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25 poemas aleatorios

 

   El cuento de Margot

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Vamos, Margot, repíteme esa historia que estabas refiriéndole a María, ya vi que te la sabes de memoria y debes enseñármela, hija mía. -La sé porque yo misma la compuse. -¿Y así no me la dices? Anda, ingrata. -¡Tengo compuestas diez! -¡Cómo! repuse, ¿Te has vuelto a los seis años literata? - ...

 

   El vino de Lesbos

   Enrique Fernández Granados

primeros versos

Si queréis de mi lira oír los sones, dadme vino de Lesbos que huele a flores. Y si queréis que dulces amores cante, venga Lelia a mi lado y el vino escancie. Pero no en cinceladas corintias copas, ¡porque el vino de Lesbos se liba en rosas! El Amor nos lo brinda, y el que lo bebe, ¡arder en sacro ...

 

   Donde los dioses son más viejos que los astros

   Juan Bañuelos

primeros versos

Pronto de corazón, descalzo, como en mi infancia rodeado de sabinos, como el hombre se inclina sobre el vientre de la esposa y se escucha él mismo nacer, oh hachas de la cólera, esto no es un sueño. Desmemoriadas mis manos pesan sobre esta llaga asida, y sobre el limo limo...

 

   Poema encontrado en un rincón

   Eduardo Langagne

primeros versos

Los amantes fueron un día adolescentes se arrancaron con furia el cordón umbilical para entrar en algún cálido lugar de la mañana Se cubrieron con sábanas oscuras dolorosas y limpias y empezaron a odiar quiero decirse amaron

 

   No fue la embriaguez del tinto

   Mariana Bernárdez

primeros versos

No fue la embriaguez del tinto o la de las semillas de agua la que ardió en nosotros fue esa inutilidad de no poder romper los trazos que ataban tu cuerpo a una mesa y el mío a la danza. De: Sombras del fuego

 

   Llano

   Octavio Paz

primeros versos

El hormiguero hace erupción. La herida abierta bortotea, espumea, se expande, se contrae. El sol a estas horas no deja nunca de bombear sangre, con las sienes hinchadas, la cara roja. Un niño —ignorante de que en un recodo de la pubertad lo esperan unas fiebres y un...

 

   Consecuencias

   Eduardo Langagne

primeros versos

La memoria está oscura. Donde el humo dispersa su ceniza, retroceden las horas. Un cangrejo de polvo se reúne en la muerte. El sol se despedaza contra el piso. II El recuerdo es una huella complicada. Se persigue en círculos. Enloquece como un hombre en llamas. III El...

 

   Romance de la migajita

   Guillermo Prieto

primeros versos

¡Détente! Que está rendida, ¡eh, contente, no la mates! Y aunque la gente gritaba Corraía como el aire, Cuando quiso ya no pudo, Aunque quiso llegó tarde, Que estaba la Migajita Revolcándose en su sangre. . . Sus largas trenzas en tierra, Con la muerte al abrazarse, Las miramos de rodillas ...

 

   El cuento de nunca acabar

   Carmen Alardín

primeros versos

Aquí me tienes al alcance de tu alma y a merced de tus ojos, protagonista de una historia que no he vivido y que sin embargo se ha eternizado en el tiempo y se ha filtrado dentro de tu piel. He luchado por encontrarte sin darme cuenta que desde hace muchos siglos vivías dentro de mí, ...

 

   ayer escuché una canción...

   Rogelio Guedea

primeros versos

ayer escuché una canción que se parecía mucho a tu cuerpo. o sea que estuve triste de adioses toda la noche. de ausencias. estuve triste porque la canción no terminaba y era como tu cuerpo. a veces me pregunto cómo pudiste aparecer a tan altas horas de mi dolor. me pregunto ...

 

   Hacia la muerte

   Julio César Aguilar

primeros versos

Como moneda que lanzara Dios al abismo, sin detenerse, ruedan los días hacia la abierta alcantarilla por la que exhala, en su locura, su desorden la infatigable muerte. Y nosotros, con el afán de rescatar la moneda y de hacerla propia, tras ella rodamos. Arrojados al vacío igual ...

 

   El ruiseñor

   Manuel José Othón

primeros versos

Oid la campanita, cómo suena, el toque del clarín, cómo arrebata, las quejas en que el viento se desata y del agua el rodar sobre la arena. Escuchad la amorosa cantilena de Favonio rendido a Flora ingrata y la inmensa y divina serenata que Pan modula en la silvestre avena. Todo eso hay ...

 

   Memoria de Borges

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

La página. El espejo. Nombres de una partida o metáforas puras al evocar la sombra. Mortales laberintos que el visionario escombra para escribir la línea sin pupilas leída. Mitología de lenguas en su memoria urdida vagando entre los siglos para sólo un instante. Undívago fantasma...

 

   Basta un guiño de pezón para que el ansia...

   Román Luján

primeros versos

BASTA UN GUIÑO de pezón para que el ansia me traicione un devaneo cachondo en el perfume el asomo furtivo de algún hilo dental asfixiado entre hemisferios donde el sol no se ponga para lanzarme a pique ciego de mí fortuito apenas sin conciencia en franca expedición hacia el capullo ...

 

   En la orilla del silencio

   Alí Chumacero

primeros versos

Ahora que mis manos apenas logran palpar dúctilmente, como llegando al mar de lo ignorado, este suave misterio que me nace, túnica y aire, cálida agonía, en la arista más honda de la piel, junto a mí mismo, dentro, ahí donde no crece ni la noche, donde la voz no alcanza a pronunciar ...

 

   Acto amoroso

   Ulalume González de León

primeros versos

:dos se miran uno al otro hasta que son irreales entonces cierran los ojos y se tocan uno al otro hasta que son irreales entonces guardan los cuerpos y se sueñan uno al otro hasta que son reales que despiertan: dos se miran...

 

   Cuando estuve en el mar era marino...

   Jaime Sabines

primeros versos

Cuando estuve en el mar era marino este dolor sin prisas. Dame ahora tu boca: me la quiero comer con tu sonrisa. Cuando estuve en el cielo era celeste este dolor urgente. Dame ahora tu alma: quiero clavarle el diente. No me des nada, amor, no me des nada...

 

   Canto (III)

   Mario Bojórquez

primeros versos

Te acercas A los patios De las primeras casas El ruido De tus trastos Altera los ladridos Pareces Una sombra Que se mueve En el aire De: El deseo postergado Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 2007

 

   Aviso

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

Se solicita un patio con macetas rojas y vaho de ladrillo recién regado. Árboles de altura con pájaros silvestres que hagan su ritual de baño y desayuno en una fuente de labra sencilla que enmohezca a ritmo su apacible trazo. Un hogar se solicita. De cancel abierto. De: Patria ...

 

   Camécuaro

   Atenógenes Segale

primeros versos

Salve, la alberca azul, nido de fuentes que en medio de antiquísimos sabinos dilata de sus aguas transparentes la soñolencia y el color divinos. Las raíces lamiendo con molicie de los troncos tan altos como viejos, extiendes tu serena superficie, que forma aquí y allá rotos espejos. ...

 

   La difícil ceremonia

   Homero Aridjis

primeros versos

I Ánfora para la fluidez implacable del origen para la libertad de los cuerpos yo te escribo sin nombre así abro mi jaula de pájaros siniestros así prefiguro la seguridad de las manos así comprometo mi tiempo en tu tiempo así me descubro entero en ti compacta Éste es mi incendio de cauces ...

 

   La trampa

   Carmen Alardín

primeros versos

Mirar es privilegio de la vida. Ahondar en tus pupilas en el último impacto del estanque. Llegar hasta el secreto del espejo, reflejarse en el otro desdoblarse, repetirse del amor, multiplicarse. Mirar es privilegio de la vida desbordarse, salir del cause y atrapar la historia hasta perderse...

 

   Maltiempo

   Jaime Sabines

primeros versos

Animales simultáneos, los poetas, decentes o in, se reúnen gráficamente en las exposiciones del siglo. En el camino de las tentaciones siempre estará presente tu imagen, desamada mía. Yo soy sólo un investigador de la noche. Cuando te beso allí es que estoy...

 

   En el tiempo...

   Nohemí Sosa

primeros versos

En el tiempo del sentido común veo estallar un torito* en círculos de fuego anhelo ese incendio que lucen los flamboyanes me acerco al sótano de las golondrinas para contemplar el terror del abismo es ciertoestoy convencida la soledad es mi perseguidora más tenaz ...

 

   A un arroyo

   Manuel Acuña

primeros versos

Cuando todo era flores tu camino, cuando todo era pájaros tu ambiente, cediendo de tu curso a la pendiente todo era en tí fugaz y repentino. Vino el invierno con sus nieblas vino el hielo que hoy estanca tu corriente, y en situación tan triste y diferente ni aún un pálido sol te da el destino. ...