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25 poemas aleatorios en video

 
   Oración por Marilyn Monroe Oración por Marilyn Monroe de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Señor recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el nombre de Marilyn Monroe aunque ése no era su verdadero nombre (pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)...

 
   Madres de la Plaza de Mayo Madres de la Plaza de Mayo de Antonio Gala

   Antonio Gala
      Por Antonio Gala    

Entre el recuerdo de los caídos, de todas. Cualquiera que fuesen su origen y sus creencias, su edad y sus trincheras. Entre el recuerdo de vuestros caídos, y la esperanza de lo que jamás podrá caer, se alza el futuro en vuestras manos. El grano muere pero la espiga se levanta...

 
   Hoy es siempre todavía Hoy es siempre todavía de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Miguel Dedovich    
primeros versos

Hoy es siempre todavía...

 
   Septiembre 23/73 Septiembre 23/73 de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Un receptor dispara a quemarropa:...ha muerto Neruda... El locutor menciona el Poema 15 y lee el Bando 20. El cabo de guardia busca algo bailable y sigue el ritmo con la metralleta. Aquí en la isla el mar,y cuánto mar Pienso pedir un minuto de silencio, pero tardo horas y horas en sacar la voz…

 
   Marimba (fragmento) Marimba (fragmento) de Jorge Boccanera

   Jorge Boccanera
      Por Valentina Bacci    
primeros versos

Este es un poema tirado por caballos. Voy de pie / voy aullando una palabra brilla sobre mi lengua seca, polvorienta quiere trazar sus círculos concéntricos en un agua que cante ¡arre caballos! llevo todo el hocico en llamas como un feroz ladrido...

 
   Dos hermanos Dos hermanos de Julio Torres Recinos

   Julio Torres Recinos
      Por Julio Torres Recinos    
primeros versos

Dos hermanos tengo, dos hermanos misteriosos que de la mano me llevan como a niño, el amor y la muerte. Dos esfinges en la loma que aparecen y se van que sonriendo muestran su rostro. La esfinge del amor, esa doncella altiva que me sonríe y me deja en silencio...

 
   Poema para una amiga muerta Poema para una amiga muerta de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Washington Benavides    

Tu muerte en flor, angustia recordada, hoy viene a mí, de qué secreto es escultura y ritmo, apéndice y semblante cuando era de aquí abajo un apagado lila coro de nomeolvides te rodeaba de qué pestaña joyas pupilas o matices era tu resplandor...

 
   Pero ¿Por qué habla tan alto el español? Pero ¿Por qué habla tan alto el español? de León Felipe

   León Felipe
      Por Héctor Alterio    
primeros versos

Este tono levantado del español es un defecto, viejo ya, de raza. Viejo e incurable. Es una enfermedad crónica. Tenemos los españoles la garganta destemplada y en carne viva. Hablamos a grito herido y estamos desentonados para siempre...

 
   Me dueles Me dueles de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me dueles. Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza, córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor. Entre los escombros de mi alma búscame, escúchame. En algún sitio mi voz, sobrevive, llama, pide tu asombro, tu iluminado silencio...

 
   La bella implora amor La bella implora amor de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Tengo que agradecerte, Señor -de tal manera todopoderoso, que has logrado construir el más horrendo de los mundos-, tengo que agradecerte que me hayas hecho a mí tan bella en especial. Que hayas construido para mí tales tersuras, tal rostro rutilante y tales ojos estelares...

 
   Quisiera estar solo en el sur Quisiera estar solo en el sur de Luis Cernuda

   Luis Cernuda
      Por Cristina Hoyos    
primeros versos

Quizá mis lentos ojos no verán más el sur de ligeros paisajes dormidos en el aire, con cuerpos a la sombra de ramas como flores o huyendo en un galope de caballos furiosos. El sur es un desierto que llora mientras canta, y esa voz no se extingue como pájaro muerto...

 
   Gacela del amor imprevisto Gacela del amor imprevisto de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Nadie comprendía el perfume de la oscura magnolia de tu vientre. Nadie sabía que martirizabas un colibrí de amor entre los dientes. Mil caballitos persas se dormían en la plaza con luna de tu frente, mientras que yo enlazaba cuatro noches tu cintura, enemiga de la nieve...

 
   Los huesos de mi padre Los huesos de mi padre de Rodolfo Hinostroza

   Rodolfo Hinostroza
      Por Rodolfo Hinostroza    
primeros versos

Serán éstos los 206 aristocráticos huesos de mi padre? Todos completos, con su maxilar inferior, su frontal, sus falangetas, su astrágalo, su vomer, sus clavículas? No se habrán confundido en la Fosa Común con los de un vagabundo...

 
   Otra carta Otra carta de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Siempre estás a mi lado y yo te lo agradezco. Cuando la cólera me muerde, o cuando estoy triste untado con el bálsamo para la tristeza como para morirme apareces distante, intocable, junto a mí. Me miras como a un niño y se me olvida todo y ya sólo te quiero alegre, dolorosamente...

 
   Guárdame en ti Guárdame en ti de Raúl Zurita

   Raúl Zurita
      Por Raúl Zurita    
primeros versos

Amor mío: guárdame entonces en ti en los torrentes más secretos que tus ríos levantan y cuando ya de nosotros sólo que de algo como una orilla tenme también en ti guárdame en ti como la interrogación de las aguas que se marchan...

 
   Verde veneno Verde veneno de Pedro Gandía

   Pedro Gandía
      Por Pedro Gandía    
primeros versos

Desdobla de continuo su existencia por morar en edenes de artificio donde espacio, deseo, tiempo, forma son palabras que nada significan.Disuelve allí la identidad que finge y es nada, y es feliz por un instante. Pero el viaje concluye, y, nuevamente, la vida lo reclama y lo derriba ...

 
   Monólogo del ladrón de sueños Monólogo del ladrón de sueños de Jacinto Benavente

   Jacinto Benavente
      Por Jacinto Benavente    
primeros versos

La noche es mi reino, y en la noche las almas, al sumergirse en el profundo mar del sueño, entre sus sombras, exploran la verdad de su vida, como los submarinos al sumergirse bajo las aguas turbulentas observan más seguros la ruta de los barcos sobre ellas navegantes. Y en este reino de…

 
   Preguntas Preguntas de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Tito Hass    
primeros versos

Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites, y me despiertas en la mitad del día para acostarme en tu recuerdo y eres furia de mi paciencia para mí, dime qué diablos hago, por qué te necesito, quien eres, muda, sola, recorriéndome...

 
   Todo poema es su propio borrador Todo poema es su propio borrador de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Todo poema es su propio borrador. El poema es sólo un gesto, un gesto que revela lo que no alcanza a expresar. Los poemas de perfectísima factura, los más grandes, son exclusivamente un manotazo afortunado. Todo poema es infinito. Todo poema es el génesis...

 
   Táctica y estrategia Táctica y estrategia de Mario Benedetti

   Mario Benedetti
      Por Darío Grandinetti y Sandra Ballesteros    
primeros versos

Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé como, ni sé con qué pretexto pero quedarme en vos. Mi táctica es ser franca...

 
   Te doy Claudia, estos versos Te doy Claudia, estos versos de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Te doy Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña. Los he escrito sencillos para que tú los entiendas. Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan, un día se divulgarán, tal vez por toda Hispanoamérica. Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias...

 
   Pies para qué los quiero... Pies para qué los quiero... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Pies para qué los quiero si tengo alas para volar...

 
   Verano Verano de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Ésta es la plenitud, el tiempo entero, el sellado esplendor del mediodía. En ráfagas de luz el sol envía el oro eterno al aire pasajero. Bien dibujando el árbol, bien ligero el trazo de las hojas en el día. Más honda en cambio y más y más umbría la huella del trabajo en el sendero...

 
   No sé por qué piensas tú... No sé por qué piensas tú... de Nicolás Guillén

   Nicolás Guillén
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

No sé por qué piensas tú, soldado, que te odio yo, si somos la misma cosa yo, tú. Tú eres pobre, lo soy yo; soy de abajo, lo eres tú; ¿de dónde has sacado tú, soldado, que te odio yo? Me duele que a veces tú te olvides de quién soy yo...

 
   Puntos de apoyo... Puntos de apoyo... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Puntos de apoyo. En mi figura completa sólo hay uno; y quiero dos. Para tener yo los dos me tienen que cortar uno. Es el uno que no tengo el que tengo que tener. Para poder caminar el otro será ya muerto...