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25 poemas aleatorios en video | |
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Tú, desdoblada cinta al aire...
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Pedro Piccatto Por Washington Benavides | |
Tú, desdoblada cinta al aire. Yo, la mitad de un ala apenas. De la amapola eres discípula. A mí me eligen los cardales. Un sol de agua te divierte. Yo al girasol le corro nubes. Le acortas vuelo a la calandria. Yo no le robo el aire a nadie. Te sobran siempre mariposas. Yo, a la lombriz le busco cielo... | |
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Tedio
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Armando Uribe Arce Por Armando Uribe Arce | |
Dios mío por qué me has abandonado? ¡Porque tuyo no soy y no soy Dios! ¿Y por qué me has amanerado? Porque me aburrís tanto vos... | |
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Niño mío - de la gran Ocultadora
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Son las seis de la mañana y los guajolotes cantan. Calor de humana ternura. Soledad acompañada. Jamás en toda la vida olvidaré tu presencia. Me acogiste destrozada y me devolviste entera, íntegra. En esta pequeña tierra dónde pondré la mirada? ¡Tan inmensa, tan profunda!... | |
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Y ya casi amanece y no puedo parar de llorar… (ZURITA Poema de amor)
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Y ya casi amanece y no puedo parar de llorar; de llorar primero por ti que te enamoraste de un viejo con Parkinson, y después llorar por las que me tomaron de los brazos para que no me fuera y yo también lloraba como cuando niño pero igual me fui... | |
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Credo
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Nuria Parés Por Nuria Parés | |
Creo en el hombre, el creador del mito y de los sueños. Creo en el hombre aquí y aquí plantado, jineteando su porción de tiempo, encerrado en su círculo de angustia, clavado en el madero del deseo. Creo en el hombre sin antes ni después, en el ahora, sin limbos, sin la gloria y sin infierno... | |
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Entigrecido vuelvo...
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Entigrecido vuelvo a las cantinas el medio día justo hace de fuego el mundo, la tierra en esta jungla, tan lejana del mar , sediento de cerveza muy fría y sólo como el tigre en esas horas con un cuaderno, un lápiz en la mano. La cantina es neutral, hay tregua en ella de razas y fortunas y de ideologías... | |
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Comunión plenaria
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Oliverio Girondo Por Darío Grandinetti | |
Los nervios se me adhieren al barro, a las paredes, abrazan los ramajes, penetran en la tierra, se esparcen por el aire, hasta alcanzar el cielo. El mármol, los caballos tienen mis propias venas. Cualquier dolor lastima mi carne, mi esqueleto... | |
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Platero
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Juan Ramón Jiménez Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo | |
Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negros. Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico... | |
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Hueso
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Oscar Hahn Por Oscar Hahn | |
Curiosa es la persistencia del hueso su obstinación en luchar contra el polvo su resistencia a convertirse en ceniza La carne es pusilánime Recurre al bisturí a ungüentos y a otras máscaras que tan sólo maquillan el rostro de la muerte Tarde o temprano será polvo... | |
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Ricosabrosodeliciosoyexquisito
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Alan Mills Por Alan Mills | |
lo escupo así pelado y sin pelos en la lengua, quién dijo miedo atrás de un palo, se los dejo ir así nomás porque ya no iba a soportar ningún encierro, ni alegrón de burro, humillación es una melodía que ya no me gusta, shic, shicsabros, xicsabrosdelicios... | |
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Un Soneto me manda hacer Violante...
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Félix Lope de Vega Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo | |
Un Soneto me manda hacer Violante, que en mi vida me he visto en tal aprieto: catorce versos dicen que es Soneto, burla burlando van los tres delante. Yo pensé que no hallára consonante, y estoy á la mitad de otro quarteto; mas si me veo en el primer terceto... | |
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Años
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Esperar con la angustia guardada, la columna rota, y la inmensa mirada, sin andar, en el vasto sendero... Moviendo mi vida cercada de acero... | |
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Donde habla la ceniza
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Con regusto de ciervo entre las fauces el puma tiene sed Su pupila apuñala el corazón del aire Todo futuro es verde Entrar ahí Dejar en las espinas la piel y la memoria Ser sobre el humus sol que se arrastra y trastorna su espina dorsal como los gatos Entrar hasta que no se note si es sangre o clorofila... | |
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El puro no
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Oliverio Girondo Por Eduardo (Tato) Pavlovsky | |
El No el no inóvulo el no nonato el noo el no poslodocosmos de impuros ceros noes que noan noan noan y nooan y plurimono noan el morbo amorfo noo no démono no deo sin son sin sexo ni órbita el yerto inóseo noo en unisolo amódulo sin poros... | |
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Pastoral
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Chile entero es un desierto sus llanuras se han mudado y sus ríos están más secos que las piedras No hay un alma que camine por sus calles y sólo los malos parecieran estar en todas partes ¡Ah si tan sólo tú me tendieras tus brazos las rocas se derretirían al verte!... | |
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En voz baja...
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Pablo Armando Fernández Por Pablo Armando Fernández | |
En voz baja decir, amor, tu nombre, junto a ti, a tus oídos, a tu boca. Y ser ese animal feliz que junta sus mitades. En voz baja o sin ella, muda la boca revertida a su unidad: silencio inaugural que a verbo y carne otorga nueva vida. Los ojos ciegos, de regreso al todo... | |
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Jorge Luis Borges mira jugar al ajedrez en una calle de barrio
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Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
El caballo salta del tablero y pierde por una cabeza en el bar vecino donde los peones pierden la cabeza en alcohol estridente. La Dama del barrio gira en esa música ebria Bajo la falda sus piernas se deslizan con movimiento oblicuo de inversos alfiles El poeta mira al jugador y éste a la pieza absorto... | |
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El gladiolo se enfermó...
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Marosa Di Giorgio Por Marosa Di Giorgio Lectura en francés Christophe Rouxel | |
El gladiolo se enfermó. Desde sus pavorosos cabellos rosados enviaba chispas a mi habitación. En todas sus bocas abiertas tenía lágrimas, rosas y, también huesos y peines. Aterrada clamé a la Virgen Llévalo, pero, la Virgen no se separaba de la estampa. Y él ardía como un brasero... | |
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La materia que insiste persiste en el vacío
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Pedro Gandía Por Pedro Gandía | |
Adolescente virgen ofrenda su desnudo Al sueño y la pasión de sus idólatras, Y blancos astros signan el corazón del Cosmos Como esperma de un dios que enciende la ceniza. Príncipe-Mago alígero, de sombra refulgente, Lo conforma con ruinas de espejos abisales... | |
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Palomas
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
Convenzo a un traje negro por el deudo dispongo un crucifijo a los testigos para la cremación de todas las palomas cada mañana cuando el párroco enloquece con su cuerda las campanas espantándole a Dios todos sus muertos... | |
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No deseo otro prestigio…
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
No deseo otro prestigio que aquel que me da el amarte, hijo de mi pueblo que tienes un nombre (te pongo los nombres que yo quiero en esta noche) y si no sabes nada de poesía mucho mejor. Yo que no soy ni Neruda, ni Huidobro y que aspiro sin embargo al honor... | |
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La casa del escritor
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
La casa es mi segunda piel mi camisa grande es el hogar la hoguera el espacio junto al fuego donde el amor reúne a la pareja y reúne a la familia es el lugar donde sembramos el lugar donde hacemos verde nuestro mundo desde donde miramos la ciudad... | |
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La llave (fragmento)
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Pablo Neruda Por Pablo Neruda | |
Pierdo la llave, el sombrero, la cabeza! La llave es la del almacén de Raúl, en Temuco. Estaba afuera, inmensa, perdida, indicando a los indios el almacén La Llave. Cuando me vine al Norte se la pedí a Raúl, se la arranqué, se la robé entre borrasca y ventolera... | |
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Todo amor es nieve
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Carmen Boullosa Por Carmen Boullosa | |
Todo amor es nieve no importa, como dicen estos días los anuncios del subway, How deep is your love/nor/What do you love? Aparece en la ciudad como un milagro, la nieve, es vestigio vivo de algo tan antiguo como un dios que tenía poderes, un dios que hacía de las zarzas fuego... | |
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Oda al vals Sobre las Olas (fragmento)
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Pablo Neruda Por Pablo Neruda | |
Viejo vals, estás vivo latiendo suavemente no a la manera de un corazón enterrado, sino como el olor de una planta profunda, tal vez como el aroma del olvido. No conozco los signos de la música, ni sus libros sagrados, soy un pobre poeta de las calles y sólo vivo y muero... | |
