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25 poemas aleatorios en audio

 
   Duerme velero Duerme velero  de Manuel Ponce

   Manuel Ponce
      Por Manuel Ponce    
primeros versos

Duerme velero, mi velerito, duerme niño marinero, marino de lo infinito. En los brazos de María el niño Dios se adormece como barco en la bahía cuando en el mar amanece. Impelido por los vuelos de cefirillos alados, abrió surcos, rompió yelos de mares paralizados...

 
   La puerta La puerta de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Pilar Pellicer    
primeros versos

Que se cierre esa puerta que no me deja estar a solas con tus besos. Que se cierre esa puerta por donde campos, sol y rosas quieren vernos. Esa puerta por donde la cal azul de los pilares entra a mirar como niños maliciosos la timidez de nuestras dos caricias que no se dan porque la...

 
   Jadeo, viscoso aleteo... Jadeo, viscoso aleteo... de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Jadeo, viscoso aleteo. Buceo, voceo, clamoreo por el descampado. Vaya malachanza. Esta vez te vacío la panza, te tuerzo, te retuerzo, te volteo y voltibocabajeo, te rompo el pico, te refriego el hocico, te arranco el pito, te hundo el esternón. Broncabroncabrón...

 
   Nocturno Nocturno de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal     
primeros versos

Todo lo que la noche dibuja con su mano de sombra: el placer que revela, el vicio que desnuda. Todo lo que la sombra hace oír con el duro golpe de su silencio: las voces imprevistas que a intervalos enciende, el grito de la sangre, el rumor de unos pasos perdidos. Todo lo que el...

 
   Los sonetos de Zapotlán Los sonetos de Zapotlán de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

Un amarillo estar de otoño al día. Sus olvidadas comunicaciones abrieron los antiguos corazones que junio en otros junio exprimía. Triunfos de corporal idolatría desnudan sepulcrales posesiones. Las perlas, amargadas, las acciones atléticas, vejada fantasía. ¿En dónde estás, eterna primavera?...

 
   Madrugada Madrugada de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Rápidas manos frías retiran una a una las vendas de la sombra. Abro los ojos todavía estoy vivoen el centro de una herida todavía fresca. De: Libertad bajo palabra

 
   Noche y nieve Noche y nieve de José Emilio Pacheco

   José Emilio Pacheco
      Por José Emilio Pacheco    
primeros versos

Me asomé a la ventana y en lugar de jardín hallé la noche enteramente constelada de nieve La nieve hace tangible el silencio y es el desplome de la luz y se apaga La nieve no quiere decir nada: Es sólo una pregunta que deja caer millones de signos de interrogación sobre el mundo...

 
   Vaivén Vaivén de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Vuelve a la noche, racimo de horas sombrías; córtalo, come el fruto de tiniebla, saborea la ignorancia 2 Con orgullo de árbol plantado de pleno torbellino te desvistescon el gesto del agua saltando de la peña abandonas tus cuerpos con los pasos sonámbulos del viento te arrojas en el lecho...

 
   Ese Cristo... Ese Cristo... de Guadalupe (Pita) Amor

   Guadalupe (Pita) Amor
      Por Elia Domenzáin    
primeros versos

Ese Cristo de tápalo encarnado, de terciopelo recamado de oro me causa espanto, compasión, azoro y lo llevo en mis ojos reflejado. Ese Cristo en su cruz crucificado me mira tenazmente y sin decoro Él sabe que al mirarlo siempre lloro y me pide por mi ser desclavado. Yo miro su mirada...

 
   Al Niño Divino que llora en Belén... (Villancico II) Al Niño Divino que llora en Belén... (Villancico II) de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Grupo: Teatro 61    
primeros versos

Estribillo Al Niño divino que llora en Bélen, ¡déjen-lé, pues llorando mi mal, consigo mi bien! 1.- ¡Déjen-lé, que a lo Criollito yo le cantaré! 2.- ¡Le, le, que le, le le! Coplas 1.- Sed tiene de penas Dios, y es bien le den sus ojos el agua, el barro mi ser: ¡déjen-lé! 2.- Dejen...

 
   La torcaza La torcaza de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

La torcaza volaba y tú la contemplabas. Era luz en la luz del mediodía, calor en el calor de la mañana, aire en el aire y tú la contemplabas. Tú la veías y eras libre, porque la libertad de ver se aprende, porque ser libre de mirar se aprehende como el río a cantar aprende de los...

 
   A la salud de los enfermos A la salud de los enfermos de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

Para mi hijo Está bien, te lo diré: no pensaba en la muerte, pues si he bajado a los infiernos era por ver la maravilla que hasta hace poco era la vida. Entre el azufre y el espanto probé otra vez de aquella culpa para poder seguir viviendo. Y ya he pagado mi tributo. Lo que viví...

 
   New York ticket para el muchacho New York ticket para el muchacho de Fernando Sánchez Mayans

   Fernando Sánchez Mayans
      Por Fernando Sánchez Mayans    
primeros versos

Como elevada llama de amor va el adolescente al encuentro de una sola esperanza. Viene de la belleza para encender la noche cuando el hombre es un aprendiz de caminante y tiene algo de paso solitario entre las ruinas. Enarbola un seno o una bandera...

 
   Por qué me quité del vicio Por qué me quité del vicio de Carlos Rivas Larrauri

   Carlos Rivas Larrauri
      Por Manuel Bernal    
primeros versos

No es por hacerles desaigre... Es que ya no soy del vicio... Astedes mi lo perdonen, pero es qui hace más de cinco años que no tomo copas, onqui ande con los amigos... ¿Qué si no me cuadra?...¡Harto! Pa que he di hacerme el santito: he sido reteborracho; ¡como pocos lo haigan sido!...

 
   Chinese Chinese de Eduardo Zambrano

   Eduardo Zambrano
      Por Eduardo Zambrano    
primeros versos

Con el alma en rastras. Con este ángel custodio de la conciencia aún borracho y maldiciente. Despertar sin la certeza de cuándo se largaron los sentidos ni cuándo llegó finalmente el sueño. Con el cuerpo lastimado en sus cinco puntos cardinales. Con este miedo que reaparece...

 
   Valle de Oaxaca Valle de Oaxaca de Eduardo Zambrano

   Eduardo Zambrano
      Por Eduardo Zambrano    
primeros versos

Ni la vieja gloria de los maravillosos imperios se ha salvado. Ni el orgullo de las catedrales, ni siquiera el remanso de la fe en los monasterios compiten con esa otra arquitectura de cerros y nubes en el Valle de Oaxaca. El tiempo gasta la dura piedra y se desmorona la realidad. El...

 
   La desilusión La desilusión de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Te azota. Trenza un látigo de lianas secas. Se mofa manojo de flores marchitas que se agita frente a tu rostro . Te obliga a respirar aire doliente, a beber agua estancada. Distrae tus oídos con sonidos quejumbrosos. Coloca un velo oscuro al paisaje que ansías. Hace tu vino agrio, espina tu mano...

 
   Asesinato sideral Asesinato sideral de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Ramiro Garza    
primeros versos

En mi aposento tengo un prisionero que no soy yo, que no eres tú, que no es aquel que nos rompió los huesos por fabricar collares. En mi aposento tengo un prisionero que galopa en mis sienes y que me hace sudar, callar o blasfemar; y sin embargo tengo que clavarlo cada día de los...

 
   Del árbol Del árbol de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Entre las ramas del árbol veo un pobre gorrión perdido que tiembla bajo la lluvia si arrecia el frío. Tiembla cuando el viento exige, porque no hay hembra y no hay nido. Tiemblan de viento sus alas, de mi ventana lo miro. No dejemos de cantar, pájaro amigo.

 
   Que dan el colirio merecido a un soberbio Que dan el colirio merecido a un soberbio de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Ofelia Medina    
primeros versos

El no ser de Padre honrado, fuera defecto, a mi ver, si como recibí el ser de él, se lo hubiera yo dado. Más piadosa fue tu Madre, que hizo que a muchos sucedas: para que, entre tantos, puedas tomar el que más te cuadre...

 
   Filosofía del optimista Filosofía del optimista de Fayad Jamís

   Fayad Jamís
      Por Fayad Jamís    
primeros versos

El optimista se sentó a la mesa, miró a su alrededor y se sirvió un poco de lo poco que halló. Le dijeron que había demasiado nada (en realidad había pocomucho) pero él devoró su ración sin hacer comentarios, abrió el periódico, se fumó su café y acabó de cenar en paz. Pensó: tengo derecho a comer con alegría...

 
   Civilización Civilización de Jaime Torres Bodet

   Jaime Torres Bodet
      Por Jaime Torres Bodet    
primeros versos

Un hombre muere en mí siempre que un hombre muere en cualquier lugar, asesinado por el miedo y la prisa de otros hombres. Un hombre como yo; durante meses en las entrañas de una madre oculto; nacido, como yo, entre esperanzas y entre lágrimas, y como yo feliz de haber sufrido,...

 
   La nostalgia La nostalgia de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Si te digo que fui feliz, no es cierto. No creas lo que yo creo cuando me engaño. El recuerdo embellece lo que toca: te quita la jaqueca que tuviste, el sopor de la siesta lo transfigura en éxtasis y, en cuanto a ese zapato que apretaba tanto que te impidió bailar el primer baile, no...

 
   Romance del muerto vivo Romance del muerto vivo de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique Lizalde o Gastón Melo    
primeros versos

Hay horas en que imagino que estoy muerto; que sólo percibo formas amortajadas de tiempo; que soy apenas fantasma que algunos miran en sueños; que soy un pájaro insomne que más canta por más ciego; que me fugué -no sé cuándo- a dónde ella y él se fueron; que los busco que los busco y...

 
   Mutaciones Mutaciones de Juan Bañuelos

   Juan Bañuelos
      Por Juan Bañuelos    
primeros versos

Un Coyote Emplumado es más que un lobo sin manada es menos que un árbol sin raíces es más que el aire sin ninguna fronda menos que esa puerta que la cierra el viento es más que un río arrastrando troncos y animales menos que un ciervo yugulado en la espesura es más que cualquier...