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25 poemas aleatorios | |
Con regusto de ciervo entre las fauces el puma tiene sed Su pupila apuñala el corazón del aire Todo futuro es verde Entrar ahí Dejar en las espinas la piel y la memoria Ser sobre el humus sol que se arrastra y trastorna su espina dorsal como... | |
I Entre la muerte y yo he erigido tu cuerpo: que estrelle en ti sus olas funestas sin tocarme y resbale en espuma deshecha y humillada. Cuerpo de amor, de plenitud, de fiesta, palabras que los vientos dispensan como pétalos, campanas delirantes al crepúsculo . Todo lo que la tierra ... | |
no tenemos la casa todavía. tenemos piedras; algunas. trozos de pan, algo de vino tenemos pero la casa no; sin embargo tenemos oscuridad, porque luz no tenemos todavía; tenemos algunas lágrimas y besos. otras cosas igualmente ridículas tenemos, pero la casa no. ... | |
Con vuelo ligero, grácil, va sorteando espinas de rosal por el codillo de una rama, y como prendedor se posa, nuncio de mayo una libélula morada. | |
RESURJO ENTRE LOS pétalos finales de la hoguera libre de resolanas y brazos de planta carnívora al tobillo Al incorporarme veo una ráfaga: las fénix que huyen en parvada del azogue dejando tras de sí fragmentos de sol pulverizado y un grito virginal... | |
Pasaré la noche con el inmenso desiertoque hay en mí y el estar contigo. I Hay una extensión cercada por el cielo, una inmensa planicie descubierta por la luna, un campo de flores pálidas sitiadas por su propio perfume, una casa en el bosque de los grandes abetos de la noche, ... | |
Yo que solo canté de la exquisita partitura del íntimo decoro, alzo la voz a la mitad del foro a la manera del tenor que imita la gutural modulación del bajo, para cortar a la epopeya un gajo. Navegaré por las olas civiles con remos que no pesan, porque van como los brazos del correo ... | |
Paisaje familiar mas siempre extraño, enigma de la palma de la mano. El mar esculpe, terco, en cada ola, el monumento en que se desmorona. Contra el mar, voluntad petrificada, la peña sin facciones se adelanta. Nubes: inventan súbitas bahías donde un avión es barca... | |
Busco tu esqueleto bajo la cama entre los libros ahí donde estuviste en los pasillos en los rincones en los dobleces de mi cuerpo entre las altas torres del lenguaje. O quizá un gesto de la mano izquierda en la pared proyecta con su sombra el rostro de una palabra Guardé tu nombre ... | |
La mujer que espera bajo la lluvia, la que siembra pensamientos en la hoguera, gime, se estremece. Sus pechos, violentas rosas, braman. Sus muslos se abren con denso escalofrío. Su voz, espuma melancólica, entrega vaticinios como una Luna Nueva que galopa. La noche, complacida, ... | |
Ciego de nacimiento, me escandaliza el tacto. Vivaldi suena en medio de la bruma y la ciudad, bella hasta su colmo, intolerable, extiende dedos hacia el mar. El ancla de la vida se estremece, el sol rebasa sus medidas y entra durísimo, convicto, entre las nubes: el más vago, el más oscuro resplandor. ... | |
Corazón tan astuto del placer, que inocula y engaña la estricta soledad de los amantes con su raro bálsamo, con su minuciosa muerte de caricias y blandas brasas. Placer casi sumiso y siempre inabatible, despojado de sí mismo, preñado de vacío, furor que escapa, ... | |
Ni tu silencio, duro cristal de roca, ni el frío de la mano queme tiendes, ni tus palabras secas, sin tiempo ni color, ni mi nombre, ni siquiera mi nombre que dictas como cifra desnuda de sentido; ni la herida profunda, ni la sangre que mana de sus labios, palpitante, ni la distancia cada vez más fría ... | |
¡Oh, vida mía, vida mía!, agonicé con tu agonía y con tu muerte me morí. ¡De tal manera te quería, que estar sin ti es estar sin mí! Faro de mi devoción, perenne cual mi aflicción es tu memoria bendita. ¡Dulce y santa lamparita dentro de mi corazón! Luz que alumbra mi pesar ... | |
Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo. Se parece a la noche, o mejor: a una noche sin ausencias. Ella es exacta. Cuando la noche escurre, su cuerpo se humedece. Me permite trepar por mis temblores y agitar su nombre desde la oscuridad. Ella es irrepetible. Nació... | |
Llegó el momento de partir el hogar en dos. Bien: comencemos por los rincones donde las arañas tejieron también su historia. Hablemos de los muros y sus cuadros. ¿Cuál eliges? ¿El del día de la boda, el retrato de la niña o el de vacaciones en verano? Quiero el antiguo bodegón ... | |
Del viejo parque en el rincón lejano, echo para el amor tibio y discreto, aspiraba el secreto de la muda caricia de tu mano... Todo callaba en torno solamente en alas del ambiente, un concierto de aromas ascendía alrededor de tu alma y de la mía, callaban brisas, pájaros y fuentes... ... | |
Hablar, tal vez hablar en los devoramientos del alba, en las cenizas frías, en las constancias que no habrá de leer nadie; hablar en el mismo espacio de una voz que no llegó hasta estas palabras, que se perdió en el ruido de una frase como ésta; hablar donde respira aquello que ocultamos, ... | |
Abro la puerta, vuelvo a la misericordia de mi casa donde el rumor defiende la penumbra y el hijo que no fue sabe a naufragio, a ola o fervoroso lienzo que en ácidos estíos el rostro desvanece. Arcaico reposar de dioses muertos llena las estancias, y bajo el aire aspira la conciencia ... | |
¡Oh, qué dulce canción! Límpida brota Esparciendo sus blandas armonías, Y parece que lleva en cada nota ¡Muchas tristezas y ternuras mías! ¡Así hablara mi alma... si pudiera! Así dentro del seno, Se quejan, nunca oídos, mis dolores! Así, en mis luchas, de congoja lleno, Digo a la vida: ¡Déjame ser ... | |
Solamente la música, la melodía que viene y va como mi boca, ávida, de pezón en pezón, de un monte a la otra cima; solamente la música, tu música, me hace dormir, feliz, mece mi corazón y lo estremece y después lo serena y lo detiene, y lo quema y lo apaga, lo hace ceniza, ... | |
1 Si pusiéramos un espejo debajo de la escalera se prolongaría en otra escalera, o nadaría en su nada. 2 Si cortas una escalera de humo, continuará subiendo. Si rompes una de madera, se hará dos escaleras. Si cavas una de tierra, se meterá en l anoche, o se hará igual al hombre. ... | |
no hay nada frente a mí, sólo un instante rescatado esta noche, contra un sueño de ayuntadas imágenes soñado, duramente esculpido contra el sueño, arrancado a la nada de esta noche, a pulso levantado letra a letra, mientras afuera el tiempo se desboca ... | |
En la palabra del día despierta la noche. Como quien se enfrenta a una serie innumerable de nombres que nada le dicen y todo le confían. Como quien mira su destino desde la escritura renovada del espejo. Como quien resiste en el desierto con una flor de arena entre las manos. ... | |
No soy el viento ni la vela sino el timón que vela. No soy el agua ni el timón sino el que canta esta canción. No soy la voz ni la garganta sono lo que se canta. No sé quien soy ni lo que digo pero voy y te sigo. | |
