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25 poemas aleatorios

 

   Cercano de la grieta que te miente...

   Patricia Medina

primeros versos

Cercano de la grieta que te miente disecciona la uña tu luto pasajero ¿de qué se aglutinó polen y savia para hacerte esa sangre que te ha dejado inmóvil? Cada línea en la huella forma el laberinto un dedo lleva al otro sobre la misma mano sólo la piel es una pero en los surcos guarda ...

 

   El cazador

   Francisco Hernández

primeros versos

Ibas a la montaña en busca de jaguares, tapires o faisanes. Siempre te acompañaba la mujer de otro. En mis sueños te veía raudo por la playa, eludiendo tenazas de cangrejos azules. Ahora caminarás desnudo por la noche sin término. Ojalá te encuentres con los ojos de todos los animales ...

 

   Dios está podrido en dinero...

   Francisco Hernández

primeros versos

Dios está podrido en dinero, dice en voz baja un comerciante del pueblo. En sus eternos ratos libres, se entretiene devorando la imaginación de quienes no tienen para comer. ¿Quiere retratar...

 

   Partida

   Lucero Alanís de Gurrola

primeros versos

En mis muertes diarias está mi padre me observa con esa incertidumbre que obliga a decidir Mi padre nunca tuvo un cristo en su alcoba ni un caballo para su fuga Hubo de partir muy lento y en segunda clase Sé que hubiera preferido un mate del pastor -en el tablero en desorden aquellos días ...

 

   Tuércele el cuello al cisne. . .

   Enrique González Martínez

primeros versos

Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje que da su nota blanca al azul de la fuente; él pasea su gracia no más, pero no siente el alma de las cosas ni la voz del paisaje. Huye de toda forma y de todo lenguaje que no vayan acordes con el ritmo latente de la vida profunda. . .y adora ...

 

   Triunfo de la carne derrota de la piedra

   Marco Antonio Montes de Oca

primeros versos

Piedra imán, piedra falsa, Piedra cerrada a piedra y lodo; En mi mortero cede tu cohesión, Ahí te ablandas, te vuelves río de harina, Denso vapor que fumo en la mañana. Piedra obstinada: Una dureza más firme que la tuya prevalece: Voluntad se llama. Amor enfermo...

 

   Sonetos bíblicos (II) Sulamita

   Concha Urquiza

primeros versos

Pues ya si en el exido De hoy más no fuere vista ni hallada, Diréis que me he perdido, Que andando enamorada... San Juan de la Cruz Cántico espiritual Atraída al olor de tus aromas Y embriagada del vino de tus pechos, Olvidé mi ganado en los barbechos Y perdí mi canción entre las pomas. ...

 

   Cuello

   Griselda Álvarez Ponce de León

primeros versos

Algo de orgullo, mucho de eficacia. Por sostener con propiedad la cumbre el cuello toro se alza en reciedumbre y afina los contornos de la gracia. El sol de todos vuelca democracia y en la nuca te da besos de lumbre, mientras la voz naufraga por costumbre en el silencio de tu idiosincrasia. ...

 

   Piraustas

   Jorge Fernández Granados

primeros versos

Mariposas blancas que viven en el fuego. Quienes las han visto encienden a altas horas de la noche una fogata y esperan su llegada con paciencia venatoria. Contemplan las lenguas espirales de la invocación. No siempre aparece, justo en medio de la hoguera, el diminuto planeo...

 

   El principio de los Itzaes (textos del Chilam Balam de Chumayel)

   Poesía maya

primeros versos

Versión castellana Trece veces ocho mil Katunes reposó en su piedra. Entonces se movió la semilla de Hunac Ceel Ahau. Éste es el canto: E¡ ¿Son los hombres como el sol? De la Piedra del que es Amarillo, E¡ ¿de ahíson los hombres buenos? Mi ropa, mi vestido, dijeron los dioses. ...

 

   Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (VIII)

   Jaime Sabines

primeros versos

No podrás morir. Debajo de la tierra no podrás morir. Sin azúcar, sin leche, sin frijoles, sin carne, sin harina, sin higos, no podrás morir. Sin mujer y sin hijos no podrás morir. Debajo de la vida no podrás morir. En tu tanque de tierra no podrás morir...

 

   Caravana

   Alfonso Reyes

primeros versos

Hoy tuvimos noticia del poeta: Entre el arrullo de los órganos de boca Y colgados los brazos de las últimas estrellas, Detuvo su caballo. El campamento de mujeres batía palmas, Aderezando las tortillas de maíz. Las muchachas mordían el tallo de las flores, Y los viejos sellaban...

 

   Un sol más vivo (Conversar)

   Octavio Paz

primeros versos

En un poema leo: conversar es divino. Pero los dioses no hablan. Los dioses, sin palabras, juegan juegos terribles. El espíritu baja y desata las lenguas pero no habla palabras: habla lumbre. El lenguaje, por el dios encendido, es una profecía de llamas y un desplome...

 

   Pasión

   Manuel María Flores

primeros versos

¡Hablame! Que tu voz, eco del cielo, sobre la tierra por doquier me siga... con tal de oir tu voz, nada me importa que el desdén en tu labio me maldiga. ¡Mírame!... Tus miradas me quemaron, y tengo sed de ese mirar, eterno... por ver tus ojos, que se abrase mi alma de esa mirada en el celeste ...

 

   Carta a Gelman fechada el tres de mayo

   Eduardo Langagne

primeros versos

En este día bebíme tres cervezas por usted, por Juan y juan, indistintamente hombre o poeta; conspiré por la poesía toda, escribí un poema de amor sobre la lápida donde escarbo mi sueldo semanal, leí a Tuñón, hermoso, y aun sin haber encontrado una ranura donde echar veinte centavos, ...

 

   Nunca

   Jaime Torres Bodet

primeros versos

Nunca me cansará mi oficio de hombre. Hombre he sido y seré mientras exista. Hombre no más: proyecto entre proyectos, boca sedienta al cántaro adherida, pies inseguros sobre el polvo ardiente, espíritu y materia vulnerables a todos los oprobios y las dichas... Nunca me sentiré rey ...

 

   Instantánea

   Carmen Alardín

primeros versos

Quién pudiera decir que estás presente aunque tu audiencia duerma en las ventanas, aunque tu ausencia siempre inexplicable te convierta en pasado repentino. Quién pudiera decir que estamos juntos celebrando el milagro de las bodas, aunque un fúnebre viento nos transporte...

 

   Bella dama sin piedad

   Rosario Castellanos

primeros versos

Se deslizaba por las galerías. No la vi. Llegué tarde, como todos, y alcancé nada más la lentitud púrpura de la cauda; la atmósfera vibrante de aria recién cantada. Ella no. Y era más que plenitud su ausencia y era más que esponsales y era más que semilla en que madura el tiempo: . ...

 

   Glosa de mi tierra

   Alfonso Reyes

primeros versos

Amapolita morada del valle donde nací: si no estás enamorada, enamórate de mí. I Aduerma el rojo clavel, o el blanco jazmín, las sienes; que el dardo sólo desdenes, v sólo furia el laurel. Dé el monacillo su miel, y la naranja rugada, y la sedienta granada, zumo y sangre —oro y rubí—; que yo te prefiero...

 

   Poemas lacandones

   Poesía maya

primeros versos

Versión castellana Frente a ti ofrezco mi copal, es para ti. Ofrécelo al padre, es para ti, elévalo al padre. Cumpliré de nuevo con mi ofrenda de pozol, es para ti, ofrécelo al padre. Cumpliré de nuevo con mi ofrenda de pozol para ti, para ti. Frente a ti hago mi don, de nuevo, para tu felicidad. ...

 

   Nieve de estío

   Juan de Dios Peza

primeros versos

Como la historia del amor me aparta de las sombras que empañan mi fortuna, yo de esa historia recogí esta carta que he leído a los rayos de la luna. Yo soy una mujer muy caprichosa y que me juzgue a tu conciencia dejo, para poder saber si estoy hermosa recurro a la franqueza de mi espejo. Hoy, ...

 

   Incurable (fragmento)

   David Huerta

primeros versos

Capítulo I Simulacro El mundo es una mancha en el espejo. Todo cabe en la bolsa del día, incluso cuando gotas de azogue se vuelcan en la boca, hacen enmudecer, aplastan con finas patas de insecto las palabras del alma humana. El mundo es una mancha sobre el mar del espejo, ...

 

   Tú, yo mismo

   Salvador Novo

primeros versos

Tú, yo mismo, seco como un viento derrotado que no pudo sino muy brevemente sostener en sus brazos una hoja que arrancó de los árboles ¿cómo será posible que nada te conmueva que no haya lluvia que te estruje ni sol que rinda tu fatiga? Ser una transparencia sin objeto ...

 

   Que consuela un celoso epilogando la serie de los amores

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Amor empieza por desasosiego, solicitud, ardores y desvelos; crece con riesgos, lances y recelos; susténtase de llantos y de ruego. Doctrínanle tibiezas y despego, conserva el ser entre engañosos velos, hasta que con agravios o con celos apaga con sus lágrimas su fuego. Su principio, ...

 

   Nocturno

   Carlos Pellicer

primeros versos

No tengo tiempo de mirar las cosas como yo lo deseo. Se me ocurre sobre la mirada y todo lo que veo son esquinas profundas rotuladas con radio donde leo la ciudad para no perder tiempo. Esta obligada prisa de inexorablemente quiere entregarme el mundo con un dato pequeño. ¡Este mirar...