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25 poemas aleatorios en audio

 
   Los demás de la foto Los demás de la foto de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

ella temía que el amor que me tenía fuera mayor al amor que yo a ella le tenía y prefirió dejar de dar amor al amor que me tenía ella tiene ahora a quien darle el amor que me tenía el que no quiso darme a mí cuando tenía mi amor que era mayor al amor que a mí ella me tenía...

 
   Jardín con niño Jardín con niño de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

A tientas, me adentro. Pasillos, puertas que dan a un cuarto de hotel, a una intersección, a un páramo urbano. Y entre el bostezo y el abandono, tú, intacto, verdor sitiado por tanta muerte, jardín revisto esta noche. Sueños insensatos y lúcidos, geometría y delirio entre altas bardas de adobe...

 
   Amanecer Amanecer de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Qué se hace a la hora de morir? ¿Se vuelve la cara a la pared? ¿Se agarra por los hombros al que está cerca y oye? ¿Se echa uno a correr, como el que tiene las ropas incendiadas, para alcanzar el fin? ¿Cuál es el rito de esta ceremonia? ¿Quién vela la agonía? ¿Quién estira la sábana?...

 
   En azul En azul de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Carmen Alardín    
primeros versos

No puedes ser tan inocente para enredar tus manos en la enmarañada cabellera del tiempo. Para tratar de besar los labios volcánicos del tiempo, sin saber que él se ha muerto desde hace muchas vueltas, se estrelló con su globo, rodando sus quimeras en su alarido azul...

 
   Avenida Juárez Avenida Juárez de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por David Huerta    
primeros versos

Uno pierde los días, la fuerza y el amor a la patria, el cálido amor a la mujer cálidamente amada, la voluntad de vivir, el sueño y el derecho a la ternura; uno va por ahí, antorcha, paz, luminoso deseo, deseos ocultos, lleno de locura y descubrimientos, y uno no sabe nada, porque...

 
   Que te acaricie yo, tus pechos, ave... Que te acaricie yo, tus pechos, ave... de Fernando del Paso

   Fernando del Paso
      Por Fernando del Paso    
primeros versos

Que te acaricie yo, tus pechos, ave, como rezar las cuentas de un rosario. Y que mi amor badajo y campanario te lo repique yo, que yo te clave. Que sean mis manos, de tus muslos, llave. Tu rosa, de mis dedos, relicario, y en su fronda la lengua de un canario con mi lengua, la sal,...

 
   Romance poblano Romance poblano   de Manuel Ponce

   Manuel Ponce
      Por Manuel Ponce    
primeros versos

Ante la urna que guarda los restos de Fray Sebastián de Aparicio. Aquí yace, de aquí sube en su calesa de vidrio, pues era de sal y nieve, Fray Sebastián de Aparicio. Alivio de caminantes y confesor de los lirios, príncipe de carreteros y emperador del silbido. Su cuerpo cristalizado se hace más y más chiquito...

 
   Duerma la virgen su pasión secreta... Duerma la virgen su pasión secreta... de Víctor Sandoval

   Víctor Sandoval
      Por Víctor Sandoval    
primeros versos

Duerma la virgen su pasión secreta. Sueñe con su preñez la joven desposada. Tal para cual, en el espejo, el cornudo se adorne de laureles. Tres veces ha cantado el gallo para el amigo tránsfuga. Dueños de la verdad, los conjurados repinten en las bardas su anatema. Oiga pasos de amor...

 
   El temblor El temblor de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

En el sueño los ruidos eran ciertos y crujían las paredes. En los ojos abiertos al espanto el espejo movía su mundo reflejado. Por eso fue el impulso de salir de aquel sueño hacia otro sueño, rezar bajo los marcos de las puertas el consejo empolvado en la memoria...

 
   Detente sombra Detente sombra de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Ofelia Medina    
primeros versos

QUE CONTIENE UNA FANTASÍA CONTENTA CON AMOR DECENTE Detente, sombra de mi bien esquivo, imagen del hechizo que más quiero, bella ilusión por quien alegre muero, dulce ficción por quien penosa vivo. Si al imán de tus gracias, atractivo, sirve mi pecho de obediente acero, ¿para qué me...

 
   Templo II Templo II de Ramón Xirau

   Ramón Xirau
      Por Ramón Xirau    
primeros versos

No sé si el tiempo nos busca anillo de luz no sé si las naves azules ven olas de luz en el camino del templo. No sé si las miradas de las olas renacen en las hojas, en las yedras, en las arenas. Las encrucijadas del viento, las ferias de la mañana encienden, noche adentro, las...

 
   Habiendo muerto un Toro el caballo a un Caballero toreador Habiendo muerto un Toro el caballo a un Caballero toreador de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Meche Pascual o Virginia Manzano    
primeros versos

El que Hipogrifo de mejor Rugero, Ave de Ganimedes más hermoso, Pegaso de Perseo más airoso, de más dulce Arión, Delfín ligero fue, ya sin vida yace el golpe fiero de transformado Jove, que celoso los rayos disimula, belicoso, sólo en un semicírculo de acero. Rindió el fogoso...

 
   El día que me quieras El día que me quieras de Amado Nervo

   Amado Nervo
      Por Oscar Chávez o Claudio Obregón    
primeros versos

El día que me quieras tendrá más luz que junio; la noche que me quieras será de plenilunio, con notas de Beethoven vibrando en cada rayo sus inefables cosas, y habrá juntas más rosas que en todo el mes de mayo. Las fuentes cristalinas irán por las laderas saltando cristalinas el día que me quieras...

 
   Vigilias Vigilias de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

Quise que me conociera como realmente soy. Dejé atrás todas las trampas. En estado de alcohol grité, imploré, ofendí; vomité dolor y miedo sobre su regazo. Cuando me vio, sombrío en la humedad, febril por el desorden, revolcado y puro, casi un recién nacido, sin duda por el tanto amor, sin duda, escupió sobre mi rostro, huyó...

 
   Concentración de la cólera Concentración de la cólera  de Oscar Oliva

   Oscar Oliva
      Por Oscar Oliva    
primeros versos

Hoy me calzo de cólera. Hoy me visto de viento. Corro bajo una luz de bengala que alumbra mi presencia desconcertada con el grito colgado de los dientes, atravesado por una bayoneta. Trastabilleo hasta chocar con un carro donde bajan hombres armados que comienzan a golpearme...

 
   Padre Padre de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Al montón de polvo que te cobija bajé esta tarde; la sal de la llanura ardía bajo el árido resplandor del silencio y un tifón de soledad golpeaba contra la flor caliza de los cerros. Yo te hablé con esa ternura indómita que rompe dignidades, y me quebré de bruces en la tierra...

 
   Pues mi Dios ha nacido... (Villancico V) Pues mi Dios ha nacido... (Villancico V) de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Grupo: Teatro 61    
primeros versos

Estribillo 1.- Pues mi Dios ha nacido a penar, déjenle velar. 2.- Pues está desvelado por mí, déjenle dormir. 1.- Déjenle velar, que no hay pena, en quien ama, como no penar. 2.- Déjenle dormir, que quien duerme, en el sueño se ensaya a morir. 1.- Silencio, que duerme. 2.- Cuidado,...

 
   Por amor Por amor de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

He aprendido de ti Que no basta el gesto ni la acción Que el amor no basta Ni la inteligencia O el susurro exacto Aun más Que la ternura En ciertos casos sale sobrando He aprendido Que el cuerpo La carne El sexo No tiene mucho que ver Con hacer el amor Y seguir vibrante Aprendido Que...

 
   La imprevista La imprevista  de Alí Chumacero

   Alí Chumacero
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Mírame así, a la frente: deshacías en himnos la apariencia semejante al sueño, y la lujuria en el sudor ardía témpanos de mal, araba en oquedades los remordimientos. Cuando con esa voz de lejanías invocabas los sitios, las costumbres, era tu cabellera la humedad del alma en el verano...

 
   Después Después de Amado Nervo

   Amado Nervo
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Te odio con el odio de la ilusión marchita. ¡Retírate! He bebido de tu cáliz, y por eso mis labios ya no saben dónde poner su beso; mi carne, atormentada de goces, muere ahíta. Safo, Crisis, Aspasia, Magdalena, Afrodita, cuanto he querido fuiste para mi afán avieso. ¿En dónde hallar...

 
   Pétalos quemados... Pétalos quemados... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Pétalos quemados, viejo aroma que vuelve de repente, un rostro amado, solo, entre las sombras, algún cadáver de uno levantándose del polvo, de alguna abandonada soledad que estaba aquí en nosotros: esta tarde tan triste, tan triste, tan triste. Si te sacas los ojos y los lavas en el...

 
   Otra carta Otra carta de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Siempre estás a mi lado y yo te lo agradezco. Cuando la cólera me muerde, o cuando estoy triste untado con el bálsamo para la tristeza como para morirme apareces distante, intocable, junto a mí. Me miras como a un niño y se me olvida todo y ya sólo te quiero alegre, dolorosamente...

 
   Paso de sombras Paso de sombras de Víctor Sandoval

   Víctor Sandoval
      Por Víctor Sandoval    
primeros versos

Montes de orégano en la noche crecen y se diluyen en la madrugada. Un árbol es la torre de la iglesia. Voltear la carga y aromar el aire. En silencio los pájaros escuchan. Andar como sonámbulos entre cerros; despuntar de mañana: Es la estrella en el polvo erizada de espinas. Es la...

 
   Beaumont, Tex. Beaumont, Tex. de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

Bajo la luz de la luna, en Beaumont, Texas, los blancos a la derecha, los negros a la izquierda...

 
   Funerales Funerales  de Jaime García Terrés

   Jaime García Terrés
      Por Jaime García Terrés    
primeros versos

Lo perdimos de vista, y al final encontramos tras de mucho buscar y trajinar, sólo sus restos cual si lo hubieran devorado insectos energúmenos. Bien lo reconocimos por un diente quebrado, por una cicatriz que le llegaba al hueso, por la noche y el día cuyas puertas se abrían en su calavera...