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25 poemas aleatorios | |
Amenazados, contundidos. Umbrales en peligro. Yo diría que es por la edad; que con la edad aumenta de largo y de redondo el esqueleto; que los forros van quedando chicos a los huesos salientes, y se muestra desvergonzadamente la cebrada torre de las costillas, y los goznes... | |
En su curso voluble la Fortuna todo cuanto me diera me quitó; Y la Miseria pálida y hambrienta el umbral de mi puerta se sentó. Y llegó la Amistad la que en un día el festín de mis dichas presidió- y aunque le dije ven, ella, espantada al ver aquel espectro, se alejó. Amor llegó también... ... | |
...Of restless nights in one-night cheap hotels...T. S. Eliot Hurgo a tientas en busca de papel y lápiz... Tomo el reloj de la mesita; es medianoche. La sombra alinea el último lienzo de su tapia infranqueable. Presiento la escritura de una frase muy larga. Un borbotón de voces . ... | |
Trozos de barro, por la senda en penumbra saltan los sapos | |
Yo no lo sé de cierto, pero supongo que una mujer y un hombre algún día se quieren, se van quedando solos poco a poco, algo en su corazón les dice que están solos, solos sobre la tierra se penetran, se van matando el uno al otro. Todo se hace en silencio... | |
Yo era un niño En el tren a Chihuahua el paisaje era un frágil futuro arenoso y sin gente La paciencia rodaba en el alma con ruido de hierro Un túnel oscuro veía mis temores marcaba las líneas ocultas del agrio destino En una estación de madera una niña desértica puso sus ojos... | |
¿Se desbarata la transparencia, por el coral, del agua? (Del libro de reciente aparición Estrella oída, coeditado por El Aduanero y la UAM Azcapotzalco.) | |
Las piernas sostenían el galope de animal luchando contra el aire: corre, corre, muchacha. Tanto mar para una isla, laderas por recorrer, tanto cielo sobre la bruma. Desde Dun Laoghaire se escucha ese golpe de agua y se desborda el índigo en las landas de la península de Dingle: ... | |
El silencio es el arte de la quietud extrema, el voto de autosuficiencia que procura el vigilante de una noche sin sueño. Alguien duerme a mi lado desde hace media hora, alguien cuya respiración es un eco ilimitado en el brocal de mi cuerpo. Prohibido replegarse: ... | |
Allá en mis años Poesía usaba por cifra una equis, y su conciencia se llamaba quince. ¿Qué van a hacer las rosas sin quien les fije el límite exacto de la rosa? ¿Qué van a hacer los pájaros (hasta los de cuenta) sin quien les mida el número exacto de su trino? Ahora pájaros y rosas ... | |
Miras la ciudad dormida bajo un halo de luz no despierta todavía porque no ha dormido aún No ha dormido aún lo suficiente no la vayas a molestar pero un día como cualquier otro día la ciudad va a despertar va a despertar Si pudieras ver en este instante toda la ciudad imponente, resplandeciente... | |
Qué voluntad de permanencia la de este viejo pirú desabrigado que contra toda ley se sostiene de pie sobre el asfalto. Ya tiene seco el tronco pero tenaz ocupa el espacio y el tiempo, meciendo la breve ... | |
Nuevas vidas vendrán y se acostarán a parir un siglo solar. Nuevos días y nuevas vidas vendrán los días tiernos y verticales las vidas con la humedad del cuerpo futuro sembrando en los predios azules del amor. Las llamaradas salen sobre los altos muros que nos separan del océano... | |
Me besaba mucho; como si temiera irse muy temprano... Su cariño era inquieto, nervioso. Yo no comprendía tan febril premura. Mi intención grosera nunca vio muy lejos... ¡Ella presentía! Ella presentía que era corto el plazo, que la vela herida por el latigazo... | |
hacia dónde las cosas se dirigen no la vida y no los grandes temas el objeto la cosa material lo natural ajeno y cierto y todo lo que hacemos como el poliuretano y el vinyl el aluminio el nailon sus juegos de moléculas abren ante mí los ojos asombrados desmenuzan su intriga... | |
Quisiera haber nacido de tu vientre haber vivido alguna vez dentro de ti desde que te conozco soy más huérfano oh gruta tierna rojo edén caluroso qué alegría haber sido esa ceguera quisiera que tu carne se acordase de haberme aprisionado que cuando me miraras algo... | |
El corazón y su redoble iracundo el obscuro caballo de la sangre caballo ciego caballo desbocado el carrousel nocturno la noria del terror el grito contra el muro y la centella rota Camino andado camino desandado El cuerpo a cuerpo con un pensamiento afilado la pena que interrogo cada día y no ... | |
Es el secreto mediodía, sólo vibrante oscuridad de entraña, plenitud silenciosa de lo vivo. Del alma, ruina y sombra, vértigo de cenizas y vacío, brota un esbelto fuego, una delgada música, una columna de silencio puro, un asombrado río que se levanta de su lecho y fluye, entre los aires, ... | |
Penumbra de órbitas azules trajo mirada de barro, de madera, de humo. Acá, desde la tierra piel amada descubrí los espejos de opuestas diagonales en la geometría dualidad del principio. Verte fue comprenderlo todo; los iniciales reinos del asombro, la noche giratoria danzar medusa ... | |
La renovada muerte de la noche en la que ya no nos queda sino la breve luz de la conciencia y tendernos al lado de los libros de donde las palabras escaparon sin fuga, crucificadas en mi mano, y en esta cripta de familia en la que existe en cada espejo y en cada sitio la evidencia del crimen ... | |
I Silencio blanco, sin pájaros, y los árboles al soplo (nubes) del ritmo del paisaje. Entre lo que surge y lo que se va, nieve deslíe la roca. Y el sonido del viento: voces inciertas que lejanas hielan nuestras dubitativas acciones. Una leve señal (un disparo) involuntaria se retira de la Idea. ... | |
Aún son tus manos Las dulcísimas arañas Que suben y bajan por los hilos del arpa, Y no descansan si antes no vacían de todo fruto El nervioso follaje de la música? No quiero otra cota de mallas Ni más red aérea, Que la tejida por ti como defensa Contra las cuevas encapuchadas Con... | |
Lento, amargo animal que soy, que he sido, amargo desde el nudo de polvo y agua y viento que en la primera generación del hombre pedía a Dios. Amargo como esos minerales amargos que en las noches de exacta soledad maldita y arruinada soledad... | |
No haremos obra perdurable. No tenemos de la mosca la voluntad tenaz. Mientras haya vigor pasaremos revista a cuanta niña vista y calce regular Como Nerón, emperador y mártir de moralistas cursis, coronados de rosas o cualquier otra flor de estación, miraremos las cosas ... | |
De la Merced hetairas baratonas, mercado de la carne, pocos años, son de trece o de quince, no hay engaños. ¡Pásale mi marchante, son fregonas! No pienses que quizá fueron personas o que el SIDA letal les unta daños. Es carne dura, fresca y son rebaños ovejas negras estas... | |
