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25 poemas aleatorios en audio | |
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Inicial
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Francisco González Léon Por Hugo Gutiérrez Vega | |
Fue mi libro de texto un amor escolar; fue una muchacha triste, la que llegó a quererme tan hondamente que dejó al pasar por sobre de mi vida, todo su atardecer. Aún de la colegiala traía la manteleta azul de las internas, allá cuando en la escueta sala de dibujo, en la gran sala,... | |
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Sonetos (170, 172, 174)
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Laura Castanedo | |
De amor, puesto antes en sujeto indigno, es enmienda blasonar del arrepentimiento Cuando mi error y tu vileza veo, contemplo, Silvio, de mi amor errado, cuán grave es la malicia del pecado, cuán violenta la fuerza de un deseo. A mi mesma memoria apenas creo que pudiese caber... | |
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El mismo tiempo
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Octavio Paz Por Octavio Paz | |
No es el viento no son los pasos sonámbulos del agua entre las casas petrificadas y los árboles a lo largo de la noche rojiza no es el mar subiendo las escaleras Todo está quieto reposa el mundo natural Es la ciudad en torno de su sombra buscando siempre buscándose perdida en su... | |
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En perseguirme, mundo, qué interesa...
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Guadalupe (Pita) Amor | |
En perseguirme, mundo, qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas... | |
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Y ahora, qué
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Jaime Augusto Shelley Por Jaime Augusto Shelley | |
Antes lo creí pero ya no. El amor no es asunto de dos ni de tres; esto nos concierne a todos. Si beso tus labios, si nos decimos, adiós, mi vida, habrá siempre una voz arremetida, a empeñones un grito como trueno, un lamento, que diga que no. Toma tiempo, lo sé... | |
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Nacimiento
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Estuvo aquí. Ninguno (y él menos que ninguno) supo quién era, cómo, por qué, adónde. Decía las palabras que los otros entienden las suyas no llegó a escucharlas nunca -; se escondía en el lugar en que los otros buscan, en su casa, en su cuerpo, en sus edades, y sin embargo ausente... | |
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Canto (VI)
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Mario Bojórquez Por Mario Bojórquez | |
Te quedaste sin tierra Partícula de polvo dispersada Te quedaste en el irte El ir te dio tu casa Labró tu sombra Puso en el patio Tu maceta de lirios congelados Pero en el ir también Quedaron los deseos Plantados a orillas del camino Arboleda de natas Para tu pie ligero De: El deseo... | |
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Mujeres
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Julio Torri Por Julio Torri | |
Siempre me descubro reverente al paso de las mujeres elefantas, maternales, castísimas, perfectas. Sé del sortilegio de las mujeres reptiles los labios fríos, los ojos zarcos que nos miran sin curiosidad ni comprensión desde otra especie zoológica... | |
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Del árbol
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Entre las ramas del árbol veo un pobre gorrión perdido que tiembla bajo la lluvia si arrecia el frío. Tiembla cuando el viento exige, porque no hay hembra y no hay nido. Tiemblan de viento sus alas, de mi ventana lo miro. No dejemos de cantar, pájaro amigo. | |
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Al filo de su cuerpo
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Juan Domingo Argüelles Por Juan Domingo Argüelles | |
Tiene el cabello negro y los ojos que, desde ahora, son mis ojos. Despierto y la contemplo, o tal vez duermo y sueño al filo de su... | |
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Canto de Nezahualcóyotl de Acolhuacan
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Nezahualcóyotl Por Raúl Dantés | |
Miradme, he llegado. Soy blanca flor, soy faisán, se yergue mi abanico de plumas, soy Nezahualcóyotl. Las flores se esparcen, de allá vengo, de Acolhuacan. Escuchadme, elevaré mi canto, vengo a alegrar a Motecuhzoma. ¡Tatalili, papapapa, achalalili, achalalili! ¡Que sea para bien!... | |
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Sollozos
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Fabio Morábito Por Fabio Morábito | |
Yo siempre llego tarde a los entierros, cuando los ojos de los concurrentes se han secado y algunos ya olvidaron la cara del difunto, qué edad tenía, de qué murió. Entonces llego yo con mi llanto anacrónico, con el negro de mi luto en todo su candor aún, reparto abrazos como incendios... | |
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La materia deshecha
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José Emilio Pacheco Por Carmen Feito Maeso | |
Vuelve a mi boca, sílaba, lenguaje que lo perdido nombra y reconstruye. Vuelve a tocar, palabra, el vasallaje con tu propio fuego te destruye. Regresa, pues, canción, hasta el paraje en donde el tiempo acaba mientras fluye. No hay monte o muro que su paso ataje: lo perdurable, no el instante, huye... | |
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Atrás de la memoria
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Marco Antonio Montes de Oca Por Marco Antonio Montes de Oca | |
De hinojos en el vientre de mi madre Yo no hacía otra cosa que rezar, Por la grieta de su boca perfumada Alguna vez el resplandor externo sorprendí; No estaba yo al corriente de la realidad Pero cuando ella sonreía Un mediterráneo fuego se posaba En el quebradizo travesaño de mis huesos... | |
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El retrato del Niño... (Villancico VI)
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Grupo: Teatro 61 | |
El retrato del Niño mírenlo Uscedes, y verán cosas grandes en copia breve. De oro y plata en listones, un ramillete de encarnado es, y blanco, de azul y verde. No es retrato del arte, ni de pinceles, que es divino, aunque Humano sólo parece. Aunque parezca Humano, es tan Celeste... | |
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Verano
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Tarde caliginosa. Se desploma del barómetro lúbrico la escala. Un calor enervante es la antesala de la recia tormenta que se asoma. La lumbre de la tarde es un aroma que huele a madurez. La bestia mala de instintos subterráneos hace gala y lentamente mata a una paloma... | |
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Entre la noche y el día
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Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
Entre la noche y el día ¡qué misterio, carajo, qué misterio! Urna cerrada de la luz, ábreme las compuertas. Vengo del huracán, hollado por los escombros:partes de coche, conservas, esqueletos tranquilos, ramas, callejones oscuros para que dos se presenten al espacio... | |
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Un tigre de papel
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Juan Domingo Argüelles Por Juan Domingo Argüelles | |
Toco la piel del tigre y el tigre vibra, ronronea, se hace el dormido bajo la palma de mi mano, como un trompo que zumba: mitad madera, mitad punta acerada. Hablo de un libro: en su espesura encuentro la fauna de mis días, los árboles que a diario me cobijan y los saurios y helechos... | |
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Mi amante
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Alí Chumacero Por Alí Chumacero | |
Desnuda, mi funesta amante de piel vencida y casta como deshabitada, sacudes sobre el lecho voces y ternuras contrarias a mis manos, y un crepúsculo escucho entre tu cuerpo cuando al caer en ti agonizo en un nacer marchito, sin el duelo comparable al temor de tu agonía... | |
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Respice Stellam
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Manuel Ponce Por Manuel Ponce | |
La noche tiene un nido y el nido una estrella abre su broche. Sella la boca y el oído. Por amor ha extendido su dorada centella cauda nupcial. Es ella y su amor encendido. Voy por una mentira de cielo, mar y mundo, náufrago. Calla y mira. Voy por una batalla de odio furibundo muriendo. Mira y calla... | |
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Mejor que el vino
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José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
Quinto y Vatinio dicen que mis versos son fríos. Quinto divulga en estrofas yámbicas los encantos de Flavia. Vatinio canta conyugales y grises placeres. Pero yo, Claudia, no he arrastrado tu nombre por las calles y plazas de Roma. Y el pudor y la astucia me obligan a guardar tales ansias... | |
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Llorar ¿Por qué?
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Amado Nervo Por Alí Chumacero | |
Llorar? ¿Por qué? Este es el libro de mi dolor: lágrima a lágrima lo formé; una vez hecho, te juro, por Cristo, que nunca más lloraré. ¿Llorar? ¿Por qué? Serán mis rimas como el rielar de una luz íntima, que dejaré en cada verso; pero llorar, ¡eso ya nunca! ¿Por quién?... | |
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Adiestramiento
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José Carlos Becerra Por Julio Trujillo | |
La voz de aquellos que asumen la noche, marinería de labios oscuros; la voz de aquellos cuyas palabras corresponden a esa luz donde el amanecer levanta la primera imagen vencida de la noche. Ahora cuando la memoria es una calle de mercaderes y héroes muertos, cuando la noche corta... | |
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Nocturno sueño
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Xavier Villaurrutia Por Alberto Dallal | |
Abría las salas profundas el sueño y voces delgadas corrientes de aire entraban Del barco del cielo del papel pautado caía la escala por donde mi cuerpo bajaba El cielo en el suelo como en un espejo la calle azogada dobló mis palabras Me robó mi sombra la sombra cerrada... | |
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No es que muera de amor, muero de ti
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
No es que muera de amor, muero de ti. Muero de ti, amor, de amor de ti, de urgencia mía de mi piel de ti, de mi alma de ti y de mi boca y del insoportable que yo soy sin ti. Muero de ti y de mí, muero de ambos, de nosotros, de ese, desgarrado, partido, me muero, te muero, lo morimos... | |
