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25 poemas aleatorios en audio

 
   Umbral del hijo Umbral del hijo de Jaime García Terrés

   Jaime García Terrés
      Por Jaime García Terrés    
primeros versos

Viva sospecha de carne no mirada, voz ya, promesa de más cautelas y solicitudes, palabra todavía, que figura tinieblas aledañas. Allí se mueve, sólido, cuerpo que no se ve pero se siente, se sabe, se dibuja con dormidos asedios entretanto. Amor ayer, hoy prisionero leve, árbol será...

 
   Algunos Algunos de Jaime García Terrés

   Jaime García Terrés
      Por Jaime García Terrés    
primeros versos

Yo no sé muchos nombres de volcanes o selvas; esta parte del mundo para mí representa unas doscientas almas (digo doscientas por decir) que miran a lo lejos de distinta manera cada una con cierto dejo de común azoramiento. Oigo silbar el viento rústico, no rehúyo cantar a nuestra fauna ni soslayo la tierra mitológica...

 
   Entre mis manos... Entre mis manos... de Alí Chumacero

   Alí Chumacero
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Entre mis manos vives en confusión de nacimiento y corazón herido, como desvanecerse o contemplar un alto simulacro de ruinas; sobre mis dedos mueres, materia pensativa que se abate bajo el murmullo de mi tacto, y eres tristeza en mí, suave como la forma de la nieve, como cerrar la...

 
   Difícilmente, avanzando milímetros por año... Difícilmente, avanzando milímetros por año... de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Difícilmente, avanzando milímetros por año, me hago un camino entre la roca. Desde hace milenios mis dientes se gastan y mis uñas se rompen para llegar allá, al otro lado, a la luz y el aire libre. Y ahora que mis manos sangran y mis dientes tiemblan, inseguros, en una cavidad rajada por la sed y el polvo...

 
   Mosquitos Mosquitos de José Emilio Pacheco

   José Emilio Pacheco
      Por José Emilio Pacheco    
primeros versos

Nacen en los pantanos del insomnio. Son negrura viscosa que aletea. Vampiritos inermes, sublibélulas, caballitos de pica del demonio...

 
   La fuente oscura La fuente oscura de Jaime García Terrés

   Jaime García Terrés
      Por Jaime García Terrés    
primeros versos

Qué gran curiosidad tengo de verte sin ropajes ambiguos, oh mi sombra! Imagino tu piel acribillada por la nostalgia; de rubor inhábil erizadas las fugas del contorno; y me pregunto si guarecen algo más esos repliegues vaporosos, si corren por tus venas plenitudes, si alojas muy adentro constelaciones nunca vistas...

 
   Cuando miro tus ojos Cuando miro tus ojos de Fayad Jamís

   Fayad Jamís
      Por Fayad Jamís    
primeros versos

Cuando miro tus ojos veo en ellos la Patria no puedo separarlos de esa imagen tan clara. Ellos son como el viento que hace temblar las ramas tú me miras y entonces amanece en las Guásimas. Quédate para siempre en mi noche, mi lámpara mi amor tiene en tus ojos su alimento...

 
   Hoy llueve, es tu primera lluvia... Hoy llueve, es tu primera lluvia... de José Carlos Becerra

   José Carlos Becerra
      Por Julio Trujillo    
primeros versos

Hoy llueve, es tu primera lluvia, el abismo deshace su rostro. Cosas que caen por nada. Vacilaciones, pasos de prisa, atropellamientos, crujido de muebles que cambian de sitio, collares rotos de súbito; todo forma parte de este ruido terco de la lluvia. Hoy llueve por nada, por no...

 
   Cada día levanto... Cada día levanto... de Rubén Bonifaz Nuño

   Rubén Bonifaz Nuño
      Por Rubén Bonifaz Nuño    
primeros versos

Cada día levanto, entre mi corazón y el sufrimiento que tú sabes hacer, una delgada pared, un muro simple. Con trabajo solícito, con material de paz, con silenciosos bienamados instantes, alzo un muro que rompes cada día. No estás para saberlo. Cuando a solas camino...

 
   Hierro nocturno Hierro nocturno de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

Mucho antes de que estas montañas ratas grises en la solapa aguda del sol antes que cárceles de cieno y luz fueran para mi espíritu domesticado por los azotes inmisericordes del Belcebú embrutecido en mi secreta epidermis el gran reloj del mar meciendo sus aguas sin escoria...

 
   Veintiseis de abril Veintiseis de abril de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Dime vida dime tiempo ¿voy demasiado aprisa? el amor como todo lo fértil tarda todo lo que ha de vivir se hace esperar es mortal arrancar de sus raíces el destino lo sé lo sé no se atropella el don no se apresura lo que germina no se roba el mañana...

 
   Noche rústica de Walpurgis Noche rústica de Walpurgis de Manuel José Othón

   Manuel José Othón
      Por Claudio Obregón y Gastón Melo    
primeros versos

Coge la lira de oro y abandona el tabardo, descálzate la espuela, deja las armas que para esta vela no has menester ni daga, ni tizona. Si tu voz melancólica no entona ya sus himnos de amor, conmigo vuela a esta región que asombra y que consuela; pero antes ciñe la triunfal corona...

 
   Las vírgenes del sueño Las vírgenes del sueño   de Manuel Ponce

   Manuel Ponce
      Por Manuel Ponce    
primeros versos

Las vírgenes arrastran una sombra, habitan una sombra. No podrían arrastrar otra cosa. Las vírgenes sin esclavinas llevan contorno de fluidos, galvanizada sombra. Pero ya nimbo, sombra misma, la sombra de su sombra: cosa limpia. Pasan de vez en cuando, tangentes de la rosa y el querube, por un relieve de celistias...

 
   Nuevo puerto Nuevo puerto de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Jaime Garza    
primeros versos

Nada de nuevo al mar podemos darle que los restos de todos los naufragios. Su lindero infernal nada permite bajo el secreto de las viejas algas. Todo se ha dicho ya. Todo han callado muy a tiempo las brisas, las arenas. Nada nuevo al amor han de brindarle nuestros nombres grabados...

 
   Más que vaso -tambíen- más providente... (Muerte sin fin) Más que vaso -tambíen- más providente... (Muerte sin fin) de José Gorostiza

   José Gorostiza
      Por José Gorostiza    
primeros versos

Mas qué vaso también más providente! Tal vez esta oquedad que nos estrecha en islas de monólogos sin eco, aunque se llama Dios, no sea sino un vaso que nos amolda el alma perdidiza, pero que acaso el alma sólo advierte en una transparencia acumulada que tiñe la noción de Él, de azul...

 
   La mano abierta La mano abierta de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

Si tuviera un riachuelo te lo daba si tuviera una cascada mansa te la diera también si tuviera un estanque igual te lo daría el día es un pasar de sombras y la noche un griterío de brillos escondidos No tengo nada no tengo nada De: Causa de vida

 
   Romance del muerto vivo Romance del muerto vivo de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique Lizalde o Gastón Melo    
primeros versos

Hay horas en que imagino que estoy muerto; que sólo percibo formas amortajadas de tiempo; que soy apenas fantasma que algunos miran en sueños; que soy un pájaro insomne que más canta por más ciego; que me fugué -no sé cuándo- a dónde ella y él se fueron; que los busco que los busco y...

 
   Soledad Soledad de Jorge Fernández Granados

   Jorge Fernández Granados
      Por Jorge Fernández Granados    
primeros versos

Nada va a salvarnos. Ni el amor, ni la fe, ni la palabra. Nada va a saber que fuimos tantos embarcados en el haz de la ternura, angustiados y desnudos, errantes y remotos. Nadie hablará por nadie. A cada quien se le rompe el alma con sus propios días mal escritos o se le seca la espiga del mundo...

 
   Miami flamingo Miami flamingo de Enzia Verduchi

   Enzia Verduchi
      Por Enzia Verduchi    
primeros versos

El sol que baña la costa Florida no es el mismo que engarza en el sueño del niño. Flamingo de yeso y plástico, flamígera Habana Chica. ¿Se puede ser hipócrita a los seis años? La ilusión va en portalápices, en la bolsa sin fondo de mi madre, en las cachuchas beisboleras de los viejos...

 
   Más lejos... Más lejos... de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

Más lejos de la química y del odio, de los cauces ocultos de los ecos, del espejo nocturno de la sombra. Más lejos Más lejos de los nombres y los tactos, de las grises arañas de los pubis, de los rojos moluscos de las lenguas. Más lejos Más lejos de la voz y del pecado...

 
   El ladrón El ladrón de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique González Martínez    
primeros versos

Del jardín de mis hurtos, fui señor y soy reo. Abrí todas las puertas del edén de la vida, si alguna cerró el paso, la forzó mi deseo. Aprisioné cien años la alondra y el gorjeo; cien años hinqué el diente en la fruta prohibida. Expulsado y proscrito el castigo perdura...

 
   El agua desdichada El agua desdichada de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Todo quiere ser agua Quiere licuarse la montaña entera Las atalayas hunden en el río sus leves pies calcáreos Quemados por la boca espumeante del calor los cactos arden amando ya su polvo su ceniza que un día descenderá sobre las aguas Se quieren agua el lirio y la sombra y la piedra...

 
   Uno es el hombre Uno es el hombre de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Uno es el hombre. Uno no sabe nada de esas cosas que los poetas, los ciegos, las rameras, llaman misterio, temen y lamentan. Uno nació desnudo, sucio, en la humedad directa, y no bebió metáforas de leche, y no vivió sino en la tierra (la tierra que es la tierra y es el cielo como...

 
   Nostalgia del puerto Nostalgia del puerto de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

Agotado por la furia, estaba en mí cantar alegría, traer al papel un paseo después de los mariscos con cerveza y el café de la Parroquia, aspirar los olores del puerto cuando cae el sol, entre las risas y los gritos de los niños en el malecón; pero vinieron las lluvias, el norte. Y nos fuimos a México...

 
   Chinese Chinese de Eduardo Zambrano

   Eduardo Zambrano
      Por Eduardo Zambrano    
primeros versos

Con el alma en rastras. Con este ángel custodio de la conciencia aún borracho y maldiciente. Despertar sin la certeza de cuándo se largaron los sentidos ni cuándo llegó finalmente el sueño. Con el cuerpo lastimado en sus cinco puntos cardinales. Con este miedo que reaparece...