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25 poemas aleatorios

 

   Yo voy alegremente

   Enrique González Martínez

primeros versos

Yo voy alegremente por donde va la vida, entre vernales hálitos o ventiscas de otoño, mirando cómo cuaja en la yema el retoño o cómo voltejea una rosa caída. Yo voy con el pie ligero y labio sonriente a veces solo, a veces con el turbión humano, y llevo mis ensueños cogido de la mano y mi enjambre ...

 

   Una sirena eterna (XI)

   Isolda Dosamantes

primeros versos

Afuera, un hombre rondará con su olfato por los cajones de la morgue, por la fosa común, por las tumbas de tierra fresca, por las olas del mar. Selección del poemario inédito UN GRITO EN EL ARCA de Isolda Dosamantes

 

   Nieve en la terraza

   Enzia Verduchi

primeros versos

Dicen que conocí la nieve en una terraza, pero jamás la he tocado, su blandura o su dureza desconozco. En cambio recuerdo esa terraza por un pino enorme en una maceta, por mis padres bailando Lady day en voz de Sinatra, por la felicidad que ofrecía mirar hacia todos lados. ...

 

   Biología del halcón

   José Emilio Pacheco

primeros versos

Los halcones son águilas domesticables Son perros de aquellos lobos Son bestias s de una cruenta servidumbre Viven para la muerte Su vocación es dar la muerte Son los preservadores de la muerte y la inmovilidad Los halcones verdugos policías Con su...

 

   Narciso 70

   Rosario Castellanos

primeros versos

Cuando abro los periódicos (perdón por la inmodestia, pero a veces un poco de verdad es más alimenticia y confortante que un par de huevos a la mexicana) es para leer mi nombre escrito en ellos. Mi nombre, que no abrevio por ninguna razón, es, a pesar de todo, tan pequeño como una anguila ...

 

   El hombre que despierta y ve su imagen...

   Víctor Sandoval

primeros versos

El hombre que despierta y ve su imagen reflejada en el fondo del espejo, retorna de otro mundo; es un resucitado entre los muertos. Resurge de la cama destruyendo los montes de las sábanas; el sueño se desploma de un último aletazo, los elásticos muslos generan nuevamente antiguos ...

 

   Qué frágil es la luna

   Marisa Trejo Sirvent

primeros versos

a Joaquín Vásquez Aguilar. Mejor es acostarse a morir temprano a solas sin que nadie interrumpa las alas ni las hojas para no estar cansado al mar siguiente . Joaquín Vásquez Aguilar. Qué frágil es la luna Qué injusto el mar de alcohol Que amainó tus heridas Noche ...

 

   Me pregunto

   Tomás Segovia

primeros versos

Me pregunto y no entiendo tendrías que ser tú quien lo explicara me pregunto por qué a veces esta piedra en la dentadura que no deja salir a gusto mis palabras cuando se disponen confiadas a brotar hacia ti a correr más frescas que las cascadas de agua tan frescas...

 

   Canción

   Julio César Aguilar

primeros versos

Hay en tu boca la luz de un hálito que resplandece Desde tus ojos más cercano es el horizonte Un canto alegre mi sueño canta para tu boca Renace el mundo vivos mis ojos en tu mirada Poema proporcionado por el autor

 

   El ídolo en el atrio

   José Juan Tablada

primeros versos

Una Piedra del Sol sobre el cielo de la mañana asoma en lo alto el ancho rostro de basalto a la orilla de un charco de obsidiana y parece que su boca vierte un reguero de sangre humana y zempazúchiles de muerte... Es del trigo del sol la gran piedra molar que hace el pan de los días ...

 

   Seven p.m

   Octavio Paz

primeros versos

En filas ordenadas regresamos y cada noche, cada noche, mientras hacemos el camino, el breve infierno de la espera y el espectro que vierte en el oído: ¿No tienes sangre ya? ¿por qué te mientes? Mira los pájaros El mundo tiene playas todavía y un barco allá te espera, siempre. ...

 

   Oración en la entraña quemada de un sabino

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Éste es mi territorio más secreto: he amado a la Diosa. Fui Acteón y soy el corzo ya. Huyo entre matorrales y mi propia manada me persigue: hiere mi amante piel. Con ladridos aún, pero mi entraña sabe que no tardarán mucho en darme alcance...

 

   Por el mediodía

   Marco Fonz de Tanya

primeros versos

Sobrevivir a la sombra ya que tiene más de uno que uno mismo monstruo de papel de china duplica su tamaño y su maldad en una profundidad tal que parece superficie y camina abismándonos los pies y se arrastra serpentina ofreciéndonos la vanidad de ser más grandes, más anchos, ...

 

   Me doy cuenta de que me faltas

   Jaime Sabines

primeros versos

Me doy cuenta de que me faltas y de que te busco entre las gentes, en el ruido, pero todo es inútil. Cuando me quedo solo me quedo más solo solo por todas partes y por ti y por mí. No hago sino esperar. Esperar todo el día hasta que no llegas. Hasta que me duermo...

 

   Salamandra

   Octavio Paz

primeros versos

Salamandra (negra armadura viste el fuego) calorífero de combustión lenta entre las fauces de la chimenea -o mármol o ladrillo- tortuga estática o agazapado guerrero japonés y una u otro -el martirio es reposo- impasible en la tortura Salamandra nombre antiguo del fuego ...

 

   La cumbre

   Joaquín Arcadio Pagaza

primeros versos

Soledad y quietud! Monte y más monte de verdes tilos, álamos y abetos; grandes peñascos húmedos y escuetos sin raudales, sin cielo ni horizonte. No hay alondra que el rigor afronte del crudo frío en los salvajes setos; y el negro buitre y céfiros inquietos se alejan antes de que el sol ...

 

   Himno a la impaciencia

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

1 Señora, acudo al papel y a la tinta, en tiempos en los que hablar es manchar de saliva el orden confuso de las cosas. Escribo confiado a la integridad de mis versos y a la certeza de que el tiempo abrumará de semejanzas aquello que ha de ser verdad. Escribo para ti porque es como escribir ...

 

   Miss X

   Jaime Sabines

primeros versos

Miss X, sí, la menuda Miss Equis, llegó, por fin, a mi esperanza: alrededor de sus ojos, breve, infinita, sin saber nada. Es ágil y limpia como el viento tierno de la madrugada, alegre y suave y honda como la yerba bajo el agua. Se pone triste a veces con esa tristeza mural...

 

   esta es la guerra

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

esta es la guerra amor esta es la guerra dijiste en ese entonces cuando el amor te dio el par de botas con que llegaste a mí pateando fronteras por aeropuertos aquí vengo aquí vengo decías con las suelas adoloridas de profecías fermentadas no se me ocurrió pensar entonces que eras tan solo ...

 

   Espesura

   Tomás Segovia

primeros versos

Me fui yendo Adelantando un poco Y otro poco Pensando cada vez que era el último trecho Que ahora ya volvería Me fui alejando sin sentir De donde estaban todos No sé por qué ni adónde Ni menos todavía para qué Me fui yendo sin saber sin ganas Lento inconstante bobo Nada tenía que buscar ...

 

   El tren de fuego

   Francisco Azuela

primeros versos

¿Quién camina poeta sobre tus lágrimas? Lágrima uno Lleno de sauces el tiempo echa su llanto y su asma; viejo y tullido echa su cárcel de árboles sobre el mundo, su tierra de metal y de hambre eléctrica. El tren lleva el nombre de una estación que nadie sabe, la piel de cacto ...

 

   México canta en la ronda de mis canciones

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

México está en mis canciones, México dulce y cruel, que acendra los corazones en finas gotas de miel. Lo tuve siempre presente cuando hacía esta canción; ¡su cielo estaba en mi frente, su tierra en mi corazón! México canta en la ronda de mis canciones de amor, y en la guirnalda con la ronda ...

 

   Mi madre ya no ha ido al mar

   Fabio Morábito

primeros versos

Mi madre ya no ha ido al mar lleva una buena cantidad de años tierra adentro, un siglo de interioridad cumpliéndose. Se ha resecado de sus hijos y vive lejos en toros consanguíneos. Es como una escultura de sí misma y sólo el mar que quita el fárrago acumulado en la ciudad puede acercarla ...

 

   Desayuno de trabajo

   Alejandro Aura

primeros versos

Éste que sale del baño no soy el que entré en la regadera. Era otro. Tenía un topacio en cada ojo. Venía de ver la verdad escueta y la trenzada hilatura de los sueños. Era un yo mismo mucho más potente, capaz de salir de sí, de su piyama y ponerse en la tierra de los otros, con la mirada...

 

   Carta a Jesús Arellano

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

Desde hace años, Jesús, el corazón me rebota loco entre las sienes y ando por los rincones escondiendo al sollozo. Estreno una sonrisa cada mañana y pido limosna en todas las esquinas, porque ¿quién va a prestarme su vida, su amor, o su Dios? Tengo que comprármelos yo misma, ...