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25 poemas aleatorios | |
La casa va callando lentamente en bostezos se reclina al abrigo de lunas con las risas en silencio Sus muros observan mis pasospor el sueño hago mías las horas de otros en sigilo converso con sus hadas y dragonesbajo llave La penumbra en los muebles advierte ... | |
Me ve como desde un siglo remoto, como desde un estrato geológico distinto. Del idioma que algunos atesoran le dieron de limosna una palabra para pedirle su pan y otra para dar gracias. Ninguna para el diálogo. El domador, con látigo y revólveres, le enseña a hacer piruetas divertidas, ... | |
Amor, fuera olvidarte como perder los ojos, cegar frente a los verdes más claros de la vida, caer en el invierno con un sueño encerrado sepultando los brotes de la flor del prodigio. Desconocer las formas que anidaron el tacto, ignorar la sonrisa que prepara la aurora en los húmedos labios terrenales; ... | |
I La abuela abría las puertas de la mañana; entraba el sol por el balcón cerrado y un rayo se pegaba a sus gafas solares. El día andaba ya por los corredores abrillantando las plumas del pájaro ciego, jugando un rato con los peces anhelantes en un marecito engañoso, ... | |
Padre, mis ideas no están sólo en las notas que extraigo al piano, taciturno mueble, conservador, oscuro, al que le exijo actualizarse. Mi pensamiento hace florecer las plantas, abre las flores y provoca que el limonero del jardín dé limones más dulces... | |
¡Qué prueba de la existencia habrá mayor que la suerte de estar viviendo sin verte y muriendo en tu presencia! Esta lúcida conciencia de amar a lo nunca visto y de esperar lo imprevisto; este caer sin llegar es la angustia de pensar que puesto que muero existo. Si en todas partes estás, ... | |
¿Qué harás? Si sobrevivo sin ti a la furia de la noche, entre balas este campo minado de recuerdos, si descubro un aljibe de amor en el desierto y a solas bebo en la noria de las ansias. ¿Qué pasará amor? Si mis pies a seguir tu huella se afanan y mis manos en perseguir hojas al viento, ... | |
Cada nombre encierra una discordia en la raíz, sed que hunde y alza nuestros pensamientos hacia lo blanco de los nardos. A veces nos preguntamos si el paisaje entrega su fronda para resguardar o para hacernos avanzar hacia el color de la inmersión. ... | |
-no pasa nada, sólo un parpadeo del sol, un movimiento apenas, nada, no hay rendición, no vuelve atrás el tiempo, los muertos están fijos en su muerte y no pueden morirse de otra muerte, intocables, clavados en su gesto, desde su soledad, desde su muerte sin remedio nos miran sin mirarnos, ... | |
Al alba busca su nombre lo naciente Sobre los troncos soñolientos centellea la luz Galopan las montañas a la orilla del mar El sol entra en las aguas con espuelas La piedra embiste y rompe claridades El mar se obstina y crece al pie del horizonte Tierra confusa inminencia... | |
Ráfagas turquesa loros fugaces en parejas Vehemencias el mundo llamea Un árbol hirviente de cuervos arde sin quemarse Quieta entre los altos tornasoles eres una pausa de la luz El día... | |
SOSTIENE en una mano las miradasy en la otra hambre de insomnios en jauría Extiende el giro si el tacto la reclama duerme con las serpientes para incendiar su escorzo y demostrar que existe De puntas sobre el miedo busca un nombre que los contenga a todos para que al detenerse ... | |
Quédate, ¡oh luna!, plácida, argentada, queda con tus encantos, tu luz pura, yo ocultaré mi vida abandonada entre las sombras de la noche oscura. Y si alumbra tu luz, pálida y triste, a la hermosa que amé sin esperanza, dila que el llanto que en mis ojos viste, nadie en el mundo ... | |
Te siento en mí: cuando tu voz potente saludó retronando en lontananza, se renovó mi ser; alce la frente nunca abatida por el hado impío, y vibrante brotó del pecho mío un cántico de amor y alabanza. Te encadenó el Señor en estas playas cuando, Satán del mundo, temerario plagiando el ... | |
Tierno saúz, Casi oro, casi ambar, Casi luz... Por nada los gansos Tocan alarma En sus trompetas de barro. Pavo real, largo fulgor, Por el gallinero democrata Pasas como una procesión... Aunque jamas se muda, A tumbos, como carro de mudanza, Va por la senda la tortuga. -¡Devuelve a la desnuda ... | |
La tabaquera de mi tío Jacinto: de aquel mi tío abuelo a quien yo conocí de rapazuelo... Tabaquera que encontrarme suelo junto al estuche de peluche y broche que enmarca una belleza de mujer, en el azogue viejo de un primitivo Daguer grabado sobre un espejo. Tabaquera de negra goma ... | |
atrápame esta noche con la mirada dueña del paraíso y la espada que se fragua entre los muslos transfórmame quítame esta pena como si fuera un vestido envuélveme esta noche con fiero amor que me pierdo en un cuerpo azotado por el frío | |
Oigo tu cuerpo con la avidez abrevada y tranquila de quien se impregna (de quien emerge, de quien se extiende saturado, recorrido de esperma) en la humedad cifrada (suave oráculo espeso; templo) en los limos, embalses tibios, deltas, de su origen; bebo (tus raíces abiertas ... | |
A José Gorostiza Yo también hablo de la rosa. Pero mi rosa no es la rosa fría ni la de piel de niño, ni la rosa que gira tan lentamente que su movimiento es una misteriosa forma de la quietud. No es la rosa sedienta, ni la sangrante llaga, ni la rosa coronada de espinas, ni la rosa de la resurrección. ... | |
Estoy acostada en la misma cama donde murió mi madre hace ya muchos años; sobre el mismo colchón; bajo la misma cobija de lana negra con la cual nos envolvíamos las dos para dormir. Entonces yo dormía su lado, en un lugarcito que ella me hacía debajo de sus brazos. Creo sentir... | |
La inmensidad, la sed es la memoria. Luis Armenta Malpica Ya no juegan a ser los dioses de la lluviapiedras y varas en abandono Niños que añoran beber los quásares llevan en sus cactos las grietas del esfumado camino No duele más la sombra del otro que se va y sigue yéndose ... | |
En el sueño los ruidos eran ciertos y crujían las paredes. En los ojos abiertos al espanto el espejo movía su mundo reflejado. Por eso fue el impulso de salir de aquel sueño hacia otro sueño, rezar bajo los marcos de las puertas el consejo empolvado en la memoria. Una calma... | |
Paura no tiene cono: tiene un molusco arroz entre las piernas, un coral palpitante, un fruto que perfuma mis vísceras y el aliento de los tiburones. Cuentan que fue muy bella en su primera infancia. Dicen que su pelo servía de faro en noches de tormenta y que su lengua salvó ... | |
Cuando la ruina y el silencio lleguen como la sombra maléfica y la respiración se prolongue en el viento cuando el desastre corporal sea dueño de lo incierto y aun de la última hoja caída como ángel en desgracia: habitaré tu nombre refugio final convicto ya por mi entusiasmo ... | |
Esta mañana te sorprendo con el rostro tan desnudo que temblamos; sin más que un aire de haber sido y sólo estar, ahora, un aire que te cuelga de los ojos y los dientes, correveidile colibrí, estático dentro del halo de su movimiento. Y no hablas. No hables, que no tienes ya voz de adivinanza ... | |
