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25 poemas aleatorios en video

 
   El continente sumergido El continente sumergido de Olga Orozco

   Olga Orozco
      Por Olga Orozco    
primeros versos

Cabeza impar, sólo a medias visible desde donde se mire y a medias rescatada de un exilio sin fin en la cabeza de la bruma. Es opaca por fuera, impermeable al bautismo de la luz, porosa como esponja a las destilaciones de la noche insoluble. Pero por dentro brilla; arde en un remolino de cristales...

 
   Carta del suicida Carta del suicida de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
primeros versos

Juro que esta mujer me ha partido los sesos, porque ella sale y entra como una bala loca, y abre mis parietales, y nunca cicatriza, así sople el verano o el invierno, así viva feliz sentado sobre el triunfo y el estómago lleno, como un cóndor saciado, así padezca el látigo del hambre...

 
   Serenidad Serenidad de Julio Torres Recinos

   Julio Torres Recinos
      Por Julio Torres Recinos    
primeros versos

Cae la noche. Los remeros dejan de hablar y descansan. Sólo el mar con sus aguas tienta el barco. Tengo miedo. Me hablas de mi hijo. Ha crecido solo y no tiene padre. Triste época, Penélope, triste tiempo para andar de país en país y oír la palabra extranjero en boca de la gente...

 
   Pleamar Pleamar de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Nada ansío de nada, mientras dura el instante de eternidad que es todo, cuando no quiero nada...

 
   Me preocupa el televisor Me preocupa el televisor de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me preocupa el televisor. Da imágenes distorsionadas últimamente. Las caras se alargan de manera ridícula, o se acortan, tiemblan indistintamente, hasta volverse un juego monstruoso de rostros inventados, rayas, luces y sombras como en una pesadilla...

 
   Uno es el hombre Uno es el hombre de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Uno es el hombre. Uno no sabe nada de esas cosas que los poetas, los ciegos, las rameras, llaman misterio , temen y lamentan. Uno nació desnudo, sucio, en la humedad directa, y no bebió metáforas de leche, y no vivió sino en la tierra (la tierra que es la tierra y es el cielo como la rosa...

 
   Espantapájaros 1 (fragmento) Espantapájaros 1 (fragmento) de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de...

 
   Explico algunas cosas (fragmentos) Explico algunas cosas (fragmentos) de Pablo Neruda

   Pablo Neruda
      Por Pablo Neruda    
primeros versos

Preguntaréis: Y dónde están las lilas? Y la metafísica cubierta dé amapolas? Y la lluvia que a menudo golpeaba sus palabras llenándolas de agujeros y pájaros? Os voy a contar todo lo que me pasa. Yo vivía en un barrio de Madrid, con campanas, con relojes, con árboles...

 
   El suicida El suicida de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

No quedará en la noche una estrella. No quedará la noche. Moriré y conmigo la suma del intolerable universo. Borraré las pirámides, las medallas, los continentes y las caras. Borraré las pirámides, las medallas, los continentes y las caras. Borraré la acumulación del pasado. Haré polvo la historia…

 
   Trepinodcutus Viperinus Trepinodcutus Viperinus de Dulce María Loynaz

   Dulce María Loynaz
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Está hecha de anillos de Saturno, de humedad de los pozos y luz de fuegos fatuos Signo es del Infinito si se muerde la cola; y abre interrogaciones con el cuerpo enarcado. Su ojo eléctrico brilla en la yerba del suelo y un dulce escalofrío la va desenroscando...

 
   Brillaba el día, no brillaba Brillaba el día, no brillaba de Jorge Pimentel

   Jorge Pimentel
      Por Jorge Pimentel    

Descorro el resplandor preguntándome brillaba el día no brillaba todos éramos máscara inconmoviblemente infelices brillaba el día no brillaba lo recuerdo tanto que vi este día y no era brillante sumiso congelado no era urgente brillaba el día no brillaba era lo único que me amaba...

 
   Sefiní Sefiní de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Basta por esta noche cierro la puerta me pongo el saco guardo los papelitos donde no hago sino hablar de ti mentir sobre tu paradero cuerpo que me has de temblar...

 
   Cristo en la cruz Cristo en la cruz de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Marcelo Cejas    
primeros versos

Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra. Los tres maderos son de igual altura. Cristo no está en el medio. Es el tercero. La negra barba pende sobre el pecho. El rostro no es el rostro de las láminas, es áspero y judío. No lo veo y seguiré buscándolo hasta el día último de mis pasos...

 
   Cifrado en octubre Cifrado en octubre de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
primeros versos

Y no te atormentes pensando que la cosa pudo haber sido de otro modo, que un hombre como Miguel, y ya sabes a cuál Miguel me refiero, a qué Miguel único, la mañana del Sábado cinco de Octubre, a qué Miguel tan terrestre a los treinta de ser y combatir, a qué valiente...

 
   Cuando nació, apareció el lobo... (fragmento) Cuando nació, apareció el lobo... (fragmento) de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio
Lectura en francés Christophe Rouxel    
primeros versos

Cuando nació, apareció el lobo. Domingo al mediodía, luz brillante, y la madre vio a través de los vidrios, el hocico picudo, y en la pelambre, las espinas de escarcha, y clamoreó; más, le dieron una pócima que la adormecía alegremente.El lobo asistió al bautismo y a la comunión...

 
   A Juan Ramón Jiménez A Juan Ramón Jiménez de Rubén Darío

   Rubén Darío
      Por Francisco Portillo    
primeros versos

Tienes, joven amigo, ceñida la coraza para empezar, valiente, la divina pelea? ¿Has visto si resiste el metal de tu idea la furia del mandoble y el peso de la maza? ¿Te sientes con la sangre de la celeste raza que vida con los números pitagóricos crea?...

 
   Maldicen viejos trapos Maldicen viejos trapos de Enrique Estrázulas

   Enrique Estrázulas
      Por Enrique Estrázulas    

En el espacio cavilante y mudo, de ladrillos, vitrales y sombreros, Joaquín Torres García halló la simetría exacta de su pena. Fuiste al mar, Onetti, navegabas llevándote en un hombro tu cama incandescente, tu licor, tus olores, tus vacilantes huesos...

 
   Desconocido Desconocido de Carmen Berenguer

   Carmen Berenguer
      Por Carmen Berenguer    
primeros versos

Un hombre a quién no conocía aparece en los diarios de todo el país. Está tirado en la calle tiene el cuerpo perforado: Ahora todos lo conocemos...

 
   A puerta cerrada A puerta cerrada de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    

En la cocina hay platos y colillas y un desorden de bosque abandonado apenas por un viento visitado y con señas de huellas amarillas, me falta una pared o sobran sillas y el teléfono suena equivocado porque la noche es otra, otro recado, otro el abrigo y otras las polillas...

 
   El son del ángel de la ciudad (fragmento) El son del ángel de la ciudad (fragmento) de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

No oigo lo que tengo que decirles. La voz que saca de las palabras la chispa del frote, la antesala del fuego, no se presenta. Estoy sorda. Siento en la carne el dardo del llanto de la triste langosta canadiense: chilla cuando han de matarla. El animal ha venido aquí sólo a perseguir su muerte...

 
   La procesión del entierro La procesión del entierro de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

La procesión del entierro en las calles de la ciudad es ominosamente patética. Detrás del carro que lleva el cadáver, va el autobús, o los autobuses negros, con los dolientes, familiares y amigos. Las dos o tres personas llorosas, a quienes de verdad les duele, son ultrajadas por los cláxones vecinos...

 
   Cuando yo muera... Cuando yo muera... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Cuando yo muera, no me veré morir, por primera vez...

 
   Vida, mi vida Vida, mi vida de Alejandra Pizarnik

   Alejandra Pizarnik
      Por Cristian Tonhaiser     
primeros versos

Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche, déjate caer y doler, mi vida...

 
   Para Emilio en su cielo Para Emilio en su cielo de Olga Orozco

   Olga Orozco
      Por Olga Orozco    
primeros versos

Aquí están tus recuerdos: este leve polvillo de violetas cayendo inútilmente sobre las olvidadas fechas; tu nombre, el persistente nombre que abandonó tu mano entre las piedras; el árbol familiar, su rumor siempre verde contra el vidrio; mi infancia, tan cercana, en el mismo jardín...

 
   Que sea pájaro pero que sea verdad... Que sea pájaro pero que sea verdad... de Eduardo Milán

   Eduardo Milán
      Por Eduardo Milán    
primeros versos

Que sea pájaro pero que sea verdad. Faisán o terror nocturno pero verdadero. No más imágenes por imágenes, por piedad, por amor a los pies descalzos. Dame dinero pero verdadero. Un árbol en Alejandría para ir con Andrés. Somos espíritus viajeros. Vino, veneno, venas, venablos. Hasta…