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25 poemas aleatorios en audio | |
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La suave patria
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Ramón López Velarde Por Enrique Lizalde | |
Proemio Yo que solo canté de la exquisita partitura del íntimo decoro, alzo la voz a la mitad del foro a la manera del tenor que imita la gutural modulación del bajo, para cortar a la epopeya un gajo. Navegaré por las olas civiles con remos que no pesan, porque van como los brazos... | |
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Navegaciones
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Homero Aridjis Por Homero Aridjis | |
en el círculo de llamas esta danza el movimiento de su pecho a la derecha y el de sus caderas a la izquierda el animal de la creación en un solo dibujo siempre sagrado sobre el suelo ardiente señora de la danzase cubre a sí misma como Tetis cubrió a Aquiles pero deja como aquélla una parte de su cuerpo vulnerable... | |
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Epitafio para Anaïs Nin
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Juan Domingo Argüelles Por Juan Domingo Argüelles | |
Dejo en su tumba unas cuantas palabras húmedas y silenciosas como un gato. Para la tumba de Anaïs Nin. Para su pelo que nunca conocí y sus muslos que un día fueron hermosos,lo aseguro. Para sus sueños donde solía hablar despacio en lo redondo de una oreja, cuando subía a la corola del amor... | |
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Donación de órganos: las cosas que yo he visto
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Estos ojos han visto cosas que me han plomeado la pupila, han mirado otras más que sofocan el iris o alteran su atónita respuesta ante la luz. Estos ojos diluidos por algunos libros, sorprendidos por escenas que los cines de provincias censuraban... | |
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Nuevo amor
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Salvador Novo Por Salvador Novo | |
La renovada muerte de la noche en la que ya no nos queda sino la breve luz de la conciencia y tendernos al lado de los libros de donde las palabras escaparon sin fuga, crucificadas en mi mano, y en esta cripta de familia en la que existe en cada espejo y en cada sitio la evidencia... | |
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Virgo Triunfans
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Manuel Ponce Por Manuel Ponce | |
De la mañana venía y a la mañana iba; era de la mañana y la mañana era. Jugaban a ser mañana, y en el balón del día la mañana iba entera. Eran dos: ella y la mañana. Nueve y veinte en la mañana, en un reloj sin tiempo, una mañana eterna. Luz y perla en el día, sol y plata en sus ojos muertos... | |
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La Bluebonnet
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Efraín Huerta Por Efraín Huerta | |
La Bluebonnet me preguntó: ¿Y Andrea? Yo me quedé mirándola con amarga mirada. ¿Andrea? Oh flor, oh dulce flor de cielo y humedecida tierra, ¿por qué con tu pregunta, vino al mundo esta lágrima de perfecta... | |
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Amor condusse noi ad una morte
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Xavier Villaurrutia Por Carmen Feito Maeso | |
Amar es una angustia, una pregunta, una suspensa y luminosa duda; es un querer saber todo lo tuyo y a la vez un temor de al fin saberlo. Amar es reconstruir, cuando te alejas, tus pasos, tus silencios, tus palabras, y pretender seguir tu pensamiento cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas... | |
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el ahogado
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José Carlos Becerra Por Julio Trujillo | |
un gancho de hierro y se jala, su expansión lo desmiente al subir el agua que lo chorrea lo mueve de los hilos de su salida al escenario en el muelle los curiosos miraban ese bulto donde los ojos de todos esperaban el pasadizo extraviado del cuerpo gota a gota el cuerpo caía en... | |
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Las vírgenes edificantes
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Manuel Ponce Por Manuel Ponce | |
Por ti, la de amor sin mancha,se desciñen las colinas,palomares de la niebla. Yo robaré los glaciares o subiré más arriba, pero te pondré su estola de nieve, nevada, nívea. Y recatada en lo blanco tú irás, a pie enjuto, bíblica, edificando murallas de simún y agua salina... | |
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Espalda
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Larga planicie, llano, lomerío en que apoyas la carga de la vida la parte de tu cuerpo mas sufrida donde el trabajo y el sudor son río. En tu valle de esfuerzo y poderío la luna a veces fíngese dormida mientras labriega hacia la noche hundida mi mano va sembrando escalofrío... | |
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Aún no he terminado de llorar por mis muertos...
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Aún no he terminado de llorar por mis muertos; tengo un nudo desnudo en la garganta porque no he terminado de llorar por mis muertos. El pecho acorralado, temblorosas las manos, mi respiración da cuenta de que no he terminado. En mi memoria viven todos ellos... | |
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El sufrimiento armado (2)
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Oscar Oliva Por Oscar Oliva | |
Frente a la tumba del comandante Marco Antonio Yon Sosa, en Tuxtla Gutiérrez, escucho el crepúsculo resquebrajándose. Un conejo salta por entre los matorrales. ¿Cómo es su apariencia? Gris es su pelaje y es hermoso, y largas son sus orejas. ¿Cómo se ven sus ojos?... | |
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Consejos de un padre a su hija
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Poesía náhuatl Por Enrique Lizalde (español) y Lino Balderas (náhuatl) | |
Aquí estás, mi hijita, mi collar de piedras finas, mi plumaje de quetzal, mi hechura humana, la nacida de mí. Tú eres mi sangre, mi color, en ti está mi imagen. Ahora recibe, escucha: vives, has nacido, te ha enviado a la tierra el Señor Nuestro, el Dueño del cerca y del junto, el hacedor de la gente... | |
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Victoria es tiempo de ladrones
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Jaime Augusto Shelley Por Jaime Augusto Shelley | |
Victoria, sí, sentido sobre la razón, madre de instinto, ser de mis espacios, fin de todos los tiempos y principio de todo lo que crece, nada y vuela, germen del fuego y de la música, memoria inamovible de la luz. Cuanto hay de cierto nace de tu risa; la esperanza son tus ojos, mientras el futuro duerme... | |
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Ese Cristo...
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Guadalupe (Pita) Amor Por Elia Domenzáin | |
Ese Cristo de tápalo encarnado, de terciopelo recamado de oro me causa espanto, compasión, azoro y lo llevo en mis ojos reflejado. Ese Cristo en su cruz crucificado me mira tenazmente y sin decoro Él sabe que al mirarlo siempre lloro y me pide por mi ser desclavado. Yo miro su mirada... | |
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Recado a Rosario Castellanos
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Jaime Sabines Por Joaquín Cortés | |
Sólo una tonta podía dedicar su vida a la soledad y al amor. Sólo una tonta podía morirse al tocar una lámpara, si lámpara encendida, desperdiciada lámpara de día eras tú. Retonta por desvalida, por inerme, por estar ofreciendo tu canasta de frutas a los árboles, tu agua al... | |
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Casa con dos puertas
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Enrique González Martínez Por Enrique Lizalde o Gastón Melo | |
Oh, casa con dos puertas que es la mía, casa del corazón vasta y sombría que he visto en el desfile de los años llena a veces de huéspedes extraños, y otras veces las más , casi vacía!... Casa que en los risueños instantes de la vida, miró absorta la fila interminable de los sueños, de arribo fácil y de estancia corta... | |
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Patria amaneciendo
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Jaime Augusto Shelley Por Jaime Augusto Shelley | |
De la semana escoge algo venido de lunes con vaciedad atropellada. Di que esa mañana saliste a la calle buscando decir, dejar de lado, estallar con todos, cargado de eso que fue y nunca acaba. Martes lumínico, crecido dentro, vida de otros, ahora tuya. Al salir, imagina que no es martes... | |
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Bajo la pesada losa del mundo
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Jaime Labastida Por Jaime Labastida | |
Sobre la Tierra, estamos enterrados. Todo su peso cárdeno se vuelca sobre mis pies antiguos. Toda la tierra me avienta sobre el cielo, me sujeta en mi raíz y me hunde entre sus manos. Despedazado estoy. Mis ojos van allá por el impulso, mas presos en órbitas se quedan, asidos a su... | |
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Cuántos veremos más, soles ardientes...
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Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Cuántos veremos más, soles ardientes nuestras horas regir, y hacia un ocaso ¡tan parecido al alba! ¿nuestro paso llevar a cuántas más noches silentes? ¿Acaso nos reserva sus presentes mejores el futuro? ¿Cuáles brazos aguardarán los nuestros... | |
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Poesía
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Xavier Villaurrutia Por Alberto Dallal | |
Eres la compañía con quien hablo de pronto, a solas. Te forman las palabras que salen del silencio y del tanque de sueño en que me ahogo libre hasta despertar. Tu mano metálica endurece la prisa de mi mano y conduce la pluma que traza en el papel su litoral. Tu voz, hoz de eco es el... | |
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Cartas desde Bonampak
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Llueve. Llueve desde hace días. Hoy desperté con una sensación de tibia soledad. Desde mi hamaca escucho el chasquido parejo de la lluvia. Días atrás los chicleros mataron un gran tigre: me dolió, pero me gustaría llevarme la piel para que en ella duermas. Ayer salí a caminar bajo la lluvia... | |
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Se habla de Gabriel
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Como todos los huéspedes mi hijo me estorbaba ocupando un lugar que era mi lugar, existiendo a deshora, haciéndome partir en dos cada bocado. Fea, enferma, aburrida lo sentía crecer a mis expensas, robarle su color a mi sangre, añadir un peso y un volumen clandestinos... | |
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Voz
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Universo tu voz, quizá la clave soplada en la garganta de la brisa, aire torcaz como primer sonrisa cuando pudiera sonreír el ave. Universo tu voz asciende grave por el oscuro túnel de la risa, voz que con trueno y golpe se matiza, caño de miel cuando discurre suave... | |
