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25 poemas aleatorios

 

   Augurios

   Octavio Paz

primeros versos

Al natural, en cápsulas, abiertas o cerradas, ya desalmadas, Elvira y doña Sol; en cada cuna Eros y leche: digestión pacífica sin pesadillas griegas; bálsamos bíblicos o dialécticos, sedantes contra las erosiones, decadencias históricas, siniestros...

 

   Como el oro, por rubio, es tu cabello...

   Fernando del Paso

primeros versos

Como el oro, por rubio, es tu cabello. El oro y el otoño, que es su hermano, se despiden, volando, del verano y viajan, río abajo, por tu cuello. Y yo, que me robé y guardé un destello en el hueco más claro de la mano, una carta, en las hojas de un manzano te escribo con su brillo, ...

 

   Pasión

   Manuel María Flores

primeros versos

¡Hablame! Que tu voz, eco del cielo, sobre la tierra por doquier me siga... con tal de oir tu voz, nada me importa que el desdén en tu labio me maldiga. ¡Mírame!... Tus miradas me quemaron, y tengo sed de ese mirar, eterno... por ver tus ojos, que se abrase mi alma de esa mirada en el celeste ...

 

   Sísifo

   Jaime Sabines

primeros versos

Voló desde su vida apacible hacia la luz recién encendida y su cadáver minúsculo cayo sobre esta hoja de papel en que escribo. Retiré la taza de café pensando que su contacto en mis labios sería molesto, y que una lluvia de meteoritos invisibles podría empezar a descender desde el foco, por los...

 

   Sílabas para el maxilar de Franz Kafka

   Efraín Huerta

primeros versos

Oh vieja cosa dura, dura lanza, hueso impío, sombrío objeto de árida y seca espuma; ola y nave, navío sin rumbo, derrumbado y secreto como la fórmula del alquimista; velero sin piloto por un mar de aguda soledad; barca para pasar al otro lado del mundo, enfilados hacia el cielo ...

 

   La vieja fotografía

   Eduardo Langagne

primeros versos

El que fui hace veinte años me mira en el reposo de su fotografía barbada y expectante. Va subiendo en el bonde del noble corcovado, habrá de retratarse otra vez junto al Cristo que observa a Guanabara con los brazos abiertos y señala los límites del mundo que protege. . ...

 

   Aeropuertos

   Edel Juárez

primeros versos

De pie, frente al área de llegadas, he descubierto que el amor concentrado por la espera vuelve a los humanos seres blandos que, de un momento a otro, desaparecerían por las coladeras; actitud tan solo pospuesta por el infinito placer que supone el encuentro con la persona amada. ...

 

   Ifigenia Cruel (III)

   Alfonso Reyes

primeros versos

III Entran hombres con los cautivos atados. ORESTES atado, apedreado, delira así: Cabra de sol y Amaltea de plata que, en la última ráfaga, suspiras aire de rosas, palabras de liras, sueño de sombras que los astros desata; al viejo Dios leche difusa y grata, y, ...

 

   Criaturas para la recién casada (Malagua)

   Jorge Esquinca

primeros versos

Náufraga flor, exiliada víscera, Malagua a merced del oleaje, blando cristal que el mar expulsa como a un cáncer. En la espuma de su sueño revolcada, bajo el ciclo de azoro que los niños sostienen al contemplarla con un temblor sagrado. Tal un beso de muchacha núbil, ...

 

   El artista (II)

   Oscar Oliva

primeros versos

Me he inclinado desde fuera a mirar este libro ya concluido. ¿Qué es lo que veo? ¿Qué es lo que he dado? Señales. Señales que me rodean, me muerden, me injurian. Estoy como Velázquez, fuera de la pintura, odiando. Y no me encuentro delante de las cosas sino...

 

   Mariposa azul emprende vuelo

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

Esa mañana de luz encrucijada lo vivido del polen, el ansia en convulsión y un abrazo que parece ser el último, dejaban cristalinas casi transparentes veladuras en el desasosiego del lecho tendido entre las flores. No se mide un instante ni dura en precisión más o más. No existe, tampoco, ...

 

   Ipandro Acaico

   Ignacio Montes de Oca y Obregón

primeros versos

Triste, mendigo, ciego cual Hornero, Ipandro a su montaña se retira, sin más tesoro que su vieja lira, ni báculo mejor que el de romero. Los altos juicios del Señor venero, y al que me despojó vuelvo sin ira de mi mantel pidiéndole una tira, y un grano del que ha sido mi granero. ...

 

   Interior

   Gilberto Owen

primeros versos

Las cosas que entran por el silencio empiezan a llegar al cuarto. Lo sabemos, porque nos dejamos olvidados allá adentro los ojos. La soledad llega por los espejos vacíos; la muerte baja de los cuadros, rompiendo las vitrinas de museo; los rincones se abren como granadas para que entre el grillo ...

 

   Animal a cuatro patas

   Nadia Contreras

primeros versos

Te he mentido Olga Lucía. Ahora que tú me escuchas desde el espejo En que te contemplo desnuda Quiero decirte que para ti la vida no ha sido Tan mala. También fui yo la que se quedó sola. No el dolor entre las piernas Pero sí el abandono como una mina estallando Mi cuerpo. ...

 

   Imagen cotidiana

   Lina Zerón

primeros versos

Este desánimo eterno y pegajoso, esta intransigente búsqueda perfecta de ti. Ya no hay lunes malhumoradosni eufóricos viernesni domingos depresivos. Ni siquiera soy simétrica como los miércolesni me parezco al aburrido jueves. Debería inventar otros nombres a los días, ...

 

   Soneto IV

   Carlos Pellicer

primeros versos

Junio, jardín de junio, yo no quise sino sólo una voz de su ternura, besar el aire que en sus ojos dura y soltar en mis labios lo que dice. Aire, junio en los aires ya predice las imágenes muertas en la oscura piedad de las palabras que apresura la sola poesía que no quise. Agua, en tus lluvias ...

 

   El día que me quieras

   Amado Nervo

primeros versos

El día que me quieras tendrá más luz que junio; la noche que me quieras será de plenilunio, con notas de Beethoven vibrando en cada rayo sus inefables cosas, y habrá juntas más rosas que en todo el mes de mayo. Las fuentes cristalinas irán por las laderas saltando cristalinas...

 

   Cantares

   Antonio Plaza

primeros versos

Te adoré como a una virgen cuando conocí tu cara; pero dejé de adorarte cuando conocí tu alma. Cuestión de vida o muerte son las pasiones, si alguien lo duda, deja que se apasione. Las heridas del alma las cura el tiempo, y por eso incurables son en los viejos. Los astros serán, mi vida, ...

 

   Lamentación por una perra (5)

   Eduardo Lizalde

primeros versos

¡Qué bajos cobres ha de haber tras esa aurífera corona! ¿Qué llagas verdes bajo las pulpas húmedas de su piel esmeralda! ¡Qué despreciable perra puede ser ésta, si de veras me ama! (Selección: Juan Domingo Argüelles)

 

   Esbozo para empezar un amor

   Thelma Nava

primeros versos

Certero, como el que apunta al corazón de la uva te aposentas en mí. Preciso como el aire de junio, la infatigable luz se adormece en la tarde o el grito del flamenco despedazando inútiles ocasos. Por ti salgo a encender la pira de los sueños y a cosechar gardenias imposibles ...

 

   Julito (7)

   Jaime Sabines

primeros versos

Mira la luna. La luna es tuya, nadie te la puede quitar. La has atado con los besos de tu mano y con la alegre mirada de tu corazón. Sólo es una gota de luz, una palabra, hermosa. Luna es la distante, la soñada, tan irreal como el cielo y como los puntos de las estrellas...

 

   Un beso nada más

   Manuel María Flores

primeros versos

Bésame con el beso de tu boca, cariñosa mitad del alma mía: un solo beso el corazón invoca, que la dicha de dos... me mataría. ¡Un beso nada más!... Ya su perfume en mi alma derramándose la embriaga y mi alma por su beso se consume y por mis labios impaciente vaga. ¡Júntese con la tuya!... ...

 

   Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (XII)

   Jaime Sabines

primeros versos

Morir es retirarse, hacerse a un lado, ocultarse un momento, estarse quieto, pasar el aire de una orilla a nado y estar en todas partes en secreto. Morir es olvidar, ser olvidado, refugiarse desnudo en el discreto calor de Dios, y en su cerrado puño...

 

   Al poema confío

   Salvador Novo

primeros versos

Al poema confío la pena de perderte. He de lavar mis ojos de los azules tuyos, faros que prolongaron mi naufragio. He de coger mi vida deshecha entre tus manos, leve jirón de niebla que el viento entre sus alas efímeras dispersa. Vuelva la noche a mí, muda y eterna, del diálogo ...

 

   Un despertar

   Octavio Paz

primeros versos

Dentro de un sueño estaba emparedado. Sus muros no tenían consistencia ni peso: su vacío era tu peso. Los muros eran horas y las horas fija y acumulada pesadumbre. El tiempo de esas horas no era tiempo. Salté por una brecha: eran las cuatro en este mundo. el cuarto era mi...