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25 poemas aleatorios

 

   E pur si muove

   Oscar Oliva

primeros versos

Nada se mueve en la ciudad. Dejo caer mi mano, y nada. Respiro hondo: sólo mi pecho en esta habitación se mueve como la leche en un vaso. Días y días levantando objetos, gritando, azotando puertas, escandalizando, y nada. Nada se mueve en la ciudad. La ciudad no da...

 

   Leña

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Contra mi voluntad hoy me consumo alzo de puntas lívido llameo avivada en el viento del deseo, porque el verano a tu memoria sumo. Mi madera de sándalo perfumo por dar mayor deleite a tu recreo todo lo tengo en ti, nada poseo, fiereza de árbol en paisaje de humo. Córtame leñador, corta...

 

   Una piedra en el agua de la cordura

   Coral Bracho

primeros versos

Una piedra en el agua de la cordura abisma las coordenadas que nos sostienen entre perfectos círculos Al fondo, Pende en la sombra el hilo de la cordura entre este punto y aquél entre este punto y aquél y si uno se columpia sobre sus rombos, verá el espacio multiplicarse ...

 

   La música en la edad de hierro

   Alberto Blanco

primeros versos

a Gabriel Macotela Éste no es el viento de los sauces ni el viento de los eucaliptos, ni siquiera el viento que enciende las velas y mueve lentamente los molinos. No es el viento que desplaza las nubes en el calendario del verano ni el viento de la aurora naciendo en las aves. Hermanos, ...

 

   Oscuras monedas

   Lucero Alanís de Gurrola

primeros versos

Tengo miedo a los pordioseros me persiguen hasta mi cuarto hasta la oscuridad de la conciencia Llegan a mí como espectros por la noche con sus ojos que son monedas que son mendrugos escasos que ofrecí Y sin piernas el alma se arrastra demanda atención a esa hambre que no conocemos : ...

 

   Border line

   Margarito Cuéllar

primeros versos

Estoy de este lado de la línea un paso más y la sherif del condado me recibe a balazos. ¿Por qué tanta violencia? Yo sólo tengo sed un poco de agua de tus labios no estaría nada mal: prefiero morir envenenado que con el cuerpo lleno de agujeros.

 

   Me tienes en tus manos...

   Jaime Sabines

primeros versos

Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mí mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo...

 

   Hervor de calles...

   Rubén Bonifaz Nuño

primeros versos

Hervor de calles; desembocadura de pábulos ardiendo, en la caldera sediciosa del mísero. Como hierba de gritos, como en humo lumbrarada de pelos espantados; como chubasco tupidísimo y turbio, en ascensión. Así llegaba. Y alégrate si nadie, en esta plaza, si nadie, ...

 

   Soledad

   Jorge Fernández Granados

primeros versos

Nada va a salvarnos. Ni el amor, ni la fe, ni la palabra. Nada va a saber que fuimos tantos embarcados en el haz de la ternura, angustiados y desnudos, errantes y remotos. Nadie hablará por nadie. A cada quien se le rompe el alma con sus propios días mal escritos...

 

   Navegantes

   Eduardo Langagne

primeros versos

Si la constelación indica el rumbo hay que mirar arriba y atrapar esa estrella en la mirada. Pero a tanta distancia ignorar es la ruta a navegar. Navegar é preciso viver não é preciso El timón no se corrige enderezando el barco. A babor se escribe. A estribor se reposa, pero late furioso...

 

   Sobre el amor

   Coral Bracho

primeros versos

Encendido en los boscajes del tiempo, el amor es deleitada sustancia. Abre con hociquillo de marmota, senderos y senderos inextricables. Es el camino de vuelta de los muertos, el lugar luminoso donde suelen resplandecer. Como zafiros bajo la arena hacen su playa, ...

 

   Reencuentro

   Jaime Sabines

primeros versos

He sacado tu rostro de hace veinte años y es como si me hubiera puesto las muelas que me extrajeron. Tengo, de pronto, la dentadura completa, el alma completa. ¡Qué alegría de ser otra vez inocente! Poder amar como arar, ¡qué simpleza! ¡Poder gritar de amor...

 

   Mi regular aparición

   Fabio Morábito

primeros versos

El parque está más sucio que otros años, sucio de fiestas infantiles, de platos de cartón y servilletas. Cuando se han ido todos, vienen perros y revientan las bolsas de basura, que riegan por el pasto. La hierba tiene salsa catsup. De noche salen los novios a besarse, se oyen sus súplicas, sus...

 

   Esta mujer y yo

   Eduardo Langagne

primeros versos

Esta mujer y yo, que sumamos un siglo, nos unimos en el beso original bajo un desnudo encino, sobre un lecho de hierba, mientras la luz del sol se abre paso entre las ramas como un ave que se acerca al nido. Esta mujer y yo, sobre la arena suave, a la sombra de una roca...

 

   Crepúsculos de la ciudad (II)

   Octavio Paz

primeros versos

Mudo, tal un peñasco silencioso desprendido del cielo, cae, espeso, el cielo desprendido de su peso, hundiéndose en sí mismo, piedra y pozo. Arde el anochecer en su destrozo; cruzo entre la ceniza y el bostezo calles en donde lívido, de yeso, late un sordo vivir vertiginoso; ...

 

   El ruiseñor

   Manuel José Othón

primeros versos

Oid la campanita, cómo suena, el toque del clarín, cómo arrebata, las quejas en que el viento se desata y del agua el rodar sobre la arena. Escuchad la amorosa cantilena de Favonio rendido a Flora ingrata y la inmensa y divina serenata que Pan modula en la silvestre avena. Todo eso hay ...

 

   Noche en claro

   Octavio Paz

primeros versos

A los poetas André Bretón Benjamín Péret A las diez de la noche en el Café de Inglaterra salvo nosotros tres no había nadie Se oía afuera el paso húmedo del otoño pasos de ciego gigante pasos de bosque llegando a la ciudad Con mil brazos con mil pies de niebla cara de humo hombre sin cara ...

 

   No es bonito el lenguaje...

   Román Luján

primeros versos

NO ES BONITO el lenguaje, es tortuoso en su diafanidad de niebla, alondra en el pináculo del miedo, a la vista de todos. No es bonito aunque inspire la mar o la dorada certidumbre en los cabellos de Laura o de Breatrice. Animal de imprevistos, no sabe lo que mira. ...

 

   Soledad tardía

   Enrique González Martínez

primeros versos

Soledad, bien te busqué mientras tuve compañía... Soledad, soledad mía, viniste cuando se fue... De tus brazos me escapé cuando en sus brazos dormía; estar a solas quería sin adivinar por qué. Toda la noche vagué, por verte, soledad mía; regresé rayando el día, y dormida la encontré. ...

 

   esta es la guerra

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

esta es la guerra amor esta es la guerra dijiste en ese entonces cuando el amor te dio el par de botas con que llegaste a mí pateando fronteras por aeropuertos aquí vengo aquí vengo decías con las suelas adoloridas de profecías fermentadas no se me ocurrió pensar entonces que eras tan solo ...

 

   Augurios

   Octavio Paz

primeros versos

Al natural, en cápsulas, abiertas o cerradas, ya desalmadas, Elvira y doña Sol; en cada cuna Eros y leche: digestión pacífica sin pesadillas griegas; bálsamos bíblicos o dialécticos, sedantes contra las erosiones, decadencias históricas, siniestros...

 

   A su retrato ( Soneto CXLV )

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Este que ves, engaño colorido, que, del arte ostentando los primores, con falsos silogismos de colores es cauteloso engaño del sentido; éste, en quien la lisonja ha pretendido excusar de los años los horrores, y venciendo del tiempo los rigores triunfar de la vejez y del olvido, ...

 

   Tzintzuntzan (Visión desde las yácatas)

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Este íntimo tono de plácida dulzura en que la luz deambula desnuda por la tierra El sol niño que asoma su rostro sobre el lago Los millares de flores amarillas danzando A lo lejos la leve línea azul de las colinas: ala del cielo añil lamiendo el agua...

 

   Piraustas

   Jorge Fernández Granados

primeros versos

Mariposas blancas que viven en el fuego. Quienes las han visto encienden a altas horas de la noche una fogata y esperan su llegada con paciencia venatoria. Contemplan las lenguas espirales de la invocación. No siempre aparece, justo en medio de la hoguera, el diminuto planeo...

 

   Mosquitos

   José Emilio Pacheco

primeros versos

Nacen en los pantanos del insomnio. Son negrura viscosa que aletea. Vampiritos inermes, sublibélulas, caballitos de pica...