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25 poemas aleatorios en audio | |
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El artista (II)
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Oscar Oliva Por Oscar Oliva | |
Me he inclinado desde fuera a mirar este libro ya concluido. ¿Qué es lo que veo? ¿Qué es lo que he dado? Señales. Señales que me rodean, me muerden, me injurian. Estoy como Velázquez, fuera de la pintura, odiando. Y no me encuentro delante de las cosas sino dentro. Ver duele. Imágenes... | |
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Donde los dioses son más viejos que los astros
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Juan Bañuelos Por Juan Bañuelos | |
Pronto de corazón, descalzo, como en mi infancia rodeado de sabinos, como el hombre se inclina sobre el vientre de la esposa y se escucha él mismo nacer, oh hachas de la cólera, esto no es un sueño. Desmemoriadas mis manos pesan sobre esta llaga asida, y sobre el limo limo soy y lo recuerdo... | |
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Instantánea
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Quién pudiera decir que estás presente aunque tu audiencia duerma en las ventanas, aunque tu ausencia siempre inexplicable te convierta en pasado repentino. Quién pudiera decir que estamos juntos celebrando el milagro de las bodas, aunque un fúnebre viento nos transporte donde el camino es grieta que devora... | |
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Se ha vuelto llanto este dolor...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Se ha vuelto llanto este dolor ahora y es bueno que así sea. Bailemos, amemos, Melibea. Flor de este viento dulce que me tiene, rama de mi congoja: desátame, amor mío, hoja por hoja, mécete aquí en mis sueños, te arropo con mi sangre, ésta es tu cuna: déjame que te bese una por una,... | |
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Pie
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Viene echando raíces el camino por sentir la caricia de tu paso que con el pie desnudo a largo plazo el baile de tus uvas hace vino. ¡Qué fuerza entre tus vuelos adivino! ¡qué larga tu extensión si la repaso! y qué dueño del mundo si de un trazo terminante desandas el Destino... | |
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Mi corazón emprende
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Jaime Sabines Por Pablo López del Castillo | |
Mi corazón emprende de mi cuerpo a tu cuerpo último viaje. Retoño de la luz, agua de las edades que en ti, perdida, nace. Ven a mi sed. Ahora. Después de todo. Antes. Ven a mi larga sed entretenida en bocas, escasos manantiales. quiero esa arpa honda que en tu vientre arrulla niños... | |
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Y tu poética
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Gilberto Owen Por Claudio Obregón y Óscar Chávez | |
Primero está la noche con su caos de lecturas y de sueños. Yo subo por los pianos que se dejan encendidos hasta el alba; arriba el día me amenaza con el frío ensangrentado de su aurora y no sabré el final de ese nocturno que empezaba a dibujarme, ni las estrellas me dirán cuál fue,... | |
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Elegía
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Rosario Castellanos Por Rosario Castellanos | |
Nunca, como a tu lado, fui de piedra. Y yo que me soñaba nube, agua, aire sobre la hoja, fuego de mil cambiantes llamaradas, sólo supe yacer, pesar, que es lo que sabe hacer la piedra alrededor del cuello del ahogado. De: Poesía no eres... | |
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Peces
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Griselda Álvarez Ponce de León Por Griselda Álvarez Ponce de León | |
Nos bañamos de hielo en el invierno, hace tiempo de polvos otoñales, el verano con frutos estivales y de polen peligro en abril tierno. Este goce de baño tan eterno, este decir los cuerpos tan iguales entre cuernos de signos zodiacales fundidos en lo extraño y en lo interno... | |
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Mural en blanco
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Hay un abismo blanco en todo lo que pisas y un enorme vacío para llenar el mar, un insondable pozo de inocentes palomas y arrecifes de estrellas junto a tu soledad, Hay puentes de magnolias en todas tus palabras y asombros que se atreven a engendrar otro dios, un copular de luces y... | |
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Surco rotura nuevo mi corteza...
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Salvador Novo Por Salvador Novo | |
Surco rotura nuevo mi corteza dura de inviernos y de cicatrices; avanzan más profundas mis raíces a sorber a la tierra fortaleza. Despojada de flores y maleza, quemen mis hojas áridos tapices y crepiten o tristes o felices , lograda en la ceniza su pureza... | |
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Al Niño Divino que llora en Belén... (Villancico II)
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Sor Juana Inés de la Cruz Por Grupo: Teatro 61 | |
Estribillo Al Niño divino que llora en Bélen, ¡déjen-lé, pues llorando mi mal, consigo mi bien! 1.- ¡Déjen-lé, que a lo Criollito yo le cantaré! 2.- ¡Le, le, que le, le le! Coplas 1.- Sed tiene de penas Dios, y es bien le den sus ojos el agua, el barro mi ser: ¡déjen-lé! 2.- Dejen... | |
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El sufrimiento armado (2)
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Oscar Oliva Por Oscar Oliva | |
Frente a la tumba del comandante Marco Antonio Yon Sosa, en Tuxtla Gutiérrez, escucho el crepúsculo resquebrajándose. Un conejo salta por entre los matorrales. ¿Cómo es su apariencia? Gris es su pelaje y es hermoso, y largas son sus orejas. ¿Cómo se ven sus ojos?... | |
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El sabio
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Poesía náhuatl Por Enrique Lizalde (español) y Lino Balderas (náhuatl) | |
El sabio: una luz, una tea, una gruesa tea que no ahuma. Un espejo horadado, un espejo agujereado por ambos lados. Suya es la tinta negra y roja, de él son los códices, de él son los libros de pinturas. El mismo es escritura y sabiduría. Es camino, guía veraz para otros. Conduce a las personas y a las cosas... | |
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Nuevo día
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Es que alguna mañana despertamos, y ya no padecemos por lo que tanto ha muerto. Nos vamos poco a poco cubriendo en polvo de oro y abotonando el cuerpo. Como si aquella muerte también nos sostuviera, nos vemos hacia adentro desmoronados, pálidos, y no sabiendo cómo darle vuelta al... | |
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Al poema confío la pena de perderte
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Salvador Novo Por José Luis Ibáñez | |
Al poema confío la pena de perderte. He de lavar mis ojos de los azules tuyos, faros que prolongaron mi naufragio. He de coger mi vida deshecha entre tus manos, leve jirón de niebla que el viento entre sus alas efímeras dispersa. Vuelva la noche a mí, muda y eterna, del diálogo privada de soñarte... | |
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El cuento de nunca acabar
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Carmen Alardín Por Carmen Alardín | |
Aquí me tienes al alcance de tu alma y a merced de tus ojos, protagonista de una historia que no he vivido y que sin embargo se ha eternizado en el tiempo y se ha filtrado dentro de tu piel. He luchado por encontrarte sin darme cuenta que desde hace muchos siglos vivías dentro de mí... | |
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Siestas dogmáticas
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Francisco González Léon Por Rosenda Monteros | |
Apagado y rescoldo aroma del profuso jazmín del corredor; siesta cálida en que es pálida la emanación de la flor. Llave del agua que tintinea su gota pertinaz; grifo de cobre, donde a beber la gota de agua disfrazada de monjita se aproxima la torcaz. Siestas dogmáticas de canónigo en el coro... | |
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Romanticismos
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Francisco González Léon Por Rosenda Monteros | |
Viejas cajitas de música, viejas cajitas de laca, cuya tapa en rectángulo decora la quietud de una pérgola, o la prez de los cármenes de Aranjuez: Cajas de música de las que ya no vienen ahora. Todo un mecanismo demodado: un peine de acero, un cilindro que gira, y sobre la mecánica... | |
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Sonetos postreros
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Carlos Pellicer Por Carlos Pellicer | |
Mi voluntad de ser no tiene cielo; sólo mira hacia abajo y sin mirada. ¿Luz de la tarde o de la madrugada? Mi voluntad de ser no tiene cielo. Ni la penumbra de un hermoso duelo ennoblece mi carne afortunada. Vida de estatua, muerte inhabitada sin la jardinería de un anhelo. Un dormir sin soñar... | |
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Nocturno en que nada se oye
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Xavier Villaurrutia Por Alberto Dallal | |
En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte en esta soledad sin paredes al tiempo que huyeron los ángulos en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre para salir en un momento tan lento en un interminable... | |
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Ramón López Velarde
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
Una gitana sabe que el futuro tiene una asfixia agónica en tu mano y danzando te irás, siguiendo un piano, hacia el melódico horizonte oscuro. Con el gélido aliento de la calle se hiela tu esqueleto atribulado; a la mujer de negro has contemplado en la letal atmósfera del valle... | |
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Elegía a un compañero muerto en el frente
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Octavio Paz Por María Rosa Gallo | |
Has muerto, camarada, en el ardiente amanecer del mundo. Has muerto. Irremediablemente has muerto. Parada está tu voz, tu sangre en tierra. Has muerto, no lo olvido. ¿Qué tierra crecerá que no te alce? ¿Qué sangre correrá que no te nombre? ¿Qué voz madurará de nuestros labios que no diga tu muerte... | |
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El tigre en celo...
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
El tigre en celo es como un pozo de semen, como un brazo de río: más de cincuenta veces en un día copula y se descarga largamente en la hembra, como un cielo encendido en éxtasis perpetuo, una tormenta de erecciones. Y la hembra que aúlla o vocaliza con su voz de contralto, cómica y... | |
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Corte de café
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Miro la masa verde desde el aire Hierve Es una masa informe que se agita en un sueño difícil inquietante Tiembla la furia verde El sueño manotea viscosidades tiernas Tiernos odiosSu ciega cerrazón de verde espuma herida. II Desde los troncos verdes de los árboles... | |
