|
25 poemas aleatorios en audio | |
|
Sé que no sabes que recuerdo tanto...
| |
|
Tomás Segovia Por Pablo López del Castillo | |
Sé que no sabes que recuerdo tanto tu piel untuosa y pálida, amasada con fiebre y luna, y tu boca abrasada, blanda y jugosa y salada de llanto, y tu implorante gesto de quebranto, sobre tu frigidez crucificada y agradecida y tierna aunque insaciada, y mi esfuerzo patético entretanto,... | |
|
Transmutación
| |
|
Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
En el espejo retrovisor se proyecta su boca besucona no veo sus ojos yo a solas desde acá soy alma de los dos y ambos allá somos la boca. De: Causa de vida | |
|
Rana
| |
|
Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
El cielo está llorón en este tiempo junio extraña tu voz y se adivina que las cosas se mueven por rutina sin frío sin calor y en entretiempo sólo la tierra encuentra pasatiempo llenándose de charcos o neblina mientras la pajarera está que trina y celebra la rana el contratiempo... | |
|
Oración de la noche (I al XIX)
| |
|
Juan Domingo Argüelles Por Juan Domingo Argüelles | |
Otra vez para ella, la que sabe por qué I Ella, la más salaz, sangra en la luna, y sabe del honor de merecer la gracia de los dioses y el castigo de ser mujer. II Ella, la más salaz, bebe esta gracia y goza el paraíso del infierno: entre las llamas arde, se consume, y es esta... | |
|
Retrato de niño
| |
|
Salvador Novo Por José Luis Ibáñez | |
En este retrato hay un niño mirándome con ojos grandes; este niño soy yo y hay una fecha: 1906. Es la primera vez que me miré atentamente. Por supuesto que yo hubiera querido que ese niño hubiera sido más serio, con esa mano más serena, con esa sonrisa más fotográfica. Esta... | |
|
Nocturno a Rosario
| |
|
Manuel Acuña Por Manuel Bernal | |
Pues bien! yo necesito decirte que te adoro decirte que te quiero con todo el corazón; que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro, que ya no puedo tanto y al grito que te imploro, te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión. II Yo quiero que tú sepas que ya hace muchos días estoy enfermo y pálido... | |
|
Tú, yo mismo
| |
|
Salvador Novo Por Pilar Pellicer | |
Tú, yo mismo, seco como un viento derrotado que no pudo sino muy brevemente sostener en sus brazos una hoja que arrancó de los árboles ¿cómo será posible que nada te conmueva que no haya lluvia que te estruje ni sol que rinda tu fatiga? Ser una transparencia sin objeto sobre los... | |
|
A una estatua
| |
|
Alí Chumacero Por Alí Chumacero | |
Cesa tu voz y muere sobre tus labios mi alegría. No habrá palabra que en tu piel levante ni un incierto sabor de brisa oscurecida como el recuerdo que en mis ojos deja el paso de tu aliento, porque vives inmersa en tu silencio, impenetrable a mis sentidos... | |
|
No consta en actas
| |
|
Juan Bañuelos Por Juan Bañuelos | |
Oh, bebedor de la noche, ¿por qué te disfrazas ahora? ¿Todo es igual acaso? ¿Tengo que repetir lo que el augur grabó en el silencio de la piedra curtida por el viento? ...esparcidos están los cabellos, destechadas las casas, enrojecidos sus muros. Gusanos pululan por calles y plazas... | |
|
El mismo tiempo
| |
|
Octavio Paz Por Octavio Paz | |
No es el viento no son los pasos sonámbulos del agua entre las casas petrificadas y los árboles a lo largo de la noche rojiza no es el mar subiendo las escaleras Todo está quieto reposa el mundo natural Es la ciudad en torno de su sombra buscando siempre buscándose perdida en su... | |
|
Afrodita en el polvo
| |
|
Jaime Labastida Por Jaime Labastida | |
El sol, colérico de sales, contra el agua arremete. Hermano con hermana se acarician. Y un cielo azul está (cubriéndola), encima de la tierra: hijos nosotros de esa feroz contradicción, las bestias. Pero de líquenes, de aceites, el cielo en la tierra se vacía. Cargada queda así, a punto de parir lechuzas... | |
|
Poema en tiempo vegetal
| |
|
Carlos Pellicer Por Carlos Pellicer | |
En este bosque en que los árboles tienen historia y se acompañan espaciosos a tiempo en luz, a tiempo en sombra, saqueo al aire los flautines en que los pájaros devoran la soledad húmeda y viva de la raíz y la memoria. Sonoramente en cuerpo y alma siento el calor con que de enérgicas prisiones, la luz solar se liberó... | |
|
México de mi vida
| |
|
Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Yo te miro en un niño de la calle, cofre arriba limpiando un parabrisa con la carita ayuna de sonrisa, (ni una razón a que la risa estalle). El vidrio diáfano ¡qué no se raye! . Mientras el porvenir del sin camisa: violado por cualquiera, droga, prisa, ganador de la vida en... | |
|
He emblanquecido mi pelo...
| |
|
Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
He emblanquecido mi pelo en busca de una virtud; no perdí la juventud, pues la invertí en ese anhelo. Supe de amor y desvelo cuando nacieron mis hijos, mantuve los ojos fijos al descubrir la Belleza y ha podido mi cabeza descifrar sus acertijos... | |
|
Telenovela
| |
|
Rosario Castellanos Por Carmen Farías | |
El sitio que dejó vacante Homero, el centro que ocupaba Scherezada (o antes de la invención del lenguaje, el lugar en que se congregaba la gente de la tribu para escuchar al fuego) ahora está ocupado por la Gran Caja Idiota. Los hermanos olvidan sus rencillas y fraternizan en el mismo sofá... | |
|
Indagación en torno del murciélago
| |
|
José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
Los murciélagos no saben una palabra de su prestigio literario. Con respecto a la sangre, les gusta la indefensa de las vacas, útiles señoronas incapaces de fraguar un collar de ajos, una estaca en el pecho, un crucifijo; pues tan sólo responden a la broma sangrienta, al beso impuro... | |
|
El fantasma del amor
| |
|
Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
La primera noche que pasé fuera de casa me quedé leyendo hasta ver fantasmas entre ellos estaba el fantasma del amor los años pasan comedidos y azarosos y se van descontando como uvas del racimo de modo que el esqueleto del tiempo sarmentoso... | |
|
el ahogado
| |
|
José Carlos Becerra Por Julio Trujillo | |
un gancho de hierro y se jala, su expansión lo desmiente al subir el agua que lo chorrea lo mueve de los hilos de su salida al escenario en el muelle los curiosos miraban ese bulto donde los ojos de todos esperaban el pasadizo extraviado del cuerpo gota a gota el cuerpo caía en... | |
|
Del hijo
| |
|
Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Construyes, hijo, tu casa. Abre todas las ventanas, deja las puertas abiertas que otras estarán cerradas. Y tus paredes esperan ser levantadas. II Si la argamasa se mezcla con las lágrimas que llores, habrá, en ladrillos y anhelos, contradicciones. Avanzarás poco a poco... | |
|
La máscara desnuda
| |
|
Aurora Reyes Por Aurora Reyes | |
Apareces de golpe dentro de mí, dorada por un oro manchado de musgo verdinegro. Ola petrificada del agua de la vida creciendo y apretando la sal del esqueleto. En lo más entrañable de mi ser ejecutas las invisibles líneas del rostro verdadero, entregando al proyecto sin límite del polvo... | |
|
Lecciones de las cosas
| |
|
Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Me enseñaron las cosas equivocadamente los que enseñan las cosas: los padres, el maestro, el sacerdote pues me dijeron: tienes que ser buena. Basta ser bueno. Al bueno se le da un dulce, una medalla, todo el amor, el cielo. Y ser bueno es muy fácil. Basta abatir los párpados y no ver... | |
|
Canto (IX)
| |
|
Mario Bojórquez Por Mario Bojórquez | |
Ninguno podrá jamás decir de ti Tuve su mano franca junto a la mía estrechando el deseo Haciendo de una fuerza común un compartido sueño Si alguien te vio no supo nunca el color de tus ojos La vena matriz de tu corazón Apenas diste un paso para retroceder Y un gesto que acusaba... | |
|
Duración
| |
|
Octavio Paz Por Octavio Paz | |
Negro el cielo Amarilla la tierra El gallo desgarra la noche El agua se levanta y pregunta la hora El viento se levanta y pregunta por ti Pasa un caballo blanco II Como el bosque en su lecho de hojas tú duermes en tu lecho de lluvia tú cantas en tu lecho de viento tú besas en tu lecho de chispas... | |
|
Como el oro, por rubio, es tu cabello...
| |
|
Fernando del Paso Por Fernando del Paso | |
Como el oro, por rubio, es tu cabello. El oro y el otoño, que es su hermano, se despiden, volando, del verano y viajan, río abajo, por tu cuello. Y yo, que me robé y guardé un destello en el hueco más claro de la mano, una carta, en las hojas de un manzano te escribo con su brillo... | |
|
Lecho de helechos
| |
|
Octavio Paz Por Octavio Paz | |
En el fin del mundo, frente a un paisaje de ojos inmensos, adoro mecidos pero aún chisporroteantes, aún destellantes, me miras con tu mirada última la mirada que pierde cielo . La playa se cubre de miradas absortas, escamas resplandecientes. Se retira la ola de oro líquido. Tendida sobre la lava que huye... | |
