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25 poemas aleatorios

 

   No me dijeron: el bosque está ocupado...

   Patricia Medina

primeros versos

No me dijeron: el bosque está ocupado ni tampoco: el bosque es ente vivo yo me vine a ganarlo porque era libre entrar y más fuerte y más hondo y más viejo que yo. No me dijeron: hay una casa adentro ni tampoco: hay una casa adentro con mujer yo estaba en un olvido de puertas ...

 

   Crepúsculos de la ciudad (VI)

   Octavio Paz

primeros versos

Las horas, su intangible pesadumbre, su peso que no pesa, su vacío, abigarrado horror, la sed que expío frente al espejo y su glacial vislumbre, mi ser, que multiplica en muchedumbre y luego niega en un reflejo impío, todo, se arrastra, inexorable río, hacia la nada, sola certidumbre. ...

 

   Otra vez, al lector

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Tú me pedías poesía como quien frutos desespera del olmo viejo del camino. Cada mañana amanecía y el árbol peras no arrojaba. Cuando vivir no es necesario escribe el cerdo, lee el puerco y se emocionan los marranos. Escucha bien: no hay moraleja: es otra voz la poesía.

 

   Noche en claro

   Octavio Paz

primeros versos

A los poetas André Bretón Benjamín Péret A las diez de la noche en el Café de Inglaterra salvo nosotros tres no había nadie Se oía afuera el paso húmedo del otoño pasos de ciego gigante pasos de bosque llegando a la ciudad Con mil brazos con mil pies de niebla cara de humo hombre sin cara ...

 

   Olvidar

   David Huerta

primeros versos

Aquí están los nervios que envuelven, como un papel fragante, las melodías obtusas del rencor. Y aquí la risa como un pájaro ebrio Escuchar. Olvidar. Dos neblinas. La espuma del sufrimiento cala en el encaje náufrago de mi silbido matinal. Aquí están los sonidos olvidadizos, ...

 

   Perfumes de Haba Tonka

   Francisco González Léon

primeros versos

La tabaquera de mi tío Jacinto: de aquel mi tío abuelo a quien yo conocí de rapazuelo... Tabaquera que encontrarme suelo junto al estuche de peluche y broche que enmarca una belleza de mujer, en el azogue viejo de un primitivo Daguer grabado sobre un espejo. Tabaquera de negra goma ...

 

   Breve historia

   Eduardo Langagne

primeros versos

Yo venía de otros bullicios ella traía también en sus silencios algunos rastros que la vida deja. A veces me miraba y sonreía y yo quería tejerle una canción que anduviera con ella para siempre. Era febrero y la dicha existía junto con ella que no había conocido mis defectos que ignoraba ...

 

   Afrodita en el polvo

   Jaime Labastida

primeros versos

El sol, colérico de sales, contra el agua arremete. Hermano con hermana se acarician. Y un cielo azul está (cubriéndola), encima de la tierra: hijos nosotros de esa feroz contradicción, las bestias. Pero de líquenes, de aceites, el cielo en la tierra se vacía. Cargada queda así, ...

 

   Definiciones

   Eduardo Langagne

primeros versos

Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo. Se parece a la noche, o mejor: a una noche sin ausencias. Ella es exacta. Cuando la noche escurre, su cuerpo se humedece. Me permite trepar por mis temblores y agitar su nombre desde la oscuridad. Ella es irrepetible. Nació...

 

   Al alba busca su nombre…

   Octavio Paz

primeros versos

Al alba busca su nombre lo naciente Sobre los troncos soñolientos centellea la luz Galopan las montañas a la orilla del mar El sol entra en las aguas con espuelas La piedra embiste y rompe claridades El mar se obstina y crece al pie del horizonte Tierra confusa inminencia...

 

   Conjuro

   Jaime García Terrés

primeros versos

De tu mirada llena las bienaventuranzas aguardamos, rotundo sol de mayo: Aquellos cuerpos en la calle solos están. Huye la pena misma de su lado. Catástrofes y fiebres asédianlos ajenas a distancia. Y les niega raíces la tierra que su sombra hiere. No permitas que rueden abolidos ...

 

   La manzana

   Fernando Ruiz Granados

primeros versos

Desprender el fruto La roja manzana del Paraíso El perfecto fruto que pendió De la rama más alta del jardín Morderla No para gustar de su sabor Que contenta los sentidos Probar del fruto para alcanzar Su ardiente centro Su ignorada esencia Para vislumbrar el umbral del Comienzo ...

 

   Los he visto en el cine...

   Jaime Sabines

primeros versos

Los he visto en el cine, frente a los teatros, en los tranvías y en los parques, los dedos y los ojos apretados. Las muchachas ofrecen en las salas oscuras sus senos a las manos y abren la boca a la caricia húmeda y separan los muslos para invisibles sátiros...

 

   Canción de las voces serenas

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

Se nos ha ido la tarde en cantar una canción, en perseguir una nube y en deshojar una flor. Se nos ha ido la noche en decir una oración, en hablar con una estrella y en morir con una flor. Y se nos irá la aurora en volver a esa canción, en perseguir otra nube y en deshojar otra flor. ...

 

   No estamos nunca a solas...

   Tomás Segovia

primeros versos

No estamos nunca a solas. Somos tú y yo, intercambiando en nuestras carnes, en nuestros corazones, los secretos signos con que afirma cada uno al otro interrogándolo y en puro ofrecerse está llamándolo, y en que reconoce cada uno de nosotros la respuesta...

 

   Nunca digas

   Julio César Aguilar

primeros versos

Mano abierta, di, dime, dilo, dícelo a tus dedos que me exprimen desde muy adentro toda la amorosa sangre; dícelo a mis manos -ay torrentes ciegos, ya cauces sin agua, siempre manantiales secos. No, nunca lo digas, nunca digas qué, quién, quién la volvió a cerrar. ...

 

   Ya para despedirme

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Ya que para despedirme, dulce idolatrado dueño, ni me da licencia el llanto ni me da lugar el tiempo, háblente los tristes rasgos, entre lastimosos ecos, de mi triste pluma, nunca con más justa causa negros. Y aun ésta te hablará torpe con las lágrimas que vierto, porque va borrando el agua ...

 

   Muerte hilandera

   Carmen Alardín

primeros versos

Cuando los huracanes son exclusivamente tuyos, cuando tienen tu sello y las tormentas se unen únicamente a ti, cuando los huracanes muerden las carreteras y hacen flotar la intimidad sin prejuicio alguno ni resto de virtud. Entonces, yo voy creciendo a fuerza de invocarte, voy devanando...

 

   La velada del sapo

   Rosario Castellanos

primeros versos

Sentadito en la sombra -solemne con tu bocio exoftálmico; cruel (en apariencia, al menos, debido a la hinchazón de los párpados); frío, frío de repulsiva sangre fría. Sentadito en la sombra miras arder la lámpara En torno de la luz hablamos y quizá Uno dice tu nombre. (En septiembre. Ha llovido) ...

 

   Estoy triste

   Nezahualcóyotl

primeros versos

Estoy triste, me aflijo, yo, el señor Nezahualcóyotl. Con flores y con cantos recuerdo a los príncipes, a los que se fueron, a Tezozomoctzin, a Quaquauhtzin. En verdad viven allá en donde de algún modo se existe. ¡Ojalá pudiera yo seguir a los príncipes, llevarles nuestras flores! ¡Si pudiera ...

 

   El color y el silencio helados...

   Homero Aridjis

primeros versos

El color y el silencio helados rodean el río de cuerpos y palabras de una memoria que se retira en blanco el rocío rey de la hora llena de ocres y naranjas la lejanía de casas y de tierra el árbol mece ojos y brumas si mecerse puede en esta alba donde el ritmo...

 

   Una piedra en el agua de la cordura

   Coral Bracho

primeros versos

Una piedra en el agua de la cordura abisma las coordenadas que nos sostienen entre perfectos círculos Al fondo, Pende en la sombra el hilo de la cordura entre este punto y aquél entre este punto y aquél y si uno se columpia sobre sus rombos, verá el espacio multiplicarse ...

 

   Yo llevo el nombre...

   Efraín Bartolomé

primeros versos

La soberbia montaña y su verde esplendor Los follajes magníficos donde las aves pulen su primor encendido y los monos aúllan y braman y reinan a cien metros del suelo donde jaguares beben en aguas transparentes y los diez mil arroyos van conformando el río...

 

   Nocturno a Rosario

   Manuel Acuña

primeros versos

Pues bien! yo necesito decirte que te adoro decirte que te quiero con todo el corazón; que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro, que ya no puedo tanto y al grito que te imploro, te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión. II Yo quiero que tú sepas que ya hace muchos...

 

   Por qué me desprendí...

   Guadalupe (Pita) Amor

primeros versos

¿Por qué me desprendí de la corriente misteriosa y eterna en la que estaba fundida, para ser siempre la esclava de este cuerpo tenaz e independiente? ¿Por qué me convertí en un ser viviente que soporta una sangre que es de lava y la angustiosa oscuridad excava sabiendo ...