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25 poemas aleatorios en audio

 
   Ensalada de los tres reyes Ensalada de los tres reyes   de Manuel Ponce

   Manuel Ponce
      Por Manuel Ponce    
primeros versos

Con los tres reyes magos en un punto celeste, a dos mil años-luz de la noche terrestre. Habla Melchor: Dilatad vuestro viaje, peregrinos del mundo, prolongad el camino, y no toquéis la meta. Que los pioneros leves que abren la marcha den paso a los otros subsiguientes empeños...

 
   Aguja en el pajar Aguja en el pajar de Jaime Labastida

   Jaime Labastida
      Por Jaime Labastida    
primeros versos

Desde la pluma brotas, súbita llama tensa que se prende aun a la madera húmeda y la quema y la guarda. Entonces tu jadeo (reiterado, sonámbulo sonido que atraviesa las destruidas, de amor, paredes de mi cráneo y pronuncia sin decirlo mi solo nombre oscuro y dibuja mi rostro), tu jadeo me recorre...

 
   Dama huasteca Dama huasteca de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Ronda por las orillas, desnuda, saludable, recién salida del baño, recién nacida de la noche. En su pecho arden joyas arrancadas al verano. Cubre su sexo la yerba lacia, la yerba azul, casi negra, que crece en los bordes del volcán. En su vientre un águila despliega sus alas...

 
   Codo Codo de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    
primeros versos

Un punto nada más, eso es el codo, pero punto crucial del panorama, ¿qué sería del árbol si la rama no tuviera los nudos a su modo? Un pico nada más. Por sobre todo eres pico de gracia que derrama poesía articulada, si declama en el justo ademán de tu acomodo...

 
   Desconcertado es el tiempo... Desconcertado es el tiempo... de Víctor Sandoval

   Víctor Sandoval
      Por Víctor Sandoval    
primeros versos

Desconcertado es el tiempo porque sus atardeceres caen en esta laguna donde las garzas vuelan. Otras aves desgarrarán el pecho de la aurora. Una mujer se viste y se desviste con sus ropas de verano. Pariente de sí misma en el espejo, enemiga del frío, húmeda cicatriz donde me hundo,...

 
   Noche y nieve Noche y nieve de José Emilio Pacheco

   José Emilio Pacheco
      Por José Emilio Pacheco    
primeros versos

Me asomé a la ventana y en lugar de jardín hallé la noche enteramente constelada de nieve La nieve hace tangible el silencio y es el desplome de la luz y se apaga La nieve no quiere decir nada: Es sólo una pregunta que deja caer millones de signos de interrogación sobre el mundo...

 
   Identidad Identidad de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

En el patio un pájaro pía, como el centavo en su alcancía. Un poco de aire su plumaje se desvanece en un viraje. Tal vez no hay pájaro ni soy ése del patio en donde estoy. De: Días hábiles

 
   Veinticinco de abril, tarde Veinticinco de abril, tarde de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

También ellaslas ágiles palabras Que nunca han sido mías Pero dónde podrían sino a mí decirse También ella me dan lo que no es suyo Pero de quien podrían ser sino de ellas Lo que su paso deja entre mis manos Y nunca fue su bien...

 
   El caballero de la yerbabuena El caballero de la yerbabuena de José Juan Tablada

   José Juan Tablada
      Por Sergio de Alva    
primeros versos

El erudito habla del pasado y la chica loca-de-su-cuerpo..., del futuro. Un beluario de peces de colores ansía gozar del instante de azogue que le escurre entre las manos...

 
   Invocación Invocación de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Nuria del Saz    
primeros versos

Lengua de mis abuelos habla por mí No me dejes mentir No me permitas nunca ofrecer gato por liebre sobre los movimientos de mi sangre sobre las variaciones de mi corazón En ti confío En tu sabiduría pulida por el tiempo como el oro en pepita bajo el agua paciente del claro río...

 
   Hierba Hierba de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

Allá va la hierba que creció sin tocar tierra. Va la que no conoció el lodo ni el seco craquelar sin lluvia. Pasa en flor, sobre la ráfaga. Pasa silbante. Blandida o aventada como arma o herramienta. No sabe pesar porque nunca ha pesado. Al volar no duerme ni descansa. Hierba sin nombre, hierba perra...

 
   El agua desdichada El agua desdichada de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Todo quiere ser agua Quiere licuarse la montaña entera Las atalayas hunden en el río sus leves pies calcáreos Quemados por la boca espumeante del calor los cactos arden amando ya su polvo su ceniza que un día descenderá sobre las aguas Se quieren agua el lirio y la sombra y la piedra...

 
   En su oscuridad la que ama no es oscura... En su oscuridad la que ama no es oscura... de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

En su oscuridad la que ama no es oscura tiene delante de sus ojos la palabra para nombrar lo santo la alegría mueve sus miembros abreva en su corazón y su corazón bebe de ella adentro de su carne la carne es una sola la raíz y el fruto son un botón radiante que el alba enciende en su mano luz de otro mar sobre lo oscuro...

 
   Sexo Sexo de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    
primeros versos

Juego de fauno sembrador de mundos alto de amor y activo de congojas, a tu servicio las semillas rojas te esperan en surcos infecundos. Protervo dios alegre por segundos más alegre quizá cuando deshojas la flor primera, cuando te despojas de todos tus ardides errabundos...

 
   De mutilaciones De mutilaciones de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Un día dices: la uña. ¿Qué es la uña? Una excrecencia córnea que es preciso cortar. Y te la cortas. Y te cortas el pelo par estar a la moda y no hay en ello merma ni dolor. Otro día viene Shylock y te exige una libra de carne, de tu carne, para pagar la deuda que le debes. Y,...

 
   Grecia Grecia de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Otro viento rosa otra agua lava las mismas ruinas y el mismo polvo con otra arena se esculpe el cuerpo humano otros ojos pulen su mirar, su forma, dejan en el suelo una nariz un pie donde volaba un dios un perro orina un idiota ríese abre una mano dos insectos copulan un gesto arrugado recibe monedas...

 
   Elegías del amado fantasma (Primera elegía) Elegías del amado fantasma (Primera elegía) de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Carmen Farías    
primeros versos

Inclinada, en tu orilla, siento como te alejas. Trémula como un sauce contemplo tu corriente formada de cristales transparentes y fríos. Huyen contigo todas las nítidas imágenes, el hondo y alto cielo, los astros inventados, la vehemencia ingrávida del canto...

 
   Cuatro cantos de mi tierra Cuatro cantos de mi tierra de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Luis Illán Torralba    
primeros versos

Tabasco en sangre madura y en mi su poder sangró. Agua y tierra el sol se jura; y en nubarrón de espesura la joven tierra surgió. Tus hidrógenos caminos a toda voz transité y en tu oxígeno silbé mis pulmones campesinos. A puños sembré mi vida de tu fuerza vendaval que azúcar cañaveral espolvorea en la huida...

 
   Presencia Presencia de José Emilio Pacheco

   José Emilio Pacheco
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Qué va a quedar de mí cuando me muera sino esta llave ilesa de agonía, estas pocas palabras con que el día, dejó cenizas de su sombra fiera? ¿Qué va a quedar de mí cuando me hiera esa daga final? Acaso mía será la noche fúnebre y vacía que vuelva a ser de pronto primavera...

 
   Los ruidos del alba Los ruidos del alba de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por David Huerta    
primeros versos

Te repito que descubrí el silencio aquella lenta tarde de tu nombre mordido, carbonizado y vivo en la gran llama de oro de tus diecinueve años. Mi amor se desligó de las auroras para entregarse todo a su murmullo, a tu cristal murmullo de madera blanca incendiada...

 
   Sitios Sitios de Juan Bañuelos

   Juan Bañuelos
      Por Juan Bañuelos    
primeros versos

Andenes agobiados por la carga y descarga de mercancías que suenan como cráneos. Techos de nubes como tifones aún dormidos. Uno descansa al horizonte como un vaso de aguardiente sobre una mesa lacónica y de cedro. Aquél devana una madeja de liendres instantáneas. El ojo cambia...

 
   Voz de mis soledades (II) Voz de mis soledades (II) de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

No sé quién soy en esta llama cruenta de angustia, de dolor, de goce y llanto, en que nace el misterio de un encanto que destruye mi vida y la alimenta. No sé quien soy en esta red que inventa peces de espuma en vértigos de espanto y un venero de siglos que levanto para saciar la sed que me atormenta...

 
   En el rigor del vaso que la aclara... (Muerte sin fin) En el rigor del vaso que la aclara... (Muerte sin fin) de José Gorostiza

   José Gorostiza
      Por José Gorostiza    
primeros versos

En el rigor del vaso que la aclara, el agua toma forma ciertamente. Trae una sed de siglos en los belfos, una sed fría, en punta, que ara cauces en el sueño moroso de la tierra, que perfora sus miembros florecidos, como una sangre cáustica, incendiándolos, ay abriendo en ellos]...

 
   Mutaciones Mutaciones de Juan Bañuelos

   Juan Bañuelos
      Por Juan Bañuelos    
primeros versos

Un Coyote Emplumado es más que un lobo sin manada es menos que un árbol sin raíces es más que el aire sin ninguna fronda menos que esa puerta que la cierra el viento es más que un río arrastrando troncos y animales menos que un ciervo yugulado en la espesura es más que cualquier...

 
   Los gorriones Los gorriones de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

Bajan de nueva cuenta hasta el jardín bajan en grupo, solos, en parejas en busca de semillas o de pan, de agua fresca, de frutos o de insectos pero los amilana una mirada. Siguiendo loa atávicos auspicios de su naturaleza, los gorriones alzan el vuelo y tímidos se posan en los cables de luz...