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25 poemas aleatorios

 

   Manual de herejía

   Luis Alberto Arellano

primeros versos

Muere el 28 de agosto de 430 estando la ciudad sitiada desde junio por los vándalos de Genserico Aurelius Agustinus de Hipona Señor de los excesos y lengua de arena Tantas lágrimas guardaba Agustín para dios Tantas voces dejó escuchar quien confiesa a fin de cuentas que ha sufrido, ...

 

   Bajo la pesada losa del mundo

   Jaime Labastida

primeros versos

Sobre la Tierra, estamos enterrados. Todo su peso cárdeno se vuelca sobre mis pies antiguos. Toda la tierra me avienta sobre el cielo, me sujeta en mi raíz y me hunde entre sus manos. Despedazado estoy. Mis ojos van allá por el impulso, mas presos en órbitas se quedan, asidos a su fin ...

 

   Viernes

   Tomás Segovia

primeros versos

Quisiera haber nacido de tu vientre haber vivido alguna vez dentro de ti desde que te conozco soy más huérfano oh gruta tierna rojo edén caluroso qué alegría haber sido esa ceguera quisiera que tu carne se acordase de haberme aprisionado que cuando me miraras algo...

 

   Qué hago con mi corazón...

   Eduardo Langagne

primeros versos

¿Qué hago con mi corazón? ¿Lo dejo que siga inquieto? ¿Lo impugno duro? ¿Lo reto? ¿Lo incluyo en esta canción? Cuando toda su expresión es separarse de mí y hacer todo para sí sin ni siquiera inmutarse ¿Cómo pudo enamorarse si yo no se lo pedí?

 

   Canción de las gemas

   José Juan Tablada

primeros versos

¡Yo adoro el diamante de luces reales! El que desbarata diáfanos cristales en el rizo rubio y en la trenza umbría; príncipe nimbado de auroras triunfales ¡augusto monarca de la pedrería! ¡Yo adoro el granate que trágicamente inflama en los senos su cáliz ardiente! Sangre milagrosa ...

 

   Pequeña crónica de la fundación de una ciudad

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Sobre esta piedra, junto a este árbol retorcido ya harto de la vida ellos fundaron la ciudad. Tal vez vinieron, ellos, tras las cosas; tras las casas vendrían otros, los postreros. Luego vendrían los amores y los primeros nombres de la vida, tenues apenas, inseguros, ...

 

   Mi tiempo, padre...

   Víctor Sandoval

primeros versos

Mi tiempo, padre: Himnos de guerra y tableteo de metralletas. Lo estoy viviendo apenas pero lo estoy viviendo. Soy el aire del arquero y su brazo. Te veo escribiendo tus poemas, como éste, padre, como éste. ¿Para qué, para quiénes? ¿Para quiénes abres tu cartapacio, tu horrenda máquina ...

 

   Los he visto en el cine...

   Jaime Sabines

primeros versos

Los he visto en el cine, frente a los teatros, en los tranvías y en los parques, los dedos y los ojos apretados. Las muchachas ofrecen en las salas oscuras sus senos a las manos y abren la boca a la caricia húmeda y separan los muslos para invisibles sátiros...

 

   Apremio

   Octavio Paz

primeros versos

Corre y se demora en mi frente lenta y se despeña en mi sangre la hora pasa sin pasar y en mí se esculpe y desvanece Yo soy el pan para su hambre yo el corazón que deshabita la hora pasa sin pasar y esto que escribo lo deshace Amor que pasa y pena fija en mí combate en mí reposa ...

 

   Por los gregorianos muertos

   Ignacio Ramírez

primeros versos

(Banquete fraternal de la Sociedad Gregoriana, 1872) Cesen las risas y comience el llanto. Esta mesa en sepulcro se convierte. ¡Vivos y muertos, escuchad mi canto! Mientras que vinos espumosos vierte nuestra antigua amistad, en este día, y con alegres brindis se divierte; ...

 

   Los pájaros

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

Chillaron los pájaros desorbitando su silencio de altas copas Descendieron cóndores y cuervos de aceradas plumas Cientos de voces desencajadas por la ráfaga tomaron la forma de los árboles y callaron recuperaron su silencio Sobreviene el día De: Horas ciegas, 1988

 

   Epílogo

   José Juan Tablada

primeros versos

¿A qué obstinarse en proseguirla en vano...? Ya terminó la Feria de la Vida, A la paz y el estudio me convida Una luz al crepúsculo encendida En el viejo Convento franciscano... ¡La plaza está desierta Y es triste la partida Sobre el crujir de la hojarasca yerta Al terminar la Feria ...

 

   Una roca por mitades

   Luis Alberto Arellano

primeros versos

Tiembla cielo han llegado son los bárbaros que asoman al horizonte de la acrópolis. Han venido de tan lejos, distinta tierra a la que nombramos madre con sus batallas deslizándose en la niebla con sus caballos de formas extrañas, sus magos que todo lo crean, con sus cacharros y sus vicios ...

 

   Instantáneas, 1

   Francisco Magaña

primeros versos

* Frente al mar, ayer es el eco de una sombra. Frente a la sombra el mar es el eco de ayer. Frente a la palabra el vacío. * Cuando amanece como si nada en los umbrales, el vuelo de la jaula es la palabra en el ojo del pájaro malherido. * Si aparece el exilio y el profano secreto de una imagen ...

 

   Ya verás

   Manuel Acuña

primeros versos

DOLORA (IMITACIÓN) Goza, goza, niña pura, Mientras en la infancia estás; Goza, goza esa ventura Que dura lo que una rosa. -Qué, ¿tan poco es lo que dura? -Ya verás niña graciosa, ya verás. Hoy es un vergel risueño La senda por donde vas; Pero mañana, mi dueño, Verás abrojos en ella. ...

 

   Arte mayor (III)

   Patricia Medina

primeros versos

Tu lengua llega a casa los manzanos despiertan. Despacio te deslizas por hondos laberintos. Con el filo del ojo me partes en un parto de remolino y savia. Lechada está la ropa que le hurtamos al cuerpo. Sobre tus piernas duermeespiga triste el único testigo. ...

 

   Yo llevo el nombre...

   Efraín Bartolomé

primeros versos

La soberbia montaña y su verde esplendor Los follajes magníficos donde las aves pulen su primor encendido y los monos aúllan y braman y reinan a cien metros del suelo donde jaguares beben en aguas transparentes y los diez mil arroyos van conformando el río...

 

   Sonetos bíblicos (II) Sulamita

   Concha Urquiza

primeros versos

Pues ya si en el exido De hoy más no fuere vista ni hallada, Diréis que me he perdido, Que andando enamorada... San Juan de la Cruz Cántico espiritual Atraída al olor de tus aromas Y embriagada del vino de tus pechos, Olvidé mi ganado en los barbechos Y perdí mi canción entre las pomas. ...

 

   Un pectoral de pavor para el capitán Fiallo

   Efraín Huerta

primeros versos

Ardía el caballero con sus ojeras rotas llameaba su piel e iluminaba la ciudad Moría de hambre el capitán Fiallo acostado en su lecho de una bruta piel de toro y un leño por almohada brasa de muerte y soledad rezos y campanadas esquilas como cementerios del aire ...

 

   Anestecia final

   Alí Chumacero

primeros versos

La muerte bajo el agua y la noche navega lentamente. Herida va mi sangre, más ligera que el sueño y el despertar sediento del inicial recuerdo. Una mortal navegación a oscuras, marítimo dolor, cristal amargo; un estar descendiendo sin encontrarse asido, como un río que fuera de los pies ...

 

   Ni el cielo ni la tierra

   Octavio Paz

primeros versos

Atrás el cielo, atrás la luz y su navaja, atrás los muros de salitre, atrás las calles que dan siempre a otras calles. Atrás mi piel de vidrios erizados, atrás mis uñas y mis dientes caídos en el pozo del espejo. Atrás la puerta que se cierra, el cuerpo que se abre. Atrás, amor encarnizado, ...

 

   Ulises cotidiano

   Carmen Villoro

primeros versos

Traes en tu cuerpo la leyenda de un navegante cansado. Es tan grato, en silencio, descalzarte de barcos, recoger de tus ojos las sirenas perdidas, las redes enlamadas, los sonidos ocultos de las olas. Te espero cada noche cuando levantas anclas en mi espacio y una lluvia de estrellas ...

 

   Las reglas de la noche

   Hugo Gutiérrez Vega

primeros versos

El día empequeñece. Las palmeras, las nubes, el sol disminido, las tranquilas gallinas, la soledad, la tarde, tus senos y mis manos, todo se va tranquilo hacia una noche suave y sangrienta a su modo. ¿Por qué este perfume de atardecidas flores permanece en la almohada? ¿En dónde están...

 

   Asisea

   Samuel Noyola

primeros versos

Ridículo padre Bajo el cielo de Tucson Que mandas todavía cartas de amor A la madre. No olvido mi nombre sellado en tu cara, herrado a tres sílabas y en labios de ella generoso chispazo abriendo con fe lo oscuro, fuego en el espejo desvelado del alba. No venga más memoria . ...

 

   Colibrí 50

   Thelma Nava

primeros versos

1 No transcurre el tiempo cuando la soledad del hombre está desierta los actos cotidianos nos sitian estrellas como estatuas apagadasvelan nuestro silencio. Acaso el roce de la música suscita un movimientoun gesto un pequeño deseo. 2 El aire quema en ocasiones nos sofoca ...