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25 poemas aleatorios en audio

 
   Hacia el cristal secreto de los frutos Hacia el cristal secreto de los frutos de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Dios mío, de tus labios bajan ríos de luz hacia el cristal secreto de los frutos y amanecen maduros. Muchos hombres vienen al mundo a buscarse un lugar. Yo he venido en éxtasis desde el alba, atraída al aroma que escapa de tus cestos, pidiendo dormir entre tus frutos esta noche...

 
   Mi regular aparición Mi regular aparición  de Fabio Morábito

   Fabio Morábito
      Por Fabio Morábito    
primeros versos

El parque está más sucio que otros años, sucio de fiestas infantiles, de platos de cartón y servilletas. Cuando se han ido todos, vienen perros y revientan las bolsas de basura, que riegan por el pasto. La hierba tiene salsa catsup. De noche salen los novios a besarse, se oyen sus súplicas...

 
   Respice Stellam Respice Stellam   de Manuel Ponce

   Manuel Ponce
      Por Manuel Ponce    
primeros versos

La noche tiene un nido y el nido una estrella abre su broche. Sella la boca y el oído. Por amor ha extendido su dorada centella cauda nupcial. Es ella y su amor encendido. Voy por una mentira de cielo, mar y mundo, náufrago. Calla y mira. Voy por una batalla de odio furibundo muriendo. Mira y calla...

 
   Más lejos... Más lejos... de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

Más lejos de la química y del odio, de los cauces ocultos de los ecos, del espejo nocturno de la sombra. Más lejos Más lejos de los nombres y los tactos, de las grises arañas de los pubis, de los rojos moluscos de las lenguas. Más lejos Más lejos de la voz y del pecado...

 
   Dime mujer Dime mujer de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Dime mujer dónde escondes tu misterio mujer agua pesada volumen transparente más secreta cuando más te desnudas cuál es la fuerza de tu esplendor inerme tu deslumbrante armadura de belleza dime no puedo ya con tantas armas mujer sentada acostada abandonada enséñame el reposo....

 
   Ha alzado una mano el dios... Ha alzado una mano el dios... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Ha alzado una mano el dios y cae entre el hombre y la mujer su sombra. Se altera de sabor secretamente el halo en que yacías. Y viene, se nos echa ya encima, creciendo y sin llenar nunca del todo su tamaño una inminencia que quiere ya llamarse dicha...

 
   La noria La noria de Jaime Torres Bodet

   Jaime Torres Bodet
      Por Jaime Torres Bodet    
primeros versos

He tocado los límites del tiempo. Y vuelvo del dolor como de un viaje alrededor del mundo... Pero siento que no salí jamás, mientras viajaba, de un pobre aduar perdido en el desierto. Caminé largamente, ansiosamente, en torno de mi sombra. Y los meses giraban y los años como giran...

 
   Conjuro Conjuro de Jaime García Terrés

   Jaime García Terrés
      Por Jaime García Terrés    
primeros versos

De tu mirada llena las bienaventuranzas aguardamos, rotundo sol de mayo: Aquellos cuerpos en la calle solos están. Huye la pena misma de su lado. Catástrofes y fiebres asédianlos ajenas a distancia. Y les niega raíces la tierra que su sombra hiere...

 
   Ragtime Ragtime de José Carlos Becerra

   José Carlos Becerra
      Por Julio Trujillo    
primeros versos

Hablar, tal vez hablar en los devoramientos del alba, en las cenizas frías, en las constancias que no habrá de leer nadie; hablar en el mismo espacio de una voz que no llegó hasta estas palabras, que se perdió en el ruido de una frase como ésta; hablar donde respira aquello que...

 
   Aceleración de la historia Aceleración de la historia de José Emilio Pacheco

   José Emilio Pacheco
      Por José Emilio Pacheco    
primeros versos

Escribo unas palabrasy al minuto ya dicen otra cosasignifican una intención distintason ya dóciles al Carbono 14 Criptogramas de un pueblo remotísimo que busca la escritura en tinieblas...

 
   Día domingo Día domingo de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

Te tomaré descalza en día domingo, te santificaré, te haré feliz. Andaremos rodando por la casa le pondremos alfombras y correremos las cortinas para que entre el sol. Tomaremos cerveza y nos bañaremos. A la hora de comer encenderemos el radio...

 
   Relación de los hechos Relación de los hechos de José Carlos Becerra

   José Carlos Becerra
      Por Julio Trujillo    
primeros versos

Esta vez volvíamos de noche, los horarios del mar habían guardado sus pájaros y sus anuncios de vidrio, las estaciones cerradas por día libre o día de silencio, los colores que aún pudimos llamar humanos oficiaban en el amanecer como banderas borrosas. Esta vez el barco navegaba en...

 
   Alabanza secreta Alabanza secreta  de Alí Chumacero

   Alí Chumacero
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Sobre el azar alzaba su cabello súbito resplandor, y en avaricia alucinante hendía el porvenir como regresa el héroe, después de la batalla, dando al escudo sones de cansancio. Órbita del asombro, su mirar ornaba el viento fervoroso del sí antes de ser, en el venal recinto de los labios...

 
   Ulises Ulises de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

Ese color le sienta a tu estatura a tu forma de hablar y de mirarme. Navega un barco en la acera de enfrente. El tiempo detiene sus velas y tu llegas náufrago a mis brazos. Solemos pasar el tiempo contando las gaviotas. Hacemos el amor como los peces. Otra sirena te llama, pero tú no la escuchas...

 
   Al lector Al lector de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

Aquí están los rencores. Los escribí pensando en ti. Creí por un momento que eran flores que amanecían en abril. Pero al poner la mano me han herido, ¡puta, si me han herido!, me han lastimado hasta sangrar, hasta aullar de dolor, hasta quejarme inmensamente en la noche...

 
   Imágenes dispersas bajo la Luna llena Imágenes dispersas bajo la Luna llena de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé y el canto extático de los derviches    
primeros versos

He sido siempre un hijo de la Luna. Siempre vi, desde niño, las Lunas más hermosas: la enorme Luna en llamas de Ocosingo saliendo allí, justo detrás del cerro, tras la casa del rancho. La enorme Luna roja sobre el inmenso valle, en el Anochecer, bajando de las tierras altas de San...

 
   Como el oro, por rubio, es tu cabello... Como el oro, por rubio, es tu cabello... de Fernando del Paso

   Fernando del Paso
      Por Fernando del Paso    
primeros versos

Como el oro, por rubio, es tu cabello. El oro y el otoño, que es su hermano, se despiden, volando, del verano y viajan, río abajo, por tu cuello. Y yo, que me robé y guardé un destello en el hueco más claro de la mano, una carta, en las hojas de un manzano te escribo con su brillo...

 
   Silvio, yo te aborrezco, y aun condeno... Silvio, yo te aborrezco, y aun condeno... de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Meche Pascual o Virginia Manzano    
primeros versos

Silvio, yo te aborrezco, y aun condeno el que estés de esta suerte en mi sentido: que infama el hierro el escorpión herido, y a quien lo huella, mancha inmundo el cieno. Eres como el mortífero veneno que daña a quien lo vierte inadvertido, y en fin eres tan malo fementido que aun...

 
   La silla La silla de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

Si tengo que mirar un día la silla como la miro ahora y tengo que callar a los poetas para decir tan sólo es negra (Y una callejuela de árboles suntuosos se detiene sombra y sopla en los follajes) si tengo que mirar de día la silla y estrecharla y sostenerla (como a una ola hueca...

 
   Vivir sin tus caricias Vivir sin tus caricias de Amado Nervo

   Amado Nervo
      Por Enrique Rambal    
primeros versos

Vivir sin tus caricias es mucho desamparo; vivir sin tus palabras es mucha soledad; vivir sin tu amoroso mirar, ingenuo y claro, es mucha obscuridad... 25 de julio de 1912 De: La amada...

 
   Entre los tibios muslos te palpita... Entre los tibios muslos te palpita... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Pablo López del Castillo    
primeros versos

Entre los tibios muslos te palpita un negro corazón febril y hendido de remoto y sonámbulo latido que entre oscuras raíces se suscita; un corazón velludo que me invita, más que el otro cordial y estremecido, a entrar como en mi casa o en un nido hasta tocar el grito que te habita...

 
   La ola de los días La ola de los días de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Una parvada de pájaros encendidos cruza y oscurece el aire. La ola de mis días agitada, y mordida por una espuma ciega, solitaria se ahoga en un grito que sube desde las zonas profundas y me empuja a atravesar desiertos, valles que sólo cruza la muerte...

 
   Quinta avenida Quinta avenida de José Juan Tablada

   José Juan Tablada
      Por Sergio de Alva    
primeros versos

Mujeres que pasáis por la Quinta Avenida tan cerca de mis ojos, tan lejos de mi vida... ¿Soñáis desnudas que en el baño os cae áureo Jove pluvial, ¡como a Danae!... o por ser impregnadas de un tesoro, al asalto de un toro de oro tendéis las ancas como Pasifae? ¿Sobáis con...

 
   No quiero, pese a todo... No quiero, pese a todo...  de Fabio Morábito

   Fabio Morábito
      Por Fabio Morábito    
primeros versos

No quiero, pese a todo, muros gruesos, tan gruesos que no oiga el silencio de los otros, hecho de algunas voces y ruidos que se filtran por los muros, avisos de la vida que transcurre al lado, abajo, arriba, en contra mía; quiero unos muros que me aíslen levemente, contar con el silencio que los otros tienen...

 
   Sé que no sabes que recuerdo tanto... Sé que no sabes que recuerdo tanto... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Pablo López del Castillo    
primeros versos

Sé que no sabes que recuerdo tanto tu piel untuosa y pálida, amasada con fiebre y luna, y tu boca abrasada, blanda y jugosa y salada de llanto, y tu implorante gesto de quebranto, sobre tu frigidez crucificada y agradecida y tierna aunque insaciada, y mi esfuerzo patético entretanto,...