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25 poemas aleatorios en video

 
   Panorama de Teotihuacan Panorama de Teotihuacan  de Saúl Ibargoyen

   Saúl Ibargoyen
      Por Saúl Ibargoyen    
primeros versos

Teotihuacan: en tus nubosos lugares sin sombra el pie vamos poniendo sobre cada figura de otros pies transfigurados. Borrosos de luz seca y quemante ruedan los rodillos que portaron pesados colores apretados átomos de sol ilevantable...

 
   No invento para ti un miserable paraíso... No invento para ti un miserable paraíso... de Olga Orozco

   Olga Orozco
      Por Olga Orozco    
primeros versos

No invento para ti un miserable paraíso de momias de ratones, tan ajeno a tus huesos como el fósil del último invierno en el desván; ni absurdas metamorfosis, ni vanos espejeos de leyendas doradas. Sé que preferirías ser tú misma, esa protagonista de menudos sucesos archivados...

 
   El miedo, padre El miedo, padre de Alfredo Fressia

   Alfredo Fressia
      Por Alfredo Fressia    
primeros versos

Padre, yo me espanto de estar preso en mi cuerpo, el condenado umbral, perfecto, este retorno, padre, eternamente en viaje y muerto, por las cuatro estaciones y la suerte echada de los hombres, los hijos obedientes de la especie, padre, los muertos venideros...

 
   Tedio Tedio de Armando Uribe Arce

   Armando Uribe Arce
      Por Armando Uribe Arce    

Dios mío por qué me has abandonado? ¡Porque tuyo no soy y no soy Dios! ¿Y por qué me has amanerado? Porque me aburrís tanto vos...

 
   El lenguado El lenguado de José Watanabe

   José Watanabe
      Por José Watanabe    
primeros versos

Soy lo gris contra lo gris. mi vida depende de copiar incansablemente el color de la arena,pero ese truco sutil que me permite comer y burlar enemigos me ha deformado. He perdido la simetría de los animales bellos, mis ojos y mis narices han virado hacia un mismo lado del rostro...

 
   Otra vez España Otra vez España de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

Tu nombre suena en mis oídos extraño y cercano como el murmullo del mar, ebrio de vida. ¿Cuál es la canción que todos cantan, cuál es la verdadera, la que viene de las minas y es tan grata a nuestro corazón como la tierra fértil, como los viejos libros de caballería...

 
   Aquí no esperaré a nadie... Aquí no esperaré a nadie... de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    
primeros versos

Aquí no esperaré a nadie ni siquiera por mí porque ya estuve. Ni por ti que estás llegando para que no haya un adiós o lamentar escondites con paredes húmedas. Esperar es un juego entre inmortales...

 
   Borges y yo Borges y yo de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Jorge Luis Borges    
primeros versos

Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico...

 
   Donde nunca jamás se lo imaginan Donde nunca jamás se lo imaginan de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Entonces ya es seguro que estás muerto No volveremos otra vez a verte Jugar con el aliento de los hartos Al escribir como al desgano: Che, Sobre el dineroEntre leyendas Viniste brevemente a nuestro día Para después marcharte entre leyendas. Cruzabas en la sombra, rápido...

 
   Papá, recuerdo los trigos azules que plantaste... Papá, recuerdo los trigos azules que plantaste... de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Nidia di Giorgio    
primeros versos

Papá, recuerdo los trigos azules que plantaste, las habas de moño blanco, los nardos, de rosada lengua, las estrellas que acompasaron tu paso cuando arabas por las noches. Tú, el arado, los bueyes, siempre llevaban pájaros en la espalda y en la frente...

 
   Lola Jattin Lola Jattin de Raúl Gómez Jattin

   Raúl Gómez Jattin
      Por Humberto Dorado    
primeros versos

Más allá de la noche que titila en la infancia, más allá incluso de mi primer recuerdo, Está Lola mi madre frente a un escaparate, empolvándose el rostro y arreglándose el pelo, Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte y está enamorada de Joaquín Pablo...

 
   Confesión de mirlo Confesión de mirlo de Jorge Pimentel

   Jorge Pimentel
      Por Jorge Pimentel    
primeros versos

nubes que son síntomas de huir relojes detenidos absorbiendo la carne relojes absorbiendo la carne gangrenando la luz aposentando tibiezas granuladas insufladas en el desaire más denso en el ardor cómplice de huir de alejarse nubes que son síntomas del verso de la verdad...

 
   Primavera Primavera de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

No es una delicada primavera quien bulle en el jardín haciendo flores, negra de arcilla y manchas de colores y de toda sustancia verdadera. No es una frágil niña pinturera quien le prende a la tierra mil amores y con la nada borda los primores en que se mira la creación austera...

 
   Gacela del amor imprevisto Gacela del amor imprevisto de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Nadie comprendía el perfume de la oscura magnolia de tu vientre. Nadie sabía que martirizabas un colibrí de amor entre los dientes. Mil caballitos persas se dormían en la plaza con luna de tu frente, mientras que yo enlazaba cuatro noches tu cintura, enemiga de la nieve...

 
   No es que muera de amor No es que muera de amor de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

No es que muera de amor, muero de ti. Muero de ti, amor, de amor de ti, de urgencia mía de mi piel de ti, de mi alma de ti y de mi boca y del insoportable que yo soy sin ti. Muero de ti y de mí, muero de ambos, de nosotros, de ese, desgarrado, partido, me muero, te muero, lo morimos...

 
   Domingo por la tarde Domingo por la tarde de Alfredo Fressia

   Alfredo Fressia
      Por Alfredo Fressia    
primeros versos

Domingo por la tarde, ya es la hora de contemplar la ausencia de mi rostro siete días postergado. Nadie impedirá un domingo por la tarde que desarme lentamente mi mentón si la mueca de angustia ha sido en el silencio que abandona el secreto de los huesos y sólo fue sudor mi antiguo desaliento....

 
   Carta del suicida Carta del suicida de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
primeros versos

Juro que esta mujer me ha partido los sesos, porque ella sale y entra como una bala loca, y abre mis parietales, y nunca cicatriza, así sople el verano o el invierno, así viva feliz sentado sobre el triunfo y el estómago lleno, como un cóndor saciado, así padezca el látigo del hambre...

 
   No sé por qué piensas tú... No sé por qué piensas tú... de Nicolás Guillén

   Nicolás Guillén
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

No sé por qué piensas tú, soldado, que te odio yo, si somos la misma cosa yo, tú. Tú eres pobre, lo soy yo; soy de abajo, lo eres tú; ¿de dónde has sacado tú, soldado, que te odio yo? Me duele que a veces tú te olvides de quién soy yo...

 
   Encargo Encargo de Julio Cortázar

   Julio Cortázar
      Por Oscar Martínez    
primeros versos

No me des tregua, no me perdones nunca. Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves. ¡No me dejes dormir, no me des paz! Entonces ganaré mi reino, naceré lentamente. No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante...

 
   Oídos con el alma... (fragmento final) Oídos con el alma... (fragmento final) de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Oídos con el alma, pasos mentales más que sombras, sombras del pensamiento más que pasos, por el camino de ecos que la memoria inventa y borra: sin caminar caminan sobre este ahora, puente tendido entre una letra y otra. Como llovizna sobre brasas dentro de mí los pasos pasan hacia…

 
   Para traducir no hay que saber idiomas Para traducir no hay que saber idiomas de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Escribió un legendario poeta chino de la dinastía T ang: abandona a tiempo tu poesía o tu mujer. Tradujo un académico: ha pasado el tiempo de la poesía amorosa. Un sacerdote aseguró que decía: no se puede servir a dos señoras...

 
   En el medio mismo del día (fragmento) En el medio mismo del día (fragmento) de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

En medio de una rugiente avalancha de luz está mi padre. La luz arranca destellos, no, de saltos de furiosa nieve a la pequeña escalinata que mi padre diseñó desde un humilde orgullo, y vuelan en astillas de luz los troncos de las palmas. Cómo sus ropas arden en blanquísimas ascuas...

 
   A veces los muertos... A veces los muertos... de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    

A veces los muertos se confunden de calle, se equivocan de casa, de puerta, desordenan el cuarto, los libros, los retratos, para que un viento sople cada vez que dormimos las cenizas de Dios entre los vivos...

 
   Relato de Otelo Relato de Otelo de Rodolfo Hinostroza

   Rodolfo Hinostroza
      Por Rodolfo Hinostroza    
primeros versos

Cierta vez, en Aleppo, sí, fue en Aleppo donde me desgracié con ese turco circunciso: le ceñí con sus propias babas, y su lengua morada escupió lasplegarias, y así salvé mi vida. Esta vida que tan poco valía, y que hoy pesa en tusmanos como un cofre de ébano...

 
   El Despertar de Samoilo (fragmento) El Despertar de Samoilo (fragmento) de Daniel Samoilovich

   Daniel Samoilovich
      Por Daniel Samoilovich    
primeros versos

Ni la mala maleza sobrevive ni la piedra ni la breña son inmunes a la vida terrible. ¿Cómo se sabe que a la puerta de aquella gruta una boka se abre del infierno? ¿Acaso no se ve agostarse los árboles allí y hasta palidecer el pedernal?...