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25 poemas aleatorios

 

   Vagabundo del alba

   Fayad Jamís

primeros versos

La mañana pálida de París crece sobre mis hombros después de la noche larga mi amor esta brisa Las hojas color de miel del otoño deslizándose por las calles en las aceras las hojas del otoño sobre la cabeza de los mendigos Aún duermen una mujer se ha levantado ha recogido una boina ...

 

   Qué hago con mi corazón...

   Eduardo Langagne

primeros versos

¿Qué hago con mi corazón? ¿Lo dejo que siga inquieto? ¿Lo impugno duro? ¿Lo reto? ¿Lo incluyo en esta canción? Cuando toda su expresión es separarse de mí y hacer todo para sí sin ni siquiera inmutarse ¿Cómo pudo enamorarse si yo no se lo pedí?

 

   La amenaza de la flor

   Alfonso Reyes

primeros versos

Flor de las adormideras: engáñame y no me quieras. ¡Cuánto el aroma exageras, cuánto extremas tu arrebol, flor que te pintas ojeras y exhalas el alma al sol! Flor de las adormideras. Una se te parecía en el rubor con que engañas, y también porque tenía, como tú, negras ...

 

   Bitácora de viaje

   Fernando Ruiz Granados

primeros versos

He visto los barcos Anclados en los muelles Los ojos convulsos de los peces Todo resplandor sobre las olas He visto el árbol en el bosque En el río detenida la corriente En la tarde todos los ocasos He visto en la noche Ciudades encendidas En la poesía el relámpago que dura ...

 

   Cerro de la estrella

   Octavio Paz

primeros versos

Aquí los antiguos recibían al fuego Al mediodía las piedras se abren como frutos El agua abre los párpados La luz resbala por la piel del día Gota inmensa donde el tiempo se refleja y se sacia A la española el día entra pisando fuerte Un rumor de hojas y pájaros avanza...

 

   Deseos

   Carlos Pellicer

primeros versos

Trópico, para qué me diste las manos llenas de color. Todo lo que toque se llenará de sol. En las tardes sutiles de otras tierras pasaré con mis ruidos de vidrio tornasol. Déjame un solo instante dejar de ser grito y color. Déjame un solo instante cambiar de clima el corazón, beber la penumbra ...

 

   La música en la edad de hierro

   Alberto Blanco

primeros versos

a Gabriel Macotela Éste no es el viento de los sauces ni el viento de los eucaliptos, ni siquiera el viento que enciende las velas y mueve lentamente los molinos. No es el viento que desplaza las nubes en el calendario del verano ni el viento de la aurora naciendo en las aves. Hermanos, ...

 

   Apenas te conozco...

   Carlos Pellicer

primeros versos

Apenas te conozco y ya me digo: ¿Nunca sabrá que su persona exalta todo lo que hay en mí de sangre y fuego? ¡Como si fuese mucho esperar unos días ¿muchos, pocos? porque toda esperanza parece mar del Sur, profunda, larga! Y porque siempre somos frutos de la impaciencia ...

 

   Romance de la lluvia

   Concha Urquiza

primeros versos

Corazón, bajo la lluvia herido de amor te llevo; te cerca el campo mojado, la lluvia te dice versos, el agua gime al caer en tus abismos de fuego. La roja tierra del monte entreabre el húmedo seno; en el regazo del valle ríen los pétalos tersos, y hacen blanco en el río las flechas ...

 

   La ola de los días

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

Una parvada de pájaros encendidos cruza y oscurece el aire. La ola de mis días agitada, y mordida por una espuma ciega, solitaria se ahoga en un grito que sube desde las zonas profundas y me empuja a atravesar desiertos, valles que sólo cruza la muerte. Antes que los copos...

 

   El último beso

   Manuel María Flores

primeros versos

Empujé, vacilando como un ebrio, la entrecerrada puerta. Había en la estancia gentes que lloraban, y en medio de los cirios funerarios ella... ¡mi vida!... muerta. Pálido mármol que esculpió la Muerte con su mano de hielo, la hermosura terrestre de la virgen del abierto sepulcro ...

 

   Escorpiones

   José Emilio Pacheco

primeros versos

El escorpión atrae a su pareja y aferrados de las pinzas se observan durante un hosco día o una noche anterior a su extraña cópula y el término del encuentro nupcial: sucumbe el macho y es devorado por la hembra —la cual (dijo el Predicador) es más amarga...

 

   El martes

   Gilberto Owen

primeros versos

Pero me romperé. Me he de romper, granada en la que ya no caben los candentes espejos biselados, y lo que fui de oculto y leal saldrá a los vientos: Subirán por la tarde purpúrea de ese grano, o bajarán al ínfimo ataúd de ese otro, y han de decir: Un poco de humo se retorcía en cada gota ...

 

   Elegía nocturna

   Carlos Pellicer

primeros versos

Ay de mi corazón que nadie quiso tomar de entre mis manos desoladas. Tú viniste a mirar sus llamaradas y le miraste arder claro y sumiso. (El pie profundo sobre el negro piso sangró de luces todas las jornadas. Ante los pies geográficos, calladas, tus puertas invisibles, Paraíso.) ...

 

   Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (VI)

   Jaime Sabines

primeros versos

Te enterramos ayer. Ayer te enterramos. Te echamos tierra ayer. Quedaste en la tierra ayer. Estás rodeado de tierra desde ayer. Arriba y abajo y a los lados por tus pies y por tu cabeza está la tierra desde ayer. Te metimos en la tierra, te tapamos con tierra ayer...

 

   Manantial

   Octavio Paz

primeros versos

Habla deja caer una palabra Buenos días he dormido todo el invierno y ahora despierto Habla Una piragua enfila hacia la luz Una palabra ligera avanza a toda vela El día tiene forma de río En sus riberas brillan las plumas de tus cantos Dulzura del agua en la hierba dormida ...

 

   Perlas

   Luis G. Urbina

primeros versos

Como al fondo del mar baja el buzo en busca de perlas, la inspiración baja a veces al fondo de mis tristezas para recoger estrofas empapadas con mis penas. Y en cada uno de mis versos viven, con vida siniestra, mis deseos, mis temores, mis dudas y mis creencias ¡Qué mucho que yo los ame! ...

 

   Johnny Weissmuller

   Eduardo Langagne

primeros versos

El molinero blanco cruzaba el lago Michigan en el helado invierno sólo con la fuerza de sus brazos y el poderío del cadencioso pataleo. Era un niño empapado en el agua aventurera de sus fantasías cuando en Holanda soñaba que había sido tragado por el mar. Lo cierto es que el mar...

 

   Mariposa de obsidiana

   Octavio Paz

primeros versos

Mataron a mis hermanos, a mis hijos, a mis tíos. A la orilla del lago Texcoco me eché a llorar. Del Peñon subían remolinos de salitre. Me cogieron suavemente y me depositaron en el atrio de la Catedral. Me hice tan pequeña y tan gris que muchos me confundieron con un montoncito de polvo. ...

 

   Cantata a solas (37-Cantado) Canción de otoño

   Tomás Segovia

primeros versos

Desperdigados pájaros ociosos A pie por la lodosa hierba En la que día gris Deposita en silencio Un leve sedimiento de luz turbia Tan tenue dicha interminablemente Ahora que no nos mira el mudo cielo Y sólo ahora lo sabemos Por un rato apeados del estruendo A estirar nuestros miembros ...

 

   Instantánea

   Carmen Alardín

primeros versos

Quién pudiera decir que estás presente aunque tu audiencia duerma en las ventanas, aunque tu ausencia siempre inexplicable te convierta en pasado repentino. Quién pudiera decir que estamos juntos celebrando el milagro de las bodas, aunque un fúnebre viento nos transporte...

 

   Arcos

   Octavio Paz

primeros versos

A Silvina Ocampo ¿Quién canta en las orillas del papel? Inclinado, de pechos sobre el río de imágenes, me veo, lento y solo, de mí mismo alejarme: oh letras puras, constelación de signos, incisiones en la carne del tiempo, ¡oh escritura, raya en el agua! Voy entre verdores enlazados, ...

 

   Siempre...

   Edel Juárez

primeros versos

siempre he sido mi casa el lugar al que vuelvo cuando todo oscurece me encierro y miro por la ventana la noche, mi corazón desnudo, te dibujas en el cielo como tormenta que se acerca viene el viento devorando distancia, calándome hasta los huesos, rugiendo porque no contesto... ...

 

   Antiquísimo

   Alejandro Aura

primeros versos

Malhayan el desprestigio y el prestigio! Si sólo venimos a morir sobre la tierra, sobre la flor, sobre las flores de la tierra, déjenme...

 

   Mi tiempo, padre...

   Víctor Sandoval

primeros versos

Mi tiempo, padre: Himnos de guerra y tableteo de metralletas. Lo estoy viviendo apenas pero lo estoy viviendo. Soy el aire del arquero y su brazo. Te veo escribiendo tus poemas, como éste, padre, como éste. ¿Para qué, para quiénes? ¿Para quiénes abres tu cartapacio, tu horrenda máquina ...