☰ menú
 


25 poemas aleatorios en audio

 
   De éstos hablo De éstos hablo de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

Mientras los buitres trazan círculos alrededor del sol, como planetas, los poetitas con sus versos tiernas romanzas acompasan; buscan el más elaborado de los silencios y ordenan a sus tripas que no gruñan; los buitres no quisieran comer carne tan flaca, tan desabrida como yeso, tan...

 
   Oda por la muerte del Che Guevara Oda por la muerte del Che Guevara   de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

El temporal termina cuando por cada gota de lluvia brota un pájaro sediento, Un navío de velas negras en que ventrudos fantasmas andan de puntillas Para no despertarte demasiado pronto, querido comandante Guevara. Tu muerte, distante y compartida, pasa por la garganta de los niños de Vietnam y de Harlem...

 
   He llegado aquí He llegado aquí de Nezahualcóyotl

   Nezahualcóyotl
      Por Raúl Dantés    
primeros versos

He llegado aquí, soy Yoyontzin. Sólo busco las flores, sobre la tierra he venido a cortarlas. Aquí corto ya las flores preciosas, para mí corto aquellas de la amistad: son ellas tu ser, ¡oh príncipe!, yo soy Nezahualcóyotl, el señor Yoyontzin. Ya busco presuroso mi canto verdadero, y...

 
   Mi madre sola... Mi madre sola... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Mi madre sola, en su vejez hundida, sin dolor y sin lástima, herida de tu muerte y de tu vida. Esto dejaste. Su pasión enhiesta, su celo firme, su labor sombría. Árbol frutal a un paso de la leña, su curvo sueño que te resucita. Esto dejaste. Esto dejaste y no querías. Pasó el viento. Quedaron de la casa el pozo abierto...

 
   Nieve en la terraza Nieve en la terraza de Enzia Verduchi

   Enzia Verduchi
      Por Enzia Verduchi    
primeros versos

Dicen que conocí la nieve en una terraza, pero jamás la he tocado, su blandura o su dureza desconozco. En cambio recuerdo esa terraza por un pino enorme en una maceta, por mis padres bailando Lady day en voz de Sinatra, por la felicidad que ofrecía mirar hacia todos lados...

 
   Club italiano Club italiano  de Fabio Morábito

   Fabio Morábito
      Por Fabio Morábito    
primeros versos

Tenía una alberca regular, cinco o seis canchas de tenis, una cafetería que daba a un poco de jardín, luego un frontón y un gran salón de baile. No era gran cosa, su mejor época debió de ser, por los cincuenta o los sesenta, mi padre se hizo socio cuando ya estaba decayendo lentamente...

 
   Si te revuelca la ola... Si te revuelca la ola... de Fabio Morábito

   Fabio Morábito
      Por Fabio Morábito    
primeros versos

Si te revuelca la ola procura que sea joven, esbelta, ardiente, te dejará molido el cuerpo y el corazón más grande; cuídate de las olas retóricas y viejas, de las olas con prisa, y la peor de todas, de la ola asesina, la ola que regresa.

 
   Fuentes Fuentes de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

La primera a duras penas se acerca el de la voz al pozo se asoma se abisma el alma pierde pie y cae como un idiota la ley clama sus fueros y esa no materia que hablaba se alebresta le da envidia que el sol salga tan recio haya música...

 
   Al alba busca su nombre... Al alba busca su nombre... de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Al alba busca su nombre lo naciente Sobre los troncos soñolientos centellea la luz Galopan las montañas a la orilla del mar El sol entra en las aguas con espuelas La piedra embiste y rompe claridades El mar se obstina y crece al pie del horizonte Tierra confusa inminencia de escultura...

 
   Horóscopo envidiable Horóscopo envidiable  de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Por el vértigo y para el vértigo se quiebran las tejas de las casas, los retoños apenas nacidos, los cementerios de veletas. Se despedazan después fachadas suntuarias, el huracán arrasa botones de camisa, nidos, ventisqueros, plácidas esteras navales que la marea también deshoja. No obstante, flotaron sin merma edades de las que nadie se acordaba y yo, nómada entre poblaciones sin peso, gocé de los momentos en que la esposa del amor tiene para los hombres una intención profunda y dulce; amé las suntuosas exequias que Dios depara a su universo, la hora presta a resurgir, a caer ...

 
   Nocturno miedo Nocturno miedo de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal     
primeros versos

Todo en la noche vive una duda secreta: el silencio y el ruido, el tiempo y el lugar. Inmóviles dormidos o despiertos sonámbulos nada podemos contra la secreta ansiedad. Y no basta cerrar los ojos en la sombra ni hundirlos en el sueño para ya no mirar, porque en la dura sombra y en...

 
   Otra vez en tu fondo empezó eso... Otra vez en tu fondo empezó eso... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Pablo López del Castillo    
primeros versos

Otra vez en tu fondo empezó eso... Abre sus ojos ciegos, el gemido, se agita en ti, exigente y sumergido, emprende su agonía sin regreso. Yo te siento luchar bajo mi peso contra un dios gutural y sordo, y mido la hondura en que tu cuerpo sacudido se convulsiona ajeno hasta en su...

 
   Mi prima Agueda Mi prima Agueda de Ramón López Velarde

   Ramón López Velarde
      Por Enrique Lizalde    
primeros versos

Mi madrina invitaba a mi prima Agueda a que pasara el día con nosotros, y mi prima llegaba con un contradictorio prestigio de almidón y de temible luto ceremonioso. Agueda aparecía, resonante de almidón, y sus ojos verdes y sus mejillas rubicundas me protegían contra el pavoroso luto...

 
   Presencia de las islas Presencia de las islas  de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

Como un cortejo cabalgando a solas surgen de la niebla. ¿Quién alimenta su esplendor que ninguna tempestad oculta? De las islas sube algo parecido al deseo. Casa viviente en el marlas islas animales fantásticos esperan su alimento de frutos silvestres su ración de ostras...

 
   Patria traicionada Patria traicionada de Jaime Augusto Shelley

   Jaime Augusto Shelley
      Por Jaime Augusto Shelley    
primeros versos

Hilo tan delgado casi siempre se rompe. Suelo tan ligero cualquier sobresalto devora. Costra seca que sin desear anda desnuda. Ombligo roto y vuelto a pegar. Agua que nunca se detuvo. Entrañable amor que es pesadumbre: Miedo si se está despierto. Fiebre en primavera, cuando empiezan...

 
   Ejecuciones (III) Ejecuciones (III) de José Carlos Becerra

   José Carlos Becerra
      Por Julio Trujillo    
primeros versos

Alguien dice algo que sólo puede escuchar a través de sí mismo. Alguien apaga la luz de esa habitación vacía pero antes de cerrar la puerta vuelve a encenderla al alejarse por el pasillo, mirando en el umbral de los días que vienen cama revuelta, papeles y libros sobre la mesa...

 
   Procesional Procesional de Francisco González Léon

   Francisco González Léon
      Por Hugo Gutiérrez Vega    
primeros versos

Aquella Hermana de la Caridad: aquella Sor Asunción, que bajo la toca lleva una boca de forma de corazón. Corazón que es dilución de una escala cromática: (el color del labio superior es sonrosado, y rojo ultrasanguíneo el inferior). Aquella monja que se parece a una artista de cine...

 
   Una paloma en los ferries Una paloma en los ferries de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

Lentamente, la paloma violenta anidó en el hombro derecho de la muchacha negra. Lentamente, una sonrisa de oro se hizo luz en los labios de la muchacha...

 
   Estos vientos de marzo y febrero... Estos vientos de marzo y febrero... de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Estos vientos de marzo y febrero, ¡ay, estos vientos!, estos vientos espesos de vida que fecundan el vientre de la primavera, me han traído noticias que derrumbaron con seco trueno los muros de mi vida.

 
   Edad Edad de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

La mano del amor es grave. Se ha espesado la carne de una savia de tiempo; el curso de los días ha ensanchado su cauce. Pero de paz cargada abriga y pesa la lenta mano calurosa. La mujer mira al hombre padecer por el hijo, y florece. De: Anagnórisis

 
   Nocturno de los ángeles Nocturno de los ángeles de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal    
primeros versos

Se diría que las calles fluyen dulcemente en la noche. Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto, el secreto que los hombres que van y vienen conocen, porque todos están en el secreto y nada se ganaría con partirlo en mil pedazos si, por el contrario, es tan dulce...

 
   Valle de México Valle de México de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

El día despliega su cuerpo transparente. Atado a la piedra solar, la luz me golpea con sus grandes martillos invisibles. Sólo soy una pausa entre una vibración y otra: el punto vivo, el afilado, quieto punto fijo de intersección de dos miradas que se ignoran y se encuentran en mí. ¿Pactan? ...

 
   Y tu retórica Y tu retórica de Gilberto Owen

   Gilberto Owen
      Por Claudio Obregón y Óscar Chávez    
primeros versos

Si lo escribió mi prisa feliz, ¿con qué palabras, cómo dije: palomas cálidas de tu pecho ? En sus picos leería: brasa, guinda, clamor, pero la luz recuerda más duro su contorno y el aire el inflexible número de su arrullo. Y diría: palomas de azúcar de tu pecho , si endulzaban el...

 
   Consejos a una niña tímida o en defensa de un estilo Consejos a una niña tímida o en defensa de un estilo de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Me gusta andarme por las ramas. No hay mejor camino para llegar a la punta del árbol. Por si no bastaran, me da náuseas la línea recta; prefiero el buscapiés y su febril zigzag enflorado de luces. Y cuando sueño, veo frontones apretujados de joyas donde vegetaciones de relámpagos duran hasta que enhebro en ellos conchas...

 
   En las catorce redes del soneto... En las catorce redes del soneto... de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

En las catorce redes del soneto año tras año, penas y alegrías urdí, con hilo tenue de los días, a su apagado sístole sujeto. A gotas decantado su secreto, en arcas encerráronse vacías esperanzas, anhelos, cobardías signo precario , mínimo amuleto....