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25 poemas aleatorios

 

   Un recuerdo que dejo

   Nezahualcóyotl

primeros versos

¿Con qué he de irme? ¿Nada dejaré en pos de mi sobre la tierra? ¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra? Dejemos al menos flores Dejemos al menos cantos

 

   Pequeña crónica de la fundación de una ciudad

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Sobre esta piedra, junto a este árbol retorcido ya harto de la vida ellos fundaron la ciudad. Tal vez vinieron, ellos, tras las cosas; tras las casas vendrían otros, los postreros. Luego vendrían los amores y los primeros nombres de la vida, tenues apenas, inseguros, ...

 

   Humo sobre Belgrado

   Enzia Verduchi

primeros versos

(marzo, 1999) Para Vladimir Arsenijevic En espera de una señal, un chasquido de nuez bajo el peso de un tacón. Dicen que no volveremos a estar tendidos sobre la hierba del parque Kalemegdan; que no se escuchará ladrar a los perros en la calle Todorovica y nadie contestará ...

 

   Nada comparable a tus manos...

   Frida Kahlo

primeros versos

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días, eres el espejo de la noche, la luz violenta del relámpago, la humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio, mis yemas tocan tu sangre. Toda mi alegría es sentir...

 

   Crimen

   Elías Nandino

primeros versos

¡Qué puñalada le ha propinado el viento a la granada!

 

   Reo a muerte

   Manuel Acuña

primeros versos

Esa noche, ardiendo el pueblo de animacion y entusiasmo bajo el influjo sublime de tu genio soberano, todo era bravos y dianas, todo era vivas y aplausos, todo cariño en los ojos todo cariño en los labios, y todo flores, laureles, admiración y ... entretanto, allá muy lejos, muy lejos, sonando ...

 

   Mutaciones

   Juan Bañuelos

primeros versos

Un Coyote Emplumado es más que un lobo sin manada es menos que un árbol sin raíces es más que el aire sin ninguna fronda menos que esa puerta que la cierra el viento es más que un río arrastrando troncos y animales menos que un ciervo yugulado en la espesura es más ...

 

   Mujer dormida

   Hugo Gutiérrez Vega

primeros versos

Nuestras vidas son los ríos... Jorge Manrique Desde aquí veo tu casa rodeada por el aire de esta mañana lívida. Veo tu puerta cerrada y el balcón entreabierto, siempre entreabierto para librarte de los sueños malos. Me asomo y veo tu cuerpo entre las sábanas, siento tu respiración lenta. ...

 

   El desierto

   Leticia Luna

primeros versos

A Rosalba Llegamos a la estación Catorce después de un concierto de Santana era el año del dragón y tu sonrisa una enciclopedia leíamos a Simone de Beauvoir y los duendes efectivamente eran verdes Los duendes y la mezcalina no se llevan dijiste cuando en la estación encontramos ...

 

   Estrella en alto

   Efraín Huerta

primeros versos

En el taller del alma maduran los deseos, crece, fresca y lozana, la ternura, imitando tu sombra, inventando tu ausencia tan honda y sostenida. Hoy te sueño, amante: estrella en alto, huella de una violeta lenta. Oscuramente bella la soledad germina en torno de mi cuerpo. Hoy te sueño, amante:. ...

 

   Ausencias

   Alfonso Reyes

primeros versos

De los amigos que yo más quería y en breve trecho me han abandonado, se deslizan las sombras a mi lado, escaso alivio a mi melancolía. Se confunden sus voces con la mía y me veo suspenso y desvelado en el empeño de cruzar el vado que me separa de su compañía. Cedo a la invitación...

 

   Autonecrología (VI)

   Jaime Sabines

primeros versos

El mediodía en la calle, atropellando ángeles, violento, desgarbado; gentes envenenadas lentamente por el trabajo, el aire, los motores; árboles empeñados en recoger su sombra, ríos domesticados, panteones y jardines transmitiendo programas musicales...

 

   Percibo lo secreto

   Nezahualcóyotl

primeros versos

Percibo lo secreto, lo oculto: ¡Oh vosotros señores! Así somos, somos mortales, de cuatro en cuatro nosotros los hombres, todos habremos de irnos, todos habremos de morir en la tierra. Nadie en jade, nadie en oro se convertirá: En la tierra quedará guardado. Todos nos iremos allá, ...

 

   Viejo estribillo

   Amado Nervo

primeros versos

Quién es esa sirena de la voz tan doliente, de las carnes tan blancas, de la trenza tan bruna? —Es un rayo de luna que se baña en la fuente, es un rayo de luna... ¿Quién gritando mi nombre la morada recorre? ¿Quién me llama en las noches con tan trémulo acento...

 

   Carta a Jesús Arellano

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

Desde hace años, Jesús, el corazón me rebota loco entre las sienes y ando por los rincones escondiendo al sollozo. Estreno una sonrisa cada mañana y pido limosna en todas las esquinas, porque ¿quién va a prestarme su vida, su amor, o su Dios? Tengo que comprármelos yo misma, ...

 

   Del poema perfecto

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

La página me aguarda blancamente encendida y su páramo incierto crecerá con mi sombra. Acaso un texto ubicuo de artificios escombra mi doble laberinto de incorpórea salida. Libro con la memoria una letal partida que comenzó en la noche inmemorial que asombra. La inteligencia alerta...

 

   Vaca en el aire

   Margarito Cuéllar

primeros versos

...unos niños volaban con sus vacas y sus caballos y sus corderos en medio de la tarde...Enrique Fierro Vaca azul sobre los edificios platinados adiós sus ojos pardos locos de contento; al ritmo su aleteo alerta a las aves del paraíso. Una vaca en el aire es como el paso de una geisha. ...

 

   Ofrecer flores

   Lucero Alanís de Gurrola

primeros versos

Al entrar al templo está el agua salvadora de pecados fuente de perdón Más allá el asombro de una virgen también bendita quisiera redimir a todas las mujeres Bajan los santos y mártires en los cirios que prometen azucenas a las niñas De: Gualbet dans le rêve des autres / Gualbet en el sueño ...

 

   Aceleración de la historia

   José Emilio Pacheco

primeros versos

Escribo unas palabras y al minuto ya dicen otra cosa significan una intención distinta son ya dóciles al Carbono 14 Criptogramas de un pueblo remotísimo que busca la escritura...

 

   Los doce apóstoles mandan por Tamayo

   Alejandro Aura

primeros versos

Caballeros sentados en el éter cantaban espasmódicas salmodias y en el gusto y color de sus melodías dibujábanse gréculas de suéter, grequillas de zigzagues como el rayo, cenefas que entreveran masallases, columnatas, ribetes, antifaces, hojitas de septiembre, enero...

 

   Pie

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Viene echando raíces el camino por sentir la caricia de tu paso que con el pie desnudo a largo plazo el baile de tus uvas hace vino. ¡Qué fuerza entre tus vuelos adivino! ¡qué larga tu extensión si la repaso! y qué dueño del mundo si de un trazo terminante desandas el Destino. Vienes...

 

   Una sirena eterna (IV)

   Isolda Dosamantes

primeros versos

El arquero agita la cuerda y se enternece al ver la piel en espiral, el arquero mira los párpados de la gacela inconsciente, apuntala la flecha: su piel es cuerda de la que surge la vibración certera que desgarra el silencio con tonos agudísimos. Sus pestañas, al deslizarse por el rostro, ...

 

   Rayendo están dos cabras...

   Francisco de Terrazas

primeros versos

Rayendo están dos cabras de un nudoso y duro ramo seco en la mimbrera, pues ya les fue en la verde primavera dulce, suave, tierno y muy sabroso. Hallan extraño el gusto y amargoso, no hallan ramo bueno en la ribera, que - como su sazón pasada era - pasó también su gusto deleitoso. ...

 

   Área sonante

   Rubén Bonifaz Nuño

primeros versos

Área sonante, ovario de la noche carnal; abrevadero insistente y monótono en la arena del oído terrestre. Y tocar, hacia dentro, el oleaje como aquel remotísimo, asilado en lo vacío de las conchas. Urna, seda contigua que despliega en hileras cayendo, una por una, golpes de espuma...

 

   En el tiempo...

   Nohemí Sosa

primeros versos

En el tiempo del sentido común veo estallar un torito* en círculos de fuego anhelo ese incendio que lucen los flamboyanes me acerco al sótano de las golondrinas para contemplar el terror del abismo es ciertoestoy convencida la soledad es mi perseguidora más tenaz ...