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25 poemas aleatorios | |
Heme al fin en el antro de la muerte do no vuelan las penas y dolores, do no brillan los astros ni las flores, donde no hay un recuerdo que despierte. Si algún día natura se divierte rompiendo de esta cárcel los horrores, y sus soplos ardientes, erradores sobre mi polvo desatado ... | |
¡Oh, mi roca!... ¡La que me pone con la mente inquieta, la que alumbró mis sueños de poeta, la que, al tocar mi Cristo, el cielo toca! Si tantas veces te canté de bruces, premia mi fe de soñador, que has visto, alumbrándome el alma con las luces que salen de las llagas de tu Cristo. ... | |
Papá por treinta o por cuarenta años, amigo de mi vida todo el tiempo, protector de mi miedo, brazo mío, palabra clara, corazón resuelto, te has muerto cuando menos falta hacías, cuando más falta me haces, padre, abuelo, hijo y hermano mío, esponja de mi sangre... | |
No tengo tiempo de mirar las cosas como yo lo deseo. Se me escurren sobre la mirada y todo lo que veo son esquinas profundas rotuladas con radio donde leo la ciudad para no perder tiempo. Esta obligada prisa que inexorablemente quiere entregarme el mundo con un dato pequeño. ... | |
¡Oh, vida mía, vida mía!, agonicé con tu agonía y con tu muerte me morí. ¡De tal manera te quería, que estar sin ti es estar sin mí! Faro de mi devoción, perenne cual mi aflicción es tu memoria bendita. ¡Dulce y santa lamparita dentro de mi corazón! Luz que alumbra mi pesar ... | |
Loro idéntico al de mi abuela, funambulesca voz de la cocina del corredor y de la azotehuela. No bien el sol ilumina, lanza el loro su grito y su áspera canción con el asombro del gorrión que sólo canta El josefito... De la cocinera se mofa colérico y gutural, y de paso apostrofa ... | |
Nunca le pregunté al destino si me tocaba seguirte. Simplemente me fui. Me desnudé y te dije: bajemos. Metámonos más hondo en el infierno. Hagamos ahí dentro en lo obscuro el paraíso del placer. Abre la puerta negra HurgaEntra Desciende el misterioso abismo. Y tu pasión fue mía ... | |
Ibas a la montaña en busca de jaguares, tapires o faisanes. Siempre te acompañaba la mujer de otro. En mis sueños te veía raudo por la playa, eludiendo tenazas de cangrejos azules. Ahora caminarás desnudo por la noche sin término. Ojalá te encuentres con los ojos de todos los animales ... | |
Lo que la mar arroja no son únicamente iniquidades. De cuando en cuando el tiempo se amotina para corporeizar nuestros ensueños... y entonces llega a nuestras playas un gigante dormido, un desmayado cuerpo de profeta por el que todos claman, que casi todos esperaban, que cada hombre ... | |
Qué desmedrada Encía Para tus cuatro dientes Qué espalda Que encorvada Ya no distingue El peso de lápidas atroces Qué desolada respiración Te pone en pie De: El deseo postergado Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 2007 | |
No se llega al albasino por el sendero de la noche Proverbio Náhuatl My nerves are bad to-night. Yes, bad. Stay with me. T.S. Eliot No sé Quizá nunca inicia la frase y el dolor ya viene con nosotros Herencia de soledad y temor No sé Digo no saber aún cuando todo mi cuerpolo siente en cada gesto ... | |
Amado, ven, asómate al principio del mundo. Somos los mismos, mismos de hace cincuenta mil años. Somos aquellos, estos, los de allá, los de siempre y los que han de seguirnos y los que vendrán luego. Eras solo. Eras entonces solo. En el pecho llevabas un hueco. Las auroras eran amargas ... | |
En su curso voluble la Fortuna todo cuanto me diera me quitó; Y la Miseria pálida y hambrienta el umbral de mi puerta se sentó. Y llegó la Amistad la que en un día el festín de mis dichas presidió- y aunque le dije ven, ella, espantada al ver aquel espectro, se alejó. Amor llegó también... ... | |
¡Qué puñalada le ha propinado el viento a la granada! | |
Cada uno de mis poemas pretendió ser un instrumento útil de trabajo.Pablo Neruda (Estocolmo, 1971) Las páginas no sirven. La poesía no cambia sino la forma de una página, la emoción, una meditación ya tan gastada. Pero, en concreto, señores, nada cambia. En concreto, cristianos, ... | |
ayer escuché una canción que se parecía mucho a tu cuerpo. o sea que estuve triste de adioses toda la noche. de ausencias. estuve triste porque la canción no terminaba y era como tu cuerpo. a veces me pregunto cómo pudiste aparecer a tan altas horas de mi dolor. me pregunto ... | |
El optimista se sentó a la mesa, miró a su alrededor y se sirvió un poco de lo poco que halló. Le dijeron que había demasiado nada (en realidad había pocomucho) pero él devoró su ración sin hacer comentarios, abrió el periódico, se fumó su café y acabó de cenar en paz. Pensó: tengo ... | |
Vejez, llévate todo: cutis terso donde viajaron manos persuasivas, ojos radiantes, lámparas votivas que iluminaron noches de universo. Llévate aquel andar que como en verso mis firmes piernas eran decisivas. Yo buscaba las cosas sustantivas quizá muy lejos de un afán perverso. ... | |
Las piernas sostenían el galope de animal luchando contra el aire: corre, corre, muchacha. Tanto mar para una isla, laderas por recorrer, tanto cielo sobre la bruma. Desde Dun Laoghaire se escucha ese golpe de agua y se desborda el índigo en las landas de la península de Dingle: ... | |
Negro el altar, la bóveda desierta, el resplandor del moribundo día penetra por la angosta celosía de la alta nave sobre el muro abierta. Allá en la triste soledad incierta se levanta la cruz negra y sombría; Cristo, la inmensa luz que en ella ardía, descansa ya bajo la losa yerta. ¡Ay!, del mundo en el viaje ... | |
La escala de este día me ha traído A esta altura nocturna Me ha exaltado a este trono emocionante Sólo la sombra es diáfana Sólo la noche se compara en altura a la noche Sólo en el aire glacial de las cimas Despliega del todo el pulmón sus ardorosas velas Se han corrido los velos ... | |
Sigue, sigue blanca estrella, Por el cielo en que naciste, Sin dejar ninguna huella... Siempre te hallaré más bella, Siempre te hallaré más triste. Hoy vengo con mi dolor, Cual antes feliz venía; Mas ya nunca, astro de amor, Ceñirás con tu fulgor Ni su frente ni la mía. Tú cruzas por ese cielo, ... | |
El cuerpo de los cuerpos - lo que fueron entre los dos y olvidaron a veces los recuerda En una ausencia simultánea se interrumpen entonces en sus lugares separados Y no saben que viajan como dos soledades que se citan en alguna memoria ajena que andan ... | |
El gato no se sube a la mesa, ni menos a las siete de la tarde cuando en julio comienza a oscurecer. Ronda por toda la casa, inquieto, buscando el paso entre el día y la noche, asuntos diferentes de tratar. Ha comido, ha bebido, ha dormido su porción de reposo de las horas de luz... | |
No has muerto. Has vuelto a mí. Lo que en la tierra donde una parte de tu ser reposa sepultaron los hombres, no te encierra; porque yo soy tu verdadera fosa. Dentro de esta inquietud del alma ansiosa que me diste al nacer, sigues en guerra contra la insaciedad que nos acosa y que, ... | |
