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25 poemas aleatorios en audio

 
   Búsquedas Búsquedas de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

si un hombre busca su corazón en una calle donde todos pasan y se camina como si el mundo fuera otro es que lo habrá perdido ahí o no recuerda si fue en un terremoto o en aquella mujer que volvió negro el corazón del hombre si un hombre busca su corazón en la batalla es que lo trae...

 
   Homenaje Homenaje de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por María Teresa Aviña    
primeros versos

Homenaje? Cada día recojo mis cenizas sin darme cuenta de mi decadencia exenta de quejumbre o de dolencia asumiendo el trabajo con más prisas. ¡Qué bien estás! -me dicen con sonrisas las compañeras de mi adolescencia. No respondo igual, porque en conciencia, al revisarlas, están hechas trizas...

 
   A estas horas, aquí A estas horas, aquí  de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo, dejar mi cuarto encerrado y bajar a bailar entre borrachos. Uno es un tonto en una cama acostado, sin mujer, aburrido, pensando, sólo pensando. No tengo hambre de amor , pero no quiero pasar todas las noches embrocado mirándome los brazos...

 
   Perfección fugaz Perfección fugaz de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

Para el poeta Carlos Pellicer Pinté el tallo, luego el cáliz, después la corola pétalo por pétalo, y, al terminar mi rosa, la induje a soñar su aroma. ¡Hice la rosa perfecta! Tan perfecta, que al día siguiente cuando fui a mirarla, ya estaba muerta. De: Cerca de lo lejos,...

 
   Continuidad Continuidad de Jaime Torres Bodet

   Jaime Torres Bodet
      Por Jaime Torres Bodet    
primeros versos

No has muerto. Has vuelto a mí. Lo que en la tierra donde una parte de tu ser reposa sepultaron los hombres, no te encierra; porque yo soy tu verdadera fosa. Dentro de esta inquietud del alma ansiosa que me diste al nacer, sigues en guerra contra la insaciedad que nos acosa y que,...

 
   Sectas Sectas de Eduardo Zambrano

   Eduardo Zambrano
      Por Eduardo Zambrano    
primeros versos

Hay quienes temen perder la eternidad en un momento. otros pierden todos los días el momento al resguardo de la eternidad. Dos sectas. Dos abismos paralelos. Pero qué se puede salvar de los salvos sino el excremento. Y qué se puede salvar del excremento si no es un tufo de bondad...

 
   Talpa Talpa de Juan Rulfo

   Juan Rulfo
      Por Juan Rulfo    
primeros versos

Natalia se metió entre los brazos de su madre y lloró largamente allí con un llanto quedito. Era un llanto aguantado por muchos días, guardado hasta ahora que regresamos a Zenzontla y vio a su madre y comenzó a sentirse con ganas de consuelo. Sin embargo, antes, entre los trabajos de tantos días difíciles...

 
   Sitio de amor... Sitio de amor... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Sitio de amor, lugar en que he vivido de lejos, tú, ignorada, amada que he callado, mirada que no he visto, mentira que me dije y no he creído: en esta hora en que los dos, sin ambos, a llanto y odio y muerte nos quisimos, estoy, no sé si estoy, ¡si yo estuviera!, queriéndote,...

 
   Llano Llano de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

El hormiguero hace erupción. La herida abierta bortotea, espumea, se expande, se contrae. El sol a estas horas no deja nunca de bombear sangre, con las sienes hinchadas, la cara roja...

 
   Palabras al amigo solitario Palabras al amigo solitario de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

He aquí que estás y vives y nada es suficiente. Un algo insoportable te domina y la ciudad no cabe ya en tus manos. Se te sube a la espalda, regresa a tus zapatos. Y piensas en el hijo que no tienes, en la mujer amada que le falta a tu noche cada día. Aquí estás, dividido, doliéndote esa inconforme sangre...

 
   Mutaciones Mutaciones de Juan Bañuelos

   Juan Bañuelos
      Por Juan Bañuelos    
primeros versos

Un Coyote Emplumado es más que un lobo sin manada es menos que un árbol sin raíces es más que el aire sin ninguna fronda menos que esa puerta que la cierra el viento es más que un río arrastrando troncos y animales menos que un ciervo yugulado en la espesura es más que cualquier...

 
   Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo... Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo, inmensos, abiertos en plena llamarada, inapelables. Detrás de tu ternura tan contigua veré asomar su divino despotismo, tú estarás escuchándome en el tiempo pero él en tu otra orilla hará a un lado con airosa mano mis palabras...

 
   No en parte alguna No en parte alguna de Nezahualcóyotl

   Nezahualcóyotl
      Por Raúl Dantés    
primeros versos

No en parte alguna puede estar la casa del inventor de sí mismo. Dios, el señor nuestro, por todas partes es invocado, por todas partes es también venerado. Se busca su gloria, su fama en la tierra. Él es quien inventa las cosas, él es quien se inventa a sí mismo: dios. Por todas...

 
   Textos del Popol Vuh Textos del Popol Vuh de Poesía maya

   Poesía maya
      Por Enrique Lizalde (español) y René Acuña (quiché)    
primeros versos

Versión castellana I Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo. Ésta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles,...

 
   Escribo sobre la mesa crepuscular... Escribo sobre la mesa crepuscular... de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Escribo sobre la mesa crepuscular, apoyando fuerte la pluma sobre su pecho casi vivo, que gime y recuerda al bosque natal. La tinta negra abre sus grandes alas. La lámpara estalla y cubre mis palabras una capa de cristales rotos. Un fragmento afilado de luz me corta la mano derecha....

 
   Por eso Por eso de Manuel Acuña

   Manuel Acuña
      Por Frank Moro    
primeros versos

Porque eres buena, inocente como un sueño de doncella, porque eres cándida y bella como un nectario naciente. Porque en tus ojos asoma con un dulcísimo encanto, todo lo hermoso y lo santo del alma de una paloma. Porque eres toda una esencia de castidad y consuelo, porque tu alma es...

 
   El buen camino El buen camino de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

Puedes perderte así un día de fiebre sin saber por dónde la sangre corriendo emponzoñada puedes perderte así un día de rabia Éste es aún el aguerrido mundo de los sueños Nacerás hoy con buena estrella Mirarás y serás reconocido Tomarán tus palabras como justas Crecerás en boca de los...

 
   Nocturno sueño Nocturno sueño de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal     
primeros versos

Abría las salas profundas el sueño y voces delgadas corrientes de aire entraban Del barco del cielo del papel pautado caía la escala por donde mi cuerpo bajaba El cielo en el suelo como en un espejo la calle azogada dobló mis palabras Me robó mi sombra la sombra cerrada...

 
   Viaje Viaje de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal    
primeros versos

La luz se va con el tren silbando, enrollada en humo, apenas si en las colinas unta un brillo. ¡Ay! Y nos vamos pensando lejos, con el tren silbando, sin movernos ni cansarnos. ¡Ay! Y nos vamos pensando sin volver adonde estamos. Se mueve en el cielo un aire cenizo, lento. Se mueve...

 
   Segunda aproximación a la muerte de mi padre Segunda aproximación a la muerte de mi padre de Jaime Labastida

   Jaime Labastida
      Por Jaime Labastida    
primeros versos

palabras para un poema) ¿Qué resta ahora de ti, padre dulcísimo? A veces pienso que la carne, que la llagada, la decisiva carne de tus hijos, cayéndose a pedazos en la carne severa de sus hijos, deshaciéndose en hilachos en la carne de los hijos de sus hijos. Pero hay también imágenes...

 
   Misterios gozosos Misterios gozosos de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Ah, nunca, nunca más la conocida ternura, la palabra pequeña, familiar, que cabía en mi boca. Nunca ya mi cabeza segada dulcemente por la mano más próxima. Nunca la juventud como una casa espaciosa, asoleada de niños y de pájaros. Adiós para la tierra que en mi torno bailaba...

 
   Adverbio duro Adverbio duro  de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    

Un no estar un no ser no me interesa no humo no ceniza no nada nunca donde antes fue tal vez también y siempre certeza dura y agua amarga sola testimonio desnudo definitiva estancia mientras fue todavía el canto alzado con la mañana en ascuas la risa de la carne fiesta adentro y hasta pronto...

 
   Los pericos Los pericos de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

Hablan todo el día y entrada la noche a media voz discuten con su propia sombra y con el silencio. Son como todo el mundo9472;los pericos 9472; de día el cotorreo, de noche malos sueños. Con sus anillos de oro en la mirada astuta, las plumas brillantes y el corazón inquieto por el...

 
   Batman Batman de José Carlos Becerra

   José Carlos Becerra
      Por Julio Trujillo    
primeros versos

Recomenzando siempre el mismo discurso, el escurrimiento sesgado del discurso, el lenguaje para distraer al silencio; la persecución, la prosecución y el desenlace esperado por todos. Aguardando siempre la misma señal, el aviso del amor, de peligro, de como quieran llamarle. (Quiero...

 
   Era mi corazón piedra de río... Era mi corazón piedra de río... de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

Era mi corazón piedra de río que sin saber por qué daba remanso, era el niño del agua, era el descanso de hojas y nubes y brillante frío. Alguien algo movió, y se alzó el río. ¡Lástima de aquel hondo siempre manso! Y la piedra lavada y el remanso liáronse en sombras de esplendor sombrío...