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25 poemas aleatorios

 

   Onix

   José Juan Tablada

primeros versos

Torvo fraile del templo solitario que al fulgor nocturno lampadario o a la pálida luz de las auroras desgranas de tus culpas el rosario... ¡Yo quisiera llorar como tú lloras! Porque la fe en mi pecho solitario se extinguió, como el turbio lampadario entre la roja luz de las auroras, y mi vida es un fúnebre ...

 

   Donde los dioses son más viejos que los astros

   Juan Bañuelos

primeros versos

Pronto de corazón, descalzo, como en mi infancia rodeado de sabinos, como el hombre se inclina sobre el vientre de la esposa y se escucha él mismo nacer, oh hachas de la cólera, esto no es un sueño. Desmemoriadas mis manos pesan sobre esta llaga asida, y sobre el limo limo...

 

   Elegías del amado fantasma (Segunda elegía)

   Rosario Castellanos

primeros versos

I Convaleciente de tu amor y débil como el que ha aposentado largamente en sí mismo agonías y fiebres, salgo, purificada y tambaleante, al reclamo de calles y de patios. ¡Qué algarabía de ruidos confusos y de olores mezclado! ¡Qué agresivo desorden de colores esparcidos! ...

 

   En el filo del gozo

   Rosario Castellanos

primeros versos

I Entre la muerte y yo he erigido tu cuerpo: que estrelle en ti sus olas funestas sin tocarme y resbale en espuma deshecha y humillada. Cuerpo de amor, de plenitud, de fiesta, palabras que los vientos dispensan como pétalos, campanas delirantes al crepúsculo . Todo lo que la tierra ...

 

   Tía Chofi

   Jaime Sabines

primeros versos

Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi, pero esa tarde me fui al cine e hice el amor. Yo no sabía que a cien leguas de aquí estabas muerta con tus setenta años de virgen definitiva, tendida sobre tu catre, estúpidamente muerta. Hiciste bien en morirte, tía Chofi...

 

   Si volviera...

   Nohemí Sosa

primeros versos

Si volviera sería sólo fantasma aunque hojas de palmera abaniquen mi rostro tu no me veras como en aquellas noches de vigilia en mi rebelión te perdí ahora sólo soy mascaron de proa de un barco que no llegará

 

   Monólogo del vagabundo

   Eduardo Langagne

primeros versos

Yo tenía una casa, una cama de hierro con sueños bien forjados, una mesa de vino que olía a cedro y a fruta, vecinos silenciosos en la villa. Yo tenía una mujer; se bañaba en la luz de nuestra casa, mis temblores vivían en su boca y entre sus piernas brotaban dulces gemidos que inundaban...

 

   No en parte alguna

   Nezahualcóyotl

primeros versos

No en parte alguna puede estar la casa del inventor de sí mismo. Dios, el señor nuestro, por todas partes es invocado, por todas partes es también venerado. Se busca su gloria, su fama en la tierra. Él es quien inventa las cosas, él es quien se inventa a sí mismo: dios. Por todas partes es ...

 

   Cuerpo del delfín (fragmento)

   Fayad Jamís

primeros versos

En el palacio de la memoria, en el humo del cuerpo, una palpitación extraña, un remoto aleteo: la sombra roja de un delfín entra suavemente. ¿Qué importa la marca del arpón? ¿Qué importa si el nombre del barco es Little Fish o Cheval ? ¿Qué importa el rostro encendido del arponero? ...

 

   Amanecer

   Rosario Castellanos

primeros versos

¿Qué se hace a la hora de morir? ¿Se vuelve la cara a la pared? ¿Se agarra por los hombros al que está cerca y oye? ¿Se echa uno a correr, como el que tiene las ropas incendiadas, para alcanzar el fin? ¿Cuál es el rito de esta ceremonia? ¿Quién vela la agonía? ¿Quién estira la sábana? ...

 

   Me encanta Dios

   Jaime Sabines

primeros versos

Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos...

 

   Nostalgia del puerto

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

Agotado por la furia, estaba en mí cantar alegría, traer al papel un paseo después de los mariscos con cerveza y el café de la Parroquia, aspirar los olores del puerto cuando cae el sol, entre las risas y los gritos de los niños en el malecón; pero vinieron las lluvias, el norte. Y nos fuimos a México. ...

 

   Colibrí 50

   Thelma Nava

primeros versos

No transcurre el tiempo cuando la soledad del hombre está desierta los actos cotidianos nos sitian estrellas como estatuas apagadas velan nuestro silencio Acaso el roce de la música suscita un movimiento un gesto un pequeño...

 

   Antiguallas

   Francisco González Léon

primeros versos

Casas de mi lugar que tienden a desaparecer: raras casas que aún suelo yo encontrar. Es de ver la amplitud de los patios empedrados, el brocal con arcadas de ladrillo, los arriates adosados a los muros (altos muros patinados y sin brillo) y la parra que se afianza entre sus grietas, ...

 

   La velada del sapo

   Rosario Castellanos

primeros versos

Sentadito en la sombra -solemne con tu bocio exoftálmico; cruel (en apariencia, al menos, debido a la hinchazón de los párpados); frío, frío de repulsiva sangre fría. Sentadito en la sombra miras arder la lámpara En torno de la luz hablamos y quizá Uno dice tu nombre. (En septiembre. Ha llovido) ...

 

   El vuelo luminoso

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

La colmena se define por sus sueños de semillas dispersas en las aguas plumas al viento caparazón aéreo el zumbido del enjambre inquietos y vivos resplandores que acompañan el camino de quienes llevan en la frente la marca de la sangre del cordero. ...

 

   El primer animal

   Thelma Nava

primeros versos

Soy un torpe animal melancólico que a veces se alegra de la lluvia o la niebla y mira pasar sus piernas en ocasiones extrañas dentro de su cuerpo mientras gusta de encender la noche con el fruto de sus lamentaciones y de vez en cuando como un alto nombramiento conferido desde...

 

   Lo pregunto

   Nezahualcóyotl

primeros versos

Yo Nezahualcóyotl lo pregunto: ¿Acaso deveras se vive con raíz en la tierra? No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí. Aunque sea de jade se quiebra, aunque sea de oro se rompe, aunque sea plumaje de quetzal se desgarra. No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí. ...

 

   Lied

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

La mañana está de fiesta porque me has besado tú y al contacto de tu boca todo el cielo se hace azul. El arroyo está cantando porque me has mirado tú y en el sol de tu mirada toda el agua se hace azul. El pinar está de luto porque me has dejado tú... y la noche está llorando, noche pálida y azul, ...

 

   Nadie ha tirado estas hojas...

   Víctor Sandoval

primeros versos

Nadie ha tirado estas hojas, las trae un viento maduro y macizo de fustas y golpes categóricos. Las hojas contradicen a la estación y al día. Si abro la mano duerme en el fondo una moneda. Los hombres, de corazón bicorne y suspirante, son dueños de las contradicciones, de las hojas ...

 

   Teme que su afecto parezca gratitud y no fuerza

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Señora, si la belleza Que en vos llego a comtemplar Es bastante a conquistar La más inculta dureza, ¿Por qué hacéis que el sacrificio Que debo a vuestra luz pura Debiéndose a la hermosura Se atribuya al beneficio? Cuando es bien que glorias cante, De ser vos, quien me ha rendido, ...

 

   Recóndita espiral

   Aurora Reyes

primeros versos

Aérea faz de roca construida, suspendida en la noche de la infancia. Recuerdas idolátricos perfiles de inarmónica danza. ¿Eres diáfana sombra o luz caída, anticipada muerte rescatada, perímetro de ausencia o invadida forma de realidad acumulada? Entre muros de angustia ...

 

   La vida es buena

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

la vida es buena andando descalzos y en calzones en nuestra casa de tres piezas el sol desafinando en nuestro patio tres cuerpos mojados una manguera vieja y un patito de hule en la bañera la vida es buena cuando dejamos abiertas las puertas para mirarnos para entonar a coro ...

 

   Epitafio en la tumba de...

   Juan Díaz Covarrubias

primeros versos

Ayes, suspiros, lágrimas, pasiones, que al pasar por el mundo sollozando, mi existencia fugaz fuisteis llenando de sentidas y amargas decepciones. Dichas, sonrisas, dulces ilusiones, horas de amor en que viví soñando, ¡cuan triste realidad estáis mirando de mi tumba ...

 

   La mesa

   Fabio Morábito

primeros versos

A veces la madera de mi mesa tiene un crujido oscuro, un desgarrón difuso de tormenta. Una periódica migraña la tortura. Sus fibras ceden, se descruzan, buscan un acomodo más humano. Es la madera que recuerda...