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25 poemas aleatorios en audio

 
   Hoy hace un año... Hoy hace un año... de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

Hoy hace un año, Junio, que nos viste, desconocidos, juntos, un instante. Llévame a ese momento de diamante que tú en un año has vuelto perla triste. Álzame hasta la nube que ya existe, líbrame de las nubes, adelante. Haz que la nube sea el buen instante que hoy cumple un año...

 
   Era también de fuego... Era también de fuego... de Rubén Bonifaz Nuño

   Rubén Bonifaz Nuño
      Por Rubén Bonifaz Nuño    
primeros versos

Era también de fuego: sobre el tizón, hirientes, casi diáfanas violetas duras a los ojos, coronadas de oro. De esto era, de esto se construía bajo el humo. También como de alas en asalto; pluviales hojas enjambradas, arboladuras de reloj a vela. Y en vela yo, sumiso y vigilante a la corriente en que me estoy hundiendo...

 
   A la muerte del Excelentísimo Señor Duque de Veraguas A la muerte del Excelentísimo Señor Duque de Veraguas de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Meche Pascual o Virginia Manzano    
primeros versos

Ves, caminante? En esta triste pira la potencia de Jove está postrada; aquí Marte rindió la fuerte espada aquí Apolo rompió la dulce lira; aquí Minerva, triste, se retira; y la luz de los astros, eclipsada, toda está en la ceniza venerada del excelso Colón que aquí se mira. Tanto pudo la fama encarecerlo...

 
   Canción Canción de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

La luna tiene su casa. Pero no la tiene la niña negra la niña negra de Alabama. La niña negra sonríe y su sonrisa brilla como si fuera la cuchara de plata de los pobres. La luna tiene su casa. Pero la niña negra no tiene casa la niña negra la niña negra de...

 
   Es un buen día para morir Es un buen día para morir  de Juan Bañuelos

   Juan Bañuelos
      Por Juan Bañuelos    
primeros versos

Un ominoso escarnio de puñales encapota los ojos del suburbio. Tiembla el tiempo y el patio y en el turbio lodazal suenan tiros policiales. Sangre, polvo, terror, caries dentales desafían la muerte. Y el disturbio deslizándose en un cuchillo gurbio en la esquina madrea sus vocales. Sombras. Ráfagas...

 
   Para entonces Para entonces de Manuel Gutiérrez Nájera

   Manuel Gutiérrez Nájera
      Por Rosa Furman    
primeros versos

Quiero morir cuando decline al día, en alta mar y con la cara al cielo; donde parezca sueño la agonía, y el alma, un ave que remonta el vuelo. No escuchar en los últimos instantes, ya con el cielo y con el mar a solas, más voces ni plegarias sollozantes que el majestuoso tumbo de las...

 
   Pasan las estaciones del año, pasan y no entran Pasan las estaciones del año, pasan y no entran de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

La última calle de la ciudad no existe, en las orillas a todas horas nacen calles bajo los pies de los que pasan, y transitan muchos más sueños de los que el gobierno se imagina; por eso no es posible contarlas, no es posible manejar a la ciudad con una tabla aritmética...

 
   Soneto III Soneto III de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

Era mi corazón piedra de río que sin saber por qué daba remanso, era el niño del agua, era el descanso de hojas y nubes y brillante frío. Alguien algo movió, y se alzó el río. ¡Lástima de aquel hondo siempre manso! Y la piedra lavada y el remanso liáronse en sombras de esplendor...

 
   Su trenza Su trenza de Amado Nervo

   Amado Nervo
      Por Enrique Rambal    
primeros versos

Bien venga, cuando viniere, la Muerte: su helada mano bendeciré si hiere... He de morir como muere un caballero cristiano. Humilde, sin murmurar, ¡oh Muerte!, me he de inclinar cuando tu golpe me venza; ¡pero déjame besar, mientras expiro, su trenza! ¡la trenza que le corté y que, piadoso, guardé...

 
   Detrás del muro blanco de los días... Detrás del muro blanco de los días... de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Detrás del muro blanco de los días calla el Misterio. Pródigas, las horas nos llevan de la mano a las auroras de sus sorpresas y sus alegrías. Días, horas, auroras y alegrías llenen de dicha, pródigas, las horas de un Año Nuevo tal, que sus auroras renueven la ventura de sus días...

 
   Toma de conciencia Toma de conciencia de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

A medianoche el centinela alerta grita ¿quién vive? y alguien yo, sí, yo, no ese mudo de enfrente debía responder por sí, por otros. Pero apenas despierto y además ignoro el santo y seña de los que hablan. Malhumorada, irónica, levantando los hombros como a quien no le importa...

 
   El grajo El grajo de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

Un grajo entre las nubes salta como una mancha de tinta en un cuaderno, como un pozo sin fondo y sin cubeta donde el agua se queja mientras grazna. Sus plumas son carbón para aquel horno que de las pesadillas se alimenta y sus ojos un círculo de lumbre que deja las promesas sin...

 
   Rodilla Rodilla de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    

Gracia de lance que en amor doblega a la que se negaba por esquiva gracia doble al doblarse desde arriba si por una rodilla va la entrega gracia mayor si el viaje te sosiega y en la margen del rio te derriba la sed porque en el agua transitiva la nube va también...

 
   Gambito de caballo en Troya Gambito de caballo en Troya de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Ad aeternam un hombre y un perro semejante a un caballo de oro; dos guerreros como esculpidos por el polvo; un rey y un yelmo donde el sol reverbera; una reina blonda cautiva tras un muro que rodea afiladas fortalezas. Ad aeternam una imagen vagarosa, que no toma forma definida en la imaginación del hombre...

 
   En blanco En blanco de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Jaime Garza    
primeros versos

No la noche. Ni el telegrama urgente. Ni las ojeras grises. Ni las plazas en llamas. El amor es un lirio y es un poco de espuma. Es un silencio blanco enmedio de unos clavos que tratan de fijarlo sobre la eternidad. De:...

 
   La música de Bach mueve cortinas... La música de Bach mueve cortinas... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

La música de Bach mueve cortinas en la mañana triste, y un viento con amores se desliza en las calles y en los corazones. Nadie sabe por qué pero se alegran las sombras y los hombres como si Dios hubiese descendido a fecundarlos y en el asfalto espigas de oro florecieran. En el día...

 
   Diles que no me maten Diles que no me maten de Juan Rulfo

   Juan Rulfo
      Por Juan Rulfo    
primeros versos

Diles que no me maten, Justino! Anda, vete a decirles eso. Que por caridad. Así diles. Diles que lo hagan por caridad. No puedo. Hay allí un sargento que no quiere oír hablar nada de ti. Haz que te oiga. Date tus mañas y dile que para sustos ya ha estado bueno...

 
   Envidiosos Envidiosos de José Emilio Pacheco

   José Emilio Pacheco
      Por José Emilio Pacheco    
primeros versos

Levantas una piedra y los encuentras: ahítos de humedad, pululando...

 
   Vagar, vagar Vagar, vagar de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

Poner un pie en la tierra me llevaría sin duda al fin del mundo; un pasito tras otro, conectando el alma al alma, como cuando no podía entrar a la escuela y me echaba a caminar embelesado. Me parece sin embargo que es mía la última hora de esta tarde...

 
   El mismo amor El mismo amor de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

Amor, desnudo amor que haces regreso en otro cuerpo de distinto aroma, pero siempre el amor, amor eterno, adolescente amor, inmadurable. Reconozco en la luz de tus locuras los mismos astros, la ternura misma, el ave tierna de imbesados labios, y vuelvo a comenzar lo inacabado...

 
   Tratado de la desesperación: los peces Tratado de la desesperación: los peces de José Emilio Pacheco

   José Emilio Pacheco
      Por José Emilio Pacheco    
primeros versos

Siempre medita el agua del acuario Piensa en el pez salobre y en su vuelo reptante breves alas de silencio el entrañado en penetrables líquidos pasadizos de azogue en donde hiende su sentencia de tigresu condena a claridad perpetua o ironía de manantiales muertos...

 
   Valle de Ocosingo Valle de Ocosingo de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

El peso del silencio El valle que se aleja de sí mismo a galope Hoy vine a ver esta distancia que se fuga escondida tras el oro del día Qué hermoso espejo el sol para el valle extendido Vaga el pensamiento al ras de los potreros Desciende el alma culebrita a la canción del valle Un sonido de grillos ecos pájaros rasga la piel ...

 
   Llagado de su mano Llagado de su mano de Gilberto Owen

   Gilberto Owen
      Por Claudio Obregón y Óscar Chávez    
primeros versos

La ilusión serpentina del principio me tentaba a morderte fruto vano en mi tortura de aprendiz de magia. Luego, te fuiste por mis siete viajes con una voz distinta en cada puerto e idéntico quemarte en mi agonía. Lascivia temblorosa de las tardes de lluvia cuando tu cuerpo balbucía...

 
   Apedreamiento Apedreamiento de Oscar Oliva

   Oscar Oliva
      Por Oscar Oliva    
primeros versos

Cuando levanto una piedra arranco al mundo una mirada y lo hago más ligero de la muerte. Siento que me muevo hacia el sol. Algo se me queda de esa mirada. Y tras ella va la piedra que levanto...

 
   Pequeña crónica de la fundación de una ciudad Pequeña crónica de la fundación de una ciudad de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

Sobre esta piedra, junto a este árbol retorcido ya harto de la vida ellos fundaron la ciudad. Tal vez vinieron, ellos, tras las cosas; tras las casas vendrían otros, los postreros. Luego vendrían los amores y los primeros nombres de la vida, tenues apenas, inseguros, pero certeros ya...