|
25 poemas aleatorios | |
Llego con la cabeza de vigilia, pura luz acosada, trashumante, luz originaria, vegetal, vengo con las manos adelgazadas de nupcial vértigo de mayo, del sueño lustral de la sed mordida, de las constelaciones primeras. Vengo del cristal más fijo de la tierra, de la insumisión irreductible de la llama. ... | |
Esa mujer paseaba con su aroma Un día trajo sus labios acostumbrados a la guerra y un ciclón adentro de su blusa entonces sobrevino la catástrofe | |
¿Por qué, Amor, cuando expiro desarmado, de mí te burlas? Llévate esa hermosa doncella tan ardiente y tan graciosa que por mi oscuro asilo has asomado. En tiempo más feliz, yo supe osado extender mi palabra artificiosa como una red, y en ella, temblorosa, más de una ... | |
Me besaba mucho; como si temiera irse muy temprano... Su cariño era inquieto, nervioso. Yo no comprendía tan febril premura. Mi intención grosera nunca vio muy lejos... ¡Ella presentía! Ella presentía que era corto el plazo, que la vela herida por el latigazo... | |
Matamos lo que amamos. Lo demás no ha estado vivo nunca. Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere un olvido, una ausencia, a veces menos. Matamos lo que amamos. ¡Que cese ya esta asfixia de respirar con un pulmón ajeno! El aire no es bastante para los dos. Y no basta la tierra ... | |
Vivir encadenados es su suerte, se aman con un anhelo que no mata la posesión, y el lazo que los ata desafía a la ausencia y a la muerte. Tristán es como el bronce, oscuro y fuerte, busca el regazo de pulida plata; Isolda chupa el cáliz escarlata que en crespo matorral esencias vierte. ... | |
Viejas cajitas de música, viejas cajitas de laca, cuya tapa en rectángulo decora la quietud de una pérgola, o la prez de los cármenes de Aranjuez: Cajas de música de las que ya no vienen ahora. Todo un mecanismo demodado: un peine de acero, un cilindro que gira, y sobre la mecánica ... | |
Oculta en su prisión de sombras, labra la luz su sueño de constancia en los cristales. I El granate es un ejercicio de sangre derramada en el profundo mármol de tu cuello El granate y su memoria de opulencia son, en la enramada de tus venas, la herida luminosa de la tierra que se mira surgir, ... | |
Frente a la tumba del comandante Marco Antonio Yon Sosa en Tuxtla Gutiérrez, escucho al crepúsculo resquebrajándose La tumba tiene el número 5582. Sus compañeros, Enrique Cahueque Juárez (tumba 5581) y Fidel Raxcacoj Ximutul (tumba 5584) yacen como él, destrozados. Los... | |
Primero está la noche con su caos de lecturas y de sueños. Yo subo por los pianos que se dejan encendidos hasta el alba; arriba el día me amenaza con el frío ensangrentado de su aurora y no sabré el final de ese nocturno que empezaba a dibujarme, ni las estrellas me dirán cuál fue, ... | |
El poeta tiende su arco en el Origen y prende una flecha de sangre sobre la playa del futuro *** Del mar Del ciego mar Del multiforme y áspero y terrible y verde y negro y espumoso y tormentoso mar señores vengo *** Ella me espera frente al mar No sabe cómo soy pero Ella y las... | |
En cada corazón arde una llama, si aún vive la ilusión y amor impera, pero en mi corazón desdeque te ama sin que viva ilusión, arde una hoguera. Oye esta confesión; te amo con miedo, con el miedo del alma a tu hermosura, y te traigo a mis sueños y no puedo llevarte más allá de mi amargura. ... | |
Cierra los ojos y a oscuras piérdete bajo el follaje rojo de tus párpados. Húndete en esas espirales del sonido que zumba y cae y suena allí, remoto, hacia el sitio del tímpano, como una catarata ensordecida. Hunde tu ser a oscuras, anégate la piel, y más, en tus entrañas; ... | |
¿Cuál es la mujer que recordamos al mirar los pechos de la vecina de camión; a quién espera el hueco lugar que está al lado nuestro, en el cine? ¿A quién pertenece el oído que oirá la palabra más escondida que somos, de quién es la cabeza que a nuestro costado nace entre sueños? ... | |
Elle a la forme de mes mains elle a la couleur de mes yeux... PAUL ELUARD Tiene la medida de mi sueño los ojos de mi infancia ama lo que yo amo lo que no retorna lo que no llega todavía se levanta en mis párpados y de ahí hace volar sus sueños Se desplaza y permanece siempre es ella ... | |
dóciles formas de entretenerte, olvido: recoger piedrecillas de un río sagrado estampar becquerianas violetas en los libros para que amarilleen ilegibles besarla lentamente y en secreto cualquier último día antes de la execrada separación al filo mismo del adiós tan romántico y sabiendo... | |
La primera mujer que recorrió mi cuerpo tenía labios de maga: labios verdes y azules, con sabor a fruto silvestre, con señales indescifrables como la miel o el aire. Muchas veces incendio mis cabellos con siete granos y siete aguas, cOn ensalmos que sonaban a campanillas de barro, ... | |
Los recuerdo turgentes y temblones, tu grandes, densos pechos juveniles, tímidos y procaces, pastoriles, frescos como aromáticos melones. Eran el más solemne de tus dones cuando al fin liberabas sus perfiles en cuartos cursis de moteles viles, deliciosa de susto y decisiones. ... | |
Golpean martillos allá arriba voces pulverizadas Desde la punta de la tarde bajan verticalmente los albañiles Estamos entre azul y buenas noches aquí comienzan los baldíos Un charco anémico de pronto llamea la sombra de un colibrí... | |
Te amo desde el sabor inquieto de la fermentación; en la pulpa festiva. Insectos frescos, azules. En el zumo reciente, vidriado y dúctil. Grito que destila la luz: por las grietas frutales; bajo el agua musgosa que se adhiere a las sombras. Las papilas, las grutas. En las tintas herbáceas, ... | |
...Hela aquí con nosotros, noche que entreabre con delicadeza la corola del convólvulo violáceo y las puertas del lupanar. Las rameras son sordas como chacones escurriéndose entre las grietas de la tapia, pero llevan entrañados como canteras un gesto y una belleza de estatua. ... | |
Globos El deseo perfora en la clara dureza de su cuerpo, delgadeces empujan en su vientre un temblor que si se agita salta, ritmos balancean bajo su pecho viva abundancia que el deseo persigue con una sombra flaca. Deseo Dos llamas que apagan su calor cuando están más fundidas, ... | |
Uno pierde los días, la fuerza y el amor a la patria, el cálido amor a la mujer cálidamente amada, la voluntad de vivir, el sueño y el derecho a la ternura; uno va por ahí, antorcha, paz, luminoso deseo, deseos ocultos, lleno de locura y descubrimientos, ... | |
Un año más sus pasos apresura; un año más nos une y nos separa; un año más su término declara y un año más sus límites augura. Un año más diluye su amargura; un año más sus dones nos depara; un año más, que con justicia avara meció una cuna, abrió una sepultura. ... | |
Tú eres más mis ojos porque ves lo que en mis ojos llevo de tu vida. Y así camino ciego de mí mismo iluminado por mis ojos que arden con el fuego de ti. Tú eres más que mi oído porque escuchas lo que en mi oído llevo de tu voz. Y así camino sordo de mí mismo lleno de las ternuras de tu acento. ... | |
