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25 poemas aleatorios en audio | |
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No en parte alguna
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Nezahualcóyotl Por Raúl Dantés | |
No en parte alguna puede estar la casa del inventor de sí mismo. Dios, el señor nuestro, por todas partes es invocado, por todas partes es también venerado. Se busca su gloria, su fama en la tierra. Él es quien inventa las cosas, él es quien se inventa a sí mismo: dios. Por todas... | |
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Monólogo de la extranjera
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Vine de lejos. Olvidé mi patria. Ya no entiendo el idioma que allá usan de moneda o herramienta. Alcancé la mudez mineral de la estatua. Pues la pereza y el desprecio y algo que no sé discernir me han defendido de este lenguaje, de este terciopelo pesado, recamado de joyas, con que... | |
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Diario de tu cuerpo (III)
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Hugo Gutiérrez Vega Por Hugo Gutiérrez Vega | |
De nuevo llegas a mi casa. Conoces el camino y sabes que mis cosas se han amoldado a ti. En el espejo queda tu reflejo. En la tarde de la ciudad, bajo las máquinas; en la tarde amarillenta, sucia, habitada de sombras, manchada por las prensas, vociferante río de niebla hacia la noche... | |
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Vello
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Césped infante cubre tu llanura a tornaluz tal vez rubio de paja que ahí donde la luz se resquebraja en bosque limitado se inaugura. Alfombra tierna, dime ¿de qué hondura nació la sangre que en tu piel trabaja, para que germinaras con ventaja y más seda se hiciera tu envoltura... | |
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Mírame, por dios, desde lo oscuro...
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Víctor Sandoval Por Víctor Sandoval | |
Mírame, por dios, desde lo oscuro; ahonde cada sombra de estos árboles tu recuerdo. La luna, las baldosas, los arcos de cantera; esta misma baldosa, esta cantera, esta lápida inmensa que te preserva de los vientos. Abajo la podre te acribilla. Pero ahora, mírame, por Dios, desde lo... | |
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Décimas que acompañaron un retrato enviado a una persona
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Laura Castanedo | |
A tus manos me traslada la que mi original es, que aunque copiada la ves, no la verás retratada: en mí toda transformada, te da de su amor la palma; y no te admire la calma y silencio que hay en mí, pues mi original por ti pienso que está más sin alma. De mi venida envidioso queda... | |
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En una sola llama
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Oscar Oliva Por Oscar Oliva | |
Cuando el mundo sabe a dónde va Tú y yo abrazados En el centro del cuarto Que es una nave quemada A punto de llegar al lirio De pie En el lugar donde hubo un bosque Una palabra Nos encontramos Anticipándonos a la gran carrera Donde nadie ha de avanzar un poco... | |
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Letanía erótica para la paz
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Ofelia Guillmain | |
Amado, ven, asómate al principio del mundo. Somos los mismos, mismos de hace cincuenta mil años. Somos aquellos, estos, los de allá, los de siempre y los que han de seguirnos y los que vendrán luego. Eras solo. Eras entonces solo. En el pecho llevabas un hueco... | |
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Plenitud del tiempo
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Jaime Labastida Por Jaime Labastida | |
La destrucción del fuego, atroz, y la del tiempo. El bosque que crepita, a sal, torturas largas. La alegría, por supuesto. El tiempo reconstruye la tiniebla. ¿Qué va a ser, si no tiempo, cada nuez en su rama, exacta, fría? Adentro de la hoja, el huracán. Hundida ya en el agua, la tormenta, ese tiempo feroz que la atosiga... | |
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Canción
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Efraín Huerta Por Efraín Huerta | |
La luna tiene su casa. Pero no la tiene la niña negra la niña negra de Alabama. La niña negra sonríe y su sonrisa brilla como si fuera la cuchara de plata de los pobres. La luna tiene su casa. Pero la niña negra no tiene casa la niña negra la niña negra de... | |
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El mar sigue adelante
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José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
Entre tanto guijarro de la orilla no sabe el mar en dónde deshacerse ¿Cuándo terminará su infernidad que lo ciñea la tierra enemiga como instrumento de tortura y no lo deja agonizar no le otorga un minuto de reposo? Tigre entre la olarasca de su absoluta impermanencia Las vueltas... | |
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Viéramos amarilla construirse...
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Rubén Bonifaz Nuño Por Rubén Bonifaz Nuño | |
Viéramos, amarilla, construirse la corona sulfúrica de humo en la huella del chivo, y floreciera la doliente señora del incienso con el siete de espadas. Viernes santo. Y más: la pesadumbre que con uñas insomnes nos exprime del corazón un grito de dormido. Pero ya no recuerdo ni siquiera lo que pude contarte... | |
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Mas la forma en sí misma no se cumple... (Muerte sin fin)
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José Gorostiza Por José Gorostiza | |
Mas la forma en sí misma no se cumple. Desde su insigne trono faraónico magnánima, deífica, constelada de epítetos esdrújulos, rige con hosca mano de diamante. Está orgullosa de su orondo imperio. ¿En las augustas pituitarias de ónice no juega, acaso, el encendido aroma con que arde... | |
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Pobre Desdémona
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
La espalda de esta luz son esos sueños tuyos, amada, que duelen al soñarse y que hacen florecer las prímulas y azahares en tus flancos. Y caen del lecho moras de grueso jugo, cuando sueñas; y zarzarrosas crecen bajo el cojín de pluma; y tiernos gansos pican, bajo el tálamo, hierbas prodigiosas del sueño enternecido... | |
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Balance
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Tanto pugnar por definir la vida, tanto por detener el tiempo breve por sostener el pulso que nos mueve por dejar testimonio de la huida. Y ver la primavera malparida o el verano febril que nos remueve, el otoño temblón que nos conmueve y el invierno en su muerte desceñida. Después,... | |
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Días nuevos
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Enriqueta Ochoa Por Enriqueta Ochoa | |
Nuevas vidas vendrán y se acostarán a parir un siglo solar. Nuevos días y nuevas vidas vendrán los días tiernos y verticales las vidas con la humedad del cuerpo futuro sembrando en los predios azules del amor. Las llamaradas salen... | |
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Los días delirantes
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Enriqueta Ochoa Por Enriqueta Ochoa | |
Flamea el topacio de tus cabellos. Nunca volverás a los días delirantes en que tensabas disparando al viento mis sueños de muchacha. Y yo siempre lejos de ti revolcando ocho veces al mar en las jibas del tiempo. Ayer, cuando el temblor de tu roce... | |
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Noche múltiple
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Un jueves de noviembre nacimos a la noche después de haber dormido tantas veces en la diurna matriz de los presagios. Nos quedamos desnudos en la calle y escudados tras las rosas del Pekín imperial. resistimos a ciegas los lamentos del Bowery. Un jueves de noviembre desligamos del tiempo los frutos... | |
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El cuento de nunca acabar
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Aquí me tienes al alcance de tu alma y a merced de tus ojos, protagonista de una historia que no he vivido y que sin embargo se ha eternizado en el tiempo y se ha filtrado dentro de tu piel. He luchado por encontrarte sin darme cuenta que desde hace muchos siglos vivías dentro de mí... | |
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Es cosa de mirar
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Jaime García Terrés Por Jaime García Terrés | |
Por punto general en el valle de México anda la multitud encubriendo rumores con pieles o plumajes y orquídeas al uso. Es cosa de mirar el ay enjuto cuando la cicatriz del alba lo cobija, la mano lívida que sobrelleva tan densos ademanes. ¡Dioses, mis dioses, milagros desolados éstos!... | |
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El día que me quieras
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Amado Nervo Por Oscar Chávez o Claudio Obregón | |
El día que me quieras tendrá más luz que junio; la noche que me quieras será de plenilunio, con notas de Beethoven vibrando en cada rayo sus inefables cosas, y habrá juntas más rosas que en todo el mes de mayo. Las fuentes cristalinas irán por las laderas saltando cristalinas el día que me quieras... | |
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Silencio cerca de una piedra antigua
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Rosario Castellanos Por Carmen Farías | |
Estoy aquí, sentada, con todas mis palabras como con una cesta de fruta verde, intactas. Los fragmentos de mil dioses antiguos derribados se buscan por mi sangre, se aprisionan, queriendo recomponer su estatua. De las bocas destruidas quiere subir hasta mi boca un canto, un olor de... | |
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Contemplación
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Enriqueta Ochoa Por Enriqueta Ochoa | |
Hay sobre las cimas de la tarde que avanza un incendio de rosas lentas, temblando. Qué sentido tan hondo el de la luz derramada en el rubor del aire. El alma se ha suspendido en un deslumbramiento de ángeles cristalinos... | |
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No lo puedo evitar
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Sabeli Ceballos Franco Por Sabeli Ceballos Franco | |
no te imaginas qué bien me veo hoy con el orgullo abanderando la cabeza con qué garbo me iré andando hacia [el trabajo con la sonrisa terca como una etiqueta que se asoma por el vestido ¡qué buen porte! dirán los que me [vean ¿a qué se debe? inquirirán muertos [de envidia lo... | |
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Volver a casa
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Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
Un día abandonaremos la ciudad de México; la dejaremos en pie y desierta para que las conjeturas crezcan, y nos iremos a fundar en otra parte nuestras maravillas. El jueves en la mañana despertamos alegres, llenos de sueños... | |
