☰ menú
 


25 poemas aleatorios en video

 
   Pero ¿Por qué habla tan alto el español? Pero ¿Por qué habla tan alto el español? de León Felipe

   León Felipe
      Por Héctor Alterio    
primeros versos

Este tono levantado del español es un defecto, viejo ya, de raza. Viejo e incurable. Es una enfermedad crónica. Tenemos los españoles la garganta destemplada y en carne viva. Hablamos a grito herido y estamos desentonados para siempre...

 
   Domingo por la tarde Domingo por la tarde de Alfredo Fressia

   Alfredo Fressia
      Por Alfredo Fressia    
primeros versos

Domingo por la tarde, ya es la hora de contemplar la ausencia de mi rostro siete días postergado. Nadie impedirá un domingo por la tarde que desarme lentamente mi mentón si la mueca de angustia ha sido en el silencio que abandona el secreto de los huesos y sólo fue sudor mi antiguo desaliento....

 
   Alba o noche Alba o noche  de Pedro Gandía

   Pedro Gandía
      Por Pedro Gandía    
primeros versos

Arranca el viento sueños de las manos. No hay azar ni destino: solo sombras. Y una llama extinguida es el futuro, agónica pasión interminable. Si anima otra figura, más se hunde en la opacidad. No hay superficie, pero el tiempo persiste como herida. Despertar al horror de la existencia...

 
   Hora de sal Hora de sal de Alfredo Fressia

   Alfredo Fressia
      Por Alfredo Fressia    
primeros versos

Esta es la hora amarilla de los lobos. Esta es la hora de los huesos incendiados como columnas huecas al pie de su derrumbe. (Hay dos mil pistas de sabuesos hasta las uñas profanadas de todas las estatuas) Esta es la hora compuesta en que el actor sudado grita su penúltimo monólogo...

 
   Nuevo canal interoceánico Nuevo canal interoceánico de Mario Benedetti

   Mario Benedetti
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Te propongo construir un nuevo canal sin esclusas ni excusas que comunique por fin tu mirada atlántica con mi natural pacífico...

 
   Canción Onírica Canción Onírica  de Nuria del Saz

   Nuria del Saz
      Por Nuria del Saz    
primeros versos

Hay un paisaje de nubes y agua. Hay alas blancas que se agitan Pesadamente, con lentitud. Alas que atraviesan la niebla blanca Tras la que asoma un sol pálido, Sol leve Un sol que se contempla Sin que te lloren los ojos. El agua se mece tranquila Dibujando estelas, ondas mansas, serenas...

 
   Llagas de amor Llagas de amor de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Esta luz, este fuego que devora. Este paisaje gris que me rodea. Este dolor por una sola idea. Esta angustia de cielo, mundo y hora. Este llanto de sangre que decora lira sin pulso ya, lúbrica tea. Este peso del mar que me golpea. Este alacrán que por mi pecho mora...

 
   Poco se sabe Poco se sabe de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Yo no sabía que no tenerte podía ser dulce como nombrarte para que vengas aunque no vengas y no haya sino tu ausencia tan dura como el golpe que me di en la cara pensando en vos...

 
   Mariposa Mariposa de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Maripósate en míaveflor marirrosa aveniña avemaría.brisaque pasade prisa y no pesani pisa ni rozael pétalo donde se posa...

 
   Mi perro ha muerto Mi perro ha muerto de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    
primeros versos

Mi perro ha muerto en el jardín y por su lengua se desombra a otro amanecer. Cuando se muere un perro el silencio es humo de un tren de aullidos que descarrilan en la tierra y lo que sigue es frío para temblar con él desocupado de piel, descobijado de casa. Oigo a los muertos crecer...

 
   Rosa blanca Rosa blanca de Carolina Coronado

   Carolina Coronado
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

La luz del día se apaga; rosa blanca, sola y muda, entre los álamos vaga de la arboleda desnuda. Y se desliza tan leve que el pájaro, adormecido, toma su andar por ruido de hoja que la brisa mueve. Ni para ver en su ocaso al sol hermoso un instante ha detenido su paso indiferente y errante...

 
   El puro no El puro no de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Eduardo (Tato) Pavlovsky    
primeros versos

El No el no inóvulo el no nonato el noo el no poslodocosmos de impuros ceros noes que noan noan noan y nooan y plurimono noan el morbo amorfo noo no démono no deo sin son sin sexo ni órbita el yerto inóseo noo en unisolo amódulo sin poros...

 
   Invierno Invierno de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Vienen noticias del atroz invierno, las traen veloces hojas amarillas, dicen que pasa el frío las orillas de la piedad, soplando del averno. Que el norte salta de la luna el cuerno, que los navíos crujen en astillas y que las desoladas maravillas...

 
   Llorar a lágrima viva Llorar a lágrima viva de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos...

 
   El poeta dice la verdad El poeta dice la verdad de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Quiero llorar mi pena y te lo digo para que tú me quieras y me llores en un anochecer de ruiseñores con un puñal, con besos y contigo. Quiero matar al único testigo para el asesinato de mis flores y convertir mi llanto y mis sudores en eterno montón de duro trigo...

 
   Yo llevo el nombre... Yo llevo el nombre... de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Yo llevo el nombre de John Lloyd Stephens Caminante y banquero Conocí estas tierras paso a paso a la mitad del siglo XIX Me quemaron igual dolor y maravilla Yo soy Frederick Catherwood: dibujante de las constelaciones palencanas: de mis dedos salen universos incomprensibles...

 
   Carta del suicida Carta del suicida de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
primeros versos

Juro que esta mujer me ha partido los sesos, porque ella sale y entra como una bala loca, y abre mis parietales, y nunca cicatriza, así sople el verano o el invierno, así viva feliz sentado sobre el triunfo y el estómago lleno, como un cóndor saciado, así padezca el látigo del hambre...

 
   A veces los muertos... A veces los muertos... de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    

A veces los muertos se confunden de calle, se equivocan de casa, de puerta, desordenan el cuarto, los libros, los retratos, para que un viento sople cada vez que dormimos las cenizas de Dios entre los vivos...

 
   La vida La vida de Marcos Ana

   Marcos Ana
      Por Marcos Ana    
primeros versos

La vida? Decidme cómo es un árbol. Decidme el canto de un río, cuando se cubre de pájaros. Habladme del mar. Habladme del olor ancho del campo. De las estrellas. Del aire. Recitadme un horizonte sin cerradura y sin llaves como la choza de un pobre...

 
   Con gracia o sin ella... Con gracia o sin ella... de Eduardo Milán

   Eduardo Milán
      Por Eduardo Milán    
primeros versos

Con gracia o sin ella? Hay de dulce, de destino designado con el dedo, hay de temblores de amor, tembladerales de América del Sur, sedimentados del Norte. Está el modelo barroco, oculta, bajo un follaje expresivo, perlas, clítoris que roza circular, encima del pliegue de bordes morados...

 
   Restringido propósito Restringido propósito de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Demasiado corpóreo, limitado, compacto. Tendré que abrir los poros y disgregarme un poco. No digo demasiado...

 
   Si muero sobrevíveme... (SONETO XCIV) Si muero sobrevíveme... (SONETO XCIV) de Pablo Neruda

   Pablo Neruda
      Por Matilde Urrutia    
primeros versos

Si muero sobrevíveme con tanta fuerza pura que despiertes la furia del pálido y del frío, de sur a sur levanta tus ojos indelebles, de sol a sol que suene tu boca de guitarra. No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos, no quiero que se muera mi herencia de alegría, no llames a mi pecho, estoy ausente…

 
   Para traducir no hay que saber idiomas Para traducir no hay que saber idiomas de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Escribió un legendario poeta chino de la dinastía T ang: abandona a tiempo tu poesía o tu mujer. Tradujo un académico: ha pasado el tiempo de la poesía amorosa. Un sacerdote aseguró que decía: no se puede servir a dos señoras...

 
   Pena y alegría del amor Pena y alegría del amor de Rafael de León

   Rafael de León
      Por Francisco Portillo    
primeros versos

Mira cómo se me pone la piel cuando te recuerdo. Por la garganta me sube un río de sangre fresco de la herida que atraviesa de parte a parte mi cuerpo. Tengo clavos en las manos y cuchillos en los dedos y en mi sien una corona hecha de alfileres negros...

 
   Serenidad Serenidad de Julio Torres Recinos

   Julio Torres Recinos
      Por Julio Torres Recinos    
primeros versos

Cae la noche. Los remeros dejan de hablar y descansan. Sólo el mar con sus aguas tienta el barco. Tengo miedo. Me hablas de mi hijo. Ha crecido solo y no tiene padre. Triste época, Penélope, triste tiempo para andar de país en país y oír la palabra extranjero en boca de la gente...