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25 poemas aleatorios | |
Introducción El retrato del Niño mírenlo Uscedes, y verán cosas grandes en copia breve. De oro y plata en listones, un ramillete de encarnado es, y blanco, de azul y verde. No es retrato del arte, ni de pinceles, que es divino, aunque Humano sólo parece. Aunque parezca Humano, ... | |
Mi tiempo, padre: Himnos de guerra y tableteo de metralletas. Lo estoy viviendo apenas pero lo estoy viviendo. Soy el aire del arquero y su brazo. Te veo escribiendo tus poemas, como éste, padre, como éste. ¿Para qué, para quiénes? ¿Para quiénes abres tu cartapacio, tu horrenda máquina ... | |
Sala de un hospital, amplia y sombría, el doctor ordenaba con imperio, y de una úlcera, al ver la rebeldía al practicante le pidió el cauterio. Enrojecido lo acercó al paciente sin preocuparse de su suerte aciaga; el miserable se agitó imponente, lanzó un rugido, y se extirpó la llaga. ... | |
Frente a la tumba del comandante Marco Antonio Yon Sosa en Tuxtla Gutiérrez, escucho al crepúsculo resquebrajándose La tumba tiene el número 5582. Sus compañeros, Enrique Cahueque Juárez (tumba 5581) y Fidel Raxcacoj Ximutul (tumba 5584) yacen como él, destrozados. Los... | |
Mi voluntad de ser no tiene cielo; sólo mira hacia abajo y sin mirada. ¿Luz de la tarde o de la madrugada? Mi voluntad de ser no tiene cielo. Ni la penumbra de un hermoso duelo ennoblece mi carne afortunada. Vida de estatua, muerte inhabitada sin la jardinería de un anhelo. Un dormir... | |
Aquellos tus amigos Extenderán sus manos Como quien tiende un recibo por cobrar Una minuta detallada de todas tus traiciones Pero nunca sabrán Que tú has pagado ya todas las deudas Que no hay nada que valgas Ni siquiera el resuello que te mantiene erguido ... | |
Que demuestran decoroso esfuerzo de la razón contra la vil tiranía de un amor violento Dime vencedor Rapaz, vencido de mi constancia, ¿qué ha sacado tu arrogancia de alterar mi firme paz? Que aunque de vencer capaz es la punta de tu arpón, el más duro corazón, ... | |
Cuándo murió mi corazón inerte, que no muere de verte ajusticiado, pendiente del marfil donde, labrado es una fácil alegría verte? Rota el ara, la vida se te vierte por la heráldica brecha del costado, ¡oh cántico de cisne asilenciado y torre en los suburbios de la muerte! Yo en... | |
El sol dentro del día El frío dentro del sol. Calles sin nadie autos parados Todavía no hay nieve hay viento viento Arde todavía en el aire helado un arbolito rojo Hablo con él al hablar contigo 2 Estoy en un cuarto abandonado del lenguaje Tú estás... | |
Te hace una seña con la cabeza desde esa niebla de luz. Sonríe. Que sí, que ahorita vuelve. Miras sus gestos, su lejanía, pero no la escuchas. Polvo de niebla es la arena. Polvo ficticio el mar. Desde más lejos, frente a ese brillo que lo corta te mira, te hace señas. Que sí, que ahorita vuelve. ... | |
Un quieto resplandor me inunda y ciega, un deslumbrado círculo vacío, porque a la misma luz su luz la niega. Cierro los ojos y a mi sombra fío esta inasible gloria, este minuto, y a su voraz eternidad me alío. Dentro de mí palpita, flor y fruto, la aprisionada luz, ruina quemante, ... | |
¿Para qué contar las horas de la vida que se fue, de lo porvenir que ignoras? ¡Para qué contar las horas! ¡Para qué! ¿Cabe en la justa medida aquel instante de amor que perdura y no se olvida? ¿Cabe en la justa medida del dolor? ¿Vivimos del propio modo en las sombras del dormir y desligados ... | |
¿A qué obstinarse en proseguirla en vano...? Ya terminó la Feria de la Vida, A la paz y el estudio me convida Una luz al crepúsculo encendida En el viejo Convento franciscano... ¡La plaza está desierta Y es triste la partida Sobre el crujir de la hojarasca yerta Al terminar la Feria ... | |
Sombras del día blanco contra mis ojos. Yo no veo nada sino lo blanco: la hora en blanco, el alma desatada del ansia y de la hora. Blancura de aguas muertas, hora blanca, ceguera de los ojos abiertos. Frota tu pedernal, arde, memoria, contra la hora y la resaca. Memoria, llama... | |
DOLORA (IMITACIÓN) Goza, goza, niña pura, Mientras en la infancia estás; Goza, goza esa ventura Que dura lo que una rosa. -Qué, ¿tan poco es lo que dura? -Ya verás niña graciosa, ya verás. Hoy es un vergel risueño La senda por donde vas; Pero mañana, mi dueño, Verás abrojos en ella. ... | |
Habla deja caer una palabra Buenos días he dormido todo el invierno y ahora despierto Habla Una piragua enfila hacia la luz Una palabra ligera avanza a toda vela El día tiene forma de río En sus riberas brillan las plumas de tus cantos Dulzura del agua en la hierba dormida ... | |
Otra vez en tu fondo empezó eso... Abre sus ojos ciegos, el gemido, se agita en ti, exigente y sumergido, emprende su agonía sin regreso. Yo te siento luchar bajo mi peso contra un dios gutural y sordo, y mido la hondura en que tu cuerpo sacudido se convulsiona ajeno hasta en su hueso. ... | |
Échame un vistazo al menos de arriba abajo mírame cómo estoy de cabo a rabo enamorado tengo enamorados los ojos y tengo la boca enamorada y tengo el pie izquierdo enamorado y mucho más el pie derecho tengo también enamoradas las espumosas ingles... | |
He de perseguir tu cuerpo hasta donde dos cuerpos pelean tu callejón oscuro y peligrosamente el día tiene contacto con una luz que no le corresponde para sentirse propio y poseído hasta donde la demolición de los conjuros no perdona el rumor de las palabras he de perseguir tu cuerpo ... | |
A la memoria de Rafael Ángel de la Peña De mis oscuras soledades vengo y tornaré a mis tristes soledades a brega altiva, tras camino luengo; que me allego tan sólo a las ciudades con vacilante planta y errabunda, del tiempo antiguo a refrescar saudades. ... | |
El hombre que despierta y ve su imagen reflejada en el fondo del espejo, retorna de otro mundo; es un resucitado entre los muertos. Resurge de la cama destruyendo los montes de las sábanas; el sueño se desploma de un último aletazo, los elásticos muslos generan nuevamente antiguos ... | |
Desde su gestación en la grávida tierra yo pude contemplar, maravillado, iniciar, reanudarse una vida a la mía confiada, el milagroso germinar de la semilla, la nueva luz en ojos que en mi se abrieron a absorber el mundo oscurecido mil veces antes, sobre los que cerró una muerte... | |
El mundo gime estéril como un hongo. Es la hoja caduca y sin viento en otoño, La uva pisoteada en el lagar del tiempo pródiga en zumos agrios y letales. Es esta rueda isócrona fija entre cuatro cirios, esta nube exprimida y paralítica y esta sangre blancuzca en un tubo de ensayo. ... | |
La Voz I El viento recorta el perfil de su lomo inclinado El corazón del volcán está encendido fiesta de luces, cuando el sol caprichoso aparece quemándolo todo En el centro de la tierra estallan nubes Piedras y ceniza brota de un corazón de fuego cálida intocada Apenas un mal ... | |
Me miro frente a mí, rendido, escuchando latir mi propia sangre, con la atención desnuda del que espera encontrarse en un espejo o en el fondo del agua cuando, tendiendo el cuerpo, ve acercarse su sombra, lenta e inclinada, a la suprema conjunción de dos pulsos perdidos en sí mismos, ... | |
