|
25 poemas aleatorios en video | |
|
Doña Luz (XXI)
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
La casa me protege del frío nocturno, del sol del mediodía, de los árboles derribados, del viento de los huracanes, de las asechanzas del rayo, de los ríos desbordados, de los hombres y de las fieras. Pero la casa no me protege de la muerte... | |
|
Pensándolo bien
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me dicen que debo hacer ejercicio para adelgazar, que alrededor de los 50s son muy peligrosos la grasa y el cigarro, que hay que conservar la figura y dar la batalla al tiempo, a la vejez. Expertos bien intencionados y médicos amigos me recomiendan dietas... | |
|
La llave (fragmento)
| |
|
Pablo Neruda Por Pablo Neruda | |
Pierdo la llave, el sombrero, la cabeza! La llave es la del almacén de Raúl, en Temuco. Estaba afuera, inmensa, perdida, indicando a los indios el almacén La Llave. Cuando me vine al Norte se la pedí a Raúl, se la arranqué, se la robé entre borrasca y ventolera... | |
|
Canje y Me sirve y no me sirve (fragmento)
| |
|
Mario Benedetti Por Darío Grandinetti y Sandra Ballesteros | |
Es importante hacerlo quiero que me relates tu último optimismo yo te ofrezco mi última confianza aunque sea un trueque mínimo debemos cotejarnos estás sola estoy solo por algo somos prójimos la soledad también puede ser una llama. De: Contra los puentes levadizos... | |
|
Arte poética
| |
|
Juan Gelman Por Juan Gelman | |
Entre tantos oficios ejerzo éste que no es mío, como un amo implacable me obliga a trabajar de día, de noche, con dolor, con amor, bajo la lluvia, en la catástrofe, cuando se abren los brazos de la ternura o del alma, cuando la enfermedad hunde las manos... | |
|
Si me puedes mirar (fragmento)
| |
|
Olga Orozco Por Carlos Monsiváis | |
Madre: es tu desamparada criatura quien te llama, quien derriba la noche con un grito y la tira a tus pies como un telón caído para que no te quedes allí, del otro lado, donde tan sólo alcanzas con tus manos de ciega a descifrarme en medio de un muro de fantasmas... | |
|
Viniste del humo
| |
|
Carmen Feito Maeso Por Carmen Feito Maeso | |
Llegaste del otro lado del aire. Apretaste el corazón cálido y bueno de un ave libre, blanca y humilde. Apareciste en las ventanas de las ilusiones, pequeñas, tristes y dolientes, irasciblemente grande, irasciblemente prepotente e inexpugnable... | |
|
Borges y yo
| |
|
Jorge Luis Borges Por Jorge Luis Borges | |
Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico... | |
|
Esta será mi venganza
| |
|
Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Esta será mi venganza: Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso y leas estas líneas que el autor escribió para ti y tú no lo sepas... | |
|
Sefiní
| |
|
Juan Gelman Por Darío Grandinetti | |
Basta por esta noche cierro la puerta me pongo el saco guardo los papelitos donde no hago sino hablar de ti mentir sobre tu paradero cuerpo que me has de temblar... | |
|
Mi casa y mi corazón
| |
|
Marcos Ana Por Marcos Ana | |
sueño de libertad) Si salgo un día a la vida mi casa no tendrá llaves: siempre abierta, como el mar, el sol y el aire. Que entren la noche y el día, y la lluvia azul, la tarde, el rojo pan de la aurora; La luna, mi dulce amante. Que la amistad no detenga sus pasos en mis umbrales... | |
|
Hoy es siempre todavía
| |
|
Antonio Machado Por Miguel Dedovich | |
Hoy es siempre todavía... | |
|
Me dueles
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me dueles. Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza, córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor. Entre los escombros de mi alma búscame, escúchame. En algún sitio mi voz, sobrevive, llama, pide tu asombro, tu iluminado silencio... | |
|
Pero ya basta...
| |
|
Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Pero ya basta He aquí al dinamitero Este es el sobrestante Este es el tractorista que despeñó su máquina junto a un alud de rocas más grandes que el tractor Partiremos ese cerro cabrones! Que caigan esos árboles esas rocas esa peña mayor Que se abra el cerro!... | |
|
Mis muertos siguen sufriendo...
| |
|
Antonio Porchia Por Darío Grandinetti | |
Mis muertos siguen sufriendo el dolor de la vida en mí... | |
|
Trilce (Poema III)
| |
|
César Vallejo Por Eliseo Diego | |
Las personas mayores ¿a qué hora volverán? Da las seis el ciego Santiago, y ya está muy oscuro. Madre dijo que no demoraría. Aguedita, Nativa, Miguel, cuidado con ir por ahí, por donde acaban de pasar gangueando sus memorias... | |
|
Terminó como había vivido la belleza…
| |
|
Armando Uribe Arce Por Armando Uribe Arce | |
Terminó como había vivido la belleza. La envidié antes de conocerla y después de casados y ahora se le envidia su muerte. Al imposible que supo llevar su vida como en andas y que estos últimos años los pasó ejercitando un arte que la revelaba... | |
|
León
| |
|
Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Yo vivía en una casa grande junto a la iglesia de San Francisco que tenía una leyenda en el zaguán que decía AVE MARIA y rojos corredores de ladrillos de barro, viejas tejas rojas,y ventanas de rejas ensarradas, y un gran patio angustioso en las tardes sin aire... | |
|
Versiones (fragmento)
| |
|
Eliseo Diego Por Darío Grandinetti | |
La muerte es esa pequeña jarra, con flores pintadas a mano, que hay en todas las casas y que uno jamás se detiene a ver. La muerte es ese pequeño animal que ha cruzado el patio, y del que nos consuela la ilusión, sentida como un soplo, de que es sólo el gato de la casa... | |
|
Una campana...
| |
|
Pedro Piccatto Por Washington Benavides | |
Una campana y tres calandrias toman mi corazón, (éste sólo de aljaba) y lo reparten: mitad para la niña y el anillo algo para la estatua y la limosna, y lo demás al naranjal y al viento... | |
|
Calle Rondeau (Segunda parte)
| |
|
Alfredo Fressia Por Alfredo Fressia | |
Calle Rondeau (Segunda parte) Yo sabía que alguien me acechaba, alguien me observa frente al mar porque soy y seré sin para qué, soy más allá de la gracia de un Dios y de las obras, como los corales que no existen en la bahía de Montevideo, o como yo mismo que tampoco existo... | |
|
aria
| |
|
Alvaro Miranda Buranelli Por Alvaro Miranda Buranelli | |
de pronto, en medio de la representación, cantó nadie lo había invitado, no era una pieza aburrida pero empezó a salirle sola la voz y tuvo que pararse y cantó, aunque no sabía cantar, y los siseos iban y venían para hacerle callar, que no cantara, fue en un instante crítico... | |
|
La muerte llega
| |
|
Julio Torres Recinos Por Julio Torres Recinos | |
La muerte llega con su mano suave a cerrarle los ojos, a darle palmadas en la espalda al pobre para que se duerma. La muerte llega a aligerar cargas, a apresurar días,a terminar ciertos asuntos, a detener pasos. Llega la muerte y el cuerpo sonríe... | |
|
Pequeño vals vienés (inglés)
| |
|
Federico García Lorca Por Leonard Cohen | |
En Viena hay diez muchachas, un hombro donde solloza la muerte y un bosque de palomas disecadas. Hay un fragmento de la mañana en el museo de la escarcha. Hay un salón con mil ventanas. ¡Ay, ay, ay, ay! Toma este vals con la boca cerrada... | |
|
Interior de casa
| |
|
Fina García Marruz Por Fina García Marruz | |
Éste es un pueblo pulcro, artístico. Jamás pintan un árbol en la lejanía como una mancha de verdor. Nunca está lejos para su corazón un árbol verde. Y así, le pintan cada hoja como si estuviera cerca de sus ojos, pues una madre, aunque esté lejos, no olvida ninguno de los gestos del hijo... | |
