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25 poemas aleatorios en video | |
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Pero ya basta...
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EfraÃn Bartolomé Por EfraÃn Bartolomé | |
Pero ya basta He aquà al dinamitero Este es el sobrestante Este es el tractorista que despeñó su máquina junto a un alud de rocas más grandes que el tractor Partiremos ese cerro cabrones! Que caigan esos árboles esas rocas esa peña mayor Que se abra el cerro!... | |
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El poeta
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Mario Noel RodrÃguez Por Mario Noel RodrÃguez | |
Deberás comer el polvo más original, zambullir la cabeza hasta el crepúsculo de los primeros pobladores extasiados, rompiendo neblinas con el aliento. La nueva poesÃa cantará a garrotazo de ternura, en su cancha, un bossa nova electrocutará a los sordos... | |
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Brillaba el dÃa, no brillaba
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Jorge Pimentel Por Jorge Pimentel | |
Descorro el resplandor preguntándome brillaba el dÃa no brillaba todos éramos máscara inconmoviblemente infelices brillaba el dÃa no brillaba lo recuerdo tanto que vi este dÃa y no era brillante sumiso congelado no era urgente brillaba el dÃa no brillaba era lo único que me amaba... | |
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Reencarnación de los carniceros
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Oscar Hahn Por Oscar Hahn | |
Y vi que los carniceros al tercer dÃa, al tercer dÃa de la tercera noche, comenzaban a florecer en los cementerios como brumosos lirios o como lÃquenes. Y vi que los carniceros al tercer dÃa, llenos de tordos que eran ellos mismos, volaban persiguiéndose... | |
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Llagas de amor
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Federico GarcÃa Lorca Por Cecilia Salerno | |
Esta luz, este fuego que devora. Este paisaje gris que me rodea. Este dolor por una sola idea. Esta angustia de cielo, mundo y hora. Este llanto de sangre que decora lira sin pulso ya, lúbrica tea. Este peso del mar que me golpea. Este alacrán que por mi pecho mora... | |
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Muchachas que algún dÃa
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Muchachas que algún dÃa leáis emocionadas estos versos y soñéis con un poeta: sabed que yo los hice para una como vosotras y que fue en vano... | |
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Una ascensión en La Habana
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Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
MatÃas Pérez, portugués, toldero de profesión, qué habÃa en los inmensos aires que te fuiste por ellos, portugués, con tanta elegancia y prisa. En versos magnÃficos dijiste adiós a las muchachas de La Habana, y luego, una tarde en que era mucha la furia del tiempo... | |
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Cielo blanco
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Hamlet Lima Quintana Por Hamlet Lima Quintana | |
No veo el cielo madre, sólo un pañuelo blanco no sé si aquella noche yo te estaba pensando o si un perfil de sombras me acunaba en sus brazos pero entré en otra historia con el cielo cambiado. No me duele la carne que se fue desgarrando... | |
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Fútbol
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Blanca Varela Por Carmen Feito Maeso | |
juega con la tierra como con una pelota báilala estréllala reviéntala no es sino eso la tierra tú en el jardÃn mi guardavalla mi espantapájaros mi atila mi niño la tierra entre tus pies gira como nunca prodigiosamente bella... | |
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dos no sirve es malo...
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
dosno sirve es malo. Luna... pésimo y sol es banal...¿verdad? superficial ¿de acuerdo? Sà claro rómpelo... | |
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La prosa es bella
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
La prosa es bella —dicen los lectores—. La poesÃa es tediosa: no hay en ella argumento, ni sexo, ni aventura, ni paisajes, ni drama, ni humorismo, ni cuadros de la época. Eso quiere decir que los lectores tampoco entienden la prosa... | |
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Che
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Humberto Costantini Por DarÃo Grandinetti | |
A lo mejor está debajo de la alfombra. A lo mejor nos mira de adentro del ropero. A lo mejor ese color habano es una seña. A lo mejor ese pez colorado es guerrillero. Yo juro haberlo visto de gato en azoteas. Y yo corriendo por los hilos del teléfono... | |
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El tigre en celo...
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
El tigre en celo es como un pozo de semen, como un brazo de rÃo: más de cincuenta veces en un dÃa copula y se descarga largamente en la hembra, como un cielo encendido en éxtasis perpetuo, una tormenta de erecciones. Y la hembra que aúlla o vocaliza... | |
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Has visto como crecen las plantas
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Has visto cómo crecen las plantas? Al lugar en que cae la semilla acude el agua: es el agua la que germina, sube al sol. Por el tronco, por las ramas, el agua asciende al aire, como cuando te quedas viendo el cielo del mediodÃa y tus ojos empiezan a evaporarse. Las plantas crecen de un dÃa a otro... | |
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Huye del triste amor... (fragmento)
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Antonio Machado Por DarÃo Grandinetti | |
Huye del triste amor, amor pacato, sin peligro, sin venda ni aventura, que espera del amor prenda segura, porque en amor locura es lo sensato. Ese que el pecho esquiva al niño ciego y blasfemó del fuego de la vida, de una brasa pensada, y no encendida, quiere ceniza que le guarde el fuego... | |
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Te quiero a las diez de la mañana
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del dÃa. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario... | |
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Ruiseñores de nuevo
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Juan Gelman Por Juan Gelman | |
en el gran cielo de la poesÃa/mejor dicho/ en la tierra o mundo de la poesÃa que incluye cielos/astrosdioses/mortales está cantando el ruiseñor de keats/siempre/ pasa rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva desan juan/ a la teresa se le dobla el dolor... | |
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Todo poema es su propio borrador
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Todo poema es su propio borrador. El poema es sólo un gesto, un gesto que revela lo que no alcanza a expresar. Los poemas de perfectÃsima factura, los más grandes, son exclusivamente un manotazo afortunado. Todo poema es infinito. Todo poema es el génesis... | |
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Preguntas
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Juan Gelman Por Tito Hass | |
Ya que navegas por mi sangre y conoces mis lÃmites, y me despiertas en la mitad del dÃa para acostarme en tu recuerdo y eres furia de mi paciencia para mÃ, dime qué diablos hago, por qué te necesito, quien eres, muda, sola, recorriéndome... | |
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Oyendo el mar
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Enrique Estrázulas Por Enrique Estrázulas | |
El mar pariendo bajo viejas lunas su salitrosa voz viviente y muerta vuelve a latir, acude a su verano, fermenta meses bajo soles nuevos, el mar lleva detrás de cada noche un alba igual, el mar vive guardado, quieto en la retina y lastima a los párpados... | |
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Correspondencia pendiente con Jorge Teillier (fragmento)
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Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
Tu foto de infancia se extravió en el diario. Los duendes del taller me arrebataron ese regalo de tu madre. Desde ahora sólo conservaré la imagen del niño que conocà en un carro de tren detenido en la estación de Lautaro ese verano del 48, mientras don Fernando y don Tomás se transmiten noticias... | |
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SefinÃ
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Juan Gelman Por DarÃo Grandinetti | |
Basta por esta noche cierro la puerta me pongo el saco guardo los papelitos donde no hago sino hablar de ti mentir sobre tu paradero cuerpo que me has de temblar... | |
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Cuando yo muera...
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Antonio Porchia Por DarÃo Grandinetti | |
Cuando yo muera, no me veré morir, por primera vez... | |
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Pequeño vals vienés (inglés)
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Federico GarcÃa Lorca Por Leonard Cohen | |
En Viena hay diez muchachas, un hombro donde solloza la muerte y un bosque de palomas disecadas. Hay un fragmento de la mañana en el museo de la escarcha. Hay un salón con mil ventanas. ¡Ay, ay, ay, ay! Toma este vals con la boca cerrada... | |
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En una cama
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Pedro Piccatto Por Washington Benavides | |
En una cama, en otra, en otra, en otra, en una, en dos, en tres, en cien, en mil, la angustial seda sexual araña lo azul de su equilibrio, la noche del sexo... | |
