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25 poemas aleatorios

 

   Rasgos (II. Pinar)

   Gilberto Owen

primeros versos

Apuntamos aquel cielo que se nos desplomaba, verdinegro. Los que pasaban a lo lejos eran sombras chinescas en la pantalla del crepúsculo nuestras sombras en otros mundos. El cielo verdadero estaba, afuera, preso, y se asomaba entre los troncos, viéndonos con su ojo de luna, huero. ...

 

   sin decir adiós

   Blanca Mateos

primeros versos

se alejaron como hojas resecas rechazadas por el viento sin decir adiós se fueron siguiendo el camino que lleva al propio infierno

 

   De pronto New York se quedó sin Joseph Brodsky

   José Eugenio Sánchez

primeros versos

pasan las risotadas de un carro antiguo un tipo tembloroso te ofrece lo que quieras las prostitutas en abrigo se cubren el viento entre ellas unos uniformados salen de un bar completamente ebrios un vagabundo extiende la mano al final de la calle se enciende la tortea de una patrulla de policía ...

 

   Detrás del cristal

   Sonia Silva Rosas

primeros versos

A través de este hueco respiro las palabras que los otros lanzan al exilio, siento su dolor en el intento por descoser tardes a su piel prendidas, ¡cuánta desesperación en sus dedos, separan las carnes! resulta difícil cortar los hilos que sostienen al sol a fuerza de lágrimas. ...

 

   A la salud de los enfermos

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Para mi hijo Está bien, te lo diré: no pensaba en la muerte, pues si he bajado a los infiernos era por ver la maravilla que hasta hace poco era la vida. Entre el azufre y el espanto probé otra vez de aquella culpa para poder seguir viviendo. Y ya he pagado mi tributo. ...

 

   Pequeña del amor

   Jaime Sabines

primeros versos

Pequeña del amor, tú no lo sabes, tú no puedes saberlo todavía, no me conmueve tu voz ni el ángel de tu boca fría, ni tus reacciones de sándalo en que perfumas y expiras, ni tu mirada de virgen crucificada y ardida. No me conmueve tu angustia tan bien dicha...

 

   el ahogado

   José Carlos Becerra

primeros versos

un gancho de hierroy se jala, su expansión lo desmiente al subirel agua que lo chorrea lo mueve de loshilos de su salida al escenario en el muelle los curiosos miraban ese bulto donde los ojos de todos esperaban el pasadizo extraviado del cuerpo gota a gota ...

 

   Retorno

   Tomás Segovia

primeros versos

Otra vez donde estuvo El Nómada se sienta Y mira los caminos Gravemente domados por sus tiendas (Siempre viajó hacia ahora Y nunca nada está más lejos Que lo que queda atrás) Y entiende que no fue tan venenoso el mundo Con el que contagió largamente su sangre ...

 

   Oda por la muerte del Che Guevara

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

El temporal termina cuando por cada gota de lluvia brota un pájaro sediento, Un navío de velas negras en que ventrudos fantasmas andan de puntillas Para no despertarte demasiado pronto, querido comandante Guevara. Tu muerte, distante y compartida, pasa por la garganta de los niños...

 

   Nocturno

   Xavier Villaurrutia

primeros versos

Todo lo que la noche dibuja con su mano de sombra: el placer que revela, el vicio que desnuda. Todo lo que la sombra hace oír con el duro golpe de su silencio: las voces imprevistas que a intervalos enciende, el grito de la sangre, el rumor de unos pasos perdidos. Todo lo que el silencio hace huir ...

 

   Pelambre

   Fabio Morábito

primeros versos

Qué hermoso debe ser tener una pelambre, ser homogéneos contra el frío, sentir como una cualidad intrínseca, y no como tarea, la vida. Sentir por la abundancia de los pelos que se está vivo para algo. Qué hermosa una pelambre espesa, un corazón inalcanzable, un corazón que está ...

 

   Una sirena eterna (IV)

   Isolda Dosamantes

primeros versos

El arquero agita la cuerda y se enternece al ver la piel en espiral, el arquero mira los párpados de la gacela inconsciente, apuntala la flecha: su piel es cuerda de la que surge la vibración certera que desgarra el silencio con tonos agudísimos. Sus pestañas, al deslizarse por el rostro, ...

 

   Problemas del oficio

   Fayad Jamís

primeros versos

Mientras te quitas los zapatos piensas en la poesía, sabes que alguna vez escribirás algo parecido a un gran poema, pero sabes que de nada sirve acumular materias primas para cuando llegue la ocasión. Puedes ponerte de pie y gritarle a tu propio fantasma que es hora de poner manos a la obra. ...

 

   Álbum de zoología

   José Emilio Pacheco

primeros versos

Mirad al tigre Su tibia pose de vanidad satisfecha Dormido en sus laureles / gato persa de algún dios sanguinario Y esas rayas / que encorsetan su fama Allí echadito como estatua erigida a la soberbia un tigre de papel / un desdentado tigre de un (álbum de niñez Ociosa...

 

   La abuela

   Maricruz Patiño

primeros versos

Así llegó la madre de mi abuela a la Habana, altiva hija de un continente antiguo y ni el sol de las Antillas pudo arrancar una destello caribea sus mejillas Así llegó la bisabuela a la isla asombrillada. De: Del mundo y otros cielos. 2004

 

   Mariposa azul emprende vuelo

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

Esa mañana de luz encrucijada lo vivido del polen, el ansia en convulsión y un abrazo que parece ser el último, dejaban cristalinas casi transparentes veladuras en el desasosiego del lecho tendido entre las flores. No se mide un instante ni dura en precisión más o más. No existe, tampoco, ...

 

   Siameses

   José Emilio Pacheco

primeros versos

Me llamo Tim y odio a Jim, mi hermano gemelo —y algo más, ya que nacimos unidos por una membrana flexible que otorga libertad de movimiento (hasta cierto punto). Imposible cortarla pues la escisión acabaría de golpe con nuestras vidas. Tenemos dos cabezas...

 

   Lo pregunto

   Nezahualcóyotl

primeros versos

Yo Nezahualcóyotl lo pregunto: ¿Acaso deveras se vive con raíz en la tierra? No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí. Aunque sea de jade se quiebra, aunque sea de oro se rompe, aunque sea plumaje de quetzal se desgarra. No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí. ...

 

   Dintel

   Fernando Ruiz Granados

primeros versos

La piedra eternal busca lo temporal La esbelta columna que sostiene El claro techo del cielo El frontispicio del templo Donde la luz de oro anima Las figuras pétreas de los Dioscuros La cóncava piedra de la clepsidra Que guarda en su mano los instantes Del inasible tiempo ...

 

   Canción para la golondrina

   Alejandro Aura

primeros versos

La golondrina es animal corriente, es obvia su semejanza con el torso de una mujer flaca aullando en la cama de los árboles; tocan sus plumas más ocultas las ramas con el viento; es obvia su semejanza con sus piernas, sus caderas (la línea), quizás un velo para tapar...

 

   Frondas y glebas

   Manuel José Othón

primeros versos

Adivino los fértiles parajes que baña el río, y la pomposa vega que con su linfa palpitante riega, desmenuzado en trémulos encajes; la basílica inmensa de follajes que empaña la calina veraniega y la furiosa inundación anega en túmidos e hirvientes...

 

   Contemplación

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

Hay sobre las cimas de la tarde que avanza un incendio de rosas lentas, temblando. Qué sentido tan hondo el de la luz derramada en el rubor del aire. El alma se ha suspendido en un deslumbramiento de ángeles cristalinos...

 

   Mar de fondo (XVIII)

   Francisco Hernández

primeros versos

A partir de septiembre el río no ha hecho más que crecer. Se lleva lo que a su paso encuentra: casas, puentes, arrumbadas berlinas y muros de contención. La cola del huracán, envuelta en lluvia, llena mi espacio de pájaros sin nido que irrumpen como malas noticias. ...

 

   Cuaderno de bitácora

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Mi padre ha abierto el libro de su corazón y me habla de la furia y el resplandor del mar. Yo lo escucho y el cuarto en la noche del sueño se llena de las olas más inmensas; las gaviotas no duermen, lo sé yo que, a punto de dormirme, oigo sus gritos en los riscos. Mi padre...

 

   Casa con dos puertas

   Enrique González Martínez

primeros versos

¡Oh, casa con dos puertas que es la mía, casa del corazón vasta y sombría que he visto en el desfile de los años llena a veces de huéspedes extraños, y otras veces las más , casi vacía!... Casa que en los risueños instantes de la vida, miró absorta la fila interminable de los sueños, ...