|
25 poemas aleatorios en audio | |
|
Escorpiones
| |
|
José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
El escorpión atrae a su pareja y aferrados de las pinzas se observan durante un hosco día o una noche anterior a su extraña cópula y el término del encuentro nupcial: sucumbe el macho y es devorado por la hembra la cual (dijo el Predicador) es más amarga que la muerte... | |
|
Nocturno rosa
| |
|
Xavier Villaurrutia Por Alberto Dallal | |
Yo también hablo de la rosa. Pero mi rosa no es la rosa fría ni la de piel de niño, ni la rosa que gira tan lentamente que su movimiento es una misteriosa forma de la quietud. No es la rosa sedienta, ni la sangrante llaga, ni la rosa coronada de espinas, ni la rosa... | |
|
Funerales
| |
|
Jaime García Terrés Por Jaime García Terrés | |
Lo perdimos de vista, y al final encontramos tras de mucho buscar y trajinar, sólo sus restos cual si lo hubieran devorado insectos energúmenos. Bien lo reconocimos por un diente quebrado, por una cicatriz que le llegaba al hueso, por la noche y el día cuyas puertas se abrían en su calavera... | |
|
A una flor inmersa
| |
|
Alí Chumacero Por Alí Chumacero | |
Cae la rosa, cae atravesando el agua, lenta por el cristal de sombra en que su tallo ahoga; desciende imperceptible, clara, ingrávida, pura y las olas la cubren, la desnudan, la vuelven a su aroma, hácenla navegante por la savia que de la tierra nace y asciende temblorosa... | |
|
En los claustros, al norte de Manhattan...
| |
|
Víctor Sandoval Por Víctor Sandoval | |
En los claustros, al norte de Manhattan, existe un unicornio en cautiverio. Preso en los tapices franceses del siglo XVI, alanceado, mordido por los perros, golpeado por los amos de los perros, galopa entre los muros y se duerme de pie. Suena el cuerno de caza de Manhattan, el subway... | |
|
El jilguero
| |
|
Alberto Blanco Por Alberto Blanco | |
El natural cansancio del jilguero rinde sus frutos en el crepúsculo: se posa en un alero o en una rama y entra temblando levemente al sueño. Su cuerpo es tan sutil y delicado como la carne de los dioses pueriles o bien como las notas más sedosas que la viola es capaz de sostener... | |
|
La materia deshecha
| |
|
José Emilio Pacheco Por Carmen Feito Maeso | |
Vuelve a mi boca, sílaba, lenguaje que lo perdido nombra y reconstruye. Vuelve a tocar, palabra, el vasallaje con tu propio fuego te destruye. Regresa, pues, canción, hasta el paraje en donde el tiempo acaba mientras fluye. No hay monte o muro que su paso ataje: lo perdurable, no el instante, huye... | |
|
Debate del cuerpo
| |
|
Alí Chumacero Por Alí Chumacero | |
Lamento que entre tumbas se consume como época de sombra en una desatada tempestad, mi corazón esparce su evidencia, su dura flor de roca desolada y al desbordarse forma un cálido latir sobre la piel; golpean más allá del cuerpo sus defendidos límites prolongando su extrema... | |
|
Noche rústica de Walpurgis
| |
|
Manuel José Othón Por Claudio Obregón y Gastón Melo | |
Coge la lira de oro y abandona el tabardo, descálzate la espuela, deja las armas que para esta vela no has menester ni daga, ni tizona. Si tu voz melancólica no entona ya sus himnos de amor, conmigo vuela a esta región que asombra y que consuela; pero antes ciñe la triunfal corona... | |
|
Habitante amoroso
| |
|
Juan Bañuelos Por Juan Bañuelos | |
Apenas la noche ha cerrado su sombra completa. Lo que suena después no es el río Ni las hojas del aire ni el pez de la niebla. Es la hambrienta distancia que llega rompiendo las aguas y el monte que cede al recuerdo y te nombra. Lo que el tiempo nos niega, lo que arranca el deseo... | |
|
La desilusión
| |
|
Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Te azota. Trenza un látigo de lianas secas. Se mofa manojo de flores marchitas que se agita frente a tu rostro . Te obliga a respirar aire doliente, a beber agua estancada. Distrae tus oídos con sonidos quejumbrosos. Coloca un velo oscuro al paisaje que ansías. Hace tu vino agrio, espina tu mano... | |
|
Patria amaneciendo
| |
|
Jaime Augusto Shelley Por Jaime Augusto Shelley | |
De la semana escoge algo venido de lunes con vaciedad atropellada. Di que esa mañana saliste a la calle buscando decir, dejar de lado, estallar con todos, cargado de eso que fue y nunca acaba. Martes lumínico, crecido dentro, vida de otros, ahora tuya. Al salir, imagina que no es martes... | |
|
A la música de una joven intérprete
| |
|
Manuel Ponce Por Manuel Ponce | |
Por el cielo que tocas y el que adivinas en tus exploraciones de adolescente, vas con finos avances cruzando el puente de las cosas humanas a las divinas. Ceguera de este lado, viejas espinas, tristes conversaciones de diente a diente; del otro lado, vicisitud sonriente y delicados tópicos en que tú opinas... | |
|
Alondra
| |
|
Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Todo el año caído, todo el año, polen sin rumbo, tierra sin semilla, algo que muy adentro se apolilla y algo que por afuera se hace daño. El aire huele como a desengaño, algo se pudre, algo está en la orilla y mientras el otoño se amarilla el ambiente se torna más huraño. Miedo tal... | |
|
El dios mira con ojos tenebrosos...
| |
|
Tomás Segovia Por Tomás Segovia | |
El dios mira con ojos tenebrosos. Cuídate del discurso de los que quieren reflejar en sus palabras esa sombra. No abras tu corazón a los que se construyen con la mudez intocable del dios una sordera... | |
|
Tiendo la mano
| |
|
Jaime Augusto Shelley Por Jaime Augusto Shelley | |
Tiendo la mano ahora, no la azoto, no la empuño, no la doblo, tiendo la mano ahora que estoy. Si te digo que voy en calma, miento. Todavía abogo por las uñas y las ansias, rojos los nudillos, todavía no miento. Si te digo arado cuento los surcos entre dedo y dedo. Y hay un fruto y... | |
|
Pompeya
| |
|
José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
La tempestad de fuego nos sorprendió en el acto de la copulación. No fuimos muertos por el río de lava. Nos ahogaron los gases; la ceniza nos sirvió de sudario. Nuestros cuerpos continuaron unidos en la roca: petrificado espasmo interminable... | |
|
Canción
| |
|
Efraín Huerta Por Efraín Huerta | |
La luna tiene su casa. Pero no la tiene la niña negra la niña negra de Alabama. La niña negra sonríe y su sonrisa brilla como si fuera la cuchara de plata de los pobres. La luna tiene su casa. Pero la niña negra no tiene casa la niña negra la niña negra de... | |
|
Viento
| |
|
Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Qué fantasma es el tuyo! Qué presencia derrama exacto cuando lo convoco: reconstruye tu olor, tus pasos, toco la superficie de tu residencia. ¡Qué forma de copiarme tu apariencia! Qué completo tu abrazo si lo evoco y cómo se disuelve poco a poco en esta larga noche de la ausencia... | |
|
Dolor
| |
|
Enrique González Martínez Por Enrique Lizalde o Gastón Melo | |
Mi abismo se llenó de su mirada, y se fundió en mi ser, y fué tan mía, que dudo si este aliento de agonía es vida aún o muerte alucinada. Llegó el Arcángel, descargó la espada sobre el doble laurel que florecía en el sellado huerto... Y aquel día volvió la sombra y regresé a mi nada... | |
|
Nocturno muerto
| |
|
Xavier Villaurrutia Por Alberto Dallal | |
Primero un aire tibio y lento que me ciña como la venda al brazo enfermo de un enfermo y que me invada luego como el silencio frío al cuerpo desvalido y muerto de algún muerto. Después un ruido sordo, azul y numeroso, preso en el caracol de mi oreja dormida y mi voz que se ahogue en... | |
|
El poeta revela a las criaturas el nombre de su amada
| |
|
Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé y el canto extático de los derviches | |
Toda la página del cielo para poner un Nombre Todas las palomas traspasando la niebla matinal para erigir un sueño Despierten cúpulas somnolientas de la Ciudad Ya el joven sol se filtra haciendo restallar su luminoso látigo en la mitad brillante de los árboles Vaya una mano inmensa... | |
|
Vagabundo del alba
| |
|
Fayad Jamís Por Fayad Jamís | |
La mañana pálida de París crece sobre mis hombros después de la noche larga mi amor esta brisa Las hojas color de miel del otoño deslizándose por las calles en las aceras las hojas del otoño sobre la cabeza de los mendigos Aún duermen una mujer se ha levantado ha recogido una boina... | |
|
Adentro de mi vaga superficie...
| |
|
Guadalupe (Pita) Amor Por Guadalupe Amor | |
Adentro de mi vaga superficie se revuelve un constante movimiento; es el polvo que todo lo renueva, destruyendo. Adentro de la piel que me protege y de la carne a la que estoy nutriendo, hay una voz interna que me nombra; Polvo tenso. Sé bien que no he escogido la materia de este cuerpo tenaz... | |
|
Hoja al aire, indefensa...
| |
|
Rubén Bonifaz Nuño Por Rubén Bonifaz Nuño | |
Hoja al aire, indefensa, detenida apenas, única en el árbol enrojecido y respirante; ojo sobresaltado, abierto, lúcido: en el temor mi corazón. Asfixia, duermevela con fantasma inminente. Deshabitado el traje suspendido, suena con un temblor de piel que busca su bestia desollada, su... | |
