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25 poemas aleatorios en audio | |
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Eso me basta
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Amado Nervo Por Enrique Rambal | |
Este libro tiene muchos precedentes, tantos como gentes habrán sollozado por un bien amado, desaparecido, por un gran amor extinguido. Tal vez muchos otros lloraron mejor su dolor que yo mi inmenso dolor, quizá (como eran poetas mayores) había en sus lágrimas muchos más fulgores..... | |
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Y siempre habrá una vez...
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Te mataré sin tañer las campanas y sin doblar los goznes del insomnio. Te mataré sin la espada de Damocles, ni los principios de Arquímedes. Sin votos académicos ni juramentos falsos; casi sin zapatillas de charol... Sin la cita del toro entre la arena... Nada más por el gusto de matarte... | |
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Mil novecientos treinta: Vistas fijas
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Octavio Paz Por Octavio Paz | |
Qué o quién me guiaba? No buscaba a nadie, buscaba todo y a todos: vegetación de cúpulas azules y campanarios blancos, muros color de sangre seca, arquitecturas: festín de formas, danza petrificada bajo las nubes que se hacen y se deshacen y no acaban de hacerse... | |
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El despojo
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Me arrebataron la razón del mundo y me dijeron: gasta tus años componiendo este rompecabezas sin sentido. No hay más. Un acto es una estatua rota. Una palabra es sólo la imagen deformada en un espejo. ¿Qué vas a amar? ¿Un cuerpo que se pudre -ese pantano lento en que te ahogas- o un... | |
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Avenida Héroes
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Juan Domingo Argüelles Por Juan Domingo Argüelles | |
La ola de Dios del mar de Dios azota. En la playa de Dios, clavado, hundido, hijo y padre de Dios, migaja suya, azotado y cansado y malherido. JAIME SABINES I Aquí estaban los muertos dijo mi padre y el rugido del viento... | |
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Con la flor del domingo...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Con la flor del domingo ensartada en el pelo, pasean en la alameda antigua. La ropa limpia, el baño reciente, peinadas y planchadas, caminan, por entre los niños y los globos, y charlan y hacen amistades, y hasta escuchan la música que en el quiosco de la Alameda de Santa María... | |
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Nazareth
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Descendiendo a la cueva en que el Arcángel hizo su anuncio, pienso en María, ese vaso de elección. Como todos los vasos, quebradizo. Como todos los vasos, demasiado pequeño para el destino que se vierte en él... | |
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Navegaciones
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Homero Aridjis Por Homero Aridjis | |
en el círculo de llamas esta danza el movimiento de su pecho a la derecha y el de sus caderas a la izquierda el animal de la creación en un solo dibujo siempre sagrado sobre el suelo ardiente señora de la danzase cubre a sí misma como Tetis cubrió a Aquiles pero deja como aquélla una parte de su cuerpo vulnerable... | |
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Julito (7)
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Mira la luna. La luna es tuya, nadie te la puede quitar. La has atado con los besos de tu mano y con la alegre mirada de tu corazón. Sólo es una gota de luz, una palabra, hermosa. Luna es la distante, la soñada, tan irreal como el cielo y como los puntos de las estrellas. La tienes... | |
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Quedamente
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Amado Nervo Por Enrique Rambal | |
Me la trajo quedo, muy quedo, el Destino, y un día en silencio, me lo arrebató; llegó sonriendo; se fue sonriente; quedamente vino; vivió quedamente, ¡queda.... quedamente desapareció! 25 de abril de 1913 De: La amada... | |
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Papel borrado
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Jaime Labastida Por Jaime Labastida | |
Cuando termino de escribir todo esto, después que durante horas me imprimo como un mecanismo de dulzura y de cólera en las hojas, y el viento desordena los papeles y entra un silbido extraño, y merodea en la casa una noche especial, ajena, sin preguntas... | |
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Amiga, mira al dios...
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Tomás Segovia Por Tomás Segovia | |
Amiga, mira al dios inanimado sin nosotros. Eras tú, era yo quien revestidos de su forma la movíamos, el dios no tiene rostro. Iremos de la mano ante su faz de sombra y estaremos allí hablándole a una máscara. Sabremos que de nosotros dos nacía su violento prestigio... | |
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A grandes voces
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Jaime Augusto Shelley Por Jaime Augusto Shelley | |
Por sobre los escombros llegados a las puertas del insomnio: veinte, treinta años doblado en las esquinas del viento, susurrante de palabras dormidas: pan, hambre, a las puertas del insomnio. Tierra, qué fríos tus senos de ciudad. Hermano, una limosna, por favor . A la una, dos de la... | |
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Esta mujer y yo
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Esta mujer y yo, que sumamos un siglo, nos unimos en el beso original bajo un desnudo encino, sobre un lecho de hierba, mientras la luz del sol se abre paso entre las ramas como un ave que se acerca al nido. Esta mujer y yo, sobre la arena suave, a la sombra de una roca sin pecado... | |
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Mi regular aparición
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Fabio Morábito Por Fabio Morábito | |
El parque está más sucio que otros años, sucio de fiestas infantiles, de platos de cartón y servilletas. Cuando se han ido todos, vienen perros y revientan las bolsas de basura, que riegan por el pasto. La hierba tiene salsa catsup. De noche salen los novios a besarse, se oyen sus súplicas... | |
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Movimientos para fijar el escenario (I, III, V, VII)
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José Carlos Becerra Por Julio Trujillo | |
Para que el Paraíso Perdido pueda salir del sombrero, y la Historia se desprenda como una máscara de los rostros de los muertos, es necesario tomar este escenario por asalto. Consideremos, por principio, la trama que nos rodea. Más allá de la lluvia, los árboles del parque se buscan el verano en los bolsillos... | |
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Anunciación
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Alí Chumacero Por Alí Chumacero | |
Inserto en soledad de palabra vertida que apenas hiriera el silencio, siento la voz del sueño con su descenso casi imperceptible y sus labios de hielo, mas no el letal dolor que de mí nace, ni la perenne dicha del misterio aclarado más allá de las cosas, del último verano de la... | |
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Templo II
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Ramón Xirau Por Ramón Xirau | |
No sé si el tiempo nos busca anillo de luz no sé si las naves azules ven olas de luz en el camino del templo. No sé si las miradas de las olas renacen en las hojas, en las yedras, en las arenas. Las encrucijadas del viento, las ferias de la mañana encienden, noche adentro, las... | |
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Voz
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Universo tu voz, quizá la clave soplada en la garganta de la brisa, aire torcaz como primer sonrisa cuando pudiera sonreír el ave. Universo tu voz asciende grave por el oscuro túnel de la risa, voz que con trueno y golpe se matiza, caño de miel cuando discurre suave... | |
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Nombres
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Gilberto Owen Por Claudio Obregón y Óscar Chávez | |
Preso mejor. Tal vez así recuerde otra iglesia, la catedral de Taxco, y sus piedras que cambian de forma con la luz de cada hora. Las calles ebrias tambaleándose por cerros y hondonadas, y no lo sé, pero es posible que llore ocultamente, al recorrer en sueños algún nombre: Callejón... | |
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Discurso a Cananea
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Carlos Pellicer Por Carlos Pellicer | |
No he de hablar de la sangre ni de su prodigioso contenido; ni del puño cerrado que gobierna del lado izquierdo el regadío exacto para que todo el cuerpo se alimente sin que órganos o músculos carezcan de cuanto equilibrando necesitan. No he de hablar de la sangre, viajera silenciosa... | |
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El retrato del Niño... (Villancico VI)
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Grupo: Teatro 61 | |
El retrato del Niño mírenlo Uscedes, y verán cosas grandes en copia breve. De oro y plata en listones, un ramillete de encarnado es, y blanco, de azul y verde. No es retrato del arte, ni de pinceles, que es divino, aunque Humano sólo parece. Aunque parezca Humano, es tan Celeste... | |
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Viejo estribillo
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Amado Nervo Por Alí Chumacero | |
Quién es esa sirena de la voz tan doliente, de las carnes tan blancas, de la trenza tan bruna? Es un rayo de luna que se baña en la fuente, es un rayo de luna... ¿Quién gritando mi nombre la morada recorre? ¿Quién me llama en las noches con tan trémulo acento? Es un soplo de viento... | |
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Post-scriptum
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Mi antagonista (que soy siempre yo) me dice: Muy sencillo. Has resuelto tu problema como Spinoza, more geometricum : un lugar, una forma para permanecer y una función, quizá, para cumplir. Pero se te ha olvidado decir quién supervisa la coincidencia exacta entre el tornillo y lo... | |
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En los ojos abiertos de los muertos...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
En los ojos abiertos de los muertos ¡qué fulgor extraño, qué humedad ligera! Tapiz de aire en la pupila inmóvil, velo de sombra, luz tierna. En los ojos de los amantes muertos el amor vela. Los ojos son como una puerta infranqueable, codiciada, entreabierta. ¿Por qué la muerte... | |
