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25 poemas aleatorios en video | |
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Te quiero a las diez de la mañana
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario... | |
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Masa
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César Vallejo Por Leonardo Sbaraglia | |
Al fin de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo ¡No mueras; te amo tanto! Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Se le acercaron, dos y repitiéronle: ¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida! Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo... | |
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Preciosa y el aire
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Federico García Lorca Por Carmen Feito Maeso | |
Su luna de pergamino Preciosa tocando viene, por un anfibio sendero de cristales y laureles. El silencio sin estrellas, huyendo del sonsonete, cae donde el mar bate y canta su noche llena de peces. En los picos de la sierra los carabineros duermen... | |
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Bajo mis manos crece
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Bajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre suave, manso, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo, bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche. Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, llenos de ti, redondos y cayendo... | |
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Epílogo (de El Hacedor) (fragmento)
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Jorge Luis Borges Por Eduardo Lizalde | |
Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir... | |
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Donde nunca jamás se lo imaginan
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Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
Entonces ya es seguro que estás muerto No volveremos otra vez a verte Jugar con el aliento de los hartos Al escribir como al desgano: Che, Sobre el dineroEntre leyendas Viniste brevemente a nuestro día Para después marcharte entre leyendas. Cruzabas en la sombra, rápido... | |
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Julito (7)
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Mira la luna. La luna es tuya, nadie te la puede quitar. La has atado con los besos de tu mano y con la alegre mirada de tu corazón. Sólo es una gota de luz, una palabra, hermosa. Luna es la distante, la soñada, tan irreal como el cielo y como los puntos de las estrellas. La tienes en las manos, hijo,... | |
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El olvido
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Mario Benedetti Por Hugo Arana | |
El olvido no es victoria sobre el mal ni sobre nada y si es la forma velada de burlarse de la historia para eso está la memoria que se abre de par en par en busca de algún lugar que devuelva lo perdido... | |
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Canje y Me sirve y no me sirve (fragmento)
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Mario Benedetti Por Darío Grandinetti y Sandra Ballesteros | |
Es importante hacerlo quiero que me relates tu último optimismo yo te ofrezco mi última confianza aunque sea un trueque mínimo debemos cotejarnos estás sola estoy solo por algo somos prójimos la soledad también puede ser una llama. De: Contra los puentes levadizos... | |
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Última cena
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Alfredo Fressia Por Alfredo Fressia | |
Uno de estos días se me escapaban cuervos de los bolsillos y un huevo en el alma como un malentendido, como el alma, me obstruía el esófago. Victimario de los cuervos, antes huevo, y alma, ellos me anulaban como a un muerto. Escribo la sombra del alma en el esófago... | |
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El ausente (fragmento)
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Alejandra Pizarnik Por Ariadna Gil y Darío Grandinetti | |
La sangre quiere sentarse. Le han robado su razón de amor. Ausencia desnuda. Me deliro, me desplumo. ¿Qué diría el mundo si Dios lo hubiera abandonado así? II Sin ti el sol cae como un muerto abandonado. Sin ti me tomo en mis brazos y me llevo a la vida a mendigar fervor... | |
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La tristeza es un don...
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Mario Benedetti Por Héctor Rosales | |
La tristeza es un don / cosecha al paso contrición prometida en otro instante o presagio de sombras y no obstante no es penuria ni abismo ni fracaso si la tristeza es don no es don escaso cuando acude a la noche del amante o se enfrenta a la muerte... | |
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Calle Rondeau (Segunda parte)
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Alfredo Fressia Por Alfredo Fressia | |
Calle Rondeau (Segunda parte) Yo sabía que alguien me acechaba, alguien me observa frente al mar porque soy y seré sin para qué, soy más allá de la gracia de un Dios y de las obras, como los corales que no existen en la bahía de Montevideo, o como yo mismo que tampoco existo... | |
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Paisaje con policías
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Eduardo Mileo Por Julieta Díaz | |
Por la vereda del sol camina el resto de los mortales. Por la vereda de la lluvia se hacina el sin trabajo. Él sabe que se trata de cruzar la vereda. Pero la calle esta dura. Y llena de policías. Canta el sin trabajo algo parecido a un rumor... | |
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Oyendo el mar
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Enrique Estrázulas Por Enrique Estrázulas | |
El mar pariendo bajo viejas lunas su salitrosa voz viviente y muerta vuelve a latir, acude a su verano, fermenta meses bajo soles nuevos, el mar lleva detrás de cada noche un alba igual, el mar vive guardado, quieto en la retina y lastima a los párpados... | |
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Y ya casi amanece y no puedo parar de llorar… (ZURITA Poema de amor)
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Y ya casi amanece y no puedo parar de llorar; de llorar primero por ti que te enamoraste de un viejo con Parkinson, y después llorar por las que me tomaron de los brazos para que no me fuera y yo también lloraba como cuando niño pero igual me fui... | |
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Madre, esta tarde no me importa...
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Pedro Piccatto Por Mercedes Ramírez | |
Madre, esta tarde no me importa esa mano que le roba colores a la rosa y en la lenta soledad de la piedra los va poniendopara que ésta sueñe. Hoy, no me importa esa mano. Vivo y retengo solo tu rara calidadrosada queja muda... | |
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Bellísima
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Oigame usted, bellísima, no soporto su amor. Míreme, observe de qué modo su amor daña y destruye. Si fuera usted un poco menos bella, si tuviera un defecto en algún sitio, un dedo mutilado y evidente, alguna cosa ríspida en la voz, una pequeña cicatriz junto a esos labios de fruta en movimiento... | |
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El peatón
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta. Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra... | |
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Suele suceder que el tiempo...
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Luis Raúl Calvo Por Luis Raúl Calvo | |
Suele suceder que el tiempo transforme los recuerdos en otros recuerdos las miradas en otras miradas las sospechas en otras sospechas. Cada familia celebra sus ritos cotidianos, crea de la nada sus propios fantasmas, inventa por las noches monstruos clandestinos... | |
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hablarte o deshablarte, dolor mío...
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Juan Gelman Por Federico Bonasso | |
hablarte o deshablarte/ dolor mío/ manera de tenerte/ destenerte/ pasión que muda su castigo como hijo que vuela por quietudes/ por arrobamientos/ voces/ sequedades/ levantamientos de la ser/paredes donde tu rostro suave de pavor estalla de furor/ a dioses... | |
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Este amor
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Julio Torres Recinos Por Julio Torres Recinos | |
Este amor no va a volver. Se fue como un gato al que nadie quiere. No va a volver este amor. Se escapó como un pájaro que huye entre las ramas. No va a volver a pesar de los sueños y las palabras, los paseos por el campo, la playa, las olas entre los pies, la ciudad y sus cafés... | |
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Corazón coraza (en alemán)
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Mario Benedetti Por Mario Benedetti | |
Porque te tengo y no porque te pienso porque la noche está de ojos abiertos porque la noche pasa y digo amor porque has venido a recoger tu imagen y eres mejor que todas tus imágenes porque eres linda desde el pie hasta el alma porque eres buena... | |
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Mi casa y mi corazón
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Marcos Ana Por Marcos Ana | |
sueño de libertad) Si salgo un día a la vida mi casa no tendrá llaves: siempre abierta, como el mar, el sol y el aire. Que entren la noche y el día, y la lluvia azul, la tarde, el rojo pan de la aurora; La luna, mi dulce amante. Que la amistad no detenga sus pasos en mis umbrales... | |
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Me tienes en tus manos...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mí mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo... | |
