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25 poemas aleatorios

 

   Las Vírgenes terrestres

   Enriqueta Ochoa

primeros versos

Para Marianne, mi hija En vano envejecerás doblado en los archivos: no encontrarás mi nombre. En vano medirás los surcos sementados queriendo hallar mis propiedades. No tengo posesiones. En cambio, es mío el sueño de los valles arrobados y mío el subterráneo ...

 

   Adoración

   Manuel María Flores

primeros versos

Como al ara de Dios llega el creyente, trémulo el labio al exhalar el ruego, turbado el corazón, baja la frente, así, mujer, a tu presencia llego. ¡No de mí apartes tus divinos ojos! Pálida está mi frente de dolores; ¿para qué castigar con tus enojos al que es tan infeliz con tus amores? Soy un esclavo ...

 

   Pasaje

   Octavio Paz

primeros versos

Más que aire más que agua más que labios ligera ligera Tu cuerpo ...

 

   Mariposa de obsidiana

   Octavio Paz

primeros versos

Mataron a mis hermanos, a mis hijos, a mis tíos. A la orilla del lago Texcoco me eché a llorar. Del Peñon subían remolinos de salitre. Me cogieron suavemente y me depositaron en el atrio de la Catedral. Me hice tan pequeña y tan gris que muchos me confundieron con un montoncito de polvo. ...

 

   Llorar ¿Por qué?

   Amado Nervo

primeros versos

¿Llorar? ¿Por qué? Este es el libro de mi dolor: lágrima a lágrima lo formé; una vez hecho, te juro, por Cristo, que nunca más lloraré. ¿Llorar? ¿Por qué? Serán mis rimas como el rielar de una luz íntima, que dejaré en cada verso; pero llorar, ¡eso ya nunca! ¿Por quién? ¿Por qué? ...

 

   Deseos

   Salvador Díaz Mirón

primeros versos

¡Yo quisiera salvar esa distancia, ese abismo fatal que nos divide, y embriagarme de amor con la fragancia mística y pura que tu ser despide! ¡Yo quisiera ser uno de los lazos con que decoras tus radiantes sienes! ¡Yo quisiera, en el cielo de tus brazos, beber la gloria que en los labios tienes! ...

 

   Reflejo

   Nadia Contreras

primeros versos

Olga Lucía, su mirada, Es una puerta entreabierta al final del pasillo Y un espejo. Dentro, la imagen de una niña que duerme En posición fetal. La misma niña que desde la ventana del miedo Inventa estrellas de diversos colores Y cae la noche más triste. ...

 

   La anunciación

   Rosario Castellanos

primeros versos

I Porque desde el principio me estabas destinado. Antes de las edades del trigo y de la alondra y aun antes de los peces. Cuando Dios no tenía más que horizontes de ilimitado azul y el universo era una voluntad no pronunciada. Cuando todo yacía en el regazo divino, entremezclado y confundido, ...

 

   Primer día (Soneto III)

   Octavio Paz

primeros versos

Del verdecido júbilo del cielo luces recobras que la luna pierde porque la luz de sí misma recuerde relámpagos y otoños en tu pelo. El viento bebe viento en su revuelo, mueve las hojas y su lluvia verde moja tus hombros, tus espaldas muerde y te denuda y quema y vuelve yelo. . ...

 

   La ola

   Josefa Murillo

primeros versos

Recuerda el tiempo que en la playa sola, al ver la ola que alumbraba el sol, tú me dijiste que la mar un día se acabaría antes que tu amor. Hoy que te busco por la playa sola, no está la ola que alumbraba el sol; las olas mueren y tu amor no existe; ¡qué mal supiste comparar tu amor! ...

 

   Rasgos (III. Camino)

   Gilberto Owen

primeros versos

¿Y aquel otro caminito del cielo por donde anoche fueron nuestros ojos? Cuatro príncipes iban sobre él; cuatro pilares de aquel puente que soñamos tender del hoy al siempre. ¡Oh dolor, sin tu vino acedo ni la pildora de opio de la luna, ya estaríamos en lo eterno! -... ...

 

   Mírame, por dios, desde lo oscuro...

   Víctor Sandoval

primeros versos

Mírame, por dios, desde lo oscuro; ahonde cada sombra de estos árboles tu recuerdo. La luna, las baldosas, los arcos de cantera; esta misma baldosa, esta cantera, esta lápida inmensa que te preserva de los vientos. Abajo la podre te acribilla. Pero ahora, mírame, por Dios, desde lo oscuro ...

 

   Dos Cuerpos

   Octavio Paz

primeros versos

Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano. Dos cuerpos frente a frente son a veces dos piedras y la noche desierto. Dos cuerpos frente a frente son a veces raíces en la noche enlazadas...

 

   Destino de las palabras

   Thelma Nava

primeros versos

Navegamos los días y las palabras viajan hasta darnos la mano las palabras incendioen los labios insomnes las palabras incendio festín de fuego para el solitario. ¿Qué destino para las palabras? Se recomienza siempre y se vuelve a la palabra primitiva la que ata y nos seduceviva ...

 

   A una flor

   Manuel Acuña

primeros versos

Cuando tu broche apenas se entreabría para aspirar la dicha y el contento ¿te doblas ya y cansada y sin aliento, te entregas al dolor y a la agonía? ¿No ves, acaso, que esa sombra impía que ennegrece el azul del firmamento nube es tan sólo que al soplar el viento, te dejará de nuevo ver el día?... ...

 

   Pentagónico (Fragmento V)

   Román Luján

primeros versos

Este poema no está sucediendo La memoria tendría que ser más lenta archivar sin delirio mohosamente cuando rebanaras las nubes de otra despedida y la nostalgia interpusiera sus cristales entre tu piel y mi lujuria No está sucediendo La distancia me ardería en los dedos ...

 

   Análisis de una situación doméstica

   Hugo Gutiérrez Vega

primeros versos

Como si no supieras que la noche toca ya en los antiguos ventanales, como ignorando al astro que destruye las risas de la tarde, suavemente persistes en la feliz tarea de remendar las cosas, ocultar deterioros y presentar las almas de la casa rotitas, pero limpia, ...

 

   Mar de fondo (XVIII)

   Francisco Hernández

primeros versos

A partir de septiembre el río no ha hecho más que crecer. Se lleva lo que a su paso encuentra: casas, puentes, arrumbadas berlinas y muros de contención. La cola del huracán, envuelta en lluvia, llena mi espacio de pájaros sin nido que irrumpen como malas noticias. ...

 

   Flebas

   Román Luján

primeros versos

El polvo cumple su final descanso. A lo lejos, insectos antiquísimos, cadáveres que flotan al arbitrio del cenit. La ceniza de flores, nunca antes mancilladas por la vista o el olfato, urde serpientes que al chocar entremezclan sus perfumes, su nostalgia de pétalos. En la arena el sol ...

 

   Juegos de agua

   Fernando Sánchez Mayans

primeros versos

El agua se recrea juega con el agua se vuelve sólo luz que se derrama se ama en su esplendor de vibraciones. Se vuelve circundante diminuto diamante en cada gota que se deletrea sobre la hoja que casi se despoja de la mañana condensada en agua. Lenta se evapora y se atesora...

 

   Sin título

   Guillermo Prieto

primeros versos

Yo te amo, sí, te adoro, aunque mi labio mil y mil veces te llamó perjura, aunque la copa horrenda del agravio me brindó los placeres tu hermosura, te ama mi corazón; Cuando mi mano destrozar quiso la feroz coyunda que a vil humillación me ató algún día, el débil corazón se resistía, Y aunque luché ...

 

   Ciego en plaza de toros

   Enzia Verduchi

primeros versos

A la memoria de Alberto Acuña E. Un paso adelante, y puede morir el hombre;un paso atrás y puede morir el arte. José Alameda Porque la tarde apenas nacía en el reflejo de tus lentes oscuros, la barbilla reposada en las manos y las manos aferradas al báculo. Invidente ante la acción ...

 

   Agonía fuera del muro

   Rosario Castellanos

primeros versos

Miro las herramientas, El mundo que los hombres hacen, donde se afanan, Sudan, paren , cohabitan. El cuerpo de los hombres prensado por los días, Su noche de ronquido y de zarpazo Y las encrucijadas en que se reconocen. Hay ceguera y el hambre los alumbra Y la necesidad, ...

 

   Viajes en avión

   Jaime Labastida

primeros versos

6 Qué alegría decidir qué beber, cómo morir, por qué, y en dónde. Quisiera morir, así, bajo un gran árbol. Desearía ser quemado; que mis cenizas irritaran, polvo, los ojos de la que amo; que fueran sólo la mancha en un libro pasados los años. Podría morir aquí, sin duda. No todo sitio es bueno. ...

 

   Avenida Héroes

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

A Pilla y Efraín Bartolomé, en compañía de Celina y Balam La ola de Dios del mar de Dios azota. En la playa de Dios, clavado, hundido,hijo y padre de Dios, migaja suya,azotado y cansado y malherido. JAIME SABINES I Aquí estaban los muertos dijo mi padre y el rugido del viento ...