☰ menú
 


25 poemas aleatorios en audio

 
   Profilaxis Profilaxis de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Los amantes se aman, en la noche, en el día. Dan a los sexos labios y a los labios sexos. Chupan, besan y lamen, cometen con sus cuerpos las indiscreciones de amoroso rigor, mojan, lubrican, enmielan, reconocen. Pero al concluir el asalto, los dos lavan sus dientes con distintos...

 
   Adverbio duro Adverbio duro  de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    

Un no estar un no ser no me interesa no humo no ceniza no nada nunca donde antes fue tal vez también y siempre certeza dura y agua amarga sola testimonio desnudo definitiva estancia mientras fue todavía el canto alzado con la mañana en ascuas la risa de la carne fiesta adentro y hasta pronto...

 
   La palabra La palabra de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Ahora, cuando se apaga el fuego que arrasó mis llanuras, con su gemido estéril, convalezco bajo un sol tibio con la fuerza enarcada. Sabiamente me alimenta la miel de una colmena inefable. Acaricio la exactitud de las celdillas e infatigable, se enardece mi espíritu, aletea...

 
   Ala que no vuela Ala que no vuela de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Para Gertrude Duby I Aquí la selva Larga la soledad con que nos nutre Hora de lentos pies donde el puñal se hunde Raíz de luna helada sus venenos más fuertes Aquí el árbol anclado en el asombro: lagunas congregadas al silbo de serpientes El saraguato rasca su viejo cuerpo El...

 
   Idilio incorpóreo Idilio incorpóreo de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

Por qué temer a la muerte, sí es ella la quediariamente desciende por las noches,a dormirnos y a dormir con nosotros? Todas las noches, a la misma hora, una paloma de penumbra blanca llega volando a tranformarse en sueño para dormirnos en sereno idilio...

 
   El grajo El grajo de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

Un grajo entre las nubes salta como una mancha de tinta en un cuaderno, como un pozo sin fondo y sin cubeta donde el agua se queja mientras grazna. Sus plumas son carbón para aquel horno que de las pesadillas se alimenta y sus ojos un círculo de lumbre que deja las promesas sin...

 
   Toque del alba Toque del alba  de Jaime García Terrés

   Jaime García Terrés
      Por Jaime García Terrés    
primeros versos

Otro mundo. (No retazos armados, remendados de lo mismo de siempre.) Donde la vida con la vida comulgue; donde el vértigo nazca de la salvaje plenitud; orbe amoroso, todo raíz, primicia, fecunda marejada. Otro mundo. Sin legajos inertes, sin cáscaras vacías. Adiós a la desidia del viejo sacristán...

 
   La mesa La mesa  de Fabio Morábito

   Fabio Morábito
      Por Fabio Morábito    
primeros versos

A veces la madera de mi mesa tiene un crujido oscuro, un desgarrón difuso de tormenta. Una periódica migraña la tortura. Sus fibras ceden, se descruzan, buscan un acomodo más humano. Es la madera que recuerda viejos brazos. Y que recuerda que reverdecían...

 
   La piel La piel de Jaime Labastida

   Jaime Labastida
      Por Jaime Labastida    
primeros versos

Creyente sólo de lo que toco, yo te toco, mujer, hasta la entraña, el hueso, aquello que otros llaman alma, tan unida, tan cerca de la carne mortal y voluptuosa o siempre ardiente o nunca maltratada sino dulce, oscilante entre querer y subir, adentro de la espuma...

 
   La Bluebonnet La Bluebonnet de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

La Bluebonnet me preguntó: ¿Y Andrea? Yo me quedé mirándola con amarga mirada. ¿Andrea? Oh flor, oh dulce flor de cielo y humedecida tierra, ¿por qué con tu pregunta, vino al mundo esta lágrima de perfecta...

 
   Los ruidos del alba Los ruidos del alba de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por David Huerta    
primeros versos

Te repito que descubrí el silencio aquella lenta tarde de tu nombre mordido, carbonizado y vivo en la gran llama de oro de tus diecinueve años. Mi amor se desligó de las auroras para entregarse todo a su murmullo, a tu cristal murmullo de madera blanca incendiada...

 
   Percibo lo secreto Percibo lo secreto de Nezahualcóyotl

   Nezahualcóyotl
      Por Raúl Dantés    
primeros versos

Percibo lo secreto, lo oculto: ¡Oh vosotros señores! Así somos, somos mortales, de cuatro en cuatro nosotros los hombres, todos habremos de irnos, todos habremos de morir en la tierra. Nadie en jade, nadie en oro se convertirá: En la tierra quedará guardado. Todos nos iremos allá, de...

 
   Los Dzules (textos del Chilam Balam de Chumayel) Los Dzules (textos del Chilam Balam de Chumayel) de Poesía maya

   Poesía maya
      Por Enrique Lizalde (español) y Moisés Romero (maya yucateco y lacandón)    
primeros versos

Versión castellana Esto es lo que escribo: En mil quinientos cuarenta y uno fue la primera llegada de los Dzules, de los extranjeros, por el Oriente. Llegaron a Ecab, así es su nombre. Y sucedió que llegaron a la Puerta del Agua, a Ecab, al pueblo de Nacom Balam, en el principio de...

 
   Amemos Amemos de Amado Nervo

   Amado Nervo
      Por Oscar Chávez o Claudio Obregón    
primeros versos

Si nadie sabe ni por qué reímos ni por qué lloramos; si nadie sabe ni por qué vinimos ni por qué nos vamos; si en un mar de tinieblas nos movemos, si todo es noche en derredor y arcano, ¡a lo menos amemos! ¡Quizás no sea en vano! De: Serenidad

 
   Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo... Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

Tus ojos serán de pronto los ojos del dios mismo, inmensos, abiertos en plena llamarada, inapelables. Detrás de tu ternura tan contigua veré asomar su divino despotismo, tú estarás escuchándome en el tiempo pero él en tu otra orilla hará a un lado con airosa mano mis palabras...

 
   El himno de los bosques El himno de los bosques de Manuel José Othón

   Manuel José Othón
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

En este sosegado apartamiento lejos de cortesanas ambiciones, libre curso dejando al pensamiento, quiero escuchar suspiros y canciones. ¡El himno de los bosques! Lo acompaña con su apacible susurrar el viento, el coro de las aves con su acento, con su rumor eterno la montaña...

 
   Canto (VI) Canto (VI) de Mario Bojórquez

   Mario Bojórquez
      Por Mario Bojórquez    
primeros versos

Te quedaste sin tierra Partícula de polvo dispersada Te quedaste en el irte El ir te dio tu casa Labró tu sombra Puso en el patio Tu maceta de lirios congelados Pero en el ir también Quedaron los deseos Plantados a orillas del camino Arboleda de natas Para tu pie ligero De: El deseo...

 
   Romance del muerto vivo Romance del muerto vivo de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique Lizalde o Gastón Melo    
primeros versos

Hay horas en que imagino que estoy muerto; que sólo percibo formas amortajadas de tiempo; que soy apenas fantasma que algunos miran en sueños; que soy un pájaro insomne que más canta por más ciego; que me fugué -no sé cuándo- a dónde ella y él se fueron; que los busco que los busco y...

 
   Horóscopo envidiable Horóscopo envidiable  de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Por el vértigo y para el vértigo se quiebran las tejas de las casas, los retoños apenas nacidos, los cementerios de veletas. Se despedazan después fachadas suntuarias, el huracán arrasa botones de camisa, nidos, ventisqueros, plácidas esteras navales que la marea también deshoja. No obstante, flotaron sin merma edades de las que nadie se acordaba y yo, nómada entre poblaciones sin peso, gocé de los momentos en que la esposa del amor tiene para los hombres una intención profunda y dulce; amé las suntuosas exequias que Dios depara a su universo, la hora presta a resurgir, a caer ...

 
   Lámina sirva el Cielo al retrato... Lámina sirva el Cielo al retrato... de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Ofelia Medina    
primeros versos

PINTA LA PROPORCIÓN HERMOSA DE LA EXCELENTÍSIMA SEÑORA CONDESA DE PAREDES, CON OTRA DE CUIDADOS, ELEGANTES ESDRÚJULOS, QUE AÚN LE REMITE DESDE MÉJICO A SU EXCELENCIA. Lámina sirva el Cielo al retrato, Lísida, de tu angélica forma: cálamos forme el Sol de sus luces; sílabas las...

 
   A veces hago un viaje A veces hago un viaje de Aurora Reyes

   Aurora Reyes
      Por Aurora Reyes    
primeros versos

Ciego pie de tiniebla, vacilante, avanza en el desierto de mi pecho. Seguramente es el infierno. Aquí dentro, convulso, desbordando metales por mis ojos abiertos, levantando mareas de veneno, girando mariposas de cal y de ceniza; frías caricias lentas estrellando mis huesos...

 
   Pausa Pausa de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

Si te he de perder un día que no sea entre semana ni en domingo ni en sábado ni en nada. Ah mi pequeño capulín, qué manera de hablar tiene tus ojo; me platican historias de amor que no conozco, me platican la rosa entera de los vientos...

 
   Agua dormida Agua dormida de Francisco González Léon

   Francisco González Léon
      Por Hugo Gutiérrez Vega    
primeros versos

Agua dormida de aquel pilón: agua desierta; agua contagiada del conventual silencio de la huerta. Agua que no te evaporas, que no te viola la cántara, y que no cantas, y que no lloras. Tu oblongo cristal es como el vidrio de una cámara fotográfica que retrata un idéntico paisaje de silencio y de paz....

 
   Intimo espejo Intimo espejo de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Jaime Garza, Ana Silvia Garza, Ramiro Garza y Carmen Alardín    
primeros versos

Eres sólo el reflejo del reflejo de otro espejo que está dentro de ti. Y el más oculto de tus espejos, viene a ser esa lágrima que el tiempo congeló para mí. De:...

 
   Patria traicionada Patria traicionada de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

Hilo tan delgado casi siempre se rompe. Suelo tan ligero cualquier sobresalto devora. Costra seca que sin desear anda desnuda. Ombligo roto y vuelto a pegar. Agua que nunca se detuvo. Entrañable amor que es pesadumbre: Miedo si se está despierto. Fiebre en primavera, cuando empiezan...