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25 poemas aleatorios en audio | |
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Al lector
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Juan Domingo Argüelles Por Juan Domingo Argüelles | |
Aquí están los rencores. Los escribí pensando en ti. Creí por un momento que eran flores que amanecían en abril. Pero al poner la mano me han herido, ¡puta, si me han herido!, me han lastimado hasta sangrar, hasta aullar de dolor, hasta quejarme inmensamente en la noche... | |
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Nadie
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Eduardo Zambrano Por Eduardo Zambrano | |
Pensar que muchos buscan una piedra o la raíz dónde aferrarse para luego seguir nadando contracorriente. ¿Buscar los orígenes hasta quedar en una orilla? ¿Dar sombra a la serpiente y casa al gusano? Ser nadie y aún, como la hoja seca, servir de embarcación a los instintos. Recostado... | |
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Cuatro cantos de mi tierra
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Carlos Pellicer Por Luis Illán Torralba | |
Tabasco en sangre madura y en mi su poder sangró. Agua y tierra el sol se jura; y en nubarrón de espesura la joven tierra surgió. Tus hidrógenos caminos a toda voz transité y en tu oxígeno silbé mis pulmones campesinos. A puños sembré mi vida de tu fuerza vendaval que azúcar cañaveral espolvorea en la huida... | |
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Para entonces
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Manuel Gutiérrez Nájera Por Rosa Furman | |
Quiero morir cuando decline al día, en alta mar y con la cara al cielo; donde parezca sueño la agonía, y el alma, un ave que remonta el vuelo. No escuchar en los últimos instantes, ya con el cielo y con el mar a solas, más voces ni plegarias sollozantes que el majestuoso tumbo de las... | |
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A veces hago un viaje
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Aurora Reyes Por Aurora Reyes | |
Ciego pie de tiniebla, vacilante, avanza en el desierto de mi pecho. Seguramente es el infierno. Aquí dentro, convulso, desbordando metales por mis ojos abiertos, levantando mareas de veneno, girando mariposas de cal y de ceniza; frías caricias lentas estrellando mis huesos... | |
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El ruiseñor
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Alberto Blanco Por Alberto Blanco | |
Ella soñó hace mucho tiempo este mismo sueño musical. Ahora lo traigo a la memoria. El camino estaba bordeado de estrellas, los lirios pesaban en plena noche y ella me sugería la silueta de un ciprés estremecido. Del túnel vimos salir a la luna seguida de otras máquinas brillantes... | |
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Por celebrar del Infante... (Villancico I)
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Grupo: Teatro 61 | |
Por celebrar del Infante el temporal Nacimiento, los cuatro elementos vienen: Agua, Tierra y Aire y Fuego. Con razón, pues se compone la humanidad de su Cuerpo de Agua, Fuego, Tierra y Aire, limpia, puro, frágil y fresco. En el Infante mejoran sus calidades y centros, pues les dan... | |
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Opción
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Me dieron a escoger: hogar o gloria, y en mis manos pusieron el mandato seis años nada más que es un buen rato para abrirme las puertas de la historia. No sé si fue una pírrica victoria que ahora reflexiono y aquilato: metí amor y familia en un retrato y fue el poder la línea divisoria... | |
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Heridas entre el cuarto menguante y la luna negra
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé y el canto extático de los derviches | |
Quién es el muerto en traje de bodas de este día?9675; La una de la tarde: su campanada resquebraja el interior del día: resquebraja la luz:me resquebraja La una: su lentísimo bronce Hacia nosotros vuela la una de la tarde:la paloma: la paloma podrida de la tarde... | |
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Epílogo
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José Juan Tablada Por Sergio de Alva | |
A qué obstinarse en proseguirla en vano...? Ya terminó la Feria de la Vida, A la paz y el estudio me convida Una luz al crepúsculo encendida En el viejo Convento franciscano... ¡La plaza está desierta Y es triste la partida Sobre el crujir de la hojarasca yerta Al terminar la Feria de la Vida!... | |
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La felicidad
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Manuel Acuña Por Frank Moro | |
Un cielo azul, dos estrellas brillando en la inmensidad. Un pájaro enamorado cantando en el florestal. Por ambiente, los aromas del jazmín y el azahar. Junto a nosotros, el agua brotando del manantial: nuestros labios, mucho más. Tú levantándote al cielo y yo siguiéndote allá. Ese es... | |
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Horas altas
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José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
En esta hora fluvial hoy no es ayer y aún parece muy lejos la mañana Hay un azoro múltiple extrañeza de estar aquí de ser en un ahora tan feroz que ni siquiera tiene fecha ¿Son las últimas horas de este ayer o el instante en que se abre otro mañana? Se me ha perdido el mundo y no... | |
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Soledad del poeta
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Enrique González Martínez Por Enrique González Martínez | |
El iris de las alas bajo el manto; en la pálida sien, lauro y encina, rubor de rosa y de púrpura de espina... Rompió a cantar, y nadie oyó su canto. Vagó por los infiernos del espanto y ascendió por la escala diamantina; llevó hasta el mar la planta peregrina, se echó a llorar, y el mar bebió su llanto... | |
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Lo verde reina
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Homero Aridjis Por Homero Aridjis | |
lo verde reina en la hora que se curva por tu torso como una tela de aire el tiempo tiembla según el peso de la mano por la blancura efímera un ser de dos golpea en tu adentro toma de dos el soplo el corazón que no lo vibra por la apretada luz cada miembro resuena todo rostro es de nadie el viento toca algo tuyo... | |
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Sueños (fragmentos)
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Jaime Labastida Por Jaime Labastida | |
El cocodrilo avanza presuroso en el espejo lóbrego del río, el tiburón hace brillar su aleta en esa tarde larga, de la que fueron desterradas, por siempre, las estrellas, la luna sucia se destruye en este mar de pronto inmóvil, cuerpo de sal, de fango y de ceniza... | |
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Esta mujer y yo
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Esta mujer y yo, que sumamos un siglo, nos unimos en el beso original bajo un desnudo encino, sobre un lecho de hierba, mientras la luz del sol se abre paso entre las ramas como un ave que se acerca al nido. Esta mujer y yo, sobre la arena suave, a la sombra de una roca sin pecado... | |
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Jiga
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Tomás Segovia Por Tomás Segovia | |
Échame un vistazo al menos de arriba abajo mírame cómo estoy de cabo a rabo enamorado tengo enamorados los ojos y tengo la boca enamorada y tengo el pie izquierdo enamorado y mucho más el pie derecho tengo también enamoradas las espumosas ingles... | |
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Vivir sin tus caricias
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Amado Nervo Por Enrique Rambal | |
Vivir sin tus caricias es mucho desamparo; vivir sin tus palabras es mucha soledad; vivir sin tu amoroso mirar, ingenuo y claro, es mucha obscuridad... 25 de julio de 1912 De: La amada... | |
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Esta desmemoria mía
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Jaime García Terrés Por Jaime García Terrés | |
Yo no tengo memoria para las cosas que pergeño. Las olvido con una torpe facilidad. Y se despeña mi prosa por abismos fascinantes, y los versos esfuman su tozudez como si nada. A veces ni siquiera recuerdo los favores de la bastarda musa pasajera, ni los ayes nerviosos del alumbramiento... | |
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Pienso, mi amor...
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Salvador Novo Por José Luis Ibáñez | |
Pienso, mi amor, en ti todas las horas del insomnio tenaz en que me abraso; quiero tus ojos, busco tu regazo y escucho tus palabras seductoras. Digo tu nombre en sílabas sonoras, oigo el marcial acento de tu paso, te abro mi pecho y el falaz abrazo humedece en mis ojos las auroras... | |
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Pietralunga
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Enzia Verduchi Por Enzia Verduchi | |
Para María Volpi Regresaste, María, a la tierra cansada que aún engendra la semilla de anís: Pietralunga del terco dialecto. Las mujeres manchan sus dedos en el aroma de las almendras, detienen la vista ante la colina preciada por su reserva de caza. Regresaste para olvidar la sombra... | |
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El fuego
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José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
En la madera que se resuelve en chispa y llamarada luego en silencio y humo que se pierde miraste deshacerse con sigiloso estruendo tu vida Y te preguntas si habrá dado calor si conoció alguna de las formas del fuego si llegó a arder e iluminar con su llama De otra manera todo habrá... | |
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Y ahora, qué
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Jaime Augusto Shelley Por Jaime Augusto Shelley | |
Antes lo creí pero ya no. El amor no es asunto de dos ni de tres; esto nos concierne a todos. Si beso tus labios, si nos decimos, adiós, mi vida, habrá siempre una voz arremetida, a empeñones un grito como trueno, un lamento, que diga que no. Toma tiempo, lo sé... | |
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La mesa del escribano
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
No soy un escritor, soy un escritorio, habría trazado Pessoa con un íntimo ritmo marítimo en el papel amarillento como un mapa sobre la mesa hostil donde escribía las cartas comerciales de su supervivencia. Y Álvaro de Campos habría pensado: no soy una persona, soy un personaje... | |
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Proposición de la boa
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
No comas nunca nada que no seas capaz de digerir, que no seas capaz de vomitar. De: Poesía no eres... | |
