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25 poemas aleatorios en video

 
   Cantemos, cantemos... Cantemos, cantemos... de Juan L. Ortiz

   Juan L. Ortiz
      Por Cristina Banegas    
primeros versos

Sobre el vapor de sangre, sutil, sutilísimo, cantemos. Cantemos y esperemos. Sobre el azoramiento pálido, casi fúnebre, de las orillas de los arroyos, que se han quedado sin montes, cantemos. Sobre la muerte que han embebido estas colinas...

 
   Mi tribu Mi tribu de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

La tierra es la misma el cielo es otro. El cielo es el mismo la tierra es otra. De lago en lago de bosque en bosque: ¿cuál es mi tribu? me pregunto ¿cuál es mi lugar? Tal vez pertenezco a la tribu de los que no tienen tribu; o a la tribu de las ovejas negras; o a una tribu cuyos ancestros vienen del futuro…

 
   Correspondencia pendiente con Jorge Teillier (fragmento) Correspondencia pendiente con Jorge Teillier (fragmento) de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Tu foto de infancia se extravió en el diario. Los duendes del taller me arrebataron ese regalo de tu madre. Desde ahora sólo conservaré la imagen del niño que conocí en un carro de tren detenido en la estación de Lautaro ese verano del 48, mientras don Fernando y don Tomás se transmiten noticias...

 
   Platero Platero de Juan Ramón Jiménez

   Juan Ramón Jiménez
      Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo    
primeros versos

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negros. Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico...

 
   Milonga de Jacinto Chiclana Milonga de Jacinto Chiclana de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Edmundo Rivero    
primeros versos

Me acuerdo. Fue en Balvanera En una noche lejana Que alguien dejó caer el nombre De un tal Jacinto Chiclana. Algo se dijo también De una esquina y de un cuchillo; Los años nos dejan ver El entrevero y el brillo. Quién sabe por qué razón Me anda buscando ese nombre; Me gustaría saber Cómo habrá…

 
   Tepeyólotl: Corazón del monte Tepeyólotl: Corazón del monte de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Todavía llegaba el gato grande a hacer perjuicio a veces Todavía se oían los rumores Se oía que un relámpago entró y no dejó más señas que unas manchas de sangre Todavía se ponía de puntas el vello de la espalda ante la huella hundida bien marcada en el lodo fresco...

 
   Poema de los dones Poema de los dones de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Jorge Luis Borges    
primeros versos

Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dió a la vez los libros y la noche. De esta ciudad de libros hizo dueños a unos ojos sin luz, que sólo pueden leer en las bibliotecas...

 
   Se prohibe Se prohibe de Héctor Rosales

   Héctor Rosales
      Por Héctor Rosales    
primeros versos

Se prohíbe pegar carteles en la tarde. (Proclama el cartel, pegado a un poste también imperativo). En los portales yo escribo lunas nuevas y viejas. Prominentes paredes, oscuras siempre, cubren a los postes con la dificultad de hallar mis letras...

 
   En voz baja... En voz baja... de Pablo Armando Fernández

   Pablo Armando Fernández
      Por Pablo Armando Fernández    
primeros versos

En voz baja decir, amor, tu nombre, junto a ti, a tus oídos, a tu boca. Y ser ese animal feliz que junta sus mitades. En voz baja o sin ella, muda la boca revertida a su unidad: silencio inaugural que a verbo y carne otorga nueva vida. Los ojos ciegos, de regreso al todo...

 
   Yo no lo sé de cierto Yo no lo sé de cierto de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Yo no lo sé de cierto, pero supongo que una mujer y un hombre algún día se quieren, se van quedando solos poco a poco, algo en su corazón les dice que están solos, solos sobre la tierra se penetran, se van matando el uno al otro. Todo se hace en silencio. Como se hace la luz dentro del ojo...

 
   Porque llovía triste... Porque llovía triste... de Francisco Caro

   Francisco Caro
      Por Francisco Caro    
primeros versos

Porque llovía triste paré el Skoda al borde de tus pasos, de la acera, de tu cadera grito, de tu espalda de prisas y aguacate. Se asomó tu sorpresa por el cristal, llovía llovía y te subiste un instante tan sólo antes de que mi sed te reclamara. Que estabas empapada de la sombra de todas las acacias...

 
   Lobo Lobo de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio    
primeros versos

Cuando nació, apareció el lobo. Domingo al mediodía, luz brillante, y la madre vio a través de los vidrios, el hocico picudo, y en la pelambre, las espinas de escarcha, y clamoreó; más, le dieron una pócima que la adormecía alegremente. El lobo asistió al bautismo y a la comunión...

 
   La muerte está sentada a los pies de mi cama La muerte está sentada a los pies de mi cama de Oscar Hahn

   Oscar Hahn
      Por Oscar Hahn    
primeros versos

Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo y frazadas dispuestas a levantar el vuelo. La muerte dice ahora que me va a hacer la cama. Le suplico que no, que la deje deshecha. Ella insiste y replica que esta noche es la fecha. Se acomoda y agrega que esta noche me ama...

 
   Cuento de dos jardines (fragmentos) Cuento de dos jardines (fragmentos) de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Una casa, un jardín, no son lugares: giran, van y vienen. Sus apariciones abren en el espacio otro espacio, otro tiempo en el tiempo. Sus eclipses no son abdicaciones: nos quemaría la vivacidad de uno de esos instantes si durase otro instante. Estamos condenados a matar al tiempo: así morimos…

 
   Los demás compañeros de la celda están dormidos Los demás compañeros de la celda están dormidos de Ariel Dorfman

   Ariel Dorfman
      Por Ariel Dorfman    
primeros versos

Tú entras a la única habitaciónde la casa y no pones la luz para no despertara los niños. Te sacas la ropa en la oscuridad y extiendes la mano bajo la frazada hasta sentir el cuerpo tibio y dormido de la más pequeña, la que no conozco, la que nació después...

 
   El hombre imaginario El hombre imaginario de Nicanor Parra

   Nicanor Parra
      Por Nicanor Parra    
primeros versos

El hombre imaginario vive en una mansión imaginaria rodeada de árboles imaginarios a la orilla de un río imaginario De los muros que son imaginarios penden antiguos cuadros imaginarios irreparables grietas imaginarias que representan hechos imaginarios ocurridos en mundos imaginarios...

 
   Con gracia o sin ella... Con gracia o sin ella... de Eduardo Milán

   Eduardo Milán
      Por Eduardo Milán    
primeros versos

Con gracia o sin ella? Hay de dulce, de destino designado con el dedo, hay de temblores de amor, tembladerales de América del Sur, sedimentados del Norte. Está el modelo barroco, oculta, bajo un follaje expresivo, perlas, clítoris que roza circular, encima del pliegue de bordes morados...

 
   Sólo en sueños... Sólo en sueños... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Sólo en sueños, sólo en el otro mundo del sueño te consigo, a ciertas horas, cuando cierro puertas detrás de mí. ¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan, y ahora estoy preso en su sortilegio, atrapado en su red! ¡Con qué morboso deleite te introduzco en la casa abandonada...

 
   Niños Niños de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Juan Gelman    
primeros versos

un niño hunde la mano en su fiebre y saca astros que tira al aire / y ninguno ve yo tampoco los veo / yo sólo veo un niño con fiebre que tiene los ojos cerrados y ve animalitos que pasan por el cielo pacen en su temblor yo no veo esos animalitos / yo veo al niño que ve animalitos...

 
   Distinto Distinto de Juan Ramón Jiménez

   Juan Ramón Jiménez
      Por Héctor Rosales    
primeros versos

Lo querían matar los iguales porque era distinto. Si veis un pájaro distinto, tiradlo; si veis un monte distinto, caedlo; si veis un camino distinto, cortadlo; si veis una rosa distinta, deshojadla; si veis un río distinto, cegadlo... si veis un hombre distinto, matadlo. ¿Y el sol y la luna dando en lo distinto? Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir distinto de lo distinto; lo que seas, que eres distinto (monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre)...

 
   El puro no El puro no de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Eduardo (Tato) Pavlovsky    
primeros versos

El No el no inóvulo el no nonato el noo el no poslodocosmos de impuros ceros noes que noan noan noan y nooan y plurimono noan el morbo amorfo noo no démono no deo sin son sin sexo ni órbita el yerto inóseo noo en unisolo amódulo sin poros...

 
   Desconocido Desconocido de Carmen Berenguer

   Carmen Berenguer
      Por Carmen Berenguer    
primeros versos

Un hombre a quién no conocía aparece en los diarios de todo el país. Está tirado en la calle tiene el cuerpo perforado: Ahora todos lo conocemos...

 
   Bueno... ahí terminó lo que te traía... (fragmento) y Disposiciones (fragmento) Bueno... ahí terminó lo que te traía... (fragmento) y Disposiciones (fragmento) de Pablo Neruda

   Pablo Neruda
      Por Pablo Neruda    

Bueno... ahí terminó lo que te traía: mi poesía, para ti, para este día, para esta tarde, para esta noche y te la dejo para mañana. No sé si te dejará pensativa ésta poesía que anda por todas partes: Saca tierra, lluvia, frutos y tierra, lluvia, frutos, luchas, esperanzas....

 
   Sobre el promontorio, la casa era un cascarón... (fragmento) Sobre el promontorio, la casa era un cascarón... (fragmento) de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio    
primeros versos

Sobre el promontorio, la casa era un cascarón macabro. Tuve miedo. La fiebre me hacía delirar un poco. Me asomé a la ventana. La medianoche tenía luna. Una alta luna, entera y sombría. Los magnolios se ilusionaban y querían estallar sus pimpollos como balas blancas...

 
   Niño mío - de la gran Ocultadora Niño mío - de la gran Ocultadora de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Son las seis de la mañana y los guajolotes cantan. Calor de humana ternura. Soledad acompañada. Jamás en toda la vida olvidaré tu presencia. Me acogiste destrozada y me devolviste entera, íntegra. En esta pequeña tierra dónde pondré la mirada? ¡Tan inmensa, tan profunda!...