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25 poemas aleatorios

 

   No en parte alguna

   Nezahualcóyotl

primeros versos

No en parte alguna puede estar la casa del inventor de sí mismo. Dios, el señor nuestro, por todas partes es invocado, por todas partes es también venerado. Se busca su gloria, su fama en la tierra. Él es quien inventa las cosas, él es quien se inventa a sí mismo: dios. Por todas partes es ...

 

   Algo sobre la muerte de Mayor Sabines (parte final)

   Jaime Sabines

primeros versos

Mientras los niños crecen, tú, con todos los muertos, poco a poco te acabas. Yo te he ido mirando a través de las noches por encima del mármol, en tu pequeña casa. Un día ya sin ojos, sin nariz, sin orejas, otro día sin garganta, la piel sobre tu frente agrietándose...

 

   Qué frágil es la luna

   Marisa Trejo Sirvent

primeros versos

a Joaquín Vásquez Aguilar. Mejor es acostarse a morir temprano a solas sin que nadie interrumpa las alas ni las hojas para no estar cansado al mar siguiente . Joaquín Vásquez Aguilar. Qué frágil es la luna Qué injusto el mar de alcohol Que amainó tus heridas Noche ...

 

   Hay palabras verdaderas en la tierra

   Poesía náhuatl

primeros versos

¿Hay palabras verdaderas en la tierra? ¿Acaso hablamos algo verdadero aquí, dador de la vida? Sólo soñamos, sólo nos levantamos del sueño. Sólo es como un sueño... Nadie habla aquí de verdad...¿Acaso son verdaderos los hombres? Si no, ya no es verdadero nuestro canto. ¿Qué está por ventura ...

 

   El día que me quieras

   Amado Nervo

primeros versos

El día que me quieras tendrá más luz que junio, la noche que me quieras será de plenilunio con notas de Beethoven vibrando en cada rayo sus inefables cosas, y habrá juntas más rosas que en todo el mes de mayo. Las fuentes cristalinas irán por las laderas saltando cantarinas, el día que ...

 

   De sus ojos ornados de arenas vítreas

   Coral Bracho

primeros versos

Desde la exhalación de estos peces de mármol; desde la suavidad sedosa de sus cantos, de sus ojos ornados de arenas vítreas, la quietud de los templos y los jardines (en sus sombras de acanto, en las piedras que tocan y reblandecen) han abierto sus lechos, han fundado sus cauces bajo ...

 

   Estrella en alto

   Efraín Huerta

primeros versos

En el taller del alma maduran los deseos, crece, fresca y lozana, la ternura, imitando tu sombra, inventando tu ausencia tan honda y sostenida. Hoy te sueño, amante: estrella en alto, huella de una violeta lenta. Oscuramente bella la soledad germina en torno de mi cuerpo. Hoy te sueño, amante:. ...

 

   Flor y canto

   Poesía náhuatl

primeros versos

Ahora lo sabe mi corazón: Escucho un canto, contemplo una flor. ¡Ojalá jamás se marchite! In xochitl, in cuicatl Quin oc zan tlamatia noyolo: niccaqui in cuicatl, niquita yn xochitl, ¡Maca yn cuetlahuia!

 

   El instante es el camino

   Julio César Aguilar

primeros versos

Árbol antiguo visto desde una infancia, el tiempo se deshoja, floreciendo, siempre reintegrándose a sí mismo, firme ante los aires de cualquier viento, ante los vientos de la muerte, el viento iracundo de la nada. Suspiro interminable es caminar el tiempo, ...

 

   La poesía

   Octavio Paz

primeros versos

¿Por qué tocas mi pecho nuevamente? Llegas, silenciosa, secreta, armada, tal los guerreros a una ciudad dormida quemas mi lengua con tus labios, pulpo, y despiertas los furores, los goces, y esta angustia sin fin que enciende lo que toca y engendra en cada cosa una aridez sombría. ...

 

   Los flamencos

   Alberto Blanco

primeros versos

Aquella larga noche mi sueño me llevó a la alberca de las luces profundas y los flamencos prendidos como rosas eléctricas en el interior de una aguamarina. Y en la soledad de aquel paraje comprendí9472;dentro del sueño 9472; que eran otros pájaros los que soñaban ...

 

   Pureza en el tiempo

   Alí Chumacero

primeros versos

Rosa desvanecida sobre el túmulo, al germinar del tiempo derrumbada en una tumultuosa transparencia. Veo la gloria en ella, pues los días hijos son del espacio donde mueren como el eco infinito de mis ojos. Levanto el rostro, miro los naufragios y mis hermanos muertos...

 

   Al baile del señor presidente

   Ignacio Rodríguez Galván

primeros versos

Bailad mientras que llora el pueblo dolorido, bailad hasta la aurora al compás del gemido que a vuestra puerta el huérfano hambriento lanzará.¡Bailad! ¡Bailad! Desnudez, ignorancia a nuestra prole afrenta, orgullo y arrogancia con altivez ostenta, y embrutece su espíritu torpe ...

 

   Fado

   Maricruz Patiño

primeros versos

Este hueco de lágrimas transparente y salvaje como una estalactita Olas del cielo desde el horizonte azul de tu mirada tumulto fiero el de tus ojos celta y sarraceno tu nombre que se abre como una flor de sangre en mi garganta Tú, puñal en el pecho Incandescencia sorda de un amor ...

 

   Siestas dogmáticas

   Francisco González Léon

primeros versos

Apagado y rescoldo aroma del profuso jazmín del corredor; siesta cálida en que es pálida la emanación de la flor. Llave del agua que tintinea su gota pertinaz; grifo de cobre, donde a beber la gota de agua disfrazada de monjita se aproxima la torcaz. Siestas dogmáticas de canónigo en el coro; ...

 

   Neblilúnea

   Thelma Nava

primeros versos

I ¿Sabías que una muchacha desnuda canta como una botella que se arroja al mar? ¿Lo sabías? Escúchame cantar como un árbol lacustre en el centro de Neblilúnea. A la orilla de tu sangre, en tu terrestre compañía. Neblilúnea, la ciudad descubierta por nosotros, conoce tu pasado y el mío. ...

 

   Subo al despeñadero...

   Efraín Bartolomé

primeros versos

Subo al despeñadero Me paro en la gran piedra: el amplio valle duerme bajo el esplendor Veo esos hilos de agua esos leves arroyos esos bravos torrentes esos ríos menores esos ríos mayúsculos internándose en los huertos de Dios...

 

   Piedra

   Rosario Castellanos

primeros versos

La piedra no se mueve. En su lugar exacto permanece. Su fealdad está allí, en medio del camino, donde todos tropiecen y es, como el corazón que no se entrega, volumen de la muerte. Sólo el que ve se goza con el orden que la piedra sostiene. Sólo en el ojo puro del que ve su ser ...

 

   El caballero de la yerbabuena

   José Juan Tablada

primeros versos

El erudito habla del pasado y la chica loca-de-su-cuerpo..., del futuro. Un beluario de peces de colores ansía gozar del instante de azogue que le escurre entre las manos... En la más sincopada de las rumbas préndeme tu vacuna, oh marihuana, universalizando el incidente ...

 

   De los trabajos

   Juan Domingo Argüelles

primeros versos

Con piedras y maderas hago mi casa bajo el sol, la visto de ventanas para que el sol entre a habitarla. Cierro sus puertas luego de que ha partido el ocaso. Mi casa cruje bajo la lluvia que ha venido a mirarla. Mi casa es una tumba cálida en donde vivo yo mi muerte. ...

 

   Alondras que mueren deslumbradas (I) Corazón tan astuto...

   Jorge Fernández Granados

primeros versos

Corazón tan astuto del placer, que inocula y engaña la estricta soledad de los amantes con su raro bálsamo, con su minuciosa muerte de caricias y blandas brasas. Placer casi sumiso y siempre inabatible, despojado de sí mismo, preñado de vacío, furor que escapa, ...

 

   Prólogo al lector

   Sor Juana Inés de la Cruz

primeros versos

Estos versos, lector mío, que a tu deleite consagro, y sólo tienen de buenos conocer yo que son malos, ni disputártelos quiero ni quiero recomendarlos, porque eso fuera querer hacer de ellos mucho caso. No agradecido te busco: pues no debes, bien mirado, estimar lo que yo nunca juzgué ...

 

   Final

   Gilberto Owen

primeros versos

Mañana. Acaso el sol golpea en dos ventanas que entran en erupción. Antes salen los indios que pasan al mercado tiritando con todo el trópico a la espalda. Y aún antes los amantes se miran y se ven tan ajenos que se vuelven la espalda. Antes aún ese ángel de la guarda que se duerme borracho ...

 

   El bitorso

   Victor Hugo Piña Williams

primeros versos

Para Laura Orozco y Fernando Solana Todo. Te empujo el palabrerío que me hace el cuerpo, te soplo la lengua que te gritas. Hela ahí habla verriondade boca en boca. Él la habla, hablija de ella deshablada en la quemadura queda del aire, su duna adelia su puente adunco, ...

 

   Venus suspensa

   Rafael López

primeros versos

Tu presencia en mi sombra se divulga como el vuelo de un pájaro escarlata con el que un pardo atardecer comulga. Y tu alegría matinal desata un sonoro esplendor sobre mi vida; es una esquila de cristal y plata que, en silencio de muerte sacudida, me lleva del pavor del Viernes Santo ...