|
25 poemas aleatorios en audio | |
|
Elegías del amado fantasma (Segunda elegía)
| |
|
Rosario Castellanos Por Carmen Farías | |
Convaleciente de tu amor y débil como el que ha aposentado largamente en sí mismo agonías y fiebres, salgo, purificada y tambaleante, al reclamo de calles y de patios. ¡Qué algarabía de ruidos confusos y de olores mezclado! ¡Qué agresivo desorden de colores esparcidos!... | |
|
En el filo del gozo
| |
|
Rosario Castellanos Por Carmen Farías | |
Entre la muerte y yo he erigido tu cuerpo: que estrelle en ti sus olas funestas sin tocarme y resbale en espuma deshecha y humillada. Cuerpo de amor, de plenitud, de fiesta, palabras que los vientos dispensan como pétalos, campanas delirantes al crepúsculo... | |
|
Doña Luz (XXI)
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
La casa me protege del frío nocturno, del sol del mediodía, de los árboles derribados, del viento de los huracanes, de las asechanzas del rayo, de los ríos desbordados, de los hombres y de las fieras. Pero la casa no me protege de la muerte. ¿Por qué rendija se cuela el aire de la... | |
|
La enredadera
| |
|
José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
Verde o azul, fruto del muro, crece; divide cielo y tierra. Con los años se va haciendo más rígida, más verde, costumbre de la piedra, cuerpo ávido de entrelazadas puntas que se tocan; llevan la misma savia, son una breve planta y también son un bosque; son los años que se anudan y rompen... | |
|
El fantasma del amor
| |
|
Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
La primera noche que pasé fuera de casa me quedé leyendo hasta ver fantasmas entre ellos estaba el fantasma del amor los años pasan comedidos y azarosos y se van descontando como uvas del racimo de modo que el esqueleto del tiempo sarmentoso... | |
|
Madrugada
| |
|
Octavio Paz Por Octavio Paz | |
Rápidas manos frías retiran una a una las vendas de la sombra. Abro los ojos todavía estoy vivoen el centro de una herida todavía fresca. De: Libertad bajo palabra | |
|
Navegaciones
| |
|
Homero Aridjis Por Homero Aridjis | |
en el círculo de llamas esta danza el movimiento de su pecho a la derecha y el de sus caderas a la izquierda el animal de la creación en un solo dibujo siempre sagrado sobre el suelo ardiente señora de la danzase cubre a sí misma como Tetis cubrió a Aquiles pero deja como aquélla una parte de su cuerpo vulnerable... | |
|
El despojo
| |
|
Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Me arrebataron la razón del mundo y me dijeron: gasta tus años componiendo este rompecabezas sin sentido. No hay más. Un acto es una estatua rota. Una palabra es sólo la imagen deformada en un espejo. ¿Qué vas a amar? ¿Un cuerpo que se pudre -ese pantano lento en que te ahogas- o un... | |
|
Nacimiento
| |
|
Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Estuvo aquí. Ninguno (y él menos que ninguno) supo quién era, cómo, por qué, adónde. Decía las palabras que los otros entienden las suyas no llegó a escucharlas nunca -; se escondía en el lugar en que los otros buscan, en su casa, en su cuerpo, en sus edades, y sin embargo ausente... | |
|
Un año más
| |
|
Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Un año más sus pasos apresura; un año más nos une y nos separa; un año más su término declara y un año más sus límites augura. Un año más diluye su amargura; un año más sus dones nos depara; un año más, que con justicia avara meció una cuna, abrió una sepultura. ¡Oh! dulce amigo,... | |
|
Florido laude
| |
|
Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Lo menos que yo puedo para darte las gracias porque existes es conocer tu nombre y repetirlo. Si brotas de la tierra, hostil de espinas, ávida de cielo, en vigoroso impulso y ofreces un capullo a la caricia leve del viento y cálida del día, sé que abrirás a la mañana bruja tu... | |
|
Día domingo
| |
|
Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
Te tomaré descalza en día domingo, te santificaré, te haré feliz. Andaremos rodando por la casa le pondremos alfombras y correremos las cortinas para que entre el sol. Tomaremos cerveza y nos bañaremos. A la hora de comer encenderemos el radio... | |
|
Me estás vedada tú...
| |
|
Ramón López Velarde Por Guillermo Sheridan | |
Imaginas acaso la amargura que hay en no convivir los episodios de tu vida pura? Me está vedado conseguir que el viento y la llovizna sean comedidos con tu pelo castaño. Me está vedado oír en los latidos de tu paciente corazón (sagrario de dolor y clemencia) la fórmula escondida de mi propia existencia... | |
|
Jornada de la soltera
| |
|
Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Da vergüenza estar sola. El día entero arde un rubor terrible en su mejilla. (Pero la otra mejilla está eclipsada.) La soltera se afana en quehacer de ceniza, en labores sin mérito y sin fruto; y a la hora en que los deudos se congregan alrededor del fuego, del relato... | |
|
Vuelvo a ti soledad...
| |
|
Carlos Pellicer Por Carlos Pellicer | |
Vuelvo a ti, soledad, agua vacía, agua de mis imágenes, tan muerta, nube de mis palabras, tan desierta, noche de la indecible poesía. Por ti la misma sangre tuya y mía corre el alma de nadie siempre abierta. Por ti la angustia es sombra de la puerta que no se abre de noche ni de día... | |
|
Aporte
| |
|
Carmen Alardín Por Ana Silvia Garza | |
Lo que la mar arroja no son únicamente iniquidades. De cuando en cuando el tiempo se amotina para corporeizar nuestros ensueños... y entonces llega a nuestras playas un gigante dormido, un desmayado cuerpo de profeta por el que todos claman, que casi todos esperaban, que cada hombre... | |
|
Vida
| |
|
Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Qué difícil pensar de tan contenta, no se puede escribir de tanta dicha! a pío y canto el ave se encapricha y vuela saboreando la tormenta. Brota el renuevo y en la rama alienta una explosión de júbilo predicha... | |
|
La Bluebonnet
| |
|
Efraín Huerta Por Efraín Huerta | |
La Bluebonnet me preguntó: ¿Y Andrea? Yo me quedé mirándola con amarga mirada. ¿Andrea? Oh flor, oh dulce flor de cielo y humedecida tierra, ¿por qué con tu pregunta, vino al mundo esta lágrima de perfecta... | |
|
Una palmera
| |
|
Rosario Castellanos Por Carmen Farías | |
Señora de los vientos, garza de la llanura cuando te meces canta tu cintura. Gesto de la oración o preludio del vuelo, en tu copa se vierten uno a uno los cielos. Desde el país oscuro de los hombres he venido, a mirarte, de rodillas. Alta, desnuda, única. Poesía. De: El rescate del... | |
|
Cuerpo del delfín (fragmento)
| |
|
Fayad Jamís Por Fayad Jamís | |
En el palacio de la memoria, en el humo del cuerpo, una palpitación extraña, un remoto aleteo: la sombra roja de un delfín entra suavemente. ¿Qué importa la marca del arpón? ¿Qué importa si el nombre del barco es Little Fish o Cheval ? ¿Qué importa el rostro encendido del... | |
|
Chinese
| |
|
Eduardo Zambrano Por Eduardo Zambrano | |
Con el alma en rastras. Con este ángel custodio de la conciencia aún borracho y maldiciente. Despertar sin la certeza de cuándo se largaron los sentidos ni cuándo llegó finalmente el sueño. Con el cuerpo lastimado en sus cinco puntos cardinales. Con este miedo que reaparece... | |
|
Me siento fuera de sentido...
| |
|
Nezahualcóyotl Por Carmen Feito Maeso | |
Me siento fuera de sentido, lloro, me aflijo, cuando pienso, digo y recuerdo: ¡Oh, si nunca yo muriera, oh, si nunca desapareciera! ¡Allá donde no hay muerte, allá donde se alcanza la victoria, que allá yo fuera! ¡Oh, si nunca yo muriera, oh, si nunca desapareciera... | |
|
Conversación romana
| |
|
José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
En Roma aquel poeta me decía: No sabes cuánto me entristece verte escribir prosa efímera en periódicos. Hay matorrales en el Foro. El viento unge de polvo el polen. Ante el gran sol de mármol Roma pasa del ocre al amarillo, el sepia, el bronce. Algo se está quebrando en todas partes. Se agrieta nuestra edad... | |
|
Todo lo que arrojamos...
| |
|
Tomás Segovia Por Tomás Segovia | |
Todo lo que arrojamos junto con la ropa a nuestros pies cuando nos desnudamos, ¿diremos que sabríamos nombrarlo en su inmensidad y su incertidumbre? Algo se arranca de nosotros que en su desprendimiento al fin se dejaría ver... | |
|
Mujer dormida
| |
|
Hugo Gutiérrez Vega Por Hugo Gutiérrez Vega | |
Nuestras vidas son los ríos... Jorge Manrique Desde aquí veo tu casa rodeada por el aire de esta mañana lívida. Veo tu puerta cerrada y el balcón entreabierto, siempre entreabierto para librarte de los sueños malos. Me asomo y veo tu cuerpo entre las sábanas, siento tu respiración... | |
