|
25 poemas aleatorios en audio | |
|
Tan rubia es la niña...
| |
|
Amado Nervo Por Oscar Chávez o Claudio Obregón | |
Tan rubia es la niña que cuando hay sol, no se la ve. Parece que se difunde en el rayo matinal, que con la luz se confunde su silueta de cristal, tinta en rosas, y parece que en la claridad del día se desvanece la niña mía. Si se asoma mi Damiana a la ventana, y colora la aurora su tez lozana de albérchigo y terciopelo... | |
|
Opción
| |
|
Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Me dieron a escoger: hogar o gloria, y en mis manos pusieron el mandato seis años nada más que es un buen rato para abrirme las puertas de la historia. No sé si fue una pírrica victoria que ahora reflexiono y aquilato: metí amor y familia en un retrato y fue el poder la línea divisoria... | |
|
Desconcertado es el tiempo...
| |
|
Víctor Sandoval Por Víctor Sandoval | |
Desconcertado es el tiempo porque sus atardeceres caen en esta laguna donde las garzas vuelan. Otras aves desgarrarán el pecho de la aurora. Una mujer se viste y se desviste con sus ropas de verano. Pariente de sí misma en el espejo, enemiga del frío, húmeda cicatriz donde me hundo,... | |
|
Anacusia
| |
|
Jaime Augusto Shelley Por Jaime Augusto Shelley | |
Escribía sobre el amor, ¡Como si no tuviera otras que decir, más importantes! Sobre cosas que pasan, sobre miasmas de siempre, acerca de pólipos y amibas, y eso sobre el amor . Caía sobre de ello, sobre de ellas tres, hembras de mi alquimia. Escribía sobre ti, yo mismo y otra... | |
|
Tuércele el cuello al cisne...
| |
|
Enrique González Martínez Por Enrique Lizalde o Gastón Melo | |
Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje que da su nota blanca al azul de la fuente; él pasea su gracia no más, pero no siente el alma de las cosas ni la voz del paisaje. Huye de toda forma y de todo lenguaje que no vayan acordes con el ritmo latente de la vida profunda. . .y... | |
|
Eureka!
| |
|
Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Cuando ella sumerge su cuerpo en la bañera, no experimenta el agua el empuje hacia arriba que equivale a la fuerza del líquido desalojado. Arquímedes no se desespera. Se dispone a demostrar que un ángel pesa igual a la dicha de quien abraza ese cuerpo húmedo y alado... | |
|
Tan grande, ¡ay Hado!, mi delito ha sido...
| |
|
Sor Juana Inés de la Cruz Por Guadalupe (Pita) Amor | |
Tan grande, ¡ay Hado!, mi delito ha sido que por castigo de él o por tormento no basta el que adelanta el pensamiento sino el que le previenes al oído? Tan severo en mi contra has procedido, que me persuado, de tu duro intento, a que sólo me diste entendimiento porque fuese mi daño más crecido... | |
|
Letanías profanas
| |
|
Jaime García Terrés Por Jaime García Terrés | |
En oleaje caviloso digo los nombres de la grey, los nombres pardos y los candentes. Digo Santiago, Pedro, Juan; el signo de la madre plácida entre nublados laberintos; la fama quejumbrosa de los sacerdotes; los apodos rebeldes que suscita la horda. Oh denominaciones, oh ruido... | |
|
Los ruidos del alba
| |
|
Efraín Huerta Por David Huerta | |
Te repito que descubrí el silencio aquella lenta tarde de tu nombre mordido, carbonizado y vivo en la gran llama de oro de tus diecinueve años. Mi amor se desligó de las auroras para entregarse todo a su murmullo, a tu cristal murmullo de madera blanca incendiada... | |
|
La perfumista
| |
|
Jorge Fernández Granados Por Jorge Fernández Granados | |
Urna de otras reliquias ante la babilonia de cristal de los estantes olisca el seco olor del palisandro, la resina de estoraque (Venus) o el aroma lunar de la alhucema. En las alturas habitadas por el polvo ubica, con orientación de pájaro, los sitios migratorios de los frascos: el ámbar gris junto al pebete... | |
|
Para entonces
| |
|
Manuel Gutiérrez Nájera Por Rosa Furman | |
Quiero morir cuando decline al día, en alta mar y con la cara al cielo; donde parezca sueño la agonía, y el alma, un ave que remonta el vuelo. No escuchar en los últimos instantes, ya con el cielo y con el mar a solas, más voces ni plegarias sollozantes que el majestuoso tumbo de las... | |
|
Lengua
| |
|
Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
La sed te seca y el afán te moja; por el poder hilvanas la fatiga y en la punta de flecha el beso hormiga donde enciende la sangre su luz roja. Pistilo de una flor que se deshoja, en la tibia penumbra que te abriga el verbo va medido y se prodiga solo por conseguir lo que se antoja... | |
|
Continuidad
| |
|
Jaime Torres Bodet Por Jaime Torres Bodet | |
No has muerto. Has vuelto a mí. Lo que en la tierra donde una parte de tu ser reposa sepultaron los hombres, no te encierra; porque yo soy tu verdadera fosa. Dentro de esta inquietud del alma ansiosa que me diste al nacer, sigues en guerra contra la insaciedad que nos acosa y que,... | |
|
Jornada de la soltera
| |
|
Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Da vergüenza estar sola. El día entero arde un rubor terrible en su mejilla. (Pero la otra mejilla está eclipsada.) La soltera se afana en quehacer de ceniza, en labores sin mérito y sin fruto; y a la hora en que los deudos se congregan alrededor del fuego, del relato... | |
|
Falsa elegía
| |
|
Rosario Castellanos Por Carmen Farías | |
Compartimos sólo un desastre lento Me veo morir en ti, en otro, en todo Y todavía bostezo o me distraigo Como ante el espectáculo aburrido. Se destejen los días, Las noches se consumen antes de darnos cuenta; Así nos acabamos. Nada es. Nada está. Entre el alzarse y el caer del párpado... | |
|
Variaciones sobre una Mujtathth de Al-Sharif Al-Radi
| |
|
Hugo Gutiérrez Vega Por Hugo Gutiérrez Vega | |
Pasaré la noche con el inmenso desierto que hay en mí y el estar contigo. I Hay una extensión cercada por el cielo, una inmensa planicie descubierta por la luna, un campo de flores pálidas sitiadas por su propio perfume, una casa en el bosque de los grandes abetos de la noche, un... | |
|
Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses...
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses; que se pierda tanto increíble amor. Que nada quede, amigos, de esos mares de amor, de estas verduras pobres de las eras que las vacas devoran lamiendo el otro lado del césped, lanzando a nuestros pastos las manadas de hidras y langostas de... | |
|
Reparación
| |
|
Amado Nervo Por Enrique Rambal | |
En esta vida no la supe amar! Dame otra vida para reparar, ¡oh Dios!, mis omisiones, para amarla con tantos corazones como tuve en mis cuerpos anteriores; para colmar de flores, de risas y de gloria sus instantes; para cuajar su pecho de diamantes y en la red de sus labios dejar presos los enjambres de besos que no le di en las horas ya perdidas... | |
|
Desayuno de trabajo
| |
|
Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
Éste que sale del baño no soy el que entré en la regadera. Era otro. Tenía un topacio en cada ojo. Venía de ver la verdad escueta y la trenzada hilatura de los sueños. Era un yo mismo mucho más potente, capaz de salir de sí, de su piyama y ponerse en la tierra... | |
|
Glosa incompleta en tres tiempos sobre un tema de amor
| |
|
Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Dentro de estos cuatro muros pretendí ocultar mi dicha: Pero el fruto, pero el aire ¿cómo me los guardaría? Hora mejor que pospuse, camino que no elegí, voces que eran para mí, destino que no dispuse; ¡cómo os volvisteis oscuros! ¡qué amargo vuestro sabor... | |
|
Aquel tren
| |
|
Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Yo era un niño En el tren a Chihuahua el paisaje era un frágil futuro arenoso y sin gente La paciencia rodaba en el alma con ruido de hierro Un túnel oscuro veía mis temores marcaba las líneas ocultas del agrio destino En una estación de madera una niña desértica puso sus ojos brillantes en mí... | |
|
Toma de conciencia
| |
|
Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
A medianoche el centinela alerta grita ¿quién vive? y alguien yo, sí, yo, no ese mudo de enfrente debía responder por sí, por otros. Pero apenas despierto y además ignoro el santo y seña de los que hablan. Malhumorada, irónica, levantando los hombros como a quien no le importa... | |
|
Viaje
| |
|
Xavier Villaurrutia Por Alberto Dallal | |
La luz se va con el tren silbando, enrollada en humo, apenas si en las colinas unta un brillo. ¡Ay! Y nos vamos pensando lejos, con el tren silbando, sin movernos ni cansarnos. ¡Ay! Y nos vamos pensando sin volver adonde estamos. Se mueve en el cielo un aire cenizo, lento. Se mueve... | |
|
El artista (II)
| |
|
Oscar Oliva Por Oscar Oliva | |
Me he inclinado desde fuera a mirar este libro ya concluido. ¿Qué es lo que veo? ¿Qué es lo que he dado? Señales. Señales que me rodean, me muerden, me injurian. Estoy como Velázquez, fuera de la pintura, odiando. Y no me encuentro delante de las cosas sino dentro. Ver duele. Imágenes... | |
|
Nadie ha tirado estas hojas...
| |
|
Víctor Sandoval Por Víctor Sandoval | |
Nadie ha tirado estas hojas, las trae un viento maduro y macizo de fustas y golpes categóricos. Las hojas contradicen a la estación y al día. Si abro la mano duerme en el fondo una moneda. Los hombres, de corazón bicorne y suspirante, son dueños de las contradicciones, de las hojas y... | |
