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25 poemas aleatorios

 

   Verdad bronca

   Elías Nandino

primeros versos

Entre tus piernas y las mías hay un axioma que no admite teorías.

 

   Monólogo del viudo

   Alí Chumacero

primeros versos

Abro la puerta, vuelvo a la misericordia de mi casa donde el rumor defiende la penumbra y el hijo que no fue sabe a naufragio, a ola o fervoroso lienzo que en ácidos estíos el rostro desvanece. Arcaico reposar de dioses muertos llena las estancias, y bajo el aire aspira la conciencia ...

 

   El tiempo de la poesía...

   Homero Aridjis

primeros versos

El tiempo de la poesía da un fruto de luz que cae solo en la tierra...

 

   Horal

   Jaime Sabines

primeros versos

El mar se mide por olas, el cielo por alas, nosotros por lágrimas. El aire descansa en las hojas, el agua en los ojos, nosotros en nada. Parece que sales y soles, nosotros y nada...

 

   La gota de hiel

   Ignacio Rodríguez Galván

primeros versos

¡Jehovah! ¡Jehovah, tu cólera me agobia! ¿Por qué la copa del martirio llenas? Cansado está mi corazón de penas.Basta, basta, Señor. Hierve incendiada por el sol de Cuba mi sangre toda y de cansancio expiro, busco la noche, y en el lecho aspirofuego devorador. ...

 

   El país de los pájaros azules

   Marisa Trejo Sirvent

primeros versos

Chiapas, perdónanos tan lejos este llanto . Daniel Robles Sasso. En el país de las etnias de las más altas montañas del bosque de los pájaros azules de los lagartos tristes de los lagos pintados de colores de la selva hecha humo y pozos petroleros la sangre penetró bajo la tierra ...

 

   Ruego del navegante

   Tomás Segovia

primeros versos

Qué otro ruego ferviente Sino el de contar siempre con la espera segura De un lugar animoso de descarga y de tregua No un bastión no un refugio No otro domicilio Que el designado en pleno aire mudable Por el amor de la mirada Tibio lugar de espera no porque nadie llame No ...

 

   Relámpago en reposo

   Octavio Paz

primeros versos

Tendida, piedra hecha de mediodía, ojos entrecerrados donde el blanco azulea, entornada sonrisa. Te incorporas a medias y sacudes tu melena de león. Luego te tiendes, delgada estría de lava en la roca, rayo dormido. Mientras duermes te acaricio y te pulo, hacha esbelta, ...

 

   Leyes de la perspectiva (Canciones fugitivas, 5)

   Tomás Segovia

primeros versos

También el hombre que partió a un retorno Que hizo con pulso firme el equipaje Y tomó de la mano a su mirada Para llevarla allá A que beba de nuevo Lo que ella y no ve que bebió un día También ése retorna Y si volver tiene aún la fuerza De callar largamente ...

 

   Torre de marfil

   Rubén C. Navarro

primeros versos

Perdí tu amor y tu belleza, pasó el encanto juvenil, ¡y me quedé con mi tristeza en esta Torre de Marfil... Guardan el puente dos leones desde su altivo pedestal y la portada seis dragones y una serpiente colosal... Con la templanza de los viejos monjes ascetas, vivo lejos de lo mundano y de ...

 

   Puntual como la lluvia es el silencio

   Blanca Luz Pulido

primeros versos

Puntual como la lluvia es el silencio con que tus ojos observan mis recuerdos. Nada puedo decir, nada es ya mío de las antiguas costumbres que los días dilapidaron sin ti en algún pasado. Eres el tiempo del trigo y la vendimia, eres el verde y el oro del verano. Ya a mis sentidos ...

 

   Posesión

   Efrén Rebolledo

primeros versos

Se nublaron los cielos de tus ojos, y como una paloma agonizante, abatiste en mi pecho tu semblante que tino el rosicler de los sonrojos. Jardín de nardos y de mirtos rojos era tu seno mórbido y fragante, y al sucumbir, abriste palpitante las puertas de marfil de tus hinojos. ...

 

   Vestíbulo

   Francisco Magaña

primeros versos

A Mario Ibarra Cuando nadie regrese a recordar la voz de los instantes en el mañana que encuentra su razón en la penumbra. Cuando la voz no sea más que la representación de un instinto apacentando sus furores en las venas del crepúsculo, y su eco retumbe en labios

 

   Romanticismos

   Francisco González Léon

primeros versos

Viejas cajitas de música, viejas cajitas de laca, cuya tapa en rectángulo decora la quietud de una pérgola, o la prez de los cármenes de Aranjuez: Cajas de música de las que ya no vienen ahora. Todo un mecanismo demodado: un peine de acero, un cilindro que gira, y sobre la mecánica ...

 

   Horóscopo envidiable

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Por el vértigo y para el vértigo se quiebran las tejas de las casas, los retoños apenas nacidos, los cementerios de veletas. Se despedazan después fachadas suntuarias, el huracán arrasa botones de camisa, nidos, ventisqueros, plácidas esteras navales que la marea también...

 

   Lejana arquitectura

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Vejez, llévate todo: cutis terso donde viajaron manos persuasivas, ojos radiantes, lámparas votivas que iluminaron noches de universo. Llévate aquel andar que como en verso mis firmes piernas eran decisivas. Yo buscaba las cosas sustantivas quizá muy lejos de un afán perverso. ...

 

   Comentario al escultor

   Rosario Castellanos

primeros versos

El que se lamentaba de hacer su propia estatua con arcilla que pruebe las materias que nosotros usamos. Nosotros, es decir, los marginales: memoria, ensueño, humo, sueño, esperanza. Nada. De: Poesía no eres tú

 

   Esta barca sin remos es la mía...

   Carlos Pellicer

primeros versos

Esta barca sin remos es la mía. Al viento, al viento, al viento solamente le ha entregado su rumbo, su indolente desolación de estéril lejanía. Todo ha perdido ya su jerarquía. Estoy lleno de nada y bajo el puente tan sólo el lodazal, la malviviente ruina del agua y de su platería. ...

 

   Cantares

   Antonio Plaza

primeros versos

Te adoré como a una virgen cuando conocí tu cara; pero dejé de adorarte cuando conocí tu alma. Cuestión de vida o muerte son las pasiones, si alguien lo duda, deja que se apasione. Las heridas del alma las cura el tiempo, y por eso incurables son en los viejos. Los astros serán, mi vida, ...

 

   Los cuartos de hora

   Francisco González Léon

primeros versos

Dos gotas de cristal que rebotaran, y al rebotar sonaran con timbre desigual: tín... tán... tín... tán. Así suenan los cuartos de las horas del reloj parroquial. La noche es una lámina astronómica de mármol, donde van rebotando los cuartos de las horas: tín... tán... tín... tán... Pienso en la ausencia ...

 

   Muerte de Rilke

   Eduardo Langagne

primeros versos

La rosa no viene a mi poema, viene la espina de la rosa. Pero no llega hasta el papel la espina, se clava en la palma de la mano de Rainer María Rilke. De ahí brota una gota de sangre y se...

 

   Tótem

   Efraín Huerta

primeros versos

Siempre Amé Con la Furia Silenciosa De un Cocodrilo Aletargado

 

   Gracias, Señor

   Salvador Novo

primeros versos

Gracias, Señor, porque me diste un año en que abrir a tu luz mis ojos ciegos; gracias porque la fragua de tus fuegos templó en acero el corazón de estaño. Gracias por la ventura y por el daño por la espina y la flor; porque tus ruegos redujeron mis pasos andariegos a la dulce quietud de tu rebaño. ...

 

   Y tu amor se denuncia por el canto de un pájaro

   Homero Aridjis

primeros versos

Tu nombre repetido por las calles Tu boca Tu paso que no es nocturno ni de aurora Tu voz Sólo tu ser creciendo en las esquinas Tu tiempo... tus alianzas Ahora sentada en espiral Después el humo. Selección: Guido Ferrer

 

   Hacer ciudades

   Alejandro Aura

primeros versos

Que la ciudad sea principio y fin porque no hay soplo que la hurte de su sitio; cimiento la sangre de quienes la habitaron modulando su espeso fundamento. Óyeme decir que no me iré. Que parta el solitario y se hunda en el viento entre los pájaros perdidos; que parta el hombre...