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25 poemas aleatorios

 

   Elegías del amado fantasma (Primera elegía)

   Rosario Castellanos

primeros versos

I Inclinada, en tu orilla, siento como te alejas. Trémula como un sauce contemplo tu corriente formada de cristales transparentes y fríos. Huyen contigo todas las nítidas imágenes, el hondo y alto cielo, los astros inventados, la vehemencia ingrávida del canto. Con un afán inútil mis ramas se despliegan, ...

 

   Índices del enfado

   Jorge Ortega

primeros versos

La soledad es una cápsula centrada en la palestra de la tarde, bóveda empotrada en la meseta que es el altiplano del hastío. Nadie se encuentra en casa, por ende no hay voz que cisme el tedio como un cubo de hielo. Sólo de pronto se oye crujir el dorso de una puerta como un barniz ansioso. ...

 

   El mar sigue adelante

   José Emilio Pacheco

primeros versos

Entre tanto guijarro de la orilla no sabe el mar en dónde deshacerse ¿Cuándo terminará su infernidad que lo ciñe a la tierra enemiga como instrumento de tortura y no lo deja agonizar no le otorga un minuto de reposo? Tigre entre la olarasca...

 

   Los jardínes de allá

   Tomás Segovia

primeros versos

Los jardines allá contra el ocaso desnudan ya sus pies entre las sombras. Bajo el sol de la tarde yo distiendo mis miembros como un dulce animal oscurecido. Entre las altas hojas, la luz de las promesas; yo la miro volar, tranquilo como un rey. Un día seré pobre inexpresablemente, ...

 

   Nocturno de amor y muerte

   Carmen Sánchez

primeros versos

La muerte toma siempre la forma de la alcobaque nos contiene.Xavier Villaurrutia Amémonos ahora, es duro el tiempo de la espera, vamos a hacer el trance más perfecto. Ésta entre las demás horas es hermosa: hoy tus ojos están humedecidos. (Tú duermes y yo velo para esconder ...

 

   La espera

   Samuel Noyola

primeros versos

Podría esperar a que la Inspiración me muerda una oreja, y en la espera encender el incienso de mariguana, el televisor o llamar a Tabata para que me traiga una botella de tequila, beberla en el cuenco de la calavera. Pero puede llegar cuando distraído más ando, ...

 

   Los sueños escondidos

   Marisa Trejo Sirvent

primeros versos

Yo quería hablar de ti al recordarte de un bosque o de una playa, de la arena y el musgo rozando nuestra pie. Me hubiera gustado decir que hicimos sonar un caracol gigante y que el sol caía sobre el mar mientras hacías el amor. Pero ni modos, No se pudo. Yo quería hablar de todas esas cosas . ...

 

   Soldado de la libertad

   Fernando Calderón

primeros versos

Sobre un caballo brioso camina un joven guerrero cubierto de duro acero, lleno de bélico ardor. Lleva la espada en el cinto, lleva en la cuja la lanza, brilla en su faz la esperanza, en sus ojos el valor. De su diestra el guante quita, y el robusto cuello halaga, y la crin, ...

 

   Qué frágil es la luna

   Marisa Trejo Sirvent

primeros versos

a Joaquín Vásquez Aguilar. Mejor es acostarse a morir temprano a solas sin que nadie interrumpa las alas ni las hojas para no estar cansado al mar siguiente . Joaquín Vásquez Aguilar. Qué frágil es la luna Qué injusto el mar de alcohol Que amainó tus heridas Noche ...

 

   La sexagésima séptima

   Alejandro Aura

primeros versos

hacia dónde las cosas se dirigen no la vida y no los grandes temas el objeto la cosa material lo natural ajeno y cierto y todo lo que hacemos como el poliuretano y el vinyl el aluminio el nailon sus juegos de moléculas abren ante mí los ojos asombrados desmenuzan su intriga...

 

   Polaroid

   Jorge Valdés Díaz - Vélez

primeros versos

para Eugenio Montejo Son siete contra el muro, de pie, y uno sentado. Apenas si conservan los rasgos desleídos por los años. Las caras resisten su desgaste, aunque ya no posean los nítidos colores que ayer las distinguieron. Entre libros y copas, las miradas sonrientes, ...

 

   Mi madre ya no ha ido al mar

   Fabio Morábito

primeros versos

Mi madre ya no ha ido al mar lleva una buena cantidad de años tierra adentro, un siglo de interioridad cumpliéndose. Se ha resecado de sus hijos y vive lejos en toros consanguíneos. Es como una escultura de sí misma y sólo el mar que quita el fárrago acumulado en la ciudad puede acercarla ...

 

   En los ojos abiertos de los muertos...

   Jaime Sabines

primeros versos

En los ojos abiertos de los muertos ¡qué fulgor extraño, qué humedad ligera! Tapiz de aire en la pupila inmóvil, velo de sombra, luz tierna. En los ojos de los amantes muertos el amor vela. Los ojos son como una puerta infranqueable, codiciada, entreabierta...

 

   Epitalamio

   Manuel José Othón

primeros versos

Todo, al soplar las brisas tropicales, mueve la sangre y todo a amar provoca. Naturaleza entera es una boca donde palpitan besos inmortales. Requiébranse en la rama los turpiales, lanzando su canción alegre y loca y, en la cortante arista de la roca, se acarician las águilas reales. Tálamo de las tiernas ...

 

   Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (VI)

   Jaime Sabines

primeros versos

Te enterramos ayer. Ayer te enterramos. Te echamos tierra ayer. Quedaste en la tierra ayer. Estás rodeado de tierra desde ayer. Arriba y abajo y a los lados por tus pies y por tu cabeza está la tierra desde ayer. Te metimos en la tierra, te tapamos con tierra ayer...

 

   Mejor es levantarse

   Fayad Jamís

primeros versos

Si no puedes dormir levántate y navega. Si aún no sabes morir sigue aprendiendo a amar. La madrugada no cierra tu mundo: afuera hay estrellas, hospitales, enormes maquinarias que no duermen. Afuera están tu sopa, el almacén que nutre tus sentidos el viento de tu ciudad. Levántate y enciende ...

 

   Pies para qué los quiero...

   Frida Kahlo

primeros versos

Pies para qué los quiero si tengo alas...

 

   Grecia

   Homero Aridjis

primeros versos

Otro viento rosa otra agua lava las mismas ruinas y el mismo polvo con otra arena se esculpe el cuerpo humano otros ojos pulen su mirar, su forma, dejan en el suelo una nariz un pie donde volaba un dios un perro orina un idiota ríe se abre una mano dos insectos copulan...

 

   Sótano

   Tomás Segovia

primeros versos

A esta inmovilidad de ojos atónitos Y postrado lenguaje Que me encadena a estar presente En la ausencia de mí A esta sombría suspensión De mi latir difunto le pregunto Si he morir sin haberme lavado De tanta sucia soledad errática Y qué sol me podrá secar un día De aquellas cavernosas ...

 

   Oscuro designio

   Tomás Segovia

primeros versos

He visto los caminos sutiles de la noche conducir las ciudades hacia una forma apasionada, fantástica, lejos de toda imparcialidad. Y el ansia nos ha puesto arenas en los ojos y hemos dicho hay un sentido, hay un sentido . Pero acaso no buscábamos sino ser engañados, ...

 

   Sobre la página...

   Román Luján

primeros versos

No se ve impunemente en las tinieblas. No se extrae de ello enseñanza sin peligro. Emil Michel Cioran SOBRE LA PÁGINAun virus merodea camaleón se agazapa en las fisuras que tu memoria elige para almacenar la podredumbre (hay que pagar tributo) después hiende colmillos ...

 

   Bienvenido sea (I)

   Alfredo R. Placencia

primeros versos

¿Eres Tú la Sunamitis pura y blanca que soñaron los patriarcas y entrevieron los profetas? Aunque atruene tierra y cielos el acorde que se arranca de los astros y las plumas de los santos y poetas, para darte el parabién, no despiertes, Niña blanca; duerme bien. Las mujeres que tenidas ...

 

   Salón de baile

   Alí Chumacero

primeros versos

Música y noche arden renovando el espacio, inundan sobre el cieno las áridas pupilas, relámpagos caídos al bronce que precede la cima del letargo. De orilla a orilla flota la penumbra siempre reconocible, aquella que veían y hoy miramos y habrán de contemplar en el dintel...

 

   Soneto III

   Carlos Pellicer

primeros versos

Era mi corazón piedra de río que sin saber por qué daba remanso, era el niño del agua, era el descanso de hojas y nubes y brillante frío. Alguien algo movió, y se alzó el río. ¡Lástima de aquel hondo siempre manso! Y la piedra lavada y el remanso liáronse en sombras de esplendor sombrío. ...

 

   Animal a cuatro patas

   Nadia Contreras

primeros versos

Te he mentido Olga Lucía. Ahora que tú me escuchas desde el espejo En que te contemplo desnuda Quiero decirte que para ti la vida no ha sido Tan mala. También fui yo la que se quedó sola. No el dolor entre las piernas Pero sí el abandono como una mina estallando Mi cuerpo. ...