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25 poemas aleatorios en audio | |
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Marino sol
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Mar no es solo mar lo que mareaba tu marmolínea faz marcando el tiempo maremoto de luz en las tinieblas marejada de amor envuelta en ti. Marino con su sol y con su espada con su sal combatiendo a la quimera quemando su dolor su sol su espera. Marina concepción de la existencia... | |
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Existamos aquí
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Poesía náhuatl Por Enrique Lizalde (español) y Lino Balderas (náhuatl) | |
Tienen raíz, son verdaderos los hombres? Nadie acabará de entender lo que es tu riqueza, lo que son tus flores, ¡Inventor de ti mismo! Sin terminar dejamos las cosas. Por esto lloro, me aflijo. Aquí entrelazo con flores, a la nobleza, a los amigos. ¡Alegraos! Nuestra casa común es la tierra... | |
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Colibrí 50
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Thelma Nava Por Thelma Nava | |
No transcurre el tiempo cuando la soledad del hombre está desierta los actos cotidianos nos sitian estrellas como estatuas apagadas velan nuestro silencio Acaso el roce de la música suscita un movimiento un gesto un pequeño deseo El aire quema en ocasiones nos sofoca su aliento bestial en los oídos... | |
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Mar de Irlanda
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Enzia Verduchi Por Enzia Verduchi | |
Para Mauro Bozeto y Marino Zeppa Las piernas sostenían el galope de animal luchando contra el aire: corre, corre, muchacha. Tanto mar para una isla, laderas por recorrer, tanto cielo sobre la bruma. Desde Dun Laoghaire se escucha ese golpe de agua y se desborda el índigo en las... | |
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He aquí que estamos reunidos...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
He aquí que estamos reunidos en esta casa como en el Arca de Noé: Blanca, Irene, María y otras muchachas, Jorge, Eliseo, Oscar, Rafael... Vamos a conocernos rápidamente y a fornicar y a olvidarnos. El buey, el tigre, la paloma, el lagarto y el asno, todos justos bebemos, y nos... | |
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Nocturno a Rosario
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Manuel Acuña Por Manuel Bernal | |
Pues bien! yo necesito decirte que te adoro decirte que te quiero con todo el corazón; que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro, que ya no puedo tanto y al grito que te imploro, te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión. II Yo quiero que tú sepas que ya hace muchos días estoy enfermo y pálido... | |
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Habiendo muerto un Toro el caballo a un Caballero toreador
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Meche Pascual o Virginia Manzano | |
El que Hipogrifo de mejor Rugero, Ave de Ganimedes más hermoso, Pegaso de Perseo más airoso, de más dulce Arión, Delfín ligero fue, ya sin vida yace el golpe fiero de transformado Jove, que celoso los rayos disimula, belicoso, sólo en un semicírculo de acero. Rindió el fogoso... | |
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Nunca
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Jaime Torres Bodet Por Jaime Torres Bodet | |
Nunca me cansará mi oficio de hombre. Hombre he sido y seré mientras exista. Hombre no más: proyecto entre proyectos, boca sedienta al cántaro adherida, pies inseguros sobre el polvo ardiente, espíritu y materia vulnerables a todos los oprobios y las dichas... Nunca me sentiré rey... | |
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Décimas de la angustia
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Fernando Sánchez Mayans Por Fernando Sánchez Mayans | |
Angustia de amor callada dentro del cuerpo presente que se sabe y que se siente como la sangre obstinada. Yo sé que estás apresada dentro de mí, cárcel viva. Prisionera ya cautiva que tenaz entre las venas me las vas dejando llenas de una ansiedad fugitiva. II Febril me vas consumiendo lento amor... | |
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De éstos hablo
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Juan Domingo Argüelles Por Juan Domingo Argüelles | |
Mientras los buitres trazan círculos alrededor del sol, como planetas, los poetitas con sus versos tiernas romanzas acompasan; buscan el más elaborado de los silencios y ordenan a sus tripas que no gruñan; los buitres no quisieran comer carne tan flaca, tan desabrida como yeso, tan... | |
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Tesoro concedido gota a gota...
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Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Tesoro concedido gota a gota: el perfume a la flor, la luz a una sorprendida mirada que la cuna sombra, siglos incógnitos derrota. Férvido manantial, la vida brota dilapidada en horas su fortuna; fulge la noche lágrima de luna, se contiene la música en la nota... | |
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Dime tú si no es cierto
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Fabio Morábito Por Fabio Morábito | |
Dime tú si no es cierto que el techo de esta casa es todo de verdad, que es la verdad más plena de todo lo construido, el muro en más reposo, la redención de tantos errores y desvíos, la mano que disculpa, el anhelado fin de las hostilidades, la prueba que buscábamos desde el primer ladrillo... | |
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Ciclo
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Marco Antonio Montes de Oca Por Marco Antonio Montes de Oca | |
Un resplandor un trueno y luego nada, Hastío tal vez, Preocupación por tu cuerpo que no llega, Vigas en el ojo ajeno y en el propio, Cierta pantera prensada como flor Entre las tapas ardientes de la noche; Acaso tú Mojada fabulosamente en la esperanza, Quizá los anillos En que un planeta baila sin hallar salida... | |
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Julito (7)
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Mira la luna. La luna es tuya, nadie te la puede quitar. La has atado con los besos de tu mano y con la alegre mirada de tu corazón. Sólo es una gota de luz, una palabra, hermosa. Luna es la distante, la soñada, tan irreal como el cielo y como los puntos de las estrellas. La tienes... | |
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Opción
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Me dieron a escoger: hogar o gloria, y en mis manos pusieron el mandato seis años nada más que es un buen rato para abrirme las puertas de la historia. No sé si fue una pírrica victoria que ahora reflexiono y aquilato: metí amor y familia en un retrato y fue el poder la línea divisoria... | |
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Fábula
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Octavio Paz Por Octavio Paz | |
Edades de fuego y de aire Mocedades de agua Del verde al amarillo Del amarillo al rojo Del sueño a la vigilia Del deseo al acto Sólo había un paso que tú dabas sin esfuerzo Los insectos eran joyas animadas El calor reposaba al borde del estanque La lluvia era un sauce de pelo suelto... | |
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Retorno de Electra
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Enriqueta Ochoa Por Enriqueta Ochoa | |
Para poderte hablar así, de frente, tuve que echarme toda una vida a llorar sobre tus huesos. Tuve que desandar lo caminado desnudando la piel de mi conciencia. Para poderte hablar tuve que volver a llenarme de aire los pulmones. Y cuidar que no se me encogieran las palabras, el corazón... | |
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La hermana presentida
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Jesús Flores Aguirre Por Francisco Portillo | |
Está cerca y distante, acompañada y sola yo la siento en mi vida desde que fui pequeño; es sangre, flor y espuma, es ella espiga y sueño que se hace y se deshace como en el mar, la ola. Hermana presentida, madreselva, amapola y trébol de cuatro hojas de nuestro vano empeño por alcanzar la dicha... | |
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En que descubre digna estirpe a un borracho linajudo
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Ofelia Medina | |
Porque tu sangre se sepa, cuentas a todos, Alfeo, que eres de Reyes. Yo creo que eres de muy buena cepa; y que, pues a cuentos topas con esos Reyes enfadas, que, más que Reyes de Espadas, debieron de ser de... | |
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Misterios gozosos
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Ah, nunca, nunca más la conocida ternura, la palabra pequeña, familiar, que cabía en mi boca. Nunca ya mi cabeza segada dulcemente por la mano más próxima. Nunca la juventud como una casa espaciosa, asoleada de niños y de pájaros. Adiós para la tierra que en mi torno bailaba... | |
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Bajo la pesada losa del mundo
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Jaime Labastida Por Jaime Labastida | |
Sobre la Tierra, estamos enterrados. Todo su peso cárdeno se vuelca sobre mis pies antiguos. Toda la tierra me avienta sobre el cielo, me sujeta en mi raíz y me hunde entre sus manos. Despedazado estoy. Mis ojos van allá por el impulso, mas presos en órbitas se quedan, asidos a su... | |
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Letanía erótica para la paz
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Ofelia Guillmain | |
Amado, ven, asómate al principio del mundo. Somos los mismos, mismos de hace cincuenta mil años. Somos aquellos, estos, los de allá, los de siempre y los que han de seguirnos y los que vendrán luego. Eras solo. Eras entonces solo. En el pecho llevabas un hueco... | |
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El tigre en celo...
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
El tigre en celo es como un pozo de semen, como un brazo de río: más de cincuenta veces en un día copula y se descarga largamente en la hembra, como un cielo encendido en éxtasis perpetuo, una tormenta de erecciones. Y la hembra que aúlla o vocaliza con su voz de contralto, cómica y... | |
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Cabellera del canto (II)
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Homero Aridjis Por Homero Aridjis | |
Adelante y atrás hay sombras de árboles la hora arde en el suelo el azul y el verde instauran un reino de aire elevado y claridad extendida instante tras instante hay un brillo en el agua colores del misterio en el esplendor se hunden y se alejan en ríos de color mudo... | |
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Los demás de la foto
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
ella temía que el amor que me tenía fuera mayor al amor que yo a ella le tenía y prefirió dejar de dar amor al amor que me tenía ella tiene ahora a quien darle el amor que me tenía el que no quiso darme a mí cuando tenía mi amor que era mayor al amor que a mí ella me tenía... | |
