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25 poemas aleatorios

 

   Epitafio

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Del repecho más alto del acantilado que fue se despeñó hasta el fondo de sí mismo. Tardó toda su vida cayendo. Ya llegó...

 

   Balada de S.

   Myriam Moscona

primeros versos

a Guadalupe Alonso Fui por unos días la mujer más bella de mi ciudad. Llevaba un vestido con doble aura. Abajo, todo se flechaba en un tiempo preciso. En el camellón de Insurgentes fui el tigre de Blake, en San Ángel hablé con los nimbados pájaros de Dios, en la Plaza del Carmen ...

 

   Conjuro

   Jaime García Terrés

primeros versos

De tu mirada llena las bienaventuranzas aguardamos, rotundo sol de mayo: Aquellos cuerpos en la calle solos están. Huye la pena misma de su lado. Catástrofes y fiebres asédianlos ajenas a distancia. Y les niega raíces la tierra que su sombra hiere. No permitas que rueden abolidos ...

 

   Frondas y glebas

   Manuel José Othón

primeros versos

Adivino los fértiles parajes que baña el río, y la pomposa vega que con su linfa palpitante riega, desmenuzado en trémulos encajes; la basílica inmensa de follajes que empaña la calina veraniega y la furiosa inundación anega en túmidos e hirvientes...

 

   Rebaba de neurona es la argamasa...

   Román Luján

primeros versos

REBABA DE NEURONA es la argamasa que forma este collage de sinsentidos. Salitre emocionado, paz salada en roncos lagrimales, pirotecnia. ¿Collage es mezcolanza, revoltijo, astilla de emoción vuelta a su logos? No hablemos del futuro, piedad, que ya envejezco. ...

 

   Difícilmente, avanzando milímetros por año...

   Octavio Paz

primeros versos

Difícilmente, avanzando milímetros por año, me hago un camino entre la roca. Desde hace milenios mis dientes se gastan y mis uñas se rompen para llegar allá, al otro lado, a la luz y el aire libre. Y ahora que mis manos sangran y mis dientes tiemblan, inseguros, en una cavidad...

 

   Puerto Arista

   Marisa Trejo Sirvent

primeros versos

Hay luces en los ojos de los peces que los barcos capturan por la noche, aromas en el aire de cangrejos dormidos, fósiles transformándose en espuma. Más tarde la madrugada tirará otras estrellas la brisa no azotará más las ventanas. En ellas aparecerá la marina de cobre de sus olas ...

 

   Lecciones de las cosas

   Rosario Castellanos

primeros versos

Me enseñaron las cosas equivocadamente los que enseñan las cosas: los padres, el maestro, el sacerdote pues me dijeron: tienes que ser buena. Basta ser bueno. Al bueno se le da un dulce, una medalla, todo el amor, el cielo. Y ser bueno es muy fácil. Basta abatir los párpados y no ver y no juzgar ...

 

   Poema

   Fayad Jamís

primeros versos

¿Qué es para usted la poesía además de una piedra horadada por el sol y la lluvia, Además de un niño que se muere de frío en una mina del Perú, Además de un caballo muerto en torno al cual las tiñosas describen eternos círculos de humo, Además de una anciana que sonríe ...

 

   Y pienso que la vida. . .

   Enrique González Martínez

primeros versos

Y pienso que la vida se me va con huida inevitable y rápida, y me conturbo, y pienso en mis horas lejanas, y me asalta un inmenso afán de ser el de antes y desandar la vida. ¡Oh los pasos sin rumbo por la senda perdida, los anhelos inútiles, el batallar intenso! ¿Cómo flotáis ahora, blancas nubes ...

 

   El duelo

   Angélica de Icaza

primeros versos

Callar, callar ahora el silencio tiene un espacio en nuestra lengua deja que al paso de la noche permanezca con los labios abiertos en tu espalda mientras mis dedos se alargan al tocarte ternura nueva Busco tus huecos me deslizo en tus grietas toco fondo / me impulso ...

 

   Que te acaricie yo, tus pechos, ave...

   Fernando del Paso

primeros versos

Que te acaricie yo, tus pechos, ave, como rezar las cuentas de un rosario. Y que mi amor badajo y campanario te lo repique yo, que yo te clave. Que sean mis manos, de tus muslos, llave. Tu rosa, de mis dedos, relicario, y en su fronda la lengua de un canario con mi lengua, la sal, que yo te lave. ...

 

   Adiestramiento

   José Carlos Becerra

primeros versos

La voz de aquellos que asumen la noche, marinería de labios oscuros; la voz de aquellos cuyas palabras corresponden a esa luz donde el amanecer levanta la primera imagen vencida de la noche. Ahora cuando la memoria es una calle de mercaderes y héroes muertos, ...

 

   Cuando la sombra duerme...

   Homero Aridjis

primeros versos

Cuando la sombra duerme su cuerpo se ilumina su rostro reflejado atraviesa cristales y finalmente se instala en todo brillo Sus dedos trenzan en el aire los bellos frutos de los días de mayo Muda en la respiración muda de las cosas la voz de una mujer pasa buscándola Desnuda en el esplendor ...

 

   Vuelo de tus besos

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

para la ciudad de León, Guanajuato Suave doncella, madre de celeste manto recibo los pétalos de tu amor inmenso para vencer a la pantera negraa la bestia enrarecidaque me habita. Madre Santísima de la Luz, bajo tu media luna todo se transfigura: bajo tus pies, ...

 

   Eternidad

   Amado Nervo

primeros versos

¡La Muerte! Allí se agota todo esfuerzo, allí sucumbe toda voluntad. ¡La Muerte! ¡Lo que ayer fue nuestro Todo hoy solo es nuestra Nada!... ¡Eternidad! ¡Silencio! El máximo silencio que es posible encontrar. ¡Silencio!...!Ultrasilencio, y no más! ¡Oh, no más! ¡Ni una voz en la noche ...

 

   Espejo

   Octavio Paz

primeros versos

Hay una noche, un día, un tiempo hueco, sin testigos, sin lágrimas, sin fondo, sin olvidos; una noche de uñas y silencio, páramo sin orillas, isla de yelo entre los días; una noche sin nadie sino su soledad multiplicada. Se regresa de unos labios nocturnos, fluviales, lentas orillas de coral y savia, ...

 

   El Tajín

   Efraín Huerta

primeros versos

Andar así es andar a ciegas, andar inmóvil en el aire inmóvil, andar pasos de arena, ardiente césped. Dar pasos sobre agua, sobre nada el agua que no existe, la nada de una astilla , dar pasos sobre muertes, sobre un suelo de cráneos calcinados. Andar así no es andar sino quedarse sordo...

 

   Amémonos

   Manuel María Flores

primeros versos

Buscaba mi alma con afán tu alma, buscaba yo la virgen que mi frente tocaba con su labio dulcemente en el febril insomnio del amor. Buscaba la mujer pálida y bella que en sueño me visita desde niño, para partir con ella mi cariño, para partir con ella mi dolor. Como en la sacra soledad del templo ...

 

   Ya para despedirme

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Ya que para despedirme, dulce idolatrado dueño, ni me da licencia el llanto ni me da lugar el tiempo, háblente los tristes rasgos, entre lastimosos ecos, de mi triste pluma, nunca con más justa causa negros. Y aun ésta te hablará torpe con las lágrimas que vierto, porque va borrando el agua ...

 

   El arte de vivir

   Alberto Blanco

primeros versos

No dije nada que te pudiera herir y sin embargo tuve que mentir Tú no querías oír la verdad pero me pediste, sí, sí, sí, sí sinceridad Y yo sinceramente tuve que mentir y allí radica -tal vez- (tal vez) el arte de vivir ¿Cuál es el arte de vivir? Unas palabras pueden cambiar completamente...

 

   Delicia

   Octavio Paz

primeros versos

Como surge del mar, entre las olas, una que se sostiene, estatua repentina, sobre las verdes, líquidas espaldas de las otras, las sobrepasa, vértigo solitario, y a sí misma, a su caída y a su espuma, se sobrevive, esbelta, y hace quietud su movimiento, reposo su oleaje, tú, delicia, imprevista criatura, ...

 

   Balada

   Jaime García Terrés

primeros versos

Esta manera de soñar que tengo. tan a lo vivo, tan sin ley, a mis labios imparte contradicciones y desvíos. El grito se confunde con la más honda tristeza; la tormenta fecunda calmas decisivas. En un mismo papel quedan grabados hijos diversos de diversa...

 

   Mi prima Agueda

   Ramón López Velarde

primeros versos

Mi madrina invitaba a mi prima Agueda a que pasara el día con nosotros, y mi prima llegaba con un contradictorio prestigio de almidón y de temible luto ceremonioso. Agueda aparecía, resonante de almidón, y sus ojos verdes y sus mejillas rubicundas me protegían...

 

   Ese busto de yeso

   Bernardo Ortiz de Montellano

primeros versos

Ese busto de yeso que respira lunas de noche antiguas y metales rodillas mutiladas desiguales que si la noche cubre el sueño mira. Esa mano de flores que conspira al abrir y cerrar dedos cristales, sonrisa y caracol en espirales, ajeno mar donde la voz expira. Estos ojos de verdes vegetales ...