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25 poemas aleatorios en audio | |
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Lámina sirva el Cielo al retrato...
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Ofelia Medina | |
PINTA LA PROPORCIÓN HERMOSA DE LA EXCELENTÍSIMA SEÑORA CONDESA DE PAREDES, CON OTRA DE CUIDADOS, ELEGANTES ESDRÚJULOS, QUE AÚN LE REMITE DESDE MÉJICO A SU EXCELENCIA. Lámina sirva el Cielo al retrato, Lísida, de tu angélica forma: cálamos forme el Sol de sus luces; sílabas las... | |
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No quiere pasar por olvido lo descuidado
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Guadalupe (Pita) Amor | |
Dices que yo te olvido, Celio, y mientes, en decir que me acuerdo de olvidarte, pues no hay en mi memoria alguna parte en que, aun como olvidado, te presentes. Mis pensamientos son tan diferentes y en todo tan ajenos de tratarte, que ni saben ni pueden olvidarte, ni si te olvidan... | |
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Polvo (fragmentos I)
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Guadalupe (Pita) Amor Por Guadalupe Amor | |
y en polvo te convertirás.Génesis, capítulo 3, versículo 19 I Me envuelve el polvo, y me inquieta. ¿Por qué vendrá de tan lejos? Y ¿cómo en residuos viejos mundos pasados sujeta? -El polvo no tiene meta, ni principio habrá tenido; sé que siempre ha contenido, en su eternidad convulsa, la arcana fuerza que impulsa a lo que es y a lo que ha sido... | |
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La casa
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Eduardo Zambrano Por Eduardo Zambrano | |
Mi casa no tiene muros, tiene certezas. Mi casa no tiene puertas ni ventanas, tiene amaneceres. Mi casa no tiene techos ni vigas, tiene designios. Mi casa está deshabitada, soy un vagabundo. (De:... | |
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Los Dzules (textos del Chilam Balam de Chumayel)
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Poesía maya Por Enrique Lizalde (español) y Moisés Romero (maya yucateco y lacandón) | |
Versión castellana Esto es lo que escribo: En mil quinientos cuarenta y uno fue la primera llegada de los Dzules, de los extranjeros, por el Oriente. Llegaron a Ecab, así es su nombre. Y sucedió que llegaron a la Puerta del Agua, a Ecab, al pueblo de Nacom Balam, en el principio de... | |
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Presencia de las islas
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Thelma Nava Por Thelma Nava | |
Como un cortejo cabalgando a solas surgen de la niebla. ¿Quién alimenta su esplendor que ninguna tempestad oculta? De las islas sube algo parecido al deseo. Casa viviente en el marlas islas animales fantásticos esperan su alimento de frutos silvestres su ración de ostras... | |
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Grecia
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Homero Aridjis Por Homero Aridjis | |
Otro viento rosa otra agua lava las mismas ruinas y el mismo polvo con otra arena se esculpe el cuerpo humano otros ojos pulen su mirar, su forma, dejan en el suelo una nariz un pie donde volaba un dios un perro orina un idiota ríese abre una mano dos insectos copulan un gesto arrugado recibe monedas... | |
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Los visitantes
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Fernando Sánchez Mayans Por Fernando Sánchez Mayans | |
De la infinita soledad de la noche dos ángeles nocturnos llegaron a tomar un café. Bajaron iguales de la mano del aire fresco traspasado de estrellas. De la ciudad vinieron silenciosos como dos sombras distintas. Uno tenía un nombre que parecía el sonido duro de una región cercana... | |
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Ha alzado una mano el dios...
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Tomás Segovia Por Tomás Segovia | |
Ha alzado una mano el dios y cae entre el hombre y la mujer su sombra. Se altera de sabor secretamente el halo en que yacías. Y viene, se nos echa ya encima, creciendo y sin llenar nunca del todo su tamaño una inminencia que quiere ya llamarse dicha... | |
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Viaje
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Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Los nopales nos sacan la lengua pero los maizales por estaturas con su copetito mal rapado y su cuaderno debajo del brazo nos saludan con sus mangas rotas. Los magueyes hacen gimnasia sueca de quinientos en fondo y el sol -policia secreto- (tira la piedra y esconde la mano) denuncia... | |
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Vendrá su telaraña de palabras...
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Víctor Sandoval Por Víctor Sandoval | |
Vendrá su telaraña de palabras a ensombrecer el pensamiento, el lúdico festín de la memoria. Vendrá entre lejanías que agrietan las paredes. Vendrá, zorra lunática, pasajera de troncos carcomidos, espesura de ciénegas. Sucederán entonces largas vigilias y entrecortado sueño. La... | |
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Relación de los hechos
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José Carlos Becerra Por Julio Trujillo | |
Esta vez volvíamos de noche, los horarios del mar habían guardado sus pájaros y sus anuncios de vidrio, las estaciones cerradas por día libre o día de silencio, los colores que aún pudimos llamar humanos oficiaban en el amanecer como banderas borrosas. Esta vez el barco navegaba en... | |
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Para entonces
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Manuel Gutiérrez Nájera Por Rosa Furman | |
Quiero morir cuando decline al día, en alta mar y con la cara al cielo; donde parezca sueño la agonía, y el alma, un ave que remonta el vuelo. No escuchar en los últimos instantes, ya con el cielo y con el mar a solas, más voces ni plegarias sollozantes que el majestuoso tumbo de las... | |
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La poesía
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Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Para escribir poemas, para ser un poeta de vida apasionada y romántica cuyos libros están en las manos de todos y de quien hacen libros y publican retratos los periódicos, es necesario decir las cosas que leo, esas del corazón, de la mujer y del paisaje, del amor fracasado y de la... | |
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Aguja en el pajar
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Jaime Labastida Por Jaime Labastida | |
Desde la pluma brotas, súbita llama tensa que se prende aun a la madera húmeda y la quema y la guarda. Entonces tu jadeo (reiterado, sonámbulo sonido que atraviesa las destruidas, de amor, paredes de mi cráneo y pronuncia sin decirlo mi solo nombre oscuro y dibuja mi rostro), tu jadeo me recorre... | |
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Sospecha crueldad disimulada, el alivio que la esperanza da
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Guadalupe (Pita) Amor | |
Diuturna enfermedad de la esperanza que así entretienes mis cansados años y en el fiel de los bienes y los daños tienes en equilibrio la balanza; que siempre suspendida en la tardanza de inclinarse, no dejan tus engaños que lleguen a excederse en sus tamaños la desesperación o la confianza... | |
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Mientras tanto
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Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
a las nueve a las ocho a las siete me levanto y es entonces que el día se remonta tanto los pájaros mis hijos el mercado el canto y a las cinco a las tres a la una el desencanto de saber que estoy vivo apenas mientras tanto... | |
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El otro
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Por qué decir nombres de dioses, astros espumas de un océano invisible, polen de los jardines más remotos? Si nos duele la vida, si cada día llega desgarrando la entraña, si cada noche cae convulsa, asesinada. | |
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Diles que no me maten
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Juan Rulfo Por Juan Rulfo | |
Diles que no me maten, Justino! Anda, vete a decirles eso. Que por caridad. Así diles. Diles que lo hagan por caridad. No puedo. Hay allí un sargento que no quiere oír hablar nada de ti. Haz que te oiga. Date tus mañas y dile que para sustos ya ha estado bueno... | |
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Noche rústica de Walpurgis
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Manuel José Othón Por Claudio Obregón y Gastón Melo | |
Coge la lira de oro y abandona el tabardo, descálzate la espuela, deja las armas que para esta vela no has menester ni daga, ni tizona. Si tu voz melancólica no entona ya sus himnos de amor, conmigo vuela a esta región que asombra y que consuela; pero antes ciñe la triunfal corona... | |
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Oh inteligencia, soledad en llamas... (Muerte sin fin)
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José Gorostiza Por José Gorostiza | |
Oh inteligencia, soledad en llamas, que todo lo concibe sin crearlos! Finge el calor del lodo, su emoción de substancia adolorida, el iracundo amor que lo embellece y lo encumbra más allá de las alas a donde sólo el ritmo de los luceros llora, ... | |
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En que describe racionalmente los efectos irracionales del Amor
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Guadalupe (Pita) Amor | |
Este amoroso tormento que en mi corazón se ve, sé que lo siento y no sé la causa porque lo siento. Siento una grave agonía por lograr un devaneo, que empieza como deseo y para en melancolía. Y cuando con más terneza mi infeliz estado lloro, sé que estoy triste e ignoro la causa de mi... | |
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Unidad
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Amado Nervo Por Enrique Rambal | |
No, madre, no te olvido; mas apenas ayer ella se ha ido, y es natural que mi dolor presente cubra tu dulce imagen en mi mente con la imagen del otro bien perdido. Ya juntas viviréis en mi memoria como oriente y ocaso de mi historia, como principio y fin de mi sendero, como nido y... | |
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Noche y nieve
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José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
Me asomé a la ventana y en lugar de jardín hallé la noche enteramente constelada de nieve La nieve hace tangible el silencio y es el desplome de la luz y se apaga La nieve no quiere decir nada: Es sólo una pregunta que deja caer millones de signos de interrogación sobre el mundo... | |
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Aceleración de la historia
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José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
Escribo unas palabrasy al minuto ya dicen otra cosasignifican una intención distintason ya dóciles al Carbono 14 Criptogramas de un pueblo remotísimo que busca la escritura en tinieblas... | |
