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25 poemas aleatorios

 

   La septuagésima quinta

   Alejandro Aura

primeros versos

para la oreja el ruido perro un dardo certero en el centro del ojo del ruido ha dado y éste ruge o ay ay ay quien lo ha dañado así por qué en parte vital tan importante por qué a ver reflexionemos en las causas un dios se ha enojado con el ruido claro los dioses montan en cólera contra...

 

   El emperador de los cadáveres

   José Emilio Pacheco

primeros versos

El emperador quiere huir de sus crímenes pero la sangre no lo deja solo. Pesan los muertos en el aire muerto y el trata siempre en vano de ahuyentarlos. Primero lograrían borrar con pintura la sombra que a media tarde proyecta...

 

   Silenciosamente

   Rubén C. Navarro

primeros versos

Silenciosamente, voy por la pendiente, voy por la pendiente de la Eternidad... Ni cariños traje, ni cariños llevo, y en mi senda larga, si aprendí algo nuevo, fue, sin duda alguna, la simplicidad... Dolorosamente voy por la pendiente, con el fardo a cuestas de mi ensoñación, sin hallar ninguna mariposa ...

 

   La mujer del cuadro

   José Carlos Becerra

primeros versos

Lo empiezas a saber, tu amor va enseñando sus sales de baño, sus fiestas de guardar, sus cenas sin nadie; a veces, el esqueleto de tu ángel de la guarda baila en tus ojos, ciertas avecillas silvestres amanecen temblando en tus manos, ya el tufo de la crucifixión ...

 

   Hay usura y amor...

   Víctor Sandoval

primeros versos

Hay usura y amor en la olla podrida de mis huesos. Viene una canción que a todos nos concierne. Lóbrega alegría de la promiscuidad; el sueño en los párpados, la flor de plástico en el pelo, el brillo del collar que corta la garganta; la nube y su cabeza turbia; por la atarjea del patio ...

 

   Sombría imagen

   Alí Chumacero

primeros versos

Como el fúnebre aire desciende por las noches sobre los árboles, irrumpes fiel, devastadora y ciega; pueblas así de nubes y de dolientes rosas la soledad ardida del deseo y esa callada tierra de mis ojos mirando la quietud, lívida arena donde el pensamiento yace...

 

   Duerme la tempestad contigo encima...

   Román Luján

primeros versos

DUERME LA TEMPESTAD contigo encima, se alejan los cipreses que no recordaremos, agoniza el fulgor de tus abrazos. Nace el destino inmóvil, mensurable. Lo alimenta el deseo, la corteza humedecida de una fruta, la herida que abre pétalos, carroña de tantas madrugadas. ...

 

   Al infinito Amor...

   Manuel Ponce

primeros versos

Al infinito Amor no duelen prendas, y por eso quiso que un ladrón le robara el Paraíso. Yo, triste pecador, sé que en amor divino no hay mudanza, y en ser...

 

   Dintel

   Fernando Ruiz Granados

primeros versos

La piedra eternal busca lo temporal La esbelta columna que sostiene El claro techo del cielo El frontispicio del templo Donde la luz de oro anima Las figuras pétreas de los Dioscuros La cóncava piedra de la clepsidra Que guarda en su mano los instantes Del inasible tiempo ...

 

   Quien se acerca al abismo y no lo sabe, 1

   Francisco Magaña

primeros versos

Cuando el camino alargaba hasta dónde su aventura, y la nostalgia inventaba una forma más del desasosiego, sólo un deseo repetían los ojos del visitante: alumbrarme en tu cuerpo como si alguna vez hubiera en él resucitado .

 

   Mi tribu

   Alberto Blanco

primeros versos

La tierra es la misma el cielo es otro. El cielo es el mismo la tierra es otra. De lago en lago de bosque en bosque: ¿cuál es mi tribu? —me pregunto— ¿cuál es mi lugar? Tal vez pertenezco a la tribu de los que no tienen tribu; o a la tribu de las ovejas negras; o a una tribu cuyos...

 

   Tríptico sentimental

   José Juan Tablada

primeros versos

Loro idéntico al de mi abuela, funambulesca voz de la cocina del corredor y de la azotehuela. No bien el sol ilumina, lanza el loro su grito y su áspera canción con el asombro del gorrión que sólo canta El josefito... De la cocinera se mofa colérico y gutural, y de paso apostrofa ...

 

   A tientas

   Fabio Morábito

primeros versos

Cada libro que escribo me envejece, me vuelve un descreído. Escribo en contra de mis pensamientos y en contra del ruido de mis hábitos. Con cada libro pago un viaje que no hice. En cada página que acabo cumplo con un acuerdo, me digo adiós desde lo más recóndito, pero sin alcanzar...

 

   Crece el viento entre las aspas del insomnio...

   Román Luján

primeros versos

CRECE EL VIENTO entre las aspas del insomnio, explaya sus tentáculos sin lumbre en la memoria; cuándo han dejado anochecer los versos, que ha tiempo no rozan esta puerta. De algo ha de vivirse, así sea la incomprensión de los vocablos, su estirpe malhadada en unas cuantas líneas ...

 

   Canto (VI)

   Mario Bojórquez

primeros versos

Te quedaste sin tierra Partícula de polvo dispersada Te quedaste en el irte El ir te dio tu casa Labró tu sombra Puso en el patio Tu maceta de lirios congelados Pero en el ir también Quedaron los deseos Plantados a orillas del camino Arboleda de natas Para tu pie ligero ...

 

   Fusiles y muñecas

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Juan y Margot, dos ángeles hermanos que embellecen mi hogar con sus cariños, se entretienen en juegos tan humanos que parecen personas desde niños. Mientras Juan, de tres años, es soldado y monta en una caña endeble y hueca, besa Margot con labios de granado, los labios de cartón ...

 

   Jornadas

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

Es el tiempo inaplazable, nuestro tiempo, avejentado mirador hombro atrás que mira tras de sí. Sin palabras, sin sucesos. Dejando atrás paradójicamente la mirada. Rugosa piel interminable humedecida entre jornadas. Es el sol y es el agua. Hay desplomes salobres de la vista y avidez. ...

 

   Nocturno de la estatua

   Xavier Villaurrutia

primeros versos

Soñar, soñar la noche, la calle, la escalera y el grito de la estatua desdoblando la esquina. Correr hacia la estatua y encontrar sólo el grito, querer tocar el grito y sólo hallar el eco, querer asir el eco y encontrar sólo el muro y correr hacia el muro y tocar un espejo...

 

   Vivo y me desvivo

   Elías Nandino

primeros versos

¡Longevidad maldita! ¿por qué si soy ceniza mi cerebro está en brama y mi lujuria cunde hasta las marchitas zonas de mi carne aniquilada? ¡Longevidad maldita! llamarada helada, tantálico averno de concupiscencia rezagada. Toda belleza humana aún me despierta la esperanza ...

 

   Lámina sirva el Cielo al retrato...

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

PINTA LA PROPORCIÓN HERMOSA DE LA EXCELENTÍSIMA SEÑORA CONDESA DE PAREDES, CON OTRA DE CUIDADOS, ELEGANTES ESDRÚJULOS, QUE AÚN LE REMITE DESDE MÉJICO A SU EXCELENCIA. Lámina sirva el Cielo al retrato, Lísida, de tu angélica forma: ...

 

   Sueño en fuga

   Blanca Luz Pulido

primeros versos

Soñé que me soñabas, que tu voz como estela de naufragios amanecía en mi aliento. Que era mío el silencio de cada madrugada cómplice en tus párpados cerrados, el secreto que rindes a tu almohada, el pensamiento que traicionas en mis brazos. De ese sueño sin fin ya no despiertes: ...

 

   Ensalada de los tres reyes

   Manuel Ponce

primeros versos

Con los tres reyes magos en un punto celeste, a dos mil años-luz de la noche terrestre. Habla Melchor: “Dilatad vuestro viaje, peregrinos del mundo, prolongad el camino, y no toquéis la meta. Que los pioneros leves que abren la marcha den paso a los otros subsiguientes...

 

   Brazo de mar

   Juan Bañuelos

primeros versos

Más quieta y casta que una justa balanza, o encendida como un puño apretado, sobre la osamenta del día estalla tu sangre que solloza sorprendida. Tierna o terrible, como el pájaro o la espada, he aquí que no puedo estrecharte. Estás prohibida, mujer, ferocidad de muerta; pared que canta...

 

   Canto nupcial

   Manuel José Othón

primeros versos

Un nuevo hogar es huerto florecido de jazmines, y lirios, y azahares, entre cuyas alburas estelares se estremece el amor, como un latido. Surge de cada flor, de cada nido un verso del Cantar de los Cantares y pasan, del Hermón por los pinares, suspirando los vientos un gemido. De Galaad ...

 

   Ustica

   Octavio Paz

primeros versos

Los sucesivos soles del verano, la sucesión del sol y sus veranos, todos los soles, el solo, el sol de soles, hecho ya hueso terco y leonado, cerrazón de materia enfriada. Puño de piedra, piña de lava, osario, no tierra. isla tampoco, peña despeñada, duro durazno, gota de sol petrificada. ...