu vida pura? Me está vedado conseguir que el viento y la llovizna sean comedidos con tu pelo castaño. Me está vedado oír en los latidos de tu paciente corazón (sagrario de dolor y clemencia) la fórmula escondida... | |
A los poetas André Bretón Benjamín Péret A las diez de la noche en el Café de Inglaterra salvo nosotros tres no había nadie Se oía afuera el paso húmedo del otoño pasos de ciego gigante pasos de bosque llegando a la ciudad Con mil brazos con mil pies de niebla cara de humo hombre sin cara ... | |
Ya el sol oculta su radiosa frente; melancólico brilla en occidente su tímido esplendor; ya en las selvas la noche inquieta vaga y entre las brisas lánguido se apaga el último cantar del ruiseñor. ¡Cuánto gozo escuchando embelesado ese tímido acento apasionado que en mi niñez oí! ... | |
No sé quién soy en esta llama cruenta de angustia, de dolor, de goce y llanto, en que nace el misterio de un encanto que destruye mi vida y la alimenta. No sé quien soy en esta red que inventa peces de espuma en vértigos de espanto y un venero de siglos que levanto para saciar la sed ... | |
También la pobre puta sueña. La más infame y sucia y rota y necia y torpe, hinchada, renga y sorda puta, sueña. Pero escuchen esto, autores, bardos suicidas del diecinueve atroz, del veinte y de sus asesinos: sólo sabe soñar al tiempo mismo de corromperse. Ésa es la clave. ... | |
No le toques los pechos Extranjero A esta sombra con fiebre que esta noche Anocheció tan hembra Por los linderos de los residentes Todo el verano es de ellos Escúchalos dichosamente extraviados Sin saber cómo hacer Para entender bajo sus propias voces Este lamento ... | |
Para Alí Chumacero Más allá de la primera imagen de la mirada que arrojó Dios Padre sobre estas piedras del mármol que revienta las cuencas de los muertos de las palabras y sílabas y nombres que faltan por nombrar de las sombras aún ocultas en el vacío y los últimos pellizcos de luz , ... | |
La familia sólo coincide en bodas o entierros, los parientes se reparten estrechos abrazos, retoman una conversación nunca concluida: las mismas preguntas, las mismas respuestas; como si el domingo hubieran compartido la mesa o el miércoles se prestaran el hilo dental. ... | |
Pulsas, palpas el cuerpo de la noche, verano que te bañas en los ríos, soplo en el que se ahogan las estrellas, aliento de una boca, de unos labios de tierra. Tierra de labios, boca donde un infierno agónico jadea, labios en donde el cielo llueve y el agua canta y nacen paraísos. ... | |
Te tomaré descalza en día domingo, te santificaré, te haré feliz. Andaremos rodando por la casa —le pondremos alfombras— y correremos las cortinas para que entre el sol. Tomaremos cerveza y nos bañaremos. A la hora de comer encenderemos el radio y con las noticias... | |
Como amar como verde amar y las lagunas, sin sentir y sin sentido. Como amar profundo tibio y cielo, sin pasión y sin medida. Como amar incandescente y tardío, desentrañable y cronológico. Como amar repetitivo y poético, recurrente y sin amor, esa es tu forma: mi mar. | |
Tibia en invierno, en el verano fría brota y corre la fuente: en su camino el puente pasa, toca la arquería, y mueve con sus ondas el molino: espumosa desciende, y se desvía después, en curso claro y cristalino copiando a trechos la enramada umbría y el cedro añoso y el gallardo pino. ... | |
* La noche que canta es una palabra insomne. * En los ojos de la madrugada el insomnio es la fiesta de los pájaros. * Ayer es una palabra que siente fascinación por el porvenir y habita en el visitante. * El secreto de la aurora se confunde en la palabra impronunciable. ... | |
Como un cortejo cabalgando a solas surgen de la niebla. ¿Quién alimenta su esplendor que ninguna tempestad oculta? De las islas sube algo parecido al deseo. Casa viviente en el mar las islas animales fantásticos esperan su alimento de frutos silvestres su ración de ostras. Para mi... | |
Vejez, llévate todo: cutis terso donde viajaron manos persuasivas, ojos radiantes, lámparas votivas que iluminaron noches de universo. Llévate aquel andar que como en verso mis firmes piernas eran decisivas. Yo buscaba las cosas sustantivas quizá muy lejos de un afán perverso. ... | |
Es necesario, a veces, encontrar compañía. Amigo, no es posible ni nacer ni morir sino con otro. Es bueno que la amistad le quite al trabajo esa cara de castigo y a la alegría ese aire ilícito de robo. ¿Cómo podrás estar solo a la hora completa, en que las cosas y tú hablan y hablan, ... | |
Cuando los huracanes son exclusivamente tuyos, cuando tienen tu sello y las tormentas se unen únicamente a ti, cuando los huracanes muerden las carreteras y hacen flotar la intimidad sin prejuicio alguno ni resto de virtud. Entonces, yo voy creciendo a fuerza de invocarte, voy devanando... | |
La luz es importante para la respiración de los peces y la movilidad de las esporas. El sabor de la sandía es rojo. El sueño del mar es verde. Un vaquero juega con una vaca pinta en la sala de su casa. Una mujer desnuda, a cualquier hora del sueño, es un peligro para el tráfico. ... | |
Plegaria Virgen del infortunio, doliente Madre mía, en busca del consuelo me postro ante tu altar. Mi espíritu está triste, mi vida está sombría, pasaron sobre mi alma las olas del pesar. Estoy en desamparo, no tengo quien me acoja; hay horas en mi vida de bárbara aflicción, y solo... siempre solo,, ... | |
Los hombres azules en el agua brillante los hombres negros en el agua y los peces saltando en el aire por sus cabezas los peces de mercurio y plata (Del libro de reciente aparición Estrella oída, coeditado por El Aduanero y la UAM Azcapotzalco.) | |
Los he visto de cerca, solemnes y magníficos, poniéndose su cuerpo cada día mientras les duele el cráneo desvestido. Los he visto en la tierra, azotándose, gusanitos de Dios sin esperanza. Colgados de la vida, con su domingo a cuestas que tarda en regresar una semana. | |
pues todo hacia un limitado fin se encamina la cabra la piedra la estrella el paso decidido todo un fin próximo y sabido al migajón a la pulga al agua ¿al agua dije? ¿se acabarán el agua el fuego el viento y la tierra? mucho más pronto que la sorpresa de imaginarlo el libro ... | |
