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25 poemas aleatorios en audio

 
   Llama el Invierno, tímido... Llama el Invierno, tímido... de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Llama el Invierno, tímido si puro, muda voz de cristal, lágrima dura, y hace temblar la llama que perdura visible apenas en el monte oscuro. Abrámosle la puerta. Halle el seguro tibio recinto, dulce en la ventura de la mano tendida en que madura la semilla del Tiempo su conjuro....

 
   Una estación en Amorgós Una estación en Amorgós de Hugo Gutiérrez Vega

   Hugo Gutiérrez Vega
      Por Hugo Gutiérrez Vega    
primeros versos

Antes de partir A la izquierda está el mar. La alta montaña con su ermita y su senda entre los pinos se recorta en lo azul y las gaviotas van hablando de viajes, llegadas o naufragios. Recuerdo los primeros días en la isla, el verano de fuego y, en la alta madrugada, el olor de la sal...

 
   Jardín de ceniza Jardín de ceniza de Alí Chumacero

   Alí Chumacero
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Haber creído alguna vez viendo la noche desplomarse al mundo y una tristeza al corazón volcada, y después ese cuerpo que oprimen nuestras manos: la mujer que sonríe y sobre el lecho se nos vuelve cadáver mutilado en el recuerdo, como mentira ínfima o rosa desde siglos viviendo en el...

 
   Lengua en garganta Lengua en garganta de Oscar Oliva

   Oscar Oliva
      Por Oscar Oliva    
primeros versos

Hablo con la quijada quebrada hablo con una mano entre dientes hablo con una cabeza sin quijada hablo con una voz sin cabellos. Hablo sin lengua, hablo sin ropa, hablo sin vegetación y sin garganta, hablo desde un cuerpo sin rodillas. Si pudiera hablar sin el cuerpo, lo haría, hablaría para siempre...

 
   Credo Credo de Ricardo López Méndez

   Ricardo López Méndez
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

México, creo en ti, Como en el vértice de un juramento. Tú hueles a tragedia, tierra mía, Y sin embargo, ríes demasiado, A caso porque sabes que la risa Es la envoltura de un dolor callado.México, creo en ti, Sin que te represente en una forma Porque te llevo dentro, sin que sepa Lo que tú eres en mí...

 
   Agua dormida Agua dormida de Francisco González Léon

   Francisco González Léon
      Por Hugo Gutiérrez Vega    
primeros versos

Agua dormida de aquel pilón: agua desierta; agua contagiada del conventual silencio de la huerta. Agua que no te evaporas, que no te viola la cántara, y que no cantas, y que no lloras. Tu oblongo cristal es como el vidrio de una cámara fotográfica que retrata un idéntico paisaje de silencio y de paz....

 
   Cuando sepas hallar una sonrisa Cuando sepas hallar una sonrisa de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique Lizalde o Gastón Melo    
primeros versos

Cuando sepas hallar una sonrisa en la gota sutil que se rezuma de las porosas piedras, en la bruma, en el sol, en el ave y en la brisa; cuando nada a tus ojos quede inerte, ni informe, ni incoloro, ni lejano, y penetres la vida y el arcano del silencio, las sombras y la muerte...

 
   Ulises Ulises de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

Ese color le sienta a tu estatura a tu forma de hablar y de mirarme. Navega un barco en la acera de enfrente. El tiempo detiene sus velas y tu llegas náufrago a mis brazos. Solemos pasar el tiempo contando las gaviotas. Hacemos el amor como los peces. Otra sirena te llama, pero tú no la escuchas...

 
   En paz En paz de Amado Nervo

   Amado Nervo
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida; porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la miel o la hiel de las cosas, fue porque en ellas...

 
   Tan-tan! ¿Quién es? Es el Diablo... (Muerte sin fin) Tan-tan! ¿Quién es? Es el Diablo... (Muerte sin fin) de José Gorostiza

   José Gorostiza
      Por José Gorostiza    
primeros versos

Tan-tan! ¿Quién es? Es el Diablo, es una espesa fatiga, un ansia de trasponer estas lindes enemigas, este morir incesante, tenaz, esta muerte viva, ¡oh Dios! que te está matando en tus hechuras estrictas, en las rosas y en las piedras, en las estrellas ariscas y en la carne que se gasta como un hoguera encendida, ...

 
   Contemplación Contemplación de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Hay sobre las cimas de la tarde que avanza un incendio de rosas lentas, temblando. Qué sentido tan hondo el de la luz derramada en el rubor del aire. El alma se ha suspendido en un deslumbramiento de ángeles cristalinos...

 
   De piedritas el buche De piedritas el buche de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

Las palabras no son aire ni se las lleva el aire. Las palabras, cuando caen, se filtran en la tierra, se escurren por las eras geológicas, por las cavernas subterráneas y llegan al fin a un gran depósito que ha ido creciendo con los siglos de donde parte la sustancia...

 
   Refranes Refranes de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Una espiga es todo el trigo Una pluma un pájaro vivo y cantando Un hombre de carne es un hombre de sueño La verdad no se parte El trueno proclama los hechos del relámpago Una mujer soñada encarna siempre en una forma amada El árbol dormido pronuncia verdes oráculos...

 
   Ese Cristo... Ese Cristo... de Guadalupe (Pita) Amor

   Guadalupe (Pita) Amor
      Por Elia Domenzáin    
primeros versos

Ese Cristo de tápalo encarnado, de terciopelo recamado de oro me causa espanto, compasión, azoro y lo llevo en mis ojos reflejado. Ese Cristo en su cruz crucificado me mira tenazmente y sin decoro Él sabe que al mirarlo siempre lloro y me pide por mi ser desclavado. Yo miro su mirada...

 
   Navegaciones Navegaciones  de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

en el círculo de llamas esta danza el movimiento de su pecho a la derecha y el de sus caderas a la izquierda el animal de la creación en un solo dibujo siempre sagrado sobre el suelo ardiente señora de la danzase cubre a sí misma como Tetis cubrió a Aquiles pero deja como aquélla una parte de su cuerpo vulnerable...

 
   Variaciones sobre una Mujtathth de Al-Sharif Al-Radi Variaciones sobre una Mujtathth de Al-Sharif Al-Radi de Hugo Gutiérrez Vega

   Hugo Gutiérrez Vega
      Por Hugo Gutiérrez Vega    
primeros versos

Pasaré la noche con el inmenso desierto que hay en mí y el estar contigo. I Hay una extensión cercada por el cielo, una inmensa planicie descubierta por la luna, un campo de flores pálidas sitiadas por su propio perfume, una casa en el bosque de los grandes abetos de la noche, un...

 
   Detente sombra Detente sombra de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Ofelia Medina    
primeros versos

QUE CONTIENE UNA FANTASÍA CONTENTA CON AMOR DECENTE Detente, sombra de mi bien esquivo, imagen del hechizo que más quiero, bella ilusión por quien alegre muero, dulce ficción por quien penosa vivo. Si al imán de tus gracias, atractivo, sirve mi pecho de obediente acero, ¿para qué me...

 
   Viaje Viaje de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal    
primeros versos

La luz se va con el tren silbando, enrollada en humo, apenas si en las colinas unta un brillo. ¡Ay! Y nos vamos pensando lejos, con el tren silbando, sin movernos ni cansarnos. ¡Ay! Y nos vamos pensando sin volver adonde estamos. Se mueve en el cielo un aire cenizo, lento. Se mueve...

 
   Soneto de Narciso Soneto de Narciso de Fernando Sánchez Mayans

   Fernando Sánchez Mayans
      Por Fernando Sánchez Mayans    
primeros versos

No fue sólo su doble lo que miró Narciso ante el ficticio espejo del agua transparente. Era el poema oculto abismal de su mente escrito en aquel rostro de abandono sumiso. Perdido como tantos ante su propio hechizo fue víctima en el juego de otra belleza ausente...

 
   Canto (VII) Canto (VII) de Mario Bojórquez

   Mario Bojórquez
      Por Mario Bojórquez    
primeros versos

Sólo nombraste el bosque que te vistió de niño Su alegre arboladura Su tenebra de musgo Por eso es que volver Regresar en el soplo ardiente En la escama de vidrio de tus ojos No puede ya salvarte No entregarás tu espada capitán abatido No te dará un pañuelo esa mano No limpiarás tus...

 
   Hombro Hombro de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    
primeros versos

Se te sube el desdén o se te baja por el pesar te abates y sumisa se te cuelga del frio la camisa cuando el invierno afila su navaja al buscar el refugio y la migaja tu relieve de ornato y de repisa confunde a la paloma que improvisa el canto arrullo con que te agasaja...

 
   Avenida Héroes Avenida Héroes de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

La ola de Dios del mar de Dios azota. En la playa de Dios, clavado, hundido, hijo y padre de Dios, migaja suya, azotado y cansado y malherido. JAIME SABINES I Aquí estaban los muertos dijo mi padre y el rugido del viento...

 
   No consta en actas No consta en actas de Juan Bañuelos

   Juan Bañuelos
      Por Juan Bañuelos    
primeros versos

Oh, bebedor de la noche, ¿por qué te disfrazas ahora? ¿Todo es igual acaso? ¿Tengo que repetir lo que el augur grabó en el silencio de la piedra curtida por el viento? ...esparcidos están los cabellos, destechadas las casas, enrojecidos sus muros. Gusanos pululan por calles y plazas...

 
   El beso de Safo El beso de Safo de Efrén Rebolledo

   Efrén Rebolledo
      Por Pablo López del Castillo    
primeros versos

Más pulidos que el mármol transparente, más blancos que los blancos vellocinos, se anudan los dos cuerpos femeninos en un grupo escultórico y ardiente. Ancas de cebra, escorzos de serpiente, combas rotundas, senos colombinos, una lumbre los labios purpurinos, y las dos cabelleras un...

 
   Julito (4) Julito (4) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Quiero una Tota, digo, a la hora del almuerzo y Julito se apresura a corregirme: No se dice Tota, papá se dice ko-ka-ko-la. Bueno, quiero una Coca Cola. A los tres años y medio, Julito aprende nuestro idioma después de habernos enseñado el suyo. Y su facultad de aprender es mayor...