|
25 poemas aleatorios en audio | |
|
Los catorce peldaños del soneto...
| |
|
Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Los catorce peldaños del soneto ¿reincidiré en treparlos? ¿A la cima de nuevo llevaré la fácil rima de un año más, a fórmula sujeto? Clamó mi corazón mutis discreto, más no las flores, en cosecha opima las guarezca el invierno las redima si primavera estalla su secreto... | |
|
Que consuela un celoso epilogando la serie de los amores
| |
|
Sor Juana Inés de la Cruz Por Laura Castanedo | |
Amor empieza por desasosiego, solicitud, ardores y desvelos; crece con riesgos, lances y recelos; susténtase de llantos y de ruego. Doctrínanle tibiezas y despego, conserva el ser entre engañosos velos, hasta que con agravios o con celos apaga con sus lágrimas su fuego... | |
|
El río
| |
|
Efraín Huerta Por Efraín Huerta | |
Hoy estuvo paciente y apacible, digno, sucio y solemne. Surtidor de canales donde el lirio amanece. Gigante río, río niño, donde Louisiana escribe su gris... | |
|
Una estación en Amorgós
| |
|
Hugo Gutiérrez Vega Por Hugo Gutiérrez Vega | |
Antes de partir A la izquierda está el mar. La alta montaña con su ermita y su senda entre los pinos se recorta en lo azul y las gaviotas van hablando de viajes, llegadas o naufragios. Recuerdo los primeros días en la isla, el verano de fuego y, en la alta madrugada, el olor de la sal... | |
|
Mirando a la Gioconda
| |
|
Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Te ríes de mi? Haces bien. Si yo fuera Sor Juana o la Malinche o, para no salirse del folklore, alguna encarnación de la Güera Rodríguez (como ves, los extremos, igual que Gide, me tocan) me verías, quizá, como se ve al espécimen representativo de algún sector social de un país... | |
|
Los azulejos
| |
|
Alberto Blanco Por Alberto Blanco | |
Los espejos no cantan como antaño y el espacio no es más que una lágrima corriendo desde los ojos hasta el sueño cuando nos dan una mala noticia Como cuando se embarca la tristeza en una discusión sin más razón de ser que una súbita parvada de reflejos a un cambio en la dirección... | |
|
Pietralunga
| |
|
Enzia Verduchi Por Enzia Verduchi | |
Para María Volpi Regresaste, María, a la tierra cansada que aún engendra la semilla de anís: Pietralunga del terco dialecto. Las mujeres manchan sus dedos en el aroma de las almendras, detienen la vista ante la colina preciada por su reserva de caza. Regresaste para olvidar la sombra... | |
|
Nocturno miedo
| |
|
Xavier Villaurrutia Por Alberto Dallal | |
Todo en la noche vive una duda secreta: el silencio y el ruido, el tiempo y el lugar. Inmóviles dormidos o despiertos sonámbulos nada podemos contra la secreta ansiedad. Y no basta cerrar los ojos en la sombra ni hundirlos en el sueño para ya no mirar, porque en la dura sombra y en... | |
|
Ojo
| |
|
Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Falto de voz usurpas el idioma y es tal la galanura de tu invento que para hablar te basta en el momento el fugaz giro que un segundo toma. Después de muerto, miras. Se te asoma toda la nulidad del pensamiento. Y por el pozo de tu abatimiento el paisaje del mundo se desploma... | |
|
Poemas lacandones
| |
|
Poesía maya Por Enrique Lizalde (español) y Moisés Romero (maya yucateco y lacandón) | |
Versión castellana Frente a ti ofrezco mi copal, es para ti. Ofrécelo al padre, es para ti, elévalo al padre. Cumpliré de nuevo con mi ofrenda de pozol, es para ti, ofrécelo al padre. Cumpliré de nuevo con mi ofrenda de pozol para ti, para ti. Frente a ti hago mi don, de nuevo, para... | |
|
Pero en las zonas ínfimas del ojo... (Muerte sin fin)
| |
|
José Gorostiza Por José Gorostiza | |
Pero en las zonas ínfimas del ojo no ocurre nada, no, sólo esta luz ay, hermano Francisco, esta alegría, única, riente claridad del alma. Un disfrutar en corro de presencias, de todos los pronombres antes turbios por la gruesa efusión de su egoísmo de mí y de Él y de nosotros tres... | |
|
Siestas dogmáticas
| |
|
Francisco González Léon Por Rosenda Monteros | |
Apagado y rescoldo aroma del profuso jazmín del corredor; siesta cálida en que es pálida la emanación de la flor. Llave del agua que tintinea su gota pertinaz; grifo de cobre, donde a beber la gota de agua disfrazada de monjita se aproxima la torcaz. Siestas dogmáticas de canónigo en el coro... | |
|
Codo
| |
|
Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Un punto nada más, eso es el codo, pero punto crucial del panorama, ¿qué sería del árbol si la rama no tuviera los nudos a su modo? Un pico nada más. Por sobre todo eres pico de gracia que derrama poesía articulada, si declama en el justo ademán de tu acomodo... | |
|
El orbe de la danza
| |
|
Alí Chumacero Por Alí Chumacero | |
Mueve los aires, torna en fuego su propia mansedumbre: el frío va al asombro y el resplandor a música es llevado. Nadie respira, nadie piensa y sólo el ondear de las miradas luce como una cabellera. En la sala solloza el mármol su orden recobrado, gime el río de ceniza y cubre... | |
|
Booz canta su amor
| |
|
Gilberto Owen Por Claudio Obregón y Óscar Chávez | |
Me he querido mentir que no te amo, roja alegría incauta, sol sin freno en la tarde que sólo tú detienes, luz demorada sobre mi deshielo. Por no apagar la brasa de tus labios con un amor que darte no merezco, por no echar sobre el alba de tus hombros las horas que le restan a mi... | |
|
No quiere pasar por olvido lo descuidado
| |
|
Sor Juana Inés de la Cruz Por Guadalupe (Pita) Amor | |
Dices que yo te olvido, Celio, y mientes, en decir que me acuerdo de olvidarte, pues no hay en mi memoria alguna parte en que, aun como olvidado, te presentes. Mis pensamientos son tan diferentes y en todo tan ajenos de tratarte, que ni saben ni pueden olvidarte, ni si te olvidan... | |
|
Piraustas
| |
|
Jorge Fernández Granados Por Jorge Fernández Granados | |
Mariposas blancas que viven en el fuego. Quienes las han visto encienden a altas horas de la noche una fogata y esperan su llegada con paciencia venatoria. Contemplan las lenguas espirales de la invocación. No siempre aparece, justo en medio de la hoguera, el diminuto planeo de una pareja... | |
|
La casa
| |
|
Eduardo Zambrano Por Eduardo Zambrano | |
Mi casa no tiene muros, tiene certezas. Mi casa no tiene puertas ni ventanas, tiene amaneceres. Mi casa no tiene techos ni vigas, tiene designios. Mi casa está deshabitada, soy un vagabundo. (De:... | |
|
En México, donde tu fuego tampoco podrá extinguirse
| |
|
Thelma Nava Por Thelma Nava | |
Será porque hoy tu fotografía junto a mí es una lámpara de fuego y ha venido un poeta de España que persigue tus pasos por la calle de Nápoles de la ciudad de México. Será porque duermes entre peces de tierra y no hay una paloma sobre tu pecho y tu espalda se ha quedado en silencio... | |
|
El azotador
| |
|
Manuel Ponce Por Manuel Ponce | |
El gusano, gusano pequeño, pequeño acordeón de la flor y del tallo, de la rama y la hoja, dueño de su jardín, bajo el cielo cubierto de rosadas mejillas. Bajo el fino temblor de las estrellas, repercutía, hijo de la ignición y el viento, nada interrogaba... | |
|
Un año más
| |
|
Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Un año más sus pasos apresura; un año más nos une y nos separa; un año más su término declara y un año más sus límites augura. Un año más diluye su amargura; un año más sus dones nos depara; un año más, que con justicia avara meció una cuna, abrió una sepultura. ¡Oh! dulce amigo,... | |
|
Amor
| |
|
Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Amar es este tímido silencio cerca de tí, sin que lo sepas, y recordar tu voz cuando te marchas y sentir calor de tu saludo. Amar es aguardarte como si fueras parte del ocaso, ni antes ni después, para que estemos solos entre los juegos y los cuentos sobre la tierra seca... | |
|
Diálogo
| |
|
Francisco González Léon Por Rosenda Monteros | |
Los mismos sitios y las mismas calles. Días como tirados a cordel , tan lisos y tan sin detalles. Cual el tic-tac de un reloj isócrona la vida, y monótono el latir del corazón. El propio sol adormilado y yerto echado como un perro junto al huerto; las mismas puertas en los mismos... | |
|
Pasaje
| |
|
Octavio Paz Por Octavio Paz | |
Más que aire más que agua más que labios ligera ligera Tu cuerpo es la huella de tu cuerpo De: Ladera este | |
|
Mi madre ya no ha ido al mar
| |
|
Fabio Morábito Por Fabio Morábito | |
Mi madre ya no ha ido al mar lleva una buena cantidad de años tierra adentro, un siglo de interioridad cumpliéndose. Se ha resecado de sus hijos y vive lejos en toros consanguíneos. Es como una escultura de sí misma y sólo el mar que quita el fárrago acumulado en la ciudad puede... | |
