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25 poemas aleatorios en video

 
   La memoria divina (fragmentos) La memoria divina (fragmentos) de Gabriela Mistral

   Gabriela Mistral
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Si me dais una estrella, y me la abandonáis, desnuda ella entre la mano, no sabré cerrarla por defender mi nacida alegría. Yo vengo de una tierra donde no se perdía. Si me encontráis la gruta maravillosa, que como una fruta tiene entraña purpúrea y dorada...

 
   Una mano dice adiós Una mano dice adiós de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    

Una mano inclinada levemente al vacío compuesta de breves huesos suicidas el instante mismo anticipándose al caer en un gesto de vaciarse. Un vacío con la forma de una mano levemente ordenada depuesta por suicidas instantes disipándose que caen...

 
   Los huesos de mi padre Los huesos de mi padre de Rodolfo Hinostroza

   Rodolfo Hinostroza
      Por Rodolfo Hinostroza    
primeros versos

Serán éstos los 206 aristocráticos huesos de mi padre? Todos completos, con su maxilar inferior, su frontal, sus falangetas, su astrágalo, su vomer, sus clavículas? No se habrán confundido en la Fosa Común con los de un vagabundo...

 
   Cuando nació, apareció el lobo... (fragmento) Cuando nació, apareció el lobo... (fragmento) de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio
Lectura en francés Christophe Rouxel    
primeros versos

Cuando nació, apareció el lobo. Domingo al mediodía, luz brillante, y la madre vio a través de los vidrios, el hocico picudo, y en la pelambre, las espinas de escarcha, y clamoreó; más, le dieron una pócima que la adormecía alegremente.El lobo asistió al bautismo y a la comunión...

 
   El son del ángel de la ciudad (fragmento) El son del ángel de la ciudad (fragmento) de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

No oigo lo que tengo que decirles. La voz que saca de las palabras la chispa del frote, la antesala del fuego, no se presenta. Estoy sorda. Siento en la carne el dardo del llanto de la triste langosta canadiense: chilla cuando han de matarla. El animal ha venido aquí sólo a perseguir su muerte...

 
   Los heraldos negros Los heraldos negros de César Vallejo

   César Vallejo
      Por Federico Luppi     
primeros versos

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé! Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma... Yo no sé! Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte...

 
   Mis muertos siguen sufriendo... Mis muertos siguen sufriendo... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Mis muertos siguen sufriendo el dolor de la vida en mí...

 
   Arte poética Arte poética de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Juan Gelman    
primeros versos

Entre tantos oficios ejerzo éste que no es mío, como un amo implacable me obliga a trabajar de día, de noche, con dolor, con amor, bajo la lluvia, en la catástrofe, cuando se abren los brazos de la ternura o del alma, cuando la enfermedad hunde las manos...

 
   La prosa es bella La prosa es bella de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

La prosa es bella —dicen los lectores—. La poesía es tediosa: no hay en ella argumento, ni sexo, ni aventura, ni paisajes, ni drama, ni humorismo, ni cuadros de la época. Eso quiere decir que los lectores tampoco entienden la prosa...

 
   Ruiseñores de nuevo Ruiseñores de nuevo de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Juan Gelman    
primeros versos

en el gran cielo de la poesía/mejor dicho/ en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos/astrosdioses/mortales está cantando el ruiseñor de keats/siempre/ pasa rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva desan juan/ a la teresa se le dobla el dolor...

 
   Ya no le echen tierra Ya no le echen tierra de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

Patria no: Tierra mía. Hermana que sólo en ti cumplió mi cuna. Sangre de mi sangre, padre de mi padre, madre de mi madre y de mis abuelas, amiga mía y enemiga, el escorpión y su nido de que habló Paz. Tierra no eres, sino agua: El río Pánuco con sus cascadas...

 
   Fuego azul Fuego azul de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Betsy Pecanins    

Cuando se queman las velas se vuelven humo poco de cera y de ceniza es el fuego quien las quema cuando se incendian las casas se vuelven humo recuerdos y cenizas es el fuego quien las quema es el fuego quien quema mi cuerpo yo soy un poco de cera enamorada me he vuelto fuego azul...

 
   Pero ya basta... Pero ya basta... de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Pero ya basta He aquí al dinamitero Este es el sobrestante Este es el tractorista que despeñó su máquina junto a un alud de rocas más grandes que el tractor Partiremos ese cerro cabrones! Que caigan esos árboles esas rocas esa peña mayor Que se abra el cerro!...

 
   Tengo estos huesos hechos a las penas... Tengo estos huesos hechos a las penas... de Miguel Hernández

   Miguel Hernández
      Por Francisco Portillo    
primeros versos

Tengo estos huesos hechos a las penas y a las cavilaciones estas sienes: penas que vas, cavilación que vienes como el mar de la playa a las arenas. Como el mar de la playa a las arenas, voy en este naufragio de vaivenes, por una noche oscura de sartenes redondas...

 
   Dicotomía incruenta Dicotomía incruenta de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Siempre llega mi mano más tarde que otra mano que se mezcla a la mía y forman una mano. Cuando voy a sentarme advierto que mi cuerpo se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse adonde yo me siento. Y en el preciso instante de entrar en una casa...

 
   Mi Buenos Aires querido Mi Buenos Aires querido de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Cecilia Roth    
primeros versos

Sentado al borde de una silla desfondada, mareado, enfermo, casi vivo, escribo versos previamente llorados por la ciudad donde nací. Hay que atraparlos, también aquí nacieron hijos dulces míos que entre tanto castigo te endulzan bellamente...

 
   El suicida El suicida de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

No quedará en la noche una estrella. No quedará la noche. Moriré y conmigo la suma del intolerable universo. Borraré las pirámides, las medallas, los continentes y las caras. Borraré las pirámides, las medallas, los continentes y las caras. Borraré la acumulación del pasado. Haré polvo la historia…

 
   Terminó como había vivido la belleza… Terminó como había vivido la belleza… de Armando Uribe Arce

   Armando Uribe Arce
      Por Armando Uribe Arce    

Terminó como había vivido la belleza. La envidié antes de conocerla y después de casados y ahora se le envidia su muerte. Al imposible que supo llevar su vida como en andas y que estos últimos años los pasó ejercitando un arte que la revelaba...

 
   Reencarnación de los carniceros Reencarnación de los carniceros de Oscar Hahn

   Oscar Hahn
      Por Oscar Hahn    
primeros versos

Y vi que los carniceros al tercer día, al tercer día de la tercera noche, comenzaban a florecer en los cementerios como brumosos lirios o como líquenes. Y vi que los carniceros al tercer día, llenos de tordos que eran ellos mismos, volaban persiguiéndose...

 
   Para hacer el amor Para hacer el amor de Antonio Cisneros

   Antonio Cisneros
      Por Antonio Cisneros    
primeros versos

Para hacer el amor debe evitarse un sol muy fuerte sobre los ojos de la muchacha tampoco es buena la sombra si el lomo del amante se achicharra para hacer el amor. Los pastos húmedos son mejores que los pastos amarillos pero la arena gruesa es mejor todavía...

 
   Oración por Marilyn Monroe Oración por Marilyn Monroe de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Señor recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el nombre de Marilyn Monroe aunque ése no era su verdadero nombre (pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)...

 
   La partida inconclusa La partida inconclusa de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Isla Quiriquina, octubre 1973. BLANCAS: Danilo González, Alcalde de Lota NEGRAS: Floridor Pérez, Profesor rural de Mortandad 1. P4R P3AD 2. P4D P4D 3. CD3A PXP 4. CXP A4A 5. C3C A3C 6. C3A C2D 7.Mientras reflexionaba su séptima jugada un cabo gritó su nombre desde la guardia. ¡Voy! dijo…

 
   Poco se sabe Poco se sabe de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Yo no sabía que no tenerte podía ser dulce como nombrarte para que vengas aunque no vengas y no haya sino tu ausencia tan dura como el golpe que me di en la cara pensando en vos...

 
   Canje y Me sirve y no me sirve (fragmento) Canje y Me sirve y no me sirve (fragmento) de Mario Benedetti

   Mario Benedetti
      Por Darío Grandinetti y Sandra Ballesteros    
primeros versos

Es importante hacerlo quiero que me relates tu último optimismo yo te ofrezco mi última confianza aunque sea un trueque mínimo debemos cotejarnos estás sola estoy solo por algo somos prójimos la soledad también puede ser una llama. De: Contra los puentes levadizos...

 
   Cuestión de fe Cuestión de fe de José Watanabe

   José Watanabe
      Por José Watanabe    
primeros versos

Cómo sería la luz de la madrugada en que Abraham, el hombre de la cerrada fe, subió al monte Moriah llevando de la mano a su unigénito Isaac? Tiene que haber sido una luz hondamente azul como la de este amanecer: en aquel azul Abraham imaginaba la vibrante sangre de su hijo en el cuchillo...