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25 poemas aleatorios en video | |
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La creación del mundo
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Thiago de Mello Por Thiago de Mello | |
No desfloré a nadie. La primera mujer que vi desnuda (era adulta de alma y de cabellos) fue la primera que me mostró los astros, pero no fui el primero a quien se los mostró. Vi el resplandor de sus nalgas de espaldas a mí: era morena, mas al darse vuelta quedó dorada... | |
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Cantinas
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Mario Noel Rodríguez Por Mario Noel Rodríguez | |
Por las cantinas que amaron a mi viejo considerándolo crío por los claveles estrellados en el busto agitado de mi vieja por las cartas y cartas que sufrieron antes de perderse por la Roma que espera ser amada un día por la que fallece bajo mi esqueleto... | |
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Pies para qué los quiero...
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Pies para qué los quiero si tengo alas para volar... | |
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Paisaje con policías
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Eduardo Mileo Por Julieta Díaz | |
Por la vereda del sol camina el resto de los mortales. Por la vereda de la lluvia se hacina el sin trabajo. Él sabe que se trata de cruzar la vereda. Pero la calle esta dura. Y llena de policías. Canta el sin trabajo algo parecido a un rumor... | |
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Poned atención...
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Antonio Machado Por Darío Grandinetti | |
Poned atención: un corazón solitario no es un corazón... | |
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Día del perdón
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Diana Bellessi Por Diana Bellessi | |
De todas las cosas que me han pasado en esta vida son las inocentes las que recuerdo con hondura y más mientras los años a disparada como potros en una estela de polvo también pasan y pasan, pero el vicio nunca acaba de andar así ensuciando esa claridad solita que viene por encanto... | |
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El continente sumergido
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Olga Orozco Por Olga Orozco | |
Cabeza impar, sólo a medias visible desde donde se mire y a medias rescatada de un exilio sin fin en la cabeza de la bruma. Es opaca por fuera, impermeable al bautismo de la luz, porosa como esponja a las destilaciones de la noche insoluble. Pero por dentro brilla; arde en un remolino de cristales... | |
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Melodía de darnos...
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Pedro Piccatto Por Héctor Rosales | |
Melodía de darnos... la sagrada melodía de darnos. Ese es el gran acierto de las almas. Es llevar para siempre en nuestra vida el esplendor abierto de una fruta... | |
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A mis hermanos muertos el 27 de noviembre
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José Martí Por Silvio Rodríguez | |
Cadáveres amados los que un día Ensueños fuisteis de la Patria mía, Arrojad, arrojad sobre mi frente Polvo de vuestros huesos carcomidos! ¡Tocad mi corazón con vuestras manos! ¡Gemid a mis oídos! ¡Cada uno ha de ser de mis gemidos Lágrimas de uno más de los tiranos!... | |
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Cincuenta aniversario
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Roque Dalton Por Roque Dalton | |
Un hombre sale al patio trasero de su casa (ahí no llega nunca el duro viento del otoño) tiene en sus manos una pequeña copa de aguardiente y se mesa con cariño el cabello aquí las canas del hambre aquí las de aquel día en que fue héroe entre miles de héroes... | |
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Serpentina
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Delmira Agustini Por Cecilia Salerno | |
En mis sueños de amor, ¡yo soy serpiente! Gliso y ondulo como una corriente; Dos píldoras de insomnio y de hipnotismo Son mis ojos; la punta del encanto Es mi lengua... ¡y atraigo como el llanto! Soy un pomo de abismo. Mi cuerpo es una cinta de delicia, Glisa y ondula como una caricia... | |
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Elogio de la sombra
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Jorge Luis Borges Por Eduardo Lizalde | |
La vejez (tal es el nombre que los otros le dan) puede ser el tiempo de nuestra dicha. El animal ha muerto o casi ha muerto. Quedan el hombre y su alma. Vivo entre formas luminosas y vagas que no son aún la tiniebla. Buenos Aires, que antes se desgarraba en arrabales hacia la llanura incesante… | |
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Imitación a Catulo
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Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
Me preguntas, Natacha, cuántos besos me harían por fin decirte ¡basta y sobra! Cuantas arenas hay en Isla Negra entre la cabaña de Nicanor y el locomóvil anclado en el patio. Cuantos astros titilan a lo lejos contemplando a los amantes que graban corazones en la casa de Pablo. Tantos besos… | |
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Me tienes en tus manos...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mí mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo... | |
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Pero ya basta...
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Pero ya basta He aquí al dinamitero Este es el sobrestante Este es el tractorista que despeñó su máquina junto a un alud de rocas más grandes que el tractor Partiremos ese cerro cabrones! Que caigan esos árboles esas rocas esa peña mayor Que se abra el cerro!... | |
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Recito entonces…
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Recito entonces mi poema militante a toda voz, gritando, mientras el demolido viento de las banderas se agiganta y los cientos de miles de rostros se funden en silencio, escuchando. Pienso que tal vez tú estás entre la multitud escuchando y en verdad llegué a creer que estabas... | |
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Ya no le echen tierra
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Carmen Boullosa Por Carmen Boullosa | |
Patria no: Tierra mía. Hermana que sólo en ti cumplió mi cuna. Sangre de mi sangre, padre de mi padre, madre de mi madre y de mis abuelas, amiga mía y enemiga, el escorpión y su nido de que habló Paz. Tierra no eres, sino agua: El río Pánuco con sus cascadas... | |
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No es el vino, mujer...
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Francisco Caro Por Francisco Caro | |
No es el vino, mujer, ni su música blanda, simplemente no visito los bares de tu cuerpo y hoy no puedo beber, hoy no puedo escribir. Yo sé que ya no somos lo que antes fuimos: dos que viven un solo calendario hoy crecen mis poemas sin tus labios tangibles, sin tus labios de venas oscurísimas... | |
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Sobre mi corazón...
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Pedro Piccatto Por Mario García | |
Sobre mi corazón yo no habría podido sufrir un silencio de rosa. Hubiera muerto helado un silencio de rosa sobre mi corazón. XXII de Ángel amargo | |
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Ruiseñores de nuevo
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Juan Gelman Por Juan Gelman | |
en el gran cielo de la poesía/mejor dicho/ en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos/astrosdioses/mortales está cantando el ruiseñor de keats/siempre/ pasa rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva desan juan/ a la teresa se le dobla el dolor... | |
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No es que muera de amor
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
No es que muera de amor, muero de ti. Muero de ti, amor, de amor de ti, de urgencia mía de mi piel de ti, de mi alma de ti y de mi boca y del insoportable que yo soy sin ti. Muero de ti y de mí, muero de ambos, de nosotros, de ese, desgarrado, partido, me muero, te muero, lo morimos... | |
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Sorbos venecianos (selección)
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Juana Rosa Pita Por Lourdes Pita | |
No hay ruido alguno: cada noche se escucha la sonata para voz, agua y remo. Juega a los escondidos la música, fugándose por calles, ríos y placitas. El cielo es imposible de resistir cuando nos llama asomándose al agua. Quizás en el futuro alguien se apiade del planeta... | |
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Intoxicado
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Mario Noel Rodríguez Por Mario Noel Rodríguez | |
Ciudad remolcada sombra amamantando a los historiantes de mano en el pecho por el himno nietos del jaguar contemporáneos del jaguaryu vamos plantando una bandera que decimos de alegría haciendo fogatas de filosofías envasadas al vacío rascándonos la cabeza... | |
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Enumeración de la patria
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Silvina Ocampo Por Marilú Marini | |
Oh, desmedido territorio nuestro, violentísimo y párvulo. Te muestro en un infiel espejo: tus paisanos esplendores, tus campos y veranos sonoros de relinchos quebradizos, tus noches y caminos despoblados y con rebaños de ojos constelados... | |
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El Oficio Nocturno
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Es la hora del Oficio Nocturno, y la iglesia en penumbra parece que está llena de demonios. Esta es la hora de las tinieblas y de las fiestas. La hora de mis parrandas. Y regresa mi pasado.Y mi pecado está siempre delante de mí Y mientras recitamos los salmos... | |
