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25 poemas aleatorios | |
Antes que el viento fuera mar volcado, que la noche se unciera su vestido de luto y que estrellas y luna fincaran sobre el cielo la albura de sus cuerpos. Antes que luz, que sombra y que montaña miraran levantarse las almas de sus cúspides; primero que algo fuera flotando ... | |
Odio es el sitio, la tierra prometida. Nuestras armas: los dientes, afilados con pedernal. La mirada: cuchillos, dispuestos a dar el salto al más leve reflejo de la sombra. Las manos: animadas por su ejército darán la vida en caso necesario. El hígado: presto a fundirse, ... | |
Las imágenes que emergen de tu cuerpo desembocan en esta noche que no eres tú ni soy yo quienes conversan en el cuarto de al lado y a quienes escucho completamente solo. Concibiendo esta noche como algo inmóvil, bien podríamos ser tú y yo los que están al otro lado, ... | |
I Es tu nombre y es también octubre es el diván y tus ungüentos es ella túla joven de las turbaciones y son las palomas en vuelos secretos y el último escalón de la torre y es la amada acechando el amor en antemuros y es lo dable en cada movimiento y los objetos y son los pabellones y el no estar ... | |
No has muerto. Has vuelto a mí. Lo que en la tierra donde una parte de tu ser reposa sepultaron los hombres, no te encierra; porque yo soy tu verdadera fosa. Dentro de esta inquietud del alma ansiosa que me diste al nacer, sigues en guerra contra la insaciedad que nos acosa y que, ... | |
El vandalismo literario y la casa de las palabras: poca cosa para los que viven solos o a la intemperie, donde son presa fácil de la lluvia, pero nunca más de sus colegas. (De: Reincidencias) | |
Todos vamos al centro de la pira, pero no con iguales andaduras: unos van más aprisa porque saben el atajo seguro y no lo dicen; muchos describen círculos helados antes de sospechar otro destino; tampoco faltan los enamorados entusiastas del sólido minuto, que niegan ... | |
Baja desnuda la luna la mujer por el pozo... | |
Toda de blanco, finge tu traje sobre tu flanco griego ropaje. De la Victoria de Samotracia, mientes la gloria llena de gracia. ¡En vano ilusa fijas el pie!... Que no eres musa ni numen, que sin que disciernas un viento lírico sobre tus piernas sopla satírico; pues aunque fatua ... | |
Las hijas de extranjeras nacimos con agujas minuciosas. En tiempos nobles visitamos museos de París. Entramos al Louvre a buscar a la Gioconda. También nosotras crecimos en la adversidad y sonreímos con rictus previsibles. Si la guerra nos empujó del viejo continente... | |
Yo amaba de mis ojos ese vínculo de aguas que cambiaban el rumbo: del fango a los cristales. Algo andaba de prisa en mi mirada: aquel doble presagio de los niños nombrándose en las cosas por los cuartos baldíos y su pericia en los ríos temblorosos de la carne. ... | |
DOLORA Iba llorando la Ausencia Con el semblante abatido Cuando se encontró en presencia Del Olvido, Que al ver su faz marchitada, Le dijo con voz turbada: Sin colores, - Ya no llores niña bella, ya no llores. Que si tu contraria estrella Te oprime incansable y ruda Yo te prometo mi ayuda. ... | |
¡Hablame! Que tu voz, eco del cielo, sobre la tierra por doquier me siga... con tal de oir tu voz, nada me importa que el desdén en tu labio me maldiga. ¡Mírame!... Tus miradas me quemaron, y tengo sed de ese mirar, eterno... por ver tus ojos, que se abrase mi alma de esa mirada en el celeste ... | |
Lentamente, la paloma violenta anidó en el hombro derecho de la muchacha negra. Lentamente, una sonrisa de oro se hizo luz en los labios de la muchacha negra. | |
Triste, mendigo, ciego cual Hornero, Ipandro a su montaña se retira, sin más tesoro que su vieja lira, ni báculo mejor que el de romero. Los altos juicios del Señor venero, y al que me despojó vuelvo sin ira de mi mantel pidiéndole una tira, y un grano del que ha sido mi granero. ... | |
Por el silencio sigues embriagada y sonámbula Detrás de los espejos se desnuda tu nombre Difusa entre las lámparas es mortal tu pupila Naciendo con el día llevas un luto largo de vasijas y cuerpos Tu revelación no cesa nunca en la noche sin huellas Al fondo de tu voz que niega hay otra voz ... | |
La nostalgia es azul aire sutil de todo extrañamiento eres tan sólo un nombre una imagen Aunque quisiera amarte ¿cómo podría si lo que ves en mi también es sólo imagen? Me temo que este deseo no puede tocarse con las manos Si te besara desaparecerías. ... | |
La sed te seca y el afán te moja; por el poder hilvanas la fatiga y en la punta de flecha el beso hormiga donde enciende la sangre su luz roja. Pistilo de una flor que se deshoja, en la tibia penumbra que te abriga el verbo va medido y se prodiga solo por conseguir lo que se antoja. Palabras... | |
hasta que las puertas de tu ciudad fortificada con estatutos inviolables me acojan como habitante de la vida que en ti se desenvuelve igual que la lluvia de silencio sobre tu cabeza Gradualmente me impregnaré de ti hasta que sea humo en tu voz luz en tus ojos y haga sobre mis hombros tu futuro ... | |
Lleno de mí, sitiado en mi epidermis por un dios inasible que me ahoga, mentido acaso por su radiante atmósfera de luces que oculta mi conciencia derramada, mis alas rotas en esquirlas de aire, mi torpe andar a tientas por el lodo; lleno de mí ahíto me descubro en la imagen ... | |
Déjame ver tus ojos de paloma cerca, tan cerca que me mire en ellos; déjame respirar el blando aroma que esparcen destrenzados tus cabellos. Déjame así, sin voz ni pensamiento, juntas las manos en el néctar de tu aliento, abrasarme en el fuego de tus ojos. Pero te inclinas... ... | |
He de perseguir tu cuerpo hasta donde dos cuerpos pelean tu callejón oscuro y peligrosamente el día tiene contacto con una luz que no le corresponde para sentirse propio y poseído hasta donde la demolición de los conjuros no perdona el rumor de las palabras he de perseguir tu cuerpo ... | |
Para soportar estos años aciagos, amargos, de apretado silencio en soledad sin muros, he tenido que aprender a platicar a solas, a sufrir sin queja, a llorar sin llanto y a crearme, en las quemantes noches de los insomnios vagabundos, la dócil compañía de mi almohada, ... | |
¿Has visto cómo crecen las plantas? Al lugar en que cae la semilla acude el agua: es el agua la que germina, sube al sol. Por el tronco, por las ramas, el agua asciende al aire, como cuando te quedas viendo el cielo del mediodía y tus ojos empiezan a evaporarse... | |
Mirar es privilegio de la vida. Ahondar en tus pupilas en el último impacto del estanque. Llegar hasta el secreto del espejo, reflejarse en el otro desdoblarse, repetirse del amor, multiplicarse. Mirar es privilegio de la vida desbordarse, salir del cause y atrapar la historia hasta perderse... | |
