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25 poemas aleatorios en audio

 
   Pensándolo bien Pensándolo bien de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me dicen que debo hacer ejercicio para adelgazar, que alrededor de los 50 8242;s son muy peligrosos la grasa y el cigarro, que hay que conservar la figura y dar la batalla al tiempo, a la vejez. Expertos bien intencionados y médicos amigos me recomiendan dietas y sistemas para...

 
   Piedras Piedras de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

no tenemos la casa todavía. tenemos piedras; algunas. trozos de pan, algo de vino tenemos pero la casa no; sin embargo tenemos oscuridad, porque luz no tenemos todavía; tenemos algunas lágrimas y besos. otras cosas igualmente ridículas tenemos, pero la casa no. quizá paredes que se...

 
   Flor y canto: Recuerdo del hombre en la tierra Flor y canto: Recuerdo del hombre en la tierra de Poesía náhuatl

   Poesía náhuatl
      Por Enrique Lizalde (español) y Lino Balderas (náhuatl)    
primeros versos

Sólo así he de irme como las flores que perecieron? ¿Nada quedará de mi nombre? ¿Nada quedará de mi fama aquí en la tierra? ¡Al menos flores, al menos cantos! ¿Que podrá hacer mi corazón? En vano hemos llegado, en vano hemos brotado en la tierra. Ma nel xóchitl, ma nel cuicatl...

 
   Post-scriptum Post-scriptum de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Mi antagonista (que soy siempre yo) me dice: Muy sencillo. Has resuelto tu problema como Spinoza, more geometricum : un lugar, una forma para permanecer y una función, quizá, para cumplir. Pero se te ha olvidado decir quién supervisa la coincidencia exacta entre el tornillo y lo...

 
   Diálogo del movimiento Diálogo del movimiento de Oscar Oliva

   Oscar Oliva
      Por Oscar Oliva    
primeros versos

Muévete, muévete, le digo a la mujer. Mueve el cadáver que lloro, que cargo, que entierro. Vacíame. Riégame. Mueve los días que han de modelarme en otro pez, que ya se presienten en mi olor. Mueve esta alegría sobre la que estoy acostado. Muévete. Tan sólo...

 
   Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses... Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses... de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses; que se pierda tanto increíble amor. Que nada quede, amigos, de esos mares de amor, de estas verduras pobres de las eras que las vacas devoran lamiendo el otro lado del césped, lanzando a nuestros pastos las manadas de hidras y langostas de...

 
   Pasaporte Pasaporte de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Mujer de ideas? No, nunca he tenido una. Jamás repetí otras (por pudor o por fallas nemotécnicas). ¿Mujer de acción? Tampoco. Basta mirara la talla de mis pies y mis manos. Mujer, pues, de palabra. No, de palabra no...

 
   Nostalgia del puerto Nostalgia del puerto de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

Agotado por la furia, estaba en mí cantar alegría, traer al papel un paseo después de los mariscos con cerveza y el café de la Parroquia, aspirar los olores del puerto cuando cae el sol, entre las risas y los gritos de los niños en el malecón; pero vinieron las lluvias, el norte. Y nos fuimos a México...

 
   Viernes Viernes de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Quisiera haber nacido de tu vientre haber vivido alguna vez dentro de ti desde que te conozco soy más huérfano oh gruta tierna rojo edén caluroso qué alegría haber sido esa ceguera quisiera que tu carne se acordase de haberme aprisionado...

 
   Eternidad Eternidad de Amado Nervo

   Amado Nervo
      Por Enrique Rambal    
primeros versos

La Muerte! Allí se agota todo esfuerzo, allí sucumbe toda voluntad. ¡La Muerte! ¡Lo que ayer fue nuestro Todo hoy solo es nuestra Nada!... ¡Eternidad! ¡Silencio! El máximo silencio que es posible encontrar. ¡Silencio!...!Ultrasilencio, y no más! ...

 
   Glosa incompleta en tres tiempos sobre un tema de amor Glosa incompleta en tres tiempos sobre un tema de amor de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Dentro de estos cuatro muros pretendí ocultar mi dicha: Pero el fruto, pero el aire ¿cómo me los guardaría? Hora mejor que pospuse, camino que no elegí, voces que eran para mí, destino que no dispuse; ¡cómo os volvisteis oscuros! ¡qué amargo vuestro sabor...

 
   De mutilaciones De mutilaciones de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Un día dices: la uña. ¿Qué es la uña? Una excrecencia córnea que es preciso cortar. Y te la cortas. Y te cortas el pelo par estar a la moda y no hay en ello merma ni dolor. Otro día viene Shylock y te exige una libra de carne, de tu carne, para pagar la deuda que le debes. Y,...

 
   Horas de junio Horas de junio de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Luis Illán Torralba    
primeros versos

Vuelvo a ti, soledad, agua vacía, agua de mis imágenes, tan muerta, nube de mis palabras, tan desierta, noche de la indecible poesía. Por ti la misma sangre tuya y mía corre al alma de nadie siempre abierta. Por ti la angustia es sombra de la puerta que no se abre de noche ni de...

 
   Angelus Domini Angelus Domini de Manuel José Othón

   Manuel José Othón
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Rompe el alba el botón de la mañana con sus dedos de niebla luminosa y en el declive del alcor se posa una nube de aerea porcelana. Abajo se despierta la sabana, el valle tiembla, yerguese la rosa, canta el madrugador y rumorosa ríe cuchicheando la fontana. Desde el redil hasta la loma albean...

 
   Lubina Lubina de Juan Rulfo

   Juan Rulfo
      Por Juan Rulfo    
primeros versos

De los cerros altos del sur, el de Luvina es el más alto y el más pedregoso. Está plagado de esa piedra gris con la que hacen la cal, pero en Luvina no hacen cal con ella ni le sacan ningún provecho. Allí la llaman piedra cruda, y la loma que sube hacia Luvina la nombran Cuesta de la Piedra Cruda...

 
   Cuando sepas hallar una sonrisa Cuando sepas hallar una sonrisa de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique Lizalde o Gastón Melo    
primeros versos

Cuando sepas hallar una sonrisa en la gota sutil que se rezuma de las porosas piedras, en la bruma, en el sol, en el ave y en la brisa; cuando nada a tus ojos quede inerte, ni informe, ni incoloro, ni lejano, y penetres la vida y el arcano del silencio, las sombras y la muerte...

 
   Diecinueve de abril, tarde Diecinueve de abril, tarde de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Donde calla el amor No habla tampoco el desamor No es nunca nadie Alma fundada en la agonía Quien te rechaza Donde calla el amor Habla la estúpida Fortuna Tú misma alma de vértigo La has levantado allí Tú misma escoges que te hablen Desde un lugar que ha de tragarte entera...

 
   Igual que en el grabado de Escher Igual que en el grabado de Escher de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

No sé si subo o bajo la escalera Si desde arriba ya alcancé el peldaño No quiero más abajo hacerme daño descender o ascender lo hace cualquiera Si desde abajo encuentro la manera Puedo alcanzar el linde de lo extraño Si bajando traspaso la frontera...

 
   Amplificaciones Amplificaciones de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal    
primeros versos

En el cuarto del pueblo fantástico y desnudo, amarillo de luz de vela, sobrecogido, mis sienes dan la hora en no sé qué reloj puntual y eterno. La soledad se agranda como las sombras en la sábana del muro, como las caras ayer asomadas para dentro en el marco de sus ventanas. Y el...

 
   Cartas desde Bonampak Cartas desde Bonampak de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Llueve. Llueve desde hace días. Hoy desperté con una sensación de tibia soledad. Desde mi hamaca escucho el chasquido parejo de la lluvia. Días atrás los chicleros mataron un gran tigre: me dolió, pero me gustaría llevarme la piel para que en ella duermas. Ayer salí a caminar bajo la lluvia...

 
   Nocturno sueño Nocturno sueño de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal     
primeros versos

Abría las salas profundas el sueño y voces delgadas corrientes de aire entraban Del barco del cielo del papel pautado caía la escala por donde mi cuerpo bajaba El cielo en el suelo como en un espejo la calle azogada dobló mis palabras Me robó mi sombra la sombra cerrada...

 
   Nocturno a la alcoba Nocturno a la alcoba de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal    
primeros versos

La muerte toma siempre la forma de la alcoba que nos contiene. Es cóncava y oscura y tibia y silenciosa, se pliega en las cortinas en que anida la sombra, es dura en el espejo y tensa y congelada, profunda en las almohadas y, en las sábanas, blanca. Los dos sabemos que la muerte toma...

 
   Batman Batman de José Carlos Becerra

   José Carlos Becerra
      Por Julio Trujillo    
primeros versos

Recomenzando siempre el mismo discurso, el escurrimiento sesgado del discurso, el lenguaje para distraer al silencio; la persecución, la prosecución y el desenlace esperado por todos. Aguardando siempre la misma señal, el aviso del amor, de peligro, de como quieran llamarle. (Quiero...

 
   Grecia Grecia de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Otro viento rosa otra agua lava las mismas ruinas y el mismo polvo con otra arena se esculpe el cuerpo humano otros ojos pulen su mirar, su forma, dejan en el suelo una nariz un pie donde volaba un dios un perro orina un idiota ríese abre una mano dos insectos copulan un gesto arrugado recibe monedas...

 
   Retorno de Electra Retorno de Electra de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Para poderte hablar así, de frente, tuve que echarme toda una vida a llorar sobre tus huesos. Tuve que desandar lo caminado desnudando la piel de mi conciencia. Para poderte hablar tuve que volver a llenarme de aire los pulmones. Y cuidar que no se me encogieran las palabras, el corazón...