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25 poemas aleatorios en audio

 
   Poema en tu cuerpo Poema en tu cuerpo de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

Por qué no soy yo tu cuerpo sobre mi cuerpo desnudo para abrazarme a mi tronco y sentir que soy yo mismo ascendiendo por mis muslos? ¿Por qué no soy yo tus ojos para mirarme los míos y decirme con miradas lo que al mirarte te digo?...

 
   Vigilias Vigilias de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

Quise que me conociera como realmente soy. Dejé atrás todas las trampas. En estado de alcohol grité, imploré, ofendí; vomité dolor y miedo sobre su regazo. Cuando me vio, sombrío en la humedad, febril por el desorden, revolcado y puro, casi un recién nacido, sin duda por el tanto amor, sin duda, escupió sobre mi rostro, huyó...

 
   Nocturno a Rosario Nocturno a Rosario de Manuel Acuña

   Manuel Acuña
      Por Manuel Bernal    
primeros versos

Pues bien! yo necesito decirte que te adoro decirte que te quiero con todo el corazón; que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro, que ya no puedo tanto y al grito que te imploro, te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión. II Yo quiero que tú sepas que ya hace muchos días estoy enfermo y pálido...

 
   Mil novecientos treinta: Vistas fijas Mil novecientos treinta: Vistas fijas de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Qué o quién me guiaba? No buscaba a nadie, buscaba todo y a todos: vegetación de cúpulas azules y campanarios blancos, muros color de sangre seca, arquitecturas: festín de formas, danza petrificada bajo las nubes que se hacen y se deshacen y no acaban de hacerse...

 
   Veinticinco de abril, tarde Veinticinco de abril, tarde de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

También ellaslas ágiles palabras Que nunca han sido mías Pero dónde podrían sino a mí decirse También ella me dan lo que no es suyo Pero de quien podrían ser sino de ellas Lo que su paso deja entre mis manos Y nunca fue su bien...

 
   Nocturno muerto Nocturno muerto de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal     
primeros versos

Primero un aire tibio y lento que me ciña como la venda al brazo enfermo de un enfermo y que me invada luego como el silencio frío al cuerpo desvalido y muerto de algún muerto. Después un ruido sordo, azul y numeroso, preso en el caracol de mi oreja dormida y mi voz que se ahogue en...

 
   El poeta revela a las criaturas el nombre de su amada El poeta revela a las criaturas el nombre de su amada de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé y el canto extático de los derviches    
primeros versos

Toda la página del cielo para poner un Nombre Todas las palomas traspasando la niebla matinal para erigir un sueño Despierten cúpulas somnolientas de la Ciudad Ya el joven sol se filtra haciendo restallar su luminoso látigo en la mitad brillante de los árboles Vaya una mano inmensa...

 
   De mutilaciones De mutilaciones de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Un día dices: la uña. ¿Qué es la uña? Una excrecencia córnea que es preciso cortar. Y te la cortas. Y te cortas el pelo par estar a la moda y no hay en ello merma ni dolor. Otro día viene Shylock y te exige una libra de carne, de tu carne, para pagar la deuda que le debes. Y,...

 
   Desayuno Desayuno de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    
primeros versos

Si es que me siento sola, no me importa. Con el ego me baño narcisista, ante el espejo me hago una entrevista y escribo lo que el vidrio me reporta: la vejez asomada que soporta un espíritu fuerte y optimista, hay mucho más de risas a la vista porque el dolor la vida nos acorta...

 
   Irrealidad Irrealidad de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

Nada es real el amor está detrás de cualquier puerta (¿pero cuál?) desconocido al que estuve a punto de hallar tantas veces sin conseguirlo. La mitad de mi vida lo he intentado. Nada es real mundo que se construye como una garra del sueño higo inmaduro soledad sola dicha dicha repetida...

 
   Elegía Elegía de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Nunca, como a tu lado, fui de piedra. Y yo que me soñaba nube, agua, aire sobre la hoja, fuego de mil cambiantes llamaradas, sólo supe yacer, pesar, que es lo que sabe hacer la piedra alrededor del cuello del ahogado. De: Poesía no eres...

 
   Duerma la virgen su pasión secreta... Duerma la virgen su pasión secreta... de Víctor Sandoval

   Víctor Sandoval
      Por Víctor Sandoval    
primeros versos

Duerma la virgen su pasión secreta. Sueñe con su preñez la joven desposada. Tal para cual, en el espejo, el cornudo se adorne de laureles. Tres veces ha cantado el gallo para el amigo tránsfuga. Dueños de la verdad, los conjurados repinten en las bardas su anatema. Oiga pasos de amor...

 
   Para los que llegan a las fiestas... Para los que llegan a las fiestas... de Rubén Bonifaz Nuño

   Rubén Bonifaz Nuño
      Por Rubén Bonifaz Nuño    
primeros versos

Para los que llegan a las fiestas ávidos de tiernas compañías, y encuentran parejas impenetrables y hermosas muchachas solas que dan miedo pues no uno sabe bailar, y es triste ; los que se arrinconan con un vaso de aguardiente oscuro y melancólico, y odian hasta el fondo su miseria,...

 
   Poema en tiempo vegetal Poema en tiempo vegetal de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

En este bosque en que los árboles tienen historia y se acompañan espaciosos a tiempo en luz, a tiempo en sombra, saqueo al aire los flautines en que los pájaros devoran la soledad húmeda y viva de la raíz y la memoria. Sonoramente en cuerpo y alma siento el calor con que de enérgicas prisiones, la luz solar se liberó...

 
   Pero el vaso en sí mismo no se cumple... (Muerte sin fin) Pero el vaso en sí mismo no se cumple... (Muerte sin fin) de José Gorostiza

   José Gorostiza
      Por José Gorostiza    
primeros versos

Pero el vaso en sí mismo no se cumple. Imagen de una deserción nefasta ¿qué esconde en su rigor inhabitado, sino esta triste claridad a ciegas, sino esta tentaleante lucidez? Tenedlo ahí, sobre la mesa, inútil. Epigrama de espuma que se espiga ante un auditorio anestesiado, incisivo...

 
   Al poema confío la pena de perderte Al poema confío la pena de perderte de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por José Luis Ibáñez    
primeros versos

Al poema confío la pena de perderte. He de lavar mis ojos de los azules tuyos, faros que prolongaron mi naufragio. He de coger mi vida deshecha entre tus manos, leve jirón de niebla que el viento entre sus alas efímeras dispersa. Vuelva la noche a mí, muda y eterna, del diálogo privada de soñarte...

 
   Bajo el oro pequeño de los trigos Bajo el oro pequeño de los trigos de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Si me voy este otoño entiérrame bajo el oro pequeño de los trigos, en el campo, para seguir cantando a la intemperie. No amortajes mi cuerpo. No me escondas en tumbas de granito. Mi alma ha sido un golpe de tempestad...

 
   Rodilla Rodilla de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    

Gracia de lance que en amor doblega a la que se negaba por esquiva gracia doble al doblarse desde arriba si por una rodilla va la entrega gracia mayor si el viaje te sosiega y en la margen del rio te derriba la sed porque en el agua transitiva la nube va también...

 
   Los hombres del alba Los hombres del alba de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por David Huerta    
primeros versos

Y después, aquí, en el oscuro seno del río más oscuro, en lo más hondo y verde de la vieja ciudad, estos hombres tatuados: ojos como diamantes, bruscas bocas de odio más insomnio, algunas rosas o azucenas en las manos y una desesperante ráfaga de sudor. Son los que tienen en vez de...

 
   Tu cuerpo está a mi lado... Tu cuerpo está a mi lado... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Tu cuerpo está a mi lado fácil, dulce, callado. Tu cabeza en mi pecho se arrepiente con los ojos cerrados y yo te miro y fumo y acaricio tu pelo, enamorado. Esta mortal ternura con que callo te está abrazando a ti mientras yo tengo inmóviles mis brazos. Miro mi cuerpo, el...

 
   Los ojos en blanco Los ojos en blanco de José Juan Tablada

   José Juan Tablada
      Por Sergio de Alva    
primeros versos

Sobre la yerba estrujada, bajo la fronda sombría, te recliné desmayada cuando la tarde moría. Miré tu faz sonrosada que pálida se volvía, y sentí tu boca helada bajo el ardor de la mía... Y antes de que agonizante quedara sobre tu flanco clavado el viril anhelo, ¡miré en el supremo...

 
   Mi madre sola... Mi madre sola... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Mi madre sola, en su vejez hundida, sin dolor y sin lástima, herida de tu muerte y de tu vida. Esto dejaste. Su pasión enhiesta, su celo firme, su labor sombría. Árbol frutal a un paso de la leña, su curvo sueño que te resucita. Esto dejaste. Esto dejaste y no querías. Pasó el viento. Quedaron de la casa el pozo abierto...

 
   Mirando a la Gioconda Mirando a la Gioconda de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Te ríes de mi? Haces bien. Si yo fuera Sor Juana o la Malinche o, para no salirse del folklore, alguna encarnación de la Güera Rodríguez (como ves, los extremos, igual que Gide, me tocan) me verías, quizá, como se ve al espécimen representativo de algún sector social de un país...

 
   En la muerte de la excelentísima señora marquesa de Mancera En la muerte de la excelentísima señora marquesa de Mancera de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Guadalupe (Pita) Amor    
primeros versos

De la beldad de Laura enamorados los cielos, la robaron a su altura, porque no era decente a su luz pura ilustrar estos valles desdichados. O porque los mortales, engañados de su cuerpo en la hermosa arquitectura, admirados de ver tanta hermosura no se juzgasen bienaventurados. Nació donde el Oriente...

 
   El sabio El sabio de Poesía náhuatl

   Poesía náhuatl
      Por Enrique Lizalde (español) y Lino Balderas (náhuatl)    
primeros versos

El sabio: una luz, una tea, una gruesa tea que no ahuma. Un espejo horadado, un espejo agujereado por ambos lados. Suya es la tinta negra y roja, de él son los códices, de él son los libros de pinturas. El mismo es escritura y sabiduría. Es camino, guía veraz para otros. Conduce a las personas y a las cosas...