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25 poemas aleatorios en audio

 
   Monólogo del vagabundo Monólogo del vagabundo de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Yo tenía una casa, una cama de hierro con sueños bien forjados, una mesa de vino que olía a cedro y a fruta, vecinos silenciosos en la villa. Yo tenía una mujer; se bañaba en la luz de nuestra casa, mis temblores vivían en su boca y entre sus piernas brotaban dulces gemidos que inundaban el mundo...

 
   Elegía Elegía de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Los que tenemos unas manos que no nos pertenecen, grotescas para la caricia, inútiles para el taller o la azada, largas y fláccidas como una flor privada de simiente o como un reptil que entrega su veneno porque no tiene nada más que ofrecer. Los que tenemos una mirada culpable y...

 
   Escribo sobre la mesa crepuscular... Escribo sobre la mesa crepuscular... de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Escribo sobre la mesa crepuscular, apoyando fuerte la pluma sobre su pecho casi vivo, que gime y recuerda al bosque natal. La tinta negra abre sus grandes alas. La lámpara estalla y cubre mis palabras una capa de cristales rotos. Un fragmento afilado de luz me corta la mano derecha....

 
   La lluvia tenaz La lluvia tenaz   de Manuel Ponce

   Manuel Ponce
      Por Manuel Ponce    
primeros versos

La lluvia está cayendo sobre los tejados. Aún no cantan los gallos. No hay gallos. No estoy en el campo. No importa: La lluvia está cayendo sobre los tejados. Ya no hay tejados a diez kilómetros a la redonda. Todo es más granítico, más duro; los muros de concreto; las calles, de asfalto; los caballos y jumentos, de hierro...

 
   Discurso por las flores Discurso por las flores de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

Entre todas las flores, señoras y señores, es el lirio morado la que mas me alucina. Andando una mañana solo por Palestina, algo de mi conciencia con morados colores tomó forma de flor y careció de espinas. El aire con un pétalo tocaba las colinas que inaugura la piedra de los alrededores...

 
   Antiquísimo Antiquísimo de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

Malhayan el desprestigio y el prestigio! Si sólo venimos a morir sobre la tierra,sobre la flor,sobre las flores de la tierra, déjenme arder auque sea en la realidad olímpica y eterna de los sueños...

 
   La anunciación La anunciación de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Carmen Farías    
primeros versos

Porque desde el principio me estabas destinado. Antes de las edades del trigo y de la alondra y aun antes de los peces. Cuando Dios no tenía más que horizontes de ilimitado azul y el universo era una voluntad no pronunciada. Cuando todo yacía en el regazo divino, entremezclado y confundido...

 
   Nadie sale... Nadie sale... de Rubén Bonifaz Nuño

   Rubén Bonifaz Nuño
      Por Rubén Bonifaz Nuño    
primeros versos

Nadie sale. Parece que cuando llueve en México, lo único posible es encerrarse desajustadamente en guerra mínima, a pensar los ochenta minutos de la hora en que es hora de lágrimas. En que es el tiempo de ponerse, encenizado de colillas fúnebres, a velar con cerillos algún recuerdo ya cadáver...

 
   Pálida mors Pálida mors de Emilio Frugoni

   Emilio Frugoni
      Por Francisco Portillo    
primeros versos

Cuando a buscarme vengas te llevarás mis huesos y mi carne marchita y mi sangre hecha hiel, mas no podrás llevarte la emoción de mis besos ni el ritmo de mis cantos, ni el verde laurel. Tú no podrás llevarte la vida que he vivido, el placer que he gozado, el sueño que soñé...

 
   Nuevo amor Nuevo amor de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

La renovada muerte de la noche en la que ya no nos queda sino la breve luz de la conciencia y tendernos al lado de los libros de donde las palabras escaparon sin fuga, crucificadas en mi mano, y en esta cripta de familia en la que existe en cada espejo y en cada sitio la evidencia...

 
   No quiero, pese a todo... No quiero, pese a todo...  de Fabio Morábito

   Fabio Morábito
      Por Fabio Morábito    
primeros versos

No quiero, pese a todo, muros gruesos, tan gruesos que no oiga el silencio de los otros, hecho de algunas voces y ruidos que se filtran por los muros, avisos de la vida que transcurre al lado, abajo, arriba, en contra mía; quiero unos muros que me aíslen levemente, contar con el silencio que los otros tienen...

 
   El cuento de nunca acabar El cuento de nunca acabar de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Carmen Alardín    
primeros versos

Aquí me tienes al alcance de tu alma y a merced de tus ojos, protagonista de una historia que no he vivido y que sin embargo se ha eternizado en el tiempo y se ha filtrado dentro de tu piel. He luchado por encontrarte sin darme cuenta que desde hace muchos siglos vivías dentro de mí...

 
   Diálogo del movimiento Diálogo del movimiento de Oscar Oliva

   Oscar Oliva
      Por Oscar Oliva    
primeros versos

Muévete, muévete, le digo a la mujer. Mueve el cadáver que lloro, que cargo, que entierro. Vacíame. Riégame. Mueve los días que han de modelarme en otro pez, que ya se presienten en mi olor. Mueve esta alegría sobre la que estoy acostado. Muévete. Tan sólo...

 
   Anatomía superficial Anatomía superficial de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    
primeros versos

Oreja, mano, brazo, pierna, ojo, tu mitad que se ajusta con la mía en la superficial anatomía donde corren tu audacia y mi sonrojo. Para la sed, en tu belleza mojo los ojos insolados de alegría y convencida de mi paganía el árbol del asombro te deshojo. Apariencia no más. Por dentro...

 
   Noche múltiple Noche múltiple de Carmen Alardín

   Carmen Alardín
      Por Carmen Alardín    
primeros versos

Un jueves de noviembre nacimos a la noche después de haber dormido tantas veces en la diurna matriz de los presagios. Nos quedamos desnudos en la calle y escudados tras las rosas del Pekín imperial. resistimos a ciegas los lamentos del Bowery. Un jueves de noviembre desligamos del tiempo los frutos...

 
   El juego de los cuatro tiempos El juego de los cuatro tiempos  de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

Creación abrió los ojos y salió el cuervo salió el bisonte salió la luna salió el viento salió la nube salió el árbol salió la nieve etc. salió el hombre salió la estrella salió la planta salió el venado salió la piedra etc. salió el delfín y sigue Descomposición con risa...

 
   El dios mira con ojos tenebrosos... El dios mira con ojos tenebrosos... de Tomás Segovia

   Tomás Segovia
      Por Tomás Segovia    
primeros versos

El dios mira con ojos tenebrosos. Cuídate del discurso de los que quieren reflejar en sus palabras esa sombra. No abras tu corazón a los que se construyen con la mudez intocable del dios una sordera...

 
   La puerta La puerta de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

Que se cierre esa puerta que no me deja estar a solas con tus besos. Que se cierre esa puerta por donde campos, sol y rosas quieren vernos. Esa puerta por donde la cal azul de los pilares entra a mirar como niños maliciosos la timidez de nuestras dos caricias que no se dan porque la puerta, abierta...

 
   Madre nuestra la tierra Madre nuestra la tierra de Aurora Reyes

   Aurora Reyes
      Por Aurora Reyes    
primeros versos

Cuando dormías, Madre elásticas hamacas mecidas por el tiempo , halo de niebla apenas en la blanca serpiente de tu órbita, un diamante de labio transparente cristalizó la sombra de tu cuerpo. Tu corazón fue líquida mirada, juventud sideral enamorada...

 
   El retorno maléfico El retorno maléfico de Ramón López Velarde

   Ramón López Velarde
      Por Enrique Lizalde    
primeros versos

Mejor será no regresar al pueblo, al edén subvertido que se calla en la mutilación de la metralla. Hasta los fresnos mancos, los dignatarios de cúpula oronda, han de rodar las quejas de la torre acribillada en los vientos de fronda. Y la fusilería grabó en la cal de todas las paredes...

 
   Eureka! Eureka! de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Cuando ella sumerge su cuerpo en la bañera, no experimenta el agua el empuje hacia arriba que equivale a la fuerza del líquido desalojado. Arquímedes no se desespera. Se dispone a demostrar que un ángel pesa igual a la dicha de quien abraza ese cuerpo húmedo y alado...

 
   Canciones para el celebrante Canciones para el celebrante de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

Espléndido animal, óyete resonar por la noche como un tren que conoce el lugar de su destino. No preguntes a nadie cuál es el sitio. Para el que indaga no está reservada la respuesta. ¿Quién, celebrante, se atrevería a ponerse el olor del mar, la túnica de los desaparecidos?...

 
   Elegías del amado fantasma (Tercera elegía) Elegías del amado fantasma (Tercera elegía) de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Carmen Farías    
primeros versos

Como la cera blanda, consumida por una llama pálida, mis días se consumen ardiendo en tu recuerdo. Apenas iluminas el túnel de silencio y el espanto impreciso hacia el que paso a paso voy entrando. Algo vibra en mi ser que aún protesta contra el alud de olvido...

 
   Desde adentro Desde adentro de Oscar Oliva

   Oscar Oliva
      Por Oscar Oliva    
primeros versos

He conocido parte de mi país/ me ha asombrado su devastación Me apoyo en uno de sus muros donde alguien ha escrito Unas cuantas palabras de guerra/ tal vez inocentes He tocado su raíz con los codos y la quijada Todo esto es absurdo e innecesario No sé nada, otra vez A mi edad esto no me debería de sorprender...

 
   Flor y canto: Recuerdo del hombre en la tierra Flor y canto: Recuerdo del hombre en la tierra de Poesía náhuatl

   Poesía náhuatl
      Por Enrique Lizalde (español) y Lino Balderas (náhuatl)    
primeros versos

Sólo así he de irme como las flores que perecieron? ¿Nada quedará de mi nombre? ¿Nada quedará de mi fama aquí en la tierra? ¡Al menos flores, al menos cantos! ¿Que podrá hacer mi corazón? En vano hemos llegado, en vano hemos brotado en la tierra. Ma nel xóchitl, ma nel cuicatl...