|
25 poemas aleatorios | |
Alguien Revelaba: Las tardes En que Me siento Incapaz De ser Inteligente Finjo Que me Aburro. | |
Este libro tiene muchos precedentes, tantos como gentes habrán sollozado por un bien amado, desaparecido, por un gran amor extinguido. Tal vez muchos otros lloraron mejor su dolor que yo mi inmenso dolor, quizá (como eran poetas mayores) había en sus lágrimas muchos más fulgores... ... | |
¿Sólo así he de irme como las flores que perecieron? ¿Nada quedará de mi nombre? ¿Nada quedará de mi fama aquí en la tierra? ¡Al menos flores, al menos cantos! ¿Que podrá hacer mi corazón? En vano hemos llegado, en vano hemos brotado en la tierra. Ma nel xóchitl, ma nel cuicatl ... | |
Agua dormida de aquel pilón: agua desierta; agua contagiada del conventual silencio de la huerta. Agua que no te evaporas, que no te viola la cántara, y que no cantas, y que no lloras. Tu oblongo cristal es como el vidrio de una cámara fotográfica que retrata un idéntico paisaje de silencio y de paz. ... | |
Mira cómo, desde este exilio de cemento, se extiende la ciudad, a nuestras plantas. De aquí partían los mercaderes rumbo a España. Mira el humo en aquellas azoteas, el resplandor del sol en los tinacos, aquellas sucias fábricas a plomo. Mira el papel que cae desde un alto edificio: pájaro que ablandara ... | |
Pienso, mi amor, en ti todas las horas del insomnio tenaz en que me abraso; quiero tus ojos, busco tu regazo y escucho tus palabras seductoras. Digo tu nombre en sílabas sonoras, oigo el marcial acento de tu paso, te abro mi pecho y el falaz abrazo humedece en mis ojos las auroras. ... | |
Por esa puerta huyo, diciendo: «¡Nunca!» Por esa puerta ha de volver un día... Al cerrar esa puerta, dejo trunca la hebra de oro de la esperanza mía. Por esa puerta ha de volver un día. Cada vez que el impulso de la brisa, como una mano débil, indecisa, levemente sacude la vidriera palpita mas... | |
para Amalia Bautista Lo más original no fue el pecado ni la ira de Dios, ni la serpiente, sino aquella oración que se dijeron al salir al exilio, temblorosos con el sexo cubierto por vergüenza: amor no soy de ti sino el principio . Selección del autor | |
Hoy no lució la estrella de tus ojos. Náufrago de mí mismo, húmedo del abrazo de las ondas, llego a la arena de tu cuerpo en que mi propia voz nombra mi nombre, en que todo es dorado y azul como un día nuevo y como las espigas herméticas, perfectas y calladas. En ti mi ... | |
El presente es perpetuo Los montes son de hueso y son de nieve están aquí desde el principio El viento acaba de nacer sin edad como la luz y como el polvo Molino de sonidos el bazar tornasolea timbres... | |
para Martha Iga La manera de peinarte desnuda ante el espejo húmedo del baño, de apresar en la palma tu cabello para escurrir el agua y agacharte en medio de palabras que no entiendo; el acto de secar tu piel, la forma de sentir con las yemas una arruga que ayer no estaba, ... | |
Siempre hablabas del mar a veces hace tiempo, no existe el mar, no existe siempre. Sobrevive la espuma como una mancha azul, indiferente. Los pájaros perdieron su carruaje la luna como un cirio ilumina tus islas y todo cambia y nosotros los que permanecemos, no tenemos sino... | |
Al poema confío la pena de perderte. He de lavar mis ojos de los azules tuyos, faros que prolongaron mi naufragio. He de coger mi vida desecha entre tus manos, leve jirón de niebla que el viento entre sus alas efímeras dispersa. Vuelva la noche a mí, muda y eterna, del diálogo privada de soñarte, ... | |
Miras la ciudad dormida bajo un halo de luz no despierta todavía porque no ha dormido aún No ha dormido aún lo suficiente no la vayas a molestar pero un día como cualquier otro día la ciudad va a despertar va a despertar Si pudieras ver en este instante toda la ciudad imponente, resplandeciente... | |
El aire juega a las distancias: acerca el horizonte, echa a volar los árboles y levanta vidrieras entre los ojos y el paisaje. El aire juega a los sonidos: rompe los tragaluces del cielo, y llena con ecos de plata de agua el caracol de los oídos. El aire juega a los colores: tiñe con verde de hojas ... | |
A mis amigos de México Alegre el marinero en voz pausada canta, y el ancla ya levanta con extraño rumor. De la cadena al ruido me agita pena impía. Adiós, oh patria mía, adiós, tierra de amor. El barco suavemente se inclina y se remece, y luego se estremece a impulso del vapor. ... | |
969;Du reste, toute parole étant idée, le temps d un langage universelviendra! Cette langue sera de l âme pour l âme, resumant tout,parfums, sons, couleurs... Rimbaud(Carta a Paul Demeny, 15 de mayo de 1871)La lingua ch io parlai fu tutta spenta innanzi che al ovra ... | |
Mis hermanos se fueron poco a poco: se llevaron la casa, la mujer, la calle al hombro, el oro más soñado y no la infancia. ¿Qué hacía yo, en tanto, qué diablos dió mi pluma? Me puse a dibujar en los cuadernos las mujeres más bellas de la tierra que sólo lloraban en mis versos. ... | |
Fuera del tiempo, sentada, la mano en la sien, ¿qué miras, mujer, desde tu ventana? ¿Qué callas mujer, pintada entre dos nubes de mármol? Será igual toda la vida tu carne dura y frutada. Sólo la edad te rodea como una atmósfera blanda. No respires, no. De tal modo el aire te quiere inundar, ... | |
Un maduro perfume de membrillo en las ropas blancas y almidonadas Oh campestre saludo del ropero asombrado, que nos abre sus puertas sin espejos, enormes y de un tallado rudo!Llena el olor la alcoba, mientras el sol afuera camina poco a poco, se duplica en la noria, bruñe cada racimo, ... | |
todo se transfigura y es sagrado, es el centro del mundo cada cuarto, es la primera noche, el primer día, el mundo nace cuando dos se besan, gota de luz de entrañas transparentes el cuarto como un fruto se entreabre o estalla como un astro taciturno y las leyes comidas de ratones, las rejas ... | |
Para mi madre y mis hermanos Nada que no tuviera el antiguo sabor de la derrota: el inútil trabajo del incendio o la mitad del bosque; la cólera tejida de la espuma corona, un solo instante, del encaje del mar sobre la roca , espejo aliado fue de sus acciones. ... | |
Estás bajo mi lámpara dormido y en sueños luchas, gimes, te retardas, estás bajo mi lámpara y te guardas como si bien despierto fueras ido. Huyes quizá, tu pecho está vencido, pero buscas mi mano y te resguardas, respiras hondo y el aliento tardas como en rotunda vocación de olvido. ... | |
Esta noche yo te siento apoyada en la luz de mi lámpara, yo te siento acodada en mi corazón; un ligero temblor del lado de la noche, un silencio traído sin esfuerzo al despertar de los labios. Siento tus ojos cerrados formando parte de esta luz; yo sé que no duermes como no duermen ... | |
Acuden hoy mis treinta y tres años para exigirme que los recuerde a todos. Cuánto me conocen: han sabido de mí toda la vida. Algunos me reclaman por haberlos gastado inútilmente. Otros piensan que exageré en aquellas cosas tristes. Los más habrían querido no escribir: ... | |
