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25 poemas aleatorios

 

   Salomé

   Efrén Rebolledo

primeros versos

Son cual dos mariposas sus ligeros pies, y arrojando el velo que la escuda, aparece magnífica y desnuda al fulgor de los rojos reverberos. Sobre su oscura tez lucen regueros de extrañas gemas, se abre su menuda boca, y prodigan su fragancia cruda frescas flores y raros pebeteros. ...

 

   Horóscopo envidiable

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Por el vértigo y para el vértigo se quiebran las tejas de las casas, los retoños apenas nacidos, los cementerios de veletas. Se despedazan después fachadas suntuarias, el huracán arrasa botones de camisa, nidos, ventisqueros, plácidas esteras navales que la marea también...

 

   El desastre

   Jorge Valdés Díaz - Vélez

primeros versos

El ángel de pasión dejó tu casa con un desorden tal que no sabías por dónde comenzar: copas vacías, ceniza por doquier. Y su amenaza rotunda de carmín: En la terraza te aguardo. Un beso. Adiós . Tú conocías la forma de cumplir sus profecías. Temblaste al recordar: ...

 

   Patria

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

Esta piedad profunda es tierra mía. Aquí, si avanzo, lo que toco es patria: presencia donde siento a cada instante el acuerdo del cuerpo con el alma. Esta voz es mi voz. Pero la escucho en bocas diferentes. Y aunque nada de cuanto dice pueda sorprenderme, oírla me cautiva ...

 

   Junio

   Octavio Paz

primeros versos

Bajo del cielo fiel Junio corría arrastrando en sus aguas dulces fechas. Llegas de nuevo, río transparente, todo cielo y verdor, nubes pasmadas, lluvias o cabelleras desatadas, plenitud, ola inmóvil y fluente. Tu luz moja una fecha adolescente: rozan las manos formas vislumbradas, ...

 

   Un despertar

   Octavio Paz

primeros versos

Dentro de un sueño estaba emparedado. Sus muros no tenían consistencia ni peso: su vacío era tu peso. Los muros eran horas y las horas fija y acumulada pesadumbre. El tiempo de esas horas no era tiempo. Salté por una brecha: eran las cuatro en este mundo. el cuarto era mi...

 

   Te quiero a las diez de la mañana

   Jaime Sabines

primeros versos

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida...

 

   Como pájaros perdidos (Poema XXXVI)

   Jaime Sabines

primeros versos

La policía irrumpió en la casa y atrapó a los participantes de aquella fiesta. Se los llevó a la cárcel por lujuriosos y perversos. Era natural. La policía no puede irrumpir en las calles y acabar...

 

   Pero en las zonas ínfimas del ojo... (Muerte sin fin)

   José Gorostiza

primeros versos

Pero en las zonas ínfimas del ojo no ocurre nada, no, sólo esta luz ay, hermano Francisco, esta alegría, única, riente claridad del alma. Un disfrutar en corro de presencias, de todos los pronombres antes turbios por la gruesa efusión de su egoísmo de mí y de Él y de nosotros tres ...

 

   Los Dzules (textos del Chilam Balam de Chumayel)

   Poesía maya

primeros versos

Versión castellana Esto es lo que escribo: En mil quinientos cuarenta y uno fue la primera llegada de los Dzules, de los extranjeros, por el Oriente. Llegaron a Ecab, así es su nombre. Y sucedió que llegaron a la Puerta del Agua, a Ecab, al pueblo de Nacom Balam, ...

 

   Tus lindes: grietas que me develan

   Coral Bracho

primeros versos

We must have died alone, a long long time ago.D.B. Has pulsado has templado mi carne en tu diafanidad, mis sentidos (hombre de contornos levísimos, de ojos suaves y limpios); en la vasta desnudez que derrama, que desgaja y ofrece; (Como una esbelta ventana al mar; ...

 

   Entre la muerte y la vejez

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Miró Celia una rosa que en el prado ostentaba feliz la pompa vana y con afeites de carmín y grana bañaba alegre el rostro delicado; y dijo: goza, sin temor del Hado, el curso breve de tu edad lozana, pues no podrá la muerte de mañana quitarte lo que hubieres hoy gozado; ...

 

   Donación de órganos: las cosas que yo he visto

   Eduardo Langagne

primeros versos

Estos ojos han visto cosas que me han plomeado la pupila, han mirado otras más que sofocan el iris o alteran su atónita respuesta ante la luz. Estos ojos diluidos por algunos libros, sorprendidos por escenas que los cines de provincias censuraban, he de donarlos para que desde...

 

   Al volante de un automóvil, por la carretera panamericana de Tuxtla Gutiérrez a la Ciudad de México

   Oscar Oliva

primeros versos

De Tuxtla a la ciudad de México hay más de mil kilómetros de distancia más de un millón de metros más de cien millones de centímetros, más las piedras, más los árboles, que no se pueden medir, ni contar, que he recorrido tantas veces, a tantos kilómetros por hora, con mucho calor...

 

   Mujer inconveniente

   Thelma Nava

primeros versos

Definitivamente no, señora mía usted no es la mujer que conviene a su marido. Carece de imaginación utiliza el gastado lenguaje de las mujeres de nuestros abuelos. Alterna las visitas a los supermercados con las telenovelas y espera con la crema puesta la cuota semanaria del amor. ...

 

   Canto (IV)

   Mario Bojórquez

primeros versos

Regresarás del llanto en la postrera cumbre Tu oído sensitivo desliará el soplo de flautas Que te anuncian con cara deslavada Por el fútil contacto de fluidos Tu mano trémula se aferrará al báculo torpe Como las hierbas huérfanas al borde del abismo ...

 

   De la vigilia estéril

   Rosario Castellanos

primeros versos

I No voy a repetir las antiguas palabras de la desolación y la amargura ni a derretir mi pecho en el pomo del llanto. El pudor es la cima más alta de la angustia y el silencio la estrella más fúlgida en la noche. Diré una vez, sin lágrimas, como si fuera ajeno el tema exasperado de mi sangre. ...

 

   Llama el Invierno, tímido...

   Salvador Novo

primeros versos

Llama el Invierno, tímido si puro, muda voz de cristal, lágrima dura, y hace temblar la llama que perdura visible apenas en el monte oscuro. Abrámosle la puerta. Halle el seguro tibio recinto, dulce en la ventura de la mano tendida en que madura la semilla del Tiempo...

 

   Metamorfosis

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Hoy tengo confianza, Hoy me hablo de tú a mí mismo, Bailo gavotas en la tarima de lava joven Y entre sílaba y sílaba, en vez de acentos, Intercalo indelebles astillas de esperanza. Y es que los muertos se desmayan Empurpurando la raíz de sus íntimas flores Y el maniquí...

 

   Homenaje a una bailarina

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

Etérea rosa en el espacio anclada y en la rama orquestal desvanecida. Etérea rosa que nació encendida para ser en el aire dibujada. En tu cielo febril siempre elevada y en ondas de la danza sumergida. Detente para mí, rosa fingida en la altura del vuelo alucinada. Quiero...

 

   Campanas de Santa María

   Maricruz Patiño

primeros versos

Suenan al aire las campanas y esa nube canta silenciosa como una alondra de luz en el oído Valle de Bravo De: Del mundo y otros cielos. 2004

 

   El mundo nuestro...

   Mariana Bernárdez

primeros versos

El mundo nuestro se fue acumulando en la ceniza Presencia del humoMemoria del cuerpo Los gritos de los borrachos y el mal avenido trío se espantaban con el cacareo del traspatio ambiente sórdido para olvidar los arañazos de las palabras Las fichas sobre la mesa inermes ante mis ojos ...

 

   El juego de los cuatro tiempos

   Homero Aridjis

primeros versos

Creación abrió los ojos y salió el cuervo salió el bisonte salió la luna salió el viento salió la nube salió el árbol salió la nieve etc. salió el hombre salió la estrella salió la planta salió el venado salió la piedra etc. salió el delfín y sigue...

 

   La nostalgia

   Rosario Castellanos

primeros versos

Si te digo que fui feliz, no es cierto. No creas lo que yo creo cuando me engaño. El recuerdo embellece lo que toca: te quita la jaqueca que tuviste, el sopor de la siesta lo transfigura en éxtasis y, en cuanto a ese zapato que apretaba tanto que te impidió bailar el primer baile, no hubo zapato. ...

 

   De amor y de discreción

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Este amoroso tormento que en mi corazón se ve, sé que lo siento, y no sé la causa porque lo siento. Siento una grave agonía por lograr un devaneo, que empieza como deseo y para en melancolía. Y cuando con más terneza mi infeliz estado lloro, sé que estoy triste e ignoro la causa ...