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25 poemas aleatorios en audio

 
   Oración de la noche (I al XIX) Oración de la noche (I al XIX) de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

Otra vez para ella, la que sabe por qué I Ella, la más salaz, sangra en la luna, y sabe del honor de merecer la gracia de los dioses y el castigo de ser mujer. II Ella, la más salaz, bebe esta gracia y goza el paraíso del infierno: entre las llamas arde, se consume, y es esta...

 
   Ninón Sevilla Ninón Sevilla de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

Querida Ninón Sevilla: quiero decirte que después de todo no ha sido tan difícil vivir como me parecía en aquellas tardes de domingo en el cine Lux; claro que mi abuela no me enseñó a quererte sino todo lo contrario pero mi educación fue tan tonta...

 
   Con flores escribes Con flores escribes de Nezahualcóyotl

   Nezahualcóyotl
      Por Raúl Dantés    
primeros versos

Con flores escribes, Dador de la Vida, con cantos das color, con cantos sombreas a los que han de vivir en la tierra. Después destruirás a águilas y tigres, sólo en tu libro de pinturas vivimos, aquí sobre la tierra. Con tinta negra borrarás lo que fue la hermandad, la comunidad, la nobleza...

 
   Funerales Funerales  de Jaime García Terrés

   Jaime García Terrés
      Por Jaime García Terrés    
primeros versos

Lo perdimos de vista, y al final encontramos tras de mucho buscar y trajinar, sólo sus restos cual si lo hubieran devorado insectos energúmenos. Bien lo reconocimos por un diente quebrado, por una cicatriz que le llegaba al hueso, por la noche y el día cuyas puertas se abrían en su calavera...

 
   Elegía a un compañero muerto en el frente Elegía a un compañero muerto en el frente de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por María Rosa Gallo    
primeros versos

Has muerto, camarada, en el ardiente amanecer del mundo. Has muerto. Irremediablemente has muerto. Parada está tu voz, tu sangre en tierra. Has muerto, no lo olvido. ¿Qué tierra crecerá que no te alce? ¿Qué sangre correrá que no te nombre? ¿Qué voz madurará de nuestros labios que no diga tu muerte...

 
   Nocturno rosa Nocturno rosa de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal     
primeros versos

Yo también hablo de la rosa. Pero mi rosa no es la rosa fría ni la de piel de niño, ni la rosa que gira tan lentamente que su movimiento es una misteriosa forma de la quietud. No es la rosa sedienta, ni la sangrante llaga, ni la rosa coronada de espinas, ni la rosa...

 
   Cuando nos retiramos a la remota cámara... Cuando nos retiramos a la remota cámara... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Cuando nos retiramos a la remota cámara donde hacemos las nupcias con nuestro propio espectro, como cuando compramos y vendemos la palabra que ata para atarla a sí misma, la carne en cambio todavía se sabe interrogada, vuelve a tocarla el dios y la carne vuelve a temblar en su peligro...

 
   Jaula de oro Jaula de oro de Oscar Oliva

   Oscar Oliva
      Por Oscar Oliva    
primeros versos

Musa en alcahaz toca a mitad de lo que fluye; pues la otra, enrarecida, va en efusión, si no divina, sí en exterior extendido,en vuelo. Hasta los codos, todavía hay poesía. Un paso más, y aleando se derretirá esta musa que crepúsculos ignora, encarcelada...

 
   Qué fácil sería para esta mosca... Qué fácil sería para esta mosca... de Rubén Bonifaz Nuño

   Rubén Bonifaz Nuño
      Por Rubén Bonifaz Nuño    
primeros versos

Qué fácil sería para esta mosca, con cinco centímetros de vuelo razonable, hallar la salida. Pude percibirla hace tiempo, cuando me distrajo el zumbido de su vuelo torpe. Desde aquel momento la miro, y no hace otra cosa que achatarse los ojos, con todo su peso, contra el vidrio duro...

 
   Alba Alba de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    
primeros versos

Orífice del alba, dulce loco, alucinada estoy en tus colores, si me pintas la noche de temores en el amanecer dórame un poco. Después verás qué pájaros convoco para que te rindamos los honores porque eres hacedor de los albores y principio de todo lo que toco. Viérteme caridad en la...

 
   A estas horas, aquí A estas horas, aquí de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo, dejar mi cuarto encerrado y bajar a bailar entre borrachos. Uno es un tonto en una cama acostado, sin mujer, aburrido, pensando, sólo pensando. No tengo hambre de amor , pero no quiero pasar todas las noches embrocado...

 
   Segunda aproximación a la muerte de mi padre Segunda aproximación a la muerte de mi padre de Jaime Labastida

   Jaime Labastida
      Por Jaime Labastida    
primeros versos

palabras para un poema) ¿Qué resta ahora de ti, padre dulcísimo? A veces pienso que la carne, que la llagada, la decisiva carne de tus hijos, cayéndose a pedazos en la carne severa de sus hijos, deshaciéndose en hilachos en la carne de los hijos de sus hijos. Pero hay también imágenes...

 
   Hacia el cristal secreto de los frutos Hacia el cristal secreto de los frutos de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Dios mío, de tus labios bajan ríos de luz hacia el cristal secreto de los frutos y amanecen maduros. Muchos hombres vienen al mundo a buscarse un lugar. Yo he venido en éxtasis desde el alba, atraída al aroma que escapa de tus cestos, pidiendo dormir entre tus frutos esta noche...

 
   La trampa La trampa de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Carmen Alardín    
primeros versos

Mirar es privilegio de la vida. Ahondar en tus pupilas en el último impacto del estanque. Llegar hasta el secreto del espejo, reflejarse en el otro desdoblarse, repetirse del amor, multiplicarse. Mirar es privilegio de la vida desbordarse...

 
   Moisés Moisés de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

De la transparencia nutricia del agua provenimos. Mosché, salvado de las aguas, fue su nombre; el relámpago de la cólera, su sombra. Marcado al descuajar de su raíz a un hombre, vagó dentro de sí perdido como gota de agua en el vaso de la eternidad...

 
   Florido laude Florido laude de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Lo menos que yo puedo para darte las gracias porque existes es conocer tu nombre y repetirlo. Si brotas de la tierra, hostil de espinas, ávida de cielo, en vigoroso impulso y ofreces un capullo a la caricia leve del viento y cálida del día, sé que abrirás a la mañana bruja tu...

 
   Estudio Estudio de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

Jugaré con las casas de Curazao, pondré el mar a la izquierda y haré más puentes movedizos. ¡Lo que diga el poeta! Estamos en Holanda y en América y es una isla de juguetería, con decretos de Reina y ventanas y puertas de alegría. Con las cuerdas de la lira y los pañuelos del viaje...

 
   Y tu retórica Y tu retórica de Gilberto Owen

   Gilberto Owen
      Por Claudio Obregón y Óscar Chávez    
primeros versos

Si lo escribió mi prisa feliz, ¿con qué palabras, cómo dije: palomas cálidas de tu pecho ? En sus picos leería: brasa, guinda, clamor, pero la luz recuerda más duro su contorno y el aire el inflexible número de su arrullo. Y diría: palomas de azúcar de tu pecho , si endulzaban el...

 
   Diluvio Diluvio de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Espaciosa sala de baile alma y cerebro dos orquestas, dos, baile de trajes las palabras iban entrando las vocales daban el brazo a las consonantes. Señoritas acompañadas de caballeros y tenían trajes de la Edad Media y de muchísimo antes y ladrillos cuneiformes papiros, tablas, gama,...

 
   Avispero Avispero de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Cualquier cosa es mejor a este avispero en llamas que me aguija, porque aquí, donde estoy, me duele todo: la tierra, el aire, el tiempo, y este volcanizado sueño a ciegas, sucumbiendo. Anoche sollozaba por un vaso de luz, hora tras hora ardí de sed y amanecí vacía...

 
   Vuelta Vuelta de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Voces al doblar la esquina voces entre los dedos del sol sombra y luz casi líquidas Silba el carpintero silba el nevero silban tres fresnos en la plazuela Crece se eleva el invisible follaje de los sonidos Tiempo tendido a secar en las azoteas Estoy en Mixcoac En los buzones se pudren...

 
   Conjuro Conjuro de Jaime García Terrés

   Jaime García Terrés
      Por Jaime García Terrés    
primeros versos

De tu mirada llena las bienaventuranzas aguardamos, rotundo sol de mayo: Aquellos cuerpos en la calle solos están. Huye la pena misma de su lado. Catástrofes y fiebres asédianlos ajenas a distancia. Y les niega raíces la tierra que su sombra hiere...

 
   Booz ve dormir a Ruth Booz ve dormir a Ruth de Gilberto Owen

   Gilberto Owen
      Por Claudio Obregón y Óscar Chávez    
primeros versos

La isla está rodeada por un mar tembloroso que algunos llaman piel. Pero es espuma. Es un mar que prolonga su blancura en el cielo como el halo de las tehuanas y los santos. Es un mar que está siempre en trance de primera comunión. Quién habitara tu veraz incendio rodeado de azucenas...

 
   Gambito de caballo en Troya Gambito de caballo en Troya de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Ad aeternam un hombre y un perro semejante a un caballo de oro; dos guerreros como esculpidos por el polvo; un rey y un yelmo donde el sol reverbera; una reina blonda cautiva tras un muro que rodea afiladas fortalezas. Ad aeternam una imagen vagarosa, que no toma forma definida en la imaginación del hombre...

 
   Alabanza secreta Alabanza secreta  de Alí Chumacero

   Alí Chumacero
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Sobre el azar alzaba su cabello súbito resplandor, y en avaricia alucinante hendía el porvenir como regresa el héroe, después de la batalla, dando al escudo sones de cansancio. Órbita del asombro, su mirar ornaba el viento fervoroso del sí antes de ser, en el venal recinto de los labios...