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25 poemas aleatorios en audio

 
   Pie Pie de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    
primeros versos

Viene echando raíces el camino por sentir la caricia de tu paso que con el pie desnudo a largo plazo el baile de tus uvas hace vino. ¡Qué fuerza entre tus vuelos adivino! ¡qué larga tu extensión si la repaso! y qué dueño del mundo si de un trazo terminante desandas el Destino...

 
   Nadie sale... Nadie sale... de Rubén Bonifaz Nuño

   Rubén Bonifaz Nuño
      Por Rubén Bonifaz Nuño    
primeros versos

Nadie sale. Parece que cuando llueve en México, lo único posible es encerrarse desajustadamente en guerra mínima, a pensar los ochenta minutos de la hora en que es hora de lágrimas. En que es el tiempo de ponerse, encenizado de colillas fúnebres, a velar con cerillos algún recuerdo ya cadáver...

 
   Trapecio Trapecio de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Carmen Alardín    
primeros versos

Tú que estabas, estás y vas conmigo por la vuelta inconclusa de las horas cuéntame qué tan hondo vacío el de la cuerda ¡y en la red protectora qué silencio! Que silenciosa urdimbre de arañas cuidadosas que tejen con recuerdos de dolor, salvación. Y qué débil el hilo que sostienen tus...

 
   Un año más Un año más de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Un año más sus pasos apresura; un año más nos une y nos separa; un año más su término declara y un año más sus límites augura. Un año más diluye su amargura; un año más sus dones nos depara; un año más, que con justicia avara meció una cuna, abrió una sepultura. ¡Oh! dulce amigo,...

 
   Amo esta forma moviente... Amo esta forma moviente... de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Amo esta forma movienteeste universo este cuerpo del cuerpo por su corazón rojo santuario la intensidad no cesa el infinito quema en llama blanca el amor cierra sus ojos y los astros se encienden como ciervos que saben la dirección del viento amo esta corporeidad...

 
   Rincón del extranjero Rincón del extranjero  de Jaime García Terrés

   Jaime García Terrés
      Por Jaime García Terrés    
primeros versos

Esconde la plegaria salvaje de tus ojos, tentaciones en flor. Mas di, muchacha, ¿dónde puedo morar en esta tierra? De blandas latitudes vengo; mi país desconoce los suelos calcinados, el ávido prestigio sobre cada tumba. Por mi cuerpo resbala savia diferente. ¿Amar aquí? ¿Sembrar aquí los manes del olvido?...

 
   De piedritas el buche De piedritas el buche de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

Las palabras no son aire ni se las lleva el aire. Las palabras, cuando caen, se filtran en la tierra, se escurren por las eras geológicas, por las cavernas subterráneas y llegan al fin a un gran depósito que ha ido creciendo con los siglos de donde parte la sustancia...

 
   Un año más sus pasos apresura... Un año más sus pasos apresura... de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Un año más sus pasos apresura; un año más nos une y nos separa; un año más su término declara y un año más sus límites augura. Un año más diluye su amargura; un año más sus dones nos depara; un año más, que con justicia avara meció una cuna, abrió una sepultura...

 
   Dolor Dolor de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique Lizalde o Gastón Melo    
primeros versos

Mi abismo se llenó de su mirada, y se fundió en mi ser, y fué tan mía, que dudo si este aliento de agonía es vida aún o muerte alucinada. Llegó el Arcángel, descargó la espada sobre el doble laurel que florecía en el sellado huerto... Y aquel día volvió la sombra y regresé a mi nada...

 
   Radio de onda corta Radio de onda corta de Enzia Verduchi

   Enzia Verduchi
      Por Enzia Verduchi    
primeros versos

A oscuras mi padre sintonizaba la radio: una pelea de box en japonés, la crónica de un atentado en italiano o la caída de un avión en ruso. Aunque los periódicos al día siguiente desmintieran sus versiones, él se entendía con la frecuencia y la estática. Fiel receptor de hechos incomprendidos a lo largo del cuadrante...

 
   Cirabel Cirabel de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Cirabel llego siempre a tu aposento con una confusión de bocas y una zozobra de hombre a traerte la ofrenda cotidiana de mis manos huecas Más o menos cuando la ceniza de la noche se derrama sobre tus pupilas igual que ante una ciudad inerme Anudado tu grito de silencio...

 
   Ayer estuve observando a los animales... Ayer estuve observando a los animales... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden. ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo...

 
   Era mi corazón piedra de río... Era mi corazón piedra de río... de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

Era mi corazón piedra de río que sin saber por qué daba remanso, era el niño del agua, era el descanso de hojas y nubes y brillante frío. Alguien algo movió, y se alzó el río. ¡Lástima de aquel hondo siempre manso! Y la piedra lavada y el remanso liáronse en sombras de esplendor sombrío...

 
   Amemos Amemos de Amado Nervo

   Amado Nervo
      Por Oscar Chávez o Claudio Obregón    
primeros versos

Si nadie sabe ni por qué reímos ni por qué lloramos; si nadie sabe ni por qué vinimos ni por qué nos vamos; si en un mar de tinieblas nos movemos, si todo es noche en derredor y arcano, ¡a lo menos amemos! ¡Quizás no sea en vano! De: Serenidad

 
   Edad Edad de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

La mano del amor es grave. Se ha espesado la carne de una savia de tiempo; el curso de los días ha ensanchado su cauce. Pero de paz cargada abriga y pesa la lenta mano calurosa. La mujer mira al hombre padecer por el hijo, y florece. De: Anagnórisis

 
   Al lector Al lector de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

Aquí están los rencores. Los escribí pensando en ti. Creí por un momento que eran flores que amanecían en abril. Pero al poner la mano me han herido, ¡puta, si me han herido!, me han lastimado hasta sangrar, hasta aullar de dolor, hasta quejarme inmensamente en la noche...

 
   De la vigilia estéril De la vigilia estéril de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Carmen Farías    
primeros versos

No voy a repetir las antiguas palabras de la desolación y la amargura ni a derretir mi pecho en el pomo del llanto. El pudor es la cima más alta de la angustia y el silencio la estrella más fúlgida en la noche. Diré una vez, sin lágrimas, como si fuera ajeno el tema exasperado de mi sangre...

 
   Me besaba mucho Me besaba mucho de Amado Nervo

   Amado Nervo
      Por Oscar Chávez o Claudio Obregón    
primeros versos

Me besaba mucho; como si temiera irse muy temprano... Su cariño era inquieto, nervioso. Yo no comprendía tan febril premura. Mi intención grosera nunca vio muy lejos... ¡Ella presentía! Ella presentía que era corto el plazo, que la vela herida por el latigazo del viento, aguardaba ya...

 
   En azul En azul de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Carmen Alardín    
primeros versos

No puedes ser tan inocente para enredar tus manos en la enmarañada cabellera del tiempo. Para tratar de besar los labios volcánicos del tiempo, sin saber que él se ha muerto desde hace muchas vueltas, se estrelló con su globo, rodando sus quimeras en su alarido azul...

 
   Himno a la impaciencia Himno a la impaciencia de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

Señora, acudo al papel y a la tinta, en tiempos en los que hablar es manchar de saliva el orden confuso de las cosas. Escribo confiado a la integridad de mis versos y a la certeza de que el tiempo abrumará de semejanzas aquello que ha de ser verdad. Escribo para ti porque es como escribir para nadie...

 
   Perfección fugaz Perfección fugaz de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

Para el poeta Carlos Pellicer Pinté el tallo, luego el cáliz, después la corola pétalo por pétalo, y, al terminar mi rosa, la induje a soñar su aroma. ¡Hice la rosa perfecta! Tan perfecta, que al día siguiente cuando fui a mirarla, ya estaba muerta. De: Cerca de lo lejos,...

 
   Mi madre sola... Mi madre sola... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Mi madre sola, en su vejez hundida, sin dolor y sin lástima, herida de tu muerte y de tu vida. Esto dejaste. Su pasión enhiesta, su celo firme, su labor sombría. Árbol frutal a un paso de la leña, su curvo sueño que te resucita. Esto dejaste. Esto dejaste y no querías. Pasó el viento. Quedaron de la casa el pozo abierto...

 
   Con los nervios saliéndome del cuerpo... Con los nervios saliéndome del cuerpo... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Con los nervios saliéndome del cuerpo como hilachas, como las fibras de una escoba vieja, y arrastrando en el suelo, jalando todavía el fardo de mi alma, cansado, todo, más que mis propias piernas, hastiado de usar mi corazón del diario, estoy sobre esta cama...

 
   Marino sol Marino sol de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Carmen Alardín    
primeros versos

Mar no es solo mar lo que mareaba tu marmolínea faz marcando el tiempo maremoto de luz en las tinieblas marejada de amor envuelta en ti. Marino con su sol y con su espada con su sal combatiendo a la quimera quemando su dolor su sol su espera. Marina concepción de la existencia...

 
   Biblioteca de José Luis Martínez Biblioteca de José Luis Martínez de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Aquí no hay muertos. Ramón, a la mitad del foro, lee un poema con sabor a chía y ajonjolí. Rulfo vino a buscar a Juan: un instante de luz en las palabras. Gorostiza envuelve en llamas la soledad de los pasillos por donde José Luis Martínez, bibliófilo celeste, coloca libros detenido en el espacio...