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25 poemas aleatorios en audio | |
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La fuente oscura
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Jaime García Terrés Por Jaime García Terrés | |
Qué gran curiosidad tengo de verte sin ropajes ambiguos, oh mi sombra! Imagino tu piel acribillada por la nostalgia; de rubor inhábil erizadas las fugas del contorno; y me pregunto si guarecen algo más esos repliegues vaporosos, si corren por tus venas plenitudes, si alojas muy adentro constelaciones nunca vistas... | |
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Cantar de Valparaíso
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Jaime García Terrés Por Jaime García Terrés | |
Recuerdas que querías ser un poeta telúrico? Con fervor aducías los admirables ritos del paisaje, paladeabas nombres de volcanes, ríos, bosques, llanuras, y acumulabas verbos y adjetivos a sismos o quietudes (aun a las catástrofes extremas del planeta) vinculados... | |
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Tardío aprendizaje
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Elías Nandino Por Elías Nandino | |
Para soportar estos años aciagos, amargos, de apretado silencio en soledad sin muros, he tenido que aprender a platicar a solas, a sufrir sin queja, a llorar sin llanto y a crearme, en las quemantes noches de los insomnios vagabundos, la dócil compañía de mi almohada, haciéndola que... | |
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El artista (I)
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Oscar Oliva Por Oscar Oliva | |
Por 1656 Diego Rodríguez de Silva y Velásquez se pinta en un lienzo frente a su caballete ejecutando los retratos de Felipe IV y de doña Marianaque se reflejan en el espejo del fondo Doña María Agustina Sarmiento, menina de la infanta doña Margarita, le ofrece en una bandeja un búcaro con agua... | |
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Diálogo del sabio y su discípulo
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Cuando decimos yo nos atamos al cuello una vocal redonda, una cuerda de ahorcar; nos taladramos la nariz con un aro como el que rige al buey; nos ceñimos grillete de prisionero. Círculo de exclusión, rómpelo, sáltalo. Tus ojos son poliédricos como los de la avispa... | |
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Haz que tenga piedad de Ti, Dios mío
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Carlos Pellicer Por Fernando Díez de Urdanivia | |
Haz que tenga piedad de Ti, Dios mío, huérfano de mi amor, callas y esperas. En cautas y andrajosas primaveras me viste arder buscando un atavío. Vuelve donde a las rosas el rocío conduce al festival de sus vidrieras. Llaga que en tu costado reverberas, no tiene en mí ni un leve... | |
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Este idioma brutalmente virgen...
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Marco Antonio Montes de Oca Por Marco Antonio Montes de Oca | |
Este idioma brutalmente virgen y no catequizado que sin pasar por la palabra salta del aullido hasta el canto; este aire tan delgado que avanza por los rulos del sibarita sin tocarlos, este aire tan ancho como el aire es mi tropa de esquiroles, mi batallón de choque, mi sonaja para defenderme de los bieldos... | |
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Presencia
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Algún día lo sabré. Este cuerpo que ha sido mi albergue, mi prisión, mi hospital, es mi tumba. Esto que uní alrededor de un ansia, de un dolor, de un recuerdo, desertará buscando el agua, la hoja, la espora original y aun lo inerte y la piedra. Este nudo que fui (inexplicable de cóleras, traiciones... | |
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Linaje
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Hay cierta raza de hombres (ahora ya conozco a mis hermanos) que llevan en el pecho como un agua desnuda temblando. Que tienen manos torpes y todo se les quiebra entre las manos; que no quieren mirar para no herir y levantan sus actos como una estatua de ángel amoroso y... | |
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La nostalgia
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Si te digo que fui feliz, no es cierto. No creas lo que yo creo cuando me engaño. El recuerdo embellece lo que toca: te quita la jaqueca que tuviste, el sopor de la siesta lo transfigura en éxtasis y, en cuanto a ese zapato que apretaba tanto que te impidió bailar el primer baile, no... | |
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Horóscopo envidiable
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Marco Antonio Montes de Oca Por Marco Antonio Montes de Oca | |
Por el vértigo y para el vértigo se quiebran las tejas de las casas, los retoños apenas nacidos, los cementerios de veletas. Se despedazan después fachadas suntuarias, el huracán arrasa botones de camisa, nidos, ventisqueros, plácidas esteras navales que la marea también deshoja. No obstante, flotaron sin merma edades de las que nadie se acordaba y yo, nómada entre poblaciones sin peso, gocé de los momentos en que la esposa del amor tiene para los hombres una intención profunda y dulce; amé las suntuosas exequias que Dios depara a su universo, la hora presta a resurgir, a caer ... | |
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Voz de mis soledades (I)
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Elías Nandino Por Elías Nandino | |
Estoy solo en el grito inesperado que lanzo en mi sabor de oscuridades para llenar de voz mis soledades y revivir mi ser deshabitado. Mi cuerpo se atormenta, desolado, en una larga sombra de crueldades y el pensamiento rueda en tempestades de presencia de infierno exasperado. Corre... | |
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Lamentación de Dido
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Guardiana de las tumbas; botín para mi hermano, el de la corva garra de gavilán; nave de airosas velas, nave graciosa, sacrificada al rayo de las tempestades; mujer que asienta por primera vez la planta del pie en tierras desoladas y es más tarde nodriza de naciones, nodriza que... | |
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En el umbral de la plegaria (fragmento)
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Marco Antonio Montes de Oca Por Marco Antonio Montes de Oca | |
Ahora estamos despiertos, ya no permitimos nada, no accedemos a nada, y si una flor desprendida del espino blanco nos cruza el rostro, acariciándolo con el leve tamborileo de una mariposa vespertina; nos echamos hacia atrás, ponemos en guardia repentinos enjambres... | |
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Hierba
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Carmen Boullosa Por Carmen Boullosa | |
Allá va la hierba que creció sin tocar tierra. Va la que no conoció el lodo ni el seco craquelar sin lluvia. Pasa en flor, sobre la ráfaga. Pasa silbante. Blandida o aventada como arma o herramienta. No sabe pesar porque nunca ha pesado. Al volar no duerme ni descansa. Hierba sin nombre, hierba perra... | |
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Perséfone (Fragmento)
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Homero Aridjis Por Homero Aridjis | |
Las piezas de ajedrez están sobre el tablero, esperando no sé qué próximo y exacto movimiento, fijas y creadas para impersonales ceremonias, suspendidas en la vigésima jugada ante el inminente derrumbe de las blancas, cuando el rey de albura ya no puede elegir y las negras deciden la... | |
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La silla
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Jaime Augusto Shelley Por Jaime Augusto Shelley | |
Si tengo que mirar un día la silla como la miro ahora y tengo que callar a los poetas para decir tan sólo es negra (Y una callejuela de árboles suntuosos se detiene sombra y sopla en los follajes) si tengo que mirar de día la silla y estrecharla y sostenerla (como a una ola hueca... | |
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Fiumiccino
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Enzia Verduchi Por Enzia Verduchi | |
Sobrentendido es no hablar de aquel diciembre, mencionar siquiera el tintineo de los cubiertos y los cuentos para niños hartos en el avión. Nadie puede olvidar en un trazo de crayola, por colorido que sea, a quienes sirvieron el ambigú ignorantes de que sería su última cena... | |
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Que te acaricie yo, tus pechos, ave...
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Fernando del Paso Por Fernando del Paso | |
Que te acaricie yo, tus pechos, ave, como rezar las cuentas de un rosario. Y que mi amor badajo y campanario te lo repique yo, que yo te clave. Que sean mis manos, de tus muslos, llave. Tu rosa, de mis dedos, relicario, y en su fronda la lengua de un canario con mi lengua, la sal,... | |
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Piedra
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Rosario Castellanos Por Carmen Farías | |
La piedra no se mueve. En su lugar exacto permanece. Su fealdad está allí, en medio del camino, donde todos tropiecen y es, como el corazón que no se entrega, volumen de la muerte. Sólo el que ve se goza con el orden que la piedra sostiene. Sólo en el ojo puro del que ve su ser se... | |
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Julito (1)
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Dice Julito que este soldadito de plomo que tiene en la mano recibió un balazo en la nuca y cuando estaba en el suelo vino una serpiente y le mordió la pierna. Éste ya no sirve, dice, y lo coloca bocabajo y le echa unos trapos sucios encima. Los tres soldaditos que le quedan en las manos... | |
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Mural abstracto
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Serás la música mañana o serás simplemente el fugitivo huésped de la canción? ¿Serás el esencial y adormecido lirio de la palabra? ¿El verbo o el aroma que despierta la luz en la ventana clausurada? ¿Serás todos los Lázaros del mundo o lo buscas aún en los pasillos ocultos de la tierra?... | |
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Todo se deja, así (fragmentos)
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Era todo tan leve como el punto más liviano del sol cuando amanece. Era todo tan suave como el higo picoteado de pájaros con sueño. Era luz que se quiebra en tu sonrisa suspendiendo sus frutos en la sombra. Era todo tan tenue que cabía en un adiós o en una bienvenida. Era todo tan... | |
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Ecuación de primer grado con una incógnita
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José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
En el último río de la ciudad, por error o incongruencia fantasmagórica, vi de repente un pez casi muerto. Boqueaba envenenado por el agua inmunda, letal como el aire nuestro. Qué frenesí de sus labios redondos, el cero móvil de su boca. Tal vez la nada o la palabra... | |
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La victoria de la playa Girón. Boceto para una cantata (fragmentos)
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Fayad Jamís Por Fayad Jamís | |
EL PUEBLO ANUNCIA Donde cayó mi hermano se levanta la patria. Donde cayó mi hermano se levanta el futuro. Del puño de mi hermano saldrá un árbol y en ese árbol cantarán los días y junto a su tronco crecerán los niños, los invencibles héroes del futuro. Del pecho de mi hermano saldrá un río y en su humedad... | |
