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25 poemas aleatorios en audio

 
   Un año más Un año más de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Un año más sus pasos apresura; un año más nos une y nos separa; un año más su término declara y un año más sus límites augura. Un año más diluye su amargura; un año más sus dones nos depara; un año más, que con justicia avara meció una cuna, abrió una sepultura. ¡Oh! dulce amigo,...

 
   La torcaza La torcaza de Juan Domingo Argüelles

   Juan Domingo Argüelles
      Por Juan Domingo Argüelles    
primeros versos

La torcaza volaba y tú la contemplabas. Era luz en la luz del mediodía, calor en el calor de la mañana, aire en el aire y tú la contemplabas. Tú la veías y eras libre, porque la libertad de ver se aprende, porque ser libre de mirar se aprehende como el río a cantar aprende de los...

 
   Lejana arquitectura Lejana arquitectura de Griselda Álvarez Ponce de León

   Griselda Álvarez Ponce de León
      Por Griselda Álvarez Ponce de León    
primeros versos

Vejez, llévate todo: cutis terso donde viajaron manos persuasivas, ojos radiantes, lámparas votivas que iluminaron noches de universo. Llévate aquel andar que como en verso mis firmes piernas eran decisivas. Yo buscaba las cosas sustantivas quizá muy lejos de un afán perverso...

 
   Las manos Las manos de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Amo estas manos. Destinadas por Dios para concluir mis muñecas, también son las privilegiadas que te acarician y tañen. Ante unos ojos las desperezo. Elevo el dedo meñique, tallo para la luna, espiga rematada en coraza de cal. Elevo otro dedo...

 
   Bajo el oro pequeño de los trigos Bajo el oro pequeño de los trigos de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Si me voy este otoño entiérrame bajo el oro pequeño de los trigos, en el campo, para seguir cantando a la intemperie. No amortajes mi cuerpo. No me escondas en tumbas de granito. Mi alma ha sido un golpe de tempestad...

 
   Canto (II) Canto (II) de Mario Bojórquez

   Mario Bojórquez
      Por Mario Bojórquez    
primeros versos

Campo de cebollas Para tu triste deambular Con la brisa bordeando Su hoja espiritual En el surco de llamas Abriéndose En la hendidura de la tierra Con su fruto amargo Su corazón de aire En el cielo apretado Su puño de miserias Decantado licor De almendras amarillas...

 
   Metamorfosis Metamorfosis   de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Hoy tengo confianza, Hoy me hablo de tú a mí mismo, Bailo gavotas en sus tarimas de fresca lava Y entre sílaba y sílaba, en vez de acentos, Intercalo astillas de esperanza. Y es que los muertos se desmayan Y el maniquí se ruboriza Cuando el armonioso oleaje Exalta y deprime La durísima curvatura de su pecho...

 
   Un beso nada más Un beso nada más de Manuel María Flores

   Manuel María Flores
      Por Frank Moro    
primeros versos

Bésame con el beso de tu boca, cariñosa mitad del alma mía: un solo beso el corazón invoca, que la dicha de dos... me mataría. ¡Un beso nada más!... Ya su perfume en mi alma derramándose la embriaga y mi alma por su beso se consume y por mis labios impaciente vaga...

 
   La mesa del escribano La mesa del escribano de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

No soy un escritor, soy un escritorio, habría trazado Pessoa con un íntimo ritmo marítimo en el papel amarillento como un mapa sobre la mesa hostil donde escribía las cartas comerciales de su supervivencia. Y Álvaro de Campos habría pensado: no soy una persona, soy un personaje...

 
   Nos volvemos a ver... Nos volvemos a ver... de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por José Luis Ibáñez    
primeros versos

Nos volvemos a ver. Año tras año soñé con encontrarte en mi camino. ¡Sol de mis ojos, luz de mi destino! ¿No quisieras, mi bien, tomar un baño? Nos encontramos uno al otro extraño: Gordo tú, flaco yo ¡mundo mezquino! y me complace ver ¡oh, desatino! que hay cosas que no cambian de...

 
   A estas horas, aquí A estas horas, aquí  de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo, dejar mi cuarto encerrado y bajar a bailar entre borrachos. Uno es un tonto en una cama acostado, sin mujer, aburrido, pensando, sólo pensando. No tengo hambre de amor , pero no quiero pasar todas las noches embrocado mirándome los brazos...

 
   Niebla Niebla de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

Hay en el aire el retardo de la niebla. Hay en los árboles la tersura de la niebla, la suavidad, y en el río la pausa de la niebla. Todo duerme respirando niebla. El sueño del lobo es sólo niebla. La niebla sueña con ríos inmóviles, amedrentados. El pez no duerme...

 
   Viaje Viaje de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Los nopales nos sacan la lengua pero los maizales por estaturas con su copetito mal rapado y su cuaderno debajo del brazo nos saludan con sus mangas rotas. Los magueyes hacen gimnasia sueca de quinientos en fondo y el sol -policia secreto- (tira la piedra y esconde la mano) denuncia...

 
   El dueño de la ciudad El dueño de la ciudad de Alejandro Aura

   Alejandro Aura
      Por Alejandro Aura    
primeros versos

El dueño de la ciudad vendrá algún día con su claro rostro iluminado; el que la dejó para ir a conocer otros vistosos sitios; el que vestía con riqueza y llenaba de júbilo los corazones de quienes le oían...

 
   Sonetos postreros Sonetos postreros de Carlos Pellicer

   Carlos Pellicer
      Por Carlos Pellicer    
primeros versos

Mi voluntad de ser no tiene cielo; sólo mira hacia abajo y sin mirada. ¿Luz de la tarde o de la madrugada? Mi voluntad de ser no tiene cielo. Ni la penumbra de un hermoso duelo ennoblece mi carne afortunada. Vida de estatua, muerte inhabitada sin la jardinería de un anhelo. Un dormir sin soñar...

 
   Contrapunto de la fe (fragmento) Contrapunto de la fe (fragmento) de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Vida, en tus manos encomiendo las generaciones todavía plegadas a mi carne, el futuro, ensombrecido por la tardanza del colibrí, las llamaradas de nieve en el diamante y la coraza de súplicas que protege a la ruina contra el definitivo polvo. En tus manos encomiendo al que es silencioso a pesar de sus palabras...

 
   Accidente Accidente de Rosario Castellanos

   Rosario Castellanos
      Por Rosario Castellanos    
primeros versos

Temí... no el gran amor. Fui inmunizada a tiempo y para siempre con un beso anacrónico y la entrega ficticia capaz de simular hasta el rechazo y por el juramento, que no es más retórico porque no es más solemne. No, no temí la pira que me consumiría sino el cerillo mal prendido y...

 
   Ultimo viaje Ultimo viaje de Enrique González Martínez

   Enrique González Martínez
      Por Enrique Lizalde o Gastón Melo    
primeros versos

Camino del silencio se ha ido. Va adelante de mí. Lleva su antorcha a salvo ya de la traición del aire. Va musitando el verso que no pudo decir la última tarde. Se perdió su sonrisa, y en sus ojos tiembla el hondo pavor del que ya sabe. Lo llamo, lo persigo. Ya no vuelve el rostro a mí...

 
   Aquel tren Aquel tren de Eduardo Langagne

   Eduardo Langagne
      Por Eduardo Langagne    
primeros versos

Yo era un niño En el tren a Chihuahua el paisaje era un frágil futuro arenoso y sin gente La paciencia rodaba en el alma con ruido de hierro Un túnel oscuro veía mis temores marcaba las líneas ocultas del agrio destino En una estación de madera una niña desértica puso sus ojos brillantes en mí...

 
   Más lejos... Más lejos... de Elías Nandino

   Elías Nandino
      Por Elías Nandino    
primeros versos

Más lejos de la química y del odio, de los cauces ocultos de los ecos, del espejo nocturno de la sombra. Más lejos Más lejos de los nombres y los tactos, de las grises arañas de los pubis, de los rojos moluscos de las lenguas. Más lejos Más lejos de la voz y del pecado...

 
   Retorno de Electra Retorno de Electra de Enriqueta Ochoa

   Enriqueta Ochoa
      Por Enriqueta Ochoa    
primeros versos

Para poderte hablar así, de frente, tuve que echarme toda una vida a llorar sobre tus huesos. Tuve que desandar lo caminado desnudando la piel de mi conciencia. Para poderte hablar tuve que volver a llenarme de aire los pulmones. Y cuidar que no se me encogieran las palabras, el corazón...

 
   El fantasma El fantasma de Salvador Díaz Mirón

   Salvador Díaz Mirón
      Por Fernando Díez de Urdanivia    
primeros versos

Blancas y finas, y en el manto apenas visibles, y con aire de azucenas, las manos -que no rompen mis cadenas. Azules y con oro enarenados, como las noches limpias de nublados, los ojos que contemplan mis pecados. Como albo pecho de paloma el cuello, y como crin de sol barba y cabello...

 
   Horóscopo envidiable Horóscopo envidiable  de Marco Antonio Montes de Oca

   Marco Antonio Montes de Oca
      Por Marco Antonio Montes de Oca    
primeros versos

Por el vértigo y para el vértigo se quiebran las tejas de las casas, los retoños apenas nacidos, los cementerios de veletas. Se despedazan después fachadas suntuarias, el huracán arrasa botones de camisa, nidos, ventisqueros, plácidas esteras navales que la marea también deshoja. No obstante, flotaron sin merma edades de las que nadie se acordaba y yo, nómada entre poblaciones sin peso, gocé de los momentos en que la esposa del amor tiene para los hombres una intención profunda y dulce; amé las suntuosas exequias que Dios depara a su universo, la hora presta a resurgir, a caer ...

 
   El amigo ido El amigo ido de Salvador Novo

   Salvador Novo
      Por Salvador Novo    
primeros versos

Me escribe Napoleón: El Colegio es muy grande nos levantamos muy temprano hablamos únicamente inglés te mando un retrato del edificio... Ya no robaremos juntos dulces de las alacenas, ni escaparemos hacia el río para ahogarnos a medias y pescar sandías sangrientas. Ya voy a...

 
   El aliento es el dios... El aliento es el dios... de Homero Aridjis

   Homero Aridjis
      Por Homero Aridjis    
primeros versos

El aliento es el dios que la penetra e insuflada da a luz habla un instante y su voz queda en el aire aun cuando ha partido II Por el día que se mueve la sabiduría erige templos quien ama el sol siente en su corazón el fuego las palabras tocan el aire y arden el ser viaja hacia la luz...