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25 poemas aleatorios | |
En la montaña negra el torrente delira en voz alta A esta misma hora tú avanzas entre precipicios por tu cuerpo dormido El viento lucha a obscuras con tu sueño maraña verde y blanca encina niña encina milenaria el viento te descuaja y te arrastra y te arrasa abre tu pensamiento y lo dispersa ... | |
Hombres necios que acusáis a la mujer, sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis; si con ansia sin igual solicitáis su desdén, por qué queréis que obren bien si las incitáis al mal. Combatís su resistencia y luego, con gravedad, decís que fue liviandad lo que hizo ... | |
¡Yo adoro el diamante de luces reales! El que desbarata diáfanos cristales en el rizo rubio y en la trenza umbría; príncipe nimbado de auroras triunfales ¡augusto monarca de la pedrería! ¡Yo adoro el granate que trágicamente inflama en los senos su cáliz ardiente! Sangre milagrosa ... | |
Diuturna enfermedad de la esperanza que así entretienes mis cansados años y en el fiel de los bienes y los daños tienes en equilibrio la balanza; que siempre suspendida en la tardanza de inclinarse, no dejan tus engaños que lleguen a excederse en sus tamaños la desesperación o la confianza: ... | |
Madrid, 1937, en la Plaza del Ángel las mujeres cosían y cantaban con sus hijos, después sonó la alarma y hubo gritos, casas arrodilladas en el polvo, torres hendidas, frentes escupidas y el huracán de los motores, fijo: los dos se desnudaron y se amaron por defender nuestra porción eterna, ... | |
En la amorosa noche me aflijo. Le piedo su secreto, mi secreto, la interrogo en mi sangre largamente. Ella no responde y hace como mi madre, que me cierra los ojos sin oírme... | |
Recuerdos de luz en una gota de agua en la mirada que atesora la brevedad y la frescura que derrama mínima en el día El día que repite sus dones intocados en las miradas jóvenes del agua Canta el agua y su voz es una plegaria que repite clara y cercana una pregunta Una pregunta ... | |
Pasaré la noche con el inmenso desiertoque hay en mí y el estar contigo. I Hay una extensión cercada por el cielo, una inmensa planicie descubierta por la luna, un campo de flores pálidas sitiadas por su propio perfume, una casa en el bosque de los grandes abetos de la noche, ... | |
Está cerca y distante, acompañada y sola yo la siento en mi vida desde que fui pequeño; es sangre, flor y espuma, es ella espiga y sueño que se hace y se deshace como en el mar, la ola. Hermana presentida, madreselva, amapola y trébol de cuatro hojas de nuestro vano... | |
La pobre carne inocente, dulce montón de tibieza y ciega orfandad, se siente, tras la elástica corteza de la piel, cómo responde al llamado. Porque esconde en su entraña agradecida de construida blandura toda la rica hermosura de un destino de vencida. | |
Yo no estaré presente. La ilusoria marea irrumpirá letal y fría, en olas conmovidas todavía, Anegada de ceniza la memoria. Fuego abatido, cólera desierta, la urna en sábanas al fin vencida olvidará su resplandor: La vida ayer a su cuidado amante muerta. Indiferente... | |
La materia del canto es la memoria, no lo que viste, pues el ciego entonces no cantaría jamás. Y no es lo que escuchaste, pues el sordo no hubiera escrito dolorosamente aquella sinfonía con los coros que hacen estremecer tu corazón. Y el tacto, que es efímero, decide trasladar... | |
A esta inmovilidad de ojos atónitos Y postrado lenguaje Que me encadena a estar presente En la ausencia de mí A esta sombría suspensión De mi latir difunto le pregunto Si he morir sin haberme lavado De tanta sucia soledad errática Y qué sol me podrá secar un día De aquellas cavernosas ... | |
Hoja al aire, indefensa, detenida apenas, única en el árbol enrojecido y respirante; ojo sobresaltado, abierto, lúcido: en el temor mi corazón. Asfixia, duermevela con fantasma inminente. Deshabitado el traje suspendido, suena con un temblor de piel que busca su bestia desollada, ... | |
De niño me gustaba desprenderla, limpiar el tronco, dejar al descubierto la verde urgencia de otra capa, sentir abajo de los dedos la rectitud del árbol, sentirlo atareado allá en lo alto , en otro mundo, indiferente a mis mordiscos, capaz de sostenerse sin corteza, capaz... | |
(DESPUÉS DE LEER A DOS POETAS) ¡Ni una palabra de dolor blasfemo! Sé altivo, sé gallardo en la caída, y ve, poeta, con desdén supremo todas las injusticias de la vida. No busques la constancia en los amores, no pidas nada eterno a los mortales, y haz, artista, con todos tus dolores, ... | |
¿Qué parte de mi voz se seguirá escuchando en aquel bosque cuando vuelva a la urbe? ¿Qué parte de la voz del bosque sonará en el asfalto? ¿Cómo se unen voces tan disímbolas en un ser que deambula por la tierra? ¿Cuál misterio llevamos y traemos entre los elementos? ... | |
No hay pájaro que ronde a estas alturas por la anchura del cielo despejado; la bóvedad es azul, mediterránea, pero de sumo ardiente, intransitable. Fustiga la hora nona el parabrisas con la acupuntura de los rayos; imaginad entonces la intemperie que abrasa los perímetros del éter: ... | |
Relámpagos o peces en la noche del mar y pájaros, relámpagos en la noche del bosque. Los huesos son relámpagos en la noche del cuerpo. Oh mundo, todo es noche y la vida es un relámpago. De: Libertad bajo palabra | |
El presente es perpetuo Los montes son de hueso y son de nieve están aquí desde el principio El viento acaba de nacer sin edad como la luz y como el polvo Molino de sonidos el bazar tornasolea timbres motores radios el trote pétreo de los asnos opacos cantos y quejas enredados ... | |
El pequeño mono me mira ¡Quisiera decirme algo que se le olvida! | |
Me he inclinado desde fuera a mirar este libro ya concluido. ¿Qué es lo que veo? ¿Qué es lo que he dado? Señales. Señales que me rodean, me muerden, me injurian. Estoy como Velázquez, fuera de la pintura, odiando. Y no me encuentro delante de las cosas sino... | |
Olga Lucía es la mujer, Tiene los ojos negros, Alegres como abril. En cada parpadeo se oculta un paisaje 0 la ciudad más hermosa. Sus manos Largas como un sueño Caen sobre la flor abierta que soy. Es alta, Olga Lucía, como un edificio. No tiene perro ni gato que la aguarde. ... | |
Ráfagas turquesa loros fugaces en parejas Vehemencias el mundo llamea Un árbol hirviente de cuervos arde sin quemarse Quieta entre los altos tornasoles eres una pausa de la luz El día es una gran palabra clara palpitación de vocales Tus pechos ... | |
Herido está de muerte, vacilante Y con el paso torpe y mal seguro Apoyo busca en el cercano muro Pero antes se desploma palpitante. El que en rico palacio deslumbrante Manchó el ambiente con su aliento impuro, De ajeno hogar en el recinto oscuro La negra eternidad mira delante. Se extiende ... | |
