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25 poemas aleatorios en video | |
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En una cama
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Pedro Piccatto Por Washington Benavides | |
En una cama, en otra, en otra, en otra, en una, en dos, en tres, en cien, en mil, la angustial seda sexual araña lo azul de su equilibrio, la noche del sexo... | |
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Y ya casi amanece y siento mis lágrimas... (ZURITA Poema de amor)
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Y ya casi amanece y siento mis lágrimas correr por mi cara y son como cuchillos cartoneros las lágrimas cortándome la cara. Me hiero y me desangro y mi sangre está repartida por todos partes como si me carnearan. Sobre todas las cosas... | |
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Lo imposible
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Juana de Ibarbourou Por Cecilia Salerno | |
Ah si pudiera ser de piedra o cobre Para no sufrir! Para que así dejara de fluir La cisterna salobre De mi corazón. Para que así mis ojos se apagaran Cual dos trozos mojados de carbón. ¡Convertir en metal la greda viva, La greda miserable y sensitiva Donde ha hecho nido la culebra negra... | |
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Escena final
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Blanca Varela Por Blanca Varela | |
He dejado la puerta entreabierta soy un animal que no se resigna a morir la eternidad es la oscura bisagra que cede un pequeño ruido en la noche de la carne soy la isla que avanza sostenida por la muerte o una ciudad ferozmente cercada por la vida o tal vez no soy nada sólo el insomnio... | |
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Hueso
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Oscar Hahn Por Oscar Hahn | |
Curiosa es la persistencia del hueso su obstinación en luchar contra el polvo su resistencia a convertirse en ceniza La carne es pusilánime Recurre al bisturí a ungüentos y a otras máscaras que tan sólo maquillan el rostro de la muerte Tarde o temprano será polvo... | |
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Recuerdo que el amor era una blanda furia... (fragmento)
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Recuerdo que el amor era una blanda furia no expresable en palabras. Y mismamente recuerdo que el amor era una fiera lentísima: mordía con sus colmillos de azúcar y endulzaba el muñón al desprender el brazo. Eso sí lo recuerdo. Rey de las fieras, jauría de flores carnívoras... | |
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Al volver del baile nos estaba esperando una mariposa...
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Marosa Di Giorgio Por Marosa Di Giorgio Lectura en francés Christophe Rouxel | |
Al volver del baile nos estaba esperando una mariposa. No en la sala, de pie. Ni plegada entre los bombones de la dulcera. Sino en el único sitio en que debía estar: sobre la lámpara; como un dibujo; pero, tan intenso que producía penumbra. Quedamos azorados. Era negra como el vino... | |
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No es el vino, mujer...
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Francisco Caro Por Francisco Caro | |
No es el vino, mujer, ni su música blanda, simplemente no visito los bares de tu cuerpo y hoy no puedo beber, hoy no puedo escribir. Yo sé que ya no somos lo que antes fuimos: dos que viven un solo calendario hoy crecen mis poemas sin tus labios tangibles, sin tus labios de venas oscurísimas... | |
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León
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Yo vivía en una casa grande junto a la iglesia de San Francisco que tenía una leyenda en el zaguán que decía AVE MARIA y rojos corredores de ladrillos de barro, viejas tejas rojas,y ventanas de rejas ensarradas, y un gran patio angustioso en las tardes sin aire... | |
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Los he visto en el cine
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Los he visto en el cine, frente a los teatros, en los tranvías y en los parques, los dedos y los ojos apretados. Las muchachas ofrecen en las salas oscuras sus senos a las manos y abren la boca a la caricia húmeda y separan los muslos para invisibles sátiros. Los he visto quererse... | |
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Guárdame en ti
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Amor mío: guárdame entonces en ti en los torrentes más secretos que tus ríos levantan y cuando ya de nosotros sólo que de algo como una orilla tenme también en ti guárdame en ti como la interrogación de las aguas que se marchan... | |
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Glorias (fragmento)
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Juan Gelman Por Federico Bonasso | |
Era rubia la pulpera de Santa Lucía? ¿Tenía los ojos celeste? ¿Y cantaba como una calandria la pulpera? ¿Reflejaban los ojos la gloria del día? ¿Era la gloria del día inmensa luz? Son preguntas inútiles para este invierno no se las puede echar al fuego para que ardan... | |
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Ruiseñores de nuevo
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Juan Gelman Por Juan Gelman | |
en el gran cielo de la poesía/mejor dicho/ en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos/astrosdioses/mortales está cantando el ruiseñor de keats/siempre/ pasa rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva desan juan/ a la teresa se le dobla el dolor... | |
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Trepinodcutus Viperinus
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Dulce María Loynaz Por Cecilia Salerno | |
Está hecha de anillos de Saturno, de humedad de los pozos y luz de fuegos fatuos Signo es del Infinito si se muerde la cola; y abre interrogaciones con el cuerpo enarcado. Su ojo eléctrico brilla en la yerba del suelo y un dulce escalofrío la va desenroscando... | |
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Uno es el hombre
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Uno es el hombre. Uno no sabe nada de esas cosas que los poetas, los ciegos, las rameras, llaman misterio , temen y lamentan. Uno nació desnudo, sucio, en la humedad directa, y no bebió metáforas de leche, y no vivió sino en la tierra (la tierra que es la tierra y es el cielo como la rosa... | |
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Porque llovía triste...
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Francisco Caro Por Francisco Caro | |
Porque llovía triste paré el Skoda al borde de tus pasos, de la acera, de tu cadera grito, de tu espalda de prisas y aguacate. Se asomó tu sorpresa por el cristal, llovía llovía y te subiste un instante tan sólo antes de que mi sed te reclamara. Que estabas empapada de la sombra de todas las acacias... | |
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Nombra el poeta...
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Nombra el poeta con un silencio ante la cosa oscura, con un grito ante el objeto luminoso. Pero ¿qué cosa dicen de las cosas los nombres? ¿Se conoce al gallo por la cresta guerrera de su nombre, gallo? ¿Dice mi nombre, Eduardo, algo de mí?... | |
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Relato de Otelo
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Rodolfo Hinostroza Por Rodolfo Hinostroza | |
Cierta vez, en Aleppo, sí, fue en Aleppo donde me desgracié con ese turco circunciso: le ceñí con sus propias babas, y su lengua morada escupió lasplegarias, y así salvé mi vida. Esta vida que tan poco valía, y que hoy pesa en tusmanos como un cofre de ébano... | |
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Melodía de darnos...
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Pedro Piccatto Por Héctor Rosales | |
Melodía de darnos... la sagrada melodía de darnos. Ese es el gran acierto de las almas. Es llevar para siempre en nuestra vida el esplendor abierto de una fruta... | |
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Amantes (fragmento)
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Alejandra Pizarnik Por Ariadna Gil | |
una flor no lejos de la nochemi cuerpo mudo se abre a la delicada urgencia del rocío... | |
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Si muero sobrevíveme... (SONETO XCIV)
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Pablo Neruda Por Matilde Urrutia | |
Si muero sobrevíveme con tanta fuerza pura que despiertes la furia del pálido y del frío, de sur a sur levanta tus ojos indelebles, de sol a sol que suene tu boca de guitarra. No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos, no quiero que se muera mi herencia de alegría, no llames a mi pecho, estoy ausente… | |
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Llorar a lágrima viva
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Oliverio Girondo Por Darío Grandinetti | |
Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos... | |
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Me encanta Dios
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos... | |
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Tedio
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Armando Uribe Arce Por Armando Uribe Arce | |
Dios mío por qué me has abandonado? ¡Porque tuyo no soy y no soy Dios! ¿Y por qué me has amanerado? Porque me aburrís tanto vos... | |
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Me preocupa el televisor
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me preocupa el televisor. Da imágenes distorsionadas últimamente. Las caras se alargan de manera ridícula, o se acortan, tiemblan indistintamente, hasta volverse un juego monstruoso de rostros inventados, rayas, luces y sombras como en una pesadilla... | |
