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25 poemas aleatorios

 

   Casa

   Nadia Contreras

primeros versos

Vuelvo los ojos a la que soy Es la casa que mucho antes de mí se fundó En las colinas más altas de la dicha Reconozco objetos Fotografías en las que me veo crecer La habitación donde la primavera comienza Tú también vuelves Claudio La vida está en nuestras manos ...

 

   Escena de costumbres

   David Huerta

primeros versos

La región que buscabas en el azul del sábado es una reliquia desprendida del corazón húmedo del aire: una zona de poca fortuna Para la riqueza de tus manos rectas y dolorosas, metidas en el azar de un brusco acercamiento o penetradas por el disturbio de una desnudez ...

 

   Jarcia

   Jaime García Terrés

primeros versos

Acomodo mis penas como puedo, porque voy de prisa. Las pongo en mis bolsillos o las escondo tontamente debajo de la piel y adentro de los huesos; algunas, unas cuantas quedan desparramadas en la sangre, súbitas furias al garete, coloradas. Todo por no tener un sitio para cada...

 

   Amemos, Amado...

   Nelly Keoseyán

primeros versos

Amemos, Amado, gocemos Perdámonos en los profundos bosques verdes Vaciémonos el uno en el otro y desprendidos del cuerpo elevemos el alma desnuda a los confines invencibles del deseo. Penetremos los límites vastos que dividen el paraíso y el infierno. Amémonos, ...

 

   Esta vez, caro amigo...

   Salvador Novo

primeros versos

Esta vez, caro amigo, mi saludo de Navidad y para el Año Nuevo que en humildad hasta su puerta llevo, inicio apenas, terminarlo dudo. Mi invalidez en procurarlo escudo; con intentarlo, la esperanza elevo que de aferrarme a perdurar atrevo frente a la vida, de palabras mudo. Dos...

 

   La agonía blanca

   Luis G. Urbina

primeros versos

Blanca como esta noche no he visto cosa alguna: ni el mármol, ni la nieve, ni el armiño. Semeja el cielo, un gran abismo de plata, que refleja su luz, en otro abismo de cristal: la laguna. Sólo, de tarde, en tarde, pasa, pequeña y bruna, la góndola, que efímero surco ondulante deja; y cuando, ...

 

   Elegías del amado fantasma (Segunda elegía)

   Rosario Castellanos

primeros versos

I Convaleciente de tu amor y débil como el que ha aposentado largamente en sí mismo agonías y fiebres, salgo, purificada y tambaleante, al reclamo de calles y de patios. ¡Qué algarabía de ruidos confusos y de olores mezclado! ¡Qué agresivo desorden de colores esparcidos! ...

 

   Y tu retórica

   Gilberto Owen

primeros versos

Si lo escribió mi prisa feliz, ¿con qué palabras, cómo dije: palomas cálidas de tu pecho ? En sus picos leería: brasa, guinda, clamor, pero la luz recuerda más duro su contorno y el aire el inflexible número de su arrullo. Y diría: palomas de azúcar de tu pecho , si endulzaban el agua ...

 

   Noche del trópico

   José Juan Tablada

primeros versos

En la fúnebre bóveda no brillan las estrellas, y sin embargo estriado de tenebrosas huellas sobre el profundo abismo la luz es móvil nata do apenas un Erebo de sombra se desliza, y en esa temblorosa película de plata en perlas se deshace la ola que se riza. Pero sobre la borda el nauta...

 

   Poema

   Ricardo Yáñez

primeros versos

Tenemos que rodear este tiempo de pájaros, dijo la prima Eva, que sabía de la inutilidad de todo esfuerzo, por lo cual -ella agónica- me sorprendió. ¿Te acuerdas que reía?, musitó como en fiebre y fue cuando el relámpago partió en dos su árbol. Partía ella hacia el fondo de sí, hacia la sangre ...

 

   Rosa del aire, pétalo vencido...

   Salvador Novo

primeros versos

Rosa del aire, pétalo vencido; onda en el mar del Tiempo sin arena; caricia, sed, espuma, gloria, pena ; breve fulgor del astro presentido. Día fugaz apenas poseído que forja y bruñe grávida cadena; triunfo que en la memoria se enajena, posesión del recuerdo...

 

   Prosa y poesía

   Eduardo Lizalde

primeros versos

La prosa es bella -dicen los lectores-. La poesía es tediosa: no hay en ella argumento, ni sexo, ni aventura, ni paisajes, ni drama, ni humorismo, ni cuadros de la época. Eso quiere decir que los lectores tampoco entienden...

 

   Mi madre...

   José Luis Rivas

primeros versos

Mi madre algo tiene de maga y de palmera Se arrodilla ante mí Me unge los párpados Entre los senos Asoma su amuleto Gotas de púrpura Deslíe Por un doble desfiladero Hacia el fragante valle Con su fuente de espíritus Su corza herida Y su lecho de malva Entre dos sauces ...

 

   Como el primer día

   Tomás Segovia

primeros versos

Como el primer día de mi llegada aquí, a veces la memoria se me pierde y me encuentro yacente por el suelo sin hueso ni contorno ignorando qué vida de qué mundo de qué recuerdo es ésta. -Pero tú no me olvides, dulce tierra sin rostro cuyo recuerdo pierdo a cada instante, cuyo sabor ...

 

   Manos

   Tomás Segovia

primeros versos

Las manos, mientras habla el hombre, no se duermen no se mueren, no se rinden. Melodiosas, al margen, sin dejar de echar una mano cada mano a lo que habla, roban también lo que se dice, lo usan de otro modo, manos desasidas que saben desdecirse y corrompen ...

 

   Cuando duermes

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

No me atrevo a mirarte sin motivo. Y si duermes, necesito una razón para no verte. Porque es como si un ángel dormitara en tus pestañas. Y es difícil discernir quién está velando a quién. Es como si el mar que hay en tu frente fuera playa y tu boca una lanchita atascada entre un coral. ...

 

   Retrato de niño

   Salvador Novo

primeros versos

En este retrato hay un niño mirándome con ojos grandes; este niño soy yo y hay una fecha: 1906. Es la primera vez que me miré atentamente. Por supuesto que yo hubiera querido que ese niño hubiera sido más serio, con esa mano más serena, con esa sonrisa más fotográfica. ...

 

   Mi laberinto

   Alberto Blanco

primeros versos

El cielo es inmenso sobre las torres disparejas que coronan esta colina en la Isla de Francia Las gárgolas negras y las golondrinas hacen su nido sin hacer distinciones entre santos, vírgenes y pecadores Y lo que por dentro es noche ornada de monstruos y vitrales joyas de la mente, iluminaciones...

 

   Espuma virgen

   Oscar Wong

primeros versos

Una mujer preguntará por mí, su voz resonará en las piedras, se volverá rescoldo, brisa, alba danzarina. Y el viento me traerá el rubor, su condición de tulipán sonoro y ante la espuma virgen se inclinará el corazón enmudecido. Bajo el suave aleteo incandescente del mediodía ...

 

   Contigo hubiera querido compartir...

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

Contigo hubiera querido compartir cosas tan simples como atarte las cintas de un zapato. remendar el talón de un calcetín; tostar castañas echada al pie de tu sillón de cuero en las veladas de invierno, en que leías junto al fuego. Hacer el nudo a tu corbata, aderezarte...

 

   Qué risueño contacto...

   Jaime Sabines

primeros versos

¡Qué risueño contacto el de tus ojos, ligeros como palomas asustadas a la orilla del agua! ¡Qué rápido contacto el de tus ojos con mi mirada! ¿Quién eres tú? ¡Qué importa! A pesar de ti misma, hay en tus ojos una breve palabra enigmática. No quiero saberla...

 

   Las vírgenes del viento

   Manuel Ponce

primeros versos

Al viento, si, sus manos van al viento. Su mano diseminando copos de Verano. Blancas las manos, blanco el pensamiento. Nada cosecharán: uno por ciento del grano vano. Llegaba el sol, milano, a sorberse los copos con su aliento. Estatuas de sal, frías, sobre desiertas latitudes...

 

   Sonetos bíblicos (II) Sulamita

   Concha Urquiza

primeros versos

Pues ya si en el exido De hoy más no fuere vista ni hallada, Diréis que me he perdido, Que andando enamorada... San Juan de la Cruz Cántico espiritual Atraída al olor de tus aromas Y embriagada del vino de tus pechos, Olvidé mi ganado en los barbechos Y perdí mi canción entre las pomas. ...

 

   Cuando nos hayamos contemplado...

   Julio Arturo Vargas

primeros versos

Cuando nos hayamos contemplado la melancolía será flor en los puños mirada que pierde origen de primera mano para explicar este dolor. Nos hemos dejado facilidad de ojos al cielo sin entender que la verdadera inocencia sería terminar aquí la vida. ...

 

   Liturgia de águilas (fragmento)

   Mariana Bernárdez

primeros versos

Muero sin morir en ti y de tanto morir nunca llegar a la muerte en sí Tener sed y no encontrar el agua que sacie la lengua Sentir temblor y no palabra que apacigüe Buscar sin entender que el cuerpo no se rompe que la boca es insuficiente para limitar manos y pies que no andan ...