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25 poemas aleatorios en audio

 
   Surco rotura nuevo mi corteza... Surco rotura nuevo mi corteza... de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Surco rotura nuevo mi corteza dura de inviernos y de cicatrices; avanzan más profundas mis raíces a sorber a la tierra fortaleza. Despojada de flores y maleza, quemen mis hojas áridos tapices y crepiten o tristes o felices , lograda en la ceniza su pureza...

 
   Al alba busca su nombre... Al alba busca su nombre... de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Al alba busca su nombre lo naciente Sobre los troncos soñolientos centellea la luz Galopan las montañas a la orilla del mar El sol entra en las aguas con espuelas La piedra embiste y rompe claridades El mar se obstina y crece al pie del horizonte Tierra confusa inminencia de escultura...

 
   Sal y pimienta Sal y pimienta de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

No describo la cosa cuando nombro y en rombos de sonido en espirales en volutas digo pues la cosa es pastel muchacha zanahoria y así la cosa dicha me provoca en la boca una humedad un charco un chorro y tal viene a quedar la cosa ya descrita...

 
   Entreacto Entreacto de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Ana Silvia Garza    
primeros versos

Has bajado el telón porque una mancha de duda ensombreció los escenarios. Un héroe mutilado violaba los cadáveres y las hembras mojaban lentamente sus cabelleras en el mar. Has bajado el telón porque me evades o acaso porque temes que escuche tus palabras y las llene de algas y de...

 
   Retrato de señora junto la mar Retrato de señora junto la mar de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

Yo sé que no podrás ayudar a tu hijo, como ayer, a tratar las palabras como si fuera hoy el primer día que las descubre y las pronuncia: no podrás evitarme la ingrata piedra del lugar común con que tropiezo y caigo como todos tropiezan y todos caen ante la risa infame de la...

 
   Pasaporte Pasaporte de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Mujer de ideas? No, nunca he tenido una. Jamás repetí otras (por pudor o por fallas nemotécnicas). ¿Mujer de acción? Tampoco. Basta mirara la talla de mis pies y mis manos. Mujer, pues, de palabra. No, de palabra no...

 
   Lamentación de Dido Lamentación de Dido de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Guardiana de las tumbas; botín para mi hermano, el de la corva garra de gavilán; nave de airosas velas, nave graciosa, sacrificada al rayo de las tempestades; mujer que asienta por primera vez la planta del pie en tierras desoladas y es más tarde nodriza de naciones, nodriza que...

 
   Textos del Popol Vuh Textos del Popol Vuh de Poesía maya

   Poesía maya
      Por Enrique Lizalde (español) y René Acuña (quiché)    
primeros versos

Versión castellana I Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo. Ésta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles,...

 
   Este idioma brutalmente virgen... Este idioma brutalmente virgen... de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Este idioma brutalmente virgen y no catequizado que sin pasar por la palabra salta del aullido hasta el canto; este aire tan delgado que avanza por los rulos del sibarita sin tocarlos, este aire tan ancho como el aire es mi tropa de esquiroles, mi batallón de choque, mi sonaja para defenderme de los bieldos...

 
   Nocturno del Mississippi Nocturno del Mississippi de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

En estos precisos momentos todo momento es bello. Por ejemplo: que los jóvenes negros se amen a la orilla del río, bajo el ruinoso techo del Heads Bridge, y que su risa sea del color de la carne y de su espesa piel. Que se amen larga y estrechamente al amparo del cielo, como se...

 
   Vivo y me desvivo Vivo y me desvivo de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

Longevidad maldita! ¿por qué si soy ceniza mi cerebro está en brama y mi lujuria cunde hasta las marchitas zonas de mi carne aniquilada? ¡Longevidad maldita! llamarada helada, tantálico averno de concupiscencia rezagada...

 
   Mayúscula Mayúscula de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Flamea el desgañicresterío del alba. ¡Primer huevo, primer picoteo, degollina y alborozo! Vuelan plumas, despliegan alas, hinchan velas, hunden remos en la madrugada. Ah, luz sin brida, encabritada luz primera. Derrumbes de cristales irrumpen el monte, témpanos rompetímpanos se quiebran en mi frente...

 
   Al lector Al lector de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

Aquí están los rencores. Los escribí pensando en ti. Creí por un momento que eran flores que amanecían en abril. Pero al poner la mano me han herido, ¡puta, si me han herido!, me han lastimado hasta sangrar, hasta aullar de dolor, hasta quejarme inmensamente en la noche...

 
   Temporal Temporal de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

En la montaña negra el torrente delira en voz alta A esta misma hora tú avanzas entre precipicios por tu cuerpo dormido El viento lucha a obscuras con tu sueño maraña verde y blanca encina niña encina milenaria el viento te descuaja y te arrastra y te arrasa abre tu pensamiento y lo...

 
   Piazza Gimma Piazza Gimma  de Fabio Morábito

   Fabio Morábito
      Por Fabio Morábito    
primeros versos

Espío en el edificio que tengo más a mano el movimiento que comienza en los balcones, como reflora en las tareas primeras del amanecer con gestos sin estilo aún, de repertorio, la rutina, y yo que me enamoro sólo en esta hora en que la gente es más repetitiva, más inconexa interiormente...

 
   Auschwitz no fue el jardín de mi infancia Auschwitz no fue el jardín de mi infancia de Fayad Jamís

   Fayad Jamís
      Por Fayad Jamís    
primeros versos

Auschwitz no fue el jardín de mi infancia. Yo crecí entre bestias y yerbas y en mi casa la pobreza encendía su candil en las noches. Los árboles se cargaban de nidos y de estrellas, por los caminos pasaba asustándose una yegua muy blanca. Auschwitz no fue el jardín de mi infancia...

 
   Veinticinco de abril, temprano Veinticinco de abril, temprano de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Desde el umbral de mi jornada Miro el limpio tamaño de las horas Frescas y ociosas Dispuestas y en espera de su huésped Y el amor ya está allí Siempre lo miro desplegarse Tan adelante de mi centro Siempre sigo su onda apresurándome...

 
   Donde sólo se habla del amor Donde sólo se habla del amor de Juan Bañuelos

   Juan Bañuelos
      Por Juan Bañuelos    
primeros versos

A los hombres, a las mujeres que aguardan vivir sin soledad, al espeso camaleón callado como el agua, al aire arisco (es el aire un pájaro atrapado), a los que duermen mientras sostengo mi vigilia, a la mujer sentada en la plaza vendiendo su silencio. En fin, diciendo ciertas cosas...

 
   El pintor El pintor de Poesía náhuatl

   Poesía náhuatl
      Por Enrique Lizalde (español) y Lino Balderas (náhuatl)    
primeros versos

El pintor: la tinta negra y roja, artista, creador de cosas con el agua negra. Diseña las cosas con el carbón, las dibuja, prepara el color negro, lo muele, lo aplica. El buen pintor: entendido, dios en su corazón, diviniza con su corazón a las cosas, dialoga con su propio corazón...

 
   Soledad del poeta Soledad del poeta de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique González Martínez    
primeros versos

El iris de las alas bajo el manto; en la pálida sien, lauro y encina, rubor de rosa y de púrpura de espina... Rompió a cantar, y nadie oyó su canto. Vagó por los infiernos del espanto y ascendió por la escala diamantina; llevó hasta el mar la planta peregrina, se echó a llorar, y el mar bebió su llanto...

 
   Ifigenia Cruel (V) Ifigenia Cruel (V) de Alfonso Reyes

   Alfonso Reyes
      Por Alfonso Reyes    
primeros versos

Diré, Pílades, el nombre que azuce las bandadas de nombres temerosas? Evitaré más bien el torbellino que alzan los vientos súbitos, y habré de conducirla paso a paso, como a ciega extraviada que tantea el camino, hasta dejarla donde la perdí. Oye, sacerdotisa: devuélveme las manos...

 
   Nacimiento Nacimiento de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Estuvo aquí. Ninguno (y él menos que ninguno) supo quién era, cómo, por qué, adónde. Decía las palabras que los otros entienden las suyas no llegó a escucharlas nunca -; se escondía en el lugar en que los otros buscan, en su casa, en su cuerpo, en sus edades, y sin embargo ausente...

 
   Lámina sirva el Cielo al retrato... Lámina sirva el Cielo al retrato... de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Ofelia Medina    
primeros versos

PINTA LA PROPORCIÓN HERMOSA DE LA EXCELENTÍSIMA SEÑORA CONDESA DE PAREDES, CON OTRA DE CUIDADOS, ELEGANTES ESDRÚJULOS, QUE AÚN LE REMITE DESDE MÉJICO A SU EXCELENCIA. Lámina sirva el Cielo al retrato, Lísida, de tu angélica forma: cálamos forme el Sol de sus luces; sílabas las...

 
   Poema en tu cuerpo Poema en tu cuerpo de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

Por qué no soy yo tu cuerpo sobre mi cuerpo desnudo para abrazarme a mi tronco y sentir que soy yo mismo ascendiendo por mis muslos? ¿Por qué no soy yo tus ojos para mirarme los míos y decirme con miradas lo que al mirarte te digo?...

 
   No es nada de tu cuerpo No es nada de tu cuerpo de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

No es nada de tu cuerpo, ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro. No es tu boca tu boca que es igual que tu sexo , ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísima y suave, ni tu...