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25 poemas aleatorios

 

   Detrás del cristal

   Sonia Silva Rosas

primeros versos

A través de este hueco respiro las palabras que los otros lanzan al exilio, siento su dolor en el intento por descoser tardes a su piel prendidas, ¡cuánta desesperación en sus dedos, separan las carnes! resulta difícil cortar los hilos que sostienen al sol a fuerza de lágrimas. ...

 

   Si te revuelca la ola..

   Fabio Morábito

primeros versos

Si te revuelca la ola procura que sea joven, esbelta, ardiente, te dejará molido el cuerpo y el corazón más grande; cuídate de las olas retóricas y viejas, de las olas con prisa, y la peor de todas, de la ola asesina, la ola que regresa.

 

   Central Park

   Octavio Paz

primeros versos

Verdes y negras espesuras, parajes pelados, río vegetal en sí mismo anudado: entre plomizos edificios transcurre sin moverse y allá, donde la misma luz se vuelve duda y la piedra quiere ser sombra, se disipa. Don t cross Central Park at night. Cae el día, la noche se enciende, ...

 

   No es una desgracia abrir los ojos...

   Rubén Bonifaz Nuño

primeros versos

No es una desgracia abrir los ojos ni tener despiertos los deseos y estar triste y solo y pensando. Y no ser de aquellos que consiguieron su placer a ciegas para cegarse; su televisión después del cine, sus bailes, su ruido, sus limonadas; pero que a la medianoche se sientan, ...

 

   A veces hago un viaje

   Aurora Reyes

primeros versos

Ciego pie de tiniebla, vacilante, avanza en el desierto de mi pecho. Seguramente es el infierno. Aquí dentro, convulso, desbordando metales por mis ojos abiertos, levantando mareas de veneno, girando mariposas de cal y de ceniza; frías caricias lentas estrellando mis huesos. ...

 

   Envía una rosa a la virreina

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Ésa, que alegre y ufana, de carmín fragante esmero, del tiempo al ardor primero se encendió llama de grana; preludio de la mañana del rosicler más ufano es primicia del verano, Lisi divina, que en fe de que ladebió a tu pie la sacrifica tu mano. ...

 

   Esta noche

   Tomás Segovia

primeros versos

La escala de este día me ha traído A esta altura nocturna Me ha exaltado a este trono emocionante Sólo la sombra es diáfana Sólo la noche se compara en altura a la noche Sólo en el aire glacial de las cimas Despliega del todo el pulmón sus ardorosas velas Se han corrido los velos ...

 

   Al sol

   Ignacio Montes de Oca y Obregón

primeros versos

¡Oh Sol! Yo amé tu luz, yo amé tu fuego. Acarició en los trópicos mi frente tu roja lumbre, para mí clemente, y bienestar me dio, paz y sosiego. Hoy tus favores a pedir me niego, mi helado tronco tu calor no siente, tu rayo ofusca mi ojo deficiente... ¡Inicuo Sol, me estás dejando ciego! ...

 

   Crece el viento entre las aspas del insomnio...

   Román Luján

primeros versos

CRECE EL VIENTO entre las aspas del insomnio, explaya sus tentáculos sin lumbre en la memoria; cuándo han dejado anochecer los versos, que ha tiempo no rozan esta puerta. De algo ha de vivirse, así sea la incomprensión de los vocablos, su estirpe malhadada en unas cuantas líneas ...

 

   La rosa es una rosa es una rosa...

   Fernando del Paso

primeros versos

La rosa es una rosa es una rosa. Tu boca es una rosa es una boca. La rosa, roja y rosa, me provoca: Se me antoja una boca temblorosa. La roja, roja sangre rencorosa de la rosa, que quema lo que toca, de tu boca de rosa se desboca y me moja la boca, ponzoñosa. La pena, pena roja de mi vida, ...

 

   Campanas de Santa María

   Maricruz Patiño

primeros versos

Suenan al aire las campanas y esa nube canta silenciosa como una alondra de luz en el oído Valle de Bravo De: Del mundo y otros cielos. 2004

 

   Al ruiseñor mexicano

   Manuel Acuña

primeros versos

Hubo una selva y un nido y en ese nido un jilguero que alegre y estremecido, tras de un ensueño querido cruzó por el mundo entero. Que de su paso en las huellas sembró sus notas mejores, y que recogió con ellas al ir por el cielo, estrellas, y al ir por el mundo; flores. Del nido y de la enramada ...

 

   Historia del pensamiento

   Manuel Acuña

primeros versos

Cuando a su nido vuela el ave pasajera A quien amparo disteis, abrigo y amistad Es justo que os dirija su cántiga postrera, Antes que triste deje, vuestra natal ciudad. Al pájaro viajero que abandonó su nido Le disteis un abrigo, calmando su inquietud; ¡Oh! Tantos beneficios, jamás daré al olvido ...

 

   Vida de los animales y las plantas

   Margarito Cuéllar

primeros versos

La luz es importante para la respiración de los peces y la movilidad de las esporas. El sabor de la sandía es rojo. El sueño del mar es verde. Un vaquero juega con una vaca pinta en la sala de su casa. Una mujer desnuda, a cualquier hora del sueño, es un peligro para el tráfico. ...

 

   El cuaderno de Borges

   Margarito Cuéllar

primeros versos

Siempre tengo una libreta con los ojos abiertos para que me descubra las cosas de este mundo. A veces atrapo sólo insectos; otras, una mañana, un lunes, por la tarde, dibujo un pez y el fuego para prepararlo. Mi cuaderno es como un cheque en blanco en el que se multiplica el mundo. ...

 

   Idilio

   Salvador Díaz Mirón

primeros versos

A tres leguas de un puerto bullente que a desbordes y grescas anima, y al que a un tiempo la gloria y el clima adornan de palmas la frente, hay un agrio breñal, y en la cima de un alcor un casucho acubado, que de lejos diviso a menudo, y rindiéndose apoya un costado en el tronco ...

 

   Era mi corazón piedra de río...

   Carlos Pellicer

primeros versos

Era mi corazón piedra de río que sin saber por qué daba remanso, era el niño del agua, era el descanso de hojas y nubes y brillante frío. Alguien algo movió, y se alzó el río. ¡Lástima de aquel hondo siempre manso! Y la piedra lavada y el remanso liáronse en sombras de esplendor...

 

   Y que haya cuerpos...

   Adriana Díaz Enciso

primeros versos

Y que haya cuerpos. Vivos, abiertos yacientes y ávidos aún entre la bruma de la melancolía. Que haya siempre cuerpos, en habitaciones suaves que respiren, en calles arboladas y entre flores. Cuerpos capaces del desnudo completo, limpio, perfecto. ...

 

   Adios

   Manuel Acuña

primeros versos

Después de que el destino me ha hundido en las congojas del árbol que se muere crujiendo de dolor, truncando una por una las flores y las hojas que al beso de los cielos brotaron de mi amor. Después de que mis ramas se han roto bajo el peso de tanta y tanta nieve cayendo sin cesar, y que mi ardiente ...

 

   De cuál oscuro océano...

   Salvador Novo

primeros versos

De cuál oscuro océano la gota —lágrima al fin— de sal apasionada en voz, en luz, en hálito mudada, me delegó su triunfo o su derrota? ¿Hasta cuál rendiré —rivera ignota— este grano de arena iluminada, o qué raíz a mi raíz atada redimirá mi sabia seca y rota? Mi ayer os doy, mis siglos...

 

   Umbral del hijo

   Jaime García Terrés

primeros versos

Viva sospecha de carne no mirada, voz ya, promesa de más cautelas y solicitudes, palabra todavía, que figura tinieblas aledañas. Allí se mueve, sólido, cuerpo que no se ve pero se siente, se sabe, se dibuja con dormidos asedios entretanto. Amor ayer, hoy prisionero leve, árbol será ...

 

   La brisa

   Manuel Acuña

primeros versos

(IMITACIÓN) Aliento de la mañana que vas robando en tu vuelo la esencia pura y temprana que la violeta lozana despide en vapor al cielo: Dime, soplo de la aurora, brisa inconstante y ligera, ¿vas por ventura a esta hora al valle que te enamora y que gimiendo te espera? ¿O vas acaso a los nidos ...

 

   Del mito

   Jaime Sabines

primeros versos

Mi madre me contó que yo lloré en su vientre. A ella le dijeron: tendrá suerte. Alguien me habló todos los días de mi vida al oído, despacio, lentamente. Me dijo: ¡vive, vive, vive! Era...

 

   Barra de Panteones, 1.2

   Francisco Magaña

primeros versos

Quien evoca la palabra en el templo de Barra de Panteones, sólo es visible a los ojos que las gaviotas despedazaron. (De: Barra de Panteones)

 

   Reflejo

   Nadia Contreras

primeros versos

Olga Lucía, su mirada, Es una puerta entreabierta al final del pasillo Y un espejo. Dentro, la imagen de una niña que duerme En posición fetal. La misma niña que desde la ventana del miedo Inventa estrellas de diversos colores Y cae la noche más triste. ...