☰ menú
 


25 poemas aleatorios

 

   Oigo los coches

   Fabio Morábito

primeros versos

En la mañana oigo los coches que no pueden arrancar. A lo mejor, entre los árboles, hay pájaros así, que tardan en lanzarse al diario vuelo, y algunos nunca lo consiguen. Me alegro cuando un auto, enfriado por la noche, recuerda al fin la combustión y prende sus circuitos. ...

 

   Entre mis manos...

   Alí Chumacero

primeros versos

Entre mis manos vives en confusión de nacimiento y corazón herido, como desvanecerse o contemplar un alto simulacro de ruinas; sobre mis dedos mueres, materia pensativa que se abate bajo el murmullo de mi tacto, y eres tristeza en mí, suave como la forma de la nieve, ...

 

   Metamorfosis

   Luis G. Urbina

primeros versos

Era un cautivo beso enamorado de una mano de nieve que tenía la apariencia de un lirio desmayado y el palpitar de una ave en agonía. Y sucedió que un día, aquella mano suave de palidez de cirio, de languidez de lirio, de palpitar de ave, se acercó tanto a la prisión del beso, que ya no pudo más ...

 

   Por el arte

   Rodulfo Figueroa

primeros versos

¡Cuán hermosa es la muerta! Exuberante su desnudez sobre la losa brilla; yo la contemplo pálido y jadeante y tiembla entre mis manos la cuchilla. El profesor, que la ocasión bendice de poder explicar algo muy bueno, a mí se acerca y con placer me dice: -Hágale usted la amputación del seno. ...

 

   Canto (XI)

   Mario Bojórquez

primeros versos

Porque dejan tus manos el cincel en el borde de antiguas limaduras Tus manos que labraron tu boca para decir palabras donde el norte crecía Nada Ni un cabalgar de noche a lomos de la savia Un continente errante en la espalda encorvada Un mínimo silencio que diga sí, adelante ...

 

   Anestecia final

   Alí Chumacero

primeros versos

La muerte bajo el agua y la noche navega lentamente. Herida va mi sangre, más ligera que el sueño y el despertar sediento del inicial recuerdo. Una mortal navegación a oscuras, marítimo dolor, cristal amargo; un estar descendiendo sin encontrarse asido, como un río que fuera de los pies ...

 

   Pequeña crónica de la fundación de una ciudad

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Sobre esta piedra, junto a este árbol retorcido ya harto de la vida ellos fundaron la ciudad. Tal vez vinieron, ellos, tras las cosas; tras las casas vendrían otros, los postreros. Luego vendrían los amores y los primeros nombres de la vida, tenues apenas, inseguros, ...

 

   Manantial

   Octavio Paz

primeros versos

Habla deja caer una palabra Buenos días he dormido todo el invierno y ahora despierto Habla Una piragua enfila hacia la luz Una palabra ligera avanza a toda vela El día tiene forma de río En sus riberas brillan las plumas de tus cantos Dulzura del agua en la hierba dormida ...

 

   La rosa amarilla

   Alejandro Aura

primeros versos

Se encendió la rosa fulgurante afuera de la ventana, ha estallado una rosa, parecemos las víctimas del incendio, azorados, ávidos de su belleza. Ahora todo tiene color, contraste, vuelo. Vengan a ver la rosa, vengan, tiene un grito amarillo despiadado, es un lujo, ...

 

   Cuadro

   Xavier Villaurrutia

primeros versos

Fuera del tiempo, sentada, la mano en la sien, ¿qué miras, mujer, desde tu ventana? ¿Qué callas mujer, pintada entre dos nubes de mármol? Será igual toda la vida tu carne dura y frutada. Sólo la edad te rodea como una atmósfera blanda. No respires, no. De tal modo el aire te quiere inundar, ...

 

   Porque olvido los nombres de las cosas comunes...

   Patricia Medina

primeros versos

Porque olvido los nombres de las cosas comunes: el hijo que no tuvenuestro centro nutricio. Porque recuerdo tanto la infancia contra el cielo al cielo sobre el charco y a mis ojos sopesándolo todo... hoy quisiera cerrar la llave de esa puerta que fracasa frente a tanta pupila congelada ...

 

   Arena blanca

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

Hermosas arenas blancas: la ceniza cubre tu cuerpo, te trasciende y antecede. Toma tus armas y plegarias la guerra no ha terminado todavía es verano y la lluvia dificulta el paso buscas el vado para que tu pequeño ejército siga la ruta trazada por la sangre. ...

 

   Esquemas para una oda tropical

   Carlos Pellicer

primeros versos

La oda tropical a cuatro voces ha de llegar sentada en la mecida que amarró la guirnalda de la orquídea. Vendrá del Sur, del Este y del Oeste, del Norte avión, del Centro que culmina la pirámide trunca de mi vida. Yo quiero arder mis pies en los braseros de la angustia...

 

   La vida es buena

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

la vida es buena andando descalzos y en calzones en nuestra casa de tres piezas el sol desafinando en nuestro patio tres cuerpos mojados una manguera vieja y un patito de hule en la bañera la vida es buena cuando dejamos abiertas las puertas para mirarnos para entonar a coro ...

 

   Umbral de la orfandad

   Tomás Segovia

primeros versos

En vano cerraremos hoy la puerta Algo de afuera algo de allá muy lejos Se ha metido en la casa con nosotros Y su mirada triste nos sigue silenciosa En busca de consuelo Entre tú y yo viene a meter su hocico El abandono inmemorial del mundo Pero qué sal de luz y de certeza ...

 

   Ella violenta y pública...

   Homero Aridjis

primeros versos

Ella violenta y pública en el peregrinaje lento de las horas que resbalan coloreándose hacia el alba ella exterminada y recobrada por batallones en su misma mano faz que se dobla en el arco haciéndose durar plenitud quebranto inclinación centro donde el esplendor se esparce ...

 

   El duelo

   Angélica de Icaza

primeros versos

Callar, callar ahora el silencio tiene un espacio en nuestra lengua deja que al paso de la noche permanezca con los labios abiertos en tu espalda mientras mis dedos se alargan al tocarte ternura nueva Busco tus huecos me deslizo en tus grietas toco fondo / me impulso ...

 

   Lluvia de luz

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

El fuego armonioso de los astros sigue las huellas palabras del agua desprendida escritas en el vuelo custodio de la miel y sus placeres. De: Tramontana Poema proporcionado por la autora

 

   La vida huyó en el lamento...

   Mariana Bernárdez

primeros versos

La vida huyó en el lamento de no tenernos imposibilidad que me aventuró a otras tierras y a ti a otro cielo. La piel se nos fue transparentando Dejaste hijos que contarían que el abuelo en vez de ojostenía mordidas de noche Yo me enredé en papelesde tonalidades blancas que olía ...

 

   Pureza en el tiempo

   Alí Chumacero

primeros versos

Rosa desvanecida sobre el túmulo, al germinar del tiempo derrumbada en una tumultuosa transparencia. Veo la gloria en ella, pues los días hijos son del espacio donde mueren como el eco infinito de mis ojos. Levanto el rostro, miro los naufragios y mis hermanos muertos...

 

   Trompo

   Bernardo Ortiz de Montellano

primeros versos

El trompo que gira músicas menores movido, sin tregua, por tenue cordón, el trompo de siete colores ¿no es un corazón?

 

   Transverbación

   Victor Hugo Piña Williams

primeros versos

Para Octavio Paz I Lo que la sílaba soba y desova es el pulso larvoso de la nada, la Vesta que deflagra su melisma, su llama que te abro aquella boca que calla en la boca y que saliva en ábaco su sílaba y el abáculo aboca de su sino, vocal que vidria un agua. Transido estanque que la voz ...

 

   Música lunar (fragmentos)

   Efraín Bartolomé

primeros versos

El poeta tiende su arco en el Origen y prende una flecha de sangre sobre la playa del futuro *** Del mar Del ciego mar Del multiforme y áspero y terrible y verde y negro y espumoso y tormentoso mar señores vengo *** Ella me espera frente al mar No sabe cómo soy pero Ella y las...

 

   Auschwitz no fue el jardín de mi infancia

   Fayad Jamís

primeros versos

Auschwitz no fue el jardín de mi infancia. Yo crecí entre bestias y yerbas y en mi casa la pobreza encendía su candil en las noches. Los árboles se cargaban de nidos y de estrellas, por los caminos pasaba asustándose una yegua muy blanca. Auschwitz no fue el jardín de mi infancia. ...

 

   Neblilúnea

   Thelma Nava

primeros versos

Sabías que una muchacha desnuda canta como una botella que se arroja al mar? ¿Lo sabías? Escúchame cantar como a un árbol lacustre en el centro de Neblilúnea. A la orilla de tu sangre, en tu terrestre compañía. Neblilúnea, la ciudad descubierta por nosotros conoce tu pasado...