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25 poemas aleatorios en video

 
   Preciosa y el aire Preciosa y el aire de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Su luna de pergamino Preciosa tocando viene, por un anfibio sendero de cristales y laureles. El silencio sin estrellas, huyendo del sonsonete, cae donde el mar bate y canta su noche llena de peces. En los picos de la sierra los carabineros duermen...

 
   No es una pregunta... No es una pregunta... de Eduardo Milán

   Eduardo Milán
      Por Eduardo Milán    
primeros versos

No es una pregunta. No tiene respuesta. O es una pregunta que entraña su respuesta. Entonces me digo: buey, da la vuelta, retorna a donde venías, lo que le falta al círculo complétalo -sin sentido, sin sentido: deja en paz esos pétalos-, libérate, vuelve a ella. En el trabajo del buey bajo las estrellas...

 
   Masa Masa de César Vallejo

   César Vallejo
      Por Leonardo Sbaraglia    
primeros versos

Al fin de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo ¡No mueras; te amo tanto! Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Se le acercaron, dos y repitiéronle: ¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida! Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo...

 
   Cuestión de fe Cuestión de fe de José Watanabe

   José Watanabe
      Por José Watanabe    
primeros versos

Cómo sería la luz de la madrugada en que Abraham, el hombre de la cerrada fe, subió al monte Moriah llevando de la mano a su unigénito Isaac? Tiene que haber sido una luz hondamente azul como la de este amanecer: en aquel azul Abraham imaginaba la vibrante sangre de su hijo en el cuchillo...

 
   Donde nunca jamás se lo imaginan Donde nunca jamás se lo imaginan de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Entonces ya es seguro que estás muerto No volveremos otra vez a verte Jugar con el aliento de los hartos Al escribir como al desgano: Che, Sobre el dineroEntre leyendas Viniste brevemente a nuestro día Para después marcharte entre leyendas. Cruzabas en la sombra, rápido...

 
   Tiempo encendido Tiempo encendido de Héctor Rosales

   Héctor Rosales
      Por Héctor Rosales    
primeros versos

Para que la incisiva lontananza retornara a siestas de adoquines y encontrase de mis ojos aquellos acuosos asilos de jazmín y bandoneón. Allá, en la madrenuestra calle que enfocó al firmamento a través del tajo de un muro abatido. Donde toman todavía sales extranjeras los días...

 
   Interior de casa Interior de casa de Fina García Marruz

   Fina García Marruz
      Por Fina García Marruz    
primeros versos

Éste es un pueblo pulcro, artístico. Jamás pintan un árbol en la lejanía como una mancha de verdor. Nunca está lejos para su corazón un árbol verde. Y así, le pintan cada hoja como si estuviera cerca de sus ojos, pues una madre, aunque esté lejos, no olvida ninguno de los gestos del hijo...

 
   Relato de Odiseo Relato de Odiseo de Rodolfo Hinostroza

   Rodolfo Hinostroza
      Por Rodolfo Hinostroza    
primeros versos

Scila y Caribdis, esas dos putas viejas, maldijeron mi espalda, y allí mismo me crecieron ojos para ver, y un unicornio brotó de mi saliva diciéndose protegido de Artemisa, y su lengua caliente restañó mis heridas en nombre de los dioses, en nombre de esos dioses...

 
   Pequeño vals vienés Pequeño vals vienés de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Ana Belén    
primeros versos

En Viena hay diez muchachas, un hombro donde solloza la muerte y un bosque de palomas disecadas. Hay un fragmento de la mañana en el museo de la escarcha. Hay un salón con mil ventanas. ¡Ay, ay, ay, ay! Toma este vals con la boca cerrada...

 
   Jorge Luis Borges mira jugar al ajedrez en una calle de barrio Jorge Luis Borges mira jugar al ajedrez en una calle de barrio de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

El caballo salta del tablero y pierde por una cabeza en el bar vecino donde los peones pierden la cabeza en alcohol estridente. La Dama del barrio gira en esa música ebria Bajo la falda sus piernas se deslizan con movimiento oblicuo de inversos alfiles El poeta mira al jugador y éste a la pieza absorto...

 
   Carta al joven poeta para que no envejezca nunca Carta al joven poeta para que no envejezca nunca de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
primeros versos

Repita usted siete veces: no hay rata curativa y sanará, repita, repita, hasta que las palomas salgan volando del pantano y aparezca Lautréamont como por encanto riendo sin paraguas ni mesa de disección, ¡pamplina el azar!, el juego es otro y no se sabe cuál, no hay belleza convulsiva...

 
   Bajo mis manos crece Bajo mis manos crece de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Bajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre suave, manso, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo, bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche. Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, llenos de ti, redondos y cayendo...

 
   Esta será mi venganza Esta será mi venganza de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Esta será mi venganza: Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso y leas estas líneas que el autor escribió para ti y tú no lo sepas...

 
   Historia del asedio Historia del asedio  de André Cruchaga

   André Cruchaga
      Por André Cruchaga    
primeros versos

Hay jardines que mis ojos no ven. Ningún pie cabe en el lugar Donde guardo las colillas que las manos tiran a cucharadas. Ningún día me habla con sombreros impermeables, con tazas De café o con el corazón abierto de los niños. En la pizarra Del grito hay furias, y hasta rostros de infatigable ceniza...

 
   No te salves No te salves de Mario Benedetti

   Mario Benedetti
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios...

 
   Para traducir no hay que saber idiomas Para traducir no hay que saber idiomas de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Escribió un legendario poeta chino de la dinastía T ang: abandona a tiempo tu poesía o tu mujer. Tradujo un académico: ha pasado el tiempo de la poesía amorosa. Un sacerdote aseguró que decía: no se puede servir a dos señoras...

 
   Soñaba un alma de piedra... Soñaba un alma de piedra... de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Darío Grandinetti    

Soñaba un alma de piedra que el amor era un cuchillo que se iba afilando en ella...

 
   Más alto Más alto de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Anoche Dios soñó conmigo. Fui la paja en su ojo zumbé en sus santas narices o pulga en el oído. Y Dios con bendita paciencia dormía el sueño de los justos mientras yo me desvelaba por despertar, antes que Él pestañara mueva un dedo o de un solo soplido...

 
   Canto al más puro mar Canto al más puro mar de Alvaro Figueredo

   Alvaro Figueredo
      Por Horacio Cavallo    
primeros versos

Oh, rojo mar en ristre ¡qué aguas altas y fuertes te arrancas desde el seno trágico y desvelado para volcar tus pulsos sobre estas arduas muertes y estas ciudades negras! Y sobre el oxidado diente de las estrellas, y sobre las llanuras donde la sangre llora ¡Oh joven mar airado...

 
   Lento, amargo animal... Lento, amargo animal... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Lento, amargo animal que soy, que he sido, amargo desde el nudo de polvo y agua y viento que en la primera generación del hombre pedía a Dios. Amargo como esos minerales amargos que en las noches de exacta soledad maldita y arruinada soledad sin uno mismo trepan a la garganta...

 
   La esperanza de que los inéditos... La esperanza de que los inéditos... de Eduardo Milán

   Eduardo Milán
      Por Eduardo Milán    
primeros versos

La esperanza de que los inéditos sean mejores aun los anónimos, no para siempre- que los éditos no nos niega, no nos hunde en lo ya hecho, en la culpa de la posibilidad cuajada, en los que murieron no leídos eso es cierto, el olvido de lo cierto-, en el vaciado de palabras que pedían manos, ojos…

 
   En el mar de la mujer... En el mar de la mujer... de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Ariadna Gil    
primeros versos

En el mar de la mujer pocos naufragan de noche; muchos al amanecer...

 
   Trepinodcutus Viperinus Trepinodcutus Viperinus de Dulce María Loynaz

   Dulce María Loynaz
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Está hecha de anillos de Saturno, de humedad de los pozos y luz de fuegos fatuos Signo es del Infinito si se muerde la cola; y abre interrogaciones con el cuerpo enarcado. Su ojo eléctrico brilla en la yerba del suelo y un dulce escalofrío la va desenroscando...

 
   Al volver del baile nos estaba esperando una mariposa... Al volver del baile nos estaba esperando una mariposa... de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio
Lectura en francés Christophe Rouxel    
primeros versos

Al volver del baile nos estaba esperando una mariposa. No en la sala, de pie. Ni plegada entre los bombones de la dulcera. Sino en el único sitio en que debía estar: sobre la lámpara; como un dibujo; pero, tan intenso que producía penumbra. Quedamos azorados. Era negra como el vino...

 
   Invierno Invierno de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Vienen noticias del atroz invierno, las traen veloces hojas amarillas, dicen que pasa el frío las orillas de la piedad, soplando del averno. Que el norte salta de la luna el cuerno, que los navíos crujen en astillas y que las desoladas maravillas...