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25 poemas aleatorios en audio | |
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Cuando nos retiramos a la remota cámara...
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Tomás Segovia Por Tomás Segovia | |
Cuando nos retiramos a la remota cámara donde hacemos las nupcias con nuestro propio espectro, como cuando compramos y vendemos la palabra que ata para atarla a sí misma, la carne en cambio todavía se sabe interrogada, vuelve a tocarla el dios y la carne vuelve a temblar en su peligro... | |
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Me siento fuera de sentido...
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Nezahualcóyotl Por Chicuace in Tonatiuh | |
Me siento fuera de sentido, lloro, me aflijo, cuando pienso, digo y recuerdo: ¡Oh, si nunca yo muriera, oh, si nunca desapareciera! ¡Allá donde no hay muerte, allá donde se alcanza la victoria, que allá yo fuera! ¡Oh, si nunca yo muriera, oh, si nunca desapareciera!..... | |
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Avenida Juárez
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Efraín Huerta Por David Huerta | |
Uno pierde los días, la fuerza y el amor a la patria, el cálido amor a la mujer cálidamente amada, la voluntad de vivir, el sueño y el derecho a la ternura; uno va por ahí, antorcha, paz, luminoso deseo, deseos ocultos, lleno de locura y descubrimientos, y uno no sabe nada, porque... | |
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Elegía
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Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Los que tenemos unas manos que no nos pertenecen, grotescas para la caricia, inútiles para el taller o la azada, largas y fláccidas como una flor privada de simiente o como un reptil que entrega su veneno porque no tiene nada más que ofrecer. Los que tenemos una mirada culpable y... | |
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Nocturno llanto
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Elías Nandino Por Elías Nandino | |
Ese llanto invencible que brota a media noche, cuando nadie nos ve ni nuestros propios ojos pueden atestiguarlo, porque es llanto reseco, privado de su sal, desvestido de linfa, con aridez de fiebre y amargo como el humo de los remordimientos. Ese llanto que irrumpe sin causa y sin... | |
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Proposición de la boa
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
No comas nunca nada que no seas capaz de digerir, que no seas capaz de vomitar. De: Poesía no eres... | |
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Esquemas para una oda tropical
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Carlos Pellicer Por Carlos Pellicer | |
La oda tropical a cuatro voces ha de llegar sentada en la mecida que amarró la guirnalda de la orquídea. Vendrá del Sur, del Este y del Oeste, del Norte avión, del Centro que culmina la pirámide trunca de mi vida. Yo quiero arder mis pies en los braseros de la angustia más sola, para salir desnudo hacia el poema... | |
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Gradas
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Ramón Xirau Por Ramón Xirau | |
Las estrellas nos miran lentamente cierran sus ojos las bahías. El arco de luz cerca los cabos en la ruta del fuego, foques, banderas en las barcas, fosco el fuego atónito de las naranjas, en el aguanueva de los naranjales. Las bridas de caballos pensados, pesados, imaginados... | |
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Elegía
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Manuel José Othón Por Claudio Obregón y Gastón Melo | |
De mis oscuras soledades vengo y tornaré a mis tristes soledades a brega altiva, tras camino luengo; que me allego tan sólo a las ciudades con vacilante planta y errabunda, del tiempo antiguo a refrescar saudades. Yo soy la voz que canta en la profunda soledad de los montes ignorada... | |
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Estoy acostada en la misma cama...
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Juan Rulfo Por Juan Rulfo | |
Estoy acostada en la misma cama donde murió mi madre hace ya muchos años; sobre el mismo colchón; bajo la misma cobija de lana negra con la cual nos envolvíamos las dos para dormir. Entonces yo dormía su lado, en un lugarcito que ella me hacía debajo de sus brazos. Creo sentir todavía el golpe pausado de su respiración... | |
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Ahora
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Fabio Morábito Por Fabio Morábito | |
Ahora, después de casi veinte años lo voy sintiendo: como un músculo que se atrofia por falta de ejercicio o que ya tarda en responder, el italiano, en que nací, lloré, crecí dentro del mundo pero en el que no he amado aún , se evade de mis manos, ya no se adhiere a las paredes como antes... | |
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Del poema perfecto
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Fernando Sánchez Mayans Por Fernando Sánchez Mayans | |
La página me aguarda blancamente encendida y su páramo incierto crecerá con mi sombra. Acaso un texto ubicuo de artificios escombra mi doble laberinto de incorpórea salida. Libro con la memoria una letal partida que comenzó en la noche inmemorial que asombra... | |
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Te quiero a las diez de la mañana
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo... | |
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Contemplación
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Enriqueta Ochoa Por Enriqueta Ochoa | |
Hay sobre las cimas de la tarde que avanza un incendio de rosas lentas, temblando. Qué sentido tan hondo el de la luz derramada en el rubor del aire. El alma se ha suspendido en un deslumbramiento de ángeles cristalinos... | |
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A una estatua
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Alí Chumacero Por Alí Chumacero | |
Cesa tu voz y muere sobre tus labios mi alegría. No habrá palabra que en tu piel levante ni un incierto sabor de brisa oscurecida como el recuerdo que en mis ojos deja el paso de tu aliento, porque vives inmersa en tu silencio, impenetrable a mis sentidos... | |
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Viento entero
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Octavio Paz Por Octavio Paz | |
El presente es perpetuo Los montes son de hueso y son de nieve están aquí desde el principio El viento acaba de nacersin edad como la luz y como el polvoMolino de sonidos el bazar tornasoleatimbres motores radios el trote pétreo de los asnos opacos cantos y quejas enredados entre las barbas de los comerciantes... | |
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El mediodía parte el arroyo...
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Homero Aridjis Por Homero Aridjis | |
El mediodía parte el arroyo en delgadas mitades de sonido saca del lomo de la bestia crepitación y humo todo lo que es húmedo la hora lo ha bebido todo lo que respira en mi interior descansa las casas y el árbol tienen la oscuridad abajo ojos de tierra roja beben en el azul abierto... | |
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La sexagésima séptima
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Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
hacia dónde las cosas se dirigen no la vida y no los grandes temas el objeto la cosa material lo natural ajeno y cierto y todo lo que hacemos como el poliuretano y el vinyl el aluminio el nailon sus juegos de moléculas abren ante mí los ojos asombrados... | |
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Volver a casa
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Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
Un día abandonaremos la ciudad de México; la dejaremos en pie y desierta para que las conjeturas crezcan, y nos iremos a fundar en otra parte nuestras maravillas. El jueves en la mañana despertamos alegres, llenos de sueños... | |
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Gratia plena
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Amado Nervo Por Manuel Bernal | |
Todo en ella encantaba, todo en ella atraía: su mirada, su gesto, su sonrisa, su andar... El ingenio de Francia de su boca fluía. Era llena de gracia, como el Avemaría; ¡quien la vio no la pudo ya jamás olvidar! Ingenua como el agua, diáfana como el día, rubia y nevada como Margarita... | |
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Ansia
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Oscar Oliva Por Oscar Oliva | |
Está por anunciarse, está por surgir, está por preguntarse, está por llegar. Todos saben que va a suceder. Nadie sabe cómo ni cuándo. Está derrumbando las puertas, está pateando estas palabras, está en la mano y en el lápiz. Está dentro de esta página y tiene el rostro de nadie. Va arrancar a los amantes de la cama... | |
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Sueños (fragmentos)
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Jaime Labastida Por Jaime Labastida | |
El cocodrilo avanza presuroso en el espejo lóbrego del río, el tiburón hace brillar su aleta en esa tarde larga, de la que fueron desterradas, por siempre, las estrellas, la luna sucia se destruye en este mar de pronto inmóvil, cuerpo de sal, de fango y de ceniza... | |
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Donde los dioses son más viejos que los astros
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Juan Bañuelos Por Juan Bañuelos | |
Pronto de corazón, descalzo, como en mi infancia rodeado de sabinos, como el hombre se inclina sobre el vientre de la esposa y se escucha él mismo nacer, oh hachas de la cólera, esto no es un sueño. Desmemoriadas mis manos pesan sobre esta llaga asida, y sobre el limo limo soy y lo recuerdo... | |
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En el interior del cielo
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Nezahualcóyotl Por Raúl Dantés | |
Sólo allá en el interior del cielo tú inventas tu palabra, dador de la vida. ¿Qué determinarás? ¿Tendrás fastidio aquí? ¿Ocultarás tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué determinarás? Nadie puede ser amigo del dador de la vida. Amigos, águilas, tigres, ¿a dónde en verdad iremos? Mal... | |
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Diles que no me maten
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Juan Rulfo Por Juan Rulfo | |
Diles que no me maten, Justino! Anda, vete a decirles eso. Que por caridad. Así diles. Diles que lo hagan por caridad. No puedo. Hay allí un sargento que no quiere oír hablar nada de ti. Haz que te oiga. Date tus mañas y dile que para sustos ya ha estado bueno... | |
