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25 poemas aleatorios

 

   Deseos

   Carlos Pellicer

primeros versos

Trópico, para qué me diste las manos llenas de color. Todo lo que toque se llenará de sol. En las tardes sutiles de otras tierras pasaré con mis ruidos de vidrio tornasol. Déjame un solo instante dejar de ser grito y color. Déjame un solo instante cambiar de clima el corazón, beber la penumbra ...

 

   Me pregunto

   Tomás Segovia

primeros versos

Me pregunto y no entiendo tendrías que ser tú quien lo explicara me pregunto por qué a veces esta piedra en la dentadura que no deja salir a gusto mis palabras cuando se disponen confiadas a brotar hacia ti a correr más frescas que las cascadas de agua tan frescas...

 

   Toca mi piel

   Octavio Paz

primeros versos

Toca mi piel, de barro, de diamante, oye mi voz en fuentes subterráneas, mira mi boca en esa lluvia oscura, mi sexo en esa brusca sacudida con que desnuda el aire los jardines. Toca tu desnudez en la del agua, desnúdate de ti, llueve en ti misma, mira tus piernas como dos arroyos, ...

 

   La palabra dicha

   Octavio Paz

primeros versos

La palabra se levanta de la página escrita. La palabra, labrada estalactita, grabada columna, una a una letra a letra. El eco se congela en la página pétrea. Ánima, blanca como la página, se levanta la palabra. Anda sobre un hilo tendido del silencio al grito, sobre el filo del decir...

 

   Consejos de un padre a su hija

   Poesía náhuatl

primeros versos

Aquí estás, mi hijita, mi collar de piedras finas, mi plumaje de quetzal, mi hechura humana, la nacida de mí. Tú eres mi sangre, mi color, en ti está mi imagen. Ahora recibe, escucha: vives, has nacido, te ha enviado a la tierra el Señor Nuestro, el Dueño del cerca y del junto, ...

 

   Glosa de mi tierra

   Alfonso Reyes

primeros versos

Amapolita morada del valle donde nací: si no estás enamorada, enamórate de mí. I Aduerma el rojo clavel, o el blanco jazmín, las sienes; que el dardo sólo desdenes, v sólo furia el laurel. Dé el monacillo su miel, y la naranja rugada, y la sedienta granada, zumo y sangre —oro y rubí—; que yo te prefiero...

 

   El perro

   Eduardo Lizalde

primeros versos

Éste es un perro. Una creiatura que se ignora. No sabe que pertenece a una clase -de cosa o bestia-, ignora que la palabra perro no lo designa a él en especial: cree que se llama perro, cree que se llama hombre, cree que se llama ven , cree que se llama muerde .

 

   La gota de hiel

   Ignacio Rodríguez Galván

primeros versos

¡Jehovah! ¡Jehovah, tu cólera me agobia! ¿Por qué la copa del martirio llenas? Cansado está mi corazón de penas.Basta, basta, Señor. Hierve incendiada por el sol de Cuba mi sangre toda y de cansancio expiro, busco la noche, y en el lecho aspirofuego devorador. ...

 

   Como una lengua de vaca

   Kyra Galván

primeros versos

Mis almohadas son distintas como de hotel costeño, humedas y frías. Mi cama es comoun enorme trigal que me consume. Todo el cuarto es un bosque de pinos altos y desde la ventana miro otro bosque. Por mi pupila alargada y cilíndrica busco el destello de luz que me falta. ...

 

   La casa de Doña Juana Nepomucena

   Francisco González Léon

primeros versos

El huerto umbroso, y aquel rosal que se alcanzaba, desde la sala de la casita a divisar. La viejecita que allí vivía; la viejecita que me contaba mientras bordaba, mientras tejía, vidas de santos, raros portentos, y tantos cuentos de encantamientos y brujería. Y las toronjas junto a las rosas: ...

 

   La feria

   Julio Torri

primeros versos

Y estando a — Y estando amarrando un gallo Se me re — Se me reventó el cordón Yo no sé Si será mi muerte un rayo... Los mecheros iluminan con su luz roja y vacilante rimeros de frutas, y a contraluz proyectan negras las siluetas...

 

   Gradas

   Ramón Xirau

primeros versos

Las estrellas nos miran lentamente cierran sus ojos las bahías. El arco de luz cerca los cabos en la ruta del fuego, foques, banderas en las barcas, fosco el fuego atónito de las naranjas, en el aguanueva de los naranjales. Las bridas de caballos pensados, pesados, imaginados...

 

   Ciclo

   Tomás Segovia

primeros versos

Para qué A quién le va importar Ni siquiera a uno mismo Y la espera de quién se colmaría O contra quién alzarse Para imponerse contra qué amenaza Y la altivez de no cejar A quien enorgullece A quién sino al orgullomismo Que vive de engañarnos Y para qué el orgullo O la humildad ...

 

   Haz el amor conmigo

   Alejandro Aura

primeros versos

La fruta Dame ese racimo de uvas negras, niña, dame ese racimo. El antojo Una chiquita en pantalón vaquero, su boquita en francés; al sur del Ecuador la verdad es al revés. Las piernas largas, la cadera angosta, su nalguita alzada; en el Perú yo no soy nada. Con sus ojitos...

 

   En las tinieblas

   Efrén Rebolledo

primeros versos

El crespón de la sombra más profunda arrebuja mi lecho afortunado, y ciñendo tus formas a mi lado de pasión te estremeces moribunda. Tu cabello balsámico circunda los lirios de tu rostro delicado, y al flotar por mis dedos destrenzado de más capuz el tálamo se inunda. Vibra el alma en mi mano ...

 

   Dos Cuerpos

   Octavio Paz

primeros versos

Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano. Dos cuerpos frente a frente son a veces dos piedras y la noche desierto. Dos cuerpos frente a frente son a veces raíces en la noche enlazadas. Dos cuerpos frente a frente ...

 

   Dama huasteca

   Octavio Paz

primeros versos

Ronda por las orillas, desnuda, saludable, recién salida del baño, recién nacida de la noche. En su pecho arden joyas arrancadas al verano. Cubre su sexo la yerba lacia, la yerba azul, casi negra, que crece en los bordes del volcán. En su vientre un águila despliega sus alas, dos...

 

   Junio

   Octavio Paz

primeros versos

Bajo del cielo fiel Junio corría arrastrando en sus aguas dulces fechas. Llegas de nuevo, río transparente, todo cielo y verdor, nubes pasmadas, lluvias o cabelleras desatadas, plenitud, ola inmóvil y fluente. Tu luz moja una fecha adolescente: rozan las manos formas vislumbradas, ...

 

   Vehículo

   Gerardo Deniz

primeros versos

Polvo. Detrás de la cortina, entre los equipajes, tosió un Niño de diez años: -Qué tos más desgarradora e incoercible- comentó acto seguido con voz argentina. Remontos aún los pinchos ya candentes de la ciudad Declaró el maestro: -No dudo de que este Niño, ...

 

   Antiguallas

   Francisco González Léon

primeros versos

Casas de mi lugar que tienden a desaparecer; raras casas que aun suelo yo encontrar. Es de ver la multitud de los patios empedrados; el brocal con arcadas de ladrillo, los arriates adosados a los muros (altos muros patinados y sin brillo) y la parra que se afianza entre sus grietas, ...

 

   Aeropuertos

   Edel Juárez

primeros versos

De pie, frente al área de llegadas, he descubierto que el amor concentrado por la espera vuelve a los humanos seres blandos que, de un momento a otro, desaparecerían por las coladeras; actitud tan solo pospuesta por el infinito placer que supone el encuentro con la persona amada. ...

 

   Del poema perfecto

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

La página me aguarda blancamente encendida y su páramo incierto crecerá con mi sombra. Acaso un texto ubicuo de artificios escombra mi doble laberinto de incorpórea salida. Libro con la memoria una letal partida que comenzó en la noche inmemorial que asombra. La inteligencia alerta...

 

   El loro

   José Juan Tablada

primeros versos

Loro idéntico al de mi abuela funambulesca voz de la cocina, del comedor y de la azotehuela. No bien el sol ilumina, lanza el loro su grito y su áspera canción con el asombro del gorrión que sólo canta El Josefito ... De la cocinera se mofa colérico y gutural, y de paso apostrofa a la olla ...

 

   A tientas

   Fabio Morábito

primeros versos

Cada libro que escribo me envejece, me vuelve un descreído. Escribo en contra de mis pensamientos y en contra del ruido de mis hábitos. Con cada libro pago un viaje que no hice. En cada página que acabo cumplo con un acuerdo, me digo adiós desde lo más recóndito, pero sin alcanzar...

 

   Movimiento

   Octavio Paz

primeros versos

Si tú eres la yegua de ámbar yo soy el camino de sangre Si tú eres la primer nevada yo soy el que enciende el brasero del alba Si tú eres la torre de la noche yo soy el grito del primer pájaro Si tú eres la cesta de naranjas yo soy el cuchillo del sol Si tú eres el altar de piedra yo soy la mano sacrílega ...