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25 poemas aleatorios | |
¡Oh, qué dulce canción! Límpida brota Esparciendo sus blandas armonías, Y parece que lleva en cada nota ¡Muchas tristezas y ternuras mías! ¡Así hablara mi alma... si pudiera! Así dentro del seno, Se quejan, nunca oídos, mis dolores! Así, en mis luchas, de congoja lleno, Digo a la vida: ¡Déjame ser ... | |
Vine del mar de aquel mar vertical que mis ancestros miraron desbordarse de aquel que por el norte se abrió a la embarcación de las especias y al sur se fue envolviendo con la tromba yo le ofrecía los huecos de mis manos y la sal más profunda de mis ojos pero no se alejó ... | |
QUISE MIRAR Y me salieron ámpulas, abrir el párpado igual que otro abriría el cortinaje de su establecimiento, adentrarme en la fronda, dilapidar mi lecho de cenizas; pero las ámpulas habrían acribillado mi faz dórica, mi oscurecida risa de ventrílocuo, de orador que llega solo a miradores. ... | |
Dejo en su tumba unas cuantas palabras húmedas y silenciosas como un gato. Para la tumba de Anaïs Nin. Para su pelo que nunca conocí y sus muslos que un día fueron hermosos,lo aseguro. Para sus sueños donde solía hablar despacio en lo redondo de una oreja, ... | |
Las alas podrían ser una extraña manera de nombrar los pétalos de algunas flores; el esfuerzo de la oruga que dejó en sí misma una vida de anhelos y de piedra. De: Dispersario Poema proporcionado por el autor> | |
En un rincón del salón crepuscular O al volver una esquina en la hora indecisa y blasfema, O una mañana parecida a un navío atado al horizonte, O en Morelia, bajo los arcos rosados del antiguo acueducto, Ni desdeñosa ni entregada, centelleas. El telón de este mundo se abre ... | |
¿Sólo así he de irme como las flores que perecieron? ¿Nada quedará de mi nombre? ¿Nada quedará de mi fama aquí en la tierra? ¡Al menos flores, al menos cantos! ¿Que podrá hacer mi corazón? En vano hemos llegado, en vano hemos brotado en la tierra. Ma nel xóchitl, ma nel cuicatl ... | |
...Plaintes de femme sur l arène, rales de femme dans la nuit ne sont que reucoulements d orage en fuite sur les eaux. Ramier d orage et de falaises, et coeur que brise sur les sables, qu il est de mer encore dans le bonheur en larmes de l Amante!... Saint-Jonh Perse ... | |
Hay en mí restos de un continente devorado En la carta de rumbos testimonios de vejez larvada Riscos Páramo Mar en lecho El tiempo diluido en el piélago | |
Dice Julito que este soldadito de plomo que tiene en la mano recibió un balazo en la nuca y cuando estaba en el suelo vino una serpiente y le mordió la pierna. Éste ya no sirve, dice, y lo coloca bocabajo y le echa unos trapos sucios encima... | |
Al entrar al templo está el agua salvadora de pecados fuente de perdón Más allá el asombro de una virgen también bendita quisiera redimir a todas las mujeres Bajan los santos y mártires en los cirios que prometen azucenas a las niñas De: Gualbet dans le rêve des autres / Gualbet en el sueño ... | |
Si te dejara conocer mi cuerpo y penetrarme quedaría atada a ti Tu macho dominaría a mi hembra y mi animal satisfecha soportaría gustosa todos tus caprichos Verás... esta distancia de las pieles es ¡tan saludable! Libre de ser sin saber sin ser juzgada estar en mi con mí conmigo misma ... | |
...Of restless nights in one-night cheap hotels...T. S. Eliot Hurgo a tientas en busca de papel y lápiz... Tomo el reloj de la mesita; es medianoche. La sombra alinea el último lienzo de su tapia infranqueable. Presiento la escritura de una frase muy larga. Un borbotón de voces . ... | |
No se conforma con hincar los dientes en esta mano mansa que ha derramado mieles en su pelo. No le basta ser perra: antes de morder moja las fauces en el retrete. (Selección: Juan Domingo Argüelles) | |
A una mujer que va de viaje al mar es inútil llenarla de palabras. El mar le chupa los vertederos de la sinovia, le abrillanta la voz, dibuja su abdomen en la arena, le corta la respiración con sus alfanjes herrumbrados. A una mujer que va de viaje al mar no le hablen de la tierra firme ... | |
La tibia luz de la luna la está besando en la sien. No os acerquéis a su cuna, idos yendo, leves auras, una a una; dejadla que duerma bien. Dejad que no más la luna la esté besando en la sien. Que no canten las palomas. Que la cerquen con aromas las manzanas y las pomas de Salen. ... | |
Con sus seis primaveras muy ufana, quebrando con sus pies las hojas secas, me recitó en el campo una mañana mi hija mayor: Fusiles y muñecas. Repitiendo mis versos no sabía que colmaba el mayor de mis antojos; no me culpéis si oyéndola sentía, lágrimas en el alma y en los ojos. ... | |
¿Serás la música mañana o serás simplemente el fugitivo huésped de la canción? ¿Serás el esencial y adormecido lirio de la palabra? ¿El verbo o el aroma que despierta la luz en la ventana clausurada? ¿Serás todos los Lázaros del mundo o lo buscas aún en los pasillos ocultos de la tierra? ... | |
Volver a tus dominios, infancia, acercarse es lentamente a la explosiva boca de un volcán y luego ¿para qué volver entonces al origen del desastre donde aún el escombro es el reino de la insanía y una voz de látigo, férrea para el castigo y la zozobra hace cumplir ... | |
No hago nada esta tarde sino pensar -y es mucho- en la dicha. Nada sino pensar en una hija llamada Dicha, en una amante Dicha nombrada. Ésta sería alta y soberbia como dicen los poetas que es o debe ser la dicha, la dicha en general y en especial la dicha en que hoy, abrileñamente, ... | |
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla, la muerte les fermenta detrás de los ojos, y ellos caminan, lloran hasta la madrugada en que trenes y gallos se despiden dolorosamente. Les llega a veces un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano... | |
Lleno de soledad y aburrimiento, procuro consolarme con tu vista, y toma el sueño su segura pista, acostumbrado a cabalgar el viento. No precisa ningún descubrimiento para correr en pos de tu conquista: bástame al intentarlo que me asista un ligero temblor del pensamiento. Surco... | |
Una tarde con árboles, callada y encendida. Las cosas su silencio llevan como su esquila. Tienen sombra: la aceptan. Tienen nombre: lo olvidan. | |
tú debes ser el hombre arrebatado a la noche por quien el fuego de la aurora se enciende en el crepúsculo tú debes ser el hombre encadenado al día por quién la sombra de los pasos matiza cada pasión tú debes ser el hombre que da nombre al destino por quien vuelve el día cubierto ... | |
Por el perdón del mar nacen todas las playas sin razón y sin orden, una cada cien mares. Yo nací en una playa de África, mis padres me llevaron al norte, a una ciudad febril, hoy vivo en las montañas, me acostumbré a la altura y no escribo en mi lengua, en ciertos días del año me dan vértigos ... | |
