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25 poemas aleatorios

 

   El innombrable

   Thelma Nava

primeros versos

La sombra fue siempre la sombra el halo que tu imagen me dejaba. Desterrado de mi paraíso libre por fin de tí de tus congéneres emerge finalmente tu verdadero rostro. ¡Cuánto afecto, mi Dios, desperdiciado! De: Los pasos circulares

 

   Sonetos mayas

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

Incendio verde y sol alucinante gimen bajo la selva indescifrada. En la quietud la línea dibujada fina y sombría de un jaguar flotante. El cielo ahoga nubes rebosante para hechizarlas en su boca alada. Mientras las ruinas en su marejada inventan al silencio cada instante. Lengua de...

 

   Consejo poético

   Alfonso Reyes

primeros versos

La cifra propongo; y ya casi tengo el artificio, cuando se abre el precipicio de la palabra vulgar. Las sirtes del bien y el mal, la torpe melancolía, toda la guardarropía de la vida personal, aléjalas, si procuras atrapar las formas puras. ¿La emoción? Pídela al número que mueve y gobierna...

 

   Materia de distintos lais

   Francisco Cervantes

primeros versos

A la sombra más pegada del muro Apenas se le nota; No sin insistencia se remueven Los tonos y las líneas cercadoras. Así la suerte del correo insensato. Entre amantes, amigos o enemigos Su propia vida pasa prontamente: No otra ya tendrá. ¿Recibiste y llevaste las frecuentes ...

 

   El pintor

   Poesía náhuatl

primeros versos

El pintor: la tinta negra y roja, artista, creador de cosas con el agua negra. Diseña las cosas con el carbón, las dibuja, prepara el color negro, lo muele, lo aplica. El buen pintor: entendido, dios en su corazón, diviniza con su corazón a las cosas, dialoga con su propio corazón. ...

 

   Mas la forma en sí misma no se cumple... (Muerte sin fin)

   José Gorostiza

primeros versos

Mas la forma en sí misma no se cumple. Desde su insigne trono faraónico magnánima, deífica, constelada de epítetos esdrújulos, rige con hosca mano de diamante. Está orgullosa de su orondo imperio. ¿En las augustas pituitarias de ónice no juega, acaso, ...

 

   Esclava

   Laura Elena Alemán

primeros versos

Con murallas de sueño me rodeaste y en el ansia de tu pecho me envolviste, mil rosas en el alma me encendiste y esclava de tu aliento me dejaste. Con el color de campo coronaste un cielo mustio de silencio triste, y en éxtasis de luz lo convertiste, cegándome en la magia del contraste. ...

 

   Rememoración (segundo tablero)

   Octavio Paz

primeros versos

Con la cabeza lo sabía, no con saber de sangre: es un acorde ser y otro acorde no ser. La misma vibración, el mismo instante ya sin nombre, sin cara. El tiempo, que se come las caras y los nombres, a sí mismo se come. El tiempo...

 

   Ulises regresa

   José Carlos Becerra

primeros versos

La frase que no hemos dicho, cierta respiración de la boca en el apetito del sueño, el silencio que comienza como una bandada de pájaros; yo he depositado esa frase en el plato donde nos sirven la cabeza del Bautista. Estoy aquí después de extraviar mi mejor ofrecimiento, ...

 

   El sufrimiento armado (I)

   Oscar Oliva

primeros versos

Frente a la tumba del comandante Marco Antonio Yon Sosa en Tuxtla Gutiérrez, escucho al crepúsculo resquebrajándose La tumba tiene el número 5582. Sus compañeros, Enrique Cahueque Juárez (tumba 5581) y Fidel Raxcacoj Ximutul (tumba 5584) yacen como él, destrozados. Los...

 

   La paloma y el sueño

   Efraín Huerta

primeros versos

Tú no veías el árbol, ni la nube ni el aire Ya tus ojos la tierra se los había bebido y en tu boca de seda sólo un poco de gracia fugitiva de rosas, y un lejano suspiro. No veías ni mi boca que se moría de pena ni tocabas mis manos huecas, deshabitadas. Espeso polvo en torno daba ...

 

   Bienvenido sea (II)

   Alfredo R. Placencia

primeros versos

La tibia luz de la luna la está besando en la sien. No os acerquéis a su cuna, idos yendo, leves auras, una a una; dejadla que duerma bien. Dejad que no más la luna la esté besando en la sien. Que no canten las palomas. Que la cerquen con aromas las manzanas y las pomas de Salen. ...

 

   Cuando duermes

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

No me atrevo a mirarte sin motivo. Y si duermes, necesito una razón para no verte. Porque es como si un ángel dormitara en tus pestañas. Y es difícil discernir quién está velando a quién. Es como si el mar que hay en tu frente fuera playa y tu boca una lanchita atascada entre un coral. ...

 

   Vandalismo literario

   Eduardo Zambrano

primeros versos

El vandalismo literario y la casa de las palabras: poca cosa para los que viven solos o a la intemperie, donde son presa fácil de la lluvia, pero nunca más de sus colegas. (De: Reincidencias)

 

   Ondas muertas

   Manuel Gutiérrez Nájera

primeros versos

En la sombra debajo de tierra, donde nunca llegó la mirada, se deslizan en curso infinito silenciosas corrientes de agua. Las primeras, al fin, sorprendidas, por el hierro que rocas taladra, en inmenso penacho de espumas hervorosas y límpidas saltan. Mas las otras, en densa ...

 

   La trampa

   Carmen Alardín

primeros versos

Mirar es privilegio de la vida. Ahondar en tus pupilas en el último impacto del estanque. Llegar hasta el secreto del espejo, reflejarse en el otro desdoblarse, repetirse del amor, multiplicarse. Mirar es privilegio de la vida desbordarse, salir del cause y atrapar la historia hasta perderse...

 

   La fuente oscura

   Jaime García Terrés

primeros versos

¡Qué gran curiosidad tengo de verte sin ropajes ambiguos, oh mi sombra! Imagino tu piel acribillada por la nostalgia; de rubor inhábil erizadas las fugas del contorno; y me pregunto si guarecen algo más esos repliegues vaporosos, si corren por tus venas plenitudes, si alojas muy adentro ...

 

   La nube

   Salvador Díaz Mirón

primeros versos

¿Qué te acongoja mientras que sube del horizonte del mar la nube, negro capuz? Tendrán por ella frescura el cielo, pureza el aire. verdor el suelo, matiz la luz. No tiembles. ¡Deja que el viento amague y el trueno asorde y el rayo estrague campo y candil! Tales rigores no han de ser vanos. ...

 

   E pur si muove

   Oscar Oliva

primeros versos

Nada se mueve en la ciudad. Dejo caer mi mano, y nada. Respiro hondo: sólo mi pecho en esta habitación se mueve como la leche en un vaso. Días y días levantando objetos, gritando, azotando puertas, escandalizando, y nada. Nada se mueve en la ciudad. La ciudad no da...

 

   Signo

   Jeannette Lozano

primeros versos

No más tu piel, ni piedra de templo, ni grano que germina. Nunca mármol tallado, ni lápida de héroe; sólo mosca en el ojo del asno, ojo del tiempo, vida en el cielo trazada. De: Desierta memoria

 

   Mala fe

   Rosario Castellanos

primeros versos

Ni el cielo constelado de estrellas ni la ley moral, urdida en la raíz del hombre. No, a diferencia exacta de Kant, no me suscitan tales contemplaciones tales meditaciones, maravilla o asombro. Me conmueve más bien la vastedad del espacio, la inmensa magnitud de los tiempos y las cosas ...

 

   Antevíspera

   Jorge Ortega

primeros versos

1 No pienso el poema. Dejo abiertas las branquias de la pleura para la embestida del siroco. Un tifón asalta la cisterna del oxígeno que reciclo, azota las ventanas olfativas denostando la cordura del instante. Mi credo es disponer de buril cuando el vórtice haya entonces doblegado la fibra ...

 

   Carta a un hombre inmóvil

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

I Has vivido ecos de un cuerpo a cuerpo Con escrituras fulminantes Y quedan en tu espalda Bordes y signos que ningún ciego sabría leer: El uñazo de la luz sobre la piedra irrefutable Mazorcas de lluvia endurecida Desgranadas sobre el más ronco tambor Ceros de agua ...

 

   Dormirme en mí, para soñarme otra...

   Patricia Medina

primeros versos

Dormirme en mí, para soñarme otra para ya no dormirme con los sueños ajenos para permanecer despierta cuando hordas de sueños incumplidos me hagan su residencia. En mí dormirme y parecer despierta y hacer treguas de vida con la otra la que tiene el control de cada sueño ...

 

   Epitafio para un poeta

   Octavio Paz

primeros versos

Quiso cantar, cantar para olvidar su vida verdadera de mentiras y recordar su mentirosa vida de verdades.