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25 poemas aleatorios

 

   Misa negra

   José Juan Tablada

primeros versos

¡Noche de sábado! Callada está la tierra y negro el cielo; late en mi pecho una balada de doloroso ritornelo. El corazón desangra herido bajo el cilicio de las penas y corre el plomo derretido de la neurosis de mis venas. ¡Amada, ven!... ¡Dale a mi frente el edredón de tu regazo y a mi locura, ...

 

   Por celebrar del Infante... (Villancico I)

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Por celebrar del Infante el temporal Nacimiento, los cuatro elementos vienen: Agua, Tierra y Aire y Fuego. Con razón, pues se compone la humanidad de su Cuerpo de Agua, Fuego, Tierra y Aire, limpia, puro, frágil y fresco. En el Infante mejoran sus calidades y centros, pues les dan mejor esfera ...

 

   Central Park

   Octavio Paz

primeros versos

Verdes y negras espesuras, parajes pelados, río vegetal en sí mismo anudado: entre plomizos edificios transcurre sin moverse y allá, donde la misma luz se vuelve duda y la piedra quiere ser sombra, se disipa. Don t cross Central Park at night. Cae el día, la noche se enciende, ...

 

   Muerte del hombre

   Alí Chumacero

primeros versos

Si acaso el ángel desplegara la sábana final de mi agonía y levantara el sueño que me diste, oh vida, un sueño como ave perdida entre la niebla, igual al pez que no comprende la ola en que navega o el peligro cercano con las redes; si acaso el ángel frente a mi dijera la ultima palabra, ...

 

   Relación de los hechos

   José Carlos Becerra

primeros versos

Esta vez volvíamos de noche, los horarios del mar habían guardado sus pájaros y sus anuncios de vidrio, las estaciones cerradas por día libre o día de silencio, los colores que aún pudimos llamar humanos oficiaban en el amanecer como banderas borrosas. Esta vez el barco navegaba en silencio, ...

 

   El poema del lago

   Luis G. Urbina

primeros versos

Qué dice tu nervioso gesto de selva oscura árbol vetusto y seco sin una verde rama? Con cicatriz de hachazos y quemazón de llama, como un espectro tiendes tu sombra en la llanura. ¿Qué dice, viejo inmóvil, tu fiera crispatura? ¡Tremendo y misterioso debe ser...

 

   Un año o dos o tres...

   Jaime Sabines

primeros versos

Un año o dos o tres, te da lo mismo. ¿Cuál reloj en la muerte?, ¿qué campana incesante, silenciosa, llama y llama? ¿qué subterránea voz no pronunciada? ¿qué grito hundido, hundiéndose, infinito de los dientes atrás, en la garganta aérea, flotante, pare escamas? ¿Para esto...

 

   A una inconstancia

   Manuel Martínez de Navarrete

primeros versos

Suspende, fuentecilla, tu ligera corriente, mientras que triste lloro mis ya perdidos bienes. ¿Cuántas veces, estando en tus orillas verdes, Lisi me aseguraba su amor hasta la muerte? Aquí su diestra mano, más blanca que la nieve, en esta arena frágil escribió muchas veces: ...

 

   Juegos de agua

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

El agua se recrea juega con el agua se vuelve sólo luz que se derrama se ama en su esplendor de vibraciones. Se vuelve circundante diminuto diamante en cada gota que se deletrea sobre la hoja que casi se despoja de la mañana condensada en agua. Lenta se evapora y se atesora...

 

   Pobre flor

   Manuel Acuña

primeros versos

-¿Por que te miro así tan abatida, pobre flor? ¿En donde están las galas de tu vida y el color? Díme, ¿por que tan triste te consumes, dulce bien? ¿Quién?, ¡el delirio devorante y loco de un amor, que me fue consumiendo poco a poco de dolor! Porque amando con toda la ternura de la fe a mi no quiso ...

 

   Una sirena eterna (III)

   Isolda Dosamantes

primeros versos

El arquero prepara su flecha hacia la presa: gacela agazapada en el rincón de unas cobijas. Selección del poemario inédito UN GRITO EN EL ARCA de Isolda Dosamantes

 

   Amo esta forma moviente...

   Homero Aridjis

primeros versos

Amo esta forma moviente este universo este cuerpo del cuerpo por su corazón rojo santuario la intensidad no cesa el infinito quema en llama blanca el amor cierra sus ojos y los astros se encienden como ciervos que saben la dirección del viento amo esta corporeidad...

 

   Mientras los niños crecen, tú...

   Jaime Sabines

primeros versos

Mientras los niños crecen, tú, con todos los muertos, poco a poco te acabas. Yo te he ido mirando a través de las noches por encima del mármol, en tu pequeña casa. Un día ya sin ojos, sin nariz, sin orejas, otro día sin garganta, la piel sobre tu frente...

 

   El vuelo luminoso

   Raquel Huerta - Nava

primeros versos

La colmena se define por sus sueños de semillas dispersas en las aguas plumas al viento caparazón aéreo el zumbido del enjambre inquietos y vivos resplandores que acompañan el camino de quienes llevan en la frente la marca de la sangre del cordero. ...

 

   Sólo en sueños...

   Jaime Sabines

primeros versos

Sólo en sueños, sólo en el otro mundo del sueño te consigo, a ciertas horas, cuando cierro puertas detrás de mí. ¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan, y ahora estoy preso en su sortilegio, atrapado en su red! ¡Con qué morboso deleite te introduzco en la casa...

 

   Hay usura y amor...

   Víctor Sandoval

primeros versos

Hay usura y amor en la olla podrida de mis huesos. Viene una canción que a todos nos concierne. Lóbrega alegría de la promiscuidad; el sueño en los párpados, la flor de plástico en el pelo, el brillo del collar que corta la garganta; la nube y su cabeza turbia; por la atarjea del patio ...

 

   No la amante

   Bernardo Ortiz de Montellano

primeros versos

No la amante, el amor. La singladura de la noche que arrastra fuego frío por las venas del sueño, poderío de la encendida palidez oscura. El amor, no la amante. El goce mío, la imagen que desbasto. La onda pura que invade entre las ruinas mi locura de tallar en diamante lo sombrío. No la amante, ...

 

   Los hombres del alba

   Efraín Huerta

primeros versos

Y después, aquí, en el oscuro seno del río más oscuro, en lo más hondo y verde de la vieja ciudad, estos hombres tatuados: ojos como diamantes, bruscas bocas de odio más insomnio, algunas rosas o azucenas en las manos y una desesperante ráfaga de sudor. Son los que tienen ...

 

   Espiración

   Octavio Paz

primeros versos

Cielos de fin de mundo. Son las cinco. Sombras blancas: ¿son voces o son pájaros? Contra mi sien, latidos de motores. Tiempo de luz: memoria, torre hendida, pausa vacía entre dos claridades. Todas sus piedras vueltas pensamiento la ciudad se desprende de sí...

 

   Lo verde reina

   Homero Aridjis

primeros versos

lo verde reina en la hora que se curva por tu torso como una tela de aire el tiempo tiembla según el peso de la mano por la blancura efímera un ser de dos golpea en tu adentro toma de dos el soplo el corazón que no lo vibra por la apretada luz cada miembro resuena...

 

   Al ruiseñor mexicano

   Manuel Acuña

primeros versos

Hubo una selva y un nido y en ese nido un jilguero que alegre y estremecido, tras de un ensueño querido cruzó por el mundo entero. Que de su paso en las huellas sembró sus notas mejores, y que recogió con ellas al ir por el cielo, estrellas, y al ir por el mundo; flores. Del nido y de la enramada ...

 

   Anacusia

   Jaime Augusto Shelley

primeros versos

Escribía sobre el amor, ¡Como si no tuviera otras que decir, más importantes! Sobre cosas que pasan, sobre miasmas de siempre, acerca de pólipos y amibas, y eso sobre el amor . Caía sobre de ello, sobre de ellas tres, hembras de mi alquimia. Escribía sobre ti, yo mismo y otra. ...

 

   Hombres necios que acusáis...

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis. Si con ansia sin igual solicitáis su desdén. ¡Por qué queréis que obren bien, si las incitáis al mal! Combatís su resistencia y luego, con gravedad, decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia. ...

 

   Todo amor es nieve

   Carmen Boullosa

primeros versos

Todo amor es nieve no importa, como dicen estos días los anuncios del subway, How deep is your love/nor/What do you love? Aparece en la ciudad como un milagro, la nieve, es vestigio vivo de algo tan antiguo como un dios que tenía poderes, un dios que hacía de las zarzas...

 

   Espesura

   Tomás Segovia

primeros versos

Me fui yendo Adelantando un poco Y otro poco Pensando cada vez que era el último trecho Que ahora ya volvería Me fui alejando sin sentir De donde estaban todos No sé por qué ni adónde Ni menos todavía para qué Me fui yendo sin saber sin ganas Lento inconstante bobo Nada tenía que buscar ...