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25 poemas aleatorios en video

 
   Poema de los dones Poema de los dones de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Jorge Luis Borges    
primeros versos

Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dió a la vez los libros y la noche. De esta ciudad de libros hizo dueños a unos ojos sin luz, que sólo pueden leer en las bibliotecas...

 
   Nocturno de San Ildefonso (fragmentos) Nocturno de San Ildefonso (fragmentos) de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz y Joaquín Soler Serrano    
primeros versos

Inventa la noche en mi ventana otra noche, otro espacio: fiesta convulsa en un metro cuadrado de negrura.Momentáneas confederaciones de fuego,nómadas geometrías, números errantes. Del amarillo al verde rojo se desovilla la espiral. Ventana: lámina imantada de llamadas y respuestas...

 
   Cuando faltaban fusiles Cuando faltaban fusiles de Héctor Rosales

   Héctor Rosales
      Por Héctor Rosales    
primeros versos

He dormido un poco, abuelo, casi dos horas y conservo mi fusil. Me hice grande, según dicen las tinieblas. Estuve, estoy peleando como enseñaste y tengo los puños en tus puños todavía. Combatí contra el dolor cuando te fuiste, pero lo maté mal...

 
   Se lavaron sus heridas en el agua del mar... Se lavaron sus heridas en el agua del mar... de José Saramago

   José Saramago
      Por José Saramago    
primeros versos

Se lavaron sus heridas en el agua del mar y ahora están sentados en la arena mientras los centinelas vigilan desde lo alto de las dunas. Es éste el precio de la paz cuando el amanecer se acerca y el miedo de morir es ese más humano de no vivir bastante...

 
   London bar London bar de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Por olvidarte paso a la taberna Sobre el mesón tiro los codos sembrando pánico entre las botellas decapitadas en mi honor El recinto lo veo como una embarcación: lámpara como luna la noche como el mar la música como una tempestad y el hundimiento en la embriaguez Entonces me aferro a tu recuerdo...

 
   Bajo mis manos crece Bajo mis manos crece de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Bajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre suave, manso, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo, bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche. Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, llenos de ti, redondos y cayendo...

 
   El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles... El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles... de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio
Lectura en francés Christophe Rouxel    
primeros versos

El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles, es un cuchillo de claveles; ya salta la ventana, se hinca en la mesa; es un fuego errante, nos quema los vestidos, los papeles. Mamá dice que es un muerto que ha resucitado y nombra a su padre y a su madre y empieza a llorar....

 
   El hombre imaginario El hombre imaginario de Nicanor Parra

   Nicanor Parra
      Por Nicanor Parra    
primeros versos

El hombre imaginario vive en una mansión imaginaria rodeada de árboles imaginarios a la orilla de un río imaginario De los muros que son imaginarios penden antiguos cuadros imaginarios irreparables grietas imaginarias que representan hechos imaginarios ocurridos en mundos imaginarios...

 
   El olvido El olvido de Mario Benedetti

   Mario Benedetti
      Por Hugo Arana    
primeros versos

El olvido no es victoria sobre el mal ni sobre nada y si es la forma velada de burlarse de la historia para eso está la memoria que se abre de par en par en busca de algún lugar que devuelva lo perdido...

 
   Puerta del ocotal... Puerta del ocotal... de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Puerta del ocotal Lugar del Señor Negro Territorios donde Votán reina en la noche y en el día Y hablan las fuentes Oigo una voz desde el fondo del Tiempo: Este es el territorio que di a mi descendencia Y la descendencia: Esculpí fechas y sucesos en la piedra Pulí jadeíta y turquesas...

 
   Che Che de Humberto Costantini

   Humberto Costantini
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

A lo mejor está debajo de la alfombra. A lo mejor nos mira de adentro del ropero. A lo mejor ese color habano es una seña. A lo mejor ese pez colorado es guerrillero. Yo juro haberlo visto de gato en azoteas. Y yo corriendo por los hilos del teléfono...

 
   Relato de Otelo Relato de Otelo de Rodolfo Hinostroza

   Rodolfo Hinostroza
      Por Rodolfo Hinostroza    
primeros versos

Cierta vez, en Aleppo, sí, fue en Aleppo donde me desgracié con ese turco circunciso: le ceñí con sus propias babas, y su lengua morada escupió lasplegarias, y así salvé mi vida. Esta vida que tan poco valía, y que hoy pesa en tusmanos como un cofre de ébano...

 
   Versos nacidos del fuego del amor de Dios que en si tenía Versos nacidos del fuego del amor de Dios que en si tenía de Santa Teresa de Jesús

   Santa Teresa de Jesús
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Aquesta divina unión, del amor con que yo vivo, hace a Dios ser mi cautivo, y libre mi corazón; mas causa en mi tal pasión ver a Dios mi prisionero, que muero porque no muero...

 
   La muerte está sentada a los pies de mi cama La muerte está sentada a los pies de mi cama de Oscar Hahn

   Oscar Hahn
      Por Oscar Hahn    
primeros versos

Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo y frazadas dispuestas a levantar el vuelo. La muerte dice ahora que me va a hacer la cama. Le suplico que no, que la deje deshecha. Ella insiste y replica que esta noche es la fecha. Se acomoda y agrega que esta noche me ama...

 
   Tarzán y el paraíso perdido Tarzán y el paraíso perdido de Arturo Corcuera

   Arturo Corcuera
      Por Arturo Corcuera    
primeros versos

Aaaúuaú aaa ! ¡Aaauaúaa ! Tarzán (Johnny Weismuller) es internado en un manicomio por creerse Tarzán. Su grito, que asusta a médicos y enfermeras, no es el clarín con el que hacia su victoriosa aparición en la pantalla. El grito a Tarzán no le pertenece. Fue un collage de sonidos...

 
   Trepinodcutus Viperinus Trepinodcutus Viperinus de Dulce María Loynaz

   Dulce María Loynaz
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Está hecha de anillos de Saturno, de humedad de los pozos y luz de fuegos fatuos Signo es del Infinito si se muerde la cola; y abre interrogaciones con el cuerpo enarcado. Su ojo eléctrico brilla en la yerba del suelo y un dulce escalofrío la va desenroscando...

 
   Versos varios Versos varios de Alejandra Pizarnik

   Alejandra Pizarnik
      Por Ariadna Gil y Darío Grandinetti    

la noche bebió vino y bailó desnuda entre los huesos de la niebla. Los muertos no emiten señales de ninguna suerte. Mala suerte y paciencia, puesto que la vida es un lapso de aprendizaje musical del silencio. Sonríe y yo soy una minúscula marioneta rosa con un paraguas triste...

 
   La sangre derramada La sangre derramada de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Francisco Portillo    
primeros versos

Que no quiero verla! Dile a la luna que venga, que no quiero ver la sangre de Ignacio sobre la arena. ¡Que no quiero verla! La luna de par en par. Caballo de nubes quietas, y la plaza gris del sueño con sauces en las barreras. ¡Que no quiero verla!...

 
   Buenos días... ¿Puedo pasar?... Buenos días... ¿Puedo pasar?... de Pablo Neruda

   Pablo Neruda
      Por Pablo Neruda    
primeros versos

Buenos días... ¿Puedo pasar? Me llamo Pablo Neruda, soy poeta. Vengo llegando ahora del norte, del sur, del centro, del mar, de una mina que visité en Copiapó. Vengo llegando de mi casa de Isla Negra y te pido permiso para entrar en tu casa, para leerte mis versos...

 
   Qué se ama cuando se ama Qué se ama cuando se ama de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
primeros versos

Qué se ama cuando se ama? ¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes, o este sol colorado que es mi sangre furiosa...

 
   Yo le decía a Álvaro Yo le decía a Álvaro  de Alvaro Figueredo

   Alvaro Figueredo
      Por Horacio Cavallo    
primeros versos

Álvaro ¿quién es Álvaro qué turno qué delirio qué número qué dulce vez qué agria vez qué un transformándose en él en este en otro en ambos sí pero no y mi mundo mi alvaridad fluyendo de calle en calle usándome sobre mi voz girando su hoja turbia de grada en grada el eco invadiendo mis hábitos...

 
   Te quiero a las diez de la mañana Te quiero a las diez de la mañana de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario...

 
   Recuerdo que el amor era una blanda furia... (fragmento) Recuerdo que el amor era una blanda furia... (fragmento) de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Recuerdo que el amor era una blanda furia no expresable en palabras. Y mismamente recuerdo que el amor era una fiera lentísima: mordía con sus colmillos de azúcar y endulzaba el muñón al desprender el brazo. Eso sí lo recuerdo. Rey de las fieras, jauría de flores carnívoras...

 
   Suele suceder que el tiempo... Suele suceder que el tiempo... de Luis Raúl Calvo

   Luis Raúl Calvo
      Por Luis Raúl Calvo    
primeros versos

Suele suceder que el tiempo transforme los recuerdos en otros recuerdos las miradas en otras miradas las sospechas en otras sospechas. Cada familia celebra sus ritos cotidianos, crea de la nada sus propios fantasmas, inventa por las noches monstruos clandestinos...

 
   El Oficio Nocturno El Oficio Nocturno de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Es la hora del Oficio Nocturno, y la iglesia en penumbra parece que está llena de demonios. Esta es la hora de las tinieblas y de las fiestas. La hora de mis parrandas. Y regresa mi pasado.Y mi pecado está siempre delante de mí Y mientras recitamos los salmos...