☰ menú
 


25 poemas aleatorios en video

 
   Epílogo (de El Hacedor) (fragmento) Epílogo (de El Hacedor) (fragmento) de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir...

 
   Reencarnación de los carniceros Reencarnación de los carniceros de Oscar Hahn

   Oscar Hahn
      Por Oscar Hahn    
primeros versos

Y vi que los carniceros al tercer día, al tercer día de la tercera noche, comenzaban a florecer en los cementerios como brumosos lirios o como líquenes. Y vi que los carniceros al tercer día, llenos de tordos que eran ellos mismos, volaban persiguiéndose...

 
   Como me hice... Como me hice... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Como me hice, no volvería a hacerme. Tal vez volvería a hacerme como me deshago...

 
   Te ayudaré a venir... Te ayudaré a venir... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Te ayudaré a venir si vienes y a no venir si no vienes...

 
   A Pedro Piccatto A Pedro Piccatto  de Liber Falco

   Liber Falco
      Por Washington Benavides    
primeros versos

Te veo un ángel, de hueso, piel y carne florecido, ojos de lince y aldabón de sienes golpeando en las puertas del olvido. Y más lejos te veo, en una tarde azul y proletaria, de blusa azul con tus ojos ya claramente azules, hablando con muchachas de blusa azul, y azul de fondo el cielo...

 
   La muerte está sentada a los pies de mi cama La muerte está sentada a los pies de mi cama de Oscar Hahn

   Oscar Hahn
      Por Oscar Hahn    
primeros versos

Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo y frazadas dispuestas a levantar el vuelo. La muerte dice ahora que me va a hacer la cama. Le suplico que no, que la deje deshecha. Ella insiste y replica que esta noche es la fecha. Se acomoda y agrega que esta noche me ama...

 
   Me encanta Dios Me encanta Dios de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos...

 
   Aquella tarde... Aquella tarde... de Juan Ramón Jiménez

   Juan Ramón Jiménez
      Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo    
primeros versos

Aquella tarde, al decirle que me alejaba del pueblo, me miró triste, muy triste, vagamente sonriendo. Me dijo: ¿Por qué te vas? Le dije: Porque el silencio de estos valles me amortaja como si estuviera muerto. ¿Por qué te vas? He sentido que quiere gritar mi pecho...

 
   A la casa del día A la casa del día de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

A la casa del día entran gentes y cosas, yerbas de mal olor, caballos desvelados, aires con música, maniquíes iguales a muchachas; entramos tú, Tarumba, y yo, Entra la danza. Entra el sol. Un agente de seguros de vida y un Poeta. Un policía. Todos vamos a vendernos, Tarumba...

 
   El corazón encendido El corazón encendido de Carmen Feito Maeso

   Carmen Feito Maeso
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Vamos a hablar ¿Dime?, el corazón ¿Esta viviendo?¿ o no? no se, el alma junto con el reloj, los ojos de los números del reloj. Están ciegos. Y ahora la música no tiene sonido, la luz de la habitación no brilla. ¿Dime ahora que te está pasando?...

 
   No he probado ningún vino... No he probado ningún vino... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

No he probado ningún vino superior a mi sangre...

 
   Pleamar Pleamar de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Nada ansío de nada, mientras dura el instante de eternidad que es todo, cuando no quiero nada...

 
   Interior de casa Interior de casa de Fina García Marruz

   Fina García Marruz
      Por Fina García Marruz    
primeros versos

Éste es un pueblo pulcro, artístico. Jamás pintan un árbol en la lejanía como una mancha de verdor. Nunca está lejos para su corazón un árbol verde. Y así, le pintan cada hoja como si estuviera cerca de sus ojos, pues una madre, aunque esté lejos, no olvida ninguno de los gestos del hijo...

 
   Leonardo Da Vinci Leonardo Da Vinci  de Pedro Gandía

   Pedro Gandía
      Por Pedro Gandía    
primeros versos

Juego de espejos rotos bajo el rumor del agua: la clepsidra del río riza el oscuro sueño de un infante en la cuna con un nibbio esplendente. La justa galería de la pupila escruta, insomne la materia que leve el aire eleva: tránsito o espejismo de extravío adorable. Si incandescente selva lo rodea...

 
   Si me puedes mirar (fragmento) Si me puedes mirar (fragmento) de Olga Orozco

   Olga Orozco
      Por Carlos Monsiváis    
primeros versos

Madre: es tu desamparada criatura quien te llama, quien derriba la noche con un grito y la tira a tus pies como un telón caído para que no te quedes allí, del otro lado, donde tan sólo alcanzas con tus manos de ciega a descifrarme en medio de un muro de fantasmas...

 
   London bar London bar de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Por olvidarte paso a la taberna Sobre el mesón tiro los codos sembrando pánico entre las botellas decapitadas en mi honor El recinto lo veo como una embarcación: lámpara como luna la noche como el mar la música como una tempestad y el hundimiento en la embriaguez Entonces me aferro a tu recuerdo...

 
   No es una pregunta... No es una pregunta... de Eduardo Milán

   Eduardo Milán
      Por Eduardo Milán    
primeros versos

No es una pregunta. No tiene respuesta. O es una pregunta que entraña su respuesta. Entonces me digo: buey, da la vuelta, retorna a donde venías, lo que le falta al círculo complétalo -sin sentido, sin sentido: deja en paz esos pétalos-, libérate, vuelve a ella. En el trabajo del buey bajo las estrellas...

 
   Color de veneno Color de veneno de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Todo al revés. Yo? Sol y luna pies y Frida ...

 
   Triste eres menos triste.... Triste eres menos triste.... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Triste eres menos triste. Quédate triste...

 
   Otra vez España Otra vez España de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

Tu nombre suena en mis oídos extraño y cercano como el murmullo del mar, ebrio de vida. ¿Cuál es la canción que todos cantan, cuál es la verdadera, la que viene de las minas y es tan grata a nuestro corazón como la tierra fértil, como los viejos libros de caballería...

 
   Jorge Luis Borges mira jugar al ajedrez en una calle de barrio Jorge Luis Borges mira jugar al ajedrez en una calle de barrio de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

El caballo salta del tablero y pierde por una cabeza en el bar vecino donde los peones pierden la cabeza en alcohol estridente. La Dama del barrio gira en esa música ebria Bajo la falda sus piernas se deslizan con movimiento oblicuo de inversos alfiles El poeta mira al jugador y éste a la pieza absorto...

 
   El olvido El olvido de Mario Benedetti

   Mario Benedetti
      Por Hugo Arana    
primeros versos

El olvido no es victoria sobre el mal ni sobre nada y si es la forma velada de burlarse de la historia para eso está la memoria que se abre de par en par en busca de algún lugar que devuelva lo perdido...

 
   hablarte o deshablarte, dolor mío... hablarte o deshablarte, dolor mío... de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Federico Bonasso    
primeros versos

hablarte o deshablarte/ dolor mío/ manera de tenerte/ destenerte/ pasión que muda su castigo como hijo que vuela por quietudes/ por arrobamientos/ voces/ sequedades/ levantamientos de la ser/paredes donde tu rostro suave de pavor estalla de furor/ a dioses...

 
   No invento para ti un miserable paraíso... No invento para ti un miserable paraíso... de Olga Orozco

   Olga Orozco
      Por Olga Orozco    
primeros versos

No invento para ti un miserable paraíso de momias de ratones, tan ajeno a tus huesos como el fósil del último invierno en el desván; ni absurdas metamorfosis, ni vanos espejeos de leyendas doradas. Sé que preferirías ser tú misma, esa protagonista de menudos sucesos archivados...

 
   Sólo sueñan cuando duermen Sólo sueñan cuando duermen de Héctor Rosales

   Héctor Rosales
      Por Héctor Rosales    
primeros versos

Mi padre tiene mil años que reverdecidos se posan en mi hombro. Yo soy mi hijo y he nacido un poco más tarde. Acabamos de llegar a la sustancia vivificadora del invierno, al reducto de arroz que impulsa nuestro vuelo alimentándolo...