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25 poemas aleatorios en video

 
   Los huesos de mi padre Los huesos de mi padre de Rodolfo Hinostroza

   Rodolfo Hinostroza
      Por Rodolfo Hinostroza    
primeros versos

Serán éstos los 206 aristocráticos huesos de mi padre? Todos completos, con su maxilar inferior, su frontal, sus falangetas, su astrágalo, su vomer, sus clavículas? No se habrán confundido en la Fosa Común con los de un vagabundo...

 
   Soñaba un alma de piedra... Soñaba un alma de piedra... de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Darío Grandinetti    

Soñaba un alma de piedra que el amor era un cuchillo que se iba afilando en ella...

 
   Al finao de Rockha Al finao de Rockha de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Aquí donde usted me ve, en medio del potrero y en mitad del camino de la vida, veinte o más años antes de pegarme como usted un tiro, emberrado, enrabiado gritándoles ¡carajo! a los pájaros que me arrancan el trigo, cojo un grano pensando en la espiga, en las trillas de antaño...

 
   Otoño Otoño de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Por el otoño adentro el humo vuela llevándose el aroma del verano. Quedan los frutos de su amor lejano en una luz que la nostalgia vela. Húyese el tiempo y al dejarnos hiela su no estar tan extraño, tan humano. Se nos cae la penumbra...

 
   Sombra de los días a venir Sombra de los días a venir de Alejandra Pizarnik

   Alejandra Pizarnik
      Por Ariadna Gil    
primeros versos

Mañana me vestirán con cenizas al alba, me llenarán la boca de flores. Aprenderé a dormir en la memoria de un muro, en la respiración de un animal que sueña...

 
   Yo llevo el nombre... Yo llevo el nombre... de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Yo llevo el nombre de John Lloyd Stephens Caminante y banquero Conocí estas tierras paso a paso a la mitad del siglo XIX Me quemaron igual dolor y maravilla Yo soy Frederick Catherwood: dibujante de las constelaciones palencanas: de mis dedos salen universos incomprensibles...

 
   Atraían verdades... (fragmento) Atraían verdades... (fragmento) de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Gustavo Wojciechowski    
primeros versos

Atraían verdades mis ojos si miraban. Cuánta humildad y orgullo desde mi intimidad subía a ellos con intención de cielo. En ellos, azul de soledad, se movían heridas que el hombre no conoce todavía. Heridas comparables a las que sufre Dios cuando crea el dolor de un inocente. Umbral de la belleza...

 
   Las madres Las madres de María Elena Walsh

   María Elena Walsh
      Por Virginia Lago    

Quizá debiera arrepentirme de haber parido y con las manos sobre un regazo vacío de árbol fulminado quedarme aquí lejana sin preguntar paraderos a un arpa colgada ni reclamar certezas a esfinges en hilera y cuesta arriba Dime Caín qué has hecho del amor...

 
   El grito El grito de Nuria Parés

   Nuria Parés
      Por Nuria Parés    
primeros versos

Nadie eligió su herencia. Ni tú ni yo. Nosotros no elegimos. Fue un desigual reparto. Fue un trallazo, un tajo doloroso y dolorido, un cuchillo de sombras, una herida derramada en hondura y sin alivio... Y aquí estoy, aquí estamos con nuestra herencia en alto...

 
   El sur salió a cantar El sur salió a cantar de Jorge Boccanera

   Jorge Boccanera
      Por Jorge Boccanera    

El sur salió a cantar su sangre en una hoguera y todas las guitarras sueñan con ese amante que le pone milongas como besos violentos. El sur nos cuesta tanto madre, se arrastra por el mapa con su música oscura, roba caballos para su paisaje...

 
   Historia del asedio Historia del asedio  de André Cruchaga

   André Cruchaga
      Por André Cruchaga    
primeros versos

Hay jardines que mis ojos no ven. Ningún pie cabe en el lugar Donde guardo las colillas que las manos tiran a cucharadas. Ningún día me habla con sombreros impermeables, con tazas De café o con el corazón abierto de los niños. En la pizarra Del grito hay furias, y hasta rostros de infatigable ceniza...

 
   Tarde tranquila... Tarde tranquila... de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Tarde tranquila, casi con placidez de alma, para ser joven, para haberlo sido cuando Dios quiso, para tener algunas alegrías... lejos, y poder dulcemente recordarlas...

 
   Explico algunas cosas (fragmentos) Explico algunas cosas (fragmentos) de Pablo Neruda

   Pablo Neruda
      Por Pablo Neruda    
primeros versos

Preguntaréis: Y dónde están las lilas? Y la metafísica cubierta dé amapolas? Y la lluvia que a menudo golpeaba sus palabras llenándolas de agujeros y pájaros? Os voy a contar todo lo que me pasa. Yo vivía en un barrio de Madrid, con campanas, con relojes, con árboles...

 
   Si me puedes mirar (fragmento) Si me puedes mirar (fragmento) de Olga Orozco

   Olga Orozco
      Por Carlos Monsiváis    
primeros versos

Madre: es tu desamparada criatura quien te llama, quien derriba la noche con un grito y la tira a tus pies como un telón caído para que no te quedes allí, del otro lado, donde tan sólo alcanzas con tus manos de ciega a descifrarme en medio de un muro de fantasmas...

 
   Hay distintas formas de ver... Hay distintas formas de ver... de Luis Raúl Calvo

   Luis Raúl Calvo
      Por Luis Raúl Calvo    
primeros versos

Hay distintas formas de ver pasar la vida, de contemplar lo bello o lo siniestro, que ha quedado perpetuado en algún sitio. Son esas marcas, espejos de otros tiempos que vuelven a la memoria y nos recuerdan que una ciudad también carga con una cruz en sus espaldas...

 
   Masa Masa de César Vallejo

   César Vallejo
      Por Leonardo Sbaraglia    
primeros versos

Al fin de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo ¡No mueras; te amo tanto! Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Se le acercaron, dos y repitiéronle: ¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida! Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo...

 
   Oídos con el alma... (fragmento final) Oídos con el alma... (fragmento final) de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Oídos con el alma, pasos mentales más que sombras, sombras del pensamiento más que pasos, por el camino de ecos que la memoria inventa y borra: sin caminar caminan sobre este ahora, puente tendido entre una letra y otra. Como llovizna sobre brasas dentro de mí los pasos pasan hacia…

 
   Bajo mis manos crece Bajo mis manos crece de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Bajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre suave, manso, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo, bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche. Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, llenos de ti, redondos y cayendo...

 
   Melodía de darnos... Melodía de darnos... de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Héctor Rosales    
primeros versos

Melodía de darnos... la sagrada melodía de darnos. Ese es el gran acierto de las almas. Es llevar para siempre en nuestra vida el esplendor abierto de una fruta...

 
   Postigo Postigo de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Llaman a la puerta Es de noche y están tumbando la puerta Todos duermen Duerme la oscuridad El viento inmensoinmensamente duerme su inmenso sueño Duerme la noche Duermen las estrellas Pero en mi casa llaman con una piedra enorme que golpea iracunda contra el portón...

 
   Otra vez España Otra vez España de Thelma Nava

   Thelma Nava
      Por Thelma Nava    
primeros versos

Tu nombre suena en mis oídos extraño y cercano como el murmullo del mar, ebrio de vida. ¿Cuál es la canción que todos cantan, cuál es la verdadera, la que viene de las minas y es tan grata a nuestro corazón como la tierra fértil, como los viejos libros de caballería...

 
   Lento, amargo animal... Lento, amargo animal... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Lento, amargo animal que soy, que he sido, amargo desde el nudo de polvo y agua y viento que en la primera generación del hombre pedía a Dios. Amargo como esos minerales amargos que en las noches de exacta soledad maldita y arruinada soledad sin uno mismo trepan a la garganta...

 
   Los pericos Los pericos de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

Hablan todo el día y entrada la noche a media voz discuten con su propia sombra y con el silencio. Son como todo el mundo9472;los pericos 9472; de día el cotorreo, de noche malos sueños. Con sus anillos de oro en la mirada astuta, las plumas brillantes y el corazón inquieto por el lenguaje...

 
   En una cama En una cama de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Washington Benavides    

En una cama, en otra, en otra, en otra, en una, en dos, en tres, en cien, en mil, la angustial seda sexual araña lo azul de su equilibrio, la noche del sexo...

 
   Jorge Luis Borges mira jugar al ajedrez en una calle de barrio Jorge Luis Borges mira jugar al ajedrez en una calle de barrio de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

El caballo salta del tablero y pierde por una cabeza en el bar vecino donde los peones pierden la cabeza en alcohol estridente. La Dama del barrio gira en esa música ebria Bajo la falda sus piernas se deslizan con movimiento oblicuo de inversos alfiles El poeta mira al jugador y éste a la pieza absorto...