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25 poemas aleatorios en video | |
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Uno es el hombre
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Uno es el hombre. Uno no sabe nada de esas cosas que los poetas, los ciegos, las rameras, llaman misterio , temen y lamentan. Uno nació desnudo, sucio, en la humedad directa, y no bebió metáforas de leche, y no vivió sino en la tierra (la tierra que es la tierra y es el cielo como la rosa... | |
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Julito (4)
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Quiero una Tota, digo, a la hora del almuerzo y Julito se apresura a corregirme: No se dice Tota, papá se dice ko-ka-ko-la. Bueno, quiero una Coca Cola. A los tres años y medio, Julito aprende nuestro idioma después de habernos enseñado el suyo... | |
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La bala del Centauro
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Miro desde la barra la ebanistería pomposa y centenaria y los espejosde azogue soñolientos situados al oriente en el gran bar de La Ópera en su género, el solo arquitectónico supérstite de nuestro desmedrado Centro Histórico ; y me solazo con el cándido ademán de los turistas habituales... | |
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Postigo
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Llaman a la puerta Es de noche y están tumbando la puerta Todos duermen Duerme la oscuridad El viento inmensoinmensamente duerme su inmenso sueño Duerme la noche Duermen las estrellas Pero en mi casa llaman con una piedra enorme que golpea iracunda contra el portón... | |
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Me encanta Dios
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos... | |
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Qué es el canto de los pájaros
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Qué es el canto de los pájaros, Adán? Son los pájaros mismos que se hacen aire. Cantar es derramarse en gotas de aire, en hilos de aire, temblar. Entonces los pájaros están maduros y se les cae la garganta en hojas, y sus hojas son suaves, penetrantes, a veces rápidas. ¿Por qué?... | |
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Este poeta exprime... (fragmento)
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Este poeta exprime su riñón, aquel nos habla de sus calcetines escaleras arriba y de su nuez de Adán, escaleras abajo que la hormiga no estorbe la visión del hormiguero ni el hormiguero el bosque de la hormiga . Pero hay otros, los vándalos atroces de sí mismos, los rascacielos del dolor que gimen... | |
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Con la flor del domingo
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Con la flor del domingo ensartada en el pelo, pasean en la alameda antigua. La ropa limpia, el baño reciente, peinadas y planchadas, caminan, por entre los niños y los globos, y charlan y hacen amistades, y hasta escuchan la música que en el quiosco de la Alameda de Santa María... | |
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El amor es otra cosa, señores
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Uno se hace a la idea, desde la infancia, de que el amor es cosa favorable puesta en endecasílabos, señores. Pero el amor es todo lo contrario del amor, tiene senos de rana, alas de puerco. Mídese amor por odio. Es legible entre líneas. Mídese por obviedades... | |
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Otra carta
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Siempre estás a mi lado y yo te lo agradezco. Cuando la cólera me muerde, o cuando estoy triste untado con el bálsamo para la tristeza como para morirme apareces distante, intocable, junto a mí. Me miras como a un niño y se me olvida todo y ya sólo te quiero alegre, dolorosamente... | |
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Mi tribu
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Alberto Blanco Por Alberto Blanco | |
La tierra es la misma el cielo es otro. El cielo es el mismo la tierra es otra. De lago en lago de bosque en bosque: ¿cuál es mi tribu? me pregunto ¿cuál es mi lugar? Tal vez pertenezco a la tribu de los que no tienen tribu; o a la tribu de las ovejas negras; o a una tribu cuyos ancestros vienen del futuro… | |
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Pies para qué los quiero...
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Pies para qué los quiero si tengo alas para volar... | |
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Lento, amargo animal...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Lento, amargo animal que soy, que he sido, amargo desde el nudo de polvo y agua y viento que en la primera generación del hombre pedía a Dios. Amargo como esos minerales amargos que en las noches de exacta soledad maldita y arruinada soledad sin uno mismo trepan a la garganta... | |
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Pensándolo bien
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me dicen que debo hacer ejercicio para adelgazar, que alrededor de los 50s son muy peligrosos la grasa y el cigarro, que hay que conservar la figura y dar la batalla al tiempo, a la vejez. Expertos bien intencionados y médicos amigos me recomiendan dietas... | |
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Otras bestias
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Otras bestias declinan siempre al oro del alba, al mediodía furioso, nunca en la noche de augurios persistentes y toses de rifleros suicidas. Ostentosas, diurnas, claras bestias vivientes, se quiebran, pierden pie, se apagan o se oxidan y oscurecen. Y alrededor del que las mira, el que las piensa, caza... | |
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Tepeyólotl: Corazón del monte
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Todavía llegaba el gato grande a hacer perjuicio a veces Todavía se oían los rumores Se oía que un relámpago entró y no dejó más señas que unas manchas de sangre Todavía se ponía de puntas el vello de la espalda ante la huella hundida bien marcada en el lodo fresco... | |
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El agua desdichada
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Todo quiere ser aguaQuiere licuarse la montaña entera Las atalayas hunden en el río sus leves pies calcáreos Quemados por la boca espumeante del calor loscactos arden amando ya su polvosu ceniza que un día descenderá sobre las aguas Se quieren agua el lirio y la sombra y la piedra... | |
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Las líneas paralelas del metro
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Alberto Blanco Por Alberto Blanco | |
Las vías del metro, vidas paralelas corren juntas pero no se tocan, cambia la escenografía más no cambia la trama, cambian los actores más no cambia el autor. El metro se balancea suavemente como un vaso de lágrimas que amenaza con desbordarse... | |
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Recuerdo que el amor era una blanda furia... (fragmento)
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Recuerdo que el amor era una blanda furia no expresable en palabras. Y mismamente recuerdo que el amor era una fiera lentísima: mordía con sus colmillos de azúcar y endulzaba el muñón al desprender el brazo. Eso sí lo recuerdo. Rey de las fieras, jauría de flores carnívoras... | |
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Paisaje
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Bernardo Ortiz de Montellano Por Jaime Sabines | |
Suspira el tiempo goloso en el seno de la tarde, que arrastra fino rebozo por los campos que Dios guarde. Los magueyales matizan con verdes moños la tierra y, a lo lejos, se precisan los contornos de la sierra. La sierra que abre los brazos protegiendo la campiña... | |
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Sólo en sueños...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Sólo en sueños, sólo en el otro mundo del sueño te consigo, a ciertas horas, cuando cierro puertas detrás de mí. ¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan, y ahora estoy preso en su sortilegio, atrapado en su red! ¡Con qué morboso deleite te introduzco en la casa abandonada... | |
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En este pueblo
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
En este pueblo, Tarumba, miro a todas las gentes todos los días. Somos una familia de grillos. Me canso. Todo lo sé, lo adivino, lo siento. Conozco los matrimonios, los adulterios, las muertes. Sé cuándo el poeta grillo quiere cantar, cuándo bajan los zopilotes al mercado... | |
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Julito (1)
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Dice Julito que este soldadito de plomo que tiene en la mano recibió un balazo en la nuca y cuando estaba en el suelo vino una serpiente y le mordió la pierna. Éste ya no sirve, dice, y lo coloca bocabajo y le echa unos trapos sucios encima. Los tres soldaditos que le quedan... | |
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Percusiones
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Eduardo Langagne Por Eduardo Langagne | |
madre madre muerta mi tambor sobre tu tumba madre muerta suena el cuero del tambor sobre tu tumba y mis manos sobre el cuero del tambor sobre tu tumba las uñas de mis manos golpeando sobre el cuero del tambor sobre tu tumba madre muerta... | |
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Oídos con el alma... (fragmento final)
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Octavio Paz Por Octavio Paz | |
Oídos con el alma, pasos mentales más que sombras, sombras del pensamiento más que pasos, por el camino de ecos que la memoria inventa y borra: sin caminar caminan sobre este ahora, puente tendido entre una letra y otra. Como llovizna sobre brasas dentro de mí los pasos pasan hacia… | |
