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25 poemas aleatorios en audio

 
   Celos y muerte de Booz Celos y muerte de Booz de Gilberto Owen

   Gilberto Owen
      Por Claudio Obregón y Óscar Chávez    
primeros versos

Y sólo sé que no soy yo el durmiente que sueña un cedro Huguiano, lo que sueñas, y pues que he nacido de muerte natural, desesperado, paso ya, frenesí tardío, tardía voz sin ton ni son. Me miro con tus ojos y me veo alejarme, y separar las aguas del Mar Rojo de nuestros cuerpos mal...

 
   Cuando sepas hallar una sonrisa Cuando sepas hallar una sonrisa de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique Lizalde o Gastón Melo    
primeros versos

Cuando sepas hallar una sonrisa en la gota sutil que se rezuma de las porosas piedras, en la bruma, en el sol, en el ave y en la brisa; cuando nada a tus ojos quede inerte, ni informe, ni incoloro, ni lejano, y penetres la vida y el arcano del silencio, las sombras y la muerte...

 
   Me tienes en tus manos... Me tienes en tus manos... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mí mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo. A veces quiero hablarte de...

 
   De algo estamos confesándonos... De algo estamos confesándonos... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

De algo estamos confesándonos emocionadamente hijos si en un agua tan limpiamente fraternal bogamos. Nunca se cierra del todo nuestra diferencia, una ironía de nuestra igualdad la tiene siempre en vilo, y hasta cuando estamos sometiendo al otro nunca hemos olvidado nuestra lengua común...

 
   Las voces que soplaron en el aire... Las voces que soplaron en el aire... de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Las voces que soplaron en el aire formaron en el aire una ciudad las lluvias que subieron y bajaron formaron en los lagos nubes de cristal los sonidos que siguieron caminos cardinales llevaron ruiseñores y sueños y olas hasta Dios y los que no yacieron en hogares del viento cantando...

 
   Iza la flor su enseña... (Muerte sin fin) Iza la flor su enseña... (Muerte sin fin) de José Gorostiza

   José Gorostiza
      Por José Gorostiza    
primeros versos

Iza la flor su enseña, agua, en el prado. ¡Oh, qué mercadería de olor alado! ¡Oh, qué mercadería de tenue olor! ¡cómo inflama los aires con su rubor! ¡Qué anegado de gritos está el jardín! ¡Yo, el heliotropo, yo!¿Yo? El jazmín . Ay, pero el agua, ay, si no huele a nada. Tiene la...

 
   Ola Ola de Alí Chumacero

   Alí Chumacero
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Hacia la arena tibia se desliza la flor de las espumas fugitivas, y en su cristal navega el aire herido, imperceptible, desplomado, oscuro como paloma que de pronto niega de su mármol idéntico el estío o el miedo que en silencios se apresura y sólo huella fuese de un viraje,...

 
   Agua-fuerte Agua-fuerte de José Juan Tablada

   José Juan Tablada
      Por Sergio de Alva    
primeros versos

Pasas trotando como si huyeras y se diría que antros de vicio buscando fueras con las pupilas ardiendo al día entre la sombra de las ojeras... Tu cuerpo trémulo se arrebuja con turbadores gestos de vicio, y vas furtiva como una bruja bajo las iras del Santo Oficio. Bajo el arco de...

 
   La carne con olor a tierra... La carne con olor a tierra... de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

La carne con olor a tierra conoce la plegaria contra los mensajeros de lo irreal sombras sobre lo vivo la despiertan para que no adore la bestia ni los espectros coronados por el odio cuando habla abre un tiempo más infinito que ese que la quema amo su temblor su escalofrío ahora y...

 
   Chinese Chinese de Eduardo Zambrano

   Eduardo Zambrano
      Por Eduardo Zambrano    
primeros versos

Con el alma en rastras. Con este ángel custodio de la conciencia aún borracho y maldiciente. Despertar sin la certeza de cuándo se largaron los sentidos ni cuándo llegó finalmente el sueño. Con el cuerpo lastimado en sus cinco puntos cardinales. Con este miedo que reaparece...

 
   No oyes ladrar a los perros No oyes ladrar a los perros de Juan Rulfo

   Juan Rulfo
      Por Juan Rulfo    
primeros versos

Tú que vas allá arriba, Ignacio, dime si no oyes alguna señal de algo o si ves alguna luz en alguna parte. No se ve nada. Ya debemos estar cerca. Sí, pero no se oye nada. Mira bien. No se ve nada. Pobre de ti, Ignacio. La sombra larga y negra de los hombres siguió moviéndose de arriba abajo, trepándose a las piedras...

 
   Fiumiccino Fiumiccino de Enzia Verduchi

   Enzia Verduchi
      Por Enzia Verduchi    
primeros versos

Sobrentendido es no hablar de aquel diciembre, mencionar siquiera el tintineo de los cubiertos y los cuentos para niños hartos en el avión. Nadie puede olvidar en un trazo de crayola, por colorido que sea, a quienes sirvieron el ambigú ignorantes de que sería su última cena...

 
   Trapecio Trapecio de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Carmen Alardín    
primeros versos

Tú que estabas, estás y vas conmigo por la vuelta inconclusa de las horas cuéntame qué tan hondo vacío el de la cuerda ¡y en la red protectora qué silencio! Que silenciosa urdimbre de arañas cuidadosas que tejen con recuerdos de dolor, salvación. Y qué débil el hilo que sostienen tus...

 
   El ahorcado del café Bonaparte El ahorcado del café Bonaparte de Fayad Jamís

   Fayad Jamís
      Por Fayad Jamís    
primeros versos

Para no conocer los abismos del humo para no tragarse los periódicos de la tarde para no usar unos espejuelos cubiertos de sangre o telaraña El que estaba sentado en un rincón lejos de los espejos tomándose una taza de café no oyendo el tocadiscos sino el ruido de la pobre llovizna...

 
   El cuervo El cuervo de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

Sé que es diciembre en alguna parte y que saltan los astros en las copas blandas de los abetos recién nevados. Sé que hay una especie de cuervo que llega a encender su propia mecha y extiende lentas alas de humo a lo largo del cielo. Una tenue luz -mientras tanto- atraviesa las...

 
   A bayoneta calada A bayoneta calada  de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Llegan las primeras oleadas del pueblo A encender con sus fuegos nada fatuos La mecha de mis cicatrices. Desanda el estambre La torturada extensión de los ovillos; Prodigiosamente se aclara el agua Y los frutos del muro de las nieblas A bayoneta calada son mondados. Tienen los gorros frigios Color y forma de corazón...

 
   A una flor inmersa A una flor inmersa de Alí Chumacero

   Alí Chumacero
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Cae la rosa, cae atravesando el agua, lenta por el cristal de sombra en que su tallo ahoga; desciende imperceptible, clara, ingrávida, pura y las olas la cubren, la desnudan, la vuelven a su aroma, hácenla navegante por la savia que de la tierra nace y asciende temblorosa...

 
   Recóndita espiral Recóndita espiral de Aurora Reyes

   Aurora Reyes
      Por Aurora Reyes    
primeros versos

Aérea faz de roca construida, suspendida en la noche de la infancia. Recuerdas idolátricos perfiles de inarmónica danza. ¿Eres diáfana sombra o luz caída, anticipada muerte rescatada, perímetro de ausencia o invadida forma de realidad acumulada? Entre muros de angustia vacilante...

 
   Patria Patria de Jaime Torres Bodet

   Jaime Torres Bodet
      Por Jaime Torres Bodet    
primeros versos

Esta piedad profunda es tierra mía. Aquí, si avanzo, lo que toco es patria: presencia donde siento a cada instante el acuerdo del cuerpo con el alma. Esta voz es mi voz. Pero la escucho en bocas diferentes. Y aunque nada de cuanto dice pueda sorprenderme, oírla me cautiva porque...

 
   El retorno El retorno de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Piso la tierra de Anáhuac que es la tierra de mis muertos. Pues bien: como su nombre lo indica y otros signos están muertos. No hablan... Algunos, los recientes, con el mentón atado todavía al último pañuelo, otros con la mandíbula intacta, calcio vuelto a su existencia mineral que...

 
   Ifigenia Cruel (IV) Ifigenia Cruel (IV) de Alfonso Reyes

   Alfonso Reyes
      Por Alfonso Reyes    
primeros versos

Soy el rey Toas, de leves pies como las aves. Como quien manda, olvido mis cuidados por el oír el rumor que corre el pueblo. Hecha de mar y roca, alta señora, sacerdotisa que llevas la clava desde que el cielo apedreó a la tierra con el poder de la nocturna Diosa Díctina de la selva, hija de Leto...

 
   Que te acaricie yo, tus pechos, ave... Que te acaricie yo, tus pechos, ave... de Fernando del Paso

   Fernando del Paso
      Por Fernando del Paso    
primeros versos

Que te acaricie yo, tus pechos, ave, como rezar las cuentas de un rosario. Y que mi amor badajo y campanario te lo repique yo, que yo te clave. Que sean mis manos, de tus muslos, llave. Tu rosa, de mis dedos, relicario, y en su fronda la lengua de un canario con mi lengua, la sal,...

 
   Doña Luz (XXI) Doña Luz (XXI) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

La casa me protege del frío nocturno, del sol del mediodía, de los árboles derribados, del viento de los huracanes, de las asechanzas del rayo, de los ríos desbordados, de los hombres y de las fieras. Pero la casa no me protege de la muerte. ¿Por qué rendija se cuela el aire de la...

 
   Canción para la golondrina Canción para la golondrina de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

La golondrina es animal corriente, es obvia su semejanza con el torso de una mujer flaca aullando en la cama de los árboles; tocan sus plumas más ocultas las ramas con el viento; es obvia su semejanza con sus piernas, sus caderas (la línea)...

 
   Navegantes Navegantes de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Si la constelación indica el rumbo hay que mirar arriba y atrapar esa estrella en la mirada. Pero a tanta distancia ignorar es la ruta a navegar. Navegar é preciso viver não é preciso El timón no se corrige enderezando el barco. A babor se escribe. A estribor se reposa, pero late furioso el corazón...