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25 poemas aleatorios en audio

 
   El Alcalde de Belén... (Villancico III) El Alcalde de Belén... (Villancico III) de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Grupo: Teatro 61    
primeros versos

El Alcalde de Belén en la Noche Buena, viendo que se puso el azul raso como un negro terciopelo, hasta ver nacer al Sol, de faroles llena el pueblo, y anuncia al Alba en su parto un feliz alumbramiento...

 
   Cuál es la mujer que recordamos... Cuál es la mujer que recordamos... de Rubén Bonifaz Nuño

   Rubén Bonifaz Nuño
      Por Rubén Bonifaz Nuño    
primeros versos

Cuál es la mujer que recordamos al mirar los pechos de la vecina de camión; a quién espera el hueco lugar que está al lado nuestro, en el cine? ¿A quién pertenece el oído que oirá la palabra más escondida que somos, de quién es la cabeza que a nuestro costado nace entre sueños?...

 
   Lo comprende mi corazón Lo comprende mi corazón de Nezahualcóyotl

   Nezahualcóyotl
      Por Raúl Dantés    
primeros versos

Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se...

 
   Para quien pretenda conocer a un poeta Para quien pretenda conocer a un poeta de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

Es difícil conocer el corazón de un poeta. A primera vista resulta fácil doblegarlo por la vanidad, ensalzarle y hasta aprenderse de memoria unas cuantas líneas suyas. Caminar a su lado y sostener el mar con la mirada, hablar de ciudades irreales, adivinar su amor y sus costumbres, su vida cotidiana...

 
   Adentro de mi vaga superficie... Adentro de mi vaga superficie... de Guadalupe (Pita) Amor

   Guadalupe (Pita) Amor
      Por Guadalupe Amor    
primeros versos

Adentro de mi vaga superficie se revuelve un constante movimiento; es el polvo que todo lo renueva, destruyendo. Adentro de la piel que me protege y de la carne a la que estoy nutriendo, hay una voz interna que me nombra; Polvo tenso. Sé bien que no he escogido la materia de este cuerpo tenaz...

 
   Los visitantes Los visitantes de Fernando Sánchez Mayans

   Fernando Sánchez Mayans
      Por Fernando Sánchez Mayans    
primeros versos

De la infinita soledad de la noche dos ángeles nocturnos llegaron a tomar un café. Bajaron iguales de la mano del aire fresco traspasado de estrellas. De la ciudad vinieron silenciosos como dos sombras distintas. Uno tenía un nombre que parecía el sonido duro de una región cercana...

 
   Post-scriptum Post-scriptum de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Mi antagonista (que soy siempre yo) me dice: Muy sencillo. Has resuelto tu problema como Spinoza, more geometricum : un lugar, una forma para permanecer y una función, quizá, para cumplir. Pero se te ha olvidado decir quién supervisa la coincidencia exacta entre el tornillo y lo...

 
   Elegías del amado fantasma (Tercera elegía) Elegías del amado fantasma (Tercera elegía) de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Carmen Farías    
primeros versos

Como la cera blanda, consumida por una llama pálida, mis días se consumen ardiendo en tu recuerdo. Apenas iluminas el túnel de silencio y el espanto impreciso hacia el que paso a paso voy entrando. Algo vibra en mi ser que aún protesta contra el alud de olvido...

 
   Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo... Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo, inmensos, abiertos en plena llamarada, inapelables. Detrás de tu ternura tan contigua veré asomar su divino despotismo, tú estarás escuchándome en el tiempo pero él en tu otra orilla hará a un lado con airosa mano mis palabras...

 
   La alondra La alondra de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

La alondra construye con su canto topacios inalterados por el vuelo: paisajes remotos en lo inmediato El sol en los viñedos de las colinas y las últimas sombras en la tierra bajo el cielo plateado más que azul. Cristales nacidos de los 4 vientos: memorias de viajeros que no aceptan...

 
   La música de Bach mueve cortinas... La música de Bach mueve cortinas... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

La música de Bach mueve cortinas en la mañana triste, y un viento con amores se desliza en las calles y en los corazones. Nadie sabe por qué pero se alegran las sombras y los hombres como si Dios hubiese descendido a fecundarlos y en el asfalto espigas de oro florecieran. En el día...

 
   Praga, mi novia Praga, mi novia de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

Lily me espera a las 11 en el puente del rey Carlos, al pie de San Juan Nepomuceno, santo de piedra, santo de agua, mudo, ahogado. Lily cree en Dios y yo corro hacia ella y hacia el río y después los dos iremos hacia las colinas, hacia el Castillo, hacia la Catedral, y caminaremos la...

 
   No acabarán mis flores No acabarán mis flores de Nezahualcóyotl

   Nezahualcóyotl
      Por Raúl Dantés    
primeros versos

No acabarán mis flores, no cesarán mis cantos. Yo cantor los elevo, se reparten, se esparcen. Aún cuando las flores se marchitan y amarillecen, serán llevadas allá, al interior de la casa del ave de plumas de...

 
   No es nada de tu cuerpo No es nada de tu cuerpo de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

No es nada de tu cuerpo, ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro. No es tu boca tu boca que es igual que tu sexo , ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísima y suave, ni tu...

 
   Un pectoral de pavor para el capitán Fiallo Un pectoral de pavor para el capitán Fiallo de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

Ardía el caballero con sus ojeras rotas llameaba su piel e iluminaba la ciudad Moría de hambre el capitán Fiallo acostado en su lecho de una bruta piel de toro y un leño por almohada brasa de muerte y soledad rezos y campanadas esquilas como cementerios del aire Ardía desde el corazón hasta el vientre...

 
   Conjuro Conjuro de Jaime García Terrés

   Jaime García Terrés
      Por Jaime García Terrés    
primeros versos

De tu mirada llena las bienaventuranzas aguardamos, rotundo sol de mayo: Aquellos cuerpos en la calle solos están. Huye la pena misma de su lado. Catástrofes y fiebres asédianlos ajenas a distancia. Y les niega raíces la tierra que su sombra hiere...

 
   Mujer dormida Mujer dormida de Hugo Gutiérrez Vega

   Hugo Gutiérrez Vega
      Por Hugo Gutiérrez Vega    
primeros versos

Nuestras vidas son los ríos... Jorge Manrique Desde aquí veo tu casa rodeada por el aire de esta mañana lívida. Veo tu puerta cerrada y el balcón entreabierto, siempre entreabierto para librarte de los sueños malos. Me asomo y veo tu cuerpo entre las sábanas, siento tu respiración...

 
   Me preocupa el televisor... Me preocupa el televisor... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me preocupa el televisor. Da imágenes distorsionadas últimamente. Las caras se alargan de manera ridícula, o se acortan, tiemblan indistintamente, hasta volverse un juego monstruoso de rostros inventados, rayas, luces y sombras como en una pesadilla. Se oyen palabras claramente, la...

 
   Canto por el hombre que bebía música Canto por el hombre que bebía música de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Ebrio viene el hombre nuestro En sus piernas arrastra el secreto de Dios Tropieza con el aire como un pájaro ciego Las palabras de su lento alcohol las entienden los niños y los árboles Agoniza entre muros de la ciudad ajena bajo el cielo plomizo de un amor extraviado ...

 
   Esta mujer y yo Esta mujer y yo de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Esta mujer y yo, que sumamos un siglo, nos unimos en el beso original bajo un desnudo encino, sobre un lecho de hierba, mientras la luz del sol se abre paso entre las ramas como un ave que se acerca al nido. Esta mujer y yo, sobre la arena suave, a la sombra de una roca sin pecado...

 
   A una flor inmersa A una flor inmersa de Alí Chumacero

   Alí Chumacero
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Cae la rosa, cae atravesando el agua, lenta por el cristal de sombra en que su tallo ahoga; desciende imperceptible, clara, ingrávida, pura y las olas la cubren, la desnudan, la vuelven a su aroma, hácenla navegante por la savia que de la tierra nace y asciende temblorosa...

 
   Representación Representación de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Carmen Alardín    
primeros versos

Recreo una vida que se parece a otras una vida insaciable de controles remotos de escenarios difusos tratando de encontrar la punta de los hilos que se quedaron sueltos. Alguien grita y difiere del ritmo y de la letra representa una vida sin saberme los guiones...

 
   Este perfume intenso de tu carne Este perfume intenso de tu carne de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por José Luis Ibañez    
primeros versos

Este perfume intenso de tu carne, no es nada más que el mundo que desplazan y mueven los globos azules de tus ojos, y la tierra y los ríos azules de las venas que aprisionan tus brazos. Hay todas las redondas naranjas en tu beso de angustia, sacrificado al borde de un huerto en que...

 
   Señalaremos... Señalaremos... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Señalaremos, al azar tal vez, días especiales consagrados a celebrar el esplendor de nuestro lecho, lugar donde la guerra se derrota a sí misma, donde tú te abres y yo no me cierro, donde los luchadores saben por fin que luchando se hablan y se pertenecen...

 
   Un cuerpo como una isla Un cuerpo como una isla de Hugo Gutiérrez Vega

   Hugo Gutiérrez Vega
      Por Hugo Gutiérrez Vega    
primeros versos

Por las arduas colinas de tu cuerpo van mis ojos desnudos contemplando los tersos panoramas, precipicios y el bosque primordial que mi deseo exalta en la constante ceremonia de mirarte, llamarte desde el fondo del ser, de...