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25 poemas aleatorios | |
Hay en la peña de Temaca un Cristo. Yo, que su rara perfección he visto, jurar puedo que lo pintó Dios mismo con su dedo. En vano corre la impiedad maldita y ante el portento la contienda entabla. El Cristo aquel parece que medita y parece que habla. ¡Oh!... ¡Qué Cristo éste que amándome ... | |
Soñé que de una peña me arrojaba quien mi querer sujeto a sí tenía, y casi ya en la boca me cogía una fiera que abajo me esperaba. Yo, con temor, buscando procuraba de dónde con las manos me tendría, y el filo de una espada la una asía y en una yerbezuela la otra hincaba. La yerba ... | |
Fluye también pero a su modo Por un lecho obstinado Como un tirar de cabra a un monte otro Ese tiempo frenético en el que sostienes Cuando algo en tique nunca habló tu lengua Como en una caricia del dolor se encoge Al escuchar mi nombre Que me dieron aquí para otra ... | |
Dos años después de tu zambullida en el Rin, la niña Clara llegó a visitarte por última vez al manicomio de Endenich. El atardecer rodeaba de angustia su cabello. El aire tenía peso de vapor subterráneo. Creyendo que era la más reciente composición de Brahms le tendiste los brazos ... | |
I ¿Ves, caminante? En esta triste pira la potencia de Jove está postrada; aquí Marte rindió la fuerte espada aquí Apolo rompió la dulce lira; aquí Minerva, triste, se retira; y la luz de los astros, eclipsada, toda está en la ceniza venerada del excelso Colón que aquí se mira. Tanto pudo la fama ... | |
Mi piel nunca será cercada frontera ni apacible galaxia ni éxodo de golondrinas... Será flama que asciende, desciende y asfixie tu piel en llamaradas. Nuestras danzantes lenguas rojas cuerpo abajo rodaránhasta sucumbir a voraces caricias. | |
¿Qué es el canto de los pájaros, Adán? Son los pájaros mismos que se hacen aire. Cantar es derramarse en gotas de aire, en hilos de aire, temblar. Entonces los pájaros están maduros y se les cae la garganta en hojas, y sus hojas son suaves, penetrantes... | |
Miro la masa verde desde el aire Hierve Es una masa informe que se agita en un sueño difícil inquietante Tiembla la furia verde El sueño manotea viscosidades tiernas Tiernos odios Su ciega cerrazón de verde espuma herida... | |
El segador, con pausas de música, segaba la tarde. Su hoz es tan fina, que siega las dulces espigas y siega la tarde. Segador que en dorados niveles camina con su ruido afilado, derrotando las finas alturas de oro echa abajo también el ocaso. Segaba las claras espigas. Su pausa era música. ... | |
Trópico, para qué me diste las manos llenas de color. Todo lo que toque se llenará de sol. En las tardes sutiles de otras tierras pasaré con mis ruidos de vidrio tornasol. Déjame un solo instante dejar de ser grito y color. Déjame un solo instante cambiar de clima el corazón, beber la penumbra ... | |
Para Omar Martínez Verde Atardecemos. El arco de la luz se disuelve lento. ¿Qué son las alas y para qué sirven? Por la piel escurre el ámbar, la edad que llegará cuando dejemos al frío en simple sensación, cuando los trópicos existan sólo para los hijos de nuestros hijos, ... | |
Recojo una alusión de los grillos: su rumor es inútil, no les sirve de nada entrechocar sus élitros. Pero sin la señal indescifrable que se trasmiten de uno a otro. la noche... | |
Un esplendor oscuro bajo el deleite de profanarte esta noche de cristales de algún fulgor desamparado sobre la súbita espesura de tu más profunda carne. La inocencia es el licor que, sorbo a sorbo, embruja las manos sin otro ultraje que el más profano silencio de buscarte. ... | |
Está cerca y distante, acompañada y sola yo la siento en mi vida desde que fui pequeño; es sangre, flor y espuma, es ella espiga y sueño que se hace y se deshace como en el mar, la ola. Hermana presentida, madreselva, amapola y trébol de cuatro hojas de nuestro vano... | |
Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis. Si con ansia sin igual solicitáis su desdén. ¡Por qué queréis que obren bien, si las incitáis al mal! Combatís su resistencia y luego, con gravedad, decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia. ... | |
Para que se fuera la mosca abrí los vidrios y continué escribiendo. Era una mosca chica, no hacía ruido, no me estorbaba en lo más mínimo, pero tal vez empezaría a zumbar. Un aire frío, suave, entró en el cuarto; no me estorbaba en lo más mínimo, pero no se llevaba con mis versos. Cambié... | |
... dice Durrell que la pareja es un animal bicéfalo por eso yo prefiero andar a solas con mi propio cuerpo yo se que el beso casto enloquece a las bestias haciéndolas bramar Y eso es hermoso Lo mejor sería un solo cuerpo sin cabeza un corazón radiante y bueno ... | |
Que vuelvas a ver la enorme catedral y la erizada Capilla y sientas el paso distante, los rumores de los Cruzados y de San Luis. Que vuelvasa la calle Monsieru le Prince para asomarte a los escaparates y, luego, en la calle Vavin, a los inventos de los herboristas y su lento prodigio -la invisibilidad ... | |
Campo tan lloroso Con ojos nublados de resignación ¿Llueve en todo el mundo? ¿Todos los caminos están solos? En alguna casa ensimismada En el vaho respirando soñolienta Habrá sonoros regresos Con amadas botas pesadas de barro El sol en las voces La tibieza diáfana en las risas ... | |
¿Qué se hace a la hora de morir? ¿Se vuelve la cara a la pared? ¿Se agarra por los hombros al que está cerca y oye? ¿Se echa uno a correr, como el que tiene las ropas incendiadas, para alcanzar el fin? ¿Cuál es el rito de esta ceremonia? ¿Quién vela la agonía? ¿Quién estira la sábana? ... | |
(PRELIMINAR DE MELANCOLÍAS Y CÓLERAS) Al chorro del estanque abrí la llave; pero a la pena y al furor no pude ceñir palabras consecuente y grave. Pretendo que la forma ceda y mude; y ella en mi propio gusto se precave, y en el encanto y en el brillo acude. Afeites usa y enjoyada viene... ... | |
He visto los barcos Anclados en los muelles Los ojos convulsos de los peces Todo resplandor sobre las olas He visto el árbol en el bosque En el río detenida la corriente En la tarde todos los ocasos He visto en la noche Ciudades encendidas En la poesía el relámpago que dura ... | |
Me besaba mucho; como si temiera irse muy temprano... Su cariño era inquieto, nervioso. Yo no comprendía tan febril premura. Mi intención grosera nunca vio muy lejos... ¡Ella presentía! Ella presentía que era corto el plazo, que la vela herida por el latigazo... | |
Un día dices: la uña. ¿Qué es la uña? Una excrecencia córnea que es preciso cortar. Y te la cortas. Y te cortas el pelo par estar a la moda y no hay en ello merma ni dolor. Otro día viene Shylock y te exige una libra de carne, de tu carne, para pagar la deuda que le debes. Y, después. Oh, después: ... | |
Me quedo en tus pupilas, sin convite a tu fiesta de fantasmas. Adentro todos trenzan sus efímeros lazos, yo solo afuera, y sin amor, mas prisionero, yo, mozo de cordel, con mi lamento, a tu ventana, yo, nuevo triste, yo, nuevo romántico. Dentro de ti, las nupcias de hielo al sol del árbol y la nube, ... | |
