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25 poemas aleatorios en video

 
   Espantapájaros 1 (fragmento) Espantapájaros 1 (fragmento) de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de...

 
   Lamento por Gallagher Bentham Lamento por Gallagher Bentham de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Juan Gelman    
primeros versos

cuando gallagher bentham murió se produjo un curioso fenómeno: a las vecinas les creció el odio como si hubiera aumentado la papa feroces y rapaces comenzaron a insultar su memoria como si el deber obligación o tarea de gallagher bentham fuera ser inmortal...

 
   Diálogo entre Babieca y Rocinante Diálogo entre Babieca y Rocinante de Miguel de Cervantes

   Miguel de Cervantes
      Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo    
primeros versos

Cómo estáis, Rocinante, tan delgado? Porque nunca se come, y se trabaja. Pues ¿qué es de la cebada y de la paja? No me deja mi amo ni un bocado. Andá, señor, que estáis muy mal criado, pues vuestra lengua de asno al amo ultraja. Asno se es de la cuna a la mortaja. ¿Queréislo ver? Miraldo enamorado...

 
   No invento para ti un miserable paraíso... No invento para ti un miserable paraíso... de Olga Orozco

   Olga Orozco
      Por Olga Orozco    
primeros versos

No invento para ti un miserable paraíso de momias de ratones, tan ajeno a tus huesos como el fósil del último invierno en el desván; ni absurdas metamorfosis, ni vanos espejeos de leyendas doradas. Sé que preferirías ser tú misma, esa protagonista de menudos sucesos archivados...

 
   Si oyeran lo que te digo a veces... Si oyeran lo que te digo a veces... de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Si oyeran lo que te digo a veces se escandalizarían. Que qué blasfemias. Pero vos entendés mis razones. y además bromeo. Y son cosas que los que aman se dicen en la cama...

 
   En este pueblo En este pueblo de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

En este pueblo, Tarumba, miro a todas las gentes todos los días. Somos una familia de grillos. Me canso. Todo lo sé, lo adivino, lo siento. Conozco los matrimonios, los adulterios, las muertes. Sé cuándo el poeta grillo quiere cantar, cuándo bajan los zopilotes al mercado...

 
   Ánima Ánima de José Kozer

   José Kozer
      Por José Kozer    
primeros versos

Mi hogar es este espacio que media entre la coronilla y los pies(es) el hogar la mano (diestra) de Guadalupe (abierta) ante mi atónitamirada el brazo (siniestro) extendidoa todo lo largo de su efímera corpulencia(vegetativa) (ganga) (veta) el cardenillo cayendo de sus ojos...

 
   Te doy Claudia, estos versos Te doy Claudia, estos versos de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Te doy Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña. Los he escrito sencillos para que tú los entiendas. Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan, un día se divulgarán, tal vez por toda Hispanoamérica. Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias...

 
   Nada comparable a tus manos... Nada comparable a tus manos... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días, eres el espejo de la noche, la luz violenta del relámpago, la humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio, mis yemas tocan tu sangre...

 
   Cuando nació, apareció el lobo... (fragmento) Cuando nació, apareció el lobo... (fragmento) de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio
Lectura en francés Christophe Rouxel    
primeros versos

Cuando nació, apareció el lobo. Domingo al mediodía, luz brillante, y la madre vio a través de los vidrios, el hocico picudo, y en la pelambre, las espinas de escarcha, y clamoreó; más, le dieron una pócima que la adormecía alegremente.El lobo asistió al bautismo y a la comunión...

 
   Cuando yo muera... Cuando yo muera... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Cuando yo muera, no me veré morir, por primera vez...

 
   No soy nadie… (fragmento) No soy nadie… (fragmento) de Alfredo Fressia

   Alfredo Fressia
      Por Alfredo Fressia    
primeros versos

No soy nadie. Estoy tendido en la cama, finjo leer mientras Alfredo escribe frente a la computadora. Hace casi dos horas que está escribiendo. Se ha ido encorvando con los años y, para ver mejor, o por ansiedad frente al texto, aproxima la cabeza a la pantalla. Hace pensar en un insecto gigantesco...

 
   Los amigos Los amigos  de Enrique Estrázulas

   Enrique Estrázulas
      Por Enrique Estrázulas    
primeros versos

Cuando golpeó su voz la medianoche debajo de la luna, hubo un perro en el sur y un pito alerta del velador atravesando el viento. Los libros y el tabaco palpitaron en el sopor del cuarto, hubo un latido nocheriego en las copas y el invierno colgado de un farol se balanceaba en cada esquina...

 
   Confesión de mirlo Confesión de mirlo de Jorge Pimentel

   Jorge Pimentel
      Por Jorge Pimentel    
primeros versos

nubes que son síntomas de huir relojes detenidos absorbiendo la carne relojes absorbiendo la carne gangrenando la luz aposentando tibiezas granuladas insufladas en el desaire más denso en el ardor cómplice de huir de alejarse nubes que son síntomas del verso de la verdad...

 
   Maldicen viejos trapos Maldicen viejos trapos de Enrique Estrázulas

   Enrique Estrázulas
      Por Enrique Estrázulas    

En el espacio cavilante y mudo, de ladrillos, vitrales y sombreros, Joaquín Torres García halló la simetría exacta de su pena. Fuiste al mar, Onetti, navegabas llevándote en un hombro tu cama incandescente, tu licor, tus olores, tus vacilantes huesos...

 
   Mi Buenos Aires querido Mi Buenos Aires querido de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Cecilia Roth    
primeros versos

Sentado al borde de una silla desfondada, mareado, enfermo, casi vivo, escribo versos previamente llorados por la ciudad donde nací. Hay que atraparlos, también aquí nacieron hijos dulces míos que entre tanto castigo te endulzan bellamente...

 
   La luna, tu silueta La luna, tu silueta de Julio Torres Recinos

   Julio Torres Recinos
      Por Julio Torres Recinos    
primeros versos

Como todas las cartas, ésta llegará tarde. Pero es que esperaba decir el último adiós y ya sabes los adioses te martillan los sentidos, son como la espuma del río que se queda en la ensenada girando hasta marearse hasta que se va con la corriente...

 
   Julito (7) Julito (7) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Mira la luna. La luna es tuya, nadie te la puede quitar. La has atado con los besos de tu mano y con la alegre mirada de tu corazón. Sólo es una gota de luz, una palabra, hermosa. Luna es la distante, la soñada, tan irreal como el cielo y como los puntos de las estrellas. La tienes en las manos, hijo,...

 
   Llagas de amor Llagas de amor de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Esta luz, este fuego que devora. Este paisaje gris que me rodea. Este dolor por una sola idea. Esta angustia de cielo, mundo y hora. Este llanto de sangre que decora lira sin pulso ya, lúbrica tea. Este peso del mar que me golpea. Este alacrán que por mi pecho mora...

 
   Dicen… Dicen… de Nuria Parés

   Nuria Parés
      Por Nuria Parés    
primeros versos

Anda por todas partes. Lo he leído y lo sigo leyendo todavía. Anda por todos lados, anda en todos los ojos que lo miran brillar en la blancura de las páginas con su cándida luz inofensiva. Que soy, que somos (nos lo dicen) la España peregrina...

 
   Barata Barata de Armando Uribe Arce

   Armando Uribe Arce
      Por Armando Uribe Arce    
primeros versos

Huyan de las baratas, niños lindos. Esta barata tiene piernas. Súbanse niños a los guindos. Esta barata come carnes tiernas. Corrieron tanto que enfermaron de hernia. Comieron tantas guindas que los trataron de indios...

 
   Elogio de la sombra Elogio de la sombra de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

La vejez (tal es el nombre que los otros le dan) puede ser el tiempo de nuestra dicha. El animal ha muerto o casi ha muerto. Quedan el hombre y su alma. Vivo entre formas luminosas y vagas que no son aún la tiniebla. Buenos Aires, que antes se desgarraba en arrabales hacia la llanura incesante…

 
   Pleamar Pleamar de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Nada ansío de nada, mientras dura el instante de eternidad que es todo, cuando no quiero nada...

 
   Escucha mis palabras oh Señor (Salmo 5) Escucha mis palabras oh Señor (Salmo 5) de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Escucha mis palabras oh Señor Oye mis gemidos Escucha mi protesta Porque no eres tú un Dios amigo de los dictadores ni partidario de su política ni te influencia la propaganda ni estás en sociedad con el gángster. No existe sinceridad en sus discursos ni en sus declaraciones de prensa...

 
   Terminó como había vivido la belleza… Terminó como había vivido la belleza… de Armando Uribe Arce

   Armando Uribe Arce
      Por Armando Uribe Arce    

Terminó como había vivido la belleza. La envidié antes de conocerla y después de casados y ahora se le envidia su muerte. Al imposible que supo llevar su vida como en andas y que estos últimos años los pasó ejercitando un arte que la revelaba...