|
25 poemas aleatorios en video | |
|
Los pobres en la estación de autobuses
| |
|
Ledo Ivo Por Ledo Ivo | |
Los pobres viajan. En la estación de autobuses levantan los pescuezos como gansos para mirar los letreros del autobús. Sus miradas son de quien teme perder alguna cosa: la maleta que guarda un radio de pilas y una chaqueta que tiene el color del frío en un día sin sueños... | |
|
Tu cuerpo está a mi lado
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Tu cuerpo está a mi lado fácil, dulce, callado. Tu cabeza en mi pecho se arrepiente con los ojos cerrados y yo te miro y fumo y acaricio tu pelo, enamorado. Esta mortal ternura con que callo te está abrazando a ti mientras yo tengo inmóviles mis brazos. Miro mi cuerpo... | |
|
Atraían verdades... (fragmento)
| |
|
Pedro Piccatto Por Gustavo Wojciechowski | |
Atraían verdades mis ojos si miraban. Cuánta humildad y orgullo desde mi intimidad subía a ellos con intención de cielo. En ellos, azul de soledad, se movían heridas que el hombre no conoce todavía. Heridas comparables a las que sufre Dios cuando crea el dolor de un inocente. Umbral de la belleza... | |
|
Entigrecido vuelvo...
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Entigrecido vuelvo a las cantinas el medio día justo hace de fuego el mundo, la tierra en esta jungla, tan lejana del mar , sediento de cerveza muy fría y sólo como el tigre en esas horas con un cuaderno, un lápiz en la mano. La cantina es neutral, hay tregua en ella de razas y fortunas y de ideologías... | |
|
Los amantes se encuentran
| |
|
Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
La noche se repliega los espejos se evaporan los cuerpos extienden sus fronteras gemelas para encontrarse en la gran confusión del sueño. Nadie daría un beso si no se quemara los labios... | |
|
Me encanta Dios
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos... | |
|
Pena y alegría del amor
| |
|
Rafael de León Por Francisco Portillo | |
Mira cómo se me pone la piel cuando te recuerdo. Por la garganta me sube un río de sangre fresco de la herida que atraviesa de parte a parte mi cuerpo. Tengo clavos en las manos y cuchillos en los dedos y en mi sien una corona hecha de alfileres negros... | |
|
Esta será mi venganza
| |
|
Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Esta será mi venganza: Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso y leas estas líneas que el autor escribió para ti y tú no lo sepas... | |
|
No deseo otro prestigio…
| |
|
Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
No deseo otro prestigio que aquel que me da el amarte, hijo de mi pueblo que tienes un nombre (te pongo los nombres que yo quiero en esta noche) y si no sabes nada de poesía mucho mejor. Yo que no soy ni Neruda, ni Huidobro y que aspiro sin embargo al honor... | |
|
Una ruta en las soledades (fragmento)
| |
|
Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Y poco a poco, como un océano que se encrespa, íbamos emergiendo sobre las llanuras y las llanuras parecían olas ondulando con el movimiento de nuestros cuerpos. Sí, porque se encenderá el cielo y las cordilleras, los desiertos... | |
|
Calle Rondeau (Primera parte)
| |
|
Alfredo Fressia Por Alfredo Fressia | |
Fue cuando descendía por la calle Rondeau, ocupo mi cuerpo como si él fuera un arcano. Supe que entre el exilio y la sinuosa ceremonia del exilio huye el poema, resbala Rondeau abajo y yo lo sigo, lo acecho hasta llegar al mar como a un destino... | |
|
Los pobres en la estación de autobuses
| |
|
Ledo Ivo Por Ledo Ivo (portugués ) y Mario Bojórquez (español) | |
Los pobres viajan. En la estación de autobuses levantan los pescuezos como gansos para mirar los letreros del autobús. Sus miradas son de quien teme perder alguna cosa: la maleta que guarda un radio de pilas y una chaqueta que tiene el color del frío en un día sin sueños... | |
|
La muerte está sentada a los pies de mi cama
| |
|
Oscar Hahn Por Oscar Hahn | |
Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo y frazadas dispuestas a levantar el vuelo. La muerte dice ahora que me va a hacer la cama. Le suplico que no, que la deje deshecha. Ella insiste y replica que esta noche es la fecha. Se acomoda y agrega que esta noche me ama... | |
|
Where is my man?
| |
|
Ana Rossetti Por Carmen Feito Maeso | |
Nunca te tengo tanto como cuando te busco sabiendo de antemano que no puedo encontrarte. Sólo entonces consiento estar enamorada. Sólo entonces me pierdo en la esmaltada jungla de coches o tiovivos, cafés abarrotados, lunas de escaparates... | |
|
Reaparición
| |
|
José Kozer Por José Kozer | |
Regresé a mi casa del reparto de Santos Suárez cuarenta años más tarde, me dejaron subir de visita, encontré en la vitrina del comedor los mismos platos, las copas de Purim, la copa (Pésaj) de Elías, copas de recepción en la luz crepuscular del comedor... | |
|
Tarde tranquila...
| |
|
Antonio Machado Por Carmen Feito Maeso | |
Tarde tranquila, casi con placidez de alma, para ser joven, para haberlo sido cuando Dios quiso, para tener algunas alegrías... lejos, y poder dulcemente recordarlas... | |
|
Teoría del suicida
| |
|
Alvaro Figueredo Por Rafael Gomensoro | |
Dadle un teatro una tribuna un pórtico dadle un balcón de gala dadle su frac su cátedra amarilla quiere morir al alba o a la hora del té dictando su discurso con su chaleco blanco dadle un bastón un arpa una azucena un espejo una góndola devolvedle los yo que le usurparon yo en el tranvía... | |
|
Tiempo encendido
| |
|
Héctor Rosales Por Héctor Rosales | |
Para que la incisiva lontananza retornara a siestas de adoquines y encontrase de mis ojos aquellos acuosos asilos de jazmín y bandoneón. Allá, en la madrenuestra calle que enfocó al firmamento a través del tajo de un muro abatido. Donde toman todavía sales extranjeras los días... | |
|
Como me hice...
| |
|
Antonio Porchia Por Darío Grandinetti | |
Como me hice, no volvería a hacerme. Tal vez volvería a hacerme como me deshago... | |
|
Al perderte yo a ti...
| |
|
Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido: yo porque tú eras lo que yo más amaba y tú porque yo era el que te amaba más. Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo: porque yo podré amar a otras... | |
|
Uno es el hombre
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Uno es el hombre. Uno no sabe nada de esas cosas que los poetas, los ciegos, las rameras, llaman misterio , temen y lamentan. Uno nació desnudo, sucio, en la humedad directa, y no bebió metáforas de leche, y no vivió sino en la tierra (la tierra que es la tierra y es el cielo como la rosa... | |
|
Este amor
| |
|
Julio Torres Recinos Por Julio Torres Recinos | |
Este amor no va a volver. Se fue como un gato al que nadie quiere. No va a volver este amor. Se escapó como un pájaro que huye entre las ramas. No va a volver a pesar de los sueños y las palabras, los paseos por el campo, la playa, las olas entre los pies, la ciudad y sus cafés... | |
|
Encargo
| |
|
Julio Cortázar Por Oscar Martínez | |
No me des tregua, no me perdones nunca. Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves. ¡No me dejes dormir, no me des paz! Entonces ganaré mi reino, naceré lentamente. No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante... | |
|
No te salves
| |
|
Mario Benedetti Por Eusebio Poncela | |
No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios... | |
|
Nada comparable a tus manos...
| |
|
Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días, eres el espejo de la noche, la luz violenta del relámpago, la humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio, mis yemas tocan tu sangre... | |
