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25 poemas aleatorios en video | |
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El fin
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Jorge Luis Borges Por Eduardo Lizalde | |
El hijo viejo, el hombre sin historia, El huérfano que pudo ser el muerto, Agota en vano el caserón desierto. (Fue de los dos y es hoy de la memoria. Es de los dos.) Bajo la dura suerte Busca perdido el hombre doloroso La voz que fue su voz. Lo milagroso No sería más raro que la muerte. Lo acosarán… | |
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Canto a los míos
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Nuria Parés Por Nuria Parés | |
Vivimos de prestado: no vivimos. Fuimos menos que el sueño de una generación, la fronteriza de todos los anhelos. Sé que no hemos vivido. Un hada mala a nuestro nacimiento presentó y nos lanzó la baba de su poder maléfico: Habréis de hacer camino, hacer camino lejos... | |
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Desaparecidos
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Mario Benedetti Por Mario Benedetti | |
Están en algún sitio / concertados desconcertados / sordos, buscándose / buscándonos bloqueados por los signos y las dudas contemplando las verjas de las plazas los timbres de las puertas / las viejas azoteas ordenando sus sueños... | |
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Y ya casi amanece y no puedo parar de llorar… (ZURITA Poema de amor)
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Y ya casi amanece y no puedo parar de llorar; de llorar primero por ti que te enamoraste de un viejo con Parkinson, y después llorar por las que me tomaron de los brazos para que no me fuera y yo también lloraba como cuando niño pero igual me fui... | |
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Panorama de Teotihuacan
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Saúl Ibargoyen Por Saúl Ibargoyen | |
Teotihuacan: en tus nubosos lugares sin sombra el pie vamos poniendo sobre cada figura de otros pies transfigurados. Borrosos de luz seca y quemante ruedan los rodillos que portaron pesados colores apretados átomos de sol ilevantable... | |
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Imitación a Catulo
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Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
Me preguntas, Natacha, cuántos besos me harían por fin decirte ¡basta y sobra! Cuantas arenas hay en Isla Negra entre la cabaña de Nicanor y el locomóvil anclado en el patio. Cuantos astros titilan a lo lejos contemplando a los amantes que graban corazones en la casa de Pablo. Tantos besos… | |
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Llagas de amor
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Federico García Lorca Por Cecilia Salerno | |
Esta luz, este fuego que devora. Este paisaje gris que me rodea. Este dolor por una sola idea. Esta angustia de cielo, mundo y hora. Este llanto de sangre que decora lira sin pulso ya, lúbrica tea. Este peso del mar que me golpea. Este alacrán que por mi pecho mora... | |
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Cincuenta aniversario
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Roque Dalton Por Roque Dalton | |
Un hombre sale al patio trasero de su casa (ahí no llega nunca el duro viento del otoño) tiene en sus manos una pequeña copa de aguardiente y se mesa con cariño el cabello aquí las canas del hambre aquí las de aquel día en que fue héroe entre miles de héroes... | |
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Relato de Odiseo
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Rodolfo Hinostroza Por Rodolfo Hinostroza | |
Scila y Caribdis, esas dos putas viejas, maldijeron mi espalda, y allí mismo me crecieron ojos para ver, y un unicornio brotó de mi saliva diciéndose protegido de Artemisa, y su lengua caliente restañó mis heridas en nombre de los dioses, en nombre de esos dioses... | |
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Los heraldos negros
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César Vallejo Por Federico Luppi | |
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé! Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma... Yo no sé! Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte... | |
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El primer discurso
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Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
En la calzada más bien enorme de Jesús del Monte donde la demasiada luz forma otras paredes con el polvo cansa mi principal costumbre de recordar un nombre, y ya voy figurándome que soy algún portón insomne que fijamente mira... | |
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Siéntate ahí...
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Francisco Hernández Por Francisco Herrnández | |
Siéntate ahí, sobre esa piedra, la más blanca, a la entrada de la casa en ruinas. Abre las piernas. Así. Ahora sube la izquierda al escalón, el menos claro, y permite al rebozo acomodarse en la rodilla. ¿Te quitaste el cinturón de castidad como te lo pedí?... | |
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Los pericos
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Alberto Blanco Por Alberto Blanco | |
Hablan todo el día y entrada la noche a media voz discuten con su propia sombra y con el silencio. Son como todo el mundo9472;los pericos 9472; de día el cotorreo, de noche malos sueños. Con sus anillos de oro en la mirada astuta, las plumas brillantes y el corazón inquieto por el lenguaje... | |
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Triste eres menos triste....
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Antonio Porchia Por Darío Grandinetti | |
Triste eres menos triste. Quédate triste... | |
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Reencarnación de los carniceros
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Oscar Hahn Por Oscar Hahn | |
Y vi que los carniceros al tercer día, al tercer día de la tercera noche, comenzaban a florecer en los cementerios como brumosos lirios o como líquenes. Y vi que los carniceros al tercer día, llenos de tordos que eran ellos mismos, volaban persiguiéndose... | |
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Monólogo del ladrón de sueños
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Jacinto Benavente Por Jacinto Benavente | |
La noche es mi reino, y en la noche las almas, al sumergirse en el profundo mar del sueño, entre sus sombras, exploran la verdad de su vida, como los submarinos al sumergirse bajo las aguas turbulentas observan más seguros la ruta de los barcos sobre ellas navegantes. Y en este reino de… | |
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Cuento de dos jardines (fragmentos)
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Octavio Paz Por Octavio Paz | |
Una casa, un jardín, no son lugares: giran, van y vienen. Sus apariciones abren en el espacio otro espacio, otro tiempo en el tiempo. Sus eclipses no son abdicaciones: nos quemaría la vivacidad de uno de esos instantes si durase otro instante. Estamos condenados a matar al tiempo: así morimos… | |
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Y tú amor mío...
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Carlos Barral Por Héctor Rosales | |
Y tú amor mío, ¿agradeces conmigo las generosas ocasiones que la mar nos deparaba de estar juntos? ¿Tú te acuerdas, casi en el tacto, como yo, de la caricia intranquila entre dos maniobras, del temblor de tus pechos en la camisa... | |
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Una mano dice adiós
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
Una mano inclinada levemente al vacío compuesta de breves huesos suicidas el instante mismo anticipándose al caer en un gesto de vaciarse. Un vacío con la forma de una mano levemente ordenada depuesta por suicidas instantes disipándose que caen... | |
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Rostro de vos
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Mario Benedetti Por Darío Grandinetti | |
Tengo una soledad tan concurrida tan llena de nostalgias y de rostros de vos de adioses hace tiempo y besos bienvenidos de primeras de cambio y de último vagón. Tengo una soledad tan concurrida que puedo organizarla como una procesión... | |
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No es una pregunta...
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Eduardo Milán Por Eduardo Milán | |
No es una pregunta. No tiene respuesta. O es una pregunta que entraña su respuesta. Entonces me digo: buey, da la vuelta, retorna a donde venías, lo que le falta al círculo complétalo -sin sentido, sin sentido: deja en paz esos pétalos-, libérate, vuelve a ella. En el trabajo del buey bajo las estrellas... | |
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La llave (fragmento)
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Pablo Neruda Por Pablo Neruda | |
Pierdo la llave, el sombrero, la cabeza! La llave es la del almacén de Raúl, en Temuco. Estaba afuera, inmensa, perdida, indicando a los indios el almacén La Llave. Cuando me vine al Norte se la pedí a Raúl, se la arranqué, se la robé entre borrasca y ventolera... | |
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Ojo
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Armando Uribe Arce Por Armando Uribe Arce | |
La madre es el mamut. Desaparece en la noche del tiempo. Pero de noche aparece el mamut mujer de coitos por ejemplo. Que emboca vulva al miembro y enarca la testuz. Tú tú tú tú... | |
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Cuando yo muera...
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Antonio Porchia Por Darío Grandinetti | |
Cuando yo muera, no me veré morir, por primera vez... | |
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Rozamos a veces una zona...
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Roberto Juarroz Por Fabián Vena | |
Rozamos a veces una zona que parece vacía hasta de espacio, pero en la cual percibimos un ritmo que nunca ha entrado en ninguna música. Desde entonces sabemos que el vacío tiene un ritmo y también que detrás de la vida y de la muerte... | |
