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25 poemas aleatorios en audio | |
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Anunciación
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Alí Chumacero Por Alí Chumacero | |
Inserto en soledad de palabra vertida que apenas hiriera el silencio, siento la voz del sueño con su descenso casi imperceptible y sus labios de hielo, mas no el letal dolor que de mí nace, ni la perenne dicha del misterio aclarado más allá de las cosas, del último verano de la... | |
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Debate del cuerpo
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Alí Chumacero Por Alí Chumacero | |
Lamento que entre tumbas se consume como época de sombra en una desatada tempestad, mi corazón esparce su evidencia, su dura flor de roca desolada y al desbordarse forma un cálido latir sobre la piel; golpean más allá del cuerpo sus defendidos límites prolongando su extrema... | |
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Entrevista de prensa
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Pregunta el reportero, con la sagacidad que le da la destreza de su oficio: ¿por qué y para qué escribe? Pero, señor, es obvio. Porque alguien (cuando yo era pequeña) dijo que la gente como yo, no existe. Porque su cuerpo no proyecta sombra, porque no arroja peso en la balanza,... | |
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Duerma la virgen su pasión secreta...
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Víctor Sandoval Por Víctor Sandoval | |
Duerma la virgen su pasión secreta. Sueñe con su preñez la joven desposada. Tal para cual, en el espejo, el cornudo se adorne de laureles. Tres veces ha cantado el gallo para el amigo tránsfuga. Dueños de la verdad, los conjurados repinten en las bardas su anatema. Oiga pasos de amor... | |
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Por eso
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Manuel Acuña Por Frank Moro | |
Porque eres buena, inocente como un sueño de doncella, porque eres cándida y bella como un nectario naciente. Porque en tus ojos asoma con un dulcísimo encanto, todo lo hermoso y lo santo del alma de una paloma. Porque eres toda una esencia de castidad y consuelo, porque tu alma es... | |
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Imágenes dispersas bajo la Luna llena
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé y el canto extático de los derviches | |
He sido siempre un hijo de la Luna. Siempre vi, desde niño, las Lunas más hermosas: la enorme Luna en llamas de Ocosingo saliendo allí, justo detrás del cerro, tras la casa del rancho. La enorme Luna roja sobre el inmenso valle, en el Anochecer, bajando de las tierras altas de San... | |
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Duración
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Octavio Paz Por Octavio Paz | |
Negro el cielo Amarilla la tierra El gallo desgarra la noche El agua se levanta y pregunta la hora El viento se levanta y pregunta por ti Pasa un caballo blanco II Como el bosque en su lecho de hojas tú duermes en tu lecho de lluvia tú cantas en tu lecho de viento tú besas en tu lecho de chispas... | |
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Piel
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Jaime Labastida Por Jaime Labastida | |
Creyente sólo en lo que toco, yo te toco, mujer, hasta la entraña, el hueso, aquello que otros llaman alma, tan unida, tan cerca de la carne mortal y voluptuosa o siempre ardiente o nunca maltratada sino dulce, oscilante entre querer y subir, adentro de la espuma... | |
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Vivir sin tus caricias
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Amado Nervo Por Enrique Rambal | |
Vivir sin tus caricias es mucho desamparo; vivir sin tus palabras es mucha soledad; vivir sin tu amoroso mirar, ingenuo y claro, es mucha obscuridad... 25 de julio de 1912 De: La amada... | |
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Lleno de mí, sitiado en mi epidermis... (Muerte sin fin)
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José Gorostiza Por José Gorostiza | |
Lleno de mí, sitiado en mi epidermis por un dios inasible que me ahoga, mentido acaso por su radiante atmósfera de luces que oculta mi conciencia derramada, mis alas rotas en esquirlas de aire, mi torpe andar a tientas por el lodo; lleno de mí ahíto me descubro en la imagen atónita del agua... | |
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Mis quejas pretendo dar...
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Laura Castanedo | |
Mis quejas pretendo dar en estilo tosco y llano, que el hablar muy cortesano no es término de cobrar. Y es bien que el ardid deshaga de quien, con tanta malicia, me concede la justicia para negarme la paga. Pues con intención doblada, sólo por hacerme mal, con tan notorio caudal, me... | |
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Campos del frente
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José Suárez Carreño Por José Crespo | |
Son los campos. Los campos ahora de nadie; de la guerra. El llano se queda triste. Dura y antigua la sierra. Rocas y surcos perdidos, hoy sólo campos de guerra. No pasa nadie por ellos. De vez en cuando se quedan como ajenos a las balas que en el aire van secretas... | |
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En el rigor del vaso que la aclara... (Muerte sin fin)
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José Gorostiza Por José Gorostiza | |
En el rigor del vaso que la aclara, el agua toma forma ciertamente. Trae una sed de siglos en los belfos, una sed fría, en punta, que ara cauces en el sueño moroso de la tierra, que perfora sus miembros florecidos, como una sangre cáustica, incendiándolos, ay abriendo en ellos]... | |
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Del árbol
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Entre las ramas del árbol veo un pobre gorrión perdido que tiembla bajo la lluvia si arrecia el frío. Tiembla cuando el viento exige, porque no hay hembra y no hay nido. Tiemblan de viento sus alas, de mi ventana lo miro. No dejemos de cantar, pájaro amigo. | |
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Canción para la golondrina
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Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
La golondrina es animal corriente, es obvia su semejanza con el torso de una mujer flaca aullando en la cama de los árboles; tocan sus plumas más ocultas las ramas con el viento; es obvia su semejanza con sus piernas, sus caderas (la línea)... | |
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Salamandra
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Octavio Paz Por Octavio Paz | |
Salamandra (negra armadura viste el fuego) calorífero de combustión lenta entre las fauces de la chimenea -o mármol o ladrillo- tortuga estática o agazapado guerrero japonés y una u otro -el martirio es reposo- impasible en la tortura Salamandra nombre antiguo del fuego y antídoto... | |
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Avispero
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Enriqueta Ochoa Por Enriqueta Ochoa | |
Cualquier cosa es mejor a este avispero en llamas que me aguija, porque aquí, donde estoy, me duele todo: la tierra, el aire, el tiempo, y este volcanizado sueño a ciegas, sucumbiendo. Anoche sollozaba por un vaso de luz, hora tras hora ardí de sed y amanecí vacía... | |
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Sal y pimienta
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Alejandro Aura Por Alejandro Aura | |
No describo la cosa cuando nombro y en rombos de sonido en espirales en volutas digo pues la cosa es pastel muchacha zanahoria y así la cosa dicha me provoca en la boca una humedad un charco un chorro y tal viene a quedar la cosa ya descrita... | |
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La perfumista
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Jorge Fernández Granados Por Jorge Fernández Granados | |
Urna de otras reliquias ante la babilonia de cristal de los estantes olisca el seco olor del palisandro, la resina de estoraque (Venus) o el aroma lunar de la alhucema. En las alturas habitadas por el polvo ubica, con orientación de pájaro, los sitios migratorios de los frascos: el ámbar gris junto al pebete... | |
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Por esta libertad
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Fayad Jamís Por Fayad Jamís | |
Por esta libertad de canción bajo la lluvia habrá que darlo todo Por esta libertad de estar estrechamente atados a la firme y dulce entraña del pueblo habrá que darlo todo Por esta libertad de girasol abierto en el alba de fábricas encendidas y escuelas iluminadas y de esta tierra... | |
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Nostalgia
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Manuel José Othón Por Eduardo Lizalde | |
O! ubi campi? En estos días tristes y nublados en que pesa la niebla sobre mi alma cual una losa sepulcral, ¡ay! cómo mis ojos se dilatan tras esos limitados horizontes que cierran las montañas, queriendo penetrar otros espacios, cual en un mar sin límites ni playas. ¡Pobre pájaro... | |
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En el umbral de la plegaria (fragmento)
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Marco Antonio Montes de Oca Por Marco Antonio Montes de Oca | |
Ahora estamos despiertos, ya no permitimos nada, no accedemos a nada, y si una flor desprendida del espino blanco nos cruza el rostro, acariciándolo con el leve tamborileo de una mariposa vespertina; nos echamos hacia atrás, ponemos en guardia repentinos enjambres... | |
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El juego de los cuatro tiempos
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Homero Aridjis Por Homero Aridjis | |
Creación abrió los ojos y salió el cuervo salió el bisonte salió la luna salió el viento salió la nube salió el árbol salió la nieve etc. salió el hombre salió la estrella salió la planta salió el venado salió la piedra etc. salió el delfín y sigue Descomposición con risa... | |
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Voz de mis soledades (III)
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Elías Nandino Por Elías Nandino | |
No sé cómo mirar para encontrarte, horizonte de amor en que me excito, distancia sin medida donde habito para matar las ansias de tocarte. No sé cómo gritar para llamarte en medio de mis siglos de infinito donde nace el silencio de mi grito movido por la sangre de buscarte. Mirar sin... | |
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Horas altas
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José Emilio Pacheco Por José Emilio Pacheco | |
En esta hora fluvial hoy no es ayer y aún parece muy lejos la mañana Hay un azoro múltiple extrañeza de estar aquí de ser en un ahora tan feroz que ni siquiera tiene fecha ¿Son las últimas horas de este ayer o el instante en que se abre otro mañana? Se me ha perdido el mundo y no... | |
