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25 poemas aleatorios

 

   Mutaciones

   Juan Bañuelos

primeros versos

Un Coyote Emplumado es más que un lobo sin manada es menos que un árbol sin raíces es más que el aire sin ninguna fronda menos que esa puerta que la cierra el viento es más que un río arrastrando troncos y animales menos que un ciervo yugulado en la espesura es más ...

 

   Entre los tibios muslos te palpita...

   Tomás Segovia

primeros versos

Entre los tibios muslos te palpita un negro corazón febril y hendido de remoto y sonámbulo latido que entre oscuras raíces se suscita; un corazón velludo que me invita, más que el otro cordial y estremecido, a entrar como en mi casa o en un nido hasta tocar el grito...

 

   Y que haya cuerpos...

   Adriana Díaz Enciso

primeros versos

Y que haya cuerpos. Vivos, abiertos yacientes y ávidos aún entre la bruma de la melancolía. Que haya siempre cuerpos, en habitaciones suaves que respiren, en calles arboladas y entre flores. Cuerpos capaces del desnudo completo, limpio, perfecto. ...

 

   Sonetos mayas

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

Incendio verde y sol alucinante gimen bajo la selva indescifrada. En la quietud la línea dibujada fina y sombría de un jaguar flotante. El cielo ahoga nubes rebosante para hechizarlas en su boca alada. Mientras las ruinas en su marejada inventan al silencio cada instante. Lengua de...

 

   Respeto al vino

   Eduardo Langagne

primeros versos

Respeto al vino: ha esperado su momento sin angustia. Respeto su reposo en el pausado tiempo de bodega. Respeto su apego a la delicia, su paciencia a lo oscuro, su paso por las venas de un roble que pervive. Respeto su color intenso, su cascada de líquidos rubíes. Respeto...

 

   Soñé que de una peña me arrojaba...

   Francisco de Terrazas

primeros versos

Soñé que de una peña me arrojaba quien mi querer sujeto a sí tenía, y casi ya en la boca me cogía una fiera que abajo me esperaba. Yo, con temor, buscando procuraba de dónde con las manos me tendría, y el filo de una espada la una asía y en una yerbezuela la otra hincaba. La yerba ...

 

   Mi padre siempre trabajó en lo mismo...

   Fabio Morábito

primeros versos

Mi padre siempre trabajó en lo mismo. Él tan voluble, que entró y salió de tantas compañías, toda la vida trabajó en el plástico, tal vez porque nació donde no había montañas, en un país que no era el suyo, y lo sedujo una materia así, desmemoriada de su origen, que sabe regresar...

 

   El mundo

   Jeannette Lozano

primeros versos

La cúpula dorada, los portones de hierro, arcángeles, legiones. Este intento de vivir la historia condenada. De: Desierta memoria

 

   llueve en la mañana del cielo...

   Rogelio Guedea

primeros versos

llueve en la mañana del cielo. la hormiga y la arañita discuten las últimas noticias de mi porvenir. nadie sabe adónde partió el calcetín que rentaba mi buró. adónde mis camisas arrugadas. el aire me borró de tus fotografías. mi paraguas está caído. bajo mi cama el moribundo sol. ...

 

   A bayoneta calada

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Llegan las primeras oleadas del pueblo A encender con sus fuegos nada fatuos La mecha de mis cicatrices. Desanda el estambre La torturada extensión de los ovillos; Prodigiosamente se aclara el agua Y los frutos del muro de las nieblas A bayoneta calada son mondados. Tienen...

 

   Como amar

   Edel Juárez

primeros versos

Como amar como verde amar y las lagunas, sin sentir y sin sentido. Como amar profundo tibio y cielo, sin pasión y sin medida. Como amar incandescente y tardío, desentrañable y cronológico. Como amar repetitivo y poético, recurrente y sin amor, esa es tu forma: mi mar.

 

   Filo de luz

   Carmen Boullosa

primeros versos

Filo de luz, fruta abierta que a la noche vuelves fuego y que a la llama cambias en fresco sentido: llego a buscar tu aliento: más sedienta: pozo de amor que me asombras, cántaro de día. * Tu cuerpo pulsado por sí mismo es en mis oídos viento claro y fresco, sonido límpido ...

 

   Dormirme en mí, para soñarme otra...

   Patricia Medina

primeros versos

Dormirme en mí, para soñarme otra para ya no dormirme con los sueños ajenos para permanecer despierta cuando hordas de sueños incumplidos me hagan su residencia. En mí dormirme y parecer despierta y hacer treguas de vida con la otra la que tiene el control de cada sueño ...

 

   Sonetos

   Octavio Paz

primeros versos

1 Inmóvil en la luz, pero danzante, tu movimiento a la quietud que cría en la cima del vértigo se alía deteniendo, no al vuelo, sí al instante. Luz que no se derrama, ya diamante, fija en la rotación del mediodía, sol que no se consume ni se enfría de cenizas y llama equidistante. Tu salto es un segundo ...

 

   Mayo hundió treinta y un garfios en mi espalda...

   Román Luján

primeros versos

MAYO HUNDIÓ TREINTA y un garfios en mi espalda Cómo explicarlo: el mundo solía esperarme a la vuelta de la esquina deseable por lejano inmerecido futuro aún en su cáscara justo antes de pudrirse Pero una tarde certeza de lo inmóvil el hastío del mismo ocaso mismo puño ...

 

   Nombres

   Gilberto Owen

primeros versos

Preso mejor. Tal vez así recuerde otra iglesia, la catedral de Taxco, y sus piedras que cambian de forma con la luz de cada hora. Las calles ebrias tambaleándose por cerros y hondonadas, y no lo sé, pero es posible que llore ocultamente, al recorrer en sueños algún nombre: ...

 

   Moisés

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

De la transparencia nutricia del agua provenimos. Mosché, salvado de las aguas, fue su nombre; el relámpago de la cólera, su sombra. Marcado al descuajar de su raíz a un hombre, vagó dentro de sí perdido como gota de agua en el vaso de la eternidad. Huyó al desierto perseguido...

 

   Este poeta exprime su riñón...

   Eduardo Lizalde

primeros versos

Este poeta exprime su riñón, aquel nos habla de sus calcetines escaleras arriba y de su nuez de Adán, escaleras abajo —que la hormiga no estorbe la visión del hormiguero ni el hormiguero el bosque de la hormiga—. Pero hay otros, los vándalos atroces de sí mismos, los rascacielos...

 

   Linaje

   Rosario Castellanos

primeros versos

Hay cierta raza de hombres (ahora ya conozco a mis hermanos) que llevan en el pecho como un agua desnuda temblando. Que tienen manos torpes y todo se les quiebra entre las manos; que no quieren mirar para no herir y levantan sus actos como una estatua de ángel amoroso ...

 

   Tratado de la desesperación: los peces

   José Emilio Pacheco

primeros versos

Siempre medita el agua del acuario Piensa en el pez salobre y en su vuelo reptante breves alas de silencio el entrañado en penetrables líquidos pasadizos de azogue en donde hiende su sentencia de tigre su condena...

 

   Canto de Nezahualcóyotl de Acolhuacan

   Nezahualcóyotl

primeros versos

Miradme, he llegado. Soy blanca flor, soy faisán, se yergue mi abanico de plumas, soy Nezahualcóyotl. Las flores se esparcen, de allá vengo, de Acolhuacan. Escuchadme, elevaré mi canto, vengo a alegrar a Motecuhzoma. ¡Tatalili, papapapa, achalalili, achalalili! ¡Que sea para bien! ...

 

   Piedra de sol (Fragmento X)

   Octavio Paz - Homenaje

primeros versos

amar es combatir, si dos se besan el mundo cambia, encarnan los deseos, el pensamiento encarna, brotan alas en las espaldas del esclavo, el mundo es real y tangible, el vino es vino, el pan vuelve a saber, el agua es agua, amar es combatir, es abrir puertas, dejar de ser fantasma ...

 

   El dios mira con ojos tenebrosos...

   Tomás Segovia

primeros versos

El dios mira con ojos tenebrosos. Cuídate del discurso de los que quieren reflejar en sus palabras esa sombra. No abras tu corazón a los que se construyen con la mudez intocable del dios una sordera. No ven la claridad que mira esa negrura, no conocen que inclementemente...

 

   Busca en todas las cosas. . .

   Enrique González Martínez

primeros versos

Busca en todas las cosas un alma y un sentido oculto; no te ciñas a la apariencia vana; husmea, sigue el rastro de la verdad arcana, escudriñante el ojo y aguzado el oído. No seas como el necio, que al mirar la virgínea imperfección del mármol que la arcilla aprisiona, queda sordo ...

 

   Jaula de oro

   Oscar Oliva

primeros versos

Musa en alcahaz toca a mitad de lo que fluye; pues la otra, enrarecida, va en efusión, si no divina, sí en exterior extendido, en vuelo. Hasta los codos, todavía hay poesía. Un paso más, y aleando...