☰ menú
 


25 poemas aleatorios en video

 
   Bueno... ahí terminó lo que te traía... (fragmento) y Disposiciones (fragmento) Bueno... ahí terminó lo que te traía... (fragmento) y Disposiciones (fragmento) de Pablo Neruda

   Pablo Neruda
      Por Pablo Neruda    

Bueno... ahí terminó lo que te traía: mi poesía, para ti, para este día, para esta tarde, para esta noche y te la dejo para mañana. No sé si te dejará pensativa ésta poesía que anda por todas partes: Saca tierra, lluvia, frutos y tierra, lluvia, frutos, luchas, esperanzas....

 
   Barata Barata de Armando Uribe Arce

   Armando Uribe Arce
      Por Armando Uribe Arce    
primeros versos

Huyan de las baratas, niños lindos. Esta barata tiene piernas. Súbanse niños a los guindos. Esta barata come carnes tiernas. Corrieron tanto que enfermaron de hernia. Comieron tantas guindas que los trataron de indios...

 
   Tres árboles Tres árboles de Gabriela Mistral

   Gabriela Mistral
      Por Horacio Salinas    
primeros versos

Tres árboles caídos quedaron a la orilla del sendero. El leñador los olvidó, y conversan, apretados de amor, como tres ciegos. El sol de ocaso pone su sangre viva en los hendidos leños ¡y se llevan los vientos la fragancia de su costado abierto!...

 
   El hombre imaginario El hombre imaginario de Nicanor Parra

   Nicanor Parra
      Por Nicanor Parra    
primeros versos

El hombre imaginario vive en una mansión imaginaria rodeada de árboles imaginarios a la orilla de un río imaginario De los muros que son imaginarios penden antiguos cuadros imaginarios irreparables grietas imaginarias que representan hechos imaginarios ocurridos en mundos imaginarios...

 
   Yo quiero otro país Yo quiero otro país de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Pepe Soriano    
primeros versos

Debemos hacer aquí un país. Estamos a la entrada de una tierra prometida que emana leche y miel como una mujer. De esta tierra es mi canto, mi poesía. Pero todavía están las encomiendas y cuando suena la campana en la bolsa de Nueva York...

 
   Altazor o el viaje en paracaídas (canto II) (fragmento) Altazor o el viaje en paracaídas (canto II) (fragmento) de Vicente Huidobro

   Vicente Huidobro
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Mujer el mundo está amueblado por tus ojos Se hace más alto el cielo en tu presencia La tierra se prolonga de rosa en rosa Y el aire se prolonga de paloma en paloma Al irte dejas una estrella en tu sitio Dejas caer tus luces como el barco que pasa Mientras te sigue mi canto embrujado...

 
   Tengo estos huesos hechos a las penas... Tengo estos huesos hechos a las penas... de Miguel Hernández

   Miguel Hernández
      Por Francisco Portillo    
primeros versos

Tengo estos huesos hechos a las penas y a las cavilaciones estas sienes: penas que vas, cavilación que vienes como el mar de la playa a las arenas. Como el mar de la playa a las arenas, voy en este naufragio de vaivenes, por una noche oscura de sartenes redondas...

 
   Agua de remanso Agua de remanso de Thiago de Mello

   Thiago de Mello
      Por Thiago de Mello    
primeros versos

Ternura: honda manera cristalina de mi ser. Agua de remanso, brisa mansa, luz de amanecer. Nunca es la pena que muerde. Jamás la turbia esquivez, el apego al gris, la fría concha que enciende en el alma una brasa de malogro. Es el gusto de la vida...

 
   Cristo en la cruz Cristo en la cruz de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Marcelo Cejas    
primeros versos

Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra. Los tres maderos son de igual altura. Cristo no está en el medio. Es el tercero. La negra barba pende sobre el pecho. El rostro no es el rostro de las láminas, es áspero y judío. No lo veo y seguiré buscándolo hasta el día último de mis pasos...

 
   Del sentido del mundo Del sentido del mundo de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Lo que es el mundo está en el mundo: árboles árboles, pájaros pájaros. Lo que el mundo y sus seres significan, no está en el mundo, no es de este mundo. Otra cosa seríamos, otro sitio ocupáramos si alguien supremo hubiera dado signo a nuestros actos...

 
   Testamento (se incluye parte del discurso de recepción del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo) Testamento (se incluye parte del discurso de recepción del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo) de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Habiendo llegado al tiempo en que la penumbra ya no me consuela más y me apocan los presagios pequeños; habiendo llegado a este tiempo; y como las heces del café abren de pronto ahora para mí sus redondas bocas amargas...

 
   Pensándolo bien Pensándolo bien de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me dicen que debo hacer ejercicio para adelgazar, que alrededor de los 50s son muy peligrosos la grasa y el cigarro, que hay que conservar la figura y dar la batalla al tiempo, a la vejez. Expertos bien intencionados y médicos amigos me recomiendan dietas...

 
   A Pablo Neruda, en el corazón A Pablo Neruda, en el corazón de Rafael Alberti

   Rafael Alberti
      Por Jesús Quintero    
primeros versos

No dormireis, malditos de la espada, cuervos nocturnos de sangrientas uñas, tristes cobardes de las sombras tristes, violadores de muertos. No dormireis. Su noble canto, su pasión abierta, su estatura más alta que las cumbres, con el cántico libre de su pueblo...

 
   Periplo Periplo de José Kozer

   José Kozer
      Por José Kozer    
primeros versos

La racha canta la racha canta el huracanado viento en los batientes de la ventana: el golpe es verde, verde y cruje la corteza del árbol del jardín, crujen las dos blancas mecedores junto al aljibe llenándose, el agua del viento huracanado es impensable...

 
   Recito entonces… Recito entonces… de Raúl Zurita

   Raúl Zurita
      Por Raúl Zurita    

Recito entonces mi poema militante a toda voz, gritando, mientras el demolido viento de las banderas se agiganta y los cientos de miles de rostros se funden en silencio, escuchando. Pienso que tal vez tú estás entre la multitud escuchando y en verdad llegué a creer que estabas...

 
   Mi tribu Mi tribu de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

La tierra es la misma el cielo es otro. El cielo es el mismo la tierra es otra. De lago en lago de bosque en bosque: ¿cuál es mi tribu? me pregunto ¿cuál es mi lugar? Tal vez pertenezco a la tribu de los que no tienen tribu; o a la tribu de las ovejas negras; o a una tribu cuyos ancestros vienen del futuro…

 
   Versos nacidos del fuego del amor de Dios que en si tenía Versos nacidos del fuego del amor de Dios que en si tenía de Santa Teresa de Jesús

   Santa Teresa de Jesús
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Aquesta divina unión, del amor con que yo vivo, hace a Dios ser mi cautivo, y libre mi corazón; mas causa en mi tal pasión ver a Dios mi prisionero, que muero porque no muero...

 
   Cincuenta aniversario Cincuenta aniversario de Roque Dalton

   Roque Dalton
      Por Roque Dalton    
primeros versos

Un hombre sale al patio trasero de su casa (ahí no llega nunca el duro viento del otoño) tiene en sus manos una pequeña copa de aguardiente y se mesa con cariño el cabello aquí las canas del hambre aquí las de aquel día en que fue héroe entre miles de héroes...

 
   La madre La madre  de Alvaro Figueredo

   Alvaro Figueredo
      Por Alvaro Figueredo    
primeros versos

Una que sin rubor ni tregua lame el mundo el ácido salobre amargo y siempre y es una y una y una madre nocturna donde fuera y nadie se arrastra aúlla aúlla cruza a ciegas la brasa el hormiguero con su mano llena de leche y lástima empujando la piedrapiedra el enmohecido cristo de hiel y nieve...

 
   Julito (1) Julito (1) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Dice Julito que este soldadito de plomo que tiene en la mano recibió un balazo en la nuca y cuando estaba en el suelo vino una serpiente y le mordió la pierna. Éste ya no sirve, dice, y lo coloca bocabajo y le echa unos trapos sucios encima. Los tres soldaditos que le quedan...

 
   Trepinodcutus Viperinus Trepinodcutus Viperinus de Dulce María Loynaz

   Dulce María Loynaz
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Está hecha de anillos de Saturno, de humedad de los pozos y luz de fuegos fatuos Signo es del Infinito si se muerde la cola; y abre interrogaciones con el cuerpo enarcado. Su ojo eléctrico brilla en la yerba del suelo y un dulce escalofrío la va desenroscando...

 
   Para hacer el amor Para hacer el amor de Antonio Cisneros

   Antonio Cisneros
      Por Antonio Cisneros    
primeros versos

Para hacer el amor debe evitarse un sol muy fuerte sobre los ojos de la muchacha tampoco es buena la sombra si el lomo del amante se achicharra para hacer el amor. Los pastos húmedos son mejores que los pastos amarillos pero la arena gruesa es mejor todavía...

 
   El grito El grito de Nuria Parés

   Nuria Parés
      Por Nuria Parés    
primeros versos

Nadie eligió su herencia. Ni tú ni yo. Nosotros no elegimos. Fue un desigual reparto. Fue un trallazo, un tajo doloroso y dolorido, un cuchillo de sombras, una herida derramada en hondura y sin alivio... Y aquí estoy, aquí estamos con nuestra herencia en alto...

 
   Los pobres en la estación de autobuses Los pobres en la estación de autobuses de Ledo Ivo

   Ledo Ivo
      Por Ledo Ivo    
primeros versos

Los pobres viajan. En la estación de autobuses levantan los pescuezos como gansos para mirar los letreros del autobús. Sus miradas son de quien teme perder alguna cosa: la maleta que guarda un radio de pilas y una chaqueta que tiene el color del frío en un día sin sueños...

 
   Romance de la pena negra Romance de la pena negra de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo    
primeros versos

Las piquetas de los gallos cavan buscando la aurora, cuando por el monte oscuro baja Soledad Montoya. Cobre amarillo, su carne, huele a caballo y a sombra. Yunques ahumados sus pechos, gimen canciones redondas. Soledad...