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25 poemas aleatorios

 

   Yalentay

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

Queda mucho de las sombras primeras. El sol, espejo y humo, erecto, achica su ojo tutelar y se mece, inconforme, sobre las cosas de barro. Yalentay, ensimismado, abre los brazos: intenso invierno es su susurro. Y sus hijos, y los padres de esos hijos, que también se han marchado, ...

 

   Me dueles

   Jaime Sabines

primeros versos

Me dueles. Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza, córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor. Entre los escombros de mi alma búscame, escúchame. En algún sitio mi voz, sobrevive, llama, pide tu asombro...

 

   Luz

   Jaime Labastida

primeros versos

Ciego de nacimiento, me escandaliza el tacto. Vivaldi suena en medio de la bruma y la ciudad, bella hasta su colmo, intolerable, extiende dedos hacia el mar. El ancla de la vida se estremece, el sol rebasa sus medidas y entra durísimo, convicto, entre las nubes: el más vago, el más oscuro resplandor. ...

 

   Nadie ha tirado estas hojas...

   Víctor Sandoval

primeros versos

Nadie ha tirado estas hojas, las trae un viento maduro y macizo de fustas y golpes categóricos. Las hojas contradicen a la estación y al día. Si abro la mano duerme en el fondo una moneda. Los hombres, de corazón bicorne y suspirante, son dueños de las contradicciones, de las hojas ...

 

   Pera

   Alejandro Aura

primeros versos

Estaba yo pelando una pera muy quitada de la pena, contenta de ir a servir de desayuno, cuando de pronto noté el poco pudor con que se dejaba eliminar la vestimenta y cómo soltó en humedad que me escurría por lo dedos un jugo lúbrico que me pedía cierto pudor ...

 

   Y siempre habrá una vez...

   Carmen Alardín

primeros versos

Te mataré sin tañer las campanas y sin doblar los goznes del insomnio. Te mataré sin la espada de Damocles, ni los principios de Arquímedes. Sin votos académicos ni juramentos falsos; casi sin zapatillas de charol... Sin la cita del toro entre la arena... Nada más por el gusto de...

 

   Mar de mediodía (II) (Los cuatro mares)

   Enrique González Rojo

primeros versos

El sol tocó las aguas y acrecentó su canto. Esta ola viajera desparramó su música sobre la arena. La brisa y el calor mueven las hojas de la palmera. Los pájaros marinos callan, abochornados, sus confidencias. Una familia de tortugas sale a tomar el fresco a la ribera. Y tú, ...

 

   El tiempo de la poesía...

   Homero Aridjis

primeros versos

El tiempo de la poesía da un fruto de luz que cae solo en la tierra...

 

   Los búhos

   Alberto Blanco

primeros versos

Detrás de cada nube, de cada monte de cada copa, de cada rama hay búhos en la noche. Se esconden en el humo de las pipas. Se alimentan de malentendidos y estrellas de neón. En la oscuridad se pueden confundir lo mismo con esas cenizas que con sus sombras. ...

 

   Al llegar el último día

   Thelma Nava

primeros versos

Si hoy fuera el último día señalado para no asombrarnos le pediría prestado a mi enemigo su pañuelo de seda, su corbata de sombra. Ataría con ellos las palabras rotas y las que nunca dije. ¿A quién llamaría amiga, antigua compañera de linaje, hermana de mi estirpe? A ella, ...

 

   Mi laberinto

   Alberto Blanco

primeros versos

El cielo es inmenso sobre las torres disparejas que coronan esta colina en la Isla de Francia Las gárgolas negras y las golondrinas hacen su nido sin hacer distinciones entre santos, vírgenes y pecadores Y lo que por dentro es noche ornada de monstruos y vitrales joyas de la mente, iluminaciones...

 

   Mientras penetro en ti...

   Tomás Segovia

primeros versos

Mientras penetro en ti Sonámbula Dentro de ti está un yo Penetrando una tú Los veo claramente...

 

   Donde habla la ceniza

   Efraín Bartolomé

primeros versos

I Con regusto de ciervo entre las fauces el puma tiene sed Su pupila apuñala el corazón del aire Todo futuro es verde Entrar ahí Dejar en las espinas la piel y la memoria Ser sobre el humus sol que se arrastra y trastorna su espina dorsal como los gatos ...

 

   Pythia (Fragmentos)

   Gloria Gervitz

primeros versos

La luz sube en oleadas vagido en lo callado inmenso del nombre mortal y sola en su errancia la traspasada palabra a tientas la oficiante vieja madre cómplice intercede Ay convocada nocturna como un charco de miedo. Con tus ojos de viuda...

 

   Espejo de zozobra

   Alí Chumacero

primeros versos

Me miro frente a mí, rendido, escuchando latir mi propia sangre, con la atención desnuda del que espera encontrarse en un espejo o en el fondo del agua cuando, tendiendo el cuerpo, ve acercarse su sombra, lenta e inclinada, a la suprema conjunción de dos pulsos perdidos en sí mismos, ...

 

   Junto las manos

   Alejandro Aura

primeros versos

Junto las manos, formo en ellas un hueco, soplo y puedo hacer como cantan las palomas. Una desde un árbol me saluda. Hace su doble ruido, hondo y suave y espera hasta que yo contesto. Hablamos...

 

   Me gustaría...

   Edel Juárez

primeros versos

me gustaría tenerte desnuda ahora y poder hablar de tu cuerpo de la distancia exacta que hay entre tus senos me gustaría poder contarles de tus piernas ese par de tijeras con las que has podado mis pudores con las que abrazaste mi inocencia hablarles de tus manos, y de las caricias ...

 

   Ambición

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

Nada más, Poesía: la más alta clemencia está en la flor sombría que da toda su esencia. No busques otra cosa. ¡Corta, abrevia, resume; no quieras que la rosa dé más que su perfume!

 

   Miss X

   Jaime Sabines

primeros versos

Miss X, sí, la menuda Miss Equis, llegó, por fin, a mi esperanza: alrededor de sus ojos, breve, infinita, sin saber nada. Es ágil y limpia como el viento tierno de la madrugada, alegre y suave y honda como la yerba bajo el agua. Se pone triste a veces con esa tristeza mural...

 

   La manzana

   Fernando Ruiz Granados

primeros versos

Desprender el fruto La roja manzana del Paraíso El perfecto fruto que pendió De la rama más alta del jardín Morderla No para gustar de su sabor Que contenta los sentidos Probar del fruto para alcanzar Su ardiente centro Su ignorada esencia Para vislumbrar el umbral del Comienzo ...

 

   Cobardía

   Amado Nervo

primeros versos

Pasó con su madre. ¡Qué rara belleza! ¡Qué rubios cabellos de trigo garzul! ¡Qué ritmo en el paso! ¡Qué innata realeza de porte! ¡Qué formas bajo el fino tul... Pasó con su madre. Volvió la cabeza: ¡me clavó muy hondo su mirada azul! Quedé como en éxtasis... Con febril ...

 

   Variaciones sobre una Mujtathth de Al-Sharif Al-Radi

   Hugo Gutiérrez Vega

primeros versos

Pasaré la noche con el inmenso desiertoque hay en mí y el estar contigo. I Hay una extensión cercada por el cielo, una inmensa planicie descubierta por la luna, un campo de flores pálidas sitiadas por su propio perfume, una casa en el bosque de los grandes abetos de la noche, ...

 

   La sombra

   Octavio Paz

primeros versos

Ya por cambiar de piel o por tenerla nos acogemos a lo oscuro, que nos viste de sombra la carne desollada. En los ojos abiertos cae la sombra y luego son los ojos los que en la sombra caen y es unos ojos líquidos la sombra. ¡En esos ojos anegarse, no ser sino esos ojos que no ven, ...

 

   Evocación de la doncella

   Oscar Wong

primeros versos

El rostro dúctil de la niña, la sonrisa etérea de la niña, la cadera ansiosa de la niña, el rotundo bramido de las piernas de la niña. Retumba la ternura transparente en esta niña, el Amor transfigura el semblante complacido de la niña, la turbación retrocede ante el vigor minucioso de la niña. ...

 

   Mar de la tarde (III) (Los cuatro mares)

   Enrique González Rojo

primeros versos

Lo que antes era fino concierto, hoy es una sinfonía: cobre de los intrumentos en las cuerdas de oro del día. La marcha heroica de la tarde los sones del mar armonizan; mas la batuta del sol desaparece y la confución se inicia los sonidos falsos de rocas-oboes y apresuramiento ...