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25 poemas aleatorios en audio

 
   Imágenes dispersas bajo la Luna llena Imágenes dispersas bajo la Luna llena de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé y el canto extático de los derviches    
primeros versos

He sido siempre un hijo de la Luna. Siempre vi, desde niño, las Lunas más hermosas: la enorme Luna en llamas de Ocosingo saliendo allí, justo detrás del cerro, tras la casa del rancho. La enorme Luna roja sobre el inmenso valle, en el Anochecer, bajando de las tierras altas de San...

 
   El emperador de los cadáveres El emperador de los cadáveres  de José Emilio Pacheco

   José Emilio Pacheco
      Por José Emilio Pacheco    
primeros versos

El emperador quiere huir de sus crímenes pero la sangre no lo deja solo. Pesan los muertos en el aire muerto y el trata siempre en vano de ahuyentarlos. Primero lograrían borrar con pintura la sombra que a media tarde proyecta el cuerpo del emperador sobre los muros del palacio...

 
   El Alcalde de Belén... (Villancico III) El Alcalde de Belén... (Villancico III) de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Grupo: Teatro 61    
primeros versos

El Alcalde de Belén en la Noche Buena, viendo que se puso el azul raso como un negro terciopelo, hasta ver nacer al Sol, de faroles llena el pueblo, y anuncia al Alba en su parto un feliz alumbramiento...

 
   Las voces que soplaron en el aire... Las voces que soplaron en el aire... de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Las voces que soplaron en el aire formaron en el aire una ciudad las lluvias que subieron y bajaron formaron en los lagos nubes de cristal los sonidos que siguieron caminos cardinales llevaron ruiseñores y sueños y olas hasta Dios y los que no yacieron en hogares del viento cantando...

 
   Soneto IV Soneto IV de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

Junio, jardín de junio, yo no quise sino sólo una voz de su ternura, besar el aire que en sus ojos dura y soltar en mis labios lo que dice. Aire, junio en los aires ya predice las imágenes muertas en la oscura piedad de las palabras que apresura la sola poesía que no quise. Agua, en...

 
   Mujer dormida Mujer dormida de Hugo Gutiérrez Vega

   Hugo Gutiérrez Vega
      Por Hugo Gutiérrez Vega    
primeros versos

Nuestras vidas son los ríos... Jorge Manrique Desde aquí veo tu casa rodeada por el aire de esta mañana lívida. Veo tu puerta cerrada y el balcón entreabierto, siempre entreabierto para librarte de los sueños malos. Me asomo y veo tu cuerpo entre las sábanas, siento tu respiración...

 
   Esmera su respetuoso amor hablando a un retrato Esmera su respetuoso amor hablando a un retrato de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Ofelia Medina    
primeros versos

Copia divina, en quien veo desvanecido al pincel, de ver que ha llegado él donde no pudo el deseo; alto, soberano empleo de más que humano talento; exenta de atrevimiento, pues tu beldad increíble, como excede a lo posible, no la alcanza el pensamiento...

 
   Preguntas Preguntas  de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    
primeros versos

Si cabalga tu empeño por mis bandas y mis cabellos usas como bridas, despiertas en mi espalda alas dormidas y un reino de palomas me desbandas. Voy hasta a donde quieras. Tú me mandas. El rumbo hacia las cosas compartidas: Unas buscadas y otras poseídas, ir y venir del cielo que desandas...

 
   Muerta Muerta de Amado Nervo

   Amado Nervo
      Por Ignacio López Tarso    
primeros versos

Muerta! En vano entre la sombra mis brazos, siempre abiertos, asir quieren su imagen con ilusorio afán. ¡Qué noche tan callada, qué limbos tan inciertos! ¡Oh! Padre de los vivos, ¿a dónde van los muertos, a dónde van los muertos, Señor, a donde van? ...

 
   Este perfume intenso de tu carne Este perfume intenso de tu carne de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por José Luis Ibañez    
primeros versos

Este perfume intenso de tu carne, no es nada más que el mundo que desplazan y mueven los globos azules de tus ojos, y la tierra y los ríos azules de las venas que aprisionan tus brazos. Hay todas las redondas naranjas en tu beso de angustia, sacrificado al borde de un huerto en que...

 
   Y pensar que pudimos Y pensar que pudimos de Ramón López Velarde

   Ramón López Velarde
      Por Guillermo Sheridan    
primeros versos

Y pensar que extraviamos la senda milagrosa en que se hubiera abierto nuestra ilusión, como perenne rosa. Y pensar que pudimos, enlazar nuestras manos y apurar en un beso la comunión de fértiles veranos. Y pensar que pudimos, en una onda secreta de embriaguez, deslizarnos, valsando...

 
   Respeto al vino Respeto al vino de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Respeto al vino: ha esperado su momento sin angustia. Respeto su reposo en el pausado tiempo de bodega. Respeto su apego a la delicia, su paciencia a lo oscuro, su paso por las venas de un roble que pervive. Respeto su color intenso, su cascada de líquidos rubíes...

 
   El sufrimiento armado (2) El sufrimiento armado (2) de Oscar Oliva

   Oscar Oliva
      Por Oscar Oliva    
primeros versos

Frente a la tumba del comandante Marco Antonio Yon Sosa, en Tuxtla Gutiérrez, escucho el crepúsculo resquebrajándose. Un conejo salta por entre los matorrales. ¿Cómo es su apariencia? Gris es su pelaje y es hermoso, y largas son sus orejas. ¿Cómo se ven sus ojos?...

 
   Malinche Malinche de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Desde el sillón del mando mi madre dijo: Ha muerto . Y se dejó caer, como abatida, en los brazos del otro, usurpador, padrastro que la sostuvo no con el respeto que el siervo da a la majestad de reina sino con ese abajamiento mutuo en que se humillan ambos, los amantes...

 
   Muérdagos furiosos retintaron los árboles... Muérdagos furiosos retintaron los árboles... de Víctor Sandoval

   Víctor Sandoval
      Por Víctor Sandoval    
primeros versos

Muérdagos furiosos retintaron los árboles. Hubo una llamarada en cada objeto. La misma inquieta llama compartida por los amantes frente a sí ante la suave y lenta tela que desciende hasta que al fin, noche de luna, desnuda como un dedo ensortijado, renaces desde siempre: En tiestos...

 
   Los distraídos Los distraídos de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Algunos lo ignoran. Creían que la tierra era aún habitable. No miraron la grieta que es sismo abrió; no estaban cuando el cáncer aparecía en el rostro espantado de un hombre. Rieron en el instante en que una manzana, en vez de caer, voló y el universo fue declarado loco...

 
   Otra noche Otra noche de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    
primeros versos

Pensar que hicimos todo, todo, todo, convertimos en risa las querellas, apagamos la luz de las estrellas y en lo oscuro buscamos acomodo. Agotamos el tacto a nuestro modo, de nuestra hoguera no dejamos huellas, porque el secreto de las cosas bellas es consumirlas bien por sobre todo...

 
   El éxtasis del silencio El éxtasis del silencio de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Frank Moro    
primeros versos

Del viejo parque en el rincón lejano, echo para el amor tibio y discreto, aspiraba el secreto de la muda caricia de tu mano... Todo callaba en torno solamente en alas del ambiente, un concierto de aromas ascendía alrededor de tu alma y de la mía, callaban brisas, pájaros y fuentes...

 
   Vanagloria o alabanza en boca propia Vanagloria o alabanza en boca propia de José Emilio Pacheco

   José Emilio Pacheco
      Por José Emilio Pacheco    
primeros versos

A pulso A fuerza Infatigablemente y sin prisa ni pausa he conquistado para siempre un sitio a la izquierda del cero El absoluto ceroel más rotundo irremontable resbaloso cero Obtuve un buen lugar en la otra fila Junto a los emigrantes expulsados de la posteridad y ésta es la historia...

 
   Eternidad Eternidad de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

La eternidad mece, ondula, abre de par en par su túnica de viento; en el espacio de su seno esplende una constelación de luz acumulada. El Padre la detiene. Un instante mete su mano turbulenta hasta la entraña y la abre sobre la piel del mundo. Un alud de semillas caen, parpadeando...

 
   En que descubre digna estirpe a un borracho linajudo En que descubre digna estirpe a un borracho linajudo de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Ofelia Medina    
primeros versos

Porque tu sangre se sepa, cuentas a todos, Alfeo, que eres de Reyes. Yo creo que eres de muy buena cepa; y que, pues a cuentos topas con esos Reyes enfadas, que, más que Reyes de Espadas, debieron de ser de...

 
   Diálogo Diálogo de Francisco González Léon

   Francisco González Léon
      Por Rosenda Monteros    
primeros versos

Los mismos sitios y las mismas calles. Días como tirados a cordel , tan lisos y tan sin detalles. Cual el tic-tac de un reloj isócrona la vida, y monótono el latir del corazón. El propio sol adormilado y yerto echado como un perro junto al huerto; las mismas puertas en los mismos...

 
   Una paloma en los ferries Una paloma en los ferries de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

Lentamente, la paloma violenta anidó en el hombro derecho de la muchacha negra. Lentamente, una sonrisa de oro se hizo luz en los labios de la muchacha...

 
   Por qué me quité del vicio Por qué me quité del vicio de Carlos Rivas Larrauri

   Carlos Rivas Larrauri
      Por Manuel Bernal    
primeros versos

No es por hacerles desaigre... Es que ya no soy del vicio... Astedes mi lo perdonen, pero es qui hace más de cinco años que no tomo copas, onqui ande con los amigos... ¿Qué si no me cuadra?...¡Harto! Pa que he di hacerme el santito: he sido reteborracho; ¡como pocos lo haigan sido!...

 
   Dolor Dolor de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique Lizalde o Gastón Melo    
primeros versos

Mi abismo se llenó de su mirada, y se fundió en mi ser, y fué tan mía, que dudo si este aliento de agonía es vida aún o muerte alucinada. Llegó el Arcángel, descargó la espada sobre el doble laurel que florecía en el sellado huerto... Y aquel día volvió la sombra y regresé a mi nada...