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25 poemas aleatorios en audio

 
   Triunfo de la carne derrota de la piedra Triunfo de la carne derrota de la piedra de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Piedra imán, piedra falsa, Piedra cerrada a piedra y lodo; En mi mortero cede tu cohesión, Ahí te ablandas, te vuelves río de harina, Denso vapor que fumo en la mañana. Piedra obstinada: Una dureza más firme que la tuya prevalece: Voluntad se llama. Amor enfermo de salud...

 
   Viaje Viaje de Xavier Villaurrutia

   Xavier Villaurrutia
      Por Alberto Dallal    
primeros versos

La luz se va con el tren silbando, enrollada en humo, apenas si en las colinas unta un brillo. ¡Ay! Y nos vamos pensando lejos, con el tren silbando, sin movernos ni cansarnos. ¡Ay! Y nos vamos pensando sin volver adonde estamos. Se mueve en el cielo un aire cenizo, lento. Se mueve...

 
   Amor Amor de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Amar es este tímido silencio cerca de tí, sin que lo sepas, y recordar tu voz cuando te marchas y sentir calor de tu saludo. Amar es aguardarte como si fueras parte del ocaso, ni antes ni después, para que estemos solos entre los juegos y los cuentos sobre la tierra seca...

 
   Contrapunto de la fe (fragmento) Contrapunto de la fe (fragmento) de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Vida, en tus manos encomiendo las generaciones todavía plegadas a mi carne, el futuro, ensombrecido por la tardanza del colibrí, las llamaradas de nieve en el diamante y la coraza de súplicas que protege a la ruina contra el definitivo polvo. En tus manos encomiendo al que es silencioso a pesar de sus palabras...

 
   Por qué me quité del vicio Por qué me quité del vicio de Carlos Rivas Larrauri

   Carlos Rivas Larrauri
      Por Manuel Bernal    
primeros versos

No es por hacerles desaigre... Es que ya no soy del vicio... Astedes mi lo perdonen, pero es qui hace más de cinco años que no tomo copas, onqui ande con los amigos... ¿Qué si no me cuadra?...¡Harto! Pa que he di hacerme el santito: he sido reteborracho; ¡como pocos lo haigan sido!...

 
   Donde habla la ceniza Donde habla la ceniza de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Con regusto de ciervo entre las fauces el puma tiene sed Su pupila apuñala el corazón del aire Todo futuro es verde Entrar ahí Dejar en las espinas la piel y la memoria Ser sobre el humus sol que se arrastra y trastorna su espina dorsal como los gatos Entrar hasta que no se note si es sangre o clorofila...

 
   Voz de mis soledades (III) Voz de mis soledades (III) de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

No sé cómo mirar para encontrarte, horizonte de amor en que me excito, distancia sin medida donde habito para matar las ansias de tocarte. No sé cómo gritar para llamarte en medio de mis siglos de infinito donde nace el silencio de mi grito movido por la sangre de buscarte. Mirar sin...

 
   Habitante amoroso Habitante amoroso  de Juan Bañuelos

   Juan Bañuelos
      Por Juan Bañuelos    
primeros versos

Apenas la noche ha cerrado su sombra completa. Lo que suena después no es el río Ni las hojas del aire ni el pez de la niebla. Es la hambrienta distancia que llega rompiendo las aguas y el monte que cede al recuerdo y te nombra. Lo que el tiempo nos niega, lo que arranca el deseo...

 
   Oh inteligencia, soledad en llamas... (Muerte sin fin) Oh inteligencia, soledad en llamas... (Muerte sin fin) de José Gorostiza

   José Gorostiza
      Por José Gorostiza    
primeros versos

Oh inteligencia, soledad en llamas, que todo lo concibe sin crearlos! Finge el calor del lodo, su emoción de substancia adolorida, el iracundo amor que lo embellece y lo encumbra más allá de las alas a donde sólo el ritmo de los luceros llora, ...

 
   Descubrimientos Descubrimientos de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

colón no descubrió a esta mujer ni se parecen sus ojos a las carabelas jamás hizo vespucio un mapa de su pelo nunca un vigía gritó tierra a la vista aunque vuelan gaviotas en las proximidades de su cuerpo y en su continente se amanece cada día a esta mujer...

 
   La difícil ceremonia La difícil ceremonia de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Anfora para la fluidez implacable del origen para la libertad de los cuerpos yo te escribo sin nombre así abro mi jaula de pájaros siniestros así prefiguro la seguridad de las manos así comprometo mi tiempo en tu tiempo así me descubro entero en ti compacta Éste es mi incendio de cauces...

 
   Gradas Gradas de Ramón Xirau

   Ramón Xirau
      Por Ramón Xirau    
primeros versos

Las estrellas nos miran lentamente cierran sus ojos las bahías. El arco de luz cerca los cabos en la ruta del fuego, foques, banderas en las barcas, fosco el fuego atónito de las naranjas, en el aguanueva de los naranjales. Las bridas de caballos pensados, pesados, imaginados...

 
   Memoria Memoria de José Carlos Becerra

   José Carlos Becerra
      Por Julio Trujillo    
primeros versos

He vuelto al sitio señalado, a tu rastro de aguas amargas; el atardecer ha caído al fondo del mar como un pecho muerto y una campana da la hora cubriéndome de espuma. Vuelvo a ti, el otoño y el grillo se unen en la victoria del polvo. Vuelvo a ti, vuelves a la caída, al primer acto...

 
   Tú traes tu memoria... Tú traes tu memoria... de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Tú traes tu memoria, muchacha, tu historia; yo traigo la mía. Están en la almohadasin nada de filosofía.

 
   Retrato de niño Retrato de niño de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por José Luis Ibáñez    
primeros versos

En este retrato hay un niño mirándome con ojos grandes; este niño soy yo y hay una fecha: 1906. Es la primera vez que me miré atentamente. Por supuesto que yo hubiera querido que ese niño hubiera sido más serio, con esa mano más serena, con esa sonrisa más fotográfica. Esta...

 
   El deseo concluido El deseo concluido de José Carlos Becerra

   José Carlos Becerra
      Por Julio Trujillo    
primeros versos

Las imágenes que emergen de tu cuerpo desembocan en esta noche que no eres tú ni soy yo quienes conversan en el cuarto de al lado y a quienes escucho completamente solo. Concibiendo esta noche como algo inmóvil, bien podríamos ser tú y yo los que están al otro lado, tu voz es un...

 
   Nocturno del Mississippi Nocturno del Mississippi de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

En estos precisos momentos todo momento es bello. Por ejemplo: que los jóvenes negros se amen a la orilla del río, bajo el ruinoso techo del Heads Bridge, y que su risa sea del color de la carne y de su espesa piel. Que se amen larga y estrechamente al amparo del cielo, como se...

 
   Heridas entre el cuarto menguante y la luna negra Heridas entre el cuarto menguante y la luna negra de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé y el canto extático de los derviches    
primeros versos

Quién es el muerto en traje de bodas de este día?9675; La una de la tarde: su campanada resquebraja el interior del día: resquebraja la luz:me resquebraja La una: su lentísimo bronce Hacia nosotros vuela la una de la tarde:la paloma: la paloma podrida de la tarde...

 
   No existe el tiempo... No existe el tiempo... de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

No existe el tiempo, no la distancia, no la muerte; existe la vibración, el movimiento, el incesante cambio: ser, dejar de ser para volver a ser. Un segundo trae ya la carga de su muerte y el embrión de su vida. La yerba que pisamos...

 
   Navegantes Navegantes de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Si la constelación indica el rumbo hay que mirar arriba y atrapar esa estrella en la mirada. Pero a tanta distancia ignorar es la ruta a navegar. Navegar é preciso viver não é preciso El timón no se corrige enderezando el barco. A babor se escribe. A estribor se reposa, pero late furioso el corazón...

 
   Cuando miro tus ojos Cuando miro tus ojos de Fayad Jamís

   Fayad Jamís
      Por Fayad Jamís    
primeros versos

Cuando miro tus ojos veo en ellos la Patria no puedo separarlos de esa imagen tan clara. Ellos son como el viento que hace temblar las ramas tú me miras y entonces amanece en las Guásimas. Quédate para siempre en mi noche, mi lámpara mi amor tiene en tus ojos su alimento...

 
   Me tienes en tus manos... Me tienes en tus manos... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mí mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo. A veces quiero hablarte de...

 
   Canto de Nezahualcóyotl de Acolhuacan Canto de Nezahualcóyotl de Acolhuacan de Nezahualcóyotl

   Nezahualcóyotl
      Por Raúl Dantés    
primeros versos

Miradme, he llegado. Soy blanca flor, soy faisán, se yergue mi abanico de plumas, soy Nezahualcóyotl. Las flores se esparcen, de allá vengo, de Acolhuacan. Escuchadme, elevaré mi canto, vengo a alegrar a Motecuhzoma. ¡Tatalili, papapapa, achalalili, achalalili! ¡Que sea para bien!...

 
   Un pectoral de pavor para el capitán Fiallo Un pectoral de pavor para el capitán Fiallo de Efraín Huerta

   Efraín Huerta
      Por Efraín Huerta    
primeros versos

Ardía el caballero con sus ojeras rotas llameaba su piel e iluminaba la ciudad Moría de hambre el capitán Fiallo acostado en su lecho de una bruta piel de toro y un leño por almohada brasa de muerte y soledad rezos y campanadas esquilas como cementerios del aire Ardía desde el corazón hasta el vientre...

 
   Alabanza secreta Alabanza secreta  de Alí Chumacero

   Alí Chumacero
      Por Alí Chumacero    
primeros versos

Sobre el azar alzaba su cabello súbito resplandor, y en avaricia alucinante hendía el porvenir como regresa el héroe, después de la batalla, dando al escudo sones de cansancio. Órbita del asombro, su mirar ornaba el viento fervoroso del sí antes de ser, en el venal recinto de los labios...