☰ menú
 


25 poemas aleatorios

 

   Entreacto

   Carmen Alardín

primeros versos

Has bajado el telón porque una mancha de duda ensombreció los escenarios. Un héroe mutilado violaba los cadáveres y las hembras mojaban lentamente sus cabelleras en el mar. Has bajado el telón porque me evades o acaso porque temes que escuche tus palabras y las llene de algas ...

 

   Franklin Delano Roosevelt

   Efraín Huerta

primeros versos

Gentil, justo y resuelto Duerme bajo las rosas. Rosas de Hyde Park: las rosas de su sueño. Gentil, justo y resuelto, varón de noble vida. Rosas de Hyde Park sobre su tumba, en vuelo.

 

   Montsalvat (Fragmentos)

   Jorge Fernández Granados

primeros versos

Sobre un acantilado las águilas guardan Montsalvat, la cúspide en ruinas que alojaron los muros del castillo. Ahora sólo el viento punza la sinfonía del eco y habla contando la leyenda a las nieves latinas de los riscos. La luna encumbra su vórtice de emblemas sobre el alcázar ...

 

   Mamá, soy Paquito

   Salvador Díaz Mirón

primeros versos

Cubierto de jiras, al ábrego hirsutas al par que las mechas crecidas y rubias, el pobre chiquillo se postra en la tumba, y en voz de sollozos revienta y murmura: Mamá, soy Paquito; no haré travesuras. Y un cielo impasible despliega su curva. ¡Que bien que me acuerdo! ...

 

   Qué parte de mi voz se seguirá escuchando...

   Patricia Medina

primeros versos

¿Qué parte de mi voz se seguirá escuchando en aquel bosque cuando vuelva a la urbe? ¿Qué parte de la voz del bosque sonará en el asfalto? ¿Cómo se unen voces tan disímbolas en un ser que deambula por la tierra? ¿Cuál misterio llevamos y traemos entre los elementos? ...

 

   E pur si muove

   Oscar Oliva

primeros versos

Nada se mueve en la ciudad. Dejo caer mi mano, y nada. Respiro hondo: sólo mi pecho en esta habitación se mueve como la leche en un vaso. Días y días levantando objetos, gritando, azotando puertas, escandalizando, y nada. Nada se mueve en la ciudad. La ciudad no da...

 

   Ifigenia Cruel (V)

   Alfonso Reyes

primeros versos

V ORESTES ¿Diré, Pílades, el nombre que azuce las bandadas de nombres temerosas? Evitaré más bien el torbellino que alzan los vientos súbitos, y habré de conducirla paso a paso, como a ciega extraviada que tantea el camino, hasta dejarla donde la perdí. ...

 

   Te quiero porque tienes...

   Jaime Sabines

primeros versos

Te quiero porque tienes las partes de la mujer en el lugar preciso y estás completa. No te falta ni un pétalo, ni un olor, ni una sombra. Colocada en tu alma, dispuesta a ser rocío en la yerba del mundo, leche de luna en las oscuras hojas. Quizás me ves, tal vez...

 

   Palabra

   Octavio Paz

primeros versos

Palabra, voz exacta y sin embargo equívoca; oscura y luminosa; herida y fuente: espejo; espejo y resplandor; resplandor y puñal, vivo puñal amado, ya no puñal, sí mano suave: fruto. Llama que me provoca; cruel pupila quieta en la cima del vértigo; invisible luz fría cavando ...

 

   Mírame, por dios, desde lo oscuro...

   Víctor Sandoval

primeros versos

Mírame, por dios, desde lo oscuro; ahonde cada sombra de estos árboles tu recuerdo. La luna, las baldosas, los arcos de cantera; esta misma baldosa, esta cantera, esta lápida inmensa que te preserva de los vientos. Abajo la podre te acribilla. Pero ahora, mírame, por Dios, desde lo oscuro ...

 

   Diego...

   Frida Kahlo

primeros versos

Diego Verdad es, muy grande, que yo no quisiera, ni hablar, ni dormir ni oír, ni querer. Sentirme encerrada, sin miedo a la sangre, sin tiempo ni magia, dentro de tu mismo miedo y dentro de tu gran angustia, y en el mismo ruido de tu corazón. Toda ésta locura, si te la pidiera, yo sé que...

 

   El Cristo de Temaca (II)

   Alfredo R. Placencia

primeros versos

Mira al norte la peña en que hemos visto que la bendita imagen se destaca. Si al norte de la peña está Temaca, ¿qué le mira a Temaca tanto el Cristo? Sus ojos tienen la expresión sublime de esa piedad tan dulce como inmensa con que a los muertos bulle y los redime. ¿Qué tendrá en esos ojos? ...

 

   Escondida en tus cabellos

   Lucero Alanís de Gurrola

primeros versos

Escondida en tus cabellos de lavanda y tabaco quiero pensarte como una alondra un pavo real que me corona fugaz el sabor de tu lengua amargo chocolate muerdo tu respiración en palpitar de sábanas vírgenes cómo caminar sin tus pasos o mendigar tres lágrimas bajo la furia del sol ...

 

   Prólogo y oración a la palabra

   Aurora Reyes

primeros versos

Vengo desde tus labios a mi presencia pura. Inescrutable viaje subterráneo al abismo del rostro sin edades. Recóndito universo palpitante y cerrado, perdido en el secreto de la tierra desnuda, constelado de símbolos nocturnos, de tactos germinales. Retorno a mi figura, ...

 

   Cercano de la grieta que te miente...

   Patricia Medina

primeros versos

Cercano de la grieta que te miente disecciona la uña tu luto pasajero ¿de qué se aglutinó polen y savia para hacerte esa sangre que te ha dejado inmóvil? Cada línea en la huella forma el laberinto un dedo lleva al otro sobre la misma mano sólo la piel es una pero en los surcos guarda ...

 

   Prólogo al lector

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Estos versos, lector mío, que a tu deleite consagro, y sólo tienen de buenos conocer yo que son malos, ni disputártelos quiero ni quiero recomendarlos, porque eso fuera querer hacer de ellos mucho caso. No agradecido te busco: pues no debes, bien mirado, estimar lo que yo nunca juzgué ...

 

   Busca en todas las cosas. . .

   Enrique González Martínez

primeros versos

Busca en todas las cosas un alma y un sentido oculto; no te ciñas a la apariencia vana; husmea, sigue el rastro de la verdad arcana, escudriñante el ojo y aguzado el oído. No seas como el necio, que al mirar la virgínea imperfección del mármol que la arcilla aprisiona, queda sordo ...

 

   El amante y la espiga

   Leticia Luna

primeros versos

Ponme como un sello sobre tucorazón, como una marca sobretu brazo;Porque fuerte es como la muerte elamor...CANTAR DE LOS CANTARES 8,6 I Mi cuerpo es claro, el tuyo oscuro y en la aromosa claridad nocturna nuestras lenguas se enlazancon negritud ...

 

   No lo puedo evitar

   Sabeli Ceballos Franco

primeros versos

no te imaginas qué bien me veo hoy con el orgullo abanderando la cabeza con qué garbo me iré andando hacia [el trabajo con la sonrisa terca como una etiqueta que se asoma por [el vestido ¡qué buen porte! dirán los que me [vean ¿a qué se debe? inquirirán muertos ...

 

   Tormental

   Jair Cortés

primeros versos

No se llega al albasino por el sendero de la noche Proverbio Náhuatl My nerves are bad to-night. Yes, bad. Stay with me. T.S. Eliot No sé Quizá nunca inicia la frase y el dolor ya viene con nosotros Herencia de soledad y temor No sé Digo no saber aún cuando todo mi cuerpolo siente en cada gesto ...

 

   De la muerte

   Jaime Sabines

primeros versos

Enterradla Hay muchos hombres quietos, bajo tierra, que han de cuidarla. No la dejéis aquí. Enterradla...

 

   Asesinado por la lluvia

   Carmen Alardín

primeros versos

Esperaba rastreando por la tierra, seduciendo a las rocas con su ensueño mortal. Esperaba pintar de otro color su reja enamorada, pensando ya que nadie más lo esperaría del lado opuesto a su esperanza. Esperaba ver brotar otro arbusto de su semilla calcinada. Combatiendo...

 

   Eso me basta

   Amado Nervo

primeros versos

Este libro tiene muchos precedentes, tantos como gentes habrán sollozado por un bien amado, desaparecido, por un gran amor extinguido. Tal vez muchos otros lloraron mejor su dolor que yo mi inmenso dolor, quizá (como eran poetas mayores) había en sus lágrimas muchos más fulgores... ...

 

   Oración por el cuerpo

   Nelly Keoseyán

primeros versos

Abusé de tí, malamada. Te maltraté como al peor de los esclavos. Te obligué a desnudarte ante los otros, a descender conmigo hasta los bajos fondos. Eras objeto de saciedad y de goce: Acudías como una perra obediente a mi llamado. Cuántos pasaron por encima de ti como caballos ...

 

   Nada. Que no se puede decir nada

   Jaime Sabines

primeros versos

Nada. Que no se puede decir nada. Déjenme hablar ahora; no es posible. Quiero decir que eso, que lo otro, que todo aquí me tiene muerto, medio muerto, llorando. Porque nos pasa a veces, nos sucede que el mundo -no sólo el mundo- se complica, se amarga...