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25 poemas aleatorios

 

   Yo vine al mundo

   Fabio Morábito

primeros versos

Yo vine al mundo en la ciudad más prostituida, más circular, más envidiada, todo se deteriora al acercarse a ella, todo trabaja en su favor para dejarla inalcanzable. A lo mejor se nace siempre así, a lo mejor todos nacimos en Alejandría. Jamás he de volver a verla porque mi edad, mis versos...

 

   Carta a mis amigos pintores

   Alejandro Aura

primeros versos

Iba por las calles viendo el esplendoroso andar de las mujeres bellas, compungido por mi azarosa consistencia de venado; a través de la campana de humo, que tarde o temprano tañerá por nuestra retirada, hendía el prepotente sol y nos tocaba con indiferencia las fibras...

 

   En el tiempo...

   Nohemí Sosa

primeros versos

En el tiempo del sentido común veo estallar un torito* en círculos de fuego anhelo ese incendio que lucen los flamboyanes me acerco al sótano de las golondrinas para contemplar el terror del abismo es ciertoestoy convencida la soledad es mi perseguidora más tenaz ...

 

   Escuchen dos Sacristanes... (Villancico VIII)

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Introducción Escuchen dos Sacristanes que disputan, arguyendo, si es el Niño el Verbum Caro, o es el Niño el Tantum Ergo. ¡Oigan atentos, no se queden a asperges del argumento! Estribillo 1.- Sacristane. 2.- Sacristane. 1.- Exi foras. 2.- Vade retro. 1.- Famularum. 2.- Famularum. ...

 

   Soy mi cuerpo

   Jaime Sabines

primeros versos

Soy mi cuerpo. Y mi cuerpo está triste y está cansado. Me dispongo a dormir una semana, un mes; no me hablen. Que cuando abra los ojos hayan crecido los niños y todas las cosas sonrían. Quiero dejar de pisar con los pies desnudos el frío...

 

   Esperar

   Eduardo Zambrano

primeros versos

Puede esperar el llanto de un hijo para hacerlo fuerte. Puede esperar la salvación del miserable para negociarle el Cielo. Puede esperar el destino del que sueña para venderlo idiota. Pueden esperar tantas humillaciones hasta que llegue el camión de la basura. (De: ...

 

   Gratia plena

   Amado Nervo

primeros versos

Todo en ella encantaba, todo en ella atraía: su mirada, su gesto, su sonrisa, su andar... El ingenio de Francia de su boca fluía. Era llena de gracia, como el Avemaría; ¡quien la vio no la pudo ya jamás olvidar! Ingenua como el agua, diáfana como el día, rubia y nevada como Margarita sin ...

 

   Densa luz del trópico

   Juan Bañuelos

primeros versos

Hay burbujas de frutas en el olor del día. El verdeoscuro de la tarde entra a zancadas por el patio y se funde con el pequeño remolino que en medio del jardín hace girar las hojas como astros de un sistema solar sobre la ropa tendida. Contemplamos la jarra de agua y a un lado el cuchillo...

 

   Tumulto

   Gabriel Zaid

primeros versos

Me empiezan a desbordar los acontecimientos (quizá es eso) y necesito tiempo para reflexionar (quizá es eso). Se ha desplomado el mundo. Toca el Apocalipsis. Suena el despertador. Los muertos salen de sus tumbas, mas yo prefiero estar muerto.

 

   Tema para un nocturno

   Carlos Pellicer

primeros versos

Cuando hayan salido del reloj todas las hormigas y se abra por fin la puerta de la soledad, la muerte ya no me encontrará. Me buscará entre los árboles, enloquecidos por el silencio de una cosa tras otra. No me hallará en la altiplanicie deshilada sintiéndola en la fuente ...

 

   Pensándolo bien

   Jaime Sabines

primeros versos

Me dicen que debo hacer ejercicio para adelgazar, que alrededor de los 50´s son muy peligrosos la grasa y el cigarro, que hay que conservar la figura y dar la batalla al tiempo, a la vejez. Expertos bien intencionados y médicos amigos me recomiendan dietas...

 

   Celebración de la memoria (II)

   Jorge Ruiz Dueñas

primeros versos

Hay en mí restos de un continente devorado En la carta de rumbos testimonios de vejez larvada Riscos Páramo Mar en lecho El tiempo diluido en el piélago

 

   Mirando a la Gioconda

   Rosario Castellanos

primeros versos

¿Te ríes de mi? Haces bien. Si yo fuera Sor Juana o la Malinche o, para no salirse del folklore, alguna encarnación de la Güera Rodríguez (como ves, los extremos, igual que Gide, me tocan) me verías, quizá, como se ve al espécimen representativo de algún sector social de un país ...

 

   Materia de distintos lais

   Francisco Cervantes

primeros versos

A la sombra más pegada del muro Apenas se le nota; No sin insistencia se remueven Los tonos y las líneas cercadoras. Así la suerte del correo insensato. Entre amantes, amigos o enemigos Su propia vida pasa prontamente: No otra ya tendrá. ¿Recibiste y llevaste las frecuentes ...

 

   Esquemas para una oda tropical

   Carlos Pellicer

primeros versos

La oda tropical a cuatro voces ha de llegar sentada en la mecida que amarró la guirnalda de la orquídea. Vendrá del Sur, del Este y del Oeste, del Norte avión, del Centro que culmina la pirámide trunca de mi vida. Yo quiero arder mis pies en los braseros de la angustia...

 

   El color y el silencio helados...

   Homero Aridjis

primeros versos

El color y el silencio helados rodean el río de cuerpos y palabras de una memoria que se retira en blanco el rocío rey de la hora llena de ocres y naranjas la lejanía de casas y de tierra el árbol mece ojos y brumas si mecerse puede en esta alba donde el ritmo...

 

   El tigre

   Eduardo Lizalde

primeros versos

Hay un tigre en la casa que desgarra por dentro al que lo mira. Y sólo tiene zarpas para el que lo espía, y sólo puede herir por dentro, y es enorme: más largo y más pesado que otros gatos gordos y carniceros pestíferos de su especie, y pierde la cabeza con facilidad, huele la sangre ...

 

   De cómo Robert Schumann fue vencido por los demonios (XIII)

   Francisco Hernández

primeros versos

La niña Clara camina por la playa en el límite justo de las olas. El color de su piel toca la espuma. El caracol aprende sus palabras. La niña Clara camina por el bosque con agujas de pino entre los labios. Pasa un azul de plumas invisibles. Una pared de hiedra se levanta. ...

 

   Planto de dársenas (I)

   José Luis Rivas

primeros versos

...Plaintes de femme sur l arène, rales de femme dans la nuit ne sont que reucoulements d orage en fuite sur les eaux. Ramier d orage et de falaises, et coeur que brise sur les sables, qu il est de mer encore dans le bonheur en larmes de l Amante!... Saint-Jonh Perse ...

 

   En azul

   Carmen Alardín

primeros versos

No puedes ser tan inocente para enredar tus manos en la enmarañada cabellera del tiempo. Para tratar de besar los labios volcánicos del tiempo, sin saber que él se ha muerto desde hace muchas...

 

   Lengua

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

La sed te seca y el afán te moja; por el poder hilvanas la fatiga y en la punta de flecha el beso hormiga donde enciende la sangre su luz roja. Pistilo de una flor que se deshoja, en la tibia penumbra que te abriga el verbo va medido y se prodiga solo por conseguir lo que se antoja. Palabras...

 

   Elegías del amado fantasma (Primera elegía)

   Rosario Castellanos

primeros versos

I Inclinada, en tu orilla, siento como te alejas. Trémula como un sauce contemplo tu corriente formada de cristales transparentes y fríos. Huyen contigo todas las nítidas imágenes, el hondo y alto cielo, los astros inventados, la vehemencia ingrávida del canto. Con un afán inútil mis ramas se despliegan, ...

 

   Los hombres del alba

   Efraín Huerta

primeros versos

Y después, aquí, en el oscuro seno del río más oscuro, en lo más hondo y verde de la vieja ciudad, estos hombres tatuados: ojos como diamantes, bruscas bocas de odio más insomnio, algunas rosas o azucenas en las manos y una desesperante ráfaga de sudor. Son los que tienen ...

 

   Ciclo

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Un resplandor un trueno y luego nada, Hastío tal vez, Preocupación por tu cuerpo que no llega, Vigas en el ojo ajeno y en el propio, Cierta pantera prensada como flor Entre las tapas ardientes de la noche; Acaso tú Mojada fabulosamente en la esperanza, Quizá los anillos En que...

 

   Nostalgia de un lenguaje

   Tomás Segovia

primeros versos

En toda área de paz danzaban las palabras No había una figura viva En las confusas zonas de mi historia Que una vez no se hubiera revolcado Con mi lenguaje de insaciable ardor. Así iba yo poblado Abrazado lamido mordisqueado untado Por mil viejos amores ...