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25 poemas aleatorios | |
Las palabras no son aire ni se las lleva el aire. Las palabras, cuando caen, se filtran en la tierra, se escurren por las eras geológicas, por las cavernas subterráneas y llegan al fin a un gran depósito que ha ido creciendo con los siglos de donde parte la sustancia que genera... | |
Yo te miro en un niño de la calle, cofre arriba limpiando un parabrisa con la carita ayuna de sonrisa, (ni una razón a que la risa estalle). El vidrio diáfano ¡qué no se raye! . Mientras el porvenir del sin camisa: violado por cualquiera, droga, prisa, ganador de la vida en bocacalle. ... | |
Angustia de amor callada dentro del cuerpo presente que se sabe y que se siente como la sangre obstinada. Yo sé que estás apresada dentro de mí, cárcel viva. Prisionera ya cautiva que tenaz entre las venas me las vas dejando llenas de una ansiedad... | |
¿Qué se hace a la hora de morir? ¿Se vuelve la cara a la pared? ¿Se agarra por los hombros al que está cerca y oye? ¿Se echa uno a correr, como el que tiene las ropas incendiadas, para alcanzar el fin? ¿Cuál es el rito de esta ceremonia? ¿Quién vela la agonía? ¿Quién estira la sábana? ... | |
(CIELO) Frío metal, cuchillo indiferente, páramo solitario y sin lucero, llanura sin fronteras, toda acero, cielo sin llanto, pozo, ciega fuente. Infranqueable, inmóvil, persistente, muro total, sin puertas ni asidero, entre la sed que da tu reverbero y el otro cielo prometido, ... | |
Hay luces en los ojos de los peces que los barcos capturan por la noche, aromas en el aire de cangrejos dormidos, fósiles transformándose en espuma. Más tarde la madrugada tirará otras estrellas la brisa no azotará más las ventanas. En ellas aparecerá la marina de cobre de sus olas ... | |
Llama el Invierno, tímido si puro, muda voz de cristal, lágrima dura, y hace temblar la llama que perdura visible apenas en el monte oscuro. Abrámosle la puerta. Halle el seguro tibio recinto, dulce en la ventura de la mano tendida en que madura la semilla del Tiempo... | |
En mi centro amanecía Dios con su diamante de agua ensimismada, derramándola allí donde la yerba azul del verbo sin cercos corría limpia escalando hasta el borde de los labios. Pero redonda es la vida y en sus ruedas sorpresivas llegó de improviso el medio día. El verano galopó... | |
A través de la ventana (que son mis ojos) veo el desierto del mundo y miro lo que puedo, lo que sé mirar: ¿qué fuera yo si no fuera lo que soy?, ¿qué soy en este desierto sino un cactus, un animal salvaje, un insecto más? ¿Sería acaso el sol enfermizo, ... | |
Como amar como verde amar y las lagunas, sin sentir y sin sentido. Como amar profundo tibio y cielo, sin pasión y sin medida. Como amar incandescente y tardío, desentrañable y cronológico. Como amar repetitivo y poético, recurrente y sin amor, esa es tu forma: mi mar. | |
Sobre la yerba estrujada, bajo la fronda sombría, te recliné desmayada cuando la tarde moría. Miré tu faz sonrosada que pálida se volvía, y sentí tu boca helada bajo el ardor de la mía... Y antes de que agonizante quedara sobre tu flanco clavado el viril anhelo, ¡miré en el supremo instante ... | |
¡Détente! Que está rendida, ¡eh, contente, no la mates! Y aunque la gente gritaba Corraía como el aire, Cuando quiso ya no pudo, Aunque quiso llegó tarde, Que estaba la Migajita Revolcándose en su sangre. . . Sus largas trenzas en tierra, Con la muerte al abrazarse, Las miramos de rodillas ... | |
No soy el que yo digo Soy el que dices tú Me traiciono por ése Mi doble que el amor y la impiedad figuran Dinamito mi suelo alegremente Con tu risa me río de mi gloria Pulverizamos la complicidad con que me miro sin tus ojos Me salgo de mis pieles Me abalanzo a habitar... | |
Y pasarás, y al verte se dirán: ¿Qué camino va siguiendo el sonámbulo?.... Desatento al murmullo irás, al aire suelta la túnica de lino, la túnica albeante de desdén y de orgullo. Irán acompañándote apenas unas pocas almas hechas de ensueño. . . .Mas al fin de la selva, al ver ... | |
Amado, ven, asómate al principio del mundo. Somos los mismos, mismos de hace cincuenta mil años. Somos aquellos, estos, los de allá, los de siempre y los que han de seguirnos y los que vendrán luego. Eras solo. Eras entonces solo. En el pecho llevabas un hueco. Las auroras eran amargas ... | |
Algo de orgullo, mucho de eficacia. Por sostener con propiedad la cumbre el cuello toro se alza en reciedumbre y afina los contornos de la gracia. El sol de todos vuelca democracia y en la nuca te da besos de lumbre, mientras la voz naufraga por costumbre en el silencio de tu idiosincrasia. ... | |
Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden. ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando... | |
Estoy de este lado de la línea un paso más y la sherif del condado me recibe a balazos. ¿Por qué tanta violencia? Yo sólo tengo sed un poco de agua de tus labios no estaría nada mal: prefiero morir envenenado que con el cuerpo lleno de agujeros. | |
Puerta del ocotal Lugar del Señor Negro Territorios donde Votán reina en la noche y en el día Y hablan las fuentes Oigo una voz desde el fondo del Tiempo: Este es el territorio que di a mi descendencia Y la descendencia: Esculpí fechas y sucesos en la piedra... | |
Hacia la arena tibia se desliza la flor de las espumas fugitivas, y en su cristal navega el aire herido, imperceptible, desplomado, oscuro como paloma que de pronto niega de su mármol idéntico el estío o el miedo que en silencios se apresura y sólo huella fuese de un viraje, ... | |
La palabra se levanta de la página escrita. La palabra, labrada estalactita, grabada columna, una a una letra a letra. El eco se congela en la página pétrea. Ánima, blanca como la página, se levanta la palabra. Anda sobre un hilo tendido del silencio al grito, sobre el filo del decir... | |
Estuvo aquí. Ninguno (y él menos que ninguno) supo quién era, cómo, por qué, adónde. Decía las palabras que los otros entienden las suyas no llegó a escucharlas nunca -; se escondía en el lugar en que los otros buscan, en su casa, en su cuerpo, en sus edades, y sin embargo ausente ... | |
Perdí tu amor y tu belleza, pasó el encanto juvenil, ¡y me quedé con mi tristeza en esta Torre de Marfil... Guardan el puente dos leones desde su altivo pedestal y la portada seis dragones y una serpiente colosal... Con la templanza de los viejos monjes ascetas, vivo lejos de lo mundano y de ... | |
Esta noche vamos a gozar. La música que quieres, el trago que te gusta y la mujer que has de tomar. Esta noche vamos a bailar. El bendito deseo se estremece igual que un gato en un morral, y está en tu sangre esperando la hora como el cazador en el matorral... | |
Hoy hace un año, Junio, que nos viste, desconocidos, juntos, un instante. Llévame a ese momento de diamante que tú en un año has vuelto perla triste. Álzame hasta la nube que ya existe, líbrame de las nubes, adelante. Haz que la nube sea el buen instante que hoy cumple un año, ... | |
