|
25 poemas aleatorios en video | |
|
Todo lo infiel...
| |
|
Pedro Piccatto Por Mercedes RamÃrez | |
Todo lo infiel se vuelve fiel apenas desciende hacia la manoel corazón... | |
|
La luna
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas. Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofÃa Un pedazo de luna en el bolsillo es el mejor amuleto que la pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama... | |
|
Hojarasca
| |
|
Mario Noel RodrÃguez Por Mario Noel RodrÃguez | |
Bajo la hojarasca de frÃo los pájaros encuentran un renglón de su testamento donde sea que me sorprenda la muerte reconocedme por el otoño del primer beso... | |
|
Manifiesto (fragmento)
| |
|
Nicanor Parra Por Alberto Blanco | |
Señoras y señores ésta es nuestra última palabra nuestra primera y última palabra . Los poetas bajaron del Olimpo. Para nuestros mayores la poesÃa fue un objeto de lujo pero para nosotros es un artÃculo de primera necesidad: no podemos vivir sin poesÃa... | |
|
En esta noche, en este mundo (fragmento)
| |
|
Alejandra Pizarnik Por Ariadna Gil | |
en esta noche en este mundo las palabras del sueño de la infancia de la muerte nunca es eso lo que uno quiere decir la lengua natal castra la lengua es un órgano de conocimiento del fracaso de todo poema castrado por su propia lengua que es el órgano de la re-creación del re-conocimiento... | |
|
OÃ tu voz en mi ventana...
| |
|
Juan Gelman Por Federico Bonasso | |
Oà tu voz en mi ventana mi ventana no da a tu voz apenas si da al mundo ¿cómo vino tu voz? un pájaro nevado come trigo en el murmullo del sol... | |
|
Táctica y estrategia
| |
|
Mario Benedetti Por DarÃo Grandinetti y Sandra Ballesteros | |
Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé como, ni sé con qué pretexto pero quedarme en vos. Mi táctica es ser franca... | |
|
Encargo
| |
|
Julio Cortázar Por Oscar MartÃnez | |
No me des tregua, no me perdones nunca. HostÃgame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves. ¡No me dejes dormir, no me des paz! Entonces ganaré mi reino, naceré lentamente. No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante... | |
|
Julito (2)
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Mamá, tengo la barriga llena de hambre, dice. Y la mamá rÃe y le trae la leche. Al rato, ya dormido, se sobresalta y mueve los brazos y las piernas. La mano de la madre le acaricia la espalda, se queda quieto. En su plácido rostro el corazón descansa. Vienen las estrellas en aviones... | |
|
SefinÃ
| |
|
Juan Gelman Por DarÃo Grandinetti | |
Basta por esta noche cierro la puerta me pongo el saco guardo los papelitos donde no hago sino hablar de ti mentir sobre tu paradero cuerpo que me has de temblar... | |
|
Primavera
| |
|
Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
No es una delicada primavera quien bulle en el jardÃn haciendo flores, negra de arcilla y manchas de colores y de toda sustancia verdadera. No es una frágil niña pinturera quien le prende a la tierra mil amores y con la nada borda los primores en que se mira la creación austera... | |
|
OÃdos con el alma... (fragmento final)
| |
|
Octavio Paz Por Octavio Paz | |
OÃdos con el alma, pasos mentales más que sombras, sombras del pensamiento más que pasos, por el camino de ecos que la memoria inventa y borra: sin caminar caminan sobre este ahora, puente tendido entre una letra y otra. Como llovizna sobre brasas dentro de mà los pasos pasan hacia… | |
|
BellÃsima
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Oigame usted, bellÃsima, no soporto su amor. MÃreme, observe de qué modo su amor daña y destruye. Si fuera usted un poco menos bella, si tuviera un defecto en algún sitio, un dedo mutilado y evidente, alguna cosa rÃspida en la voz, una pequeña cicatriz junto a esos labios de fruta en movimiento... | |
|
El primer discurso
| |
|
Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
En la calzada más bien enorme de Jesús del Monte donde la demasiada luz forma otras paredes con el polvo cansa mi principal costumbre de recordar un nombre, y ya voy figurándome que soy algún portón insomne que fijamente mira... | |
|
Último sitio
| |
|
Enrique Estrázulas Por Enrique Estrázulas | |
Llevar detrás del murallón y el alma este candado aquà hierro caliente detrás del murallón donde las aguas mecen un vegetal, destiñen piedras. Llevarlo. Ya bebà la luz de junio y se me atora sucia entre las venas ya lloré al pie de un cálido peldaño ya olvidé a una mujer... | |
|
Uno es el hombre
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Uno es el hombre. Uno no sabe nada de esas cosas que los poetas, los ciegos, las rameras, llaman misterio , temen y lamentan. Uno nació desnudo, sucio, en la humedad directa, y no bebió metáforas de leche, y no vivió sino en la tierra (la tierra que es la tierra y es el cielo como la rosa... | |
|
Hoja de aire
| |
|
Julio Torres Recinos Por Julio Torres Recinos | |
Hermana del aire vives del aire y al aire danzas prendida de un hilo, avanzas en tu cielo, loca por el sol y el viento que juega a tu alrededor. Al aire pides la fuerza para el cuerpo. No tienes pies que te fijen al suelo, no tienes zapatos ni piernas que te esclavicen... | |
|
Huye del triste amor... (fragmento)
| |
|
Antonio Machado Por DarÃo Grandinetti | |
Huye del triste amor, amor pacato, sin peligro, sin venda ni aventura, que espera del amor prenda segura, porque en amor locura es lo sensato. Ese que el pecho esquiva al niño ciego y blasfemó del fuego de la vida, de una brasa pensada, y no encendida, quiere ceniza que le guarde el fuego... | |
|
La muerte siempre trae…
| |
|
Francisco Hernández Por Francisco Hernández | |
La muerte siempre trae una cámara en las manos. Dentro de ella gira, sin misericordia, un rosario donde cada cuenta es el centro de un sistema solar. La muerte se regocija cuando, vestidos de arlequines, Posamos junto al retrete en un rincón del patio. Pero ella oculta su ropaje de monstruo... | |
|
Versiones (fragmento)
| |
|
Eliseo Diego Por DarÃo Grandinetti | |
La muerte es esa pequeña jarra, con flores pintadas a mano, que hay en todas las casas y que uno jamás se detiene a ver. La muerte es ese pequeño animal que ha cruzado el patio, y del que nos consuela la ilusión, sentida como un soplo, de que es sólo el gato de la casa... | |
|
El puro no
| |
|
Oliverio Girondo Por Eduardo (Tato) Pavlovsky | |
El No el no inóvulo el no nonato el noo el no poslodocosmos de impuros ceros noes que noan noan noan y nooan y plurimono noan el morbo amorfo noo no démono no deo sin son sin sexo ni órbita el yerto inóseo noo en unisolo amódulo sin poros... | |
|
Lobo
| |
|
Marosa Di Giorgio Por Marosa Di Giorgio | |
Cuando nació, apareció el lobo. Domingo al mediodÃa, luz brillante, y la madre vio a través de los vidrios, el hocico picudo, y en la pelambre, las espinas de escarcha, y clamoreó; más, le dieron una pócima que la adormecÃa alegremente. El lobo asistió al bautismo y a la comunión... | |
|
San Sebastián
| |
|
Mario Noel RodrÃguez Por Mario Noel RodrÃguez | |
Atravesado por la vida dudo en llegar a la otra acera, allà espera el pasar caliente de las ilusiones que vos, yo, que vosotros estampamos como en basurero milenario. Trago, trago, trago lo que otros sangran sin saber por qué, sin identificar el espumarajo sexual que los trajo... | |
|
Todo poema es su propio borrador
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Todo poema es su propio borrador. El poema es sólo un gesto, un gesto que revela lo que no alcanza a expresar. Los poemas de perfectÃsima factura, los más grandes, son exclusivamente un manotazo afortunado. Todo poema es infinito. Todo poema es el génesis... | |
|
Viniste del humo
| |
|
Carmen Feito Maeso Por Carmen Feito Maeso | |
Llegaste del otro lado del aire. Apretaste el corazón cálido y bueno de un ave libre, blanca y humilde. Apareciste en las ventanas de las ilusiones, pequeñas, tristes y dolientes, irasciblemente grande, irasciblemente prepotente e inexpugnable... | |
