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25 poemas aleatorios en video

 
   Sobre mi corazón... Sobre mi corazón... de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Mario García    
primeros versos

Sobre mi corazón yo no habría podido sufrir un silencio de rosa. Hubiera muerto helado un silencio de rosa sobre mi corazón. XXII de Ángel amargo

 
   Domingo por la tarde Domingo por la tarde de Alfredo Fressia

   Alfredo Fressia
      Por Alfredo Fressia    
primeros versos

Domingo por la tarde, ya es la hora de contemplar la ausencia de mi rostro siete días postergado. Nadie impedirá un domingo por la tarde que desarme lentamente mi mentón si la mueca de angustia ha sido en el silencio que abandona el secreto de los huesos y sólo fue sudor mi antiguo desaliento....

 
   Romance sonámbulo Romance sonámbulo de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Verde que te quiero verde. Bajo la luna gitana, las cosas la están mirando y ella no puede mirarlas. Verde que te quiero verde...

 
   Hora de sal Hora de sal de Alfredo Fressia

   Alfredo Fressia
      Por Alfredo Fressia    
primeros versos

Esta es la hora amarilla de los lobos. Esta es la hora de los huesos incendiados como columnas huecas al pie de su derrumbe. (Hay dos mil pistas de sabuesos hasta las uñas profanadas de todas las estatuas) Esta es la hora compuesta en que el actor sudado grita su penúltimo monólogo...

 
   Restringido propósito Restringido propósito de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Demasiado corpóreo, limitado, compacto. Tendré que abrir los poros y disgregarme un poco. No digo demasiado...

 
   Todo poema es su propio borrador Todo poema es su propio borrador de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Todo poema es su propio borrador. El poema es sólo un gesto, un gesto que revela lo que no alcanza a expresar. Los poemas de perfectísima factura, los más grandes, son exclusivamente un manotazo afortunado. Todo poema es infinito. Todo poema es el génesis...

 
   A un borracho que conocí A un borracho que conocí de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    

Entra rechina el piso de madera enfila el ventanal hacia una mesa que en soledad su soledad apresa sin acertar cual es la verdadera la noche desdibuja una escalera tal vez nunca bajada que ya no pesa pero de pronto vuelve la cabeza y ve rodar su infancia...

 
   Versos varios Versos varios de Alejandra Pizarnik

   Alejandra Pizarnik
      Por Ariadna Gil y Darío Grandinetti    

la noche bebió vino y bailó desnuda entre los huesos de la niebla. Los muertos no emiten señales de ninguna suerte. Mala suerte y paciencia, puesto que la vida es un lapso de aprendizaje musical del silencio. Sonríe y yo soy una minúscula marioneta rosa con un paraguas triste...

 
   Canto a su amor desaparecido (fragmento) Canto a su amor desaparecido (fragmento) de Raúl Zurita

   Raúl Zurita
      Por Raúl Zurita    
primeros versos

Ahora Zurita me largó ya que de puro verso y desgarro te pudiste entrar aquí, en nuestras pesadillas; ¿tú puedes decirme dónde está mi hijo? A la Paisa A las Madres de la Plaza de Mayo A la Agrupación de Familiares de los que no aparecen A todos los tortura, palomos del amor, países chilenos y asesinos...

 
   Melodía de darnos... Melodía de darnos... de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Héctor Rosales    
primeros versos

Melodía de darnos... la sagrada melodía de darnos. Ese es el gran acierto de las almas. Es llevar para siempre en nuestra vida el esplendor abierto de una fruta...

 
   Monólogo del ladrón de sueños Monólogo del ladrón de sueños de Jacinto Benavente

   Jacinto Benavente
      Por Jacinto Benavente    
primeros versos

La noche es mi reino, y en la noche las almas, al sumergirse en el profundo mar del sueño, entre sus sombras, exploran la verdad de su vida, como los submarinos al sumergirse bajo las aguas turbulentas observan más seguros la ruta de los barcos sobre ellas navegantes. Y en este reino de…

 
   Poned atención... Poned atención... de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Poned atención: un corazón solitario no es un corazón...

 
   A mis hermanos muertos el 27 de noviembre A mis hermanos muertos el 27 de noviembre de José Martí

   José Martí
      Por Silvio Rodríguez     
primeros versos

Cadáveres amados los que un día Ensueños fuisteis de la Patria mía, Arrojad, arrojad sobre mi frente Polvo de vuestros huesos carcomidos! ¡Tocad mi corazón con vuestras manos! ¡Gemid a mis oídos! ¡Cada uno ha de ser de mis gemidos Lágrimas de uno más de los tiranos!...

 
   El hombre imaginario El hombre imaginario de Nicanor Parra

   Nicanor Parra
      Por Nicanor Parra    
primeros versos

El hombre imaginario vive en una mansión imaginaria rodeada de árboles imaginarios a la orilla de un río imaginario De los muros que son imaginarios penden antiguos cuadros imaginarios irreparables grietas imaginarias que representan hechos imaginarios ocurridos en mundos imaginarios...

 
   La materia que insiste persiste en el vacío La materia que insiste persiste en el vacío  de Pedro Gandía

   Pedro Gandía
      Por Pedro Gandía    
primeros versos

Adolescente virgen ofrenda su desnudo Al sueño y la pasión de sus idólatras, Y blancos astros signan el corazón del Cosmos Como esperma de un dios que enciende la ceniza. Príncipe-Mago alígero, de sombra refulgente, Lo conforma con ruinas de espejos abisales...

 
   Patadita Patadita de Mario Noel Rodríguez

   Mario Noel Rodríguez
      Por Mario Noel Rodríguez    

Una patadita a la cacerola en que departieron los modernistas yo quien abogo por los crepúsculos de otro color arranco mi pellejo como muestra y le dicto sin el menor ruido con el tridente de nubes apago el día y digo va a triunfar el beso se la chamana mía...

 
   Muchachas que algún día Muchachas que algún día de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Muchachas que algún día leáis emocionadas estos versos y soñéis con un poeta: sabed que yo los hice para una como vosotras y que fue en vano...

 
   El gladiolo se enfermó... El gladiolo se enfermó... de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio
Lectura en francés Christophe Rouxel    
primeros versos

El gladiolo se enfermó. Desde sus pavorosos cabellos rosados enviaba chispas a mi habitación. En todas sus bocas abiertas tenía lágrimas, rosas y, también huesos y peines. Aterrada clamé a la Virgen Llévalo, pero, la Virgen no se separaba de la estampa. Y él ardía como un brasero...

 
   Canto cósmico (fragmento) Canto cósmico (fragmento) de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Los cuerpos celestes y los nuestros. Estrellas caminanteslos caldeos. (A las no fijas.) En griego caminante es planetes, así que habitamos una estrella caminante. Los hombres que formamos el Hombre o mejor dicho formaremos. O tenemos por delante solamente un planeta pelado como Marte...

 
   El peatón El peatón de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta. Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra...

 
   Triste eres menos triste.... Triste eres menos triste.... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Triste eres menos triste. Quédate triste...

 
   Oración por Marilyn Monroe Oración por Marilyn Monroe de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Señor recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el nombre de Marilyn Monroe aunque ése no era su verdadero nombre (pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)...

 
   Para hacer un talismán Para hacer un talismán de Olga Orozco

   Olga Orozco
      Por Olga Orozco    
primeros versos

Se necesita sólo tu corazón hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios. Un corazón apenas, como un crisol de brasas para la idolatría. Nada más que un indefenso corazón enamorado. Déjalo a la intemperie, donde la hierba aúlle sus endechas de nodriza loca y no pueda dormir...

 
   El pueblo victorioso El pueblo victorioso de Pablo Neruda

   Pablo Neruda
      Por Víctor Heredia    
primeros versos

Está mi corazón en esta lucha. Mi pueblo vencerá. Todos los pueblos vencerán, uno a uno. Estos dolores se exprimirán como pañuelos hasta estrujar tantas lagrimas vertidas en socavones del desierto, en tumbas, en escalones del martirio humano...

 
   Bellísima Bellísima de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Oigame usted, bellísima, no soporto su amor. Míreme, observe de qué modo su amor daña y destruye. Si fuera usted un poco menos bella, si tuviera un defecto en algún sitio, un dedo mutilado y evidente, alguna cosa ríspida en la voz, una pequeña cicatriz junto a esos labios de fruta en movimiento...