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25 poemas aleatorios en audio

 
   Bajo la pesada losa del mundo Bajo la pesada losa del mundo de Jaime Labastida

   Jaime Labastida
      Por Jaime Labastida    
primeros versos

Sobre la Tierra, estamos enterrados. Todo su peso cárdeno se vuelca sobre mis pies antiguos. Toda la tierra me avienta sobre el cielo, me sujeta en mi raíz y me hunde entre sus manos. Despedazado estoy. Mis ojos van allá por el impulso, mas presos en órbitas se quedan, asidos a su...

 
   La noria La noria de Jaime Torres Bodet

   Jaime Torres Bodet
      Por Jaime Torres Bodet    
primeros versos

He tocado los límites del tiempo. Y vuelvo del dolor como de un viaje alrededor del mundo... Pero siento que no salí jamás, mientras viajaba, de un pobre aduar perdido en el desierto. Caminé largamente, ansiosamente, en torno de mi sombra. Y los meses giraban y los años como giran...

 
   Redondillas (Hombres necios que acusais...) Redondillas (Hombres necios que acusais...) de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Manuel Bernal    
primeros versos

Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis. Si con ansia sin igual solicitáis su desdén. ¡Por qué queréis que obren bien, si las incitáis al mal! Combatís su resistencia y luego, con gravedad, decís que fue liviandad lo que...

 
   Los búhos Los búhos de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

Detrás de cada nube, de cada monte de cada copa, de cada rama hay búhos en la noche. Se esconden en el humo de las pipas. Se alimentan de malentendidos y estrellas de neón. En la oscuridad se pueden confundir lo mismo con esas cenizas que con sus sombras. Con los faros gemelos de sus ojos...

 
   Presencia de las islas Presencia de las islas  de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

Como un cortejo cabalgando a solas surgen de la niebla. ¿Quién alimenta su esplendor que ninguna tempestad oculta? De las islas sube algo parecido al deseo. Casa viviente en el marlas islas animales fantásticos esperan su alimento de frutos silvestres su ración de ostras...

 
   Volver a casa Volver a casa de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

Un día abandonaremos la ciudad de México; la dejaremos en pie y desierta para que las conjeturas crezcan, y nos iremos a fundar en otra parte nuestras maravillas. El jueves en la mañana despertamos alegres, llenos de sueños...

 
   Las voces que soplaron en el aire... Las voces que soplaron en el aire... de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Las voces que soplaron en el aire formaron en el aire una ciudad las lluvias que subieron y bajaron formaron en los lagos nubes de cristal los sonidos que siguieron caminos cardinales llevaron ruiseñores y sueños y olas hasta Dios y los que no yacieron en hogares del viento cantando...

 
   Mientras los niños crecen... Mientras los niños crecen... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Mientras los niños crecen, tú, con todos los muertos, poco a poco te acabas. Yo te he ido mirando a través de las noches por encima del mármol, en tu pequeña casa. Un día ya sin ojos, sin nariz, sin orejas, otro día sin garganta, la piel sobre tu frente agrietándose, hundiéndose, tronchando obscuramente el trigal de tus canas...

 
   Vuelta Vuelta de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Voces al doblar la esquina voces entre los dedos del sol sombra y luz casi líquidas Silba el carpintero silba el nevero silban tres fresnos en la plazuela Crece se eleva el invisible follaje de los sonidos Tiempo tendido a secar en las azoteas Estoy en Mixcoac En los buzones se pudren...

 
   Jardín con niño Jardín con niño de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

A tientas, me adentro. Pasillos, puertas que dan a un cuarto de hotel, a una intersección, a un páramo urbano. Y entre el bostezo y el abandono, tú, intacto, verdor sitiado por tanta muerte, jardín revisto esta noche. Sueños insensatos y lúcidos, geometría y delirio entre altas bardas de adobe...

 
   Niña muerte... Niña muerte... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Paco Chacona    
primeros versos

Niña muerte, descansa en nuestros brazos quietos. En la sombra, descansa junto a nuestro cuerpo. Cómete mis ojos para mirar adentro, acaba mis labios, mi boca, el silencio, bébete mi alma, bébete mi pecho, niña muerte, mía, que yo te mantengo. La tierra está negra, mi dolor es negro...

 
   Dos dudas en qué escoger tengo... Dos dudas en qué escoger tengo... de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Laura Castanedo     
primeros versos

Dos dudas en qué escoger tengo, y no sé a cual prefiera: pues vos sentís que no quiera, y yo sintiera querer. Con que si a cualquiera lado quiero inclinarme, es forzoso, quedando el uno gustoso, que otro quede disgustado.

 
   Yo vine al mundo Yo vine al mundo de Fabio Morábito

   Fabio Morábito
      Por Fabio Morábito    
primeros versos

Yo vine al mundo en la ciudad más prostituida, más circular, más envidiada, todo se deteriora al acercarse a ella, todo trabaja en su favor para dejarla inalcanzable. A lo mejor se nace siempre así, a lo mejor todos nacimos en Alejandría. Jamás he de volver a verla porque mi edad, mis versos (¿no son lo mismo?)...

 
   Haz el amor conmigo Haz el amor conmigo de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

La fruta Dame ese racimo de uvas negras, niña, dame ese racimo. El antojo Una chiquita en pantalón vaquero, su boquita en francés; al sur del Ecuador la verdad es al revés. Las piernas largas, la cadera angosta, su nalguita alzada; en el Perú yo no soy nada...

 
   Economía doméstica Economía doméstica de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

He aquí la regla de oro, el secreto del orden: Tener un sitio para cada cosa y tener cada cosa en su sitio. Así arreglé mi casa. Impecable anaquel el de los libros: Un apartado para las novelas, otro para el ensayo y la poesía en todo lo demás. Si abres una alacena huele a espliego y...

 
   Noticia Noticia de Juan Bañuelos

   Juan Bañuelos
      Por Juan Bañuelos    
primeros versos

Cada día al llegar a la oficina Saludamos con ese ademán Dejado a la costumbre, Nos miramos la risa polvorienta, Queremos que alguien hable por teléfono Y callamos. Los días van escribiendo en nosotros, Nos sellan como actas de juzgado Y luego hablamos de ellos Como si fueran personas conocidas...

 
   Jadeo, viscoso aleteo... Jadeo, viscoso aleteo... de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Jadeo, viscoso aleteo. Buceo, voceo, clamoreo por el descampado. Vaya malachanza. Esta vez te vacío la panza, te tuerzo, te retuerzo, te volteo y voltibocabajeo, te rompo el pico, te refriego el hocico, te arranco el pito, te hundo el esternón. Broncabroncabrón...

 
   Nuevo puerto Nuevo puerto de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Jaime Garza    
primeros versos

Nada de nuevo al mar podemos darle que los restos de todos los naufragios. Su lindero infernal nada permite bajo el secreto de las viejas algas. Todo se ha dicho ya. Todo han callado muy a tiempo las brisas, las arenas. Nada nuevo al amor han de brindarle nuestros nombres grabados...

 
   En el hidrante las gotas caen... En el hidrante las gotas caen... de Juan Rulfo

   Juan Rulfo
      Por Juan Rulfo    
primeros versos

En el hidrante las gotas caen una tras otra. Uno oye, salida de la piedra, el agua clara caer sobre el cántaro. Uno oye. Oye rumores; pies que raspan el suelo, que caminan, que van y vienen. Las gotas siguen cayendo sin cesar. El cántaro se desborda haciendo rodar el agua sobre un suelo mojado...

 
   El sabio El sabio de Poesía náhuatl

   Poesía náhuatl
      Por Enrique Lizalde (español) y Lino Balderas (náhuatl)    
primeros versos

El sabio: una luz, una tea, una gruesa tea que no ahuma. Un espejo horadado, un espejo agujereado por ambos lados. Suya es la tinta negra y roja, de él son los códices, de él son los libros de pinturas. El mismo es escritura y sabiduría. Es camino, guía veraz para otros. Conduce a las personas y a las cosas...

 
   El caballo rojo El caballo rojo de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

Era un caballo rojo galopando sobre el inmenso río. Era un caballo rojo, colorado, colorado como la sangre que corre cuando matan a un venado . Era un caballo rojo con las patas manchadas de angustioso cobalto. Agonizó en el río a los pocos minutos. Murió en el río. La noche fue su...

 
   Paréntesis (2) Paréntesis (2) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Paco Chacona    
primeros versos

Apenas mayordomo de mis penas, capitán de fantasmas, me extravío, me pido entre mis canas y mis venas, y me ahogo de mí, a pesar mío. En punto de la hora en que me suenas, tiempo de estar, estoy y me confío, y me llenas de arena y me rellenas de amor y de odio el corazón baldío...

 
   La mesa La mesa  de Fabio Morábito

   Fabio Morábito
      Por Fabio Morábito    
primeros versos

A veces la madera de mi mesa tiene un crujido oscuro, un desgarrón difuso de tormenta. Una periódica migraña la tortura. Sus fibras ceden, se descruzan, buscan un acomodo más humano. Es la madera que recuerda viejos brazos. Y que recuerda que reverdecían...

 
   Prólogo y oración a la palabra Prólogo y oración a la palabra de Aurora Reyes

   Aurora Reyes
      Por Aurora Reyes    
primeros versos

Vengo desde tus labios a mi presencia pura. Inescrutable viaje subterráneo al abismo del rostro sin edades. Recóndito universo palpitante y cerrado, perdido en el secreto de la tierra desnuda, constelado de símbolos nocturnos, de tactos germinales. Retorno a mi figura, como al...

 
   Ultimo viaje Ultimo viaje de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique Lizalde o Gastón Melo    
primeros versos

Camino del silencio se ha ido. Va adelante de mí. Lleva su antorcha a salvo ya de la traición del aire. Va musitando el verso que no pudo decir la última tarde. Se perdió su sonrisa, y en sus ojos tiembla el hondo pavor del que ya sabe. Lo llamo, lo persigo. Ya no vuelve el rostro a mí...