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25 poemas aleatorios en video | |
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Hueso
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Oscar Hahn Por Oscar Hahn | |
Curiosa es la persistencia del hueso su obstinación en luchar contra el polvo su resistencia a convertirse en ceniza La carne es pusilánime Recurre al bisturí a ungüentos y a otras máscaras que tan sólo maquillan el rostro de la muerte Tarde o temprano será polvo... | |
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Melodía de darnos...
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Pedro Piccatto Por Héctor Rosales | |
Melodía de darnos... la sagrada melodía de darnos. Ese es el gran acierto de las almas. Es llevar para siempre en nuestra vida el esplendor abierto de una fruta... | |
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Panorama de Teotihuacan
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Saúl Ibargoyen Por Saúl Ibargoyen | |
Teotihuacan: en tus nubosos lugares sin sombra el pie vamos poniendo sobre cada figura de otros pies transfigurados. Borrosos de luz seca y quemante ruedan los rodillos que portaron pesados colores apretados átomos de sol ilevantable... | |
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El suicida
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Jorge Luis Borges Por Eduardo Lizalde | |
No quedará en la noche una estrella. No quedará la noche. Moriré y conmigo la suma del intolerable universo. Borraré las pirámides, las medallas, los continentes y las caras. Borraré las pirámides, las medallas, los continentes y las caras. Borraré la acumulación del pasado. Haré polvo la historia… | |
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A Pablo Neruda, en el corazón
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Rafael Alberti Por Jesús Quintero | |
No dormireis, malditos de la espada, cuervos nocturnos de sangrientas uñas, tristes cobardes de las sombras tristes, violadores de muertos. No dormireis. Su noble canto, su pasión abierta, su estatura más alta que las cumbres, con el cántico libre de su pueblo... | |
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Los amorosos
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan... | |
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El otro Narciso
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
Creíste hallarte en un espejo hundido por allí estaba a oscuras un dorad azogue de un cristal frío buscado sin cuerpo en otro cuerpo repetido. Si al alejarte siempre le has quitado el otro yo de ti al desconocido por regresar serás el despedido doble de él que nunca has apartado... | |
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Reprimenda en tiempo de rock
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Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
Por mucho menos estaría en los buenos tiempos de Brenda Lee saltando el palo de la escoba en mi espinazo:¡zaz-zaz! mira como baila mi esqueleto ¡No-no-quiero-no! no me vengas con que eran otros tiempos: Mi hermano menor escuchaba a los Beatles como tú... | |
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Calle Rondeau (Primera parte)
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Alfredo Fressia Por Alfredo Fressia | |
Fue cuando descendía por la calle Rondeau, ocupo mi cuerpo como si él fuera un arcano. Supe que entre el exilio y la sinuosa ceremonia del exilio huye el poema, resbala Rondeau abajo y yo lo sigo, lo acecho hasta llegar al mar como a un destino... | |
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Me preocupa el televisor
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me preocupa el televisor. Da imágenes distorsionadas últimamente. Las caras se alargan de manera ridícula, o se acortan, tiemblan indistintamente, hasta volverse un juego monstruoso de rostros inventados, rayas, luces y sombras como en una pesadilla... | |
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Para hacer un talismán
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Olga Orozco Por Olga Orozco | |
Se necesita sólo tu corazón hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios. Un corazón apenas, como un crisol de brasas para la idolatría. Nada más que un indefenso corazón enamorado. Déjalo a la intemperie, donde la hierba aúlle sus endechas de nodriza loca y no pueda dormir... | |
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Canto a los míos
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Nuria Parés Por Nuria Parés | |
Vivimos de prestado: no vivimos. Fuimos menos que el sueño de una generación, la fronteriza de todos los anhelos. Sé que no hemos vivido. Un hada mala a nuestro nacimiento presentó y nos lanzó la baba de su poder maléfico: Habréis de hacer camino, hacer camino lejos... | |
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Sombra de los días a venir
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Alejandra Pizarnik Por Ariadna Gil | |
Mañana me vestirán con cenizas al alba, me llenarán la boca de flores. Aprenderé a dormir en la memoria de un muro, en la respiración de un animal que sueña... | |
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La esperanza de que los inéditos...
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Eduardo Milán Por Eduardo Milán | |
La esperanza de que los inéditos sean mejores aun los anónimos, no para siempre- que los éditos no nos niega, no nos hunde en lo ya hecho, en la culpa de la posibilidad cuajada, en los que murieron no leídos eso es cierto, el olvido de lo cierto-, en el vaciado de palabras que pedían manos, ojos… | |
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Un sitio blanco...
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Pedro Piccatto Por Mario García | |
Un sitio blanco y un latido mudo. Muerta la rosa mía. Donde ella muere, madre, no hay que cruzar pisando fuerte. Lo sabe el viento, el pájaro, esa sima sin grietas del sexo y la amapola, la luz, la mariposa... Y el mar! El mar! Lo sabe el mar que nunca vio una rosa... | |
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No me canso...
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Cintio Vitier Por Cintio Vitier | |
No me canso dice Ernesto de estas soledades: tienen algo como divino. Ahora estamos en el río San Juan (San Juan de la Cruz, así llamado averiguó Coronel antes que existiera el santo), navegando en la panga hacia la hacienda Las Brisas, y todavía no se borran de nuestros ojos las palabras... | |
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Las maravillas y miserias del amor
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Juan Gelman Por Juan Gelman | |
Las maravillas y miserias del amor. Sus oscuros fulgores, sus catástrofes. Caminar por el filo de la pérdida. Dar lo que no se tiene. Recibir lo que no se da. El amor a la poesía, a la madre, a la mujer, a los hijos, a los compañeros que cayeron por una esperanza... | |
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Terminó como había vivido la belleza…
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Armando Uribe Arce Por Armando Uribe Arce | |
Terminó como había vivido la belleza. La envidié antes de conocerla y después de casados y ahora se le envidia su muerte. Al imposible que supo llevar su vida como en andas y que estos últimos años los pasó ejercitando un arte que la revelaba... | |
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Tarde tranquila...
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Antonio Machado Por Carmen Feito Maeso | |
Tarde tranquila, casi con placidez de alma, para ser joven, para haberlo sido cuando Dios quiso, para tener algunas alegrías... lejos, y poder dulcemente recordarlas... | |
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Serpentina
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Delmira Agustini Por Cecilia Salerno | |
En mis sueños de amor, ¡yo soy serpiente! Gliso y ondulo como una corriente; Dos píldoras de insomnio y de hipnotismo Son mis ojos; la punta del encanto Es mi lengua... ¡y atraigo como el llanto! Soy un pomo de abismo. Mi cuerpo es una cinta de delicia, Glisa y ondula como una caricia... | |
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Brillaba el día, no brillaba
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Jorge Pimentel Por Jorge Pimentel | |
Descorro el resplandor preguntándome brillaba el día no brillaba todos éramos máscara inconmoviblemente infelices brillaba el día no brillaba lo recuerdo tanto que vi este día y no era brillante sumiso congelado no era urgente brillaba el día no brillaba era lo único que me amaba... | |
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La cobardía de Dios
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Pedro Piccatto Por Washington Benavides | |
Mi herida es un olvido de Dios místico olvido inmóvil hijo de tantas soledades trágicas padre de tanto sueños sin amparos olvido que de alegría suave atrayente sinagoga suave atrayente como círculo de amor nupcial... | |
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Periplo
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José Kozer Por José Kozer | |
La racha canta la racha canta el huracanado viento en los batientes de la ventana: el golpe es verde, verde y cruje la corteza del árbol del jardín, crujen las dos blancas mecedores junto al aljibe llenándose, el agua del viento huracanado es impensable... | |
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Invierno
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Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
Vienen noticias del atroz invierno, las traen veloces hojas amarillas, dicen que pasa el frío las orillas de la piedad, soplando del averno. Que el norte salta de la luna el cuerno, que los navíos crujen en astillas y que las desoladas maravillas... | |
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Más alto
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Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
Anoche Dios soñó conmigo. Fui la paja en su ojo zumbé en sus santas narices o pulga en el oído. Y Dios con bendita paciencia dormía el sueño de los justos mientras yo me desvelaba por despertar, antes que Él pestañara mueva un dedo o de un solo soplido... | |
