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25 poemas aleatorios en audio | |
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Rana
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
El cielo está llorón en este tiempo junio extraña tu voz y se adivina que las cosas se mueven por rutina sin frío sin calor y en entretiempo sólo la tierra encuentra pasatiempo llenándose de charcos o neblina mientras la pajarera está que trina y celebra la rana el contratiempo... | |
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Cuna y sepulcro en un botón hallaron
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Manuel Ponce Por Manuel Ponce | |
Lleno de soledad y aburrimiento, procuro consolarme con tu vista, y toma el sueño su segura pista, acostumbrado a cabalgar el viento. No precisa ningún descubrimiento para correr en pos de tu conquista: bástame al intentarlo que me asista un ligero temblor del pensamiento. Surco entonces etapas de rocío... | |
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No me ilusiono...
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Rubén Bonifaz Nuño Por Rubén Bonifaz Nuño | |
No me ilusiono, admito, es de mi gusto, que soy un hombre igual a todos. Trabajo en algo, cobro un sueldo insuficiente; me divierto cuando puedo, o me aburro hasta morirme; hablo, me callo a veces, pido mi comida, y a ratos quisiera ser feliz gloriosamente, y hago el amor, o voy y vengo sin nadie que me siga.... | |
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La ola de los días
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Enriqueta Ochoa Por Enriqueta Ochoa | |
Una parvada de pájaros encendidos cruza y oscurece el aire. La ola de mis días agitada, y mordida por una espuma ciega, solitaria se ahoga en un grito que sube desde las zonas profundas y me empuja a atravesar desiertos, valles que sólo cruza la muerte... | |
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La libertad inútil
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Antes de morir, la vida se te vuelve fácil como cuando en un empleo aprendes la estrategia y a la hora siguiente te despiden. Algunas horas antes de morir te sientes libre. Perdiste ya los brazos entre máquinas. Impregnaste tus penas en los muros antiguos. Te quitaste la capa en que escondías los abrazos... | |
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En que descubre digna estirpe a un borracho linajudo
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Ofelia Medina | |
Porque tu sangre se sepa, cuentas a todos, Alfeo, que eres de Reyes. Yo creo que eres de muy buena cepa; y que, pues a cuentos topas con esos Reyes enfadas, que, más que Reyes de Espadas, debieron de ser de... | |
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Lo cotidiano
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Para el amor no hay cielo, amor, sólo este día; este cabello triste que se cae cuando te estás peinando ante el espejo. Esos túneles largos que se atraviesan con jadeo y asfixia, las paredes sin ojos, el hueco que resuena de alguna voz oculta y sin sentido. Para el amor no hay... | |
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Algunos
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Jaime García Terrés Por Jaime García Terrés | |
Yo no sé muchos nombres de volcanes o selvas; esta parte del mundo para mí representa unas doscientas almas (digo doscientas por decir) que miran a lo lejos de distinta manera cada una con cierto dejo de común azoramiento. Oigo silbar el viento rústico, no rehúyo cantar a nuestra fauna ni soslayo la tierra mitológica... | |
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Toque del alba
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Jaime García Terrés Por Jaime García Terrés | |
Otro mundo. (No retazos armados, remendados de lo mismo de siempre.) Donde la vida con la vida comulgue; donde el vértigo nazca de la salvaje plenitud; orbe amoroso, todo raíz, primicia, fecunda marejada. Otro mundo. Sin legajos inertes, sin cáscaras vacías. Adiós a la desidia del viejo sacristán... | |
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Movimientos para fijar el escenario (I, III, V, VII)
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José Carlos Becerra Por Julio Trujillo | |
Para que el Paraíso Perdido pueda salir del sombrero, y la Historia se desprenda como una máscara de los rostros de los muertos, es necesario tomar este escenario por asalto. Consideremos, por principio, la trama que nos rodea. Más allá de la lluvia, los árboles del parque se buscan el verano en los bolsillos... | |
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Mala fe
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Ni el cielo constelado de estrellas ni la ley moral, urdida en la raíz del hombre. No, a diferencia exacta de Kant, no me suscitan tales contemplaciones tales meditaciones, maravilla o asombro. Me conmueve más bien la vastedad del espacio, la inmensa magnitud de los tiempos y las... | |
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A la esperanza, escrito en uno de sus retratos
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Guadalupe (Pita) Amor | |
Verde embeleso de la vida humana, loca esperanza, frenesí dorado, sueño de los despiertos intrincado, como de sueños, de tesoros vana; alma del mundo, senectud lozana, decrépito verdor imaginado, el hoy de los dichosos esperado y de los desdichados el mañana: sigan tu sombra en busca... | |
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Relación de los hechos
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José Carlos Becerra Por Julio Trujillo | |
Esta vez volvíamos de noche, los horarios del mar habían guardado sus pájaros y sus anuncios de vidrio, las estaciones cerradas por día libre o día de silencio, los colores que aún pudimos llamar humanos oficiaban en el amanecer como banderas borrosas. Esta vez el barco navegaba en... | |
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Breve historia
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Yo venía de otros bullicios ella traía también en sus silencios algunos rastros que la vida deja. A veces me miraba y sonreía y yo quería tejerle una canción que anduviera con ella para siempre. Era febrero y la dicha existía junto con ella que no había conocido mis defectos que... | |
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Una muerte adelante
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Manuel Ponce Por Manuel Ponce | |
Muero, entre muero y no muero esponja de sinsabor, sin el maduro dolor enroscado del madero. No en el instante mejor del náufrago y el lucero cuando en la oquedad del cero finca el más allá de por. Sino en sorda sima impura, mi muerte de porque sí que expansa voz que se lanza. Ni le asalta la locura... | |
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Nunca
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Jaime Torres Bodet Por Jaime Torres Bodet | |
Nunca me cansará mi oficio de hombre. Hombre he sido y seré mientras exista. Hombre no más: proyecto entre proyectos, boca sedienta al cántaro adherida, pies inseguros sobre el polvo ardiente, espíritu y materia vulnerables a todos los oprobios y las dichas... Nunca me sentiré rey... | |
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Habiendo muerto un Toro el caballo a un Caballero toreador
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Meche Pascual o Virginia Manzano | |
El que Hipogrifo de mejor Rugero, Ave de Ganimedes más hermoso, Pegaso de Perseo más airoso, de más dulce Arión, Delfín ligero fue, ya sin vida yace el golpe fiero de transformado Jove, que celoso los rayos disimula, belicoso, sólo en un semicírculo de acero. Rindió el fogoso... | |
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Carta a Jesús Arellano
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Enriqueta Ochoa Por Enriqueta Ochoa | |
Desde hace años, Jesús, el corazón me rebota loco entre las sienes y ando por los rincones escondiendo al sollozo. Estreno una sonrisa cada mañana y pido limosna en todas las esquinas, porque ¿quién va a prestarme su vida, su amor, o su Dios? Tengo que comprármelos yo misma, y no me alcanza... | |
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Donde habla la ceniza
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Con regusto de ciervo entre las fauces el puma tiene sed Su pupila apuñala el corazón del aire Todo futuro es verde Entrar ahí Dejar en las espinas la piel y la memoria Ser sobre el humus sol que se arrastra y trastorna su espina dorsal como los gatos Entrar hasta que no se note si es sangre o clorofila... | |
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Viejas raíces empolvadas
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Guadalupe (Pita) Amor Por Guadalupe Amor | |
Son mis viejas raíces empolvadas la extraña clave de mi cautiverio; atada estoy al polvo y su misterio, llevo ajenas esencias ignoradas. En mis poros están ya señaladas las cicatrices de un eterno imperio; el polvo en mí ha marcado su cauterio, soy víctima de culpas olvidadas. En... | |
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Civilización
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Jaime Torres Bodet Por Jaime Torres Bodet | |
Un hombre muere en mí siempre que un hombre muere en cualquier lugar, asesinado por el miedo y la prisa de otros hombres. Un hombre como yo; durante meses en las entrañas de una madre oculto; nacido, como yo, entre esperanzas y entre lágrimas, y como yo feliz de haber sufrido,... | |
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Romanticismos
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Francisco González Léon Por Rosenda Monteros | |
Viejas cajitas de música, viejas cajitas de laca, cuya tapa en rectángulo decora la quietud de una pérgola, o la prez de los cármenes de Aranjuez: Cajas de música de las que ya no vienen ahora. Todo un mecanismo demodado: un peine de acero, un cilindro que gira, y sobre la mecánica... | |
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Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo...
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Tomás Segovia Por Tomás Segovia | |
Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo, inmensos, abiertos en plena llamarada, inapelables. Detrás de tu ternura tan contigua veré asomar su divino despotismo, tú estarás escuchándome en el tiempo pero él en tu otra orilla hará a un lado con airosa mano mis palabras... | |
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La salvaja (fragmento)
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Carmen Boullosa Por Carmen Boullosa | |
El fuego, otra vez fuego, el fuego junto a la lumbre, en el piso, subiendo por los sillones, cruzando las ventanas, y tras él el fuego, solamente el fuego. El fuego otra vez, ¿No lo ven? ¡No lo ven! Es el fuego. Les parezco una mujer sentada.... | |
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El espejo de los enigmas: los monos
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José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
Cuando el mono te clava la mirada estremece pensar si no seremos su espejito irrisorio y sus bufones... | |
